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Recuerdos viejos y nuevos en el Coliseo del cielo

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Habían transcurrido varios meses después de que Killua y Gon abandonaron la travesía juntos.

Gon estuvo dispuesto a volver con tía Mito. Sin embargo, su estadía en su lugar de origen no duró mucho, el pequeño habitante de la Isla Ballena, poseía genes impacientes, los cuales, sin lugar a duda, le exigían adentrarse a la aventura.

Así fue como Gon llegó hasta este lugar "El Coliseo en el Cielo". Deseaba encontrar la manera de recobrar el nen perdido. Honestamente, el chico no estaba seguro de nada.

¿Podría recuperar el poder del nen preparándose tradicionalmente? Era una pregunta con bastantes posibilidades, de todos modos, de algo podía estar seguro: luchar contra oponentes rudos y competitivos, elevaría su nivel de destreza para el combate, ya fuera para atacar o defender.

En un inicio, pisar la arena fue una experiencia perturbadora, ya que, no se sentía tan preparado ni atrevido como la primera vez que llegó aquí. Recuerda muy bien que no lo hizo solo, profanó este enorme edificio junto a Killua.

Por otro lado, pensar en Killua, era otra de sus entretenciones. Por alguna extraña razón, poco recordaba desde esa última vez que se vieron. Gon había pensado que permanecerían juntos indefinidamente, después de todo, eran grandes amigos. Lamentablemente, se había equivocado.

Posiblemente, a partir de la finalización del examen del cazador, le causó más problemas que bienestar a su amigo de expresivos ojos zafiro.

Soltó un suspiro. El chico de 13 años, de mirada radiante y cabello a puntas azabache, se sentó en una banca disponible en las gradas. Desde que llegó a la arena, se tomó el tiempo y la libertad para meditar en su habitación. Lo hizo hasta sentir que estaba listo para afrontar la primera batalla. Sin embargo, su turno era para más tarde, por ahora, estaba disfrutando del espectáculo de los desafíos, unos fueron bastante cortos, otros, se tornaron más complicados, la arena estaba plagada de personalidades excepcionalmente singulares. De hecho, siempre ha sido así. Gon se sonrió.

Bajó la cabeza para mirar a ciertos sujetos bulliciosos, parecían muy confiados, estaban dialogando y debatiendo sobre los aspectos característicos acerca de los combatientes que se exhibieron en la pelea actual. En algunos puntos estuvo muy de acuerdo, en otros, dudó sobre las referencias citadas.

Sus ojos volvieron al campo de batalla, se llevó una gran sorpresa, la ganadora era una chica de cabello dorado, demasiado corto para determinar que fuese mujer por el simple hecho de evaluar el largo de su cabellera. Por su complexión, parecía ser más o menos de su edad, a simple vista, Gon le dio como máximo unos quince años, no más.

Una gran sonrisa se formó en sus labios viendo el resultado de la contienda, la chica derrotó a un rinoceronte gigantesco, el hombre en cuestión relucía imponente, sin embargo, el resultado estropeó los esquemas predictivos del público en general. La chica era explosiva.

-Este lugar es increíble, reúne personalidades demasiado interesantes, ¡esto es tan emocionante! – se inquietó externando lo anterior con altas ondas sonoras proviniendo de sus cuerdas vocales. Varios ojos lo persiguieron y se preguntaron qué es lo que le parecía tan encantador de aquella demostración de fuerza ¿No debería estar preocupado o atemorizado con la amenazante exposición de semejante nivel de pelea?

Ocurrieron dos peleas más, de pronto, sus ojos tropezaron con una silueta que era bastante familiar.

-Killua... - murmuró sin estar del todo convencido. La persona ahora pillada en su campo visual se volvió de su posición actual, quedando de frente a él. Esto le dio la oportunidad a Gon de corroborar el hecho, claramente la persona a lo lejos era su amigo Killua. -¡Killua! – esta vez gritó. Muchas personas se volvieron hacia su dirección. Todos excepto el objetivo. La sonrisa de Gon se apagó. ¿Killua no lo había escuchado?

El chico de cabello oscuro de puntas verdes no lo pensó dos veces, abandonó su asiento, con la finalidad de llegar al lado del otro.

Caminó sin quietud hacia su amigo albino. Por un segundo, pensó que Killua lo estaba evitando, pues el chico de piel pálida caminó deprisa, dando la impresión de que deseaba perderse de vista.

Gon apresuró el paso.

En dos, tres o quizá cuatro alargados avances, llegó a su destino.

Killua giró sobre su eje, los ojos del exasesino asediaron a Gon, o, al menos, eso sintió el otro.

-Gon. – dijo con amabilidad. Sin embargo, el tono de su saludo no concordaba con la expresión en su cara. Un ligero escalofrío recorrió la columna del chico de ropas verdosas.

-Killua. – dijo sonriendo con ternura -Pensé que no volveríamos a vernos dentro de un par de años. – su rostro lucía conmovido y sereno.

-Pensé lo mismo. – Killua guardó las manos en los bolsillos de sus pantaloncillos cortos, después de todo, el estilo en su vestimenta no había cambiado radicalmente, Gon no estaba sorprendido por eso -Me impresionó escuchar a alguien mencionar mi nombre. – el rostro de Killua se consumió con el color rojo tímido que evaporaba desde sus mejillas- Honestamente, creí que estaba alucinando. 

Gon sonrió con más paz al escucharlo. Killua no había cambiado en absoluto, así es como lo atraía a su pensamiento cada vez que eso sucedía. Los recuerdos y esa familiaridad de tenerlo cerca resurgieron como bomba de agua estallando en su interior, libremente. Humedeciendo con grato deleite su ser.

-¡Killua, te extrañé tanto! – Gon no pudo dejar de fruncir su boca y cejas debido a un súbito puchero que invadió su rostro, aunado a eso, sus ojos brillaron como agua cristalina.

Saltó sobre Killua, abrazándolo con devoción.

El albino estaba más rojo que una cereza madura, aun así, no se opuso a nada. El contacto lo colmó de ternura.

-¡Oye! si me extrañas tanto como dices, lo mínimo que deberías transportar contigo es un señor chocorobot como presente de bienvenida. – exigió, un tono demandante. -Gon idiota... - murmuró con una tenue sonrisa en sus labios.

Gon y Killua se habían reencontrado, ninguno de los dos lo esperaba realmente.

¿Qué cosas buenas o malas ocurrirían a partir de esto?

Juntos otra vez.