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Aunque eres más de lo que puedo manejar...

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Ese había sido un día como cualquier otro. Su abuelo lo había levantado a las cinco de la mañana para hacer ejercicio, manía de un ex militar que acostumbraba compartir con sus nietos lo quieran o no y luego había hecho  su parte del trabajo en la granja. Nada dictaba que ese día sucedería un hecho que lo cambiaria todo…

Bueno, tal vez los dolores y calambres en su estomago podría de haberlos tomado como un indicio o el que el aroma dulce de su madre se sintiera demasiado fuerte para su olfato siendo que nunca había olido el aroma de una omega de esa manera tan clara también.

─¿Estás bien Steve?─ escuchó la pregunta de Bucky y de inmediato le sonrió para tranquilizarlo. James era su hermano adoptivo.

─Claro, es solo que hace demasiado calor hoy─ se quejó encogiéndose de hombros sin darle importancia al hecho de que luego de mencionar lo del calor comenzó a sentir su cuerpo arder.

─Bueno…iré a revisar el alambrado, ¿vienes?

─No, lo siento─ sonrió mientras se disculpaba y rogaba porque su hermano no fuera a contarle a su madre que se sentía mal o como lo interpretaría su abuelo… Que solo estaba holgazaneando.

Luego de deshacerse de Bucky y volver a limpiar los rincones del establo comenzó a sentir más retorcijones y para su pesar… también sintió como su ropa interior se humedecía. Realmente quería pensar en que había tenido un accidente, a pesar de que a la edad de quince años sería extremadamente vergonzoso, pero no se trataba de eso y lo sabía.

Maldijo mentalmente su mala suerte y luego se reprendió de igual forma por maldecir.

Lo más sensato era ir hasta la casa y pedirle ayuda a su madre, pero mientras su respiración comenzó a agitarse decidió subir la escalera que lo llevaba a un cobertizo que se utilizaba para mantener el heno lejos de los animales y que él personalmente lo usaba para las noches antes de un examen escolar ya que en ese lugar siempre lograba mantener su concentración.

Agradeció el tener unas mantas escondidas en un viejo baúl antes de sacarlas y hacerse una improvisada cama en medio de un círculo que sin darse cuenta había creado alrededor de las mantas con el heno.

Inconscientemente había armado un nido.

Sentía vergüenza como nunca antes había sentido. La ropa que traía puesta le incomodaba tanto y ni quería pensar en lo que sentía en su entrepierna.

Las horas pasaron y todos los síntomas empeoraron, su mente se encontraba confundida por su seseo de tocarse en un lugar que nunca antes había tenido interés de explorar y por la poca cordura que le quedaba, la cual le dictaba ser fuerte y esperar a que su madre se extrañara de que él no fuera a comer al mediodía y viniera a verlo para ayudarlo.

De pronto la idea de no ir por su madre antes le pareció un grave error.

─¿Steve?─ La voz de James se oía como si se estuviera a barios kilómetros de distancia, siendo que se encontraba a mitad de camino sobre la escalera.

Cuando escuchó un jadeo de sorpresa Steve abrió los ojos y se encontró con su hermano observándolo entre confundido y nervioso por lo que presenciaba. El rubio trago fuertemente saliva al sentir su boca seca y antes de poder reprimirse olió sin disimulo para luego fruncir el ceño y volver a cerrar los ojos decepcionado. James no olía como un Alfa, era un beta.

Los balbuceos de su hermano no le importaron y ya desprovisto de toda cordura y recato se desabrochó el pantalón y se deshizo de este incomodo por como su piel se erizaba con el rose de la tela. Cuando estaba por quitarse su ropa interior el aroma ahora inconfundible de su madre llegó a sus fosas nasales haciendo que un poco de cordura volviera y con ella la vergüenza…

─Oh…Steve, cariño─ escuchó su voz y quiso llorar frustrado y avergonzado a más no poder antes de envolverse con las mantas ─. Tranquilo, estarás bien.

─Mamá, ¿qué hacemos?─ Y la cosa solo parecía empeorar, James también se encontraba presenciando lo que le ocurría.

─Vigilarlo y preparar algunas botellas de agua y comida ligera para las pausas de su celo, así no se deshidratará o perderá demasiada fuerza. En cuanto termine iremos al doctor, espero que no sea muy largo.

─Parece que le duele… ¿n-no podemos darle alguno de tus supresores?─ preguntó un avergonzado y preocupado James.

─No, los míos son demasiados fuertes─ respondió Sarah Rogers recordando que luego de que su esposo falleciera jamás pensó en volver a casarse y le había pedido a su doctor que le recetara unos supresores que suprimieran por completo sus celos.

Esas pastillas dañarían a su hijo, el que creyó que era un beta al igual que su otro hijo y por ello no se habían preparado para este acontecimiento.

Todo sucedía de manera lenta a los ojos de Steve que entre horas sentía como su mente se nublaba y de pronto nada le importaba. Tocándose como nunca antes y pidiendo por alguien que aliviara su deseo. En otras solo se lamentaba y reprimía su llanto al estar más consciente y tener a su madre o a su hermano dándole una botella de agua o intentando que comiera alguno de los alimentos.

No supo cuanto tiempo estuvo en ese lamentable estado, solo que llegado un momento los calores, dolores o pensamientos desvergonzados pararon y divisó por el borde del cobertizo a James arrastrando una tina que habían remplazado por una nueva en los baños de la casa y que iban a tirar. Luego entró su madre con baldes de agua para llenarla hasta que James le dijo que él los traería.

─Cariño─ su madre había subido las escaleras y sonreído por la cara avergonzada de su hijo antes de acaricias sus rubios y cortos cabellos para confortarlo ─. Toma un baño aquí, el agua esta tibia como te gusta y luego, cuando estés listo, ven a la casa para que hablemos.

Él solo asintió con la cabeza aunque por dentro quería abalanzarse sobre su madre para abrazarla y llorar como un niño.

Cuando escuchó la puerta del establo cerrándose y las voces de su familia alejarse bajó las escaleras sin prenda alguna para meterse a la tina. Divisó una muda de ropa, pero lo que más añoraba era un jabón que al tomarlo comenzó a utilizando para intentar desaparecer ese aroma dulce y característico de todo omega que afloraba de él.

¡Por Dios, que ni siquiera tenía las características físicas de un omega!

En la escuela había visto un par de omegas y en el pueblo también, no eran muy comunes y menos en un pueblo tan pequeño y apartado, pero los pocos que vio eran… delicados.

La orientadora que les dio la lección de las castas y su biología había dicho que los omegas eran sumisos, él era el presidente de su clase y a pesar de no ser capitán del equipo de futbol se encargaba de guiarlos, también había dicho que los omegas eran frágiles y por poco no había insinuado que eran unos inútiles para cualquier trabajo que implicara un desgaste físico… él levantaba objetos pesados y trabaja como burro en la granja cuando no se encontraba en la escuela o estudiando, también era bastante alto para su edad y tenía sus músculos marcados por el trabajo que hacia todos los malditos días…

De pronto una inseguridad comenzó a invadirlo, ¿Qué tal si lo rechazaban por no ser como los demás omegas? ¿Qué si sus compañeros de clase y equipo lo menospreciaban por su casta? ¿Su abuelo se decepcionaría? O… ¿los Alfas no lo querrían por ser tan diferente y jamás estaría con uno?

Frunció el ceño al darse cuenta de sus inseguridades y se sintió un estúpido, él no necesitaba de un Alfa para ser feliz y si sus compañeros lo rechazaran si lo decepcionaría, pero ese ya no era su problema. No era su culpa si ellos eran unos idiotas… pero su abuelo, eso sí le importaba.

Luego de limpiar el desastre que había causado en el cobertizo y la tina que había utilizado decidió no darle más vueltas al asunto e ir a la casa. Casi le fallan las piernas cuando al entrar a la sala su abuelo estaba junto a su madre y hermano, pero valiéndose de su valor entró para llevarse una sorpresa cuando su abuelo se puso de pie y lo miró seriamente.

─¿Te sientes mejor?

─Si señor─ respondió de inmediato y sin encorvarse bajo la mirada atenta de su abuelo.

─Ni creas que te valdrás de esto para volverte un holgazán mimado, todos los Rogers trabajamos de igual manera así que nada cambia…─ le dijo antes de despedirse ya que debía ir al pueblo por quien sabe que cosas.

Steve dio un sonoro suspiro de alivio, esa era la manera hosca de su abuelo de dejarle claro que lo aceptaba y que nada cambiaría entre ellos.

Su hermano con el tiempo comenzó a hacerle bromas indiscretas ya que él era el que lo cuidaría cuando entrara en esos calores cada cuatro meses. La charla con su madre y su doctor le había dejado claro que jamás en la vida quería pasar por otra charla de aquellas, no era idiota y con lo que aprendió en la escuela le bastaba. Los supresores no eran recomendables ya que usarlos de tan joven podía ocasionar infertilidad o que los celos se anularan por completo así que no los utilizaría.

No porque le gustara pasar tres días gimiendo y pidiendo por alguien para aliviarlo frente la mirada de su familia o que tuviera algún deseo de algún día tener un bebe, eso ultimo le causaba escalofríos… no tomaría los supresores por el pánico que pudo percibir en su madre al escuchar las palabras del doctor.

Su tiempo en la escuela pasó dejándole buenos amigos como Carter, Clint y Loki… aunque el último no estaba muy seguro de si era su amigo pero por su actitud hosca tan parecida a su abuelo en algunas ocasiones le agradaba.

 Aunque también la escuela también le había dejado algunos malos recuerdos y sensaciones. En muchas ocasiones pudo notar que algunos alfas y betas lo observaban con deseo, pero nunca hubo uno que se animara a cortejar a un omega tan atípico. Ya sea porque Steve era más alto y con mejor físico que ellos o porque este tenía más liderazgo haciendo que el  ego y orgullo roto de los que tendrían que ser los dominantes en la escuela era más fuerte.

Mentiría si dijera que ese rechazo no le molestara, en el fondo le dolía no ser visto como un omega porque a pesar de ser diferente lo seguía siendo y le causaba molestia el que eso le importara.

De todos modos no quería estar con alguien que quisiera que él fuera algo que no es o que frente a los demás lo menospreciara y luego a solas lo quisiera para pasar un buen rato. Steve no era así, prefería quedarse solo a rebajarse ante cualquiera. De ahí que haya golpeado a más de uno que pensó que a solas tendría la oportunidad de sobrepasarse con él.

Tal vez un día encontraría a alguien que lo aceptara y quisiera así como es o al menos eso esperaba.

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─¡Anthony Edward Stark!

Tony sonrió de lado antes de mirar a su amiga y ex novia a la cara, con burla sin duda alguna.  No pudo evitar reír aunque sentía la amenaza de esa mujer palpable en el aire, hora de ponerse serios.

─Señorita Potts… no sabes cuantos años envejeciste al llamarme de ese modo.

─¡Tony, es enserio!─ Gruñó molesta porque hace días que ese hombre escapaba de ella o más bien de la conversación sobre el asunto del supuesto primo huérfano.

─Ok, no sé porqué insistes. Es imposible que tenga un primo o cualquier pariente─ concluyó antes de girarse y seguir su camino hacia los laboratorios.

─Si lo es. Su madre era la hermana menor de tu padre─ ella siguió caminando junto a él ─Al parecer no se llevaba bien con Howard al punto de que cortaron con todo contacto y al casarse cambió su apellido a Parker. Tuvo un hijo, que al fallecer junto con su esposo quedó a cargo de su cuñado y esposa, pero estos también fallecieron, es tu sangre Tony y te necesita.

─¿Cuántos años tiene?

─Dieciséis, en unos tres meses diecisiete─ respondió rápidamente al detenerse frente a la puerta del laboratorio y ver la inusual cara seria de Stark.

─Está cercano a cumplir dieciocho años, así que si necesita de un tutor es porque es un omega─ dedujo ya que si no lo fuera nadie estaría haciendo tanto lio en buscar un pariente, los omegas tenían un tutor hasta los veinticinco años y luego de ello a pesar de ser responsables de sus actos si no contaban con una pareja ya sea Alfa o Beta debían tener un apoderado. Forma agradable de decirles que no podían manejarse solos. ─¿Crees que puedo ser responsable de un omega? Adolescente además…

─Tony, no seas egoísta. ¡Donde está tu maldito instinto de protección!

─Junto con el de responsabilidad─ contestó vagamente al entrar al laboratorio y ubicar al hombre que buscaba ─¡Banner, mi amigo!

El nombrado estaba tan concentrado en los números que marcaban los computadores, que no escuchó o más bien ignoró a la perfección la voz de Tony o el gruñido de Pepper antes de aventar una carpeta roja contra una de las mesas de investigación.

─¡Deja de ser un egoísta y haz lo que corresponde!─ Gritó, realmente gritó, antes de salir del laboratorio.

Ni cuando terminaron se alteró tanto pensó Tony viendo de reojo aquella carpeta que seguro contenía los datos de su supuesto primo.

 No quería ser cruel o egoísta, pero es qué acaso no tenía derecho a dudar sobre hacerse cargo de un adolecente que salió de la nada para dar vuelta su mundo… bueno, tal vez exageraba en eso ultimo, pero la cuestión era que no era el mejor ejemplo a seguir, Pepper le reclamaba siempre ser un irresponsable y ahora le venía con que se hiciera cargo de un chico.

¡Que locura de esa mujer pensar que él era lo que ese chico necesitaba!

De seguro Pepps estaba  tan insistente porque… ojeó la carpeta y vio su nombre, Peter Parker. Omega y razón por la cual su amiga estaba tan alterada. Instinto de beta se dijo Tony mientras leía algunos renglones más de la carpeta.

Meditó un poco mientras pensaba en que tener un pariente vivo no era algo que esperaba y que definitivamente no era bueno relacionándose sentimentalmente con otros, si no funcionó con Pepps entonces no tenía esperanzas de lograrlo con nadie más… sonaba extremista y si lo analizaba egoísta, pero tal vez tener a alguien con su sangre dando vueltas a su alrededor no era tan mala idea.

No estaría solo, no tendría la presión de crear un heredero con una persona que no quisiera y Pepper dejaría de hostigarlo… ¡Es más, seguro que ella ocuparía su atención en ese chico dejándolo tranquilo!

─¿Tu que piensas? ¿Debo ir por ese chico?

─Aja…─ dijo sin escuchar realmente la pregunta y sin perder su concentración.

Así de paso, si le ocurriera algo, no dejaría en manos de nadie que no fuera un Stark su herencia familiar y el trabajo que ocupó Pepper días y noches para que nada se saliera de control y que él no arruinara las finanzas no sería en vano porque tendría otro mini Stark asegurado…

─Bruce iremos a…─ volvió a ojear la carpeta ─No importa, prepara tu maleta.

─Aja…─ dijo el de anteojos anotando los últimos cálculos que había sacado.

***

Texas

─¿Cómo está Peter?─ Preguntó Clint antes de que comenzaran los cuestionamientos con respecto a su divorcio repentino, que al parecer solo fue repentino para él porque todos en ese lugar se lo venían venir.

─Se muestra fuerte, pero anoche lo escuche llorar─ dijo Steve un poco apenado por no poder consolar al chico, a regañadientes lo había convencido de quedarse en su casa para que no estuviera solo.

La tía May era después de todo como la tía simbólica de todo el mundo y una gran amiga de su fallecida madre. Ellos eran como primos.

─Lo superará, la muerte es algo natural en la vida después de todo─ acotó Loki su comentario desinteresado del tema, como siempre realista y sin sentimentalismos ─Y lo de tu divorcio era algo inevitable, simple biología.

Y ahí van de nuevo se lamentó Steve sonriendo cuando Carter rodó los ojos antes de disculparse para ir al baño.

─Acéptalo Barton, una pareja de betas con hormonas omegas juntos no funcionaria para siempre. Es como si dos omegas se hicieran pareja, cosa posible, pero que con el tiempo se estropearía porque por simple biología, llámalo instinto o como quieras, les pide tener a alguien que despida feromonas dominantes, de alfas si es posible─ explicó Loki sin inmutarse por la fulmínate mirada de Clint ─Admito que debe ser caliente el sexo…

─Ya, ya entendimos tu punto─ le cortó el discurso Steve un tanto incomodo de charlas de esos asuntos tan a la ligera en un bar.

─Estúpidos Alfas─ murmuró antes de terminar su cerveza y aflojar el nudo en su garganta al recordar el discurso de su ex esposa esta tarde ─Dijo que se iría a Nueva York con ese tipo, se llevará a los niños.

─No te preocupes, regresará pronto con las crías─ los dos rubios miraron extrañados al de cabello negro, ¿acaso estaba consolando a Clint? ─Ese Alfa es uno de alto nivel y ella una beta que imita a un omega por su olor, por “instinto” esos son los que buscan una pareja para marcar y tu ex esposa no tiene una glándula omega, por lo tanto al no poder reclamarla él se verá infinitamente tentado a buscar a un omega al que sí… Nueva York tiene una buena cantidad de omegas, la dejará de seguro en muy poco tiempo...

─Eso es horrible─ concordaron los dos rubios a lo que Loki rodó los ojos.

─Bien hecho, se lo buscó por puta.

─¡Sigue siendo la madre de mis hijos, no te pases!─ dijo llamando la atención de algunos chismosos ─Además dijiste que no pudo evitarlo, por eso de la biología…

─Barton, no seas idiota. Uno puede tener un desliz gracias a esas estúpidas feromonas y hormonas, pero ella te dejó sin dudarlo. No la justifiques. Yo no te veo a ti o a Steve ofreciéndome sus traseros a mi o a Carter como unas putas porque nosotros despidamos feromonas dominantes.

Y es que tenía un punto, aunque no confortaba en nada a su amigo. En realidad parecía deprimirlo más.

La conversación  siguió unas horas más junto con unas cervezas que dejaron hablando idioteces a su rubio amigo. Se sentía mal por su matrimonio fallido y que los niños tuvieran que pasar por tantos cambios.

 Al final tuvo que imponerse ante Clint para que dejara de beber, a lo que en vez de recibir un insulto como recibió Loki este le dijo debí casarme contigo Steven haciendo que hasta el serio de ojos verdes largara una carcajada.

Ya que no podía volver a su casa Clint ocupaba uno de los cuartos de huéspedes en su casa, lo cual agradecía ya que desde que Bucky se fuera unos meses después de la muerte de su madre añoraba la compañía de alguien más en esa gran casa. Peter se la pasaba encerrado cuando no salía a la escuela, apenas y cruzaban palabra alguna durante las cenas y hablar con las vacas o caballos lo hacían sentir un demente.

Luego de dejar a su amigo en su cama bajó para apagar las luces, pero la luz parpadeante de la grabadora llamó su atención. Estaba cansado y no acostumbraba a beber, más porque el dueño del bar lo miraba como si estuviera cometiendo un crimen solo por ser un omega sin marcar y bebiendo con amigos en ese sitio.

A veces odiaba concordar con Loki, los habitantes del pueblo podían ser unos idiotas cuando querían. No todos, pero si la mayoría.

─Espero que sea rápido─ se dijo apretando el botón que transmitiría el mensaje.

Hola, señor  Rogers soy Virginia. Sé que debí llamar con anticipación, pero no pude hacerlo. El señor Stark está viajando hacia Texas para encontrarse con Peter y arreglar el asunto de la tutoría. Lamento las molestias, adiós señor Rogers.

Steve cerró los ojos, la asistente social había insistido que lo mejor para Peter era tener a ese tal Anthony Stark, un Alfa, como tutor legal en vez de un omega como él que ni siquiera estaba unido y tenía a su hermano como apoderado. Pero el problema era que de las pocas cosas que Peter habló fue que no quería abandonar este lugar, su hogar.

Habían pensado que no tendrían problemas, después de todo hace casi más de un mes no habían obtenido respuesta de ese Alfa y en todo caso si la asistente social seguía molestando él iba a llamar a James para que interviniera, cosa que no deseaba ni un poco porque lo hacía sentir un inútil y él no lo era.

─Steve─ sentado en las escaleras estaba Peter mirándolo casi de manera suplicante ─, no quiero irme. Quiero quedarme contigo.

El rubio no supo que decir, no podía prometerle algo que no sabía si podría cumplir. Caminó hacia donde estaba Peter y se puso a su altura para abrazarlo, se mordió el labio cuando sintió los sollozos del menor y luego su hombro humedecer por  sus lágrimas. Era la primera vez que lloraba en frente de otra persona.

Maldijo ser un omega, que a pesar de los meritos que obtuvo en la escuela y fuera de ella manejando el comercio de la granja, el cual muchos lo tomaban como algo simple, pero no era así porque aparte del desgaste físico también había que usar la cabeza para no hacer un mal cálculo y cerrar un trato que lo arruinara… nada importaba.

Ese tal Anthony pensaba que solo por ser un Alfa podía cambiar de opinión de un día para el otro y elegir hacerse cargo de Peter como si tratara de una mascota.

No lo permitiría, no dejaría a ese niño solo con ese idiota que sin conocerlo ya presentía que sería así. No importaba si terminaba siendo humillado una y otra vez o tuviera que pedir ayuda de su hermano o de hasta de sus amigos. Carter era una Alfa y Loki un Beta con hormonas Alfas que le daban más autoridad que los Betas normales.

Que sus padres y su abuelo en el cielo lo perdonaran por su lenguaje, aunque solo fuera en su mente, pero por él que se jodiera ese Alfa porque lo mandaría al carajo apenas y mostrara ser un imbécil como seguro y era.

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─Tony, si no es mucha molestia, podías explicarme por qué razón tan urgente salimos en mitad de la noche para venir a… aquí─ Bruce observó a su alrededor curioso porque cuando su amigo interrumpió su investigación por algo urgente pensó que se debía por algún asunto que necesitaba de su presencia como científico, pero dudaba que en un pueblo remoto de Texas tuviera que hacer alguna investigación o algo por el estilo.

─¿Qué no recuerdas Bruce?─ Preguntó Tony negando con la cabeza luego de pagar por dos cuartos en una posada, que en nada se comparaba con los hoteles en los que acostumbraba hospedarse, pero al salir tan a prisa para evitar arrepentirse olvidó ese asunto y bueno, no era como si estuviera en un basurero ni nada. Era bastante acogedor ─Estoy haciendo lo que me aconsejaste con Pepper, es más, tú te ofreciste a acompañarme para conocer a… Peter.

Bruce no recordaba tal ofrecimiento.

Tony sonrió al ver como la confusión todavía estaba presente en su amigo antes de entrar cada uno en sus respectivos cuartos y se puso a pensar en si Peter era el nombre de su primo, restándole importancia a esa duda se dijo que antes de hablar con la asistente social iba a verificar los datos del chico.

Pepps, siempre tan atenta, lo había llamado apenas llegó a su destino para informarle que se encargó de comunicarse con la trabajadora social a cargo del caso para comunicarle su intención de ser el tutor legal de su primo y que lo vería esa misma tarde.

Bien, tenía un par de horas de ocio antes de encontrarse con esa mujer, ¿se suponía que debía ir a ver a ese chico antes de hablar con la asistente? Bueno,  esa hubiera sido una opción si no fuera por el gruñido de su estomago. Vagamente recordó un local familiar de comida o algo así y se fue al cuarto vecino para decirle a Bruce que irían a comer.

No fue sorpresa el encontrarlo con sus anteojos, sentado en el suelo y con una cantidad exagerada de papeles a su alrededor mientras al parecer trabajaba en una formula.

─Buen día, ¿Qué van a ordenar?─ les había preguntado una mesera joven y pelirroja a ambos ante la mirada de algunos curiosos.

─¿Por esas casualidades no servirán shawarma?─ La pelirroja ladeó la cabeza frunciendo el ceño, pero sin perder la gran sonrisa de comercial de pasta dental.

─Refresco de naranja, dos porciones de papas fritas y dos hamburguesas completas─ dijo Bruce apartando la mirada de la ventana para hacer el pedido de ambos en vista que su amigo tenía planeado molestar a la chica.

─Eres aburrido─ sonrió Tony al mirar por la ventana en espera de su comida. Todo el mundo parecía conocerse en la calle, cosa que no le extrañaba y por eso tampoco lo hacían los murmullos de los que almorzaban en ese lugar─. Y con eso que pediste me siento un niño otra vez…

─A todo esto, ¿Quién es Peter?

Bruce negó con la cabeza al recibir de respuesta es un mini Stark. Al fin Anthony había embarazado por accidente a alguien y los que pagarían ese desliz serian Pepper y él, porque de seguro Tony se las arreglaría para desentenderse del niño… ya podía sentir el futuro dolor de cabeza.

Cuando la joven volvió con sus pedidos listos se escuchó la campanilla de la puerta anunciando la llegada de un cliente. Tony apenas y levantó la vista de su comida al oler el fuerte aroma de un Alfa, que al detectar dos desconocidos de su misma casta dominante inconscientemente despidió feromonas que les indicaba que se encontraban en su territorio.

─¡Oficial Carter!─ saludó la mesera que al ser una Beta apenas y percibió lo que acababa de pasar.

─Hola Mary Jane, ¿Quiénes son?─ preguntó sin apartar la vista de ese par que estaban al otro extremo del local. Por alguna razón le daban mala espina, en especial el castaño que la había mirado con ligereza y con notable gracia en aquellos ojos marrones.

─No lo sé, solo oí que se hospedan en la Posada de los Green─ murmuró la mesera antes de preguntar cuál era su pedido, a lo que la oficial respondió lo de siempre.

Carter observó a ese castaño sin disimulo, algo le decía que le causaría un mal rato.

***

─¿Mucho mejor?─ sonrió Steve antes de dejar ir a la oveja recién esquilada que se reunió con las otras seis. Usualmente solo las rasuraba pero ese día, antes de darse cuenta, les había dejado un pompón un tanto gracioso a todas en su cabeza.

No había logrado dormir en toda la noche mientras cuidaba del sueño de Peter, quien había quedado vulnerable y agotado luego de su descarga de emociones.

Durante la mañana, mientras Clint dormía derrotado y Peter se fue a la escuela, decidió hacer los ejercicios y correr como siempre para luego comprobar los alambrados, las cercas, que ninguno de los empleados que se encargaban del ganado estuviera de flojo, el alimento de las gallinas al igual que verificar si los huevos que estaban empollando por fin habían dado pollitos y por último las ovejas a las cuales esquiló.

Tenía que darse un baño antes de pensar en comer y definitivamente calmar su mente para buscar la forma de que esa mujer entendiera que no era el deseo de Peter el irse a Nueva York con ese Alfa. Estaba por entrar a su casa cuando vio una camioneta acercarse, reconoció a Laura y suspiró aliviado ya que por un momento pensó que eran sus visitas indeseadas adelantándose. Sonrió cuando los hijos de Clint bajaron sonrientes antes de que corrieran hacia él para abrazarlo.

─¡Tío Steve, ¿Clara ya ha tenido a su bebe?─ Preguntó emocionada Lila junto a Cooper, refiriéndose a una de las vacas que se encontraba esperando tener su cría entre esos días.

─No, pero pueden verificar si las ovejas quedaron bien con su nuevo corte de cabello─ se rió mientras ellos corrían emocionados para ver a los animales y luego miró a una incómoda Laura, por su parte Steve suspiró ─Hola, Laura. Si buscas a Clint está arreglando un alambrado.

Mintió, pero pensó que era mala idea decirle a esa mujer que el padre de sus hijos estaba durmiendo como si no hubiera un mañana producto de una borrachera. Lo único que le faltaba a Clint era que lo catalogaran como un vago y borracho.

─Disculpa la invasión, pero tengo que arreglar unos asuntos y como Clint esta quedándose contigo…

─Entiendo, no te preocupes ya debe estar por volver así que vete tranquila─ cordialmente la despidió. No seria descortés con la madre de los hijos de su mejor amigo, de sus sobrinos, pero tampoco la invitaría a tomar café y comer galletas como si nada.

Luego de presenciar como Laura se despedía de los niños y se alejaba les dijo a estos que fueran a despertar a su padre, que sería una linda sorpresa. Claro que antes de dejarlos ir les pidió que dejaran sus mochilas en el cuarto de James para darle tiempo de despabilar a Clint que puso su mejor cara de sorpresa al verlos saltar sobre él.

Se bañó en tiempo record y se vistió con una camisa azul oscura la cual se remangó las mangas hasta los codos y un vaquero un tanto desgastado. Nunca le interesó la vestimenta, le daba lo mismo como se vestía así que ni prestó atención al tomar aquella ropa.

Al bajar se encontró con Clint bebiendo un café que al parecer estaba bien cargado por la mueca de desagrado que hacía reír a los niños.

─La asistente social vendrá a las tres de la tarde con el señor Stark─ comentó cuando notó que su amigo estaba más espabilado y los niños salieron a jugar.

─Oh… mierda, lo siento Steve. No debería estar molestándote…

─Primero que nada, cuida tu lenguaje─ lo interrumpió viendo por la ventana corretear a Lila y a Cooper ─y segundo, si no estuvieran aquí ahora mismo yo estaría enloqueciendo.

─El panorama no se ve nada favorecedor, ¿verdad?

─Mi casta no lo es─ dijo encogiéndose de hombros antes de escuchar el teléfono sonar. Cerró los ojos esperando que fuera esa mujer anunciando que ese Alfa se había arrepentido y renunciaba a la tutoría.

Soñar era gratis.

─¿Steve?─ reconoció la voz de Bucky al otro lado del teléfono antes de poder hablar al atender y fue ahí que se percató de la luz roja de la grabadora ─¿Por qué no atendiste antes? ¿Está todo bien?

─Hola, Bucky─ dijo sonriendo e ignorando el tono molesto y preocupado de su hermano ─Estaba ocupándome de los animales, ya sabes… ¿Cómo estás?

Entiendo, no me respondiste si está todo bien─ el rubio dudo de contarle, la última vez que hablaron fue luego de la muerte de la tía May y de la mudanza de Peter. No le había dicho que tenía problemas con la asistente social ¿Qué está pasando? El doctor me llamó barias veces para decirme que no fuiste a tu revisión anual otra vez, sé que no te gusta eso, pero tienes que ir. Steve, ya hace dos años que no vas a revisarte.

─Lo sé, no te preocupes que iré en estos días…─ Tenia la tentación de al terminar la llamada ir al consultorio de su médico de cabecera y decirle de una manera poco amable que dejara de informarle a su hermano sobre su falta de controles. Pero eso sería inútil, James era su apoderado y como médico tenía el deber de informarle lo que sucedía con el omega ─¿Recuerdas lo que hablamos de Peter?

Que se quedaría contigo, ¿alguien los está molestando?

─Cuando pasó lo de la tía May la asistente social ubicó a un pariente, pero este no se presentó o dió muestras de interés en el asunto hasta ahora. Él no quiere irse, Peter quiere quedarse en casa y esta tarde vendrá esa trabajadora social con ese hombre porque ahora se le antoja hacerse cargo.

─La mujer y ese hombre son Alfas, ¿verdad? ¿Está alguno de tus amigos contigo?

─Bueno, Clint se está quedando conmigo hace algunos días porque se separó de Laura y hoy vinieron los niños.

Llama a Carter y si ella no puede ir entonces pídele a ese idiota de tu amigo Loki que valla . Pediré una licencia para volver a casa, pero no dudes en comunicarme si tienes algún problema con esa gente y por favor ve al médico, Peter también debe ir así que averigua si tuvo sus controles como debe. Recuerdo que a esa edad tu los tenias cada algunos meses. Tengo que cortar, por favor cuídense.

Steve suspiró al colocar el teléfono otra vez en su sitio, casi no hablaba con su hermano desde que decidió unirse al ejercito como médico y soldado. Había veces que tardaba meses en recibir una llamada de su parte y odiaba que Bucky se preocupara tanto por él, lo entendía, pero eso no significaba que le agradara. Todavía recordaba lo que le dijo antes de irse por primera vez.

“No contrates a nadie que no sea un Beta común, por favor, por mi paz mental ningún Alfa o Beta con hormonas alfas”

Y cada vez que volvía a casa inspeccionaba a dichos empleados para comprobar sus castas. Quería discutirle que él no era una doncella débil y en apuros, pero no deseaba pelear con él. Desperdiciar los pocos tiempos juntos en una pelea no tenía sentido. Era todo lo que le quedaba de su paquete.

Limpió la sala repetidas veces previo de que Peter volviera de la escuela y llevara a los niños a caminar antes de que se hiciera la hora de que esos dos llegaran para decidir su futuro.

─¿Por qué no llamaste a Carter o a Loki como te dijo tu hermano?─ Clint ignoró el hecho de sentirse ofendido, era obvio que para James él no era suficiente para imponerse si las cosas se pasaban de tono. Después de todo Steve con temperamento, personalidad fuerte y todo seguía siendo un omega sin marcar.

─Se que Peggy sabe controlarse y manejar las situaciones si se trata de otro Alfa, pero tú y yo sabemos que su vena de la frente le explotará si es que el señor Stark se pasa de listo conmigo. No creo que recurra a una pelea, pero sus feromonas dominantes luchando por el territorio solo nos enfermaran─ el otro rubio asintió ante lo que le decía ─Y Loki solo hará que la asistente social concluya en que soy una mala influencia para Peter y que ese Alfa se enfade de alguna manera e intente matarlo.

─Todos quieren matarlo─ ambos se rieron aflojando el ambiente tenso, pero cortaron su risa cuando Peter entró junto a los niños para decirle que un vehículo desconocido se acercaba.

Después de apretar el hombro de Peter y decirle que todo estaría bien salió afuera seguido de Clint que cargaba a Lila mientras tomaba la mano de Cooper y por ultimo salía Peter que se quedó apoyado en el marco de la puerta.

Estaba calmado y centrado en arreglar todo el asunto, no podía permitirse ponerse ansioso porque eso sería percibido por todos y no lo favorecería. Cuando por fin el auto se estacionó frente a la casa y de el bajaron una mujer junto a dos hombres no pudo evitar confundirse, tenía entendido que vendría solo la asistente y Stark.

Se acercó hacia ellos y saludo a la mujer formalmente con un apretón de manos y cuando estaba por saludar al que tenia barba de candado de igual manera, casi vaciló al notar cierto brillo en sus ojos al acercarse y ver como este sonrió.

─Señor Stark─ dijo más hosco de lo que quería sonar mientras apretaba su mano. No le sorprendía ser más alto que ese Alfa, pero sí que este no se viera molesto por ese detalle.

Es más, podía jurar que la sonrisa que le mostraba no era de burla o gracia por la situación en la que él tenía todas las de ganar por su casta, sino que era de coquetería y lo confirmó al soltar su mano rápidamente cuando sintió las feromonas que despedía para atraerlo.

Odiaba cuando hacían eso esperando que él se ofreciera y odiaba más el no poder encajarle un golpe o decirle que ni lo intentara porque eso solo lo dejaría mal parado frente a la asistente social.

─Un gusto, Steven─ escuchó decir su nombre con cierto tono que le erizó la piel y frunció el ceño ya molesto. En su mente se repetía una y otra vez primero esta Peter, no lo arruines… para no actuar como quería.

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Sabía que había logrado enfadar al omega rubio, su ceño fruncido y la fulminante mirada que le regalaba cada vez que lo observaba mientras la asistente social hablaba se lo decía. Y si eso no era suficiente para convencerlo, la manera en la que apretaba los puños y la mandíbula cada vez que sus miradas se cruzaban era suficiente.

Tenía que admitir que no pudo evitar desconcentrarse de su objetivo al conocerlo en persona y quedar sorprendido al ver que efectivamente Steven Rogers era un omega como aquella mujer le informó, solo que no era como se lo imaginó.

Inconscientemente o más bien por costumbre al tener cerca a semejante omega sin marcar no pudo evitar intentar atraerlo. Porque, aunque sonara sexista, él iba con la mente centrada en que se encontraría con otro omega frágil como todos los que conoció hasta ahora y cuando este no cayó en su truquito de feromonas se sintió más tentado a tenerlo.

─¿Está de acuerdo con esto señor Stark?─ Salió de sus pensamientos y apretó sus labios cuando las miradas de todos en la sala cayeron sobre él. No había escuchado casi nada del discurso de una hora que dio esa beta.

─Creo que debería pensar bien todas nuestras opciones antes de tomar una decisión definitiva─ respondió esperando que no estuviera errando y cuando la asistente asintió contuvo un suspiro de alivio.

─Señor Stark, con todo respeto no pude seguir dejándonos con la incertidumbre de lo que quiere hacer. ¿Entiende que Peter no es un objeto que puede tener un tiempo y luego desecharlo?─ Habló Steve notablemente molesto, abriendo y cerrando los puños.

─¡Pero que descaro!─ Gruñó la mujer poniéndose de pie y luego Steve también lo hizo al verla frete a él gritándole ─¿Cómo te atreves a hablare así al señor Stark? Deberías agradecer que se tomara la molestia de venir en persona para hablar con un omega que vive de la forma que lo hace usted, que se puede esperar de ese niño con su ejemplo…

─¡¿Qué quiere decir con eso?!─ Steve levantó la voz para interrumpir lo que le estaba diciendo la asistente.

─Bueno, dos omegas solos en medio de la nada no es…─ Tony cerró la boca antes de terminar lo que estaba por decir al recibir la mirada furiosa de Steve, no era que le temiera al rubio, pero tenía que admitir que terminar teniendo una pelea no era algo de su agrado.

─¿Él es lo que más le conviene a Peter? ¡Tardó más de un mes en tomarse la molestia de pensar en él y ni siquiera quiso tener en cuenta la opinión de nadie antes de venir aquí!

─Basta─ interrumpió Bruce al ver que Anthony estaba por contestar, seguro algo malo y que terminaría por hacer enojar al rubio. No quería arriesgarse a que las cosas se salieran de control y que le afectaran, hace tiempo que no tenia uno de esos ataques y quería que siguiera así ─Intentemos tratar este asunto como adultos, todos, creo que la opinión de Peter debe ser tomada en cuenta al igual que las posibilidades que tendría al quedarse o irse para su futuro.

Tony asintió ya que Bruce era el menos pasional y más sensato a la hora de tomar decisiones, él era de las pocas personas a las cuales escuchaba cuando tenían algo que decirle o criticarle.

Steve seguía parado y sin moverse o decir nada hasta que Peter entró a la sala y lo llamó para decirle algo, lejos de los desconocidos.

─¿Quieres hablar con él?─ Preguntó ya tranquilo al no estar entre aquellos tres.

─Creo que es un idiota, no hace falta hablar con él para darse cuenta─ dijo Clint comiendo una manzana e ignorando la amonestación de Steve por soltar una palabrota mientras miraba por la ventana a sus hijos correr, no los quería adentro de la casa con esa gente.

─Yo también lo creo, ¿pero no saben quién es Anthony Stark?─ las caras los mayores fue suficiente para saber que no ─Es un multimillonario que dirige una de las compañías más reconocidas e importante del mundo de la tecnología en diversos campos científicos, Industrias Stark. Que también resulta ser un Alfa y saben que eso ya lo hace más “importante” que nosotros… creo que si de verdad quiere algo no hay mucho que hacer, pero quiero hablar con él e intentarlo de una manera pacífica ya que de otra no se puede.

─Está bien─ pudo decir Steve al darse cuenta de que de haber golpeado a ese alfa todo habría terminado más que mal.

─De la que te salvaste─ silbó Clint cuando Peter salió y Steve estaba por cruzar la puerta, pero al escucharlo se giró para verlo con una ceja levantada ─¿Qué? Por poco lo golpeas y lo sabes… Ibas a tener que recurrir a tus encantos ocultos para bajar la furia de un alfa multimillonario.

─Eres un…─ Steve negó con la cabeza antes de irse escuchando la risa de Clint.

Seguido por Stark subieron para ir hacia la habitación de Peter, ya que la asistente dijo que sería conveniente ver dónde y cómo está durmiendo el omega. Cada vez que escuchaba como se refería a Peter o a él sentía su estomago retorcerse, quería reclamarle que ellos tenían nombre.

Anthony estaba ya un poco arrepentido de su decisión de ir en busca de Peter, no esperaba que Steve Rogers no quisiera entregárselo y que al parecer su primo se mostrara reacio a la idea de irse también. Hasta el momento lo único bueno que le pasó fue que mientras subía las escaleras tuvo una gran vista de la parte trasera del rubio.

Cuando los dos omegas habían caminado frente a él vio la desaprobación de la beta, a él poco le importó por la gran vista que tenia de Steven. Sonrió sin vergüenza alguna cuando aquellos ojos azules se clavaron en él. El rubio al sentirse observado había girado su rostro para encontrarse con Tony mirándolo, más exactamente mirando su trasero.

─Si necesitas algo estaré en el pasillo─ dijo con un tono amable a Peter antes de que dejara pasar a Anthony al cuarto de su primo.

Tony observó el cuarto con el ceño fruncido, no por disgusto, sino por el parecido a su cuarto cuando era un niño y luego un adolescente. Era un desastre, el suelo estaba repleto de circuitos y cables, el escritorio con una notebook, libros y herramientas, la cama llena de almohadas y cobertores en lo que parecía ser un horrible intento de nido… exceptuando lo último era una versión más joven de cómo era él.

─Lamento el desorden, no esperaba visitas…

─No importa, yo también me siento más cómodo entre mis desorden en mi taller y laboratorio─ dijo inspeccionando los libros y lo que construía el chico, sonrió al ver que tenían algo más en común aparte de la desorganización ─Tengo entendido que te falta un año para graduarte, ¿Qué piensas hacer luego?

─Bueno, siempre me gustó todo lo que tenga que ver con la tecnología, pero me oriento más en lo científico─ contestó Peter sonriendo sin darse cuenta y encogiéndose de hombros luego ─Aunque quiero esperar un tiempo para ir a la universidad, quedarme aquí con Steve.

─No quieres dejarlo solo─ Tony dejo su inspección para mirarlo. Por todo el chismerío que la beta le proporcionó durante el camino sabía que el apoderado de Steve no estaba presente en su vida y que vivía solo ─. Aplazar tus planes o elegir algo que no te conviene por otros es una mala decisión, mocoso. Lo cierto es que si te quedas aquí no saldrás, las universidades aceptan a omegas primeramente basándose en su entorno, no digo que este bien pero es así, y luego en sus habilidades y rendimiento académico. Tienes lo segundo, pero lo primero no lo tendrás con Steven porque ni siquiera tiene un apoderado que lo respalde correctamente y eso no está bien visto, es increíble que no tuviera problemas hasta ahora.

─Se que me arriesgo a no cumplir mis metas… pero Steve es lo único que me queda y yo soy lo único que él tiene… James no está… y no puedo, no quiero…─ Peter cerró la boca al darse cuenta que no estaba diciendo nada concreto y luego se aclaró la garganta ─Lamento si le decepciona mi forma de ser, señor Stark, pero mi familia es primero y Steve es mi familia ahora.

Tony asintió con la cabeza caminando hacia la puerta, mirando el suelo para no pisar algo importante. Pero al estar por tomar la manija para salir se volvió para ver a Peter.

─No se mucho sobre las uniones o relaciones familiares, mi padre fue un imbécil que compraba mi amor y mi madre murió cuando yo era muy joven y no la recuerdo, pero si se que solo tenemos una vida y esta nos pertenece a nosotros. Sinceramente las decisiones que tomes van a afectarte en mayor grado a ti para bien o para mal, y si es para que prosperes no creo que dañes a quien quieres. A veces ser un poco egoísta está bien, sirve para crecer y para que los demás lo intenten también. Me gustaría que pienses bien lo que quieres ahora con la mente fría, es una decisión importante para que tus emociones decidan por ti─ se volvió hacia la salida para salir un poco incomodo, no era costumbre suya el hablar seriamente con otros. Desde hace tiempo utilizaba el sarcasmo y las malas bromas para comunicarse con los demás ─. Y no es por nada, pero en cierta forma yo sería tu único pariente vivo y viceversa. No estaría mal conocernos.

Dicho eso salió para encontrarse con un ceñudo Steve, que en primera instancia parecía enojado, pero Tony pudo darse cuenta gracias a las feromonas que de manera inconsciente despedía que en realidad estaba triste y seguramente se debía a que pudo escuchar la conversación que tuvo con Peter. Aunque al notar su presencia se recompuso adoptando la postura de antes.

─Señor Stark, ¿Cuánto tiempo piensa quedarse?─ preguntó más para saber cuánto tiempo tenían para arreglar el asunto que por cortesía.

─Tony.

─¿Qué?

─Que me digas “Tony”─ sonrió al ver que el ojiazul rodaba los ojos antes de encaminarse a las escaleras para bajar, pero paro cuando Stark le sujeto el brazo ─Sabes que esto no es nada personal o en tu contra, ¿verdad?

─Es personal porque yo no confío en usted, no lo conozco y no sé cómo será tratado Peter si se va. Él es muy importante para mí, no quiero que nada malo le pase si puedo evitarlo…

─Quince días, les daré ese tiempo para pensar bien─ lo interrumpió cuando una idea pasó por su cabeza ─ tiempo suficiente para sacarte esa idea tuya de que soy el diablo. ¿Qué te parece?

─¿Si Peter no quiere irse va a respetar su decisión?─ preguntó  incrédulo Steve mirándolo directamente a los ojos para ver si había mentira o burla en sus palabras.

─No pienso obligar a nadie a hacer nada que no quiera, no soy así─ sonrió estirando su mano para estrecharla con el rubio, que lo miró vacilante antes de hacer lo mismo.

─Espero que así sea─ dijo soltando la mano contraria incomodo por el contacto, aunque no había caído bajo el intento de atraerlo de hace unas horas que utilizó al conocerlo, todavía tenía un poco el efecto de aquellas feromonas del alfa. Pensó en que lo había juzgado muy pronto, que tal vez no era un mal tipo como esperaba.

Tony quedó complacido al ver un tenue sonrojo en Steve luego de soltarle la mano y bajar las escaleras.  Había logrado que bajara su guardia por un momento. No podía ser tan directo con él, pero tenía un poco de tiempo para lograr probar a ese omega.

***

─¡Quince días! ¡¿Estás loco?!─ Gritó Bruce caminando de un lado a otro en la habitación de Tony, quien acababa de contarle lo que había decidido ─No puedo quedarme tanto tiempo lejos de mis experimentos…

─Están siendo cuidados, no dramatices─ suspiró mientras rodaba en su cama para ver mejor a su amigo ─No me compliques las cosas Bruce, tengo poco tiempo para convencer a Peter de vivir conmigo y tomar el apellido Stark.

─A mi no me vengas con cuentos─ entrecerró los ojos mientras paraba de caminar como león enjaulado ─. Quieres llevarte a la cama a ese omega y desde ya te digo que no es una buena idea, está mal. Steven Rogers no es como esas zorras con las que te acuestas, tus amantes de una sola noche que son felices siéndolo. Las cuales la verdad no entiendo.

─No voy a negarlo, me conoces mejor que yo mismo─ le guiñó el ojo a Bruce ─. Pero de verdad quiero llevarme a Peter, cuando hablé con él me di cuenta de que es mi único familiar con vida. Es extraño.

─Si de verdad quieres lograr llevártelo por las buenas entonces no hagas nada estúpido con Steven─ suspiró sabiendo que esta vez no sería escuchado ─No juegues con ese omega, Tony. Tengo la impresión de que le harías daño si lo haces, que no es de los que pasan como amante de turno y no es justo que por una calentura tuya dañes a otro.

─Te repito que no dramatices, Bruce─ le cortó el discurso ya que no necesitaba de su sermón ─. Aprovecha estas mini vacaciones en este pintoresco lugar para liberar tensiones, debe haber más de uno dispuesto a complacer a un buen doctor…

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─Señor Stark, no soy paranoico, pero… ¿me está siguiendo?

─Claro que no Steven─ le respondió el castaño sonriendo inocentemente. Después de la desastrosa reunión con la asistente presente habían decidido esperar quince días para que Peter tomara una decisión definitiva. Y luego de pensar como debía acercarse al omega, sin ser tan directo con sus otras intenciones al darles esos quince días, decidió probar con una llamada sin percatarse de que ya era muy tarde, aunque para su suerte el rubio lo atendió.

No pudo tener una gran conversación, pero había logrado que Steven aceptara visitas a su casa durante la tarde. Siempre y cuando llamara antes para saber si estaban disponibles Peter y él, hoy Peter tenía que quedarse más horas en la escuela y el tenía que ir a la ferretería y a otras tiendas así que cortésmente le dijo que no fuera a visitarlos.

En vez de quedarse en la posada y recorrer el lugar decidió localizar al rubio y acompañarlo. Banner le dijo que eso era ser un acosador, pero él solo pensó que su amigo exageraba.

Llevaba junto a Steven un buen rato, viéndolo seleccionar cada cosa con cuidad y hablándole de cosas triviales a lo que recibía solo monosílabos como respuesta. Cuando escuchó nuevamente salir de su boca “señor Stark” resopló poniendo los ojos en blanco.

─Ya te dije que me dijeras “Tony”, ¿qué te parece cenar esta noche en la posada Steven?

─Me parece una mala idea─ respondió sincero mientras verificara el haber comprado las herramientas nuevas que el capataz le pidió. Luego tenía que ir a hacer las compras del mes para el alimento de los animales y de paso ir por algunas cosas que faltaban en la casa.

─¿Por qué?─ No pudo evitar preguntar Stark caminando junto al rubio. Cuando llegaron a la caja para pagar no pudo evitar levantar una ceja por la manera en que la cajera los miró, intentando ser disimulado desvió su mirada a Steven que se mostraba indiferente por la cara de esa mujer.

─Por eso─ escuchó ya saliendo de esa tienda haciendo que lo mirara a la cara, esperando una respuesta más desarrollada que “por eso”. Cuando Steven suspiró mientras dejaba de caminar y deponía las bolsas en el suelo esperó a que le hablara─Estamos bastante apartados de la ciudad más cercana, todavía la mayor parte de la gente de aquí sigue siendo muy pero muy tradicional. Seguramente ya se dio cuenta de que no hay muchos omegas en este lugar, mayormente abundan los betas y algunos alfas, los omegas como yo no son bien vistos por estos lados, sin marcar y que prácticamente viven por su cuenta… ya tengo suficientes malas miradas por día cada vez que salgo como para aumentar el material de críticas hacia mí por encontrarme con un Alfa que no conozco durante la noche en la posada en la que se hospeda.

─Entiendo─ asintió con la cabeza y levantando las bolsas del suelo para caminar hacia la camioneta de Steven.

─Puedo llevarlas yo mismo─ se quejó el rubio por lo que hacía Tony, él era obviamente más que fuerte para llevar cosas pesadas sin problemas. Frunció el ceño cuando Tony se rió.

─¿No estás acostumbrado a que te ayuden verdad?─ sonreía por la mala cara que tenía el omega y esperaba que éste le dijera si dejaba en la caja de la camioneta las cosas o si las ponía en los asientos traseros.

─No necesito que nadie me este ayudando─ le dijo indicándole que dejara todo en la caja de la camioneta ─, pero gracias.

Steve rodó los ojos cuando vio la gran sonrisa de Tony, como si hubiera la gran hazaña del año, el alfa era raro. Sabía que tenía que dejar de ser tan cerrado y empezar a dejar que Stark se acercara para que Peter lo conociera. Si él no tenía una buena disposición con todo este asunto entonces Peter menos lo tendría y quería que el chico tuviera todas las cartas sobre la mesa a la hora de decidir.

─Esta noche…─ cerró los ojos cuando vaciló por un momento, pero luego los abrió para proseguir ─Puede venir a cenar esta noche, con su amigo, y quedarse en los cuartos de huéspedes si se hace muy tarde para que vuelvan a la posada. ¿Le parece bien?

─Claro, ¿seguro que estas bien con eso?─ sintió la necesidad de preguntar, aunque luego se reprendió por darle la posibilidad de dudar.

Steven se rió negando con la cabeza, ya podía escuchar los murmullos y ver las miradas de todos por invitar a esos dos alfas a su casa. Sonrió al imaginar los comentarios sarcásticos de Loki y los insultos de Clint hacia esa gente, como cada vez que lo convencían de ir al bar con ellos.

Tony por su parte se mordió el labio evitando con todas sus fuerzas no decir o hacer algo que borrara esa sonrisa del rubio. Era agradable no verlo con el ceño fruncido o mandándole una mala mirada, se sentía extrañamente complacido al contemplar aquella sonrisa.

─Nos vemos luego señor Stark─ se despidió Steve mirando extrañado al castaño que se había quedado callado de repente.

─Tony…

─Está bien─ lo interrumpió ya sabiendo que le diría y se encogió de hombro antes de caminar hacia la puerta para ingresar a la camioneta y seguir su camino ─Nos vemos luego, Tony.

***

Bruce salió de la posada un poco resentido con su amigo por arrastrarlo con él en sus locuras. Sabía que bien podía regresar a Nueva York sin problemas, pero no le convenía. Pepper lo atormentaría y no lograría concentrarse en su trabajo de todas formas.

Estaba tan perdido en sus pensamientos que ni se dio cuenta de que se había alejado de la parte “céntrica” y que había llegado a donde se encontraban un par de casas. Podía seguir caminando sin rumbo alguno por horas, pero una chocante ola de feromonas alfas lo hizo parar y ponerse alerta. Preocupado de haber molestado a uno sin darse cuenta, no deseaba tener problemas con nadie.

─Escúchame, acepte a Laura a pesar de que tiene hijos de otro, pero no te quiero a ti rondando a su alrededor─ gruñó aquel alfa que intentaba intimidar al otro sujeto mediante esa cantidad excesiva de hormonas dominantes que inundaba el aire.

─¡N-no pienso alejarme de mis hijos!─ reconoció al rubio que acompañaba a Steve, vio como inútilmente se tapaba la boca y nariz con la mano intentando evitar el efecto de aquellas feromonas.

Banner miró hacia todos lados, no había nadie y no le parecía justo lo que ese alfa hacia al beta. Era obvio que ese rubio era un beta con hormonas omega y que por eso estaba reaccionando mal a lo que el alfa hacía.

─Lo vas a hacer, piensa que a ellos les conviene. Conmigo van a tener una figura masculina de verdad─ se rió burlándose de Clint cuando este se alejó un poco al sentirse un poco mareado, pero no lo dejó alejarse demasiado porque tomó su mentón levantándole el rostro para que lo mirara a la cara, relamiéndose los labios ─Aunque si te portas bien tal vez te deje verlos en las vacaciones…

Bruce levantó las cejas impresionado cuando aquel alfa cayó luego de recibir un cabezazo por parte del rubio haciendo que se tambaleara hacia atrás y tropezara con algo.

─¡Clint, ¿qué haces?!─ se escuchó un grito femenino y de una casa salió una mujer que corrió a ayudar al alfa caído, el cual lo miraba rabioso y prometiéndole que eso no se quedaría así ─¡Vete, no sé que te pasa, pensé que ya habíamos aclarado todo!¡Lárgate!

Bruce se escondió detrás de unos arbustos, sin saber bien porqué, antes de que el rubio pasara cerca de donde estaba, corriendo con los ojos enrojecidos.

No tenía ni idea de que había pasado y sabia que tampoco tendría que importarle, pero no le gustó ni un poco la forma de actuar de ese alfa. Dio un respingo cuando su celular comenzó a sonar, suspirando atendió la llamada mientras caminaba de vuelta a la posada. Suficiente aire fresco para él.

─¡Bruce, esta noche vamos a cenar en la casa de Steven! ¿Qué se supone que tengo que llevar? Aunque creo que ese omega se ofendería si llevo algo, parece de esos que tienden a ofenderse fácilmente. Aunque es lindo con su cara enojada y todo y su culo es de ensueño…

─Tony─ rodó los ojos por la forma de hablar de su amigo ─¿Cómo es eso que vamos a cenar en su casa?

─Acosarlo rindió frutos─ se rió cuando Buce resopló ─¿Qué estás haciendo? ¿Encontraste a un amor fugas para liberar tensiones?

─Nos vemos en la posada─ cortó la llamada pensando en que Tony sonaba bastante emocionado. Solo esperaba que no cometiera ninguna estupidez con ese omega.

***

Steve se encontraba en la cocina sin saber que hacer, tenía que improvisar algo rápido porque entre compras y arreglos que hizo con el capataz la tarde había pasado rápidamente. Cuando Peter llegó de la escuela le dijo que luego de darse un baño le ayudaría, pero al verlo dormido en el sofá de la sala no quiso despertarlo.

Le extrañaba que Clint no hubiera vuelto, pero tampoco quería exagerar y llamarlo para que lo molestara luego con que tenía un complejo de madre sustituta.

Estaba suspirando por enésima vez viendo la cocina indeciso cuando escuchó el ruido de un vehículo acercándose a la casa. Salió viendo como Peter se desperezaba y bostezaba, sonrió cuando este se dio cuenta de que se había quedado dormido viéndose avergonzado.

─¿Qué pasó?─ Preguntó al ver la cara de pocos amigos de Clint y notando el moretón que se estaba formando en su frente. Tampoco pasó de alto el que fuera Loki el que manejara el auto.

─Me pasó que el novio de mi…ex, si ex mujer es un idiota, infeliz, hijo de…─ paró de insultar porque su boca fue tapada por la mano de Steve que buscó con la mirada alguna otra herida en su amigo.

─Después de dejar a los niños ese alfa lo siguió hacia fuera, lejos de Laura, para decirle que no vería a los niños y otros insultos sobre de que no es un hombre de verdad, ya sabes por qué, pero después parece que le calentó que a Clint le afectaran sus feromonas porque se le insinuó recibiendo un cabezazo como respuesta─ explicó Loki bajando del auto y acercándose a ellos para picar con su dedo la frente de Clint, que se quejó ya que le dolía.

─Creo que es mejor cancelar la cena─ murmuró Steve cuanto sus amigos comenzaron a pelear y Peter a reír por la escena.

─¿Cena?─ preguntaron Loki y Clint levantando una ceja.

─Steve invitó a mi primo y a su amigo a cenar─ les informó Peter un tanto incomodo por decirle primo a Stark.

─Si, pero creo que lo mejor será cancelar─ se encogió de hombros mientras todos entraban a la casa y él se dirigía al teléfono para llamar a la posada donde se hospedaban.

La verdad era que se sentía aliviado ya que no estaba acostumbrado a tener visitas fuera de las comunes, sus amigos de toda la vida.

─¿Por qué el cambio de actitud?─ Loki estaba detrás de él logrando asustarlo ya que no lo escuchó seguirlo ─Clint me contó lo que intentó hacer apenas te saludó, es raro que dejes que se te acerque un alfa que use “sus encantos”

─Lo dices como si… no importa, quiero que Peter conozca a ese tipo nada más─ dijo cruzándose de brazos dándole a entender al pelinegro que no iba a entrar en sus juegos de palabras esta vez o al menos eso pretendía ─Además estuve esta tarde con él durante las compras y se comportó.

─Que inocente─ bufó Loki ─. No canceles, no es la primera ni la última vez que Clint termina golpeado. Recuerda agregar un plato más a la mesa.

Steve suspiró, no le molestaba que Loki se auto invitara sino porque todavía no sabía que cocinar. Tenía suficiente pollo para todos los que cenarían esa noche así que haría algo con eso.

Miró por un momento el teléfono pensando en que Bucky no lo había llamado y que él tampoco la había hecho. Hace tiempo que dejó de llamar ya que siempre le decían que le darían el recado al sargento o algo así y de todos modos terminaba esperando meses a que le llamara de vuelta.

Se mordió el labio sabiendo que si su hermano se enteraba de la cena de esta noche seguramente pondría el grito en el cielo, molesto y que solo lo llamaría para sermonearlo.

─Steve─ escuchó la voz de Peter, encontrándolo mirándolo de lejos ─¿está todo en orden?

─Si, solo estaba pensando que puedo cocinar─ Sonrió al menor para ponerse manos a la obra en la cocina, no era que amara cocinar, pero le gustaba comer así que no le quedó de otra que aprender.

─¿En serio? Loki dijo que harías pollo con salsa de almendras.

─Eso no es… esa es una buena idea─ se rió caminando junto a Peter. Esperaba que la cena no terminara mal con los comentarios sarcásticos de Loki y los malos chistes de Clint.

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Tony miraba con horror la escena que estaba frente a él, todavía no podía creer que estuviera presenciando uno de los actos más maravillosos, según muchas personas, de la naturaleza, un nacimiento… de un ternero.

La experiencia le pareció traumáticamente horrorosa.

¿Qué cómo es que terminó presenciando el parto de una vaca? Suspiró al recordar que al llegar junto a Bruce a la casa de Steve, para cenar con el rubio y su primo Peter, se encontró con un hombre frente a la casa hablando con un preocupado omega que sin dar muchas explicaciones salió disparado junto con el desconocido hacia un establo alejado de la casa, ya que junto a esta había otro que al parecer no era muy utilizado.

Peter le dijo de manera rápida que ese era el capataz y que tenían problemas con una de las vacas. Luego de eso Tony no tenía idea de cómo terminó en ese lugar junto a todos los que iban a estar presentes en la cena viendo como una vaca gordísima estaba recostada sobre la paja y con el capataz junto a Steve preparándose para ayudar al animal.

Ver como el rubio se colocaba unos guantes que le llagaban a los codos le dio una leve idea de lo que pasaría, pero igualmente no dejo de quedar impresionado cuando la vaca se quejó al momento de que comenzaran a ayudarla con el parto.

Sintió nauseas luego de que el rubio le metiera mano a la vaca, literalmente, y sacara las patas de lo que sería la vagina del animal para luego comenzar a jalarlo hacia fuera con mucho cuidado. Tony pensó que la cosa terminaba ahí, pero no.

Steve comenzó a limpiar al becerro sacándole un fluido asqueroso de la nariz y orejas, sin contar que de la vaca ese mismo fluido seguía saliendo para el espanto del castaño.

─Está bien─ habló para sí mismo el rubio cuando el animalito que acababa de nacer comenzó a respirar bien y sonrió antes de llevarlo a un apartado que había preparado antes para la nueva mamá y su becerro.

Suspiró tranquilo luego de comprobar el agua y alimento para dejar a solas a madre e hijo antes de ir a limpiarse los brazos nuevamente luego de sacarse aquellos guantes. Hizo una nota mental para llamar al veterinario a primera hora de la mañana para que comprobara al nuevo integrante del rebaño, usualmente él no se encargaba de los partos, pero al ser tan tarde el veterinario no hubiera llegado a tiempo y podrían haber perdido a dos animales.

Se sintió un tanto apenado al ir hacia donde se encontraban sus invitados, ni siquiera les había dado una explicación antes de dejarlos.

─Lamento haberme ido sin decirles nada─ se disculpo un tanto preocupado por la palidez del castaño, pero no le dio tanta importancia.

La cena se había enfriado bastante.

Steve suspiró inconforme mientras servía la comida para luego sentarse en su sitio, el ambiente se había tornado incomodo. ¿Tenía que comenzar una conversación?¿volver a disculparse por la interrupción?

─Entonces…─ habló Clint ya no aguantando más el silencio e ignorando la sonrisa ladina de Loki, ya que este le había dicho que no aguantaría mucho tiempo para decir alguna estupidez, aunque él no pensaba decir nada estúpido o fuera de lugar ─¿Las mujeres y omegas hacen lo mismo que Clara?

Tony frunció el ceño perdido de la conversación que el rubio con el moretón en su frente estaba comenzando y confundido por la manera en la que Steve se llevo una mano a la cara murmurando algo que no llegó a escuchar.

─¿Clara?

─La vaca─ le aclaró Peter negando con la cabeza sonriente ya teniendo una idea de lo que iba a ser la charla.

─Si, Clara la vaca. Yo no presencie el parto de mis hijos y ahora lo agradezco─ dijo haciendo una mueca seguramente imaginándose aquel suceso y haciendo que Tony recordara el dichoso parto del ternero ─. La pobre parecía sufrir, Dios, los compadezco…

Peter se sonrojo completamente al darse cuenta de que Clint se refería a Steve y a él. De pronto ya no le daba gracia la charla.

─¿Comparas a Peter y a Steve con un animal? ¿Una vaca?─ Habló Loki levantando una ceja serio, pero divertido por dentro por molestar a más de a uno en la mesa al incitar a Clint para que siguiera metiendo la pata.

─¡No estoy comparándolos… bueno, tal vez un poco porque si ellos tienen bebés es el mismo proceso!

─¡Clint!─ Gritó horrorizado Steve ante lo que su amigo decía y al parecer no fue el único porque Stark se atraganto con su bebida.

─En realidad, en el caso de las mujeres y omegas no es necesario que el partero ingrese sus manos para retirar al bebé, solo deben ver que la cabeza esté a la vista antes de guiarlos para que comiencen a pujar hasta que la cabeza sale y ahí el partero debe sujetarla y esperar a que con el siguiente puje salga el cuerpo…

─Eso debe de doler mucho, ¿también largan ese liquido como si se estuvieran haciendo encima?─ Clint fijó su vista en el hombre de anteojos, que comía sin pena o asco alguno su comida, con notable interés por el tema por lo visto antes con la vaca.

─Es normal que salgan fluidos, seguro que hasta sangre y luego la placenta…

─Ok, suficiente información─ los interrumpió Steve no queriendo saber nada más y sintiendo su rostro arder como nunca antes.

─Deberían informarse más, después de todo en algún momento querrán tener una pareja y luego un bebé─ siguió Loki ganándose una mala mirada del rubio que le advertía que no alentara más a Clint, pero el pelinegro lo ignoró olímpicamente posando su vista en los alfas ─¿Ustedes tienen hijos?

─No─ respondió Tony un poco demasiado rápido al no poder sacar esa imagen de un parto de su cabeza. Claro que el jamás iba a pasar por eso, pero aun así le impresionaba demasiado ese acto.

─Yo tampoco─ contestó tranquilo Bruce, conteniendo las ganas de rodar los ojos por el comportamiento de los omegas y de su amigo por lo que acababa de hablar con el beta rubio que parecía indiferente de cómo el tema incomodaba a los demás.

Le agradó ver que Clint estaba bien luego de su encuentro con aquel alfa, le llamó la atención aquel moretón en su frente producto del cabezazo que dio para defenderse, pero decidió no decir nada al respecto ya que no eran amigos o siquiera conocidos para meterse en los asuntos del rubio.

Steve suspiró cansado en la cocina luego de que levantara la mesa, no quería recordar los temas bizarros que sacaban sus amigos para conversar. La verdad era que fue bastante pasable la cena omitiendo las cosas que conversaron sobre los partos y hasta embarazos que sabrán ellos porqué hablaron, ya que Steve no tenía ni idea de tratar esos temas en especifico.

─Steve, voy a dormir─ le informó Peter al entrar a la cocina para buscar un poco de agua e irse a su cuarto.

Steve lo miró partir y notó que el chico estaba relajado y hasta podría asegurar que se divirtió durante la cena. En algunos momentos también se dio cuenta de que Stark y él coincidían en algunas opiniones y gestos…

Se pasó una mano por el pelo mirando el suelo y pensando en que no le agradaba la idea de quedarse solo, pero si eso era lo mejor y la voluntad de Peter él no diría nada para impedirlo.

─¿Todo bien, Steven?─ levantó la vista para encontrarse con Stark en el marco de la puerta mirándolo ─Te tardabas.

─Si, todo está bien─ suspiró y luego frunció el ceño al notar algo. Alfa preocupado.

─Sabes… nunca presencie algo como eso─ Tony sonrió sintiéndose un tanto fuera de sí, él jamás tuvo problemas para ligarse a nadie y ahora estaba un tanto perdido. Indeciso entre lo que quería y lo que Bruce le advirtió cada vez que pudo durante todo el camino, su amigo era la voz de su conciencia de cierta manera atormentándolo.

─¿Lo del parto?─ Steve levantó una ceja rogando que no tocaran de nuevo ese tema, era inevitable para él no pensar en que se suponía que en algún momento su instinto omega lo incitaría a querer tener un bebé y eso le enfermaba.

─Si parecía que lo tenías todo más que controlado─ el rubio asintió con la cabeza sin saber que responder para desviar el rumbo de la conversación ─¿Así que no tienes pareja?

─¿Qué?─ Steve frunció el ceño mientras veía como Tony se adentraba en la cocina, quería un cambio de conversación pero ahora prefería volver al otro.

─Es extraño, eres muy atractivo. ¿No hay algún pretendiente escondido?─ la voz de su conciencia desapareció cuando notó el sutil sonrojo del rubio.

─No─ contentó hosco e intentando ignorar la vergüenza que sentía, hace tiempo que nadie intentaba acercarse a él de esa manera. Más específicamente recordaba que el ultimo fue un idiota del equipo de futbol de la secundaria que le palmeó el culo en las duchas y le dijo unas sandeces ganándose un puñetazo limpio en su rostro. Si, si sentía vergüenza antes, pero el enojo ganaba ante este ya que siempre se le acercaron idiotas.

─¿No?─ levantó las cejas sonriendo e intentando con todas sus fuerzas no influenciar al omega con sus feromonas ya que la última vez que lo hizo al rubio no l gustó ni un poco.

─Señor Stark, desde ya le digo que no me interesa─ le aclaró para cortar de una buena vez con cualquier intención de parte del castaño.

─Steven, que lastima, porque tu si me interesas─ mandó el ser sutil junto con su conciencia, no era su estilo el dar vueltas al asunto ─Si no tienes a nadie que te interese, ¿entonces cual es el problema? Sé que te atraigo aunque sea un poco, que te da curiosidad el estar conmigo, con un alfa.

─Eso no es cierto y si esa era su intención al venir entonces no vuelva más y aléjese de Peter─ Steve ignoró aquel cosquilleo en su estomago porque muy en el fondo, a pesar de los rechazos y malos recuerdos con respecto a todos los que alguna vez intentaron estar con él, al final siempre sintió ese deseo de querer estar con otra persona de manera intima, aunque eso lo hacía sentir también un pervertido más porque esos pensamientos y sensaciones se incrementaban durante sus celos.

─Una cosa no tiene que ver con la otra─ explicó Tony antes de que el rubio pensara que estaba usando a su primo para meterse en su cama, aunque al principio tal vez eso fue cierto la verdad era que ahora no lo era ─Me interesa conocer y llevarme bien con mi primo, el único familiar que me queda al fin y al cabo. Pero también me interesa conocerte…

─No soy un ingenuo, no quieres conocerme en absoluto lo que te interesa es otra cosa─ bufó Steve sintiendo sus mejillas calentarse, ya se estaba tardando en deshacerse del alfa.

─Sinceramente sería un estúpido y ciego si no quisiera hacerte “esas cosas” ─ sonrió ante el ahora notable sonrojo del rubio ─Eres hermoso, delicioso…si, definitivamente seria un estúpido si no quisiera…

─Lenguaje…─ murmuró Steve interrumpiéndolo y avergonzado de una manera que odiaba. Se sentía un maldito inexperto junto al castaño, aunque de cierta manera lo era, y eso lo incomodaba ─Sabes qué, olvídalo.

─¿Eso es un si te permito intentarlo?

Steve fijó su mirada en aquellos ojos marrones seguros y expectantes de su respuesta. No le gustaba dudar, no ahora. Tenía que decirle que no y punto, pero esa maldita curiosidad y esa vocecita traicionera que le decía que estaba bien, que a pesar de que era algo pasajero y con alguien que se iría en días no importaba, que no sería “una puta” como dirían los vecinos… pero tenía que negarse, no era correcto.

─¡¿Cap tenemos cervezas?!─ Steve sintió que el corazón casi se le escapó del pecho por el grito y forma brusca de entrar de Clint a la cocina. Se había olvidado completamente de sus amigos y de Banner ─¿Qué hacen? Vengan a la sala que saqué el álbum donde tienes la foto de cuando Loki se disfrazó de cabra en la escuela y sacó su lado dictador para dominar a los chicos del club de teatro.

Steve negó con la cabeza ya que disimuladamente Clint lo miró dándole a entender que la razón principal para ir a donde él y Stark se encontraban era para verificar que el alfa no se pasara de listo.

─Vamos─ dijo Steve a Stark rodando los ojos cuando este le sonrió como si hubiera ganado un premio. Sabia porque sonreía de esa manera, él no se negó como pretendía hacerlo al final.

Chapter Text

─Tengo otra anécdota, la de cómo Steve y yo fuimos madres─ anunció un animado Clint dándole otro sorbo a su cerveza bajo la mirada más que divertida de Loki y una de reproche de Steve ─¿no había un video de eso?

─Si, yo lo tengo─ se rió Loki mientras sacaba su celular haciendo que los rubios se miraran confundidos. Tony por su parte estaba sonriendo confundido mientras que Bruce bebía tranquilo, aceptando mentalmente que hace tiempo que no pasaba un buen rato con su amigo o con otras personas. 

─¿Cómo es que tienes el video en tu celular?─ Preguntó Steve frunciendo el ceño porque estaba más que seguro que en ese tiempo no tenían esos aparatos y que eso había sido grabado con la videocámara.

─Un día tu madre me dejó acceder a todos los videos y álbumes para que pudiera hacer unas copias en mi computadora y luego las pasé a mi celular─ se encogió de hombros mientras buscaba el video correcto, al parecer tenía barios y eso hizo que a Clint se le fuera la diversión.

─Espera un poco, ¿eso quiere decir que tienes todo en tu celular?─ preguntó Clint levantando las cejas al ver esa sonrisa que siempre odió del ojiverde ─Maldito psicópata, ¿para qué quieres eso?

─Lo encontré─ sonrió ignorando a sus amigos para mostrar la pantalla un más que interesado castaño que no aguantaba más para saber de que era eso de que Steve fue “madre”

***

¿Qué están haciendo? Tendrían que estar en clasese escuchaba la voz del que sostenía la video mientras se adentraba a un gimnasio donde habían barios proyectos escolares expuestos, pero solo se encontraban dos rubios. Uno con el ceño fruncido y otro riendo hasta las lagrimas. Pero lo que más llamaba la atención era como Clint estaba en arrodillado y con una caja como asiento, anquen no terminaba sentarse ya que se notaba que estaba más que incómodo y aguantando el peso para no aplastar la caja.

***

Bruce ladeó el rostro mirando al rubio que se encogió de hombros apuntándole el celular con su cerveza para que siguiera viendo el video.

***

¡Vamos, Steve!─ Gritó Clint desde el suelo sin perder la gran sonrisa, mostrando que al parecer siempre fue muy risueño mientras que Steve no dejaba de mostrar ese ceño fruncido al negar con la cabeza ¡Por favor! es tu culpa que se rompieran los focos y los huevos van a romperse también porque no aguanto más estar así…

Esperen, ¿los huevos están debajo de Clint?─ se escuchó nuevamente al de la cámara desenfocando por un momento la imagen para ver el suelo antes de volver a enfocar a los que discutían.

¡Si, llevó empollándolos desde hace más de tres horas!

¿Era parte del proyecto que los empollemos en la feria y no me enteré? ahora la voz del de la cámara se escuchaba divertida mientras caminaba alrededor del que estaba en el suelo para enfocarlo desde atrás.

¿Porqué grabas mi sensual trasero? decía Clint mientras movía sus caderas para la cámara y los gritos de que rompería los huevos de parte de Steve se escuchaban alto y claro.

Basta, este video después lo va a ver mi madre si no lo recuerdan.

No es cierto, antes de darle la cámara voy a editarlo. Esto es solo para divertirnos un rato .

─¡Steve te toca!

¡No voy a hacer eso! ¡Me doy cuenta de lo que vas a hacer Clint!se cruzó de brazos, pero luego rodó los ojos al ver que la cámara lo estaba captando antes de poner una de sus manos para que dejara de hacerlo ─Falta menos de una hora para que empiecen a venir los demás y no voy a quedar como tonto frente a toda la escuela, suficiente con lo del maldito árbol. ¡¿Cómo me convencieron de hacer eso?!

¡Te juro que en cuanto escuche pasos acercarse cambiamos lugares, pero de enserio voy a aplastarlos si no estiro las piernas un poco!─ imploró poniendo su mejor cara de perrito apaleado ante el rubio más alto que lo miraba levantando una ceja, obviamente no creyendo nada de lo que decía ─Por favor, por favor, por favor….

La cámara enfocó la cara de Steve, mostrando como sus labios temblaban al aguantar la risa por lo bizarro del momento, hasta que al fin negó con la cabeza sonriendo e indicándole a su amigo con la mano que se pusiera de pie.

Ten cuidado, uno de esos huevos es un depravado y por un momento pensé que iba a violarme. ¡Temí por mi inocencia! le dijo Clint haciendo que el ceño fruncido volviera y que Steve negara con la cabeza mientas se colocaba como lo estaba antes su amigo. Notablemente incomodo al pedirle al de la cámara que dejara de enfocarlo.

Esto es muy incomodo y ya deben de estar por venir los demás…¡Loki, deja de grabarme! sus mejillas se estaban sonrojando por la atención de la cámara al tener que estar haciendo algo que definitivamente no era de su agrado o siquiera normal y estaba por gritarle algo a sus amigos por estar riéndose de él cuando dio un respingo en su sitio y levantó las cejas sorprendido al sentir algo raro debajo de él.

Ante eso Loki lo rodeó para grabar su parte trasera al igual que hizo con Clint, pero agachándose y palmeándole una vez el trasero a Steve, el cual le gritó que lo dejara en paz.

Levanta un poco Steve .

─¿Qué? ¿Para qué…?─ no terminó de preguntar ya que las puertas del gimnasio se abrieron dándole entrada a un grupo de chicos y se levantó de un impulso, pero los primeros ya lo habían visto y no hizo falta pensar mucho para saber que estaba haciendo para la vergüenza del rubio.

Miren… Dijo Clint llamando la atención de Steve que intentaba ignorar las miradas y los murmullos a su alrededor porque todos comenzaron a rodearlos. Aunque se olvidó de eso por un momento al ver que los huevos comenzaban a eclosionar.

El video mostraba como los dos rubios se encontraban arrodillados junto a la caja sonriendo y sacando los cascarones de ahí antes de que una profesora apareciera y el video se cortara.

***

─¿No se les ocurrió pedir un foco al conserje?─ Preguntó Tony sonriendo y adorando el sonrojo de Steve, al parecer el rubio no era un pequeño omega indefenso pero tampoco era un tipo duro como quería mostrarse ante los desconocidos ─¿O usar sus camperas para conservar el calor?

─Ante situaciones desesperadas, medidas desesperadas─ le contestó Clint tomando otra cerveza ─Esa profesora nos odiaba y nos dio el peor proyecto, todos se reían de nosotros. Cuando Steve rompió el foco entramos en pánico, todo tenía que estar perfecto porque sino ella nos desaprobaría y era importante que no perdieran el calor. Al final la escuela se quedó con la custodia de las niñas y aprobamos la materia, aunque nos castigaron por saltarnos todas las clases por estar empollando...

─También nos ganamos algunos apodos y burlas─ recordó Steve negando con la cabeza por lo idiotas que podían llegar a ser los chichos durante la adolescencia, recordando también que él no fue la excepción en algunos momentos.

─El de Loki fue Cuernitos por su tiempo como dictador, nos gustó y se quedó─ Loki rodó los ojos y sonrió malicioso antes apuntar su celular.

─Tengo también el del árbol─ su sonrisa se agrando al ver la cara de espanto de sus amigos ─Pero no soy tan cruel, tal vez en otro momento.

Steve agradecida tener a Loki como su amigo porque como enemigo había demostrado ser muy ingeniosamente vengativo.

─¿Y ustedes se conocen desde hace mucho o qué?

─Desde la universidad, no estudiamos lo mismo pero fue casi inevitable el llevarnos bien─ contestó Tony ─Dos prodigios en el mismo lugar y con notable diferencia de edad con el resto así que terminamos hablando, fue amistad a primera vista.

─¿Diferencia de edad?─ Steve no pudo aguantar la curiosidad llamando la atención de ese par de ojos color chocolate.

─Si, yo tenía trece y Bruce catorce cuando fuimos a la universidad. Los demás pasaban los veinte─ Explicó sin apartar la mirada de Steve, el Alfa en él adoraba mantener la atención del omega sobre su persona ─Aunque nos distanciamos por dos años, pero luego cuando nos volvimos a ver comenzamos a hacer experimentos tecnológicos y científicos por nuestra cuenta antes de tener la edad para que yo me apropiara de la empresa y que Bruce pudiera trabajar ahí.

─Si pude verlos juntos en algunos programas, se nota que son muy unidos─ Dijo Loki a la espera de las reacciones de esos alfas. Bruce ni se inmutó por lo dicho, pero Tony por un momento se tensó y sonrió nervioso antes de beber su cerveza. La mayoría de las veces, si no que casi todas, que salía en televisión era por algún escándalo en donde algunas veces arrastró a su amigo y no quería que Steve conociera ese lado de él, al menos no por el momento ─Justamente esta mañana busqué el nombre de Anthony Stark en internet y salieron muchas cosas interesantes.

─Si, bueno, no hay que creer todo lo que sale en internet, casi todo es basura─ se removió en su asiento maldiciendo por dentro al ojiverde que obviamente estaba buscando molestarlo.

─¿Qué cosas?─ Steve había captado la incomodidad del castaño y no era de permitir que Loki incomodara a las personas cuando estaba presente, pero no pudo evitar alentarlo de cierta manera a que siguiera para saber que era lo que tanto molestaba a Stark.

Loki sonrió mandándole la señal a Tony que recibió perfectamente de que por el momento lo tenía en sus garras.

─Nada, la mayor parte de la información en internet puede llegar a ser basura. ¿Para que alentar esas cosas?─ Se encogió dejando su cerveza a un lado, usando un tono sarcástico que todos captaron.

─Concuerdo, para que alentar esa mala prensa─ dijo el castaño riendo y dándole un codazo a Bruce que lo miró antes de sonreír de lado al recordar todas las veces en las que Stark se rió quitándole importancia a sus actos y a como la prensa manejaba su vida sexual tan libremente.

Bruce tenía unas ganas inmensas decirle “te lo dije” para que comenzara a ser más discreto o al menos que dejara de acostarse con cualquier culo bonito que se le cruzara. Pero no iba a hacerlo porque sabía que decir eso sería para nada, su amigo no aprendería por las buenas, aunque la mayor razón de no decir esas palabras fue porque una piedra rozó su cabeza y calló en la mesita haciendo que las botellas que estaban ahí cayeran y se rompieran en pedazos.

─¡¿Qué mierda fue eso?!─ Gritó Tony levantándose de un salto luego de que Steve lo hiciera para salir afuera seguido por los demás que estaban igual de sorprendidos.

La iluminación al alejarse uno pocos metros de la casa no era la mejor, Steve nunca le dio importancia ya que de noche lo que hacía era dormir, no salir a dar caminatas. La única parte alejada que se iluminaba era la que llevaba al granero que era utilizado por él, pero no creía que el que rompió su ventana fuera tan tonto de esconderse ahí.

─Bueno, quien sea que fuera el que la lanzó ya se fue─ dijo Loki desde el lado de adentro de la casa y  mostrando la piedra que rompió la ventana desde ese lugar ─¿Llamo a Carter o vas mañana para decirle?

─No, si le digo ella tiene que comunicárselo a Bucky y no quiero eso─ le contestó Steve mirando a la nada pensando en quién podría querer molestarlos y porqué. La primera persona que se cruzó por su mente fue el novio de Laura, por lo ocurrido en la tarde con Clint, pero lo descartó porque no creía que aquel alfa fuera tan idiota y se tomara la molestia de ir al medio de la nada pasadas las tres de la noche para romper su ventana con la intención de… ¿asustarlos? No lo sabía bien, pero esperaba que no fuera ese tipo.

¿Tal vez un adolescente sin nada mejor que hacer?

Quien sea, no le quitaría el sueño a Steve. Por su parte Tony agradeció al que arrojó la piedra porque la situación no estaba a su favor antes de eso, aunque después de ayudar a juntar los vidrios sentía un poco de preocupación ya que alguien había irrumpido en las tierras de Steve para molestarlo y eso no era algo bueno, ya sea broma de mal gusto o no.

─Lamento lo que ocurrió hoy─ por alguna razón Steve sentía que se había disculpado demasiado en pocas horas mientras le indicaba los cuartos que ocuparían sus invitados, menos Clint y Loki que ya se encontraban en los que ellos siempre ocupaban cuando se quedaban y olvidando que al subir las escaleras notó la mirada de Tony observándole el trasero sin ningún disimulo ─Ya saben por lo de Clara y lo de la piedra.

─Fue entretenido─ dijo Bruce antes de despedirse para entrar a la habitación que ocuparía, claro que antes de cerrar la puerta le dio una mirada a Tony advirtiéndole que no se pasara de listo.

─Esta es la tuya, Tony─ le dijo abriendo la puerta continua a la de Banner ─Espero que duermas bien y…

─¿Vas a estar bien?─ lo interrumpió el castaño dejando a Steve más que confundido que enojado por la interrupción ─Bueno, a menos que sea normal que arrojen piedras a tu casa…

─No, no es algo habitual─ resopló encogiéndose de hombros ─. Nos vemos mañana se… Tony.

Steve se rió por casi decirle “señor Stark” al castaño, no le gustaba tutear a quien no conocía bien, pero de alguna manera sabía que tenía que acostumbrarse a la presencia de Tony si él iba a formar parte de la vida de Peter.

Estaba por despedirse definitivamente cuando se dio cuenta de que Tony lo miraba fijamente, embobado si quería darle un nombre al tipo de mirada que le daba.

─¿Sucede algo?─ preguntó ya un tanto incomodo porque la distancia entre ellos al estar en el marco de la puerta no era mucha. Cuando vio la sonrisa de Tony supo que era hora de retirarse.

─¿Cuántos años tenias en el video?─ Preguntó de repente y sin dejar de sonreír.

─Diecisiete─ contestó maldiciendo a sus amigo por contarle eso a los alfas y especial al que tenía en frente porque esa sonrisa le decía que nada bueno saldría de su boca.

─Eras muy lindo, lo sigues siendo e incluso más─  contuvo una risa recordando el video donde el rubio parecía estar la mayoría del tiempo con el ceño fruncido. Definitivamente le gustaba verlo refunfuñando, pero mucho más cuando mostraba esa sonrisa relajada.

─Claro, como digas, supongo que gracias… nos vemos en la mañana Tony─ negó con la cabeza sonriendo por el intento del castaño antes de encaminarse hacia su cuarto, pero no pudo llegar muy lejos porque su brazo fue sujetado de repente llamando su atención. Estaba por preguntarle que quería, pero no lo hizo al sentir el aliento del castaño contra sus labios, congelándolo por lo cerca que estaban sus rostros.

Tony sonrió al no ser empujado como esperaba en primera instancia al tomarlo del brazo y sintiendo como su ego era golpeado sutilmente por tener que por poco pararse en puntas para alcanzar mejor su objetivo, claro que eso no le importó al ver la tensión y el tenue sonrojo por su acción. Algo en él se entusiasmaba cada vez más al tener a alguien que fácilmente podría mandarlo al suelo con un puñetazo o empujón para dominar.

Vamos, que no era ciego. Él no era exactamente la imagen de alfa que planteaban a los pubertos en la escuela o en las novelas de la tarde que Pepper miraba por internet en sus tiempos libres, no que eso le impidiera comportarse como usualmente los de su casta se portaban, pero él había preferido nutrir su mente a llenarse de músculos y moldearse desde la pubertad para ser igual a la imagen que se esperaba. Con cerebro se lograban más cosas que con músculos, aunque no contaba con que tuviera una debilidad por la carne que con los años nublara su tan nutrida mente.

Mente que ahora estaba más que concentrada solamente en los movimientos y reacciones del rubio. En aquellos ojos azules que lo miraban entre expectantes y contrariados por no alejarse. En aquellos labios que estaban ligeramente separados aparentemente por no saber que decir, dejando escapar un suave suspiro antes de intentar alejarse por fin del castaño.

Steve se sintió un idiota de repente al darse cuenta de lo que estaba haciendo, en realidad, al darse cuenta de lo que no estaba haciendo. Tenía que haber alejado a Tony y no quedarse estático a la espera… ¿a la espera de qué?

─Nos vemos mañana Steven─ dijo Stark sonriendo maliciosamente antes de jalar el brazo del rubio hacia abajo antes de que lograra alejarse como pretendía. Consiguiendo que sus labios chocaran exitosamente contra los contrarios por aquel movimiento y succionó el labio inferior de Steve al notar que luego del choque él cerró su boca impidiéndole ingresar su lengua para poder explorar la cavidad como deseaba.

Tal vez voy muy rápido pensó teniendo en cuenta que no había pasado ni un día desde que le dijo claramente que quería conocerlo en este ámbito y que seguro con la personalidad y costumbres conservadoras del rubio le impedían dejarse llevar tan rápido.

Tenía barios trucos para lograr que Steve se perdiera ahora que estaba con la guardia baja y le dejara profundizar el beso, llegar a mucho más que un beso, pero también sabía que eso luego sería contraproducente. Podía tomarse su tiempo con Steve, quería que se entregara sin trucos y deseaba más que nada que cuando lo hiciera estuviera más que consiente y no nublado por su instinto omega que le indicaba someterse y dejar que el alfa lo guiara.

Mordió aquel labio sin ser brusco pero indicándole que deseaba más antes de soltarlo y besarle la mejilla. Tenía que alejarse antes de que no pudiera controlar más sus feromonas para intentar atraer al omega que tenia los labios más dulces e increíblemente suaves que jamás pudo haber probado antes.

─B-Buenas noches─ parpadeó Steve antes de alejarse y darle la espalda al castaño, sabiendo que su cara se estaba tornando roja con cada paso que daba. Dirigiéndose escaleras abajo y no a su cuarto para alejarse más.

Tony lo había besado y él lo dejó hacerlo, no lo detuvo o se alejó antes a pesar que sabía que eso podía pasar.

Se sintió bien… pensó cerrando sus ojos luego de fruncir su ceño por aquel pensamiento. Recordando inevitablemente las anteriores veces que besó o fue besado por otros. Ninguna vez anterior tuvo ese cosquilleo en el estomago que no sabía si categorizar como agradable o no, también esta fue la primera vez que todo el asunto no terminó de mala manera para él.

Inconscientemente se mordió el labio donde antes lo había hecho Stark, sabía que Tony solo buscaba meterse en su cama para sacarse las ganas y nada más, como muchos alfas antes lo intentaron. Pero también sabía que él era diferente a los otros que antes lo intentaron porque no intentaría forzarlo y eso, para su pesar, le agradó.

No tanto como para subir y decirle que quería experimentar con él o esperar a la mañana para eso, pero si para tener la posibilidad en su mente que tal vez, y solo tal vez, de que intentaría ser más abierto con la idea de que Tony se le acercara con esa intención sin enojarse o hacerse el desentendido.

Chapter Text

─Tony… míranos y luego míralos a ellos. ¿Quién crees que defenderá a quién?─ Bruce suspiró luego de que su amigo hiciera lo que le pidió para volverlo a mirar a la cara y encogerse de hombros, no queriendo entender y alejándose de la mesa para perseguir a su objetivo que había salido de la casa hace unos momentos.

Habían pasado una buena noche bebiendo y charlando  cosas irrelevantes hasta que una piedra atravesó el vidrio acabando con el buen momento, pero aun así Bruce catalogó la noche como agradable y su sueño fue mejor ya que hace mucho tiempo no dormía sin soñar con su trabajo… hasta que un castaño se coló en su cuarto para despertarlo y darle un discurso de lo más ensayado del porqué debían quedarse en la casa de Rogers.

De cierta manera entendía que era preocupante que alguien entrara a la propiedad y rompiera una de las ventanas del rubio, pero el de antejos lo despachó de su cuarto no viendo el cómo sus presencias ayudarían Steve o a los demás que vivían en la casa.

Cuando bajaron a desayunar supo que Tony seguía con la idea en mente, pero aun así se contuvo de decirla en la mesa cuando todos se encontraban reunidos hasta que Loki tuvo que irse y de paso alcanzar a Peter a la escuela.

Bruce no pasó por alto como el rubio más alto intentaba no mirar al castaño a la cara y lo esquivaba, ni tampoco como su amigo sonreía cada vez que lograba llamar la atención de Steve.

Bufó por el comportamiento de ambos, dos adultos comportándose como quinceañeras enamoradas… frunció el ceño mientras terminaba su café, no era sensato que su amigo ilusionara a ese omega.

A pesar de que veía un interés bastante particular de Tony hacia Steve, sabía que era pasajero, siempre era así. Con la única que pensó que por fin su amigo sentaría cabeza era con Pepper, pero no, y ninguno la pasó bien cuando esa relación no funcionó.

Fueron unos meses difíciles hasta que ambos volvieron a la normalidad, Pepper volvió a su trabajo por vocación de niñera de Stark y Tony por su parte regresó a las andadas y las fiestas. Sin mostrarse atraído por ninguna pareja de turno más que para tener sexo y distraerse un poco, pero al parecer ahora mismo Tony se encontraba un tanto interesado de más por Steve y eso le preocupaba.

Era su amigo, su hermano, pero tenía que admitir que Tony tenía una forma de ser muy libertina y una personalidad muy… especial. No muchos eran capases de tolerarlo y a pesar de que no conocía a Steve se notaba a leguas que ese omega era todo lo contrario.

─Está muy pensativo, ¿durmió mal?─ Bruce parpadeó sorprendido por no darse cuenta que Clint estaba junto a él mirándolo con la cabeza ladeada mientras mordía otro pedazo de su dona cubierta de chocolate. El chichón en su frente ahora solo era un moretón, le sorprendió que golpeara tan fuerte en el estado en que se encontrara en ese momento ─¿No es de los que hablan mucho? ¿Es de esos doctores que torturan a la gente? Que mal por sus pacientes…

─No, no soy ese tipo de doctor…─ sonrió apenado por perderse en sus pensamientos y mirando luego su tasa ahora vacía. Clint era un hombre agradable a pesar de estar pasando por un mal momento, el cual Loki sacó a colación en algún punto de la conversación durante la noche  ─Y sí, dormí muy bien.

─Genial─ le sonrió asintiendo con la cabeza antes de salir afuera de la casa, dejando a Bruce suspirando por su falta de habilidad social cuando Tony no estaba cerca.

No era como si le interesara ser como su amigo, aunque de vez en cuando ser más sociable era algo bueno, pero él no poseía esa habilidad y ya había fracasado intentado relacionarse con una persona fuera del trabajo o de sus amistades, los cuales podían ser contados con una sola de sus manos y aun así le sobraban dedos…

Negó con la cabeza mientras fue a la cocina para lavar su tasa, el estar lejos del laboratorio estaba haciendo que notara su falta de interacción social y no le gustaba, pero tampoco podía ponerse a cambiar eso ahora porque amaba sus investigaciones y sabia que nadie soportaría estar con una persona tan antisocial y obsesionada con su trabajo como él, Betty se lo había dejado bien claro cuando terminaron y no debía olvidarlo.

─¡Hey, Doc!-─ Escuchó de repente detrás de él y casi da un salto por la sorpresa, se giró tranquilo sin demostrar que casi le da un infarto ─Su amigo está muy ocupado huyendo de las gallinas y no hay mucho que hacer en la casa, así que pensé que se aburriría mucho aquí solo. Tengo que ir a la ciudad por algunas cosas, ¿me acompaña?

─Claro─ asintió con la cabeza esperando que su amigo no hiciera alguna estupidez en su ausencia.

***

─Tony, ¿estás bien?─ Preguntó Steve mirando preocupado al castaño que se encontraba tendido en el suelo, traspirando a mares y jadeando como si no pudiera conseguir suficiente aire en sus pulmones.

─Si, es solo que soy un hombre de ciencia y maquinarias… esto no es lo mío─ se rió un tanto avergonzado por su poca actividad física.

No era tan flojo, pero una cosa era ejercitarse en un gimnasio y otra estar bajo los rayos del sol moviéndote de aquí para allá, levantando cosas pesadas y corriendo de esas gallinas locas que se habían ensañado  en su contra.

─Espera aquí, te traeré agua─ dijo negando con la cabeza preocupado por haber forzado demasiado la resistencia del castaño, no quería que le diera un ataque ni nada cuando le pidió que hiciera algunas cosas, pero Tony había insistido mucho en querer ayudarlo y no dejaba de tocarlo “por accidente” a cada momento. Pensó que si tenía algo que hacer no lo molestaría durante la mañana y así lograría terminar su trabajo antes del mediodía.

Además de que se divirtió bastando viendo como le costaba realizar los trabajos de fuerza y corría lejos de las gallinas o miraba a las ovejas como si tuvieran la peste. En el transcurso de la mañana había logrado tranquilizarse por lo del beso y no se incomodaba cada vez que estaba cerca.

Estaba más cerca del granero donde había dejado una conservadora con agua fría así que fue, pero se sorprendió al encontrar solo media botella de agua en el contenedor. Recordaba el tomar una durante la mañana y frunció el ceño al levantarse para volver con el castaño, pero se volvió a sorprender cuando se encontró con que Tony estaba ingresando al granero.

─Olvidé decirte que encontré tu reserva de agua─ sonrió apuntando la conservadora y acercándose al rubio que se notaba que estaba un tanto incomodo por su presencia en ese lugar.

Tony tenía una buena idea del porqué, cuando había ingresado por primera vez esta mañana al granero fue a causa de no pasar por alto que no estuviera en uso y haya otro a una mayor distancia siendo que éste estaba en buen estado, pero al ingresar y ver a su alrededor comprendió que solo era utilizado por Steve.

 El aroma del omega estaba impregnado en ese lugar en particular.

Había escuchado que algunos omegas anidaban en lugares extraños, pero el elegir un granero siendo que prácticamente vivía solo en medio de la nada le pareció algo peligroso. Cualquiera podría entrar y hacer lo que quisiera con el rubio si se encontraba en celo, defenderse en ese estado tan vulnerable no era posible y… ¿y qué si su primo concordaba con la misma fecha que Steve? Serian dos omegas solos y expuestos a cualquiera… tal vez al imbécil que lanzó la piedra.

─Steven, créeme cuando te digo que no tengo segundas intenciones…─ sonrió porque en cierta forma si le preocupaban su primo y el rubio, pero también tenía segundas intenciones al intentar estar más cerca de Steve, eso no podía negárselo a si mismo ─pero, ¿podríamos quedarnos en tu casa hasta que arreglemos todo el asunto de Peter?

─No creo que sea buena idea─ negó con la cabeza mirando hacia la salida, Tony estaba liberando su aroma de alfa en el granero y eso no era bueno ya que eso haría que esa esencia quedara impregnada cerca del lugar donde pasaba sus celos y sufriría mucho más en ese momento.

Es más, ahora mismo estaba teniendo problemas para concentrarse por aquellas feromonas que lo tentaban a acercarse un poco, solo un poco más para olfatear mejor la esencia de Tony. Negó mentalmente por esa tontería y pensando que lo mejor era darse un baño de agua helada para calmar sus pensamientos.

─¿Por qué no? No es como si te pidiera dormir juntos o que me dejes subir esa escalera─ sonrió mirando la escalera que subía al cobertizo, sabiendo que la mayor concentración del aroma de Steve era allá arriba y por lo tanto era ahí donde pasaba sus celos ─Aunque me encantaría.

─No te pases…─ frunció el ceño alejándose unos pasos y alcanzándole la botella de agua para que la bebiera ─Volvamos a la casa, ya terminamos y debemos tomar un baño.

─¿Juntos?

─¡Por supuesto que no!─ Contestó de inmediato negando con la cabeza por la risa del castaño y encaminándose hacia la salida. Sonrió sin poder evitarlo dándose cuenta de que Tony era agradable a pesar de esos avances y comentarios insinuantes.

***

Bruce no era de las personas que se metían en los problemas ajenos, a menos que estos fueran de Tony o Pepper, pero luego de notar que el mismo alfa que intentó sobrepasarse con Clint antes salía del mismo establecimiento donde el rubio había ingresado hace un buen tiempo sintió una extrema preocupación.

Esa tienda estaba cerrada y por lo que entendió en la conversación que tuvo con Clint, en la cual el solo respondía “si”, “no” o un simple “oh” ese lugar pertenecía al padre del rubio y este debía ir a revisar algunas cosas mientras su padre estuviera fuera por negocios.

Supuestamente sería algo rápido, ver que todo estuviera en orden, pero se tardó y Bruce no le dio importancia hasta que vio a ese tipo salir por la puerta como si el diablo le pisara los talones.

Se pasó una mano por su cabello preocupado y preguntándose si debía ir a ver que Clint estuviera bien o no, ¿en que momento ingresó ese alfa? la tienda estaba cerrada y él estuvo esperando frente a ese lugar sin apartar la mirada de la puerta.

─Al diablo…─ Dijo saliendo de la camioneta a toda prosa al ver que el rubio no salía, sintiendo un mal presentimiento.

Al abrir la puerta la campanilla avisando que alguien ingresaba a la tienda resonó, miró a su alrededor y suspiró. No había nada fuera de lugar así que siguió adentrándose.

─¿Clint?─ lo llamó esperando que estuviera bien, pero cuando escuchó un quejido a lo lejos cerró los ojos esperando lo peor. Guiado por el sonido pasó del mostrador hasta llegar a la puerta de lo que parecía ser el sótano.

Al escuchar otro quejido seguido de una maldición bajó las escaleras rápidamente para encontrar a Clint al final de las escaleras, sentado en el suelo y tocando su pierna con cautela mientras hacia una mueca de dolor.

─¡Oh por Dios! ¡¿Qué pasó?!-─ Se exaltó al ver un poco de sangre proveniente de un corte en la cabeza. Con cuidado se colocó a su altura examinando rápidamente el estado de Clint, frunciendo el ceño al oler a un alfa obviamente territorial en ese lugar.

─Me caí por la escalera…─ contestó mareado por el golpe físico contra el suelo y el de las feromonas que antes el alfa de su ex mujer despidió. Estaba muy atontado y agradecía que gracias a ello el dolor en su pierna pasara casi a segundo plano.

Veía como Bruce lo examina y tocaba con sumo cuidado, el alfa olía a preocupación pura. Suspiró sintiendo un escalofrío por ser dos veces golpeado por las feromonas dominantes, no era nada agradable y aunque odiara admitirlo lo dejaba vulnerable.

Y ahora tenía a otro alfa junto a él, tocándolo con sumo cuidado y viéndolo sin segundas intenciones a pesar de que si quisiera podía aprovecharse de él sin problemas gracias al desgraciado del novio de Laura.

─Hay que ir a un hospital, tu pierna…─ estaba comentando Bruce concentrado en su observación hasta que sintió el roce del cabello de Clint en su mejilla y se percató de que el rubio se encontraba olfateando su cuello antes de apoyar su frente en su hombros.

Pestañeó sorprendido por la acción y luego se relajó sabiendo que seguramente todo esto era algo que Clint hacia inconscientemente gracias al estrés y el golpe de feromonas dominantes que recibió antes. Él olía a alfa, uno no agresivo y seguramente eso lo tranquilizaba.

─Clint, tengo que llevarte a un hospital─ habló luego de un momento de silencio haciendo que el contrario se alejara de golpe de él aparentemente sorprendido y avergonzado por lo que había hecho ─¿Puedes levantarte?

***

Steve sentía un mal presentimiento mientras el agua fría caía sobre su piel logrando lentamente que ese calor que comenzó a invadirlo al entrar a la casa disminuyera. Era extraño, pero atribuyó ese extraño calor al trabajo y a la presencia de alfas en su casa, para su celo faltaba casi un mes así que no le preocupaba mucho ya que Stark no estaría para esa temporada…

Resopló por ese malestar en su pecho por penar en la partida del castaño, la cual también podría ser la partida de Peter, eso lo deprimía un poco pero sabía que si esa era la decisión del joven entonces no podía hacer nada en contra de eso.

No le gustaba sentirse deprimido, tampoco sentirse solo. Sus amigos estaban para él, pero cuando se vio en la situación de hacerse cargo del menor tuvo esa posibilidad de sentir que tenía una familia propia nuevamente.

─Steven─ escuchó su nombre de repente y casi siente que su corazón sale de su pecho al reconocer la voz de Tony. Luego se sintió un estúpido por esa reacción tan… infantil.

─¿Qué sucede?─ intentó sonar casual mientras se ponía un pantalón, agradecido de llevar su ropa con él al baño porque no podría aguantar la vergüenza si al salir se encontraba con el castaño sin estar vestido. Aunque ahora que lo pensaba, ¿Qué hacia Tony en su cuarto?

─No te asustes, pero Bruce me llamó y me dijo que está llevando a tu amigo al hospital─ le informó alarmándolo al instante y haciendo que olvidara todo para salir. No previno que Tony estuviera pegado a la puerta y que al salir de esa manera tan despavorida lo chocaría haciendo que los dos se precipitaran al piso.

─Ouch…─ se quejó Tony, había golpeado de lleno en el suelo y el peso de Steve sobre él ayudó que el golpe doliera aun más. Suspiró al recobrar el aliento y notando en la posición que se encontraba con el omega sobre él viéndolo preocupado mientras balbuceaba disculpas.

Es hermoso… pensó embobado sin decir o hacer nada viendo el torso descubierto de Steve que mostraba su formados y delineados músculos. Le gustaba, le atraía mucho lo que sus ojos veían.

Antes de darse cuenta su mano se había movido por cuenta propia tocando despacio el torso contrario mientras subía hasta llegar al hombro y parar un momento en el cuello, donde sabía que se encontraba la glándula del omega, notando el temblor y jadeo de sorpresa de Steve.

Sonrió al seguir su recorrido hasta el rostro del rubio y acariciar su mejilla.

─Tu piel es muy suave─ dijo alejando su mano para poder apoyarse sobre sus codos y acercar más su rostro al contario olvidando por completo para que había ido para empezar al cuarto del rubio. Sonrió ladino cuando se dio cuenta que Steve estaba sentado sobre él, peligrosamente sobre él, y no pudo resistir el olfatear el aroma de Steve sin disimulo alguno aprovechando la cercanía, rosando su nariz sorbe la glandula omega sin recordar que eso era algo considerado demasiado intimo ─y hueles tan bien…

Sintió su boca salivar y unas ganas de morder ese lugar como nunca antes sintió antes con ningún omega, le encantaba el aroma dulzón y atrayente que todos los de su casta despedían pero el que Steve poseía era demasiado embriagador.

Sus sentidos estaban siendo nublados por la atracción que estaba sintiendo, sus feromonas de alfa estaban siendo despedidas para llevar al omega en un estado de sumisión sin darse cuenta, aunque Steve si se percató de eso haciendo que de un impulso lo empujara para ponerse de pie totalmente avergonzado.

Tony peseteó confundió por la forma brusca en la que el omega se apartó, viendo hacia arriba para encontrarse con el rostro totalmente enrojecido de Steve. Cerró los ojos intentando controlarse, él no era de los que perdían los estribos ante sus instintos. Si le gustaba hacer que sus parejas lo hicieran una vez que consentían el dejarlo entrar en sus camas, pero ahora mismo él estaba con la mente nublada.

─D-dijiste algo de Clint siendo llevado al hospital─ le recordó con voz temblorosa Steve alejando su mirada de Tony, se sentía extraño. Otra vez el calor lo estaba invadiendo y se asustó por un momento al sentir su estomago entumecido para luego sentir un hormigueo.

─¿Qué?-─ frunció el ceño Tony negando con la cabeza para despejarse antes de ponerse de pie y ver como Steve daba unos pasos hacia atrás para alejarse.

─Que Clint…

─Si, eso─ asintió recordando la llamada de Bruce ─ Al parecer tuvo un accidente en las escaleras de la tienda y se rompió una pierna, está bien pero tardaran en volver. V-voy abajo…

Dicho eso el castaño salió del cuarto necesitando aire fresco con urgencia antes de hacer una estupidez. Steve por su parte exhaló el aire que contenía sintiendo sus piernas flaquear de repente cuando algo escurriendo entre sus piernas.

─No puede ser…─ se alarmó cerrando los ojos antes de volver a encerrarse en el baño. No era todavía su tiempo, no podía estar pasando por el celo de esta manera tan imprevista y con Tony bajo el mismo techo.

Respiró profundamente intentando guardar la calma, si entraba en pánico no lograría nada y sabia que este era solamente el comienzo así que su aroma no era tan fuerte. Sin perder más el tiempo se terminó de vestir ignorando todos sus síntomas que comenzaban a despertar para bajar rápidamente y dirigirse a la vieja camioneta de su abuelo, necesitaba ir con su doctor para que hiciera algo. No era normal que entrara en celo antes de tiempo.

─¿A dónde vas?-─ escuchó a Tony detrás de él y no se animó a verlo. Ya de por si su aroma estaba haciendo estragos, ya no le pareció buena idea el manejar con su cuerpo entumeciéndose pero de igual manera intento salir de la casa, auqneu no pudo hacerlo al sentir su brazo siendo jalado ─No puedes salir así.

─N-no te acerques─ maldijo mentalmente porque obviamente Tony ya sentía su aroma. Tenía que alejarse, quería y necesitaba ir hacia su nido. Se lamió sus labios resecos antes de animarse a ver al castaño a la cara, Tony lo miraba contrariado era obvio que se encontraba entre lo que sus instintos le dictaban hacer y lo que él pensaba que era lo correcto ─Peter ya debe estar por llegar, por favor espéralo.

─No vas a irte en este estado─ insistió sin soltarle el brazo, podía sentir el sutil aroma de Steve avisando que estaba entrando en celo en ese momento y no podía permitir que se fuera en ese estado. Era peligroso… al igual que era peligroso que estuviera cerca de él así.

─Quiero ir al granero─ jadeó de repente odiando el no poder controlar lo que le pasaba y esperando que Tony no se aprovechara de su estado, no quería hacerlo con nadie estando así. Era denigrante el no poder engarce si llegara a intentarlo ─S-sueltame.

Chapter Text

Decir que se sentía asustado era mentira, bueno, en el fondo de alguna manera sabía que se encontraba en cierto peligro. Pero miedo no era lo que lo gobernaba en ese momento, más bien sentía una vergüenza absoluta por su estado tan vulnerable.

El no era un omega frágil, era un chico grande que sabía perfectamente cuidarse, defenderse y resguardarse durante aquellas fechas donde su fuerza, inteligencia o pudor se esfumaban dejándolo como presa fácil para cualquiera.

Como lo estaba ahora.

─Suéltame─ repitió logrando que su voz no flaqueara, aunque su mirada no podía sostenerla en alto. Intentó zafarse del agarre de su brazo nuevamente y suspiró aliviado cuando, luego de lo que le pareció una eternidad, Tony lo soltara para dejarlo partir hacia el granero, hacia su nido.

Los malditos calambres en su estomago estaban comenzando a fastidiarlo y ni hablar de esa molesta humedad que ya sentía que empapa de a poco su pantalón. Y el calor, ese sofocante calor que lo invadía a cada paso hasta que por fin llegó a las escaleras del cobertizo.

Mientras subía no pudo evitar pensar en que no se había preparado para pasar su celo, que Clint estaba en el hospital y tardaría en volver para ayudarlo. Era más que vergonzoso dejar que su amigo de la infancia se encargara de él durante esas fechas, pero desde que Bucky se había ido no podía negarse a las atenciones de Clint y en algunas ocasiones de Laura cuando ella relevaba a su esposo, ahora ex esposo. Loki y Carter no podían ayudarlo porque sus presencias durante su estado solo empeorarían los síntomas.

<< Alfa >>

─No… nada de eso─ se reprendió por ese fugas pensamiento, no necesitaba de un alfa para pasar estos días.

Con manos temblorosas fue hacia el baúl más grande de los dos que se encontraban en el cobertizo para sacar las mantas y almohadas que lanzó sobre el colchón sin mucha delicadeza. Solo quería lanzarse y resguardarse en su nido hasta calmar un poco la ansiedad que todo el asunto le causaba.

Pero los minutos pasaban y solo parecía empeorar su estado. Los calambres eran nada con la sensación de fuego que sentía en su vientre bajo junto con las puntadas. Algo andaba mal, casi siempre cuando todo comenzaba sentía todas esas molestias hasta que se resguardaba en su nido y de apoco el calor aumentaba para dejarlo en ese estado tan penosamente necesitado en el que solo le preocupaba complacerse a sí mismo y nada más.

Y no era como si su entrepierna no estuviera bastante despierta y clamando atención en ese momento, pero el calor era demasiado sofocante como para concentrarse en esa necesidad de tocarse. En realidad estaba sintiendo demasiado dolor e incomodidad, ni su primer calor fue tan intenso.

<< Alfa… >>

Se mordió el labio negando con la cabeza, eran las feromonas de Stark que se encontraban esparcidas en el granero, impregnadas en su ropa, en su piel, lo que estaba causando que sufriera un poco más de lo normal.

Suspiró temblorosamente antes de comenzar a sacarse la ropa, estremeciéndose cuando librado de toda prenda las mantas lo cubrieron. Era extraño pero a pesar del insufrible calor siempre se cubría con las mantas, necesitaba sentirse cubierto. Tragó saliva y cerró los ojos intentando ignorar el hecho de que tenía a un alfa cerca, uno que podía ayudarlo a pasar su calor de manera más…

─No─ era algo arriesgado el tener relaciones con un alfa durante su celo. Peligrarse a terminar siendo marcado o con un embarazo de alguien que solo lo vería como algo pasajero era estúpido.

No podía humillarse de esa manera, estaba bien que dejara que Tony coqueteara libremente, pero otra cosa era dejar que se sobrepasara.

Pero entre más pasaban los minutos su mente comenzaba a nublarse, sin contar que el calor que no menguaba ni un poco comenzando a desesperarlo un poco, tocándose y esperando que eso fuera suficiente. Su respiración se volvió irregular y no podía evitar gimotear desesperado porque a pesar de estar acariciándose con bastante ímpetu no lograba sentir nada de alivio.

<< Alfa >>

Se incorporó un poco intentando ver a través del heno que rodeaba el cobertizo, cerrando los ojos luego en un intento de agudizar su olfato y captar un poco las feromonas de Tony por el lugar. Pero ya no era tan fuerte y frunció el ceño molesto, en el fondo estaba contento de que Stark lo respetara, pero algo en él se decepcionaba.

¿Acaso un omega como él no atraía lo suficiente a Tony?

Negó con la cabeza intentando sacar esos pensamientos de su mente, que se sintiera rechazado era ilógico.

Colocándose boca abajo ladeó el rostro observando el pequeño baúl que se encontraba junto al colchón y se mordió el labio. Siempre esperaba hasta estar totalmente ido para usar aquellas cosas y todavía, a pesar de esos absurdos pensamientos y deseos, tenía un poco de conciencia. Llevó su mano a ese lugar en busca de alguno de los “regalos” que Loki y Clint le daban para su cumpleaños solo para molestarlo. Ya con uno de los juguetes enterró su rostro con una de las almohadas, apoyándose sobre sus rodillas para poder levantar las caderas. Sintiendo como ese liquido comenzaba a escurrir por sus piernas y las mantas se deslizaban para dejarlo al descubierto, pero no le importó.

Con el pene de goma en su mano se dirigió hacia su entrada, tanteando con la punta hasta que gimió dejándose llevar. Entre más se adentraba aquel juguete sexual en su interior podía sentir como el calor se agolpaba de golpe en su entrepierna, como ahora toda su piel se sentía extrañamente sensible y necesitaba sentir otras manos sobre él. Tocándolo, explorando su cuerpo completamente…

─Tony…─ gimió imaginándolo detrás de él, siendo quien lo penetraba y no aquel juguete. Aumentó el ritmo de las penetraciones abriendo más las piernas, necesitando más. No supo cuanto tiempo tardó en venirse por primera vez, insatisfecho, sintiendo un sabor amargo mientras se dejaba caer sin retirar pene de goma de su interior.

Stark se había mostrado más que interesado en llegar a esto, ¿entonces por qué no se encontraba con él ahora?

Sus ojos ardían y supo que lagrimas se acumulaban en estos cuando la vista se le nubló. Su estomago ardía, quemaba como si tuviera fuego en su interior. Era horrible, la sensación no se calmaba y quería alivio, el cual ninguno de esos juguetes le produciría.

─Tony─ repitió aquel nombre con un poco más de fuerza, importándole un comino que su tono fuera suplicante y desesperado.

No supo cuantas veces repitió el nombre, lo único que su mente registraba era que estaba en celo y pedía la atención de ese alfa y que éste lo rechazaba. Gimoteó restregándose contra las mantas, tocándose mientras imaginaba que era Tony quien lo hacía en su lugar.

─¿Steve?─ escuchó su nombre cerca y sin dejar de tocarse olfateó con esperanza de que fuera el alfa por el que tanto estaba pidiendo, pero se desilusionó al no sentir su aroma.

─Tony…─ sintió esa opresión en el pecho, rechazo.

Se incorporó torpemente sobre sus rodillas sin darle importancia el no estar solo y que el juguete con el que se estaba entreteniendo resbaló de su interior, que se encontraba totalmente desnudo, con una erección y con aquel fluido fluyendo de su entrada resbalándose por sus piernas.

─Alfa─ gimió con la intención de encaminarse hacia las escaleras del cobertizo gateando.

─No, no, no… no puedes salir así. Vas a caerte, ¡Steve!─ ignoró al dueño de aquella voz, quería ir hacia donde se encontraba Tony.

─Alfa─ se quejó al sentirse empujado hacia su nido nuevamente, no tenía fuerzas para luchar y la desesperación por verse imposibilitado para buscar a su alfa junto con la sensación de rechazo palpable aun en su sistema lo hizo intentar nuevamente avanzar ─Tony…

─No puedo dejar que salgas así, por favor entiende… ─ pidió aquella persona que le impedía levantarse a lo que el negó y comenzó a pedir por el alfa ─Maldición, Steve, razona un poco… ¿q-quieres a Tony?

Asintió dejando de empujarse hacia adelante para enfocar su vista a la persona que lo mantenía en su nido, era Peter. La cara totalmente roja y preocupada del joven lo confundió.

¿Por qué Peter lo miraba así?

─Traeré a Tony, pero tienes que quedarte aquí, en tu nido─ habló el chico como si le estuviera hablando a un niño y él negó con la cabeza intentando volver a su intento de escape ─¡No! Entiende, ¿Qué hago…? Ok, escucha. Voy a traer a Tony, pero tú tienes que quedarte en tu nido. Tony… Tony quiere que lo esperes aquí y tú no quieres enojar a tu alfa, ¿verdad?

─Alfa…─ parpadeó analizando a duras penas lo que escuchó. Relajándose un poco se recostó sobre el colchón, sintió todo el cuerpo pesado y como las mantas lo cubrían nuevamente.

─Eso es, muy bien, duerme un poco. Recuerda que Tony no quiere que salgas de aquí, que te quedes en tu nido.

Cerró los ojos dejándose llevar por el cansancio que el estrés le causaba en esta situación. Una caricia sobre su cabeza fue lo último que sintió antes de que todo se volviera negro.

***

Conducir hasta el hospital fue totalmente incomodo luego de que Clint lo “usara” como calmante al olerlo y buscar contacto cuando todavía se encontraba en aquel local. Pero si creyó que eso era incomodo solo tuvo que esperar mientras atendían al rubio en el pasillo cuando una enfermera llegó junto a una mujer que no aparentaba ser doctora, pero que olía a hospital dándole a entender que trabajaba en el lugar.

─Señor…

─Banner─ completó estirando la mano para saludar a la extraña que acompañaba a la enfermera que ya había visto antes en el momento en que llevaron a Clint para enyesarle la pierna.

─Señor Banner, soy Marisa Cara y es política del hospital el hacer unas preguntas cuando un omega llega en el estado en el que llegó el suyo─ habló la mujer neutral revisando un papel que la enfermera le extendió con una ceja alzada ─Fractura en una pierna, contusiones de menor grado que se extienden por todo su cuerpo y un corte en la cabeza producto de un fuerte golpe. También sus feromonas estaban desequilibradas por una exposición agresiva de hormonas dominantes prolongada. ¿Cómo explica esto señor Banner?

─Él es un beta…─ atinó a decir sintiéndose un idiota. ¿Pensaban que él era el alfa de Clint y que lo maltrataba? ¿En serio?

─Uno con hormonas omegas, pero lo que me interesa saber es cómo llegó a tal estado.

─Cayó por las escaleras de su tienda, al parecer discutía con un alfa antes. Cuando lo encontré ya estaba al final de las escaleras─ Explicó omitiendo la identidad del agresor y rogando que le creyeran, no necesitaba ser acusado por el hospital para que revisaran su historial y revivir aquella época nuevamente.

─Eso es lo que dijo el señor Barton, bueno, todo está en orden. Puede firmar los papeles del alta en administración─ le dijo la mujer pero antes de irse volvió a abrir la boca ─Señor Banner, esperamos que mantenga a su omega lejos de los accidentes.

─Que es un beta…─ replicó en un murmullo.

***

Tony quería vomitar mientras escuchaba como Peter hablaba frenéticamente y daba vueltas por la sala tirándose del cabello. Había estado oliendo los productos de limpieza que encontró en la casa para no oler cualquier rastro del aroma del omega, esas porquerías no lo calmaban una mierda y le estaban dando nauseas.

─Está profundamente dormido, pero en cuanto despierte seguro va a querer salir de nuevo y… y tiene que beber líquidos o comer algo ligero, ¿Cómo le hago para que me escuche si lo único que hace es pedir por él? ¡¿Qué hago?! ¡Le mentí, oh… me siento horrible ahora! ¡Le mentí a Steve!

─Peter…

─Pero estaba llorando y se veía desesperado, no podia dejarlo salir en ese estado así que no estuvo mal el mentirle.

─Peter.

─Pero si insiste en salirse, ¿Qué tengo que hacer? Se veía tan… tan mal y yo le mentí… soy una mala persona, una horrible persona, solo hice que se esperanzara y ahora volverá a llorar…

─¡Peter!─ Gritó Tony ya asqueado de los olores de los productos de limpieza mezclados con las feromonas que indicaban que su primo estaba angustiado. Cuando la mirada de Peter se clavó en él suspiró ─No te preocupes, este no es su primer celo y en cuanto a ti solo tienes que llevarle agua y alguna fruta.

─No entiendes… él está afectado por tus feromonas. Cuando fui a verlo pretendía salirse del nido y buscarte. Apenas pude convencerlo de no hacerlo.

¿Steve estaba pidiendo su compañía?

El alfa en él disfrutó de esa información, pero luego se sintió mal por el rubio. Seguramente su mente estaba totalmente atontada y podía percibir la presencia de un alfa, él, cerca y al no poder atraerlo estaría en un estado de confusión y aflicción que lo llevaban a intentar salir de su zona segura, de su nido.

─¿No vas a ir, verdad?

─¿Qué? Claro que no, eso sería aprovecharme de Steven─ negó con la cabeza pensando en cómo aliviar un poco al omega, maldiciendo que no hubiera supresores en la casa y aunque no entendía porqué eso era lo de menos ─Bruce… él puede traer supresores, pero mientras puedo darte una prenda mía para que se la lleves y bueno, ya sabes. Que se entretenga.

─Si─ asintió Peter y él se sacó la remera que llevaba puesta para que el chico se la llevara a Steve. Sacó su celular del bolsillo de su pantalón cuando vio como su primo desaparecía del lugar mientras se encaminaba a la cocina, tenía que ver que cosas podía darle a Steve para que comiera.

─Si─ contestó su amigo del otro lado de la línea.

─Bruce necesito que consigas algunos supresores, frutas y sopas instantáneas…

─¿Qué? ¿Para qué quieres esas cosas?

─Steve entro en calor.

─Tony, por favor dime que no…

─¿Por quién me tomas, Bruce? Tu solo consigue las malditas pastillas. Su aroma está llegando a mi nariz a pesar de estar lejos y maldita sea si no quiero ir hasta allá y joderlo hasta la inconsciencia porque huele tan bien y es tan lindo, sexy…

─¡Concéntrate, Tony!

─Sí, sí… nada de pensamientos lujuriosos. Por favor consigue las pastillas, Peter está conmigo y no quiero que piense que soy un maldito depravado por la erección que tengo ahora. ¡Estoy sufriendo tanto!

─Es una reacción natural de tu parte al estar cerca de un omega en celo, pero tienes razón. En cuanto termine con todo el papeleo del hospital iré por los supresores.

─¡Gracias! ¡Te amo, pero no en ese sentido así que no te ilusiones! Por cierto, ¿Cómo está Clint?

─Él está bien, las enfermeras lo aman─ Tony frunció el ceño notando el tono tenso de Bruce.

─Y…

─Piensan que fui el que lo agredió. Pero descuida, ya aclaré el asunto, tu solo preocúpate de mantener tus manos lejos de Steve hasta que llegue con los supresores.

─Querrás decir mi pene…─ se rió cuando la llamada se cortó.

Se pasó la mano por su cabello después de dejar su celular sobre la mesada de la cocina. Mirando hacia abajo para ver el bulto en sus pantalones, aunque desvió la vista de ese lugar cuando escuchó a su primo acercarse

Peter tenía la cara roja, muy roja, y esquivó su mirada antes de levantar los pulgares para darle a entender que la remera si sirvió por el momento, pero no dijo nada más y el no quiso saber detalles. Por la salud mental de su muy avergonzado primo y la suya que pendía de un hilo entre su instinto de ir a complacer al omega y su conciencia que le dictaba respetar a Steve…el silencio reinó en la cocina.

Chapter Text

─Muy bien, Tony. Eres un hombre con valores y ética, un Alfa respetable que sabe controlarse, de indudable grandeza y autocontrol…

─Tony, ¿de qué hablas?─ interrumpió Bruce el discurso que estaba dando su amigo a si mismo ─Eres la persona con menos autocontrol que conozco y seamos sinceros, tu reputación no es la mejor.

─¡Cállate, Bruce!─ exclamó Tony llevándose las manos a los oídos y odiando la sinceridad que tenía Banner con él ─Déjame mentirme a mí mismo, creer en mis palabras y tal vez, y solo tal vez, logre mantener mis pantalón puesto hasta que esto acabe.

Tony estaba enloqueciendo, no recordaba que el aroma de un omega en celo fuera tan atrayente y embriagador como lo era el de Steve. Todavía no completaba un día de los tres o cuatro del período de calor y estaba seguro que dentro de unas horas comenzaría a caminar por las paredes.

¡Estaba tan frustrado y endemoniadamente caliente!

Sí, algo era seguro, enloquecería en un par de horas. Lo mejor era alejarse y no tentar más a su poco y desconocido hasta ahora autocontrol. Bruce se lo había dicho cuando volvió con las pastillas, no era bueno que estuviera tan cerca de un omega en celo si no tenía la intención de estar con él y eso era correcto.

Pero la idea de irse no le gustó e inconscientemente sus feromonas se hicieron presentes en un claro mensaje territorial.

Agradeció que aquel gesto no causara que Bruce se enfadara, lo último que deseaba era pelear con su amigo porque su hormonas estaban locas por un omega en celo. El autocontrol de Bruce era envidiable y jamás lo diría en voz alta.

─No se si te diste cuenta, pero, ¿no crees que es extraño que las pastillas no te estén haciendo ningún efecto?─ dijo Bruce ganándose una mirada de confusión del castaño, estaba tan alterado que no podía concentrarse lo suficiente como para pensar esa información ─Mírame, Tony, soy un alfa al igual que tu y no estoy siendo afectado por el aroma de Steve. Tomé las pastillas y estoy consciente del aroma de un omega en celo y no reacciono, pero tu no. ¿Entiendes a dónde quiero llegar?

─¡Tienes razón, soy un desgraciado!─ se quejó llevándose las manos a la cara exasperado ─Pepper tiene razón, soy un maldito promiscuo y por eso ni las pastillas pueden frenarme y hacer que reaccione a la primera oportunidad de tener sexo con un sexy omega… con un caliente rubio de ojos azules que está más que preparado para joder como conejos. ¿Sabes que los conejos lo hacen por horas y días? Son una pequeñas y pomposas maquinas de sexo… esos animalitos con aspecto inocente y adorable. ¡Malditos conejos afortunados que no tienen preocupación alguna y pueden joder cuanto quieran! Mierda… ¿Por qué estamos hablando de conejos? El problema aquí es mi promiscuidad que no puede ser frenada ni con supresores.

─¿Qué acaso eso no pasa cuando el omega es una posible pareja para un alfa?─ habló Clint mirando entre divertido y preocupado al castaño que se paseaba afuera de la casa, intentando que el aire libre despejara su “promiscua mente” para no atacar a su amigo.

─Eso es lo que traté de decirle, pero está muy alterado. Los supresores lo están manteniendo a raya, aunque su instinto está peleando por ignorar las drogas─ suspiró Bruce negando con la cabeza, era inútil hablar con Tony en ese estado. Solamente le quedaba esperar a que los días pasaran rápidamente y que tomara las pastillas para que no asaltara a Steve ─Deberías estar descansando, los calmantes que te dieron en el hospital tendrían que hacer que estés todavía atontado no es bueno que andes así, podrías caerte y lastimarte más la pierna o golpearte.

─Que me aspen, Tony Stark puede ser la pareja de mi amigo─ se rió pensando en que si eso pasaba sería muy extraño. En el hospital las enfermeras se habían mostrado muy animadas y parlanchinas con él y aprovechado eso les preguntó si sabían algo sobre Tony Stark. Esas mujeres podían hacer una perfecta biografía del hombre ─La naturaleza, el destino o lo que sea que haga que el instinto de los omegas atraiga a posibles parejas debe estar estropeado para Steve, porque no creo que ellos sean compatibles.

Clint no sabía mucho sobre ese tema, si había asistido a los malditos talleres obligatorios para omegas y alfas para que se instruyeran de manera más profunda en el tema de su biología y todo el asunto que abarcaba el ser parte de alguna de esas castas. Pero siendo un beta odió el que las autoridades escolares lo obligaran al igual que sus padres a asistir y no prestó nunca atención verdadera a ningún tema que trataba en esos talleres.

¡Que él no era un omega, ¿por qué tenían que tratarlo como uno?!

Steve si era un omega y su familia no lo trató diferente por eso y si no entendía más al ser de esa casta su instinto tendría que estar haciendo que, inconscientemente, atrajera a un alfa que viera como posible pareja. Los omegas podían hacer eso y era jodidamente loco para él entender como “elegían” a esas posibles parejas.

─De verdad no quiero molestarte, pero creo que deberías descansar─ carraspeó Bruce cuando notó que el rubio ignoraba sus sugerencias. Él no era de entrometerse en la vida de otros, pero con lo que pasó en el hospital no podía evitar el intentar cuidar un poco de Clint a pesar de que realmente no lo conocía.

─Estoy bien─ le restó importancia al concejo de Bruce dejando de mirar a Tony para ver hacia el granero, de donde esperaba que Peter saliera.

Lo sentía por el mocoso, se notaba que estaba avergonzado por la situación y que luego Steve, cuando su mente volviera completamente en sí, también lo estaría. Él era el que se encargaba de su amigo durante sus calores, pero con la pierna encellada y con los calmantes que le dieron para el dolor y la estabilización de sus hormonas no era buena idea subir escaleras o chocar de lleno contra las feromonas alborotadas de Steve.

Lo último que les faltaba era que el experimentara un falso celo y terminara por enloquecer a los alfas que estaban en la casa. Jamás había pasado por algo así pero sabía que los betas con hormonas omegas, como él, podían pasar por un falso celo si luego de tener una alteración en sus hormonas o estando débiles anímicamente al estar cerca de un verdadero omega en celo podían sufrir esa alteración en su sistema por un par de horas o días en el peor de los casos.

Bruce estaba por insistir nuevamente en que debía ir a descansar cuando divisó a Peter saliendo del granero, con la cara exageradamente roja y con una expresión angustiada.

─¡No pude hacer que tomara las pastillas o que siquiera tomara un poco de agua!─ el joven estaba exaltado por su fracaso en el cuidado de Steve en aquel estado ─No me escucha.

─Y me temo que no va a escucharte durante estos días─ habló Bruce llamando la atención de todos ─. Lo único que queda por hacer es vigilarlo.

─¿Cómo que solo nos queda vigilarlo?─ entrecerró los ojos Clint ─Steve siempre se vuelve… diferente durante su celo, pero siempre tiene momentos de lucidez y cuando esté así Peter puede hacer que tome las pastillas para que aminorar sus síntomas y su aroma. También tiene que tomar líquidos y comer.

─Eso no va a pasar, va a ignorar a Peter─ aseguró acomodándose sus anteojos con un gesto nervioso por tener las miradas puestas solo sobre él, hasta Tony había dejado de balbucear estupideces para verlo. Todos exigiendo una explicación como si él fuera el causante del dilema de Steve ─Las pastillas no surten efecto si el omega está destilando hormonas y feromonas para atraer al que por instinto cree que puede ser su pareja, tendríamos que darle una dosis más fuerte para calmarlo por un par de horas y eso no es bueno en omegas que nunca tomaron supresores. Por eso solo nos queda esperar a que se le pase y vigilarlo para que no haga alguna tontería. O bien dejar que se calme de la manera tradicional…

─No creo que eso sea algo que le guste a Steve─ lo interrumpió Peter intentando mantener su imaginación resguardada ante la sugerencia del amigo de su primo de hacer caso al pedido de Steve. Un omega en celo pide por un alfa, pero eso se debe a que su conciencia sufre los efectos de celo y no es capaz de racionalizar como usualmente haría y Steve jamás se acostaría con alguien que apenas conoce o al menos eso era lo que él quería pensar.

─Bueno, ahora seguro le encanta la idea y está más que dispuesto─ dijo Clint aguantando un bostezo, los calmantes seguían en su sistema y si se acostaba dormiría sin ningún problema. Y seguramente por los calmantes estaba tan tranquilo ante la posibilidad de que la virginidad de su amigo, casi hermano, estuviera en peligro. Aunque si lo pensaba con los juguetes que él y Loki le regalaban para molestarlo no estaba seguro de si podían considerar a Steve virgen, pero ese era algo que luego analizaría. Ahora tenía que concentrarse ─Pero no, Peter tiene razón. No le pasará nada más que estar caliente y frustrado ahí abajo. Mañana ya podré hacerme cargo de él, así que… ¿Peter puedes vigilarlo por hoy y toda la noche?

─Por supuesto─ asintió el más joven de la casa esperando lograr que en algún momento al menos Steve aceptara tomar agua.

─Muy bien. Entonces yo puedo cocinar algo y prepara café para ti Peter y tu, Clint, vas a descansar para tener fuerzas─ concluyó Bruce haciendo que Clint y el menor asintieran.

Era extraño el estar de alguna forma “a cargo” ya que al contrario de los demás alfas él siempre rehuyó de su instinto de liderar o formar un paquete, una familia. Miró a Tony de costado viendo que el castaño estaba caminando en círculos mientras repetía que tenía autocontrol y otras mentiras más a sí mismo. Serían unos días largos y agotadores para todos.

¿Cómo terminé metiéndome en esto?

***

Una sensación de vacío fue lo primero que sintió cuando su mente comenzó a aclararse y el calor que antes lo invadía cesara aparentemente por completo. No recordaba cómo fue que terminó en el cobertizo del granero, mucho menos lo que pasó durante los últimos días. Su último recuerdo era el estar a solas con Tony en la casa. Lo único que sabía era que esa sensación de rechazo y vacío no se alejaba de su ser.

Era algo muy extraño.

Miró a su alrededor con detenimiento, no había ninguna muestra de que Tony hubiera estado con él y eso era algo bueno. Estar con un alfa que realmente no conocía solo por su celo no era algo correcto, no fue criado de esa manera. Tendría que estar aliviado y agradecido con Tony por no aprovecharse de él. Pero no se sentía de esa manera y lo resentía.

A veces deseaba no ser tan moralista y dejarse llevar…

─¡Maldito yeso!─ escuchó la voz molesta de Clint y con desgano se sentó y se tapó con una de las mantas. Estaba agotado, como si hubiera corrido una maratón, no recordaba que si alguna vez terminó tan cansado como lo estaba ahora ─¿Sigues caliente o ya eres tú?

─Soy yo─ contestó suspirando y viendo como con dificultad su amigo llegaba al cobertizo. Al ver la pierna enyesada y las ojeras de Clint se sorprendió ─El novio de Laura está un poco enojado conmigo, no te preocupes. ¿Cómo estás? Si te duele la mandíbula, no te preocupes, tuve que hacer que tomaras agua y unos supresores por la fuerza.

─Estoy… raro─ contestó tocándose la cara para comprobar que efectivamente le dolía un poco. Atribuyó las demás sensaciones al hecho de que nunca tomó supresores antes ─¿por qué me diste supresores?

─Porque no dejabas de lloriquear y rogar por Stark. En serio amigo, no podíamos dejarte ni un momento porque temíamos que intentaras bajar y que te rompieras el cuello. Nunca te vi tan… tan así. Con los supresores te calmabas un momento y era más fácil el hacer que bebieras agua. Pero el efecto no duraba mucho y empezabas de nuevo a lloriquear y pedir por ese alfa.

Steve cerró los ojos avergonzado, deseando desaparecer y no ver a nadie por el resto de su vida. ¿Tan mal estuvo que tuvieron que vigilarlo tanto y obligarlo a tomar supresores?

─Estuve a punto de dejar que Tony viniera y te follara, Steve─ siguió hablando Clint adrede para molestarlo y para sorpresa de ambos Steve abrió los ojos para mirarlo y luego desvió la mirada con la cara totalmente roja ─Oh… te hubiera gustado que eso pasara. ¡Maldita sea! Si sabía que no te enojarías conmigo por dejar que te quitara la virginidad lo hubiera dejado y me ahorraba la falta de sueño y los dolores de cabeza. Además muy virgen no eres querido mío, porque con todo lo que te metiste en estos días…

─¡Clint, por Dios!─ sí, deseaba tanto desaparecer y la risa de su amigo no ayudaba en nada a calmarse.

─Le diré a Peter que te preparé la bañera.

─Oh por… por favor dime que Peter no me vio así─ no bajar jamás del cobertizo sonaba tan tentador.

─¿Quieres que te mienta?─ y la melodiosa risa divertida de Clint no cesaba ─Él te cuidó el primer día y noche, creo que está un poco traumado al verte toqueteándote y gimiendo por su primo… quien por cierto creo que se le cayó el pene.

─No puedo creer que esto me pasara─ se lamentó preguntándose por qué su celo se adelantó. Recordó el pedido de su hermano para que fuera al médico, al cual evitaba desde hace tiempo, y decidió que ya era hora de un chequeo por muy incomodo que fueran estos.

─Bueno, Bruce dice que es normal que esto suceda en omegas que intuyan a una posible pareja. Es el recurso que te dio la naturaleza para atraer a tu alfa como miel a la mosca. Aunque yo creo que se te atrofió el instinto─ concluyó Clint antes de bajar quejándose por la escalera.

Steve escuchó como abajo la bañera era llenada y se envolvió con una de las mantas. No quería bajar, enfrentar a Peter quien tuvo que verlo en ese estado tan penoso o mirar a la cara a Stark luego de que sin pudor alguno lo incitara a tener relaciones con él… incitación que rechazó.

Otra vez esa sensación de vacío lo invadió, pero con más fuerza. Se mordió el labio antes de taparse completamente, siempre se apuraba luego de sus celos para tomar un baño pero esta vez no tenia ánimos para hacerlo. Sabía que había algo mal, algo raro en él.

─¿Qué me pasa?

Chapter Text

Instinto omega pensaba Steve viendo como Loki revisaba papeles, los cuales no tenía ni idea de que eran, con el ceño fruncido y sin prestar realmente atención alguna a su visita.

Resopló desviando su mirada hacia la venta, llevaba horas en la sala de la casa de su amigo en un intento infantil a su parecer de evitar volver a casa y encontrarse con Stark. No quería verlo, estar frente al castaño era algo que le causaba distintas emociones luego de que sufriera aquel celo adelantado en el que aunque odiara admitirlo se sentía rechazado, cosa que no tenía sentido.

Esquivarlo estando bajo el mismo techo fue una tarea casi imposible y eso que solo fueron dos días.

Estaba confundido por todo lo que le pasó, no era normal que se le adelantara el celo, que pidiera por un alfa en específico o que cada vez que divisaba a Tony cerca una puntada en su pecho lo atacara recordando el sentimiento de vacío cuando su celo acabó. Todo era muy extraño, así que fue a ver al buen doctor que tanto evitaba.

Su cara enrojeció de solo recordar las preguntas del médico y la conclusión a la que llegó al terminar de examinarlo. Su predicamento era causado por su instinto omega.

Volvió a resoplar cerrando los ojos. Según las palabras del doctor al tener veintiséis años su instinto se agudizaba y estaba intentando avisarle que tenía a una posible pareja así que debía atraerlo. Algo que solo las castas Alfa/Omega podían hacer, los alfas eran atraídos por los aromas y los omegas destilaban dichos aromas luego de que, valla saber uno qué, hacía que se sintieran a gusto con dicho alfa haciendo que inconscientemente intentaran atraerlo.

Y que el doctor sonriera mientras le decía que ya era hora que algo de su instinto omega saliera a flote no ayudaba a que se sintiera mejor, mucho menos que le entregara una tableta de pastillas para prevenir un embarazo por si en su próximo celo lo pasaba acompañado de aquel alfa.

Doctor, ese alfa no estará presente para mi próximo celo. Es más, seguramente estará a miles de kilómetros de distancia. Gracias, pero no gracias.

─El sexo es la causa de la mayoría de nuestros problemas durante nuestra vida adulta─ escuchó que comentó Loki, quien seguía leyendo sus papeles sin despegar su vista de ellos ─, pero también es la solución así que porqué no dejas de estar haciendo el tonto y te sacas las ganas con Stark.

─No puedo hacer eso─ negó con la cabeza y aguantó las ganas de resoplar cuando Loki lo miró fijamente con aquella mirada de sabelotodo que a veces odiaba ─No lo conozco.

─Eso es una ventaja, el sexo casual con alguien a quien tengas que ver a diario no creo que sea lo tuyo.

─Peter…

─Oh vamos, eres el adulto más responsable que conozco y sé que sabes diferenciar las cosas. Porque tengas un poco de intimidad con el sujeto no significa que le estés entregando a Peter o algo más.

─Pero, y si me muerde─ murmuró mirando hacia cualquier lado menos la mirada de Loki, sentía los ojos verdes de su amigo mirándolo fijamente ─Tony olió donde tengo mi glándula omega y parecía muy interesado en ya sabes…

─Morderte y follarte─ se rió por la cara de reproche de Steve y levantó la mano para que no lo amonestara ─Para que un alfa marque a un omega debe morderlo más de una vez para que eso ocurra y tengan una dependencia a las feromonas del uno y el otro. Eso ya lo sabes, así que no sé porque tanto escándalo. Eso sí, te va a doler el cuello y el culo si dejas que te muerda y se anude.

─¿Por qué vine contigo?─ se cuestionó viendo de reojo la hora, ya había pasado mucho tiempo fuera de casa y con todo el asunto de evitar a Tony dejó todo el trabajo en manos del capataz de la granja y no era que desconfiara del hombre pero no era costumbre suya no revisar los asuntos del lugar.

─Porque mi sinceridad es iluminadora.

***

Si hubiera asistido a la escuela como un chico normal estaba seguro que hubiera sido un matón y más si los chicos que tenía en frente ahora mismo se le aparecían en esa época. Y es que lo amigos de Peter eran… muy, pero muy, nerds.

Hasta había uno con capa, ¿Quién usa algo así?

─¡Oh vamos Peter, hace semanas que no vienes a la noche de juegos!─ chilló una chica que tenía unas orejas de gato o perro, la verdad que no distinga de que animal serian. Peter suspiró miró al extraño grupo de chicos con anhelo.

─Es que no le avisé a Steve, chicos…

─Yo podría decirle─ intervino Tony viendo que el mocoso de verdad parecía querer ir con esos chicos raros ─Ve con ellos, le explicaré.

Tony se rió luego de que Peter le agradeciera y saliera disparado con su grupo de amigos hablando sobre un juego sobre reinos o algo así. Los chicos eran raros pero parecían felices con sus capas y orejas de animales.

Suspiró y miró la bolsa con el pastel que el mocoso compró para Clint en una de las tiendas, recordando que su amigo quien debía estar a su lado acompañándolo se había convertido en el enfermero de aquel beta. Se sentía un poco celoso, Bruce era su amigo y pasaba todo el rato con ese hombre y solo se dedicaba a darle consejos desalentadores cada vez que hablaba con él.

¡Y Steve que lo evitaba! ¡Maldito rubio calienta braguetas que lo estaba enloqueciendo!

Contra todo pronóstico él se controló y no se aprovechó de Steve en su estado tan vulnerable, ¿Qué acaso no meritaba un “gracias Tony por respetarme”? Porque estaba seguro que estar con un omega en celo sin tener su consentimiento antes de que sus hormonas lo enloquecieran era algo malo y él no lo hizo así que no entendía el porqué era evitado.

Maldición, ahora estaba nuevamente frustrada y en medio de las tiendas siendo observado por muchos extraños.

─¿Tony?─ Y ahora deliraba con que escuchaba su voz… oh no, esperen, Steve si le estaba hablando. Desde su camioneta y viéndolo entre indeciso y preocupado ─Pensé que estarías con Peter.

─Salió con Merlín y su banda de animales mágicos─ le contestó acercándose a la camioneta esperando no haberla cagado más al dejar que el chico saliera con sus amigos. Pero al ver la sorpresa de Steve y luego su sonrisa olvidó que estaba frustrado o preocupado con la decisión que tomó al dejar ir a Peter ─¿Puedo subir o sigo apestado?

─¿Qué…?─ cerró la boca desviando su mirada como si se debatiera algo, Tony suspiró con intención de decirle que no se preocupara y que siguiera su camino. No entendía el porqué de la actitud esquiva de Steve, pero aún le quedaban unos días así que no se iba a desanimar y desistir ─Sube, yo te llevo a casa.

El camino fue extremadamente largo o al menos así se sintió con aquel silencio que invadió la camioneta. Tony comenzó a jugar con sus manos, viendo por la ventana pensando en el por qué el aroma de Steve se le hacía todavía tan atrayente, ya que a ahora que estaban a una corta distancia podía olfatear el aire que lo rodeaba y percibir perfectamente aquel aroma.

¿Y el clima era tan caluroso hace unos minutos?

No, el clima estaba bien. El problema era que se estaba excitando tan solo con su aroma como si fuera un maldito puberto.

Control, control, control… ¿autocontrol dónde estás?

─Gracias─ escuchó que dijo Steve cuando estacionó la camioneta frente a la casa.

─¿Gracias por qué?─ le sonrió sabiendo muy bien a qué se refería, pero quería molestarlo un poco por el dolor de huevos que tuvo y la forma en la que lo esquivó luego. Steve enrojeció frunciendo el ceño antes de mirarlo y decirle con aquella mirada que él sabía my bien porqué.

Entró a la caza caminando detrás del rubio, usualmente los omegas dejaban que los alfas o betas con hormonas dominantes caminaran delante de ellos pero al parecer Steve no tenia integrado esa directriz en su sistema y a Tony no le molestaba realmente, no con la vista que le regalaba de su trasero.

─¿Clint y Bruce salieron?─ preguntó notando que la presencia de Banner y el nuevo mejor amigo de su amigo no estaban en la sala. Donde pasaban la mayor parte del tiempo ya que Clint no se movilizaba mucho por su pierna rota.

─El padre de Clint quería verlo en la tienda, seguramente fueron ahí─ contestó Steve aguardando unos minutos en silencio antes de encaminarse a las escaleras y perderse camino arriba.

─¿En serio?─ resopló Tony al quedarse solo, ignorado nuevamente por el mismo omega. Él no era el rey de la paciencia, era conocido por ir al grano cuando quería algo y el ser tan paciente con Steve era algo que nunca hizo con cualquier otro omega que se hiciera el difícil con él. Y tal vez ese era el problema, pensó un tanto cabreado.

Tal vez no le había dejado claro a Steve que quería tener un revolcón con él, porque solo sería eso, un revolcón para que ambos se sacaran las ganas que se tenían. Nada más, no tendría que haber tanto drama para conseguir eso.

***

Sintió el notable aroma a excitación que Tony había destilado cuando estaban en la camioneta, aunque fue por un corto periodo de tiempo lo sintió y le afectó. Maldita sea si no le afectó. Lo había dejado solo en la sala para subir a su cuarto y calmarse un poco, toda la charla con el doctor, con Loki y la estúpida nota de Clint lo estaban trastornando.

Por Dios… se sentía un maldito degenerado por la notable humedad que estaba entre sus piernas, el cómo su entrepierna parecía más que animada y punzando como para intentar avisarle que pedía atención.

Tenía que darse un baño con agua fría, helada mejor. Bien, eso era un buen plan en su cabeza o al menos lo fue hasta que la puerta de su cuarto se abrió de golpe y de la misma forma fue cerrada para dejarlo en el mismo espacio cerrado con el causante de su maldito problema hormonal.

─¿Qué demonios haces?─ soltó de repente notando la sorpresa en Tony por su tono y a decir verdad él también se sorprendió, más por la palabrota.

─Justamente eso estaba por preguntarte a ti, si no me quieres en tu casa puedes decírmelo y ya─ le contestó haciéndole saber por su aroma que estaba molesto.

─No sé de qué hablas. Estas aquí por Peter, ¿o no? Pasa el tiempo con él, conózcanse y formen un vínculo de parientes. Esa era la idea cuando le diste quince días para conocerte y que decidiera quedarse o irse, conmigo no tienes nada que tratar así que déjate de estupideces─ bien, con cada palabra notó que la tensión se podía palpar en el aire.

Sabía que un alfa enojado perdía el control fácilmente, que no era buena idea orillarlo a que destilara aquellas feromonas dominantes que seguro soltaría si se enojaba… pero su boca simplemente quiso seguir hablando ignorando a su cerebro.

─Si tanto te cuesta mantener tu pene en tus pantalones ve a sacarte las ganas lejos de aquí, no soy puta para que pienses que puedes insinuarte y que voy a abrir las piernas para ti. Ni siquiera eres un buen alfa.

─Pues gimoteabas como una los otros días, ¿sabes? Rogabas por mí, por la polla de este alfa así que tan poca cosa no debo ser para ti─ Sí ahí estaban las feromonas de Tony demostrándole que estaba cabreado y mostrando que no se intimidaba por sus palabras ─¿Por qué estas tan molesto conmigo? Pensé que no querías perder tu virginidad durante tu celo, Steve.

─¡Yo no soy virgen! Y si lo fuera no querría perderla contigo con o sin celo de por medio─ y la cara de Steve ardía por una mezcla de vergüenza y enojo por la estupidez que soltaba Tony y la risa arrogante que le siguió después de que objetara aquella afirmación. Bien, tenía razón en que nunca llegó a segunda base por múltiples razones que no podía analizar ahora mismo y que solo una vez casi las cosas llegan a ese punto con una alfa durante su último año escolar… pero eso no le daba derecho a mencionarlo ─¡Vete a la mierda, Stark!

Y un sinfín de maldiciones  y malas palabras que ni siquiera sabía que existían salieron de la boca de ambos, sin que tomaran en cuenta que la distancia entre la discusión se iba acortando. Las feromonas que destilaban ambos eran las de un omega y un alfa enojados, pero también excitados por alguna razón que Steve no llegó a comprender del todo le gustó y no se apartó cuando sus labios chocaron contra los de Stark luego de decirle que era un Gromo del bosque y que Tony le llamara monjita calienta braguetas.

Steve no sabía cómo terminó así. Estaba discutiendo, como nunca antes discutió con otra persona. Stark había logrado sacarlo de sus casillas y hacerlo explotar contra él importándole muy poco insultarlo, usando ese lenguaje que le habría hecho merecedor de un buen cachetazo de su madre si estuviera para escucharlo.

Estaba discutiendo con él, ¿entonces por qué ahora estaban besándose en su cama?

Para colmo el ambiente se había vuelto demasiado pesado por la excitación y las feromonas dominantes que lo marearon un poco ahora que se había relajado entre beso y beso. Parpadeó un tanto perdido mirando el techo cuando la boca de Tony dejó la suya y escuchó el sonido de su camisa abrirse bruscamente rompiendo los botones de esta en el acto. Cerró los ojos cuando sintió su tacto, teniendo un leve recuerdo de cuanto deseaba que durante su celo Tony lo tocara así.

Y cuando uno de sus pezones fue pellizcado de repente no pudo evitar gemir sorprendido por la corriente que sintió por aquel toque en todo su cuerpo, para luego sentir aquel calor y hormigueo en su entrepierna. Inconscientemente llevó sus manos hacia abajo para desabrochar sus pantalones ignorando la risita baja de Tony antes de que él mismo lo ayudara con aquella tarea.

Para cuanto las manos de Tony recorrieron todo su torso y siguieron hacia abajo, hasta sus caderas y luego sus muslos su respiración había perdido regularidad y estaba sufriendo un corto circuito de sensaciones, el cual terminó de quemarse cuando el cuerpo desnudo de Tony cayó sobre él comenzando a esparcir besos sobre su clavícula.

─Hueles tan bien…─ escuchó la voz agitada de Tony contra su cuello, sintiendo su nariz rozando contra su glándula omega. Acto que debía alertarlo, hacerlo reaccionar para alejarlo, pero no y se encontraba exponiendo su cuello aun más.

─Ah...─ gimió bajó cuando sintió como su glándula se tensaba casi dolorosamente hasta que Tony lamió aquel lugar haciendo que se estremeciera.

Esto estaba mal, muy mal y aquella vocecita en su cabeza se lo repetía con cada prenda que perdía. Pero se siente tan bien, replicó dejándose llevar.

Todo lo que siguió fue hecho instintivamente, sin pensarlo. Sus caderas se movían intentando recibir más contacto con la intimidad de Tony quien seguía besando y mordisqueando su cuello hasta bajar y atrapar con sus dientes uno de sus pezones para luego lamerlo y seguir con el otro. Repitiendo el acto hasta dejarlos extremadamente sensibles.

Cuando Tony se alejó se levantó sobre sus codos para ver porque lo hacía. Sus ojos chocaron con la mirada del castaño, sus ojos marrones parecían haberse oscurecidos y Steve no hizo más que lamerse los labios ante tal expresión. Se desequilibró un poco cuando Tony tomó las almohadas para colocarlas debajo de sus caderas antes de indicarle que se girara. De inmediato Steve siseó al sentir como su entrepierna quedaba aprisionada contra las almohadas y las manos de Stark acariciaban con un poco de rudeza el interior de sus muslos incitándolo a abrir las piernas. Cosa que hizo, no había inhibición alguna en sus acciones desde hace un buen rato atrás.

Su entrada se contraía y más al sentir uno de los dedos de Tony rodearlo, tentándolo. Como todo omega al excitarse durante un acto sexual su cuerpo se preparaba para recibir la intromisión del miembro de su alfa, así que no necesitaba tanta preparación para lo que seguía.

─¡Ah! P-Por favor…─ gritó retorciéndose cuando dos dedos ingresaron en su interior de repente, necesitando sentir más. El movimiento de sus caderas le daba a entender perfectamente a Tony que era lo que quería y causaba también que se estremeciera porque su pene tenía una perfecta fricción con las almohadas haciendo que no pudiera parar de moverse.

Hasta que lo sintió y todo el aire se agolpó en sus pulmones, los dedos lo habían abandonado y distinguió perfectamente como la cabeza del pene de Tony se hizo pasó en su interior. Gimió soltando el aire contenido cuando se sintió completamente llenó. Escuchando apenas los murmullos de Tony antes de que él echara contra su espalda, respirando agitadamente contra su nuca antes de comenzar a moverse y llevar las cosas a otro nivel.

Ambos se movían alcanzando un ritmo rápido y desesperado por sentirse más, el chirrido de la cama se escuchaba igual de obsceno que el sonido del choque de piel contra piel o los gemidos de ambos. Steve no podía creer que se sintiera tan bien, que con cada estocada Tony tocara algo que lo hacía por poco gritar extasiado. No quería que se detuviera, ni cuando sintió como el nudo comenzaba a hincharse con cada embestida o como la boca de Tony contra su glándula lamiendo y mordisqueando ese lugar con notables intenciones de morderlo.

Su corazón palpitaba exageradamente rápido y mandó todo pensamiento coherente que le quedaba al diablo al exponer su cuello dándole permiso al tiempo que estiraba su mano para alcanzar las caderas de Tony para que siguiera cuando contrajo su interior. Por un instante que su vista se nubló cuando lo mordió, lo cual fue doloroso pero a la vez hizo que una corriente eléctrica recorriera cada parte de su cuerpo y en especial en su entrepierna, haciendo que se viniera como nunca antes contra las almohadas.

Tony siguió embistiéndolo con más fuerza hasta que también se vino fuertemente llenándolo con su esencia y dejando que su nudo fuera apresado por su interior, mientras lamia y besaba su cuello.

Steve respiraba agitadamente aun cuando su mente comenzo a funsionar nuevamente, haciendo que pensara en al situación en la que se enontraba y con quien además. ¿Qué demonios tenía que hacer ahora? Estaría un buen rato con Tony ya que el nudo no lo dejaría y eso era algo raro porque no le molestaba, es más se sentía completo al tener la esencia de un alfa.

Estúpido instinto omega…

─Duérmete─ escuchó el pedido-orden de Tony y tal vez fuera porque estaba realmente cansado o complacido por la sesión anterior que sin objetar o decir nada cerró los ojos obligándose a relajarse. Después pensaría bien en qué se había metido.

 

*** 

Hola!!! ¿Y? ¿Qué les pareció pervertidos?? ¿Se lo esperaban? jaja debí poner la advertencia al principió pero naa... gracias a las que siguen este fanfic =) espero cumplir con las expectativas que tengan ;)

Besos!!

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Tony escuchó la respiración tranquila y percibió la relajación en el cuerpo que estaba abrazando notando que se había dormido profundamente. Se encontraba en una cama con un omega, con Steve y le parecía tan irreal.

Vamos, que con como lo trató el omega pensó que no lograría nada hasta por lo menos un día antes de los quince que les dio para conocerlo.

Observó su perfil y no pudo evitar mirar cada detalle, todavía se mostraban los estragos del la actividad que acababan de tener juntos. Su mejilla estaba tornándose nuevamente a su color normal dejando atrás aquel sonrojo que había visto mientras se mecía contra su cuerpo antes, en el contorno de sus ojos había un poco de humedad y no por la traspiración que perlaba ambos cuerpos, al parecer en algún momento unas lagrimas se habían escapado de sus ojos y Tony esperaba que no fueran de incomodidad o dolor, algo le decía que Steve no tenía mucha experiencia en esto y no quería que lo recordara de mala manera.

Él por su parte se llevaría un buen recuerdo. Cada gesto, temblor o sonido obsceno que dejaba escapar de sus labios lo perseguirían en su mente por un largo tiempo. No recordada el haber disfrutado tanto el sexo antes con otros y esperaba poder repetirlo un par de veces más durante su estadía.

Suspiró intentando acomodar su cuerpo sobre el contrario sin provocar ninguna molestia en ambos, se había anudado y ahora estaría un buen rato sin poder levantarse. Él jamás se había anudado en omegas que no estuvieran en celo y con un lindo coctel de pastillas anticonceptivas tomadas antes en su presencia para constatar él mismo que lo hicieran. Mucho menos mordido a su acompañante ya sea compartiendo un celo o no, pero ahí estaba, sin poder retirar su pene del interior de Steve y viendo la marca que quedó en su cuello.

Se relamió los labios antes de enterrar su nariz en ese sitio para captar más el aroma de Steve.

Las glándulas omegas eran las que despedían las feromonas y el lugar donde al excitarse se acumulaban las hormonas, morderlos en ese sitio durante el sexo era algo alucinante según muchos Alfas y ahora Tony comprendía el porqué.

El aroma de Steve de por sí era demasiado atrayente, tanto que nubló su mente cuando ambos se encontraban en el clímax haciendo que lo mordiera sin pensarlo, probando su esencia la cual causó que sintiera todo su cuerpo arder y que no lograra salir antes de que su nudo se formara por completo. Su vista se había tornado blanca por un momento y algo en él se sintió diferente, como si fuera algo correcto que Steve llevara su marca y que hubiera anudado para asegurar que…

─Oh no, no…─ abrió los ojos alejando su rostro del cuello contrario tragando saliva nervioso. Su corazón que había logrado normalizar su ritmo ahora volvía a latir exageradamente rápido pero no por estar excitado, sino por pánico.

No había comprobado antes si Steve se cuidaba para prevenir embarazos, solo se dejó llevar. Y por el comportamiento que pudo notar en el omega sabía que no tenía una vida sexual muy activa, hasta la torpeza en sus movimientos o los gestos cuando él lo tocó a su antojo le hacían creer que tal vez y hasta era virgen. Viendo en donde vivía no le parecía raro.

Soy un imbécil…

Intentó retirarse pero se detuvo al escuchar el quejido de Steve y ver que hacía una mueca de dolor. Se resignó a esperar que el nudo cesara, tampoco podía lastimarlo porque ahora tenía unas inmensas ganas de salir corriendo del cuarto. No quería ser padre, la simple idea le causaba rechazo.

Lo observó atento notando como volvía a relajarse y suspiró desviando su mirada hacia la ventana, estaba atardeciendo y Bruce llegaría junto con el amigo de Steve antes del anochecer.

Clint parecía ser extremadamente cercano y se notaba que había un vínculo formándose con Steve y Peter. Seguramente aquel beta lo interrogaría o directamente le patearía el culo sin muchos preámbulos cuando llegara a la casa y oliera el aroma mezclados de Alfa y Omega. El cual para su pesar se le hacía muy agradable.

Volvió a mirar el rostro del rubio, se veía bastante tranquilo y el alfa en él se enorgullecía por tener a su omega de esta forma tan relajada. Volvió a suspirar intentando tranquilizar su mente, enterrando nuevamente su rostro en el cuello de Steve para oler su aroma más de cerca.

***

Bruce notó que ya había atardecido y se hacía de noche, llevaba horas jugando al ajedrez con la abuela de Clint en el patio trasero de la casa Barton. La anciana se veía tan frágil y con la mirada más dulce como toda abuela tendría que tener, pero era una jugadora letal en cualquier juego de mesa. Bruce había perdido casi todas las partidas contra una anciana que pensaba que él era su hermano Robert.

No tuvo corazón para corregirla.

Disimuladamente desvió la vista del tablero viendo hacia dentro de la casa a través de una de las ventanas, esperando divisar a Clint. Él se había ofrecido a llevarlo a la casa de su padre porque manejar con su pierna enyesada no le parecía una buena idea y caminar hasta ese lugar le llevaría horas por el mismo motivo, además que podía percibir la incomodidad del beta cuando le habló sobre que su padre lo había llamado para verlo en la tienda, en la cual le dejó una nota diciendo que mejor y se veían en la casa.

Hasta se había tomado unos minutos al llegar a la casa para bajar de la camioneta, tentando a Bruce de decirle que si no quería verlo que no lo hiciera.

¿Pero qué derecho tenía él a meterse de ese modo?

Ni siquiera era su amigo, que pasara tiempo con Clint en los últimos días revisando sus heridas y cuidando de que tomara sus pastillas para el dolor no lo convertía en nada. En unos días se iría de este lugar y no lo volvería a ver más después de todo, hecho que tenía que admitía le molestaba un poco.

Clint hablaba demasiado cuando se emocionaba con un tema, pero no le parecía irritante su voz y el que no le molestara que él casi no hablara era algo que también le agradaba del beta. De cierta forma se le hacía parecido con Tony, claro que sacando los rasgos sarcásticos, ególatras y descarados de la personalidad de su amigo. No se le hacía raro que le pareciera agradable su compañía.

Además de que en el fondo se sentía un tanto culpable de no haber entrado antes a aquella tienda e impedir que ese Alfa lo lastimara, aunque sabía que no era su culpa, la forma en la que las enfermeras lo miraban en el hospital le removieron algunos recuerdos turbios que realmente deseaba dejar atrás.

─¡Abuela, entren a la casa!─ aquel grito interrumpió la línea de sus pensamientos dándose cuenta de que la anciana ya había movido su pieza y esperaba a ver su movimiento. Pudo ver que se trataba del hermano de Clint el que los llamaba.

─¡Pero que alegría! ¡La loca y el forastero ya pueden entrar!─ se rió la anciana aplaudiendo, llamado la atención de Bruce por la efusividad y sus palabras ─Te pareces a mi Robert pero no hueles como él, gracias por seguirme la corriente muchacho. Fue una linda tarde.

Bruce la miró un tanto atónito antes de ayudarla a ponerse de pie y alcanzarle su bastón, vigilando cada paso de la anciana ante cualquier tropiezo hasta que entraron topándose con el hermano de Clint.

No tenía idea de cómo se llamaba el hombre porque cuando ingresó a la casa el que los recibió fue el padre de Clint, quien sin muchos rodeos le pidió a su hijo que lo acompañara a la cocina para hablar dejándolo con la abuela hasta que llegó ese hombre quien deducía era su hermano por el parecido. Con él no hubo palabras, solo una mirada que no podía identificar si era de molestia o qué.

─Tan simpático mi nieto─ escuchó el murmullo de la anciana que acababa de sentarse en un sillón sonriendo cuando el hombre la miró negando con la cabeza antes de salir por la puerta delantera ─No te preocupes falso Robert, no es nada personal, el chico está frustrado con la vida por haberle dado esa maldición.

Bruce enarcó una ceja curioso, notando como los ojos de la anciana parecían brillar con diversión.

─Esa cara de ogro igual que su padre─ se carcajeó logrando sacarle una sonrisa por el humor de la mujer mayor ─Con esa maldición yo también estaría enojada con la vida.

Hubiera acompañado la risa de la anciana, pero en ese momento Clint entró a la sala mostrando una expresión que Bruce no había visto desde que lo conocía. Se veía furioso.

─Abuela, lo siento, pero tengo que irme─ habló rápidamente antes de darle un beso en la mejilla dándole a entender que debían irse así que saludó rápidamente a la anciana para seguirlo hacia la salida.

─No le hagas caso y acuérdate que es tu vida, cariño─ escucharon ambos cuando estaban por salir  y Bruce vio la vacilación en el rubio a su lado antes de decir una hasta luego para por fin salir.

Cuando terminó de ayudarlo con la muleta para que subiera se encaminó a su lado para conducir a la casa de Rogers, no sabía qué habían hablado pero por la cara del beta parecía ser que sobre un tema delicado.

─¿Quieres beber una cerveza antes de volver?─ escuchó la pregunta y volteó el rostro para ver que Clint miraba por la ventanilla aun con el ceño fruncido y la mirada endurecida.

─Claro, una estará bien─ acordó recordando que no era bueno tomar alcohol si también se estaba tratando con medicamentos, pero no pudo negarse ante la clara frustración en su mirada. Esperó que si se distraía un poco su malestar por la charla con su padre se disipara.

Antes de arrancar la camioneta sacó su celular para enviarle un mensaje a Tony, avisándole que tardarían en volver y advirtiendo a su amigo de que no hiciera ninguna estupidez. Sabía que estaba siendo repetitivo con sus advertencias, pero con Tony debía serlo ya que era alguien… pasional que a veces cometía estupideces. Aunque no creía que realmente hiciera algo con Peter rondando cerca.

***

Ya había anochecido y Tony se encontraba recalentando sopa, no sabía cocinar pero calentar comida ya preparada era algo que hasta él podía hacer. Suspiró cruzándose de brazos sin despegar la vista de la cocina, la verdad era que no tenía hambre y que lo hacía por simple impulso luego de asearse a sí mismo y a Steve mientras este seguía dormido, acción que lo descolocó un poco mientras lo hacía ya que nunca dio tales atenciones a otro de sus compañeros de alcoba.

Si que tiene el sueño pesado, pensó recordando que hace tan solo dos días había terminado de acabar su celo y que seguramente no estaba todavía recuperado. Apagó el fuego suspirando por no saber muy bien cómo preguntarle a Steve si tomaba anticonceptivos o no.

El solo pensar en que le respondiera no… le causaba escalofríos.

Subió las escaleras decidido a despertarlo y hacer que bajara a comer, en parte porque quería aplazar el momento incomodo y porque quería ver que se alimentara ya que en los últimos dos días en los que lo esquivó no lo vio comer como debería luego de terminar su celo. Se rió a mitad de camino al escuchar la voz de Pepper en su cabeza gritándole: ¡ese es tu instinto Alfa estúpido, proveer alimento y cuidar de la salud de tu omega!

Steve no es mi Omega.

Que lo hubiera marcado en el calor del momento no significaba nada, la marca se iría a más tardar una semana.

─¿Steve?─ lo llamó frunciendo el ceño cuando al entrar al cuarto, sin tocar antes, se encontró con la cama arreglada y la ventana abierta ventilando el lugar como si nada hubiera ocurrido en ese lugar. Fue hasta el baño, pero ahí tampoco estaba y solo se encontró con el vapor que todavía empañaba los azulejos y el espejo ─¿Dónde demonios se metió?

Lo llamó en voz alta pero no recibió respuesta así que inspeccionó los cuartos sin rencontrarlo haciendo que se preocupara un poco. Estuvo tentado a llamar a Bruce pero no lo hizo porque aparte de ser inútil también era algo exagerado. Salió afuera para ver si se encontraba tomando aire y al ver que no estaba tampoco y que no había mucha iluminación resopló molesto por preocuparse. Hasta que vio el establo y se dirigió a ese lugar sin pensarlo dos veces.

Él lugar estaba iluminado por dentro y el aroma de Steve estaba concentrado en ese sitio sorprendiendo a Tony por la calma que le causó. No quiso pensar mucho en las reacciones poco comunes que le causa últimamente su aroma o cómo el no tener su presencia a la vista era algo que le causaba cierta ansiedad.

─Hey, Steve. Tanto tiempo─ se rió intentando no incomodar al rubio y a él mismo antes de tiempo. Steve se encontraba sentado en medio de su nido y por su expresión parecía que hubiera estado teniendo una reflexión muy intensa. Su cabello estaba un poco oscuro por estar mojado y a pesar del olor a jabón se podía percibir el aroma mezclado de ambos en él.

Tony suspiró buscando un lugar donde sentarse, olvidándose por el momento que en primer lugar lo buscaba para decirle que comiera un poco. Al final decidió que el heno que parecía una barrera al borde del cobertizo era un buen lugar, ya sentado volvió la vista al rubio pero antes de abrir la boca para ir directo al tema que le interesaba no pudo evitar clavar su vista en su marca, la que él le hizo hace tan solo unas horas.

─¿Duele?─ notó que estaba un poco hinchado en ese lugar ─Lo siento, no debí marcarte.

─No es como si me hubieras obligado─ parpadeó un tanto confundido por el tono molesto de Steve, como si se hubiera ofendido por pedirle disculpas.

─Sabes, das la impresión de ser una persona sencilla y tranquila, pero eres bastante complicado─ soltó sin contenerse haciendo que el ceño fruncido de Steve apareciera ─No quiero discutir contigo o incomodarte, solo quería preguntarte algo. ¿Puedo?

Steve lo miró desconfiado pero asintió con la cabeza y Tony sonrió nervioso, sintiéndose un idiota por los nervios.

─¿Stevetutomasanticonceptivos?─ Ok, si sonó como un idiota y ni él mismo entendió su propia pregunta.

─¿Qué?─ Aunque por el sonrojo y el desvío de la mirada del rubio pudo saber que si entendió.

─Que si tomas anticonceptivos─ se aclaró la garganta imaginándose ya que le responderá que no y que aparte de Peter se llevaría otro omega a casa y con “sorpresita” además. Lo único bueno de esto, que podía rescatar, era que Steve le gustaba al menos y que no era necesario unirse si no querían, se haría cargo del niño o niña…

─Si, ¿algo más?

─¿Si los tomas? ¿Enserio?─ ahora él fue quien frunció el ceño, confundido porque estaba seguro que debía de sentir alivio y no decepción por su respuesta.

Pero luego su mente siguió razonando más llegando a la conclusión de que si tomaba ese tipo de pastillas significaba que tiene una vida sexual activa y antes de que pudiera saber que estaba haciendo se puesto de pie acercándose al rubio despidiendo feromonas territoriales en el lugar.

─¿Por qué…?

─No tengo ni puta idea─ lo interrumpió enojado consigo mismo por su estúpido instinto que le mandaba señales a su cerebro. Molestarle que otros Alfas o quien sea rondara alrededor del Omega no era normal y sabía a que se debía esta anomalía.

Ser sensato cuando había emociones o deseo de por medio no era posible con Tony, sabía que esta vez tenía que pensar bien las cosas y no actuar por actuar, pero otra vez se encontraba sobre Steve besándolo un poco más apasionado que antes haciendo que al rubio se le dificultara seguirle. Disfrutando los gemidos ahogados y la forma casi desesperada en la que se quitaban ambos la ropa, olvidando cualquier cosa que les pasara por la mente antes.

Chapter Text

Su cuello, más específicamente donde su glándula Omega se encontraba, dolía. Nadie le explicó que el que fuera mordido ahí dolería tanto, Loki le dijo que estaría adolorido si dejaba que Stark lo mordiera y él no era un llorón, estaba acostumbrado a lastimarse o golpearse, pero maldita sea si no sentía que le hubieran arrancado un pedazo de su glándula.

Que el que le permitiera morderlo por segunda vez fue un acto de extrema estupidez.

Aunque aun no sentía nada, pero sabía por la experiencia de la primera mordida que luego de pasada la excitación el dolor se haría presente como un recordatorio de lo imbécil que estaba siendo al dejarse llevar por segunda vez en el mismo día y con la misma persona, no, si era mejor decir con la misma persona que pensar que lo había hecho con diferentes personas. O tal vez era lo mismo, la verdad no podía analizar bien su situación mientras intentaba averiguar cómo hacer una… felación o como dirían sus amigos una buena mamada.

Luego de que Tony diera ese acto de Alfa territorial marcando el lugar como suyo a través de sus feromonas se había lanzado sobre Steve besándolo un poco más a prisa que antes sin darle tiempo al rubio de decir algo al respecto. En cuestión de minutos ambos se habían desnudados y se encontraban besándose mientras sus manos recorrían el cuerpo contrario como si estuvieran reconociéndose.

Steve pudo sentir aquella humedad haciéndole saber que su cuerpo estaba receptivo y que su entrada se preparaba para la intrusión. Al parece a su cuerpo no le había llegado el memo de que todavía le dolía el trasero, el dolor en ese sitio rivalizaba con el de su cuello. Otra cosa que había aprendido por las malas: dejar que un Alfa se anudara era placentero en el momento pero luego dolía y hasta podía lastimarle, porque mientras estaba bajo la ducha esperando que los últimos vestigios del semen de Tony abandonara su cuerpo también pudo ver con un poco de horror, bueno, bastante horror, que un poco de sangre se perdía por el drenaje.

Pero al parecer su cerebro anulaba el recuerdo y el dolor cuando se excitaba ya que se encontró bastante cooperativo cuando Tony abandonó sus labios para besar su cuello, haciendo una pequeña pausa en ese sitio para lamer y succionar su piel sensible por la marca, para luego seguir bajando mientras dejaba besos húmedos por sus pectorales, estomago y antes de que Steve pudiera conectar sus neuronas sintió que las manos de Tony se colocaban detrás de sus rodillas alzando sus piernas exponiéndolo totalmente.

La vergüenza parecía no tener cabida en su mente por tener el rostro del Alfa frente a su entrepierna dándose una vista perfecta de su pene más que erguido y contento además de su entrada que involuntariamente se mostraba más que lista para él. Se sentía a gusto con Tony, era extraño porque no lo conocía realmente, pero le gustaban las sensaciones que le causaban a su piel sus manos cuando lo recorrió o sus labios con cada beso que dejó sobre su cuerpo.

La sensación de la lengua de Tony lamiendo lentamente desde la base a la punta de su pene para luego chupar y burlarse de la hendidura con su lengua hizo que sus caderas se moviera hacia arriba en busca de más, pero al hacerlo la calidez de los labios de Tony lo abandonó dándole a entender que no tenía que hacer eso, así que intentó mantener sus caderas sobre el colchón para recuperar esa sensación. Tembló por aguantar el impulso de moverse cuando los labios de Tony besaron la punta del falo antes de abrirse y en un movimiento ingresar el pene en su boca por completo. Tardó en darse cuenta que aquellos sonidos que se escuchaban era producto de su boca que soltaba gemidos, jadeos y palabras sin sentido.

La boca de Tony le resultó muy cálida y cada vez que su legua se movía con notable experiencia hacía que su espalda se arquera. Su respiración se volvió inestable con cada lamida o succión que le propinaba, reconoció la sensación de hormigueo y esa opresión que le marcaba que estaba por acabar pero no pudo decir nada. Una de las manos de Tony había soltado una de sus piernas pero no la dejó caer, por impulso llevó su propia mano para sostener su pierna en alto, pero casi la soltó cuando sintió los dedos de Tony tocar sus testículos antes de que la mano se cerrara apretándolo despacio, no lo suficiente como para infringirle dolor pero si para que emitiera un gemido lastimero.

Su vista se había nublado y puesto blanca cuando Tony volvió a succionar su pene al tiempo que apretaba sus testículos, sin previo aviso se vino en aquella boca que seguía en movimiento, estimulándolo durante su orgasmo.  

Parecieron trascurrió horas hasta que por fin su mente comenzó a salir de esa sensación de estar recostado sobre una nube para abrir los ojos y encontrarse con el rostro del Alfa frente al suyo antes de que bajara y refregara su mejilla contra la suya en un acto bastante intimo que los de su casta hacían para marcar con su aroma a sus parejas para indicarles a otros que ya estaban marcados.

Steve no supo bien si fue porque todavía tenía los estragos de su orgasmo o si la sensación de estar a gusto con Tony era natural luego de haber compartido un acto como el anterior o por qué pero se encontró exponiendo su cuello en una clara invitación a que lo mordiera nuevamente. Algo peligroso si no tenía intenciones de unirse con el Alfa ya que las marcas se volvían permanentes luego de que se repitieran barias veces, pero en algunos pocos y escasos casos solo dos mordidas causaba que fuera permanente.

Tony lo mordió y se removió sobre su cuerpo haciendo que Steve se diera cuenta que fue el único en venirse antes y que por lo que sentía contra su estomago aun estaba duro. Cuando el Alfa abandonó su glándula, tuvo la extraña sensación de querer complacerlo y abrazarlo pero luego de maldecir a sus instintos Omegas lo alejó de su cuerpo para poder sentarse y mirarlo a la cara. Aunque Tony estaba más centrado en lamerse los labios mientras fijaba su vista n la marca que acababa de renovar, aparentemente satisfecho con su trabajo.

“─Y-yo… puedo con mi boca─” apenas dejó salir esas palabras obtuvo la atención completa de Tony, quien le sonrió dándole a entender que le gustaba la idea.

Así que así terminó con su dilema actual, ya que tenía el pene de Tony frente a su rostro, totalmente erguido y expectante.

Tragó saliva levantando la vista hacia aquellos ojos marrones que se habían oscurecido. Si bien antes de Tony si tuvo una experiencia similar… la cosa era que él nunca lo hizo y quería, aparte de no hacer el ridículo, complacer de verdad al Alfa que acababa de hacerlo sentir más que bien.

Cuando bajó la vista divisó una gota de pre-semen y sin pensarlo llevó su lengua hacia la hendidura lamiendo aquella gota, sintiendo una de las manos de Tony posarse sobre su cabeza y masajeando su cuero cabelludo alentándolo a seguir.

Al diablo…

***

Una cerveza se convirtió en seis o al menos así lo fue para Clint ya que Bruce si había bebido una y se encontró batallando con el rubio para que no pidiera otra.

Cuando por fin logró hacer que saliera de aquel bar, donde más de una mirada se posó sobre ellos haciendo que Clint les gritara que se fijaran en sus gordos traseros al tiempo que les mostraba el dedo medio, digamos que sintió un gran alivio al alejarse del bar.

El estacionamiento estaba bastante repleto de vehículos pero en especial de camiones que pasaban por aquella ruta de paso y por suerte había muy pocas personas deambulando en el lugar. Un grupo de cinco hombres y mujeres de mediana edad que al parecer habían salido unos momentos antes que ellos seguían en el estacionamiento tomando aire.

Bruce decidió pasar por alto el cotilleo que se estaban armando esos cinco mientras ayudaba a Clint a subir a la camioneta. Fue rápido y se extrañó por la falta de palabras del beta ya que desde cruzaron la salida del bar se cayó de inmediato. Subió en su lado para poder conducir a la casa de Rogers, donde seguramente aquel otro rubio le patearía el trasero por haber emborrachado a su amigo de esta manera y no haberlo devuelto a su casa como tendría que haber hecho, sin contar que ya había anochecido hace horas.

Aunque luego recordó que Clint era un adulto y creyó que exageraba con la reacción que tendría Steve, pero al recordar el comportamiento de la gente del pueblo sin contar la forma reprobatoria con la que los veían en el bar la idea de que tal vez si terminara con al menos un ojo morado ya no le pareció tan descabellada.

Despejó su mente cerrando la puerta y disponiéndose a encender la camioneta cuando su brazo fue alejado de las llaves que quedaron puestas en el encendido. Estaba por preguntarle a Clint que sucedía cuando se sorprendió al ver que tan rápido el cuerpo del beta se movió para acomodarse sobre el suyo, dejando su peso caer al sentarse sobre sus piernas mientras se acomodaba.

Bruce parpadeó perdido de la situación cuando escuchó una exclamación de sorpresa, reaccionando al darse cuenta que se trataba de una de las mujeres del estacionamiento. No quiso ser rudo pero al intentar alejar el cuerpo de Clint para que volviera a su asiento escuchó un quejido haciendo que parara al instante preocupado de haberlo empujado demasiado duro y lastimado su pierna fracturada o algo más. Fijó su vista en la pierna con el yeso viendo como esta no soportaba el peso y que era la otra pierna la que era usada para acomodarse sobre él.

─Eres demasiado amable─ las palabras fueron arrastradas y llamaron su atención haciendo que buscara el rostro del rubio, haciendo que levantara una ceja por la sonrisa con la que se encontró ─… al principio me molestó cuando lo hacías pero después me di cuenta que no era con mala intención y comenzó a agradarme la forma en la que me tratas…

No tardó mucho en darse cuenta de por qué sonreía, Clint se había quejado cuando intentó alejarlo porque sabía que si pensaba que lo lastimaba pararía y lo dejaría seguir.

Este tipo de situaciones no eran habituales para él, para nada. Estas cosas solo le pasaban a Tony, él solo lo sacaba de líos y prácticamente vivía en su laboratorio alejado de los problemas. No sabía bien que demonios tenía que hacer o mejor dicho si sabía pero no podía reaccionar. Algunas de las personas en el estacionamiento los miraban sin disimulo alguno.

─Hey… Doctor tu me relajas, tu aroma es muy rico─ cerró los ojos maldiciendo por dentro, Clint por poco y no estaba sentado sobre su entre pierna en la maldita camioneta ─A la gente le gusta hablar… démosles de qué hablar…

Volvió a sonreírle haciendo que su corazón se acelerara y la sangre se acumulara en una parte de su cuerpo que no debía animarse en estos momentos.

Con mayor determinación y dispuesto a ignorar alguna queja de dolor ya sea real o no impulsó sus manos hacia las caderas contraria para hacer que volviera a su asiento, al menos esa era la acción que debía ejecutar, pero justo cuando estaba por sujetar las caderas de Clint este se movió hacia arriba haciendo que sus manos pararan en otro sitio.

Hay no…

Cerró los ojos cuando un jadeo escapó de los labios ajenos junto a su oreja y sus manos sintieron ese firme trasero. Con toda la fuerza de voluntad posible ignoró el tirón en su entrepierna e intentó sacar sus manos de ese lugar, cosa que logró solo con una ya que la otra fue alcanzada por una de las manos de Clint impidiéndole moverla y haciendo que se cerrara apretando una de las nalgas, escuchando en respuesta los jadeos sugerentes contra su oído que incitaban a su cuerpo a reaccionar.

─Nunca dejé que nadie me lo hiciera… puedes ser el primero.

No lo pensó cuando enterró su cara en el cuello de Clint captando aquel sutil dulce aroma. Los betas como él contaban con una glándula menos desarrollada que los Omegas que servía para imitar a los de esa casta, engañando los sentidos de los Alfas e incitándolos a tomarlos a pesar de que no pueden ser marcados o en el caso de los hombres no pueden albergar a los hijos como lo haría un Omega masculino.

Sea como sea ahora ambas manos apretaban aquella firme y tierna parte del cuerpo del Beta, logrando luego de unos minutos meter sus manos debajo de la tela para tocar la piel. Besuqueó el cuello de Clint y sin darse cuenta succionó un poco el lugar donde si fuera un Omega tendría aquella glándula hinchada y preparada para ser mordida. Sabía que en aquel lugar quedaría un chupón a la vista de todos.

Levantó la cabeza para poder mirar a la cara del rubio pero éste lo esquivó bajando su rostro al tiempo que olisqueaba su cuello y movía sus caderas para rosar su entrepierna. Bruce cerró los ojos al sentir el rose a través de la ropa y apretó una de sus manos mientras que la otra se movía lentamente hasta que sus dedos tantearon la entrada de Clint, siendo un Beta de bajo nivel era tan o igual de sensible en ese lugar como un Omega, pero no contaba con la auto-lubricación de aquella casta.

Intentó volver a  ver el rostro contrario pero no logró verlo haciendo que alejara una de sus manos de aquel trasero para llevarla a su pecho y empujarlo sin ser brusco para verlo a los ojos, tenía que hacerlo, constatar que de verdad era consciente de lo que hacía. Pero Clint se negaba alejarse de su cuello y repitió aquel movimiento con su cadera mientras que se desabrochaba los pantalones.

Bruce frunció el ceño intentando ignorar su excitación y prestando más atención al cuerpo del Beta, si bien los de su casta lograban despedir un sutil aroma no revelaban sus emociones como las otras castas, pero el cuerpo siempre es honesto y la tensión en los hombros y la contención de aire era una advertencia de que lo que estaban haciendo no era algo que quisiera realmente.

Llevó ambas manos a los hombros contrarios para alejarlo, confundido por la determinación de Clint por no parar a pesar de que no deseaba hacerlo realmente. Con un poco de resistencia logró alejarlo hasta que su espalda chocó contra el volante haciendo que recordara que se encontraba en una camioneta y en medio de un estacionamiento donde seguramente fueron vistos por muchos.

─Tú no quieres hacer esto─ aclaró viendo el rostro sonrojado y la mirada esquiva del Beta.

─Si quiero hacerlo y no soy el único─ negó llevando su mano a la entrepierna de Bruce, haciendo que con toda la fuerza de voluntad ignorara sus instintos apartando su mano de ese lugar ─. Me haces sentir bien, no me disgusta que seas tú… solo quiero sentirme bien un momento así que puedes hacérmelo si quieres mientras tanto…

Bruce suspiró pesadamente atrayéndolo nuevamente para que enterrara su rostro en su cuello, sabiendo que su aroma era lo que atraía a Clint y que por alguna razón el Beta pensó que ofreciéndose de esta manera obtendría el consuelo que buscaba de su parte.

Adiós a su excitación o al menos a su deseo ya que su pene seguía erguido y resguardado en sus pantalones. Maldijo mentalmente cuando sintió nuevamente la mano de Clint tocarlo en ese lugar, no se la estaba poniendo fácil.

─Clint, relájate. No quiero y no voy a hacer nada de eso contigo─ los años de meditación daban frutos ahora en donde tenía que darle más importancia a la sensatez y no al deseo.

Pasaron barios minutos en esa posición, sin decir nada hasta que Clint decidió volver a su asiento y Bruce luego de un par de respiraciones y abrir su ventanilla para que el aire fresco ingresara arrancó la camionera para volver a lo de Rogers.

─Eres demasiado amable─ se escuchó la voz del Beta rompiendo el silencia cuando la casa se hizo visible.

─¿Gracias?─ Bruce no supo si tomarlo como un elogio o no por el tono lúgubre con el que fueron dichas esas palabras.

De nuevo el silencio inundó el lugar y condujo sin decir nada más hasta llegar frente a la casa y bajar para ayudar al rubio a hacerlo. Ninguno prestó atención a nada al ingresar a la casa o hubo objeción cuando Bruce se acercó para ayudarlo a subir la escalera.

─No lo dije como un cumplido─ volvió a hablar mientras legaban a la cima de las escaleras y se encaminaran a su cuarto ─¿puedes quedarte en mi cuarto? Prometo no intentar nada.

Bruce solo asintió cerrando la puerta despacio, sin hacer mucho ruido para alertar a los demás de que habían llegado. No tardó mucho en deshacerse de sus zapatos y recostarse junto a Clint, sintiendo luego su peso sobre él cuando rodó a su lado. No tenía idea de cómo consolar a otras personas y tampoco qué fue lo que llevó al rubio a necesitar tanto del afecto de la primera persona a la que se encontró luego de salir de la casa de su padre.

Cerró los ojos elevando su mano hacia la nuca del contrario para pasar sus nudillos en esa zona, recordando vagamente el escuchar durante sus clases de meditación que a los Omegas que entran en pánico o están asustados buscan la seguridad en sus Alfas acurrucándose contra ellos y en ese caso se debía mantener la calma y a parte de permitir el contacto dar ese pequeño masaje en la nuca que les enfundará seguridad.

Aunque claro que recordaba que estaba tratando con un Beta y que eso tal vez no funsionara.

─Eres demasiado amable─ volvió a repetir con la voz cansada dándole a entender a Bruce que lo que hacía estaba haciendo efecto.

─¿Es algo malo?

─No es malo ser amable, pero la gente que es demasiado amable siempre termina mal─ bostezó acomodándose más sobre su cuerpo y pronto se durmió dejando a Bruce despierto, preguntándose cómo vería a la cara a Clint cuando despertara y en que fue una muy mala idea acompañar a Tony en su viaje.

Chapter Text

─Bien, apelaré tu divorcio y éste es el contrato que tienes que renovar antes de que esa asistente social se entere. ¿Quién comienza a contarme los detalles de lo que hicieron anoche? Aunque con solo mirarlos y olerlos me doy una buena idea.

─¿Qué?─ Loki ni se inmutó por las caras de su amigos, no era la persona más delicada a la hora de hablar y con los años solo “empeoraba” o así decían los idiotas a los que consideraba amigos.

─Soy el que se encarga de sus desastres legales. Clint, no sé porqué no me dejaste hacerme cargo de tu divorcio, el que firmaras ese contrato que hizo el abogado de Laura solo afirma que eres un idiota. Planea mudarse a Nueva York en días y no vas a poder decir nada al respecto porque aceptaste entregarle la custodia completa. Imbécil─ le tendió los papeles donde le remarcó las partes desfavorables con respecto a la custodia de sus hijos. Clint ni siquiera sabía cómo obtuvo estos papeles Loki porque no recordaba habérselos enseñado antes. Y luego miró a Steve que leía los papeles que le dejó frente a él con el ceño fruncido ─. En cuanto a ti, debiste pedirle a tu hermano en su última visita que renovara el contrato, sabes muy bien que necesitas un apoderado legal para seguir haciéndote cargo de todo y ahora con todo esto de la custodia de Peter recibí un aviso de que alguien estuvo averiguando sobre tus papeles. Hice que atrasaran el papeleo para tener tiempo de  renovarlos pero no sé si te diste cuenta que la asistente social no es fanática de Omegas independientes.

─¡Espera, ¿no voy a poder ver a mis hijos hasta las vacaciones?!

─Y eso si ella acepta enviarlos hasta aquí, se puede negar.

─No se cuando vendrá Bucky, esto es un desastre…

─Por supuesto que es un desastre, pueden hacer que asistas a los bloques de emparejamiento y a menos que quieras unirte a un desconocido que se haga cargo de todo lo tuyo vas a estar jodido. En varios sentidos…

Loki bufó rodando los ojos por como Clint mascullaba maldiciones escondiendo su rostro entre sus manos mientras que Steve miraba el techo horrorizado, seguramente por imaginar lo que acaba de escuchar.

Él había esperado oír los detalles de lo que sucedió con los Alfas, por la marca en el cuello de Steve y el aroma ajeno que tenía impregnado, que no se esfumaría ni aunque se bañara durante todo el día, no era difícil deducir que cedió ante Stark. Y el que Clint apestara también al otro Alfa con anteojos solo aumentó sus intrigas sobre lo sucedido durante la noche anterior, no esperaba que él también hiciera algo así y su curiosidad de saber cómo era muy grande. Aprovechar que Stark se ofreciera a ir por Peter junto con Banner para hacer que hablaran era su objetivo en un principio, pero decirles de sus problemas legales en primer lugar fue una mala idea.

Que dramáticos… y él que esperaba entretenerse un rato con ellos. Pero no es como si fuera un descorazonado total, tenía una solución para los problemas legales del par de idiotas.

─Dejen de comportarse como si fuera el fin del mundo. Lo de la custodia se puede arreglar y renovar tus papeles es sencillo, necesitas a otro apoderado para reemplazar a tu hermano. Fin del drama.

─¡¿Fin del drama?! ¡Puedo perder a mis hijos!─ Clint lucía desesperado y asustado por la posibilidad.

─En teoría ya los perdiste─ era la verdad, pero la voz de su conciencia le dijo que debió de ser más sutil al expresarse cuando Clint por poco y se largó a llorar. Aunque lejos de sentirse culpable tuvo las increíbles ganas de levantarse y darles un cachetazo a cada uno para que se dejaran de comportarse de ese modo ─Si largas una sola lagrima no pienso presentarme en la maldita corte familiar. Como odio estos casos, por Dios…

─Y cuánto tiempo tengo para hacer el nuevo contrato─ Steve se masajeaba las sienes con los ojos cerrados, no era común que no mantuviera sus emociones a raya y Loki sacudió una mano frente a su cara al sentir el aroma a preocupación que se percibía a su alrededor ─. A Bucky no le va a gustar esto.

─Tienes problemas más urgentes como para preocuparte por los sentimientos de tu hermano, para mañana a primera hora tus papeles tienen que estar en orden. Si los retienen por más tiempo esa bruja se va a dar cuenta que hay algo malo y los de ese departamento se pueden meter en problemas por nuestra culpa. Te recomiendo a Carter, es confiable.

─No, no quiero que tenga problemas con su familia. Desde lo que pasó con Sharon me odian─ resopló negando con la cabeza antes de abrir los ojos y mirarlo fijamente ─Loki, no eres un Alfa pero los Betas, más los de tu clase, tienen más poder legal y confío en ti…

Oh no, no…

─¿Loki?─ Clint eligió ese momento para ser partícipe de la conversación, haciendo un esfuerzo por no derrumbarse sobre la mesa y  conteniendo unas lagrimas traicioneras que luchaban por abandonar sus ojos. Ninguno estaba seguro de si esas lágrimas eran de miedo o frustración por la situación de sus hijos ─Es la persona más desapegada que conozco y le fastidia el que otros dependan de él, no te ofendas Loki, ¿pero no es cierto?

─Eso es correcto─ rodó los ojos cuando Steve volvió a poner esa expresión de apuros ─Pero no es como si este tonto dependiera realmente de mí, es totalmente independiente, solo necesita mi nombre y firma en sus papeles. No tengo problemas en hacerlo. Así qué, ¿se divirtieron anoche?

Sinceramente no entendió porqué lo miraron con indignación.

─Acabas de decirme que perdí la custodia de mis hijos y a Steve que esa asistente social busca hundirlo y puede llegar a hacerlo… ¿y nos preguntas si tuvimos sexo anoche?

─No, lo que acabo de decirte es que voy a hacer que recuperes la mitad de la custodia de tus hijos y a Steve que le salvaré el trasero. ¿Qué sucede? ¿Todavía están adormilados que no entienden bien las cosas o qué?

Oh sí, ahí estaban recomponiéndose de la impresión por las noticias que les dio, enderezando sus posturas y abandonando esas expresiones lamentables que el pelinegro tanto odiaba en las personas. Por un momento Loki pensó que Clint le diría alguna grosería o que Steve se levantaría de la mesa cabreado y volvería a hablarle cuando su enojo se le pasara, pero el segundo solo resopló resignado mientras que el otro rodó los ojos que ya no se veían acuosos y enrojecidos.

─Dormí con Bruce anoche, pero solo dormir, nada más pasó─ la forma rápida en la que aclaró el solo dormir le hizo sonreír, el idiota era pésimo mintiendo y se notaba a leguas que hubo algo más. Antes de que pudiera recalcarle lo obvio se le adelantó para quitarse la atención de encima ─Steve por otro lado…

El nombrado enrojeció al instante que ambas miradas se posaron sobre él e inconscientemente llevó una mano hacia su cuello donde su glándula Omega seguía adolorida e inflamada  por la mordedura de Stark.

─No tengo nada que decir, ya saben que pasó─ negó frunciendo el ceño por las insistentes miradas ─¡No voy a hablar de eso, ¿qué les pasa?!

─¡Oh por favor! ¡Tú entre todas las personas, justamente tú tuviste una aventura!─ Exclamó Clint olvidando su pierna fracturada al ponerse de pie de golpe para enfatizar el asombro del hecho. Maldijo volviéndose a sentar rápidamente pero aun con la intención de obtener algunos detalles ─¡Perdiste tu casi virginidad! ¡Mi amigo es una flor tardía que acaba de florecer!

─¿Qué tan malo fue el nudo? Por cómo te remueves a cada rato en la silla supongo que no muy bien. Stark es un desconsiderado, mira que tomar “tu virginidad”─ sonrió mientras hacia las comillas con los dedos ─y romperte el…

─¡¿Cómo es que tantas idioteces salen de sus bocas?!─ Ahora sí Steve se había cabreado de verdad porque mascullando por lo bajo lo inmaduros que eran se levantó de y se fue dejándolos carcajeándose en la sala.

Aunque la risa no le duró mucho tiempo a Clint cuando la mirada de sé que ocultas algo de Loki se posó sobre él.

***

Tony sabía que Peter se dio cuenta de que estuvo muy cerca de Steve en su ausencia pero el muchacho más que mirarlo asombrado no dijo nada. Tenía el aroma del Omega en su piel, mezclado exquisitamente con el suyo y extrañamente esa fusión le agradaba. Siempre había pensado que al dejar que su aroma se mezclara con otro de esa forma sentiría incomodidad y molestia.

Amaba su libertad.

Se recriminó mientras pasaba tiempo con su primo el no haber controlado sus estúpidos instintos y volver a marcar a Steve no solo con su mordida sino que con su aroma también. Se suponía que era una follada para sacarse las ganas y nada más, pero su maldito y traicionero instinto quería hacerle creer lo contrario. Él era más fuerte que eso, su biología no podía gobernar su vida, su futuro.

Su futuro… planeaba tener al mocoso en su vida cuando viajó hasta aquí para conocerlo. Aunque al principió renegó de hacerse cargo de Peter y al aceptar su primera razón para hacerlo fue para que Pepper dejara de hostigarlo con el tema, luego la idea de tener a un familiar le agradó pero eso era lo más tolerable que llegó a aceptar como familia a futuro.

La sola idea de emparejarse le causaba escalofríos, pero al mismo tiempo deseaba mantener a Steve para él solamente. No que hubiera algo malo con Steve, en realidad a pesar de su carácter resultó ser un hombre agradable y el que fuera tan independiente era algo que le sacaba un peso de encima porque tener personas dependiendo directa y completamente de él no le causaba ningún placer. Además de que para ser un Omega no era delicado, lo que sí era masculinamente atractivo y se veía completamente sano como para darle barios hijos... y ese último pensamiento estaba fuera de lugar. Muy fuera de lugar y quería que desapareciera de su mente tan rápido como surgió.

Tenía que dejar de pensarlo tanto, concentrarse en Peter. En su primo que decidiría el quedarse o irse con él y todavía parecía que la balanza estaba a favor de no partir.

Suspiró sonoramente llamando la atención de su primo, quien lo miró un tanto indeciso mientras jugaba con sus manos sobre la mesa. Se encontraban en la cafetería donde almorzó el primer día en el que llegó, habían recorrido el pueblo mientras Peter le contaba cuáles eran sus intereses académicos ya que ese era el tema más fácil de que hablar aparentemente. Por lo poco que conocía al mocoso Tony dedujo que aunque no era un chico tímido si era uno que prefería mantener su perfil bajo.

─Hmm… ¿él está bien?─ Tony tardó en captar de qué hablaba pero siguiendo la mirada de Peter supo que hablaba de Bruce. Resopló recordando que su amigo los acompañaba.

─Sí, le pasa de vez en cuando. No te preocupes─ se encogió de hombros sin darle importancia a que Bruce no dijera ninguna palabra en todo el día y que se mantuviera con la mirada perdida. Hace tiempo que no lo veía hacer eso, pero no se preocupaba, sabía que Bruce era de los que reflexionaban mucho cuando algo fuera de lo habitual le sucedía.

Peter no se vio muy convencido pero asintió con la cabeza antes de volver a mirarlo.

─Parece que Steve y tú se…─ hizo un gesto con su mano mientras su cara comenzaba a enrojecerse ─entendieron.

Tony reprimió las ganas de reírse, el chico se veía avergonzado pero preocupado sobre qué pasó en su ausencia en casa.

─¿Te molesta?

─¿Debería?─ Oh… ahora su expresión era de recelo y preocupación, con su cara roja y todo el chico hacía el intento de sonar serio y no tímido por estar metiéndose en un tema como éste ─Es que con tu fama… Steve no es de mirar la televisión cuando se habla del espectáculo y chismes sociales, estoy seguro que no sabe sobre tu popularidad. Solo… ya sabes, seguro te diste cuenta que aquí somos más tradicionales y no quiero que él se confunda. Lo que quiero decir es que si está todo aclarado.

Tony aguantó las ganas de sonreír por como Peter hacía un gran esfuerzo para sonar firme y no desviar su mirada. El muchacho se preocupaba por Steve, podía notar los lazos que se estaban formando entre ellos antes de que él apareciera y por un momento se sintió molesto consigo mismo. No había ido por su primo porque le importara o algo así, ni siquiera se había propuesto el preguntarle si quería o no irse y la razón por la que se mostró flexible para darle tiempo de decidir fue solo porque le gustó Steve y quería tener sexo con él.

Bien, ahora se sentía una mierda. Muchos se lo decían seguido pero nunca le importó.

─No te preocupes Peter, tu primo me agrada y lo que pasó entre nosotros es algo controlado─ esta vez sí sonrió cuando el chico sonrió sintiéndose avergonzado por haberle planteado el tema. No estaba preocupado realmente por si Steve confundía las cosas, no lo habían hablado realmente pero él no estaba tratando con un joven Omega totalmente inexperto que confundía el deseo con algo más ─Y con respecto a tu decisión, ¿ya la tomaste?

Y la sonrisa de Peter se esfumó desviando la mirada. Se veía como si se sintiera acorralado con aquella pregunta. Tony esperó hasta que lo vio suspirar derrotado.

─Sabes que no tienes que pensar en nadie más que en ti mismo para tomar la decisión y si no puedes hacerlo recuerda que todos quieren lo mejor para ti─ y era verdad, hasta podía decir que él mismo se incluía a pesar de apenas conocerlo hace pocos días. Peter era familia, el Alfa en él lo reconocía y le dictaba el velar por su futuro. Además que más que por instinto el chico le agradaba de verdad ─Sin presiones, Peter. Nadie va a enojarse sea cual sea tu decisión.

Y esa era la verdad.

Dios… Pepper seguramente estaría sonriendo orgullosa de sí misma (aunque esta vez ella no tuvo nada que ver) en ver que él estaba comportándose como un hombre adulto, maduro y no siendo caprichoso e impaciente como usualmente lo era cuando quería algo.

***

Steve no sabía que carajo le golpeó, pero sí que su cabeza dolía demasiado y que Loki se veía preocupado, lo cual era algo raro en él que siempre se mostraba indiferente de lo que les sucediera a todos a su alrededor. Parpadeó perdido de por qué se encontraba arrodillado en el suelo notando como un liquido caliente corría desde su cabello hacía su nuca. Se llevó una mano hacia la parte de atrás de su cabeza cerrando los ojos cuando le dolió el haberse tocado ahí. Cuando vio su mano ensangrentada se sorprendió, el golpe al parecer había sido muy duro.

─Mierda… estás sangrando mucho─ siseó al sentir algo frio presionando en la herida pero no se aparto sabiendo que debía de hacerse ─¿puedes levantarte?

─Si…─ apoyándose en Loki logró levantarse aun un poco mareado pero con los pensamientos más centrados haciendo que recordara que, luego de que sus amigos lo molestaran con Stark, se encontraba en la cocina buscando algo que beber cuando escuchó un vidrio rompiéndose pero al momento de querer irse hacia la sala de donde creyó que provenía el sonido volvió a escuchar como otro vidrio era roto, pero más cerca, y de inmediato algo impactó contra su cabeza haciéndolo caer y casi perder la conciencia.

Mierda.

Otra vez habían arrojado piedras a su casa. Una vez podía dejarlo pasar, pero dos veces no. Alguien definitivamente quería molestarlos y no se trataban de un par de chicos sin nada mejor que hacer como pensó la primera vez.

─¿Dónde está Clint?

─¿Dónde crees?─ le contestó Loki recuperando su expresión habitual, sin mostrarse preocupado como hace unos momentos. Steve negó con la cabeza y se arrepintió al instante por la puntada que sintió al hacerlo ─Te llevaré al hospital, no llevo ni una hora que acepté ser tu apoderado y ya me estás dando trabajo.

Si no conociera lo suficiente a Loki se ofendería por el último comentario pero la verdad es que, aunque de niños y adolescentes le disgustaba más tiempo del que le agradaba por su forma de ser, al final entendió que el pelinegro a pesar de sus comentarios y aparente indiferencia era una persona demasiado sincera para su propio bien y en realidad nunca fue indiferente con ellos, solo que era más sutil a la hora de demostrar sus emociones hacia los demás. En fin, no tenía que tomar en serio todos los comentarios de Loki.

─Estoy bien, ve por Clint. No quiero que le rompan la otra pierna.

─Claro que estás bien, solo casi te desmayaste y tu cabeza chorrea sangre como si tuviera su periodo…

─Por favor no digas cosas así─ frunció el ceño esperando a que Loki fuera a verificar a Clint, cosa que hizo luego de presionarle con más fuerza de la que necesaria la cabeza con aquel paño que tenía hielo.

Bien, su cabeza dolía pero al menos no se sentía mareado y podía caminar derecho. Vio los vidrios rotos y se preguntó quienes podrían el querer molestarlos de esa manera, la primera persona que vino a su mente fue la pareja de Laura, pero no entendía a qué quería llegar con esto aquel Alfa.

La ventana nueva de la sala tenía que ser remplazada otra vez. No le gustaba nada que invadieran sus terrenos y que se atrevieran a atacar su hogar donde Peter y Clint vivían también, esta vez fue él quien se llevó la peor parte pero la próxima podrían ser ellos.

─¡Esos hijos de su madre son rápidos!

─Cualquiera es más rápido que tu─ Steve se relajó un poco al ver que Clint no estaba con ninguna herida nueva ─Ok, recuperé al lisiado. ¿Contento? Nos vamos al hospital, ahora.

Steve estaba por protestar pero al quitarse el paño de la cabeza vio como este estaba totalmente ensangrentado y sintió como la sangre seguía fluyendo hasta su nuca. Seguramente necesitaba suturar.

***

El sonido del celular de Bruce sonando por segunda vez hizo que Tony codeara a su amigo para que atendiera el maldito aparato. El numero del celular personal de Bruce solo contenía el numero de Pepper y el suyo así que no le hacía flata pensar mucho para saber de quién se trataba y no deseaba que luego su amiga lo llamara a él para reclamarle que no se comunicaran con ella para informarle como iban las cosas.

─¿Qué?─ Bruce parpadeó como si recién se percatara de que estaba caminando junto a Tony y Peter.

─Pepper te llama─ le señaló su bolsillo haciendo que tomara el aparato para mirarlo sorprendido para luego contestar la llamada. Tony también se sorprendió al ver de reojo que no erra su amiga la que llamaba, sino que era Clint Barton.

Bruce no le daba su número personal a nadie.

─¿Él está bien? Sí, entiendo. No te preocupes… ahora mismo vamos al hospital.

─¿Qué sucede?─ Peter le ganó al palabra viéndose preocupado.

─Otra vez lanzaron piedras contra la casa, solo que esta vez le dieron en la cabeza de Steve.

Las cosas se aceleraron en cuanto Bruce dijo eso. Tony no supo si alguna vez condujo tan rápido para llegar hacia una persona. Agradeció el que se llevaran la camioneta de Steve y no anduvieran a pie porque si no hubiera enloquecido. Miles de pensamientos fatalistas pasaron por su cabeza y se sintió un mal Alfa por dejar a su Omega en un lugar inseguro, se suponía que debía de cuidarlo y… bueno, su mente le estaba jugando una mala pasada.

Steve no es mi Omega.

No es mi culpa que lo lastimara.

Mierda. Mierda. Mierda…

¿A quién quiero engañar?

Entro al hospital seguido de Bruce y Peter viendo hacia todos lados mientras se adentraban más. Tan perdido en sus pensamientos estaba que no se le ocurrió el ir primero hacia la recepcionista. Pero su miedo se incrementó en cuanto divisó a Barton sentado en una de esas incomodas sillas de hospital encorvado y agarrándose la cabeza mientras que un  pelinegro, quien recordaba como Loki, pasaba una de sus manos por su espalda.

Clint se veía desesperado y la única razón que vino a la cabeza de Stark fue que Steve estaba peor de lo que pensaba. Dejó a Buce y a Peter detrás para cruzar por la sala de emergencias ansioso. Las enfermeras y un doctor que atendía a un hombre que se retorcía aparentemente por un dolor en el estomago le ordenaron salir del lugar y esperar afuera como los demás. Tony los mandó al demonio y siguió revisando cama por cama sin mirar por su camino.

Chocó de lleno contra otra persona haciendo que se tambaleara hacia atrás.

─¡Carajo! ¡¿Por qué no te fijas..?!─ El insulto que estaba por gritar se esfumó en cuanto captó el aroma inconfundible de su Omega y maldijo al pensar así.

─¿Qué haces aquí Tony?

─Yo… Clint se veía mal y pensé…─ cerró los ojos concentrándose en el aroma de Steve, necesitaba calmar la ansiedad.

─Su padre lo llamó cuando estaban suturando mi herida y le dijo que su ex esposa se fue con los niños hace unas horas─ Bueno, eso explicaba el estado devastado del Beta.

─Si, solo tuve un susto de muerte hace unos minutos, no, segundos y se me pasará en un rato. ¿Estás bien?-─ Tony habló rápido y sus respiración comenzaba a agitarse.

Su mente no paraba de mandarle señales de que su Omega había estado en peligro y que lo seguía estando. Todo era un caos en su cabeza.

Las enfermeras lo observaban preocupadas, los Alfas solían perderse si no controlaban sus emociones y controlarlos cuando se ponían en ese estado era muy difícil. Era como intentar razonar con la pared y golpear a la nada ya que en ese estado se ponían excesivamente agresivos y no sentían dolor, podrían quebrarse la mano y seguir golpeando sin problemas.

─Tony, estoy bien. Fue solo un raspón─ minimizó el golpe que recibió usando un tono de voz bajo. Las feromonas de Stark eran de dominio y para alertar a otros de no acercarse, sus ojos estaban dilatándose y Steve vio como todos en la sala se ponían alerta, hasta el hombre que se quejaba antes se calló olvidando su dolor para ver que pasaba.

Steve había presenciado a un Alfa perderse una vez, en la feria estatal hace un par de años y no fue algo agradable. Carter había terminado con unas costillas rotas y junto con tres oficiales tardó más de una hora reducir a aquel Alfa. El hombre parecía poseído y se levantaba aun cuando había sido electrocutado y golpeado.

─Tony… necesito sentarme. Acompáñame─ pidió llamando la atención del castaño alcanzando su mano para que lo siguiera. Tony apretó su mano y cuando pareció que estaba volviendo en sí un medico entró al lugar gritando que los familiares debía de esperar afuera haciendo que el gruñido de Stark resonara en los oídos de todos los presentes que maldijeron al idiota que entró de ese modo al lugar.

Recordaba vagamente que en las escuela le habían enseñado que hacer en caso de que un Alfa pasara por esto. Si se trataba de un desconocido debía de apartarse de inmediato, pero si era su pareja podía tranquilizarlo con sus feromonas y atrayendo su atención a él y solamente él. El objetivo principal de un Alfa después de todo es proteger a su pareja.

Lo malo era que Tony no era su pareja, pero tal vez podía confundirlo porque levaba su marca y aroma.

─Tony─ lo llamó apretando su mano y tironeándolo cuando se percató que tenía intenciones de ir hacia donde se encontraba el doctor que acababa de entrar, el hombre miraba cauteloso la situación pero al parecer no tenía intenciones de intentar ir en contra de Tony a menos que él fuera primero ─Necesito sentarme, estoy cansado.

Steve estaba seguro que si fuera actor en estos momentos estaría en la banca rota porque daba asco. Pero al parecer Tony solo registró sus palabras porque se dejó guiar hacia la cama en donde había estado antes mientras le hacían la sutura, en cuanto se sentó Tony se lanzó prácticamente sobre él quedando recostados.

Steve se quedó quieto dejándose hacer mientras sentía la respiración contraria contra su cuello, la acción no tenía carácter sexual. Solo se trataba de un Alfa reconociendo a su Omega e intentando resguardarlo del que fuera el peligro imaginario que pasara por su cabeza con su cuerpo. Steve asintió a una enfermera cuando ella hizo ademan de acercarse para cerrar las cortinas para darles privacidad.

Esto le llevaría un buen tiempo...

****

Hola!!

Los días para que Peter tome su decisión se acaban, ¿Qué creen que decidirá? ¿El novio de Laura es quién molesta? ¿Clint volverá a ver a sus hijos? ¿Loki seguirá siendo insensible? ¿Steve conseguirá otra mordida? XD

Si tienen sugerencias o algun pedido no duden en comentarlo =)

Besos!!

Chapter Text

─Esto es estúpido─ Clint cerró los ojos obligándose a no contestar como deseaba hacerlo. Llevaba horas en la misma posición, sin mover un musculo y despegar su vista del techo de madera ─y ridículo… ¿en qué te ayuda estar recostado en el lugar donde tu amigo se viola a sí mismo con juguetes sexuales?

Esa era una imagen que vio más veces de las que debería así que no le afectaba realmente. Steve se encontraba encerrado en su cuarto con Stark desde que regresaron del hospital y eso fue ayer. No temía por la seguridad de su amigo con un Alfa que obviamente estaba fuera de sí, aparentemente Tony lo reconocía como su pareja en ese estado y no intentaría dañarlo o al menos eso esperaba por el bien de aquel Alfa.

─¿Cuánto tiempo planeas quedarte aquí?─ Frunció el ceño sin abrir los ojos. Sabía que no ganaba nada con quedarse en el nido de Steve ahogándose en su miseria, pero necesitaba unos momentos a solas para digerir todo lo que pasó.

No pudo despedirse de sus hijos y el solo recordar con quién vivirían en aquella ciudad donde no conocían a nadie le preocupaba.

¿En qué demonios pensaba Laura?

Y su padre, el muy maldito, sabía que Laura planeaba irse ayer y no le dijo nada. Es más, estaba seguro de que él le aconsejó el irse con aquel Alfa de esa manera. Después de todo su padre siempre dejó muy en claro que la unión de ellos no era buena, que debían de estar con un Alfa o Beta dominante, que eso era lo mejor para sus nietos. A decir verdad, no sabía por qué se sorprendió tanto cuando al llamarlo le confirmó que si sabía de aquel viaje.

─No arreglaras nada así, hablé con el abogado de Laura y sabe que esto no se termina con ella largándose con los niños─ si alguien podía hacer algo por su situación era Loki, no dudaba de la capacidad del ojiverde para lograr lo que quisiera ─¿Te estás quedando aquí por lo de los niños o porque evitas a Banner? Parecías un maldito Koala ayer en el hospital…

─Cállate─ gruñó pronunciando la primera palabra desde que subió al cobertizo y se quedó en el nido de Steve.

Lugar que se hiso bastante cómodo y acogedor, después de quedarse a dormir ahí y pasar toda la mañana entendía por qué Steve había elegido ese extraño lugar.

─Cuatro ojos está preocupado por ti…Las enfermeras pensaban que él te había hecho algo. Fue toda una confusión, te pusiste histérico y para más desmadre a Stark se le ocurrió la gran idea de volverse loco y gruñirle a todo el mundo como un animal.

Y cómo olvidar el asunto del hospital.

─Pues discúlpanos, no es como si lo hubiéramos hecho a propósito─ suspiró sentándose y resintiendo el dolor en su pierna ─. No todos son tan insensibles como tú.

─No es cuestión de ser insensible, sino de controlar nuestros impulsos y emociones. ¿De qué te sirvió desmoronarte? ¿Qué solucionó que Stark se dejara llevar por sus instintos y se convirtiera en el idiota-Alfa?  Lo único que lograste fue que las enfermeras pensaran que Banner te hizo algo y tuviera problemas porque notificaron a la policía. Carter apareció alertada por culpa de Stark y por ti siendo que Steve no quería que ella supiera, sabes que Carter ahora tiene la obligación de notificar a James por lo que pasó y tal vez su hermano no se entere hoy o mañana pero se enterará y puede ser un imbécil cuando se lo propone aunque Steve lo niegue─ Clint estaba por replicar lo que le decía pero Loki no le dio oportunidad de interrumpirlo ─. Lo único que lograron fue poner a todos en aprietos como si no hubieran suficientes problemas. Por lo tanto, si darle más importancia a la razón me hace un insensible, entonces me parece fantástico ser un maldito insensible. ¿Entiendes? ¿Sí?, genial. Así que levanta tu patético trasero y haz lo que tengas que hacer, como bañarte porque apestas a patético… idiota.

Y dicho eso abandonó el cobertizo dejándolo solo como pedía desde hace horas haciendo que resoplara. Aparentemente Loki se había enojado más de lo que pensaba por dejarlo con Carter y aquellas enfermeras cuando volvieron a casa. Clint recordó que las enfermeras efectivamente si parecían mirar a Bruce recelosas y hasta de forma acusatoria, como cuando lo llevó por su pierna fracturada.

Bien, analizando las cosas tal vez debió de controlarse un poco. Pero tampoco era como si debiera sentirse culpable por Bruce o por causar sin querer que Stark imaginara lo peor y perdiera la cabeza…

─Maldito hijo de…─ Se quejó palmeándose la cara ─Ahora me siento culpable, genial, lo que me faltaba. Gracias Loki.

El asunto legal con sus hijos era cuestión de esperar hasta que Loki lograra agilizar todo. Mientras tanto sabía que no podía quedarse en el granero evitando al mundo, era un adulto y tenía que actuar como tal. Para empezar se decidió en ir a ver a Bruce y preguntarle como estaba, después de todo se metió en un aprieto por su culpa.

Luego se ocuparía de Stark.

Se dispuso a bajar las escaleras maldiciendo el dolor en su pierna por el esfuerzo, recordando que no tomó sus calmantes por atrincherarse en el granero y que dichas pastillas eran dadas por Bruce. La idea de que el doctor no le recordara su medicación podría deberse a que estuviera enojado por todo el lio en el hospital cruzó por su mente. Realmente tuvo un momento de debilidad en aquel lugar y se colgó, literalmente, de Bruce como si fuera su salvavidas. Su cara enrojeció de la vergüenza por analizar el espectáculo que dio en público, definitivamente disculparse con Banner era algo que debía hacer.

También sabía que lo que hizo en la camioneta fue algo estúpido y que solo causó un mal rato al doctor, además que para rematar lo había invitado a dormir en su cama juntos.

¿En qué demonios pensaba cuando hizo aquello?

Bruce seguramente lo quería lo más lejos posible y eso no le agradaba. Banner no era como los demás Alfas, él le daba una sensación de paz y confianza que en estos últimos días lo ayudó mucho. Mientras durara su compañía quería que fuera buena, no le importaba si Bruce quería sexo a cambio. Después de todo el pobre hombre era un Alfa siendo atraído por sus traicioneras feromonas de beta bajo que le daban falsas señales de que él quería ser tomado.

Clint no tenía ningún interés en buscar a otra persona, todavía tenía muy presente a Laura. El divorcio fue algo repentino, algo que no esperaba y si no fuera porque su mente estaba mayormente centrada en sus hijos estaría todavía preguntándole a su ex por qué no funcionó lo que tenían juntos.

Le gustaba Bruce, admitía que no era nada feo, pero no se sentía atraído en ese sentido. Solo quería su compañía, sentir su aroma cuando el Alfa lo inducia a calmarse por medio de sus feromonas. En la camioneta no se había excitado realmente, estaba cómodo y si hubiera sido más estimulado por Bruce se habría terminado de excitar y hasta pensaba que tal vez disfrutar, aunque eso no paso y no le dio tanta importancia al rechazo. Pero si se daba que Bruce quisiera algo más él no tenía problemas en hacerlo, nunca fue un mojigato y aunque nunca estuvo con un hombre y mucho menos con un Alfa no sentía rechazo a la posibilidad de dejarse hacer con Bruce.

Aunque primero tendría que comprobar que el doctor quisiera hablar con él después del fiasco en el hospital.

***

─…No lo sé Pepper, creo que esto es más serio de lo que pensaba. Y lo peor de todo este asunto es que Tony no está tomando conciencia realmente de lo que hace, si llega a unirse con Rogers sin haberlo analizado antes tal vez luego lo resienta y eso no será bueno para ninguno de ellos dos.

¿Pero tú crees que, omitiendo todo el tema de las feromonas y hormonas locas, Tony tenga la intención de unirse con ese Omega? Si está de verdad interesado al punto de dejarse llevar por sus instintos tal vez no se arrepienta luego…

─Pepper, estamos hablando de Tony─ el resoplido de la mujer se escuchó a través de la línea y Bruce no pudo evitar hacer lo mismo.

Lo sé, pero desde aquí no puedo hacer nada. Y aunque estuviera ahí con ustedes estoy segura que tampoco podría evitarlo, solo nos queda esperar que todo termine bien─ suspiró por ello, ambos conocían demasiado al castaño para saber que tiene una tendencia a menospreciarse cuando quiere algo o alguien. Con ellos fue extremadamente prudente al acercarse más personalmente, siempre inseguro de que verdaderamente era aceptado por los dos hasta que de un día para el otro los integró a su vida volviéndose extremadamente atento, aunque sutilmente como que si ellos se dieran cuenta de sus atenciones lo dejarían ¿Y tú qué?

─¿Yo qué?─ preguntó frunciendo el ceño luego cuando escuchó una risita baja de Pepper.

Me llamas por Tony, pero desde hace días que no te comunicas para que revise personalmente tus experimentos.

Bruce parpadeó dándose cuenta de que eso era cierto, desde que se ocupaba de Clint había dejado de lado su trabajo confiando en que todo estaba en orden si Pepper lo supervisaba. Nunca dejó que alguien se encargara de sus cosas por más de un par de horas, era un maldito obsesivo con cada cosa que hacía y su trabajo era lo que lideraba su lista.

─Oh Dios… ¿También debo preocuparme por ti?

En sonido de la puerta de la entrada abriéndose llamó su atención haciendo que se dirigiera hacia ahí con Pepper preguntándole que era lo que pasaba con él. Apretó el celular cuando notó la molestia de Clint al entrar a la casa, no había tomado sus calmantes y la pierna debería de estarle doliendole. Había pensado llevarle el medicamente al granero cuando era la hora de que lo tomara, pero no pudo hacerlo, sintió que no tenía el derecho de meterse más de lo que ya estaba metido en la vida del rubio.

La forma en la que se aferró a él en el hospital, lo que sucedió la otra noche en la camioneta y el dormir con Clint fueron cosas que no debieron de pasar. El beta estaba pasando por una situación delicada y por alguna razón se estaba aferrando a él (seguramente por algo ligado con la biología) y si permitía que siguiera haciéndolo estaría aprovechándose de él.

─No─ contestó cuando Pepper volvió a preguntar si todo estaba bien ─No te preocupes, tengo que cortar. Luego hablamos.

No esperó una contestación, cortó la llamada y armándose de valor se acercó a Clint lo más serio posible para ayudarlo a llegar al sofá más cercano e ir por su medicamento. Decidiendo que el trato que tendría con el rubio seria solo el necesario y nada más.

No esperaba que luego de darle sus pastillas y el agua Clint le sujetara el brazo para que no se alejara. Haciendo de ese el momento en el que tenía que empujar cualquier deseo o sentimiento de querer ayudarlo de más. El beta bajo podía bien depender de las feromonas de un Alfa si este infundiera comodidad y seguridad. Clint no podía depender de él. Se iría en poco días, muy pocos, ¿y luego qué?

─Lo siento, por todo─ frunció el ceño por la disculpa, estaba seguro de que él tenía que decir eso. Debía ser él quien tendría que verse nervioso e incomodo ─. No soy así, no es que quiera excusarme, pero de verdad no quise incomodarte con mi comportamiento. No suelo montarme sobre las piernas de hombres en la camioneta de mi amigo para que me manoseen, ni invitar a tipos a mi cama y tampoco suelo llorar como niña y colgarme del primero que me consuele como un koala. Eres una buena persona y espero que me perdones por todos los problema en que te metí hasta ahora. Me caes bien Bruce y no se siente bien que estés enfadado conmigo.

¿Enfadado?

Bruce estaba seguro que se perdió de algo. No estaba enfadado con el rubio, es más, le preocupaba y por ello pensaba que lo mejor era darle su espacio y tomar distancia a partir de ahora para que no dependiera de sus feromonas y tuviera problemas cuando se fuera.

─…Puedo ir al hospital ahora mismo y explicarles que mi estado de mierda no tenía nada que ver contigo.

─No estoy molesto contigo─ aclaró antes de seguir escuchando el titubeo de Clint al hablar. Su mano había soltado su brazo pero podía ver la tensión en sus hombros y la forma en la que abría y cerraba las manos conteniéndose de volver a tocarlo. Suspiró sentándose a su lado aunque hace unos minutos estaba decidido a no darle más contacto del necesario ─Pensé que querías estar solo. Y con respecto de lo que pasó en el hospital no tienes nada de qué preocuparte o avergonzarte. El malentendido está aclarado.

La verdad era que no había arreglado nada y que en el hospital pensaban que él hizo algo de nuevo a Clint, porque ahora especulaban que él le rompió la pierna. Loki se había hecho cargo de la situación, pero sabía que la oficial a cargo quería hablar con él cuando todo se calmara.

─¿Entonces todo está bien?─ asintió aguantando las ganas de darle una señal de que podía acercarse más. Su pecho se estrujó cuando Clint hizo una mueca por entender que el contacto no era bien recibido y tenía que mantener sus manos para sí mismo ─Soy un desastre, creo que entre más intento no serlo más lo soy. Nunca me importó, pero ahora hay niños de por medio y no es justo para ellos…

Y ahí estaba de nuevo, Clint intentaba no mostrarse débil o necesitado de consuelo pero aun así el Alfa en él lo sentía y era difícil ignorarlo cuando, para su pesar, se había encariñado con el rubio.

Esta es la última vez se dijo extendiendo el brazo para acercarlo y que de forma casi inmediata el beta se abalanzara sobre él en un abrazo. Sintiendo su aroma, refregando su cara contra su cuello y confiando en que no se aprovecharía de su creciente dependencia al aroma agradable que podía infundirle tranquilidad.

Bruce se limitó a pensar en nada, mantener la mente en blanco y no desviar el asunto. Lo que Clint hacía no era con intensiones sexuales, aunque todo esto de sentir el aroma y tocar podía llevarlos a ese punto si es que querían, pero ese no era el caso para el Beta y él debía mantenerse a raya de cualquier desviación. En un gesto gentil pasó suavemente en movimientos circulares una de sus manos por la espalda ajena hasta que sintió que la tensión abandonaba los músculos de Clint y el abrazo se aflojaba.

─Los Alfas usualmente no me agradan, cuando sienten el aroma de un Omega o Beta bajo como yo tienden a imponer sus feromonas instintivamente. En cambio tu hasta ahora mantienes tu aroma sutilmente picante a raya, no te impones o intentas doblegarme aun cuando sabes que puedes hacerlo─ cada palabra dicha era una tortura y no porque estuviera prestando atención sino porque el aliento de Clint cosquilleaba la piel de su cuello haciendo que le fuera una tarea difícil no estremecerse y pensar en hacer algo más que abrazarse y hablar. Además que el tono bajo y embriagador no ayudaba demasiado  ─…me encanta tu aroma.

Mirar al techo le pareció lo mejor que podía hacer para distraerse, sus músculos se tensaron mientras se daba cuenta que su mano se había dirigido demasiado al sur en la espalda de Clint, quien parecía bastante relajado estando prácticamente sobre él con su cabeza reposando en su hombro.

Definitivamente esta debía ser la última vez que dejaba que el Beta usara su aroma para calmarse.

─Estas duro─ Bruce solo puso a sentir en silencio ante el aviso, su entrepierna estaba reaccionando al contacto ─Los Alfas tienden a excitarse o enojarse con demasiada facilidad.

Bueno, eso era un hecho y Bruce no era la excepción.

─No se si es extraño o no, pero me gusta más la idea de que te excites conmigo a que te enojes.

No es solo una idea ahora, es un hecho y oh por Dios… ¿por qué tiene que decir algo así?

Bruce tampoco sabía si eso era extraño o no porque todo en él gritaba aprovechar que el beta con su armonioso aroma dulce lo dejaría tocar un poco su cuerpo, más que tocar en realidad.

Decidió alejar a Clint antes de que su conciencia se perdiera en sensaciones y deseos de los que luego seguramente se arrepentiría.

─Realmente tienes un problema ahí abajo─ suspiró acomodándose los anteojos disponiéndose a levantarse e irse a su cuarto para encargarse del problema que Clint amablemente le remarcó ─Si quieres puedo, ya sabes, encargarme de eso.

Bruce cerró los ojos fuertemente. Reafirmando que debía darle un alto al acercamiento que tenían.

─Ya te lo dije antes Clint, no quiero tener sexo contigo solo porque pienses… no sé que pienses realmente, pero no, no voy a hacerlo contigo─ suspiró aun con los ojos cerrados pensando en mejores palabras para expresarse, pero era inútil, su cerebro estaba recibiendo solamente las señales de una zona en especifica ahora ─. Tu mismo lo dijiste hace un momento, no eres así. Tu comportamiento es por tu estado de ánimo, toxinas que tu cerebro…

 

Y su explicación de cómo las toxinas de su cerebro podían hacerlo creer que deseaba tener sexo se murieron en cuando sintió el rose de la lengua de Clint pasándose sobre su labio inferior. Su mente se puso en blanco por lo que parecieron horas y cuando puedo darse cuenta ya estaba con sellando los labios ajenos con los suyos y sujetando el cabello de Clint para mejorar el ángulo que tenía.

Estaba permitido, podía seguir con esto y no obtendría ningún reproche por hacerlo. Un gruñido salió de él al tiempo que la presión de su mano sujetaba con más fuerza el cabello rubio, imaginándose explorando la cavidad del beta con su lengua en cuanto le permitiera entrar. Jadeó al imaginarse aquello y lo que seguiría después antes de que sujetara con sus dientes el labio inferior con fuerza, ensañándose con él y aliviándolo con succiones hasta escuchar un gemido ahogado por aquellas acciones.

─¡Ah!─ el gemido-quejido de Clint lo hizo abrir los ojos y encontrarse con la mirada sorprendida del Beta. Permitiendo con ese momento que los jadeos de ambos fueran escuchados en la sala y que Bruce pudiera ver con claridad los labios hinchados y el fino hilito de sangre que se escapaba del labio inferior con el que se había ensañado ─M-me mordiste…

Pestañeó cuando las palabras llegaron a su cerebro y se dio cuenta de que había besado a Clint o que él había sido besado y que lo siguió.

Oh por…

─Lo siento─ su voz salió ronca y su mirada se clavó en los labios de Clint, quien eligió ese momento para pasar su lengua por la herida. Gruñó sin poder contenerse apretando su mano y logrando con ello un siseo del Beta, había olvidado que su mano sujetaba su cabello.

Clint realmente no se veía perturbado por la mordida o porque lo tironeó del cabello, aunque sí sorprendido. Bruce estaba por abrir la boca para decirle que no volviera a incitarlo nuevamente, que esta sería la última vez que se acercarían más de lo debido cuando el sonido de la puerta abriéndose y los pasos acercándose lo interrumpieron haciendo que soltara de una vez el cabello de Clint y se pusiera de pie dándole un último vistazo.

Tendría una buena imagen para cuando subiera se duchara con agua helada.

Si hubiera dado un mejor vistazo con más detenimiento se habría percatado que no era el único animado con lo pasó esta vez.

***

Clint solo atinó a tapar su entrepierna con uno de los cojines del sofá cuando Bruce lo dejó así en la sala. Esta vez sí sintió una punzada de molestia, entendía que Bruce pensara que por todos sus problemas personales estaría un tanto “accesible” a cualquiera y tal vez eso era cierto de cierta manera pero realmente esta vez se había metido en el asunto.

No esperaba que Bruce con su santa paciencia y amabilidad lo mordiera o se mostrara dominante con él de esa forma. Simplemente esa faceta suya lo tomó por sorpresa y más aún porque le gustó. Jamás le gustó que lo mangonearan o darles el control a otros, pero esta vez… fue bastante excitante.

La presencia de Peter en la sala detuvo cualquier pensamiento sobre lo sucedido. El chico tenía los ojos enrojecidos, claramente habría estado llorando y a tan solo unos pasos de distancia se acercaba el indudablemente para Clint culpable.

─¿Qué demonios le dijiste Loki?

Ambos individuos lo miraron con una ceja alzada hasta que Peter parpadeó al tiempo que su cara enrojecía y disculpándose se iba del lugar apresuradamente. Loki por su parte arrugó la nariz y caminó hacia las ventanas abriéndolas.

─Apesta a Alfa excitado hasta la medula aquí─ le informó aun mostrando una expresión desagradable hasta que sus miradas conectaron y cambio esa expresión a una de burla ─Y frustrado también.

─No me molestes, no ahora. ¿Qué le hiciste a Peter?

─Nada─ se encogió de hombros ─Solo le di la charla que ninguno se anima a darle.

Clint frunció el ceño olvidándose de su problema entre las piernas. Recordando que Steve todavía no abandonaba su cuarto y que el plazo de Peter se acababa.

─Ya se decidió.

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Steve no tardó en percatarse de cuál era el tema del que quería hablarle Peter. El chico se veía nervioso, inseguro y destilaba oleadas de angustia que difícilmente otro Omega como él no pudiera notar. Además que tenía los ojos un poco enrojecidos, señal de que hace poco tiempo estuvo llorando.

─Escucha Peter, necesitas calmarte ahora─ le sonrió intentando verse más accesible para que se tranquilizara. En realidad no era necesario que hablara, ya sabía que decisión había tomado y no quería atormentarlo más de lo que parecía estarlo ─. No te preocupes Peter, creo que a Stark no le molestará si quieres venir durante las vacaciones a ver a tus amigos y quedarte en esta casa. Y no es como si no tuvieras formas de comunicarte con nosotros si nos necesitas. Todo estará bien.

Peter lo miró y pareció querer decir algo pero ninguna palabra salió de su boca antes de que prácticamente se le abalanzara y comenzara a llorar.

Steve realmente no podía reprocharle que quisiera irse con Stark. Peter contaba con mucho potencial para llegar muy lejos en la vida como para que se desperdiciara en un lugar como en el que vivían. Estaba consciente de que siendo un Omega tenía muchas trabas en el camino para lograr lo que se propusiera y que para ello necesitaba del amparo de alguien con más influencia de la que él contaba siendo un Omega también. Realmente a Steve le hubiera gustado hacer mucho más de lo que actualmente hacía, no que despreciara su trabajo o la independencia con la que contaba a comparación de otros, pero siempre tenía esa sensación de que podría haber logrado más si hubiera contado con un respaldo que lo ayudara. Sarah siempre lo alentaba a superarse, su abuelo también pero Bucky era extremadamente sobreprotector y si no fuera por el camino que eligió en el ejercito seguramente lo tendría cada día constatando quién se acerca a él.

Y ahora Peter tendría a Stark. Un Alfa. Pero además de ser parte de aquella casta una buena persona.

La primera impresión que se llevó de él no era la mejor, es más, antes de conocerlo hasta sentía que lo odiaba un poco. Pero ahora contaba con una perspectiva diferente. Tony era amable, no como la mayoría de los Alfas que conoció que ponen primero la casta de uno antes de la persona y si decía o hacia algo que le molestaba no era con mala intención o adrede. En realidad el castaño le había dicho que no escuchaba realmente lo que decía cuando divagaba o hablaba por hablar, no tenía filtro cuando se expresaba, así que ahora sabía que la mayoría de las cosas que Tony decía no eran en su mayoría destinadas a enojar a quien estuviera cerca o al mismo destinatario. Aunque lo más importante era que Tony apreciaba a Peter, lo escuchaba y quería que tuviera lo mejor no solo económicamente.

─Todo estará bien─ repitió buscando darle seguridad a Peter.

No se iría con un imbécil que lo trataría mal o que no trataría nunca con él. Peter estaría bien, nada más importaba por el momento. Se había prometido que haría lo mejor por él y esto parecía serlo, lo que no evitaba que doliera. Como bien dijo antes seguiría en contacto y con suerte lo veria de vez en cuando pero no sería lo mismo. En poco tiempo se acostumbró a tenerlo bajo su techo, a despertar con la idea de no solo hacerlo para comenzar un día más de trabajo en la casa.

Dios… odiaba vivir solo.

Hasta Clint inevitablemente se iría y volvería a su maldita rutina.

***

El agua fría ayudó a que se despertara por completo.

Nunca se había perdido de esa manera, no recordaba nada de lo que sucedió en el hospital ni mucho menos cómo terminó en la cama de Steve. No es que se estuviera quejando de despertar con la imagen del Omega recién salido de la ducha buscando ropa en el armario dándole una imagen en primera fila de su retaguardia, mientras él sentía con cada musculo descansado y acogedoramente entre las sabanas en las que se había enredado de una manera rara pero no incomoda.

¿Alfa?”

Lo había llamado “Alfa” y eso lo había terminado de despertar. Pero como no le contestó nada Steve siguió con lo suyo sin darle importancia a que estuviera mirándolo.

Steve no lo llamó así ninguna vez, ni cuando estaba totalmente perdido en el placer y por esa razón le sorprendió que lo llamara así. Su mente todavía estaba medio desconectada así que tardó en darse cuenta de qué pasaba. Pero en cuanto Steve había terminado de vestirse, con una clama implacable a pesar de que hasta el momento se mostró siempre un tanto vacilante al mostrarse desnudo, el rubio volvió a mirarlo pero esta vez ladeando el rostro como si lo estudiara.

¿Volviste a ser tu o sigues…?”

Según lo poco que Steve le explicó al parecer se había alterado un poco de más en el hospital y su mente se nubló completamente ante sus instintos. Se mantuvo así por casi veinticuatro horas, reteniendo a Steve cerca mientras lo olía, acariciaba y si no hubiera estado concentrado en que ningún peligro estuviera detrás de la puerta o intentando ingresar por la ventana tal vez hubiera intentado tener sexo con él.

Pero no, lo mantuvo desnudo en la cama para marcarlo con su olor y mantenerlo a salvo. ¿A salvo de qué? Todavía no lo sabía pero era bien sabido que lo Alfas en aquel estado podía llegar a pensar que hasta una mosca pasando era una amenaza.

Hasta había movido el ropero para tapar la ventana y la cama se encontraba más alejada de la puerta.

Steve al notar que estaba tratando con un Tony muy consciente de su alrededor pareció un tanto más cohibido y le ofreció una ducha para que despertara completamente. Diciéndole antes de salir del cuarto que haría una merienda para ambos, haciéndole saber con ese comentario que habían pasado toda la noche y casi todo un día entero encerrados.

Y él no recordaba nada.

Salió de la ducha aun con ganas de recostarse en aquella cama. Nunca se había sentido tan cómodo y descansado. Siempre pensó que si le pasaba esto al recobrar la conciencia estaría alterado, pero no. Y eso seguramente era gracias a que Steve supo cómo manejarlo para que no hiciera ninguna estupidez y que se mantuviera quieto a su alrededor.

Tardó más de lo que planeaba en desperezarse, vestirse y salir del cuarto. Y solo lo hacía porque Steve le había dicho que lo esperaría abajo.

Pero Steve no estaba donde le había dicho y se encontró con Clint y Loki teniendo una aparente discusión en la sala, los ignoró y lo buscó en la cocina para verlo abrazando a Peter, quien sollozaba aferrándose de él. No pasó de alto tampoco el aroma de ambos Omegas que expresaban tristeza, angustia, miedo… demasiadas emociones que él evitaba como la peste. E igualmente se encontró caminando a toda prosa hacia ellos preocupándose más al ver que Steve contenía las lágrimas.

─¡¿Qué sucede?!¿Qué… quién?

Inmediatamente buscó con la mirada a quién los había puesto en ese estado y estaba por salir por la puerta para seguir con su búsqueda cuando Steve lo tomó del brazo.

─No es nada, Tony. Solo teníamos una charla y bueno…─ se encogió de hombros como si fuera habitual llorar por una charla para él. Tony no creía que Steve o Peter fueran la clase de persona que lloraran a diario, pero asintió como si le creyera.

Miró a Peter comprobando que estuviera bien. El chico le sonrió débilmente mientras se refregaba los ojos irritándolo más. Notó que le dio una mirada rápida a Steve como si se comunicaran sin palabras recibiendo un asentimiento con la cabeza.

─Tony tenemos que hablar contigo, pero Peter porque no vas a lavarte la cara y le dices a Loki que deje a Clint en paz, sus gritos llegan hasta aquí.

Peter se largó de la cocina apenas escuchó la sugerencia y pedido de Steve.

A Tony nunca le gustó cuando alguien, sea quien sea, le decía: tenemos que hablar. Aunque Steve pareció darse cuenta porque le sonrió para que no esperara una mala noticia.

─Estuve hablando con Peter.

─Sí, lo sé─ asintió dándole pie para que hablara.

─Ya se decidió, quiere irse contigo.

Bien, ese era su objetivo cuando vino por él en primer lugar. Pero ahora sintió un ridículo pánico invadirle ante la realización de que de verdad se estaría haciendo cargo de otra persona. Él cuidaba de los suyos, pero todas las personas que lograron entrar en su círculo eran personas independientes.

Mierda… esto realmente está pasando.

─Stark─ frunció el ceño por ser nombrado por su apellido. Pensó que entre él y Steve ya había mucha, mucha, confianza como para que lo llamara por su nombre ─Esta no fue una decisión fácil para Peter, este es su hogar, creció aquí y todo lo que conoce está en este lugar. Por favor asegúrame que no te vas a arrepentir, que vas a tratar a Peter como merece.

─Puedo prométete eso─ aseguró sintiendo un poco de presión por la responsabilidad que estaba asumiendo.

Suspiró cuando Steve asintió con la cabeza dejando que el silencio invadiera la cocina por lo que parecieron horas hasta que se aclaró la garganta y se animó a abrir la boca nuevamente.

─Lloraban por eso, ¿verdad? Sabes que no voy a impedir que Peter venga aquí cuando quiera, puedo permitirme escapadas a diario si él quiere─ Nunca fue bueno entablando temas serios, quería decirle a Steve que todo estaría bien para todos pero no encontraba las palabras correctas ─Estaremos en contacto siempre.

En realidad Tony esperaba más que solo estar en contacto. Pero este era una charla exclusiva sobre lo que pasaría con Peter.

─Eso suena bien. Díselo a Peter cuando hables con él, necesita saber que todo va a estar bien.

─Sí, hablaré con él cuando esté más calmado. Y supongo que debo llamar a la asistente social para que sepa que ya arreglamos lo que haremos y también tengo que llamar a Pepper, Dios… ella va a estar eufórica y seguro se encargará de hacer que el cuarto para Peter sea lo más acogedor posible, además de que ya pensará detalles que ahora no puedo pensar como la escuela…

─¿Pepper?─ Steve interrumpió su divagación. Realmente estaba haciendo esto, estaba asumiendo su papel de tutor de su primo.

─Virginia, mi amiga, mi asistente, mi madre ocasional cuando hago algo que no tengo que hacer…

─La mujer con la que estuve tratando antes de que vinieras─ hubo algo en el tono de Steve pero Tony estaba ya un tanto eufórico por caer en cuenta de en qué se estaba metiendo como para hacer una pausa y prestarle más atención.

─Sí, ella misma. Vive en la torre al igual que Bruce. A Peter le caerá bien, ella es como una mamá pasiva-agresiva con todos. Sin ella ahora mismo estaría… no sé dónde estaría, pero seguramente no sería en un buen lugar.

─Suena como alguien muy cercana… espero que se lleve bien con Peter.

─Ella es más abierta que Bruce, pero ambos son como mi familia. No te preocupes, Pepper es una mujer increíble y hará que Peter se sienta como si hubiera vivido toda su vida en la torre.

─Eso es genial. Muy bien… Fantástico─ por el tono cada vez más penumbroso Tony dudó de que Steve estuviera totalmente seguro de dejar que Peter se fuera con él sin poner alguna traba para que no sucediera ─Tony, tengo que hacer algo ahora. Toma lo que quieras de la cocina seguro tienes hambre.

Steve lo esquivó y salió de la cocina como si esta se estuviera incendiando. Tony no fue tras él, pensó que necesitaba un momento para asimilar que Peter se iría. Él necesitaba un momento para asimilar que Peter se iría con él.

***

Pepper”

Esa era una forma muy familiar para dirigirse a una persona.

“Es una mujer increíble”

Steve odió como le molestó que el castaño hablara de esa forma tan familiar de aquella mujer. No tenía que afectarle que Tony tuviera una mujer tan cercana a él, no tenia que afectarle el pensar que se iría y seguiría su vida dejándolo como un Omega más que abrió las piernas para él.

Se sintió un maldito idiota por verse afectado. Sabía desde un principio que para Tony solo significaba el pasar un buen rato con él mientras esperaba por la decisión de Peter.

La marca que aun llevaba en su cuello también se iría.

Caminó hacia la puerta de entrada para escapar de la vista de todos y poder correr, golpear algo y volver a correr para sacar de su sistema aquella sensación estúpida porque estaba mal. No lo habían hablado con Tony pero era más que sabido que lo que pasara entre ellos durante estos días se quedaría atrás en cuanto Stark volviera a su vida. Con Peter incluido en aquella vida… definitivamente necesitaba correr y golpear algo con urgencia.

─Steve─ cerró los ojos queriendo ignorar a quien lo llamó cuado llegó a la puerta y si no hubiera sido Peter seguro que lo hubiera hecho ─Loki tiene que decirte algo, ven.

Asintió con la cabeza, en silencio. Sintiendo un poco de alivio al menos al constatar que Peter se veía mucho mejor a como se veía en la cocina. En realidad hasta se veía contento. Escucharía lo que sea que dijera Loki y se escaparía para poder desahogarse a su manera fuera.

Loki se encontraba sentado como si fuera el dueño del mundo y burlándose de Clint, quien se encontraba nervioso en su asiento y moviéndose como si pudiera mantenerse quieto. Sinceramente Steve no estaba con humos para saber que les pasaba a estos dos ahora. Loki lo miró y le sonrió haciendo que presintiera que hizo algo que lo afectaría, lo que no lograba saber era si seria de buena o mala manera.

─Peter me dijo que ya habló contigo.

─Si y Tony está al tanto. Hablará con la asistente social y seguro todo estará listo para esta misma semana─ se aclaró la garganta intentado no desentonar y mostrarse afectado con todo.

─Perfecto, ¿Qué te parece Peter? Nosotros tardaremos una semana más como mucho.

─Está bien, ¿pero qué tan cerca estarán?─ Peter sonrió a Loki y Steve miró a ambos con el ceño fruncido.

¿De qué demonios hablan?

─Lo suficiente, no te preocupes por ello sino por acostumbrarte a tu nueva “casa” y a vivir con Stark.

─Si, lo sé. Pero va a ser más fácil sabiendo que tendré caras conocidas cerca.

─Todavía no estoy seguro de que sea una buena idea…─ ahora Clint se unía a la conversación haciendo que Steve se sintiera como el mal tercio de un grupo. Quería ver si Peter podía decirle qué pasaba pero el chico se había quedado con la vista fija en el celular de Loki.

─Tonterías, estarás cerca de tus hijos y podré intervenir mejor estando en ese lugar.

─Eso si me parece una buena idea, quiero estar cerca de mis hijos. Lo que no me convence es estar en una casa que no es mía.

─¿Qué acaso no llevas viviendo en esta casa desde tu divorcio? Todo lo que sale de tu boca es algo estúpido Clint, abstente de abrir la boca cuando empecemos con todo el proceso legal por favor.

─¡Yo no digo estupideces! Y no es lo mismo, Steve no me echaría jamás en cara que me dejó vivir bajo su techo, ¡tú lo harás por el resto de mi vida!

─Por supuesto que sí─ se rió Loki confirmando lo dicho por Clint, haciendo que Steve sintiera el impulso de levantar la mano para tener su turno para hablar.

─Loki, ¿cómo conseguiste un lugar así?

Peter no despegaba la vista del celular inspeccionando lo que sea que le mostraba aquella pantalla.

─El hombre que embarazó a mi madre le dejó suficiente dinero como para que ella no lo molestara jamás y eventualmente dejó una suma considerable en una cuenta a mi nombre para que yo tampoco lo molestara así que podría decirse que tengo suficientes ahorros como para costear esto.

Bien, eso explicaba muchas cosas pensó Steve. Loki jamás hablaba de su padre y lo poco que sabían de su madre era que él no sentía mucho aprecio por ella. Y este no parecía ser el momento tampoco para que Steve preguntara por ese hombre así que lo dejó pasar aun más curioso de saber qué estaba ocurriendo.

─¿Qué está pasando?

Por fin todos parecían darse cuenta que ninguno le había explicado lo que pasaba haciendo que Steve se sintiera ansioso.

─Peter se irá a Nueva York a más tardar cuando finalice esta semana─ asintió aunque él ya sabía eso ─Clint se irá también a Nueva York para estar cerca de sus hijos y como su abogado se me hace más conveniente mantenerse cerca también así que también me voy.

Steve sintió que alguien lo golpeó fuertemente en el estomago. Los tres eran las personas más cercanas con las que contaba. Bucky casi no volvía a casa y cuando lo hacía era por poco tiempo. Peggy estaba absorta en su trabajo por su reciente asenso y por los problemas que tuvo con su familia solo la veía cuando él iba al bar con sus amigos, amigos que se irían junto con Peter.

─¡Maldito idiota dile bien las cosas!

─Steve, no quedaras solo aquí─ Peter estaba a su lado sonriéndole y ni siquiera se dio cuenta de en que momento se movió a su lado o que no estaba respirando.

─¿No vas a llorar? Maldición… quería grabarte mientras lo hacías─ Loki se veía verdaderamente decepcionado ─Te vas con nosotros, no pienso soportar a este cerebro de pájaro solo.

Chapter Text

─No puedo irme simplemente así como así, las cosas no funcionan de ese modo─ tenía un argumento. Las personas no abandonaban todo de un momento para el otro para evitar quedarse solo por un tiempo.

Pero…

Llevó las manos a su cara para dejar de ver la imagen que le devolvía el espejo. Se sentía patético. Todos concordaron en que su presencia sería buena para Clint ya que Loki no era el mejor apoyando emocionalmente a las personas y seguramente si se quedaban conviviendo en un mismo espacio por más de un día se matarían. Steve sabía que la razón por la cual insistían tanto en que él fuera junto con ellos era porque todos pensaban que él se sentirá solo, algo que era verdad pero que podría manejar. Lo que no significaba que quisiera hacerlo.

Por lo tanto luego de una tarde incomoda con sus amigos y Peter insistiendo en que debía ir con ellos, mientras Tony se la pasó hablando por teléfono con la asistente social y Pepper, ahora se encontraba en el baño del Bar refrescando su cara. Había dejado a todos durmiendo en su casa, después de cenar abandonó el lugar encerrándose en su cuarto y por suerte nadie fue a verlo. Peter por su parte había salido antes de que anocheciera hacia la casa de uno de sus amigos donde aparentemente lo esperaba una pequeña fiesta de despedida. Steve esperaba que lo pasara bien, pero que no fuera algo “grande” y que el chico no bebiera alcohol.

Soltó un suspiró dejando a un lado sus manos para verse nuevamente en el espejo. Antes se había mojado descuidadamente empapando un poco su camisa y su cabello haciendo que unos mechones se desordenaran un poco hacia cualquier lado. Por suerte gracias al cuello de su camisa la marca de Tony era vista y luego de un largo baño donde frotó su piel con jabón insistentemente el aroma del Alfa no era tan notorio, cualquiera pensaría que tenía su aroma por el convivir en una misma casa por tantos días.

─Soy un desastre… y además hablo solo─ se lamentó antes de escuchar que la puerta era abierta dejando ingresar a un conocido. Un conocido no muy agradable.

─Rogers─ lo saludó el hermano de Clint viéndolo de reojo antes de ir al urinario y hacer lo suyo haciendo que Steve dejara su monologo interno para salir de ese lugar.

─Barton─ devolvió el saludo caminando hacia la salida.

─Hey…─ apretó los labios al escucharlo y retrocedió de la puerta viendo al hombre de espaldas. Era más alto que Clint, además de más corpulento. En realidad los hermanos no se parecían mucho ─¿Cómo está él?

Levantó una ceja por la pregunta. El lugar y la situación no eran los mejores para tener una charla.

─¿Cómo crees tú? Realmente…─ negó con la cabeza recordando que Clint le dijo que su padre sabía de las intenciones de Laura de irse con los niños y no le advirtió. No entendía a la familia de su amigo, aunque no podía decir que todos eran iguales. Después de todo la abuela de Clint no era como esos dos ─Sabes qué, si quieres saber de tu hermano sabes a dónde ir o a qué numero llamarlo.

Al diablo con ese tipo y su padre. No discutiría con alguien que no escucharía.

Salió del baño sin esperar cualquier replica y se dirigió hacia la barra donde Carter lo esperaba con otra cerveza. Ella le dio una mirada cuestionadora cuando lo tuvo cerca, seguramente por su tardanza. La verdad no habían hablando mucho desde que Steve llegó sabiendo que ella estaría como le confirmó antes de salir cuando la llamó.

En silencio tomó la cerveza que su amiga le ofreció e ignoró la mueca del dueño del lugar cuando lo miró de reojo. Le tomó un gran esfuerzo el no rodar los ojos por la actitud de ese hombre o de cada persona en el establecimiento que lo miraba seguramente murmurando luego que era un “desvergonzado Omega” y ese sería el comentario más pasable para tener en cuenta.

─¿Con eso basta para que comiences a hablar o necesitas más?

Steve miró a Carter, quien sonreía antes de tomar otro sorbo de su bebida y luego volvió a fijar su vista en su botella.

─Loki es mi apoderado ahora─ soltó de golpe haciendo que Peggy se ahogara a medio camino de su trago ─. Lo sé, es Loki, pero confío en él y Bucky no renueva los papeles desde hace un buen tiempo y eso no es bueno con esa asistente social alrededor.

─Yo podría… podría haberte ayudado. No es que no confíe en Loki, no es un amigo tan cercano a mi pero sé que te aprecia y no haría nada que te perjudicara─ asintió tomando otro trago sin decir nada de por qué no fue con ella con este tema. El asunto de Sharon no era tocado por ninguno desde hace tiempo y no lo traería ahora ─¿Qué más hay? Vamos, dispara.

Steve sonrió sin mirarla a la cara. Por un tiempo tuvo sentimientos por Peggy, pero en ese entonces ella lo veía como un hermano menor, luego llegó Sharon y las cosas se complicaron un poco. Aunque superó aquellos sentimientos, fue su “primer amor” y actualmente era su amiga.

─Peter se irá con Tony─ suspiró dándose cuenta que llamaba al castaño con mucha familiaridad ─, Clint y Loki se irán también a Nueva York por el asunto de la custodia de los niños. Y no tengo noticia alguna de Bucky, lo cual en cierta forma es bueno porque significa que está bien. Simplemente está ocupado.

─¿Estás bien con eso? ¿Con que Stark se quede con Peter?

─Es la decisión de Peter y aunque no quiera que se valla es lo que él quiere y lo mejor para su futuro. No voy a protestar, tengo que apoyarlo y hacer que él se sienta cómodo con su decisión.

─Entiendo, pero no quita que duela. Sé que te encariñaste con su presencia, que eras muy cercano a él y su familia─ asintió mordiéndose el labio inferior ─¿Cuánto tiempo estarán lejos Clint y Loki?

Se encogió de hombros, el proceso podría ser rápido o tardar meses. Y no sabía que hacer, cómo actuar ante la idea de no tener a nadie aunque sea solo por un tiempo. Bien podría volver a acostumbrarse a estar solo en su casa, sabía que era lo mejor teniendo en cuenta que tarde o temprano Clint resolvería todo y volvería a mudarse.

─Puedes quedarte conmigo─ sonrió negando con la cabeza. No haría eso, Carter tenía una buena reputación y un cargo importante no podía arruinarlo llevando un Omega sin marcar y no emparentado a su casa. La gente podrían decir cualquier cosa y perder el respeto de un Alfa como ella ─Sabes que no tienes que quedarte solo.

─Lo sé, estoy bien. Es solo que…─ suspiró sintiendo que lo hacía mucho últimamente ─Loki me pidió que fuera con ellos a Nueva York.

─Wow… eso es muy lejos, ¿iras?

Steve levantó una ceja por el tono vacilante de Peggy.

─Lo estoy pensando, pero tengo que decidir rápido porque esta semana Tony viajara con Peter y Loki planea que nos vallamos solo unos días después que ellos.

─Oh… ¿quieres otra cerveza?─ asintió viendo su botella vacía ─Nueva York, ¿será cerca de Stark y Peter?

─Si, podría llegar caminando al edificio de Tony.

─”Tony”

─Si, bueno, después de todo no veo el porqué no debería tutearlo… estos últimos días que vivió en mi casa nos conocimos mejor y creo que es una persona agradable.

─En el hospital parecían muy cercanos─ bebió sin querer dar más detalles de lo que pasó con Tony. Eso quedaría entre ellos… y bueno, Clint, Loki, Peter y Banner.

No le daría más vuelta al asunto. Tuvo una buena experiencia con Tony, la pasaron bien juntos y eso era todo. De vez en cuando se verían por Peter y solo serían conocidos.

***

Bruce suspiró antes de beber su café, el sol pronto comenzaría a hacerse presente y no había logrado dormir realmente nada durante la noche. Tony había ingresado a su cuarto cuando  por fin pensó que su mente lo dejaría descansar de tanto pensar en el Beta rubio para preguntarle si sabía dónde estaba Steve. El castaño estaba totalmente preocupado y alterado, tanto que no se detuvo a pensar en que él tendría que ser la última persona en saber el paradero del Omega.

Clint por su parte fue de mejor ayuda al hacer un llamado y decir que Steve había salido con una amiga y que volvería pronto. Aunque la información no logró hacer que su amigo volviera a la cama, por lo tanto Tony se encontraba en el cobertizo desde hace horas esperando por el regreso del rubio como si se tratara de un padre preocupado esperando por su hija adolescente que trasnochó. Claro que lo que sentía Tony por el Omega era todo menos fraternal.

─¿Todavía sigue afuera?─ asintió alejando la taza de su boca y pensando en que Clint no debería de estar caminando a su alrededor vistiendo solamente una camiseta holgada y unos bóxer negros ─Extrañaré este silencio.

Ese era otro tema, el Beta le había dicho como quien quiere la cosa que iría a Nueva York y no a cualquier parte de la ciudad sino a unas pocas calles de la torre de Stark. Las posibilidades de que se siguieran viendo eran altas.

Desviando un poco la vista del punto imaginario que miraba con tanta fuerza fijó su vista en Clint. Apretó los labios sabiendo que no fue buena idea. El rubio estaba de espaldas a él preparándose un café, contra toda advertencia de su mente comenzó a bajar lentamente la mirada de aquella espalda hasta terminar en la retaguardia del Beta. Aquel bóxer negro era ajustado y parecía adherirse a su trasero dejando poco a la imaginación. Como una mala broma su mente le recordó cómo se sintió el tener sus manos en ese lugar, apretando y acunándolo. Sus gemidos y jadeos contra su oído alentándolo a tocarlo más…

─¿Me estás viendo el culo?

Oh Dios…

─No─ carraspeó sintiéndose un poco avergonzado porque la risa baja de Clint le dijo que se dio cuenta su mirada, pero por suerte seguía dándole la espalda. La tienda de campaña en sus pantalones no fue vista por él ─Iré a ver a Tony.

Prácticamente huyó de la cocina.

Tony estaba sentado y cruzado de brazos con la vista fija en la oscuridad del camino por donde vendría Steve cuando llegara. Parecía un maldito perro de caza.

─Podrías esperar dentro de la casa, es lo mismo y no parecerás tan desesperado cuando Rogers vuelva.

Tony le gruñó algo que no pudo entender y sonrió negando con la cabeza mientras se paraba junto a él para esperar también. Pensaba que el castaño estaba siendo exagerado e incoherente pero no lo dejaría solo.

─Y tú podrías no dejar tu erección junto a mi rostro. Encargarte de tu amiguito en el baño y no parecer tan excitado por el buen culo de Clint.

─Idiota─ gruñó mirando hacia su entrepierna y bueno, eso bajaría solo así que lo mejor era tomar el consejo de Tony ─No hagas una escena cuando llegue, eso además de raro sería estúpido.

Negó con la cabeza al escuchar que otra vez Tony le gruñó algo que no pudo entender antes de que ingresara a la casa de nuevo. Para su alivio Clint seguía en la cocina, no estaba seguro de que podría rechazar otra propuesta del Beta.

***

─No más alcohol para ti─ escuchó la voz de Carter como si estuviera a quilómetros y cada paso que daba parecía como si pisara sobre un suelo acolchonado. Aunque dudaba que se sintiera de ese modo si caía de cara así que intentó mantenerse en pie.

Nunca bebía más de la cuenta, sabía que no tenía una gran tolerancia al alcohol. Además de que hablaba de más y se volvía muy perezoso.

─¡Mierda!─ escuchó a Peggy y la vio guardar su celular en su bolcillo. Frunció el ceño, rara vez su amiga maldecía en voz alta ─Steve, debemos ir por Peter antes de ir a tu casa. Acaban de decirme que al parecer se metió en una pelea con un grupo de chicos.

─¿Qué? ¿Peter está b-bien?─ por el susto se despejó un poco su mente y fijó su vista en Peggy esperando una respuesta.

─Sí, está bien. No te preocupes, solo molestaron a unos vecinos por una fiesta fuera de control. La policía fue a terminar el disturbio pero unos chicos comenzaron a pelear, la cosa se agravó y algunos terminaron en la estación. Entre ellos Peter. Mi turno terminó pero me llamaron porque saben que está a tu cuidado y eres amigo mío.

Lo único que su mente registró fue que Peter estaba bien. Pero tenía que verlo, tenerlo frente a él y constatar que no estuviera herido. No protestó cuando sintió el tirón de su brazo, al parecer se quedó quieto en su sitio y Peggy lo estaba guiando hacia su auto.

─No puedes manejar así, yo te llevo.

Asintió en silencio dejándose arrastrar, las palabras parecían haber abandonado su cerebro y subió al auto cerrando los ojos cuando sintió que este se encontraba en movimiento. No creyó haberse dormido pero cuando volvió a abrir sus ojos se encontró con Carter muy cerca de él sacudiendo su hombro para despertarlo, pero frunció el ceño cuando ella en un mal movimiento tocó la marca que Tony le había hecho. No entendió bien por qué pero se sintió mal, incorrecto que otro Alfa lo tocara en ese sitio.

─¿Qué… qué tienes?

─Nada─ logró responder evitando la mirada de Peggy.

─¿Nada? Déjame ver─ se sintió torpe por no mover su mano a tiempo para parar la mano de Peggy cuando ella dejó al descubierto su hombro y parte de su cuello.

Mierda.

Si tenía sueño y pereza por el alcohol todo esto se esfumó al escuchar un gruñido de parte de su amiga. Nunca vio a Peggy enojarse y tal vez fuera porque todavía le quedaba un poco de la influencia del alcohol pero se encontró ladeando el rostro exponiendo aun más su cuello, su marca. Un claro aviso de que había sido marcado por un Alfa, cosa que al parecer a un Alfa como Carter no le agradó porque se alejó de él como si lo quemara.

─¿Quién? No, espera… ¿lo consentiste? ¿Tú estabas de acuerdo, verdad?

─Claro que si─ respondió frotándose la marca inconscientemente.

Que Peggy creyera que alguien podría obligarlo le ofendió un poco pero entendió su preocupación. Estaba por decir algo más pero se sobresaltó cuando la puerta de su lado se abrió abruptamente y Peggy volvió a gruñir recibiendo otro como respuesta.

─Rogers ven conmigo─ reconoció al instante su voz e instintivamente se interpuso para que Peggy no saltara sobre el Alfa que se atrevió a abrir de esa forma su auto y además gruñirle como si tuviera derecho a hacerlo ─Tengo a Peter en la camioneta, baja ahora.

Peter… miró a Peggy y ella lo miró confusa a lo que él solo asintió a la pregunta silenciosa de ella y bajó del auto. Pudo sentir su mirada mientras se alejaba caminando detrás de Tony, quien iba delante de él con unos pocos pasos de distancia. Pudo captar el aroma picante de molestia pero no le dio mucha importancia, solo quería verificar a Peter y llegar a casa.

─Sube─ apretó los labios molesto por la forma en que Tony esquivaba su mirada y hablaba entre dientes cosas que no lograba entender. Peter se acurrucó contra él cuando se sentó a su lado, estaba dormido y olía a alcohol. Al parecer el chico estaba en peores condiciones que él, ignoró el aroma y las palabras que Tony murmuraba y miró por la ventanilla. Estaba amaneciendo.

Tony había ido por Peter. Se había preocupado por Peter… y de cierta forma al parecer también por él.

***

Cuando estacionó frente a la casa suspiró apretando el volante hasta que sus nudillos se pusieron blancos. Estaba molesto. No podía dejar de pensar en que su Omega se había encontrado otro Alfa en medio de la noche y que estaba muy cerca de ella, dejando que tocara su marca. Aunque la parte racional de su cerebro le decía que a pesar de haber puesto aquella marca en el Omega nunca le pidió que fuera realmente su Omega.

─Maldita sea…─ gruñó disponiéndose a mirar a su primo y a Steve. Ambos dormían plácidamente mientras él estaba teniendo un maldito dolor de cabeza. El chico también lo había asustado, cuando recibió una llamada de la estación de policía no dudó en tomar la camioneta que queda en la propiedad de Rogers para los empleados ─Ven Peter, te llevaré a tu cuarto.

Otro con el sueño pesado, por poco tuvo que arrastrarlo fuera del vehículo y luego para agilizar más las cosas lo levantó. Se sorprendió un poco por lo ligero que resultó mientras subía las escaleras. Aunque casi lo deja caer cuando pasó por la habitación de Bruce y escuchó es inconfundible sonido de un gemido seguido de jadeos y gruñidos.

Al parecer Bruce cedió al culo que se le paseaba frente a él. Sinceramente eso lo sorprendió, bromeaba con Banner sobre que tuviera una aventura pero no esperó que él lo hiciera realmente.

Dejó a Peter en su cama y le sacó las zapatillas para luego taparlo. Ignoró los sonidos que salían de aquel cuarto al pasar por ahí y bajó para despertar a Rogers. Su ego nuevamente fue golpeado y por el mismo Omega por obviamente no poder cargarlo como hizo con Peter.

─Rogers, vamos despierta─ Steve por suerte despertó aunque se veía somnoliento y perdido. Al bajar se apoyó en él y mientras caminaba Tony lo tomó de la cintura como un reflejo. Suspiró aliviado cuando Steve pareció más atento con no tropezar con sus propios pies mientras subían las escaleras.

─¿Q-Qué es ese r-ruido?

─Nada─ respondió alentándolo a seguir su camino cuando pasaron por el cuarto de Bruce. Notó que Steve arrastró las palabras ─Yo te ayudo.

No esperó una confirmación. Sin mucha delicadeza dejó que el Omega callera en la cama y le sacó sus zapatillas, no planeaba ir más lejos pero al parecer Steve quería estar más cómodo aun porque se había desabrochado los pantalones e intentaba bajarlos.

─Dijiste que ayudarías…

─Oh, claro. Sí─ no es como si no lo hubiera visto desnudo ya y además lo había tocado mucho antes. Tragó fuertemente saliva, algo en él le gritaba tocar y marcar nuevamente al Omega que tenía frente a él. Que sacara cualquier rastro de otro Alfa de él.

Fue malditamente despacio, mordió su labio inferior cuando sacó su pantalón y desabrochó su camisa. Las yemas de sus dedos tocaron los muslos del Omega y comenzó a sentirse embriagado.

Mio.

Sus dedos siguieron recorriendo su cuerpo, constatando que no hubiera rastro de otro Alfa en él. Satisfecho al ver el estremecimiento de su Omega entre más tocaba, sonriendo al llegar a su marca.

─Me gustas mucho Steve, siento ganas de mantenerte en mi torre para que nadie te toque o te vea y si alguien se te acerca quiero que vea que tienes mi marca. ¿Eso tiene algún sentido para ti? Casi no nos conocemos, pero… Dios, creo que voy a sufrir cuando vuelva a mi hogar y no te tenga conmigo.

Su boca habló sin que pudiera evitarlo, no tendría que estar diciendo esas cosas pero era lo más sincero que podía ser.

─Creo que también podría enloquecer ante la ida de que en mi ausencia otros Alfas van a rondarte. Hoy quería arrancar la mano de esa mujer, quería…

─Tony─ desvió su vista de su marca y vio directamente a los ojos azules de su Omega. Los parpados de Steve estaban a punto de cerrarse ─Voy a ir a Nueva York con Clint y Loki… creo que podría verte allá.

─Quiero hacer algo más que verte─ le sonrió sintiéndose extrañamente aliviado al aceptar lo que sus instintos le gritaban desde que llegó a este lugar ─Dime una cosa Steve, ¿Quién es tu Alfa?

Sus uñas rasparon la marca que él había hecho a su Omega. No quería que nadie más lo tocara. Sentía algo salvaje en su interior quemar ante la idea de que su Omega estuviera con otro.

─¿Quién es tu Alfa?

Repitió la pregunta gruñendo sin poder evitarlo, dejando que sus feromonas le dijeran al Omega que estaba marcando el lugar como su propiedad para alejar a cualquier otro Alfa.

─Tu…─ Steve parpadeó frunciendo el ceño aparentemente intentando no volver a dormirse ─Tu eres mi Alfa, Tony.

Chapter Text

La primera vez que se emborrachó fue durante la fiesta de graduación de la generación del hermano de Clint. Tenía dieciséis años y esa noche aprendió dos valiosas lecciones: nunca aceptar una bebida abierta de un extraño y designar a alguien confiable para que se mantuviera sobrio y vigilara que las cosas no se les fuera de las manos.

Lo primero lo aprendió cuando luego de beber una cerveza ofrecida por uno de los chicos que estaban en la fiesta se sintió tan eufórico y fuera de sí que terminó desnudo en la casa de Carter cometiendo así una tontería que casi le costó su amistad con Peggy, causó que Sharon tuviera que irse antes de lo previsto de la casa de sus tíos (y de la peor forma) y para rematar sufrió una descompostura que por poco hizo que su madre lo llevara al hospital de lo mal que estaba. Lo segundo lo aprendió luego de esa noche también cuando Clint contó que a él no le fue mejor y que Loki (el que no bebía y tenía que vigilar) terminó con un ojo morado y la promesa de no volver a ir a una maldita fiesta de adolescentes estúpidos.

Entonces a partir de esa noche Steve se prometió no beber más de la cuenta y en lo posible evitarlo.

Pero su promesa se fue al demonio anoche cuando tomó de más con Peggy. No recordaba mucho para ser sincero. Tenía pequeños flashes de estar en la barra pidiendo una cerveza, caminar muy rápido junto con Peggy y luego... Tony sobre él.

"--Dime una cosa Steve, ¿Quién es tu Alfa?"

Se estremeció sin poder evitarlo, el recuerdo de la voz de Tony se sintió como si lo tuviera contra su oído ahora mismo. Pero no, Tony estaba durmiendo como todos los demás en la casa. Él era el único despierto a las seis de la mañana, con un dolor de cabeza insoportable y con la vergüenza de no saber qué había pasado anoche y peor, cual había sido su respuesta a esa pregunta. Si es que realmente Tony la hizo y no era un malentendido suyo.

"--¿Quién es tu Alfa?"

Dios... parecía real, pero no recordaba más nada.

Golpeó su frente contra la mesa de la cocina. Todo iba bien, Tony se iría y podrían verse de vez en cuando por Peter. No habría nada que los incomodara, como dos adultos podrían mantener un buen trato cuando se vieran sin dar más importancia a la necesitaría a lo que hicieron. Pero ahora todo no iba a ir tan bien.

No podría olvidar aquella pregunta, la marca en su cuello o cómo se siente tener a Tony a su lado. El aroma del Alfa en su cuarto haciendo que se sintiera seguro y a gusto al igual que si estuviera en su nido.
Todo se sentía más personal y eso complicaba que pudiera verlo como si nada en un futuro.

El sonido de unos pasos lo alertó y se sentó bien. Viendo su taza con el café frío que no bebió por estar pensando.

--Buen día-- saludó a Bruce, que estaba vestido con un pantalón de mezclilla, una remera blanca un tanto holgada y unas zapatillas deportivas negras. Más casual de lo que acostumbró usar durante su estadía.

Y...un aroma familiar estaba mezclado con el del Alfa.

--Buenos días, Steven.

--"Steve", mi mamá solo me llamaba así cuando estaba enojada así que Steve esta bien.

--Ok-- el doctor se veía incómodo. Obviamente no esperaba encontrar a nadie despierto --. Iré a comprar algunas cosas, ¿necesitas que te traiga algo?

--Si, unos analgésicos-- sonrió avergonzado, dejando sus preguntas para Clint.

¿Qué diablos pasó anoche?

--Te aconsejo beber sólo agua y no café.

Le agradeció el consejo saliendo de la cocina sin esperar a ver que se fuera de la casa. Lo mejor para no pensar en problemas propios era meterse en los asuntos ajenos.

En su cuarto estaba Tony. Peter dormía profundamente y Clint no estaba en su cuarto así que sólo quedaba el de Bruce. Y sí, ahí se encontraba su amigo.

Clint estaba abrazando una almohada y las sábanas eran un revoltijo al final de la cama. Pero él detallito que más llamaba la atención de Steve era que su amigo estaba desnudo y apestando a Alfa.

--Clint, despierta-- pateó la cama insistente haciendo al Beta gruñir una maldición --¡Clint!

--Me duele...

--Me imagino que si-- su cara comenzó a calentarse al recordar la primera vez que estuvo con Tony. Su cuerpo se preparaba naturalmente a la intrusión del miembro de un Alfa pero aun así al otro día cuando el calor del momento se fue...

No, no pienses en ello ahora.

Negó con la cabeza cruzándose de brazos. Clint no era un Omega, es un Beta masculino, tener sexo con un Alfa no siendo un Omega o siquiera estar acostumbrado a tener sexo con hombres no era una gran idea.

--Te prepararé la bañera, levántate y vuelve a tu cuarto. Cuando salgas te daré algo para el dolor.

--Steveee... me duele...

--Nadie te mandó a acostarte con Bruce.

--Lo necesitaba, además no hicimos mucho-- se quejó al girar y mirar a Steve --. Mi culo sigue intacto, bueno, más o menos. La pierna es lo que está matando.

--¿No hicieron... mucho?

--Ayúdame a llegar al baño y luego hablamos como colegialas que perdieron la virginidad con los chicos populares.

--Está bien-- sonrió negando con la cabeza --. Aunque creo que fue con los nerds.

Ambos se rieron. Bromear estaba bien, la tensión se disipó un poco y pudo ayudar a Clint a llegar a su cuarto para tomar sus pastillas y luego darse un baño. Ayudó a Clint a meterse en la bañera para que no mojara el yeso. Dejándolo por fin solo fue a su cuarto.

Y Tony no estaba.

No sabía si sentirse aliviado o decepcionado. Quería aclarar las cosas con él y no estaba seguro de si le gustaría en lo que terminaría esa conversación. Pero no era un cobarde o un niño, tratar el asunto era lo apropiado.

Tocó la marca en su cuello pero quitó la mano rápidamente. No había tiempo para que pensara tanto. Tal vez no significaba nada para Tony. Muchos Alfas disfrutaban de dejar su marca no por estar interesado en emparejarse sino por lo bien que se sentían por las endorfinas y demás que la glándula Omega creaba durante un momento de extasis.

Aunque... Tony le mencionó que nunca había dejado su marca. Así que tal vez todo ya no significa "un buen recuerdo" y ahora lo que hicieron sería algo más especial...Dios, estaba siendo cursi.

Definitivamente no tendría que ponerse a pensar tanto.

--¿Piensas quedarte ahí más tiempo?-- Cerró los ojos fuertemente ante el susto. Evitó saltar o hacer alguna otra estupidez como gritar --No te encontré en la cama cuando desperté.

--Si, bueno, me acostumbre a madrugar...

--Con cómo estabas anoche pensé que no sabría de ti hasta el mediodía.-- Levantó una ceja ante el tono de reproche en su voz. Se hizo a un lado para dejar pasar, notando que Tony se veía como si acabara de despertar y no hubiera tenido tiempo siquiera de acomodar su cabello alborotado con su mano.

--Deberías tomar un baño.

--Tu también, tienes aún un poco del aroma de otro Alfa-- Steve parpadeó por el comentario, no tenía vestigios de que hubiera estado cerca de otro Alfa. Es más, apestaba a Tony, pero de una manera en la que ambos aromas se sentía en armonía. Como si fueran uno.

--Tony...-- llevó una de su manos a su cuello. No sintió dolor, así que supuso que no fue marcado nuevamente. Pero aun de esa manera sintió un poco de pánico, la segunda vez que Tony dejó su marca no dolió como la primera vez que lo hizo.

--¿Si?

Tony se veía despreocupado mientras se recostaba nuevamente para seguir durmiendo, como si esa fuera su cama. Y el aroma más fuerte en el cuarto podía confundir a cualquiera de que si pertenece a Tony el cuarto y lo que hay en el. Pero de nuevo, Tony no se veía nada afectado. Eso tenía que desparecer sus sospechas, él no se vería tan tranquilo si se hubiera unido a un Omega con el que planeaba tener una aventura solamente. Ya que aunque no lo hablaron exactamente estaba implícito que lo que sucedió entre ellos sería solamente una aventura. Nada más.

Miró fijamente a Tony. Se había vuelto a dormir, aparentemente pensando que sería el único que volvería a la cama por como se estiró para ocupar la mayor parte. Negó con la cabeza, de verdad no conocía a Tony pero no creía que lo marcaría sin preguntar si él estaba de acuerdo.

Y no se sentía diferente. Se supone que debía de sentirse... No tenía idea, pero diferente era seguro o al menos fue lo que le había dicho su madre cuando preguntó sobre los lazos. No había indagado mucho sobre ese tema, mucho menos con su madre, Sarah se veía triste cuando él preguntó en esa ocasión que decidió no atormentar a su madre. No tenía mucho conocimiento de qué sentiría su alguna vez se uniera a un Alfa. Pero lo único que sentía era un dolor de cabeza insoportable.
Así que no. No se había unido a un Alfa. No había ningún lazo irrevocable. Su aroma estaba mezclado armoniosamente con el de Tony por compartir tiempo juntos y estar en contacto físico constante.

Dejó de mirarlo como si lo hubieran golpeado en el rostro. Sintió una opresión en el pecho y que su estomago se retorcía, una sensación extraña y molesta. Y no por la resaca, sino por la realización de que estaba decepcionado.

--¿Steve?

"--¿Quién es tu Alfa?"

Realmente le había hecho aquella pregunta. Sí se trataba de un recuerdo. Tony había demandado saber, inspeccionó cada pulgada de su cuerpo en busca del rastro de otro Alfa, lo había visto fijamente como si lo quisiera sólo para él... No fue un sueño.

--...¿Qué es? ¿Sientes que vas a vomitar?-- Tony se había levantado y lo miraba preocupado, cerró los ojos cuando sintió sus manos sujetar su rostro. No le extrañó que se hubiera despertado, sin darse cuenta había dejado que sus emociones lo controlarán haciendo que su aroma alertará al Alfa en su cuarto.

Ahora deseaba sufrir una resaca que lo alejara de todo racionalismo. No quería pensar en que tenía razón desde un principio, todo fue una pésima idea. Esto iba a doler, cuando terminara y Tony vuelva a su vida diaria no sería más que una persona más con la que se acostó.

>>--Debí ir por ti apenas Clint me dijo dónde estabas. No te ves bien, Steve... dime qué te duele. No sé qué hacer, usualmente soy el que está en tu lugar y Pepper en el mio ahora... ¿Steve? Sólo no te desmayes, dime algo...

--Estoy bien.

Bueno, no sonó bien y que sintiera la necesidad de buscar más contacto no lo hacía sentir mejor. Esto lo estaba avergonzado, él no era así. Contaba con un buen manejo de sus emociones, pero ahora se veía con la penosa necesidad de querer buscar consuelo en Tony.

No seas patético, controlate de una buena vez...

Se reprendió mentalmente y se obligó a alejarse un poco.

--Si, claro y ahora dirás que vas a ir a trabajar. Te conozco, irás porque no quieres sentirte un holgazán o débil. Pero, ¿sabes qué? Te quedaras aquí. Esto golpea todo mi ego y orgullo pero no puedo cargarte si te desmayas...

--No me conoces.

Tony no se vio molesto por la interrupción. Parpadeó y de preocupado pasó a verse incómodo.

--Si, no te conozco desde hace mucho tiempo. Pero con lo poco que conozco de ti creo que es suficiente. Se que hay mucho más, pero... maldición, esto se siente como si se pusiera serio y no soy bueno en este tipo de conversaciones. Esperaba tener unas horas de anticipación para no arruinarlo, lo que creo que es lo mejor antes de que suelte algo estúpido o impropio. Se que eres muy mojigato y te enojas por nada... ¡Y ahí está! ¡Ya lo vez, lo estoy empeorando! Mierda... Solo métete a la cama y olvidaba esto.

No supo bien qué fue. Si la mirada inusualmente suplicante o la forma gentil en el sujeto sus muñecas atrayéndolo a la cama, pero terminó cediendo y recostandose con Tony mientras que escuchaba que su malestar pasaría pronto si descansaba.

El alfa estaba siendo considerado y parecía reacio a abandonarlo por el momento. Se sintió bien cerrar los ojos y dejar que lo tratara no como si fuera débil e inútil, sino como si fuera valioso y le importara su bienestar de verdad. Susurrando que descansara tranquilo al tiempo que daba suaves besos en su hombro hasta que luego de unos minutos sólo se quedaron recostados sin decir o hacer nada. Demostrando con su aroma que estaba a gusto tranquilizando a Tony y haciendo que pudiera dormirse nuevamente.

Se permitió pensar por un momento que él era...

"--Tu eres mi Alfa, Tony"

--Oh por...

Evitó saltar de la cama. No podía creerlo, ¿realmente había dicho aquello? Eso estaba mal, muy mal, no pudo aceptar a Tony como su Alfa cuando estaba ebrio.

¿Qué clase de idiota hacía algo así?

Podía imaginar la mirada de su madre y a Bucky... No, pensar en lo que ellos dirían no era una gran idea ahora.

Suspiró intentando relajarse, no quería volver a despertar a Tony. Con la mayor calma posible se levantó de la cama dejando su almohada para ser abrazada en su lugar.

Salió del cuarto lo más sigilosamente posible y estaba por dirigirse a las escaleras cuando un muy apurado Peter pasó junto a él corriendo hacia el baño al final del pasillo.

--Cuidado, adolescente con resaca en casa-- Clint caminaba lentamente usando de apoyo las paredes para llegar a las escaleras.

--¿Con resaca?

Recordó que Peter tenía una pequeña fiesta de despedida anoche.

--Sip. Tony fue por él cuando llamaron de la estación, se metió en una batalla campal o algo así.

--¿Batalla campal? ¿Tony fue por Peter? Tendré una charla con ese niño.

--Sipi. No lo regañes mucho.

--¿Y él me trajo a casa también?

--¿Tony? Creo que si, yo estaba ocupado. ¿Vas a quedarte parado ahí contestandome con preguntas o me ayudaras a bajar las escaleras?

--Oh... Lo siento-- de inmediato fue hacia el Beta para ayudarlo a bajar. Intentó recordar pero su memoria comenzaba a fallar mientras hablaba con Peggy --Tu hermano preguntó por ti.

Clint gruñó por lo bajo lo que seguramente era una grosería. Steve recordó subir a la camioneta de Peggy y luego... Tony gruñó. Tony estaba enojado, caminaba adelante de él y...

"--Dime una cosa Steve, ¿Quién es tu Alfa?"

--No te ves como si te hubieran follado con ira anoche. Por como se veía Tony, cuando dije que te escapaste como todo un ninja para ir a beber con tu muy buena amiga Alfa, pensé que al pobre tipo le estallaria la vena de la frente y que no te dejaría llegar a la entrada de la casa antes de saltar sobre ti para joderte en el suelo como un animal iracundo de ira y gritar "Mío, mío, mío..." como en las películas porno que veíamos en el auditorio de la escuela cuando nos tocaba limpiar el lugar.

Tony había estado celoso de Peggy. No lo tenía claro en su mente pero al parecer eso había pasado.

--Creo que Tony quiere marcarme de nuevo y eso podría formar un lazo...

--Y te sorprende porque...

--¡¿Cómo que por qué?! Él no quería nada serio, solo sexo. ¿Recuerdas? Ni siquiera nos conocemos realmente, solo se lo básico y lo que Loki me mostró de Internet estos días y si me guío por eso puedo decir que Tony no quiere terminar por formar un lazo con un Omega por el que se encapricho. ¿Y si lo hace... y luego se arrepiente? Me hará a un lado y estaré unido a un Alfa de por vida que no me quiere ver ni por casualidad. Él encontrará a otro Omega y se unirá haciéndome su segundo. Seré...

--No me esta quedando claro si eres vidente o estas describiendo la novela de las tres.

--Clint...

--Steve, tu nunca serás el segundo de ningún Alfa. Y no creo que Stark sea de los que quieren terminar con un harén de Omegas-- Clint se rió antes de llegar al sofá y soltar el brazo de Steve para lanzarse --No puedo decir exactamente qué quiere Stark de ti, pero se que tu harás lo que quieras y lo que elijas será lo correcto. Quién sabe, tal vez tengan siete hijos, se amen para siempre, su vida sexual sea espléndida y viviremos del dinero de Stark como reyes.

--¿Viviremos?-- Levantó una ceja ante el discurso de Clint. Él veía la unió Alfa-Omega como algo tan simple y sin importancia.

--Fui tu amigo durante la pobreza y ahora que vas a unirte a un Alfa rico de por vida me abandonaras. ¿En serio Steve?

--No soy pobre...

Negó con la cabeza dispuesto a dejar a Clint y ver a Peter. Hablar con el Beta sobre su incertidumbre con respecto a lo que quería Tony con él no fue buena idea.

--Comparados con Stark nosotros somos como mendigos, Steve. ¡Mendigos!

Bien, tampoco fue tan malo porque ahora estaba riendo mientras subía las escaleras. Se sentía más relajado. Y tal vez estaba volviéndose loco por nada, Tony seguramente reaccionó mal por sus instintos y nada más, terminarían con una relación respetuosa por Peter y con el tiempo olvidaría que alguna vez llevó la marca de Stark.

Y podía ignorar que eso último lo amargaba.

--¿Peter?-- Entró al baño sin tocar al escuchar sonidos de arcadas.

Peter se encontraba literalmente abrazando el escusado, pálido como un papel y la cara empapada por el sudor.

--Steve... No me siento bien.

--Puedo notarlo-- podría regañarlo más tarde. Por el momento intentaría alejar la cabeza del menor del escusado y de paso no pensar en el Alfa que dormía en su cama.

***
--Entonces no tengo que ir urgentemente a donde ustedes para arreglar algún desastre de Tony, calmar a la prensa y disculparme por él con algún pobre Omega... Bruce, dime que no tengo que preocuparme. Por favor, Tony sonaba tan eufórico y... feliz cuando habló conmigo que no pude preguntar si hizo una de las suyas.

Bruce no supo bien si era buena idea contar como al parecer su amigo estaba más que sólo encaprichado con Rogers. Realmente podía ver como ellos de alguna manera encajaban juntos. Tony se veía relajado, a gusto, sin la necesidad de actuar frente a aquel Omega.

--No te preocupes.

Suspiró esperando lo mejor. Steve no se veía como un casa fortunas y es más, al parecer no sabía el alcance financiero de Tony. Y si lo hacía feliz y lo alejaba de las fiestas bienvenido sea.

--¿Y qué hay de ti? Tony mencionó que estas detrás de un Omega. Lo único que me falta es que sigas los pasos de nuestro amigo, Bruce.

Claro, Tony no tenía tiempo para contarle sobre Steve pero si para hablar de Clint.

--Es un Beta, de categoría bajo. No es un Omega...

--¡Es cierto! ¡estás teniendo una aventura con un hombre casado!

--¿Qué? ¡No! Es divorciando y no es una aventura. Nosotros no...

No podía negar que hicieron algo. No con cómo anoche se dejó llevar un poco y manoseo a su antojo al Beta y lo hizo suplicar por más... y no, no quería recordar que tan perfecto se veía Clint suplicando y ofreciéndose.

--Ustedes me están haciendo envejecer antes de tiempo. Bruce no hagas nada que yo no haría, se el hombre responsable que eres y cuídate a ti y a Tony por favor. Tengo que irme, nos vemos pronto.

--Adiós, Pepper.

Guardó el celular en su bolsillo y suspiró viendo una vidriera de una tienda. No estaba prestando atención pero sí notó el reflejo de un hombre castaño detrás de él.

La cara del hermano de Clint no reflejaba ninguna simpatía. Francamente el tipo se veía preparado para patear culos y en especial el de Bruce.

--¿Qué crees que haces con Clinton?

Esta era la primera vez que se dirigía a él y sonaba más que molesto. Ni siquiera sabía su nombre, nunca pensó en preguntar y mucho menos al ver la enemistad entre los hermanos.

--Tu hermano es solo mi amigo.

Y si pensó que lo dicho calmaria al hombre estaba equivocado. Al contrario, acortó la distancia y su mandíbula se veía tan tensa que Bruce no se sorprendería si se rompieran sus dientes el mismo de esa manera.

--Aléjate de mi hermano. Ya es suficiente con lo de Laura para que por tu culpa hablen sobre él también.

--Escucha... No se que hablaran sobre Clint. Pero solo somos amigos-- intento razonar e ignoró las miradas curiosas en ellos.

--¿No sabes? Qué no eras tú el que se folló a Clint cuando salió ebrio del bar en el estacionamiento. No eres el dichoso Alfa que se instaló en la casa donde se está quedando para hacer Dios sabrá qué a tu antojo.

Bruce se sorprendió por cómo los rumores recorrían el lugar exagerado y cambiando lo ocurrido.

--¡Mi hermano no es una puta! ¡Vuelve por donde viniste y alejarte de él!

--¡Barton!-- ambos giraron el rostro para ver a Carter acercarse a ellos rápidamente con el ceño fruncido --Espero que no estés causando problemas de nuevo, Barney. Siempre puedes pasar un día o dos en una celda si pienso que necesitas tiempo para pensar en lo que haces.

Bruce arrugó la nariz por el aroma picante de la mujer, un Alfa. Evitaba estar junto a otros de su casta ya que usualmente el aroma de otros Alfas le resulta chocante y lo tensa involuntariamente. Pero ésta vez la cercanía de esta mujer fue bienvenida ya que hizo que el Beta frente a él retrocediera y luego de escupir las palabras: "estúpidos Alfas" se fue dedicándole una mirada de odio.

El tipo era raro.

Y ahora tenía a otra persona que lo miraba con desagrado a su lado.

--Bien, no son los dos pero al menos tengo a uno-- La mujer estaba claramente en su territorio, segura de que el forastero lo sabría y evitaría hacer algo estúpido frente a ella --Quiero hablar contigo, sígueme.

Bruce se acomodo los anteojos antes de seguir al Alfa. Ella no esperó respuesta antes, había girado segura de que iría detrás. Mostrando de esa forma más dominio.

Al menos la oficial no se veía en busca de una pelea. Aunque tampoco con intenciones de ser agradable.

*** 

 

 

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--Debemos llamar al padre Moore y hacer que expulse al demonio de Peter.

Los sonidos lamentables de Peter y, para empeorar, escucharlo vomitar como si le estuvieran practicando un lavado de estómago hacía para los que lo escucharan creyeran que el chico estaba agonizando o poseído cómo la chica del exorcista.

Que Tony lo mirara de costado como si pensara que de verdad pensara en que eran el tipo de personas que llamarían a un padre para pedir un exorcismo casi lo hizo soltar una carcajada.

--Creo que primero hay que llamar un médico-- Tony se veía preocupado y molesto. Clint no estaba seguro si estaba con ese humor de mierda por Peter con resaca, por Steve y su salidita de anoche o por ambos. Probablemente por ambos.

--¿Ya está todo arreglado?-- Acomodó la almohada donde su pierna estaba descansando, ya no dolía tanto como antes pero no quería que el dolor se intensificara de nuevo. Lo que le recordaba que debía tomar la bendita pastilla para el dolor.

--¿Con Peter? Si, todo arreglado. La asistente social vendrá esta tarde para arreglar los papeles y tengo que ir a su escuela para pedir el pase, Pepper me envió la constancia de vacante en la escuela a la que ira para que puedan darme ese papel. Y también tengo que pedir su historia médico a su doctor... No tengo idea de quién es su médico pero puedo preguntar, así que no hay problema. Ningún problema.

--Stark-- Clint sonrió evitando con todas sus fuerzas no reírse. Era un poco divertido para él que Tony pudiera pasar de enojado a ridículamente entrar en pánico. Pero también era gratificante y tranquilizador que estuviera tomándose en serio todo lo de la custodia --. Todo estará bien, Peter no te dará ningún problema. Es un gran chico.

--Lo sé, él no es el problema-- Tony pasó sus manos por su cabello y miró a Clint dudoso --. No tienes que responder, eres el amigo de Steve después de todo, pero... ¿Tu crees que piensa que es una mala idea que Peter se vaya conmigo?

--¿Importa lo que piense? ¿Es relevante?

--Me importa mucho lo que piensa sobre ésto-- Clint arrugo la nariz cuando sintió ese aroma picante y amargo que indicaba molestia. Como si Tony se hubiera ofendido.

--Si te importa, ¿por qué estas preguntándome a mi y no a él?-- había un pequeño zumbido en la mente de Clint, uno que con el que su instinto le advertía que era una muy pésima idea hacerse el listillo con un Alfa que realmente no conocía cuando estaba limitado para defenderse o escapar. Pero igualmente ignoró aquello y se recostó aun mas para mostrarse relajado --¿Es porque te importa más de lo que te gustaría? Te dolería que Steve te contestara: Tony, me acosté contigo y fue bueno, pero creo que no eres lo suficientemente buen Alfa para cuidar y velar por el bienestar de Peter. Sin mencionar que tampoco lo eres para mi, tengo mejores candidatos para tener sexo y, ¿quién sabe?, tal ves unirme y formar un lazo verdadero que me servirá para quitarte a Peter...

--¡Basta!

Clint agradeció no ser un Omega porque el gruñido de Stark hubiera causado mucho más que erizar su piel. Y no pudo evitar tensar sus músculos al reconocer que estaba en presencia de un Alfa enojado y celoso. Pensó tardíamente que tal vez no debió agregar lo de los candidatos.

Aunque si esto hacía que Tony diera el primer paso y aclarara las dudas de Steve entonces valdría la pena.

Por suerte Stark salió de la casa sin intentar mirarlo siquiera. Lo malo igualmente era que el aroma de un Alfa molesto quedó en la sala y no podía evitar sentir que debía disculparse a pesar de que su mente razonaba al mismo tiempo que no tendría que darle mayor importancia. En todo caso, el culo de Steve era el que sería el blanco de cualquier resolución de Stark. Metafórica y literalmente.

Sacó su celular mirando sus contactos. El nombre de Laura, que antes estaba agendado como: LOVE, lo tentó a seleccionarlo para llamar a pesar de que sabía que no atendería. Para ser sincero, pensaba que el no tener la posibilidad de hablar con su ex era algo bueno ya que estaba más que seguro de que no lograría controlarse y gritaría cosas de las cuales tal vez se arrepentiría luego. Pero deseaba escuchar la voz de sus hijos, los extrañaba demasiado. Nunca pensó que se encontraría en esta situación.

Cerró los ojos llevando el celular a su oído, esperando que Laura contestara. Que aunque sea lo hiciera para decir que los niños estaban bien y cortara. Pero eso no sucedió, ni siquiera sono mas de una vez y directamente recibió el contestador de una voz artificial diciendo que el número estaba fuera de servicio.

Apretó el celular con fuerza, evitando con todo su ser lanzar el aparato. No podía permitirse el comprar otro si lo rompía, no volvería a la tienda con su padre y hermano después de todo. Y sus ahorros debía de comenzar a cuidarlos más. En realidad tendría que comenzar a pensar en qué demonios haría de su vida ahora. Hasta el momento había trabajado en la tienda de su padre y haciendo algunos trabajos por su cuenta, Laura trabajaba como maestra y juntos supieron manejar el dinero para permitirse una pequeña casa y proveer a sus hijos. Pero ahora todo había cambiado.

--¡Clint, llama al consultorio de mi doctor y dile que estoy llevando a Peter!

De inmediato dejó sus pensamientos a un lado y se levantó para ir hacia el teléfono de la casa. Había una libreta con los números importantes junto al aparato y mientras marcaba escuchó a Steve bajar por las escaleras con un muy descompuesto Peter.

Pudo escuchar a Tony hablar cuando salieron y luego el inconfundible ruido de la camioneta siendo encendida. Clint resopló al colgar el teléfono y sentir dolor en su pierna, al parecer no estaba haciendo un gran trabajo con aquello de guardar reposo.

Ni siquiera cuando estuvo en cama lo hizo, porque: dejar que un Alfa lo follara con sus dedos mientras le chupaba el pene como todo un profesional y luego permitirle que se viniera entre sus muslos dejándolo totalmente exhausto... sí, definitivamente no contaba como reposo.

***

Las mesas al rededor de los Alfas en la pequeña cafetería estaban vacías, el lugar siempre se encontraba con adolescentes pasando el rato o parejas disfrutando del acogedor lugar. Hoy no era el caso. Solo los Betas se animaban, con una distancia prudente, el estar en el lugar y aún así no podían evitar sentir el aura tensa y peligrosa.

Bruce suspiró mientras se quitaba los anteojos y los dejaba en la mesa. Miró fijamente a la mujer Alfa sentada frente a él y notó con molestia que ella, sin contar su aroma picante y amargo, no mostraba algún otro indicio de estar provocándole deliberadamente. Él por el contrario tenía todas las señales de que efectivamente estaba aceptando la provocación y dejando que sus instintos de apoco afloraran. Sus músculos estaban tensos, su postura recta y no encorvada como acostumbraba, además el leve brillo en sus ojos advertían que estaba pendiendo de un hilo su poca paciencia con las personas de su casta.

Había olvidado completamente la sensación tan incómoda e irritante que le causaba estar con un Alfa con un nivel de dominio y territorial tan alto. Claro que vivía con otro Alfa, pero Tony no contaba con un nivel alto en cuanto dominio y eso fue una gran ventaja para poder acercarse a Bruce.

--¿Nada?¿Te quedarás callado?-- Bruce apretó los labios fuertemente evitando soltar un gruñido. Carter de igual forma supo que él estaba al borde, ella le sonrió por primera vez. Aunque no fue amistosa --... Asististe varias veces a la corte de familia por cargos de agrecion, definitivamente entrabas y salías del tribunal como si fuera tu segundo hogar. Pero subiste de nivel a los dieciséis cuando de juzgaron como adulto por tentativa de homicidio. Debiste tener mucha suerte, por los cargos en tu contra y antecedentes. Absuelto del cargo de tentativa de homicidio, pero te condenaron a tres años por lesiones graves: dos años en una institución de menores para ayuda psicológica, ¿control de ira, verdad? Y el resto bajo arresto domiciliario. Mucha suerte la tuya el haber terminado con Tony Stark, otra joyita humana...

Un gruñido retumbó en el lugar y Bruce tardó en percatarse de él fue el que lo causó. Dando una mirada a su alrededor pudo ver a los Betas que se congelaron en sus sitios y a la pelirroja que momentos antes lo había atendido. Todo estaba mal, debía alejarse de la mujer antes de cometer una tontería. Sin darle una segunda mirada a Carter se levantó y dejó dinero junto a su taza de té que ni siquiera probó.

Tenía los nervios de punta. Y terminó tambaleando el borde cuando escuchó como tan descaradamente insinuaba que Tony era otra mala persona siendo él su amigo, el que le dió un hogar sin indagar o juzgarlo por lo que hizo.

--¡Espera!-- maldijo por dentro deteniendo sus pasos, cuando Carter lo alcanzó esperó que ella lo desafiara abiertamente. Pero solo cuadro los hombros y apuntó con la barbilla hacia adelante --Caminemos.

Las miradas estaban puestas en ellos, lo cual no era una sorpresa. El aire fresco ayudaba un poco, pero sería mejor si no tuviera a la causante de su predicamento a su lado.

No había un lazo familiar que le advirtiera que ella tuviera intención de formar una manada con Rogers, Clint o Peter. Pudo sentirlo en Clint, había un lazo desarrollándose en esa casa. Hasta pudo sentirlo en ese tipo que lo hacía sentir incómodo, Loki. Seguramente si Tony y él no hubieran interrumpido para esta fecha ellos habrían consolidado el lazo familiar, los rangos, y serían una manada. Pero aunque ese fuera el caso, Carter no era parte de ese plan y no tenía derecho de reclamar.

Ella no era familiar del Omega o el Beta. Tampoco contaba con un lazo que le hiciera pensar que formarían una manada. Así que su imposición era ridícula.

O al menos eso era lo que sus instintos le decían.

Con el grano de cordura que poseía apeló por no ser agresivo y ponerla en su sitio de la forma que como Alfa debía hacer.

--Entiendo que eres amiga de Steven y Clint, pero si no vas a arrestarme entonces nuestro paseo terminó aquí.

***

--¡¿En serio?! ¿Era para tanto?

--Si, Clint. Cuando termine el suero podremos ir a casa. Peter ahora está dormido, Dios... estaba tan pálido, me dio un susto de muerte.

--Steve, eso último es lo mismo que tú mamá dijo aquella vez que te emborrachaste y casi te mueres-- se rió recordando el regaño que recibió de mamá Rogers cuando llamó para saber cómo había llegado su amigo a su casa --¡Te estás convirtiendo en Sarah Rogers! Pronto te veremos con delantales floreados y haciendo huertas o pequeños jardines...

--No puedes tomarte nada en serio, ¿Verdad?

Clint sonrió aliviado al escuchar una risa de Steve. No había problema para hablar de Sarah o mencionarla, pero a veces Steve no estaba de humor y se sentía mal al recordar a su familia, en especial a su madre.

--¿Cómo está Tony? Me imagino que enloqueció y se lamentaba o preparaba el velorio de Peter-- realmente lo imaginaba. Frunció el ceño cuando Steve no contestó --¿Steve?

--Si, sigo aquí. Y Tony... Lo envié a buscar algo para comer y unas aspirinas o cualquier cosa para el dolor de cabeza.

--Supongo que esa es tu linda manera de deshacerte de él, ¿Eh?

Conociendo a Steve eso era así. Tony le agradaba, es más, tal vez y hasta se está enamorado de ese hombre. Lo más probable era que queriendo ser amable pero al mismo tiempo despacharlo del lugar usara una escusa de esas sabiendo que el Alfa se iría sin pensarlo dos veces.

--¡No! Bueno... Si. Estaba frenético, como un niño hiperactivo y hacía preguntas fatalistas o gruñía a todo el que se me acercara a Peter y a mi. Aprecio la preocupación y que a su manera sea considerado, pero me duele la cabeza y todo este asunto de Peter intoxicado por alcohol y... Que me siento raro junto a Tony no me... No me siento bien.

--Entiendo-- Suspiró recostándose en el sillón y aguantando un bostezo, anoche no había dormido tanto --Sabes pase lo que pase contigo y Stark estará bien si es lo que verdaderamente quieres, no se trata de lo correcto sino de cómo te sientas.

--Lo sé, pero no... Espera, acaba de entrar Tony-- Clint pudo escuchar la voz de Stark diciendo algo sobre que no sabía qué quería --Clint, debo colgar y no cocinen nada para el almuerzo. Tony acaba de traer comida para diez personas...

Bueno, eso sonaba a algo que haría Stark. Clint sonrió pensando en lo que se había metido Steve. Pero si lo hacía feliz...

Miró su teléfono nuevamente, el lugar era demasiado silencioso. ¿Qué posibilidad había de llamar a Bruce y no sentirse patético?

Dejó el celular a un lado y cerró los ojos. No podía llamar a Bruce sin una buena razón, aprovecharse de la bondad del Alfa no era correcto. Tal vez lograría dormir un poco hasta que alguien volviera a casa y no se sintiera tan solo.

***

Bruce no entendió nada de lo que dijo Tony cuando lo llamó. Y sinceramente no estaba de humor para adivinar así que si no llamaba de nuevo seguramente no era una emergencia. Las palabras de Carter seguían en su cabeza.

"-No es personal, no tengo ningún problema contigo. Así como leí en tus archivos la condena y las acusaciones también vi tu historial médico y psicológico; sé que son privados y no debería aprovecharme de mi trabajo para hacer algo así, pero Clint y Steve son mis amigos. Y Peter es como un sobrino para mí. Además... Prometí a James cuidar a su hermano y vigilar que Loki o Clint no lo convencieran para hacer algo estúpido. Y Steve me dice que irá a Nueva York con ese par, que cedió la custodia de Peter. Clint está vulnerable, lo conozco y sé que toma decisiones impulsivas. ¿Entiendes por qué me preocupa todo ésto? Se irán tan lejos, no están en su mejor momento y algo está pasando entre ellos y dos Alfas que estarán cerca en esa ciudad. Alfas de los cuales uno tiene un historial alarmante de promiscuidad y el otro cargos criminales."

Por supuesto que entendía. No dejas que quien te importe se acerque a alguien con un historial de violencia como el suyo así como así. En el fondo comprendía la necesidad de Carter de comprobar que él no fuera inestable. Al menos no había ido al extremo como lo hizo Ross para alejarlo de Betty.

"-...al final ellos son adultos y toman sus propias decisiones, por eso no pienso disuadir a Steve o a Clint de que no se acerquen a ustedes mientras estén en Nueva York. Una vez que se les mete algo en la cabeza nadie puede hacer que hagan lo contrario. Pero eso no quita que me preocupe o que intente advertirte a ti o a tu amigo que si se aprovechan de mis amigos voy a dar todo de mí para devolverles el daño."

Sonrió amargamente negando con la cabeza al estacionar frente a la casa de Rogers. Reconocía una amenaza cuando la daban y esa Alfa no fue nada indirecta cuando lo hizo, algo arriesgado teniendo en cuenta que se trataba de una oficial en ascenso y debía ganar méritos y no arriesgarse a arruinar su carrera. Le molestaba, quería iniciar una pelea con la Alfa que se atrevió a llevarlo al borde, pero su parte racional la entendía.

El silencio advirtió que no había nadie en casa o... Que debió prestar más atención a Tony cuando llamó. Recordó el incidente de las piedras contra la casa y los encuentros de aquel Alfa con Clint...

Su primer pensamiento fue que algo muy malo había sucedido y que entrar a la casa como si está si vida dependiera de ello era lo más sensato. El segundo pensamiento es que se estaba comportando como un idiota cuando entró tan abruptamente que asustó a Clint, quién aparentemente se había quedado dormido en uno de los sofás, haciendo que cayera de cara al suelo.

--¡¿Que diablos?! ¡Bruce!

Clint lo miró como si le hubiera salido un cuerno de unicornio en la frente o algo así mientras se frotaba la nariz. Parpadeó analizando lo que acababa de pasar, al parecer el poco control de impulsos de Tony era contagioso.

--Creo que rompí la puerta.

Dio unos pasos  hacia atrás y le dio un vistazo a la puerta y sí, estaba rota. Hizo una mueca de dolor y se llevó las manos a la cabeza tirando un poco de su cabello.

Por un lado se reprochaba su comportamiento, no solo el de ahora sino desde que conoció al Beta. Pero por el otro, el cual era puramente instintos, se aliviaba de estar haciendo el ridículo y encontrar todo en orden. Volvió hacia donde se encontraba Clint aún en el suelo y suspiró cansado. Ya no estaba acostumbrado a tratar con emociones fuertes y pasar el rato con una Alfa retandolo solo lo dejo con los instintos en alto. Buscando cualquier escusa para quebrarse.

--¿Estás bien?-- carraspeó mirándo a cualquier parte sientiendose cada vez más estúpido.

--Ignorando que interrumpiste mi sueño reparador de belleza, sí, estoy bien. Tu no te vez tan bien, no es que te quede mal el look desprolijo, pero creo que tus feromonas me están haciendo dar ganas de mostrar mi estómago. Alfa.

--Clint-- lo miró cansado, el Alfa en él gruñó contento de ser llamado así. Barton solo lo observó sonriendo un poco desde el suelo --Escucha, lo de anoche no puede volver a repetirse. No estás en tu mejor momento y no soy la persona indicada para ser... Nada. Creo que lo mejor es que me vaya de aquí mientras se terminan los arreglos de la tutela de Peter y que en Nueva York no nos veamos.

--¿No somos amigos? Me sentiría un idiota si me dices ahora que no somos amigos.

--Los amigos no tienen sexo, Clint.

--Es sólo una reacción biológica, ¿no? No quiere decir nada. Me gusta pasar tiempo contigo y tu aroma es relajante. Te gusta pasar tiempo conmigo y se te para el amiguito cuando estoy encima de ti o me paseo medio desnudo. ¿Qué tiene de malo?

--¡Eso mismo! ¡No debería reaccionar así, está mal en tantos niveles que....¿Que está mal conmigo?!

--¡No hay nada malo contigo!-- la voz exaltada de Clint lo desconcertó, hasta ahora el Beta no le había gritado o siquiera mostrado molestia hacia él. Y ahora estaba con el ceño fruncido y levantándose lo más rápido posible, que sinceramente no era muy rápido y hasta casi se calló --¡Deja de hablar como si fueras un villano y te estuvieras aprovechando de un pobre idiota! ¡Mírame Bruce! ¡No soy una damisela en apuros! ¡Y no estoy buscando que me salves o me cuides!¡Así que si no quieres tener nada conmigo está bien, pero si no lo quieres porque piensas que soy un idiota que no puede consentir entonces tú eres el idiota!

Bruce estaba a punto de decir algo, solo que su cerebro no estaba procesando todo a un nivel muy rápido. Y aparentemente Clint no era paciente cuando estaba molesto porque lo llamó idiota nuevamente y se giró para dejarlo en la sala boquiabierto como un...bueno: idiota.

Y la salida de Clint habría sido perfecta si no hubiera olvidado la mesita de madera que quedaba entre los sillones. Todo sucedió ridículamente rápido. En un momento Bruce se adelantó y extendió la mano para tomar el brazo de Clint y un segundo después sintió la pierna enyesada golpear su pierna izquierda haciendo que la alejara por inercia...lo cuál fue pésimo de su parte porque no estaba bien parado sobre su pierna derecha y Clint también estaba desestabilizado haciendo que la gravedad hiciera lo suyo.

El sonido de la mesita de madera rompiéndose bajo el peso de dos hombres adultos fue exagerado. Bruce parpadeó un tanto confundido. Miró a Clint pero se veía igual de perdido que él.

--Steve va a estar tan enojado-- fue lo único que escuchó y suspiró. Estaba en lo cierto, no solo en que el Omega estaría molesto por la puerta y mesa rota. --Ouch...

El quejido de Clint fue lo que lo hizo reaccionar y levantarse. Ayudó al Beta a sentarse en el sillón. ¿Era normal que tuviera ganas de reír?

--¿Estás bien?

--Tengo astillas en el culo. ¿Quieres revisar?-- bien, Clint seguía enojado. Lo cual era bueno porque así no debía preocuparse más por él... Pero no sé sentía bien. --Es broma. Ya deja de mirarme así.

Lo miró y... Lo miró hasta que Clint se desinfló rodando los ojos.

--No sé porque eres tan precavido y amable, pero no es necesario que seas así conmigo. Omitiendo que quieres tener sexo conmigo, porque es obvio que quieres, me ves como a un amigo. Y no te estoy pidiendo que nos casemos o nos hagamos pareja. Me gusta estar contigo, ser tu amigo, y se siente bien hasta cuándo me tocas así que no me siento presionado o obligado. Lo que pasó anoche y antes lo busque y lo permito porque se siente bien... Y no sé qué más decir para convencerte, analizar las cosas no es lo mío. Así que solo imitame un poco: diviértete y disfruta.

--Clint...-- suspiró mirando fijamente al Beta. ¿Que tan mal terminaría ésto? -- Si se pone incómodo hay que parar. Me agradas y eso es algo raro, no soy para nada sociable y no quiero arruinar lo que podría ser una buena amistad.

--Yo tampoco quiero eso-- Clint sonrió un poco y llevó una de sus manos al hombro de Bruce. Haciendo que se diera cuenta de que estaba demasiado cerca, arrodillado entre las piernas del Beta. --Hagamos ésto: no vamos a besarnos ni tomarnos de la mano, mirar las estrellas o lo que sea que creas que hagan las parejas. ¿Qué te parece?

Sin pensarlo mucho tomó la mano de Clint que estaba en su hombro y la besó... Para luego congelarse y mirar de nuevo al Beta.

--¿Eso es un sí? Me gusta, pero solo para aclarar... Puedes besarme donde quieras, menos los labios. Ya sabes, hay que guardar las apariencias entre nosotros-- Bruce sonrió un poco y asintió sorprendido por estar tranquilo cuando hace unos minutos estaba alterado. No se sobresaltó cuando Clint se deslizó hasta estar sentado sobre él --Te ves bien sin anteojos, Alfa.

Esta vez la palabra "Alfa" fue dicha con un tono burlón. Lejos de molestarlo terminó riendo, dejando que sus manos se movieran sin censura a las cadenas contrarias y que su rostro se escondiera entre el cuello y hombro del Beta, quién sabiendo lo que causaba exponer su cuello a un Alfa lo hizo.

Los Betas de categoría baja no contaban con una glándula de apareamiento como los Omegas, pero de alguna forma desarrollaban una pequeña glándula que emitía algunas feromonas engañosas que los podrían confundir por Omegas. Técnicamente, durante el crecimiento su desarrollo iba encaminado hacia el de los Omegas, pero por alguna razón éste desarrollo fallaba y quedaban en aquella sub-categoría Beta. Lo mismo ocurría con los Beta-Alto, como era el caso de Loki.

--Ahí te va un límite, no me muerdas...-- escuchó el jadeo de Clint y se dió cuenta que había estado besando y succionando su cuello, sus dientes apretaban el punto donde sus labios se habían ensañado antes. Quería morder, marcarlo como si fuera su Omega... --Al menos no donde sea visible.

Asintió alejándose de su cuello y analizando la posición en la que estaban, decidió empujar hacia arriba a Clint para que volviera a sentarse en el borde del sillón. Qué todo esto terminará muy mal era lo que pensó mientras quitaba a medias el pantalón junto con el boxer del beta, dejó que esa ropa se quedara amontonada al final de la pierna que no llevaba el yeso y apreció la vista dejando a un lado sus pensamientos ajenos para solo concentrarse en cómo haría que Clint terminará gritando su nombre.

—Podrías darte una idea de dónde puedes dejar algunas mordidas...— Clint sonrió levantando su remera, sin quitársela, para sujetar con sus dientes la tela entre sus dientes, exponiendo su torso y pectorales.

Bruce observó con aprecio el cuerpo de Clint. Cómo alguien con el físico y personalidad de Clint se interesó en él era un gran misterio para el Alfa. Pero recordó que el Beta estaba más interesado en el asunto del aroma y la comodidad que ésta le causaba haciendo que sus inseguridades se mantuvieran a raya, al menos por el momento.

—¿Te quedarás quieto para mí?— se rió cuando Clint le sonrió asintiendo y apretando los puños contra los cojines del sofá. Sabía perfectamente que él no era de los que se dejaba hacer y no podía callarse o quedarse sin hacer nada por mucho tiempo, así que no tomó en serio la respuesta.

Sin apartar la mirada se inclinó hasta lograr alcanzar su cadera y besar antes de morder, dejando una marca en su piel para luego acercarse a su estómago. Deliberadamente ignoró el ya interesado pene que se encontraba erecto. Paso su lengua alrededor del ombligo sintiendo un temblor antes de subir mientras sus manos masajeaba sus muslos.

La respiración de Clint se estaba volviendo pesada y su cuerpo temblaba de anticipación, jadeó a través de la tela en su boca cuando Bruce llegó a sus pezones para burlarse de ellos al mismo tiempo que una de sus manos movía su pierna sana para exponerlo más. La otra mano masajeando su muslo interno de la otra pierna, cada vez más cerca de su entrepierna dejándolo impaciente. Involuntariamente y sin darse cuenta movió sus caderas en busca de fricción, cualquier cosa.

Bruce sonrió por los movimientos de Clint y sujetó un pezón entre sus dientes un poco más fuerte de como lo estaba haciendo antes haciendo que para con sus movimientos y se retorciera. Cuando lo soltó lamió y chupó el pezón maltratado. Mirando hacia arriba notó que Clint echó su cabeza hacia atrás totalmente rendido y exponiendo su cuello, gracias a que todavía sujetaba su remera con su boca no pudo ver su cuello realmente.

Desvió la vista de ahí ante el inmenso anhelo de dejar una verdadera marca donde ahora seguro había un chupón. Se alejó para verlo mejor, escuchó un quejido por dejar de tocarlo pero lo ignoró. La cara de Clint estaba sonrojada y sus ojos nublados por la excitación, mirando su cuerpo apreció el intento de mantenerse en posición mientras su temblor no cesaba y su piel se perlaba con el sudor. Había varias marcas por sus mordidas y besos por su torso y pectorales, le gustó mucho como se veía con esas marcas hechas por él.

Satisfecho decidió proseguir.

Se agachó hasta que su cara quedó frente a la entrepierna, su respiración alertó al Beta de a dónde se encontraba haciendo que gimiera. Bruce lamió de la cabeza hasta la base del pene y luego alcanzó la mano de Clint para que dejara su agarré mortal contra el sillón para que sujetara su propia pierna en la posición que el deseaba para que siguiera totalmente expuso ante él. Gotas de presemen se escapaban por el prepucio y las lamió antes de chuparlo y lamer hacia abajo hasta llegar a sus testículos, pero no sé detuvo ahí. Su lengua tanteó la entrada del Beta y esta se contrajo ante su toque al mismo tiempo que Clint gimió más fuerte y de arqueó impaciente. Seguramente quedaría un moretón por la fuerza con la que Clint apretó su pierna. Mientras se burlaba un poco con su lengua sin meterse desabrochó su cinturón para poder bajar un poco sus propios pantalones y liberar su pene que se encontraba totalmente duro. Lo había ignorando suficiente para volcar toda su atención a Clint.

Comenzó a masturbarse al mismo tiempo que dejaba de burlarse y sin previo aviso ingresó su lengua en aquella entrada, por las actividades de la madrugada todavía estaba un poco tierno ahí y no le costó nada el hacerlo. Uno de sus dedos acompañó su lengua cuando notó que estaba más dilatado y mojado por su saliva, casi olvidó que no se trataba de un Omega y que debía prepararlo adecuadamente ya que aunque como Beta bajo era más sensible su ano no se dilataba y auto-lubricaba como los Omegas al excitarse. Cuando pudo ingresar un segundo dedo se encargó de golpear la próstata con cada golpe y besar para luego morder sus muslos.

Clint comenzó a gemir y balbucear cosas que no llegaba a comprender por la tela en su boca, volviendo a arquearse y mover sus caderas para acompañar el movimiento de los dedos que lo invadían.

Bruce alejó su rostro para ver mejor como sus dedos follaban implacablemente a Clint, imaginando que la próxima vez en vez de sus dedos sería su pene el que estaría en ese lugar. Miró hacia arriba no esperando encontrarse con la mirada de Clint antes de que volviera otra vez su cabeza hacia atrás cuando su cuerpo se tensó y apretó sus dedos al correrse sin dejar de mover sus caderas persiguiendo su orgasmo. Bruce no paró de golpear su próstata hasta que vio que la última gota de su semen cayó sobre su torso y no pudo evitar dejarse llevar por su propio orgasmo ante la vista y dejar que su propia semilla cayera sobre la de Clint manchandolo.

La respiración agitada de Bruce se escuchaba en el lugar. Sintiendo que el el cuerpo de Clint comenzó a relajarse quitó sus dedos y alejó la mano que sujetaba la pierna para que ésta bajara. Definitivamente habría un moretón ahí. Clint estaba hecho un desastre, y reconoció como el Alfa en el gruñía  satisfecho. Cuando escuchó un suspiro levantó la vista para encontrar el rostro sonriente de Clint, sus mejillas todavía estaban sonrojadas y su cabello húmedo por la transpiración. Había soltado su remera y ésta se amontonó bajo su barbilla dejando descubierto el torso y estómago totalmente manchado con vetas blancas.

—Bien... Para alguien que se negaba tanto, fuiste muy bueno en ésto...

No pudo evitar sonreír y llevar su mano a su cabello despeinandolo un tanto avergonzado por como manejó la situación.

—¡¿Qué pasó con la puerta?!

Y así de rápido volvieron a la realidad y la bruma en la que estaban sumidos se esfumó. No habían escuchado el vehículo cuando llegó. Ambos se encuentran se tensaron pero ninguno se movió. Escucharon los pasos y el grito de Tony fuera de la casa diciendo que no entrarán y luego...

—¡Oh por Dios, no!— escucharon gritar a Peter y Bruce volvió en sí para subir sus pantalones. El aroma de Omegas disgustados llegó a él a través del aroma a sexo que habían dejado ellos. —¡Jamás voy a sacar esa imagen de mi cabeza!

—Hola Peter— Clint saludó sin ninguna intensión de moverse por el momento, estaba avergonzado por ser encontrado así por el chico y  su amigo, pero aún sentía un poco torpe por las feromonas de Bruce. El chico salió corriendo con los ojos tapados por sus manos. Steve no se fue y los miró con el ceño fruncido, cara roja por lo que veía y enojo. —Hola, Steve...

Bruce se encogió un poco. No se sentía amenazado por el Omega y no sentía el impulso de expulsarlo lejos. Si se tratara de un Alfa seguramente su instinto sería ese. Steve se cruzó de brazos y miró hacia ellos pero sin mirarlos realmente, concentrado en algún punto imaginario. Su cara cada vez más roja.

—Voy a darles tiempo para que limpien todo esto y a ustedes... Airen el lugar y luego, Clint, vas a explicarme por qué la puerta de mi casa está rota y la mesita que mi abuelo hizo está hecha pedazos.

—Si, mamá— contestó Clint al fin sentándose derecho y comenzando a moverse. Su tono fue burlón pero de verdad estaba avergonzado por ser encontrado así.

—Bien— Steve ignoró el "mamá" e hizo un gesto con su mano —Estaremos afuera.

La risa de Tony fuera de la casa se escuchaba perfectamente y cuando Steve salió Clint no pudo evitar reírse. Bruce suspiró sonriendo aún avergonzado, y supo en ese instante que hacer ésto era un error. Un error del que no se arrepentiría.

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Había que arreglar varias cosas. Para empezar los cristales que ya debían de haber sido reemplazados. Luego la puerta, porque no había manera de lograr dormir sabiendo que la entrada de su hogar no tenía seguro y que un simple viento la abriría, como ahora mismo estaba ocurriendo. Y no debía olvidar la mesita de madera, aquella que tenía más años que él y que se mantuvo en muy buen estado todos estos años para terminar destrozada porque Clint no podía controlar su libido.

—Se durmió— escuchó a Tony decir llamando su atención. Miró hacia la camioneta notando que Peter en algún momento se acurrucó en los asientos.

El chico realmente lo había asustado. Y cuando el susto se fuera y viera que Peter estuviera completamente recuperado tendrían una charla.

Suspiró escondiendo su rostro entre sus brazos. Luego de haber regañado a Clint y salido de su casa a la espera que hicieran los que les pidió, se sentó cerca de la entrada usando de apoyo para sus brazos las rodillas. Tony había quedado más distanciado para evitar captar las feromonas del otro Alfa, Peter a su lado con la cara completamente roja y quejándose de haber visto demasiado. Ya habían pasado más de treinta minutos desde aquello.

—Steve— otra vez era Tony.

No levantó la vista, aún le dolía un poco la cabeza. El Alfa había estado por completo en modo protector/idiota desde que salieron hacia la pequeña clínica de su médico. Steve lo entendía, ambos estaban asustados por la palidez y el obvio malestar y dolor del adolescente. Pero no porque lo entendiera significaba que lo aceptará y agradara tener a Tony gruñendo a la pobre enfermera encargada de verificar a Peter o colocándose entre él y el doctor para que no pudiera acercarse y verlo.

—Steve— volvió a llamar Tony y Steve inhaló y exhaló aire pesadamente antes de levantar la vista y mirarlo —¿Todavía te duele la cabeza? Puedo ir por más medicamento, uno diferente.

Tony seguía en modo protector/idiota.

—Tony, solo quiero llevar a Peter a su cuarto y luego encargarme de mi casa.

Volvió a esconder su rostro. Su malestar era el resultado de la resaca, el susto por Peter y la molestia del comportamiento del Alfa.

Sintió su cara arder sabiendo que sería la comidilla para los chismosos durante un tiempo. Cuando el medico les había pedido salir del cuarto para tratar a Peter él tuvo que tomar la mano de Tony y convencerlo de dejar al chico en manos del doctor y enfermeras. Al salir todavía estaban tomados de la mano y Tony no lo soltaba, las personas que pasaban por allí los miraban y cuando el Alfa de dio cuenta se interpuso entre él y las miradas gruñendo y diciendo que se exploraran el culo antes de mirar a su Omega.

Tony lo llamó su Omega.

Solo le faltó golpearse el pecho e hincharlo como pavo real. Y eso era lo que más le molestaba, que lo llamara "su Omega" siendo que no habían hablado sobre ser nada más que el Omega que se dejó llevar con él en una pequeña comunidad desactualizada de Texas.

¿Tony quería que fueran algo más?

Si la respuesta era un sí, entonces estaba en un pequeño dilema. Steve admitía que no solo se trataba de sexo el interés que sentía por el Alfa, había más. Su arrogancia al hablar, que era molesta y fascinante a la vez. La seguridad cuando hacía algo a pesar de que no tuviera idea de lo que estaba haciendo. Su sonrisa, la seductora y coqueta que le propinaba a él y la amable y relajada que dejaba mostrar frente a Peter. Su vómito verbal, realmente no lograba seguirlo cuando comenzaba a hablar y al parecer a Tony no le molestaba o estaba acostumbrado a que no le siguieran el ritmo en este campo. Tony Stark era una mezcla entre seguridad e inseguridades, arrogancia y amabilidad.

Steve tenía que admitir que en algún momento comenzó a enamorarse del Alfa.

Pero también tenía que admitir que ahora mismo, ante la posibilidad, no sabía si estaba listo. Y es que entre más analizaba más le parecía una locura el dejarse llevar por sus instintos y apostar por alguien a quien conocía hace tan poco tiempo. No podía olvidar que Tony era un Alfa y como tal, aunque en menor medida, era posesivo y dominante por naturaleza. Y él, a pesar de su propia naturaleza, creció para ser independiente y se estableció de esa forma. Fue testigo de cómo Tony de comportó cuando se dejó llevar por sus instintos, como lo trató como al Omega que supuestamente debía proteger y mandar.

Steve no quería que lo protegiera o que lo viera como un Omega que se dejaría arrastrar de un lado a otro sin queja alguna. No podría ser como se esperaba que fuera un Omega.

¡Ni siquiera se veía como uno!

Había visto en televisión a algunos Omegas masculinos que no le resultaron delicados y pequeños como históricamente se los detallan, pero aún así tenían ciertos rasgos y porte estilizado, elegante y... Y todo lo que él nunca representaría.

No es que se considerará feo, en realidad, modestia aparte, si se veía a sí mismo objetivamente podía decir que era atractivo. Y ese no sería un problema si se tratara solo de un hombre, un Beta, pero ese no era su caso. Había tenido roces con bastantes Alfas desde que se presentó tardíamente como Omega para entender que para aquella casta había dos reacciones: Estaban los Alfas que gustaban de él, se confesaron, pero se sentían intimidados y reducidos por su tamaño y forma de ser. Steve perdió la cuenta de cuántas veces escuchó la misma frase.

"—Tal vez si fueras más pequeño no sería un problema el que seas tan desafiante."

Luego estaban los más desagradables, los que intentaban doblegarlo. Cabe decir que los segundos terminaron muy mal. Los primeros, que lo veían con anhelo y aprensión por gustar de un Omega como Steve fuero los que realmente lo lastimaron sin intensión.

Y ahí estaba el miedo de Steve. ¿Qué tal si Tony era igual? Sí, ahora parecía no importarle que físicamente sea más tonificado y alto que él, tampoco que sea totalmente independiente e indiferente de los intentos de ser cuidado. Pero luego, cuando las feromonas de apareamiento comenzarán a menguar, ¿él seguiría tan a gusto con un Omega así?

Steve sabía que no podía hacer nada con su físico y tamaño. Y en cuanto a su carácter y forma de ser tampoco. Sí lograría hacer algunos cambios, ser más indulgente en unos aspectos. Pero seguiría siendo él.

***

Tony suspiró cuando vio a Steve perderse en sus pensamientos nuevamente. Estaba preocupado, pero no quería imponerse más de la cuenta como su instinto le incitando a hacer.

Quería tanto saber qué era lo que tanto le molestaba a Steve. O más bien quería saber si era él lo que molestaba a Steve.

Tony nunca manejó bien en rechazo, de ahí que no tuviera a muchas personas en su vida que realmente fueran importantes para él. Y Steve se convirtió en una persona, no solo un Omega con el cual tener sexo. Sabía que era horrible y desensibilizado al ver a todo aquel que no fuera Pepper, Bruce y Rhodey como un ser más con el cual tratar, hacer negocios o tener sexo casual. Pero solo sabía ser de ésta forma y así cuidaba de si mismo desde los doce años.

Y ahora aparecía Steve para arruinar su estilo de vida. Amenazar su seguridad emocional y paz mental.

Barton tenía razón, le importaba demasiado la opinión de Steve. Quería agradarle, que se sintiera cómodo con su presencia, que lo viera como su madre veía a Howard a pesar de que su padre era una basura de persona. Y él era igual. Tal vez no al nivel de Howard, pero partía de la misma base de errores y seguramente seguiría los mismos pasos. La manzana nunca cae lejos del árbol.

Tony estaba consciente de no ser buen material para pareja. La única vez que realmente lo intentó falló espectacularmente y casi arruina una buena amistad. Y con Steve se estaba guiando por sus instintos, cosa que nunca hizo.

¿Qué posibilidades había que sus propios instintos estuvieran jodiendolo?

Tony no sabía si reír o llorar, había una gran posibilidad de que estuviera siendo timado por sus propios instintos. Nunca supo cómo leer y actuar sobre algo tan simple para cualquier Alfa como lo eran sus instintos, así que prefirió reinventarse y aprender a ignorar la mayoría de sus instintos. A tal punto de que en un momento de su vida elegía como parejas sexuales a hombres o mujeres Alfa, no porque tuviera gusto por miembros de su propia casta, sino porque quería demostrar que podía.

—Tony— miró hacia la camioneta para encontrar a Peter mirándolo con cautela. —¿Estás bien?

—Si, solo estoy pensando. Analizando opciones como cualquier persona normal, porque eso es lo que se hace...

—¿Y qué opciones estás analizado?— Peter lo interrumpió sonriendo, aunque Tony notó cierto temblor en el acto haciendo que se diera cuenta que el mocoso tal vez pensó que estaba dudando después de todo de convertirse en su tutor legal.

—Cosas de adultos— decidió contestar ganando un bufido de Peter. Volvió a mirar a Steve, seguía en la misma posición.

—Le gustas mucho— Peter sonrió más cálidamente cuando volvió a verlo —. A Steve, le gustas.

—Por supuesto que sí, ¿cómo no hacerlo?— bromeó intentando mostrar seguridad que no tenía.

—Hablo enserio, a él le gustaron pocas personas y todos fueron idiotas según Clint. Y siempre se hecho la culpa a si mismo en vez de a ellos por ser tan pretenciosos. Steve es muy consciente de sí mismo, digo, ésta bastante acomplejado por los estereotipos que todos tienen con los Omegas.

—Hay más Omegas que son tan altos como él, no todos son delicados y sumisos. Conocí a muchos que eran pequeñas arpías manipuladoras, pero no veo nada malo con Steve. Es perfecto.— debía contener su lengua para no dejar salir palabras cursis que lo dejaran como idiota.

—Díselo— Peter se encogió de hombros —. Solo se sincero.

—No te molesta, recuerdo bien tu intento de advertirme sobre meterme con Steve.

—Si, lamento eso— hizo una mueca recordando como desconfiaba de Tony —Solo quería cuidarlo al igual que él lo hace conmigo. Pienso que sería lindo que alguien cuide de él al igual que cuida a todos.

—Peter...— no sabía qué decir, él quería ser esa persona para Steve. Al mismo tiempo que quería ser tratado de la misma forma por el Omega. —No sé si pueda ser así.

—Pero quieres serlo y eso es algo. Y sé que él también quiere. Tal vez ambos lleguen a un punto medio y dejarse querer.

Lo hacía sonar tan simple. Y si fueran dos Betas seguramente lo sería. Pero no, eran Alfa y Omega y si marcaba a Steve aquella marca se quedaría por siempre. Cómo Alfa podría marcar a otro Omega en el futuro si no funcionaba con Steve, pero no podía ser tan egoísta.

—Creo que debes dejar de leer novelas de Jane Austen.

Peter se rió y volvió a cerrar los ojos, aparentemente con intención de volver a dormir. Se veía mucho mejor, pero estaba cansando.

Tony suspiró y volvió a mirar a Steve. Ahora el rubio lo miraba, seguramente prestando atención a la interacción que tuvo con Peter. No estaba cerca así que a menos que tuviera una audición increíblemente buena no había manera de que hubiera escuchado. Se acercó y se sentó a su lado, se sentía raro mirar a Steve desde arriba. Y la imagen fugas de Steve desnudo, arrodillado frente a él no venía al caso ahora mismo.

—Conozco un buen lugar para cenar.

Ambos fruncieron el ceño.

Ok, eso no es de lo que Tony quería hablar.

—¿Me estás invitando a salir?

El tono de Steve fue entre burlón e incrédulo. Tony no podía culparlo realmente, lo primero que hizo con él fue intentar, con éxito, tener relaciones sexuales y luego comenzó a conocerlo para ahora invitarlo a cenar. Fue el orden incorrecto, ¿pero como hubiera sabido que querría conseguir más que sexo del Omega?

—Yo... ¿Sí?

—¡¿Me preguntas a mi?! No soy el que dijo lo del buen lugar— Steve soltó una carcajada, pero Tony no se molestó porque el Omega se riera literalmente en su cara. Más bien se deleitó con el sonrojó que comenzó a colorear la cara de Steve. Había algo fascinante en hacer que alguien como él tuviera esas reacciones. —Nunca invité a alguien a cenar, mucho menos me invitaron a mi.

—Bueno, es una pena, pero me alegra un poco ser el primero— mentira, le estaba tomando toda la fuerza del mundo no sonreír y mostrarse encantado de ser el primero en invitar al Omega a algo así como una cita.

—¿Entonces es una...?

—¿Cita? Creo que sí. Salir juntos, ir a cenar y luego...— levantó la cejas sugestivamente de arriba abajo — suena como una cita. También hay museos y galerías de arte, no es que me agraden esos lugares pero algo me dice que te gustaría pasar el rato en esos lugares. Podría sacrificarme por ti.

—Mi héroe— se burló Steve y luego lo miró de reojo. —Entonces no me estás invitado a una sola cita. Sino a varias.

—Pienso a futuro, Steve.— se maldijo porque quería sonar serio pero salió su tono habitual, sarcástico. Carraspeó y abrió la boca antes de que Steve pudiera decir algo más —. Quiero probar algo contigo, pero creo que sería una buena idea no lanzarnos de cabeza a algo que podría atarnos de por vida. Así qué, ¿Quieres intentar ver si somos compatibles? Tu aroma me encanta y se une al mío perfectamente, el sexo es genial y me agrada prácticamente todo de tí. ¿Es igual para ti? Creo que debí preguntar primero eso, ahora me sentiría muy mal si me dices que ésto es unilateral. Mierda, rebobina Steve y...

—Tony— Steve apretó su rodilla con su mano para llamar su atención —. Me parece una buena idea y no es unilateral. Quiero que todo esté claro contigo, es obvio que no soy como los demás Omegas y tal vez ahora no te moleste, pero sé que para los Alfas es difícil no tener el control.

—Steve, créeme cuando te digo que lo que más adoro de tí es que  no seas el estereotipo Omega. Me calienta mucho cuando me desafías y eso solo es un decir porque no solo me pongo cachondo. Ese no era el punto. También es un gran alivio, la verdad si estamos siendo sinceros aquí para no llevarnos una mala pasada luego tengo que decir que seguramente yo sea el dependiente y asfixiante de ésta relación.

—¿Ahora estamos en una relación?

—No, creo que más bien estamos en un proyecto. ¿Si entiendes que no soy un Alfa muy dominante pero si posesivo y probablemente dependiente?

—¿Y tú entiendes que no soy un Omega sumiso que acata órdenes y no necesita ni quiere a un Alfa que esté midiendo sus pasos?

—Si.

—Yo también— escuchó un suspiro de alivio de Steve. Y él también soltó un suspiro que no sabía que aguantaba. —Pero...

Tony cerró los ojos, por supuesto debía de haber un "pero". Nada podía ir tan bien.

—Pero— repitió incitando a que prosiguiera y levantando una ceja al notar que el sonrojo de Steve volvía.

—Pero podemos explotar mi lado sumiso en privado, no me molesta que te pongas más... Uhm...

Tony no pudo evitarlo. Se sentía eufórico. Steve Rogers era simplemente perfecto. Cuando vio el casi rojo en la cara de Steve cuando no pudo terminar de decir lo que quería se abalanzó contra él haciendo que cayera de espaldas. Algo le decía que no se cansaría de besar sus labios nunca. Fue un tanto bruto cuando chocó su boca contra la suya, pero pronto encontró el ángulo correcto para saborear sus labios. Steve se dejó llevar y se derritió bajo su peso, sabía bien que Steve podía darle la vuelta y quitarle de encina sin problema si se lo proponía y eso lo hacía acelerar mas. Quería... Quería follar. ¿Por qué no lo estaban haciendo?

—Tony, estamos fuera de la casa y creo que Peter ya vio demasiado.

—¡Sí, por favor, no se olviden que sigo aquí!

Tony sonrió enterrando su rostro contra el cuello de Steve, su aroma simplemente era perfecto. Los músculos del Omega ahora estaban completamente relajados y ladeo la cabeza para darle mas acceso a su cuello, olfateando directamente de la fuente de su glándula de apareamiento. Realmente quería que las cosas funcionaran.

Por primera vez la palabra familia apareció en su mente sin causarle pánico.

***

Chapter Text

—¿Seguro que tienes todo? 

Peter rodó los ojos por la pregunta de Steve, habían hecho sus bolsos juntos. Ido a la escuela por sus papeles. Hasta tenían el historial medico listo para entregar al que seria el nuevo doctor del menor en Manhattan. La asistente había tenido los papeles listos y sin ninguna demora todo el tramite de tutor transcurrió sin problema alguno. Hubo una pequeña reunión controlada por los adultos en la casa (CERO alcohol)  y por fin había llegado el día en el que Peter viajaría junto con Tony y Bruce a su nuevo hogar.

Steve y Tony se veían mas asustados que él por el viaje. No es que Peter no estuviera acojonado por todo el cambio, pero había entendido que si quería tener mejores oportunidades debía irse. Mary Jane le deseo un buen viaje y lo animo diciendo que se verían pronto. Sus amigo, "los raritos" como los llamaban en la escuela, le recordaron no olvidar conectarse para jugar online con ellos y que cuando volviera de visita trajera algo interesante para ellos. Hablo por Skype con su amigo de Internet, para decirle que iría a su misma escuela. Después de todo Ned dijo que, si ignoraba a los matones, la escuela de Ciencia y Tecnología de Midtown era la mejor. Y Tony dijo que Pepper consiguió inscribirlo a pesar de la altura del año escolar.

Así que Peter estaba en una mezcla aterrorizante de miedo, jubilo y demás emociones que no sabia identificar.

—Si algo falta puedo decirte por teléfono y luego cuando viajes con Loki y Clint puedes alcanzármelo. Aunque no me falta nada, lo juro— sonrió a Steve antes de abrazarlo, ambos Omegas se deslizaron en su lado emocional mas fácilmente de lo acostumbrado.

Peter había insistido en despedirse en casa, no quería miradas indiscretas sobre ellos.

—Nos vemos en unos días, recuerda llamar cuando llegues. 

—No lo olvidare— Peter decidió no mencionar al Omega mas alto que estaba abrazándolo con mas fuerza de lo común y que necesitaba aire.

Cuando se vio libre de los brazos de Steve decidió salir para subir a la camioneta, donde lo esperaba Loki para alcanzarlos hasta la pequeña ciudad que seguramente en un día le parecería aun mas pequeña en comparación a la que lo esperaba.

Steve miró a Peter salir para encontrarse con Loki y dejó escapar un suspiro tembloroso. Había aceptado que Tony sería el tutor del chico, que ya no viviría con él, que... Mierda, no, no iba a llorar.

—Hey... Steve, tranquilo— Cerró los ojos y por un momento deseó poder tener la capacidad de maldecir a conciencia sin problemas. Sintió que Tony tomó sus manos y lo jaló despacio —Ven, siéntate un momento.

Su cuerpo se movió a pesar de que su mente quedó en blanco. Había algo en el pedido de Tony, su tono. Un Alfa estaba dando un comando, su Alfa.

Y no se sentía mal el dejarse llevar.

—Muy bien, respira conmigo.

Comenzó a imitar la respiración de Tony, no supo en qué momento había comenzado a tener problemas respirar, pero ahora estaba haciéndolo bien así que se relajó en el sonido de la respiración de Tony. La forma en la que sus brazos eran frotados era reconfortante. Su aroma.

Abrió los ojos y se encontró frente a frente con Tony.

—Lo siento— carraspeó avergonzado y miró hacia otro lado —, no soy así. No soy emocional...

—Esta bien, en realidad debo agradecerte— Tony se rió y Steve volvió a mirarlo —. Estaba a punto de tener un ataque de pánico, pero acabas de hacer que me concentrará en tí.

Steve decidió tomarlo como una broma y no pensar en Tony entrando en pánico junto con él.

Frunció el ceño cuando notó que el castaño vaciló en hablar.

—Iba a decir algo estúpido— le sonrió y luego suspiró —¿Estaras bien? ¿Debo decirle a Clint que...?

—No, no le digas nada a Clint.— se escuchó un par de bocinazos
—Creo que ya tienes que irte.

—Te veo en unos días, prometo no perder al mocoso por el camino.

—Nos vemos, Tony.— se acercó y chocó sus labios en un beso casto, tranquilo. Se sintió natural despedirlo así. —Cuida a Peter y a tí también.

—Lo que quieras— murmuró Tony volviendo a besarlo. Steve sonrió entre el beso.

—Hablo enserio.

—Yo también— otra serie de bocinazos, Loki estaba perdiendo la paciencia. —Y tendremos una gran cita. El final será mi postre favorito, pero todo lo demás será agradable.

—¿Ni siquiera pensaste en la posibilidad de que no quiera tener sexo en mi primera cita?

Steve estaba bromeando, si todo salía bien y las cosas se encaminaban hacia ese rumbo él no tendría problema alguno. El sexo con Tony fue muy bueno, más que bueno, y tenía que admitir que esperaba con ansias volver a hacerlo con el Alfa.

—Por supuesto que no lo pensé ¿Cómo no querrías un poco de ésto? Te lo juro, Stevie, sentirás una abstinencia increíble por mi que talvez y no lleguemos al restaurante.

Ambos rieron y miraron hacia las escaleras cuando escucharon pasos. Clint bajaba siendo ayudado por Bruce. El cabello de Clint estaba desordenado y su cara roja, además que su ropa estaba mal arreglada. Bruce intentaba arreglar su cabello con una mano.

—Debimos tener nuestra despedida privada como ellos.

—Viajaremos en tres días, Stark—Clint rodó los ojos. Steve y Tony, a su parecer, estaban tomando ésta "separación" y mudanza de Peter muy exageradamente. Peter seguiría en contacto y podría volver con Steve de vez en cuando, y se verían esa misma semana además.

—Eso no te impidió hacer un rapidito con Bruce.

—Tony— Bruce se quejó avergonzado, no estaba acostumbrado a ventilar al mundo sus acciones, mucho menos las sexuales.

Steve estaba por frenar a Clint cuando supo que diría algo que lo avergonzaría, pero fue tarde.

—Ustedes tuvieron una buena dosis de sexo, nosotros no llegamos al final. Nos merecíamos ese rapidito en el...

—Clint...—Bruce frunció el ceño a Tony al escucharlo reír.

Por su parte Steve no estaba seguro si de avergonzarse o enojarse por cómo su amigo hablaba de su vida privada con tanta liviandad. Igualmente no tuvo tiempo de reaccionar porque Loki entró dentro de la casa fulminando a todos con la mirada.

—No se irán a la guerra, así que muévanse— luego arrugó la nariz —Y controlen sus hormonas.

Dicho aquello sacó unos anteojos negros de su bolsillo y se los puso quejándose de que el sol era insoportable hoy.

—Bien, creo que ahora sí debemos irnos— Tony lo tomó nuevamente de la mano. Y miró fijamente su cuello, más específicamente el lugar donde se encontraba la marca de apareamiento. Steve odió sentir su cara calentándose, sabía a la perfección lo que pasaba por la mente del Alfa.

Decidió salir con Tony siguiéndolo y aún tomando su mano. Al salir se topó con la mirada impaciente de Peter, el adolescente se veía aburrido y acalorado gracias a estar esperando en el mismo sitio bajo el rayo del sol. Aunque su mirada volvió a una preocupada cuando se dio cuenta que ahora sí se iría.

Esta vez Steve le sonrió más relajado. Decidió confiar en que Tony trataría bien a Peter, que lo cuidaría. Apretó su agarre.

—Nos vemos en unos días.

*

*

*

—¿Seguro que tienes todo?

—Soy un hombre adulto, Steve. Creo que puedo hacer mis maletas perfectamente.

Clint rodó los ojos cuando vio la duda en la mirada de Steve. El rubio estaba más nervioso de lo normal, de por sí la falta de Peter en el hogar se hizo notar y le dio una idea de cómo sería todo cuando volvieran sin él.

—¿Por qué no te fijas tus maletas? Tal vez eres tú el que va a olvidar algo.

—Mi maleta está en el pasillo desde anoche— Eran las cinco de la mañana y debían de irse en menos de una hora si querían llegar a tiempo y no perder el vuelo. Cabe decir que llegar temprano en el diccionario de Steve era llegar una hora antes para el fastidio de los Betas que viajarían.

—¿Solo llevas una maleta?

Loki se veía totalmente molesto por tener que despertar tan temprano. Estaba apoyando su cadera contra el marco de la entrada de la sala.

—Tengo todo lo que necesito.

Y era verdad. La ropa si la doblaba con cuidado podía caber perfectamente junto con las fundas de sus almohadas (las de su nido) y algunas cosas que talvez necesitaría.

—¿Cuántas llevas?

—Las necesarias— Nadie se sorprendió por el tono cortante en Loki, era de conocimiento común que por las mañanas podía ser cabreado con facilidad —¿Dónde está mi desayuno? No pienso irme sin algo...

—En la cocina— Clint le hizo unos gestos con las manos como si estuviera espantando un perro al mismo tiempo que Steve habló —Conseguí esas hierbas que tienen ese efecto tranquilizante, se que te gustan.

Loki masculló un gracias y desapareció.

—¿Marihuana?

—Claro que no— Steve iba a beber mucho de ese té antes de salir.

—¿Qué es?

Clint lo miraba con una ceja alzada mientras intentaba cerrar su maleta con él sentado encima. Steve suspiró apartándolo y abriendo la maleta, parecía que un niño había intentado doblar y guardar todo sin nada de éxito.

—¿Qué?— dijo doblando la ropa en el sillón como debería ser antes de guardarlas en la maleta negra con detalles púrpuras y violentas. Sentía la mirada del Beta.

—Estas muy nervioso, ¿Stark? ¿Peter? ¿Que te está molestando?

—Nada— había hablado casi todos los días con Peter y Tony lo llamaba al menos una vez por día. El problema no era con nadie, sí tenía aún sus miedos e inseguridades por cómo irían las cosas con Stark y si Peter se olvidara de él. Pero su dilema actual era que se dió cuenta que nunca viajó más allá de la pequeña ciudad, mucho menos subido a un avión y su mente pareció querer molestarlo con ello.

Desde que Tony y Peter se fueron tuvo un sueño tras otro durante la misma noche sobre él en un avión y éste cayendo en picada. Pero anoche, más exactamente hace cuatro horas, tuvo el más real y perturbador.

Por alguna razón él estaba en la cabina de un avión, uno que parecía militar (como los que su abuelo le describió algunas veces) y manipuló los controles para estrenarse contra el agua. Se había despertado al borde de un ataque de pánico. El sudor frío en su piel haciendo que temblara.

—Que mierda, Steve, suéltalo ya— Clint le arrojó una camiseta a la cara —Puedo oler tu miedo, ¿te preocupa que todo salga mal con Stark?

—Clint— hizo una mueca, tal vez debió decir ésto antes —Creo...

—¿Si?— el Beta lo miró con total atención.

—Creo que tengo miedo a volar.

Clint frunció el ceño y luego levantó la cejas.

—Como... ¿Miedo del tipo estoy asustado pero no pasa nada o el voy a gritar "todos vamos a morir" en pleno vuelo?

—No creo que grite y haga un escándalo.

—Steve, a ver si entiendo— sus labios casi se curvaron en una sonrisa, por supuesto que a Clint no le parecía un gran problema —Estas queriendo decir que no vas a poder subirte al avión y que irás en micro. Por mí no hay problema, tengo una habilidad extraordinaria de dormir en cualquier lugar por horas, pero no creo que a Loki le agrade un cambio de planes ahora mismo. Si te parece insoportable, imagina...

—¿Qué cambios de planes?

—Ninguno— Steve se apresuró a contestar sobresaltado por la presencia de Loki. No lo había escuchado acercarse.

Podía lograr subir a ese avión, aguantar un par de horas y luego reírse por su tonto miedo irracional.

Estaba determinado.

Lastimosamente su determinación ésta vez no bastó. Ni bien habían llegado y mientras hacían la fila mostrar su papeles un sudor frío comenzó a molestarlo y luego tuvo náuseas y para cuándo se dio cuenta estaba vomitando en el baño con Clint detrás de la puerta de su cubículo preguntándole si estaba bien.

¡Por supuesto que no estaba bien!

No podía hacerlo.

No iba a subirse a ese avión ni a ningún otro.

Todos sus músculos se endurecieron en protesta cuando Clint le pidió que abriera la puerta y estiró su brazo para quitar el seguro. Cuando sacó el seguro volvió a tener arcadas aunque ya no tenía nada que expulsar.

—¿En serio? ¡¿Miedo a volar?!— ese era Loki con un claro tono de fastidio por el imprevisto: Steve —Deberías temer más a estar arrodillado frente a un inodoro de un baño público.

Oh por... Tiene razón.

Cuando las arcadas terminaron se levantó y vio un cepillo de dientes con un dentrifico nuevos en la mano de Loki, quién se lo extendió para que los tomara. Steve hizo una mueca al ver su reflejo en el espejo, estaba pálido, sus ojos enrojecidos y totalmente sudado. Se lavó los dientes y miró de reojo a sus amigos. Loki sacó su celular, marcó un número y salió para hablar fuera del baño.

— Peter pregunta si ya estamos por subir al avión.

—Ya... Ya estoy mejor, puedo subir— no iba a arruinar los planes de sus amigos por su miedo.

—Olvidalo, acabo de comprar los boletos para ir en bus. Pero debemos irnos ahora sí queremos llegar— habló Loki desde la puerta que estaba entreabierta.

—Peter está llamando.— Clint bufó al ver la angustia en el rostro del rubio —¡Hola Peter! Si acá está abrazando el escusado...

Steve le arrebató el celular.

—Hola Peter, no te preocupes ya estoy bien.

—Steve, ¡hola! ¿Estás bien?¿Pero qué pasó? ¿No... No vendrán?

—Si, iremos, pero hay un cambio de planes y tardaremos un día más en llegar... Yo no puedo subir al avión— admitió al menor avergonzado y sintiendo su piel erizarse ante la mención de subir a un avión —Lamento haberte preocupado.

—Esta bien, yo solo me asusté mucho cuando Clint me contestó que te desmayaste y luego despertaste para vomitar.

—No me desmayé— aclaró fulminando a Clint con la mirada.—Debo irme, cariño, nos vemos mañana.

—Que estés bien, Steve.

El adolescente se despidió y luego colgó. Steve le devolvió el celular a Clint y busco una camiseta limpia en su equipaje. Cuando estuvo listo salió, ahora con el rostro rojo de vergüenza, para ir detrás de Loki. Clint detrás de él mandando mensajes de texto muy entretenido. Estaba un poco molesto con él por exagerar lo ocurrido a Peter, pero sentía que debía y disculparse.

—Clint, lo siento. Sé que estabas ansioso por el viaje.

—Tranquilo, no sé dónde está exactamente viviendo Laura con los niños. No iba a verlos aunque llegará hoy. Loki tiene que arreglar algo legal para que ella me diga sus datos y tenga permiso para ir por ellos sin problema. Lo importante es llegar y arreglar todo ésto.

—¿Algún problema para viajar en autobús?

Loki caminaba frente a ellos como si fuera el dueño del lugar.

—No y lo siento.

Steve sonrió cuando el pelinegro hizo un gesto con la mano, como con desinterés, pero para ellos ese gesto significaba: "no hay problema" "está todo bien".

—Por cierto, ¿y tus maletas Loki?

—Las envié, no voy andar como idiota arrastrando mis cosas. Apuren, el Uber que pedí ya está por llegar.

—Esta bien— suspiró y luego pensó en Tony, le había dicho que lo llamaría luego de hablar con Peter antes de viajar —Clint, préstame tu teléfono un momento.

Apenas lo tomó envió un mensaje al menor:

"Peter, no le digas a Tony lo que pasó."

Sin darse cuenta llevo su mano libre hacia su marca de apareamiento. No quería preocupar de más l Alfa, sabía que era muy fácil hacerlo. Debía decirle que no llegaría a la hora dicha, pero sin contarle exactamente por qué. Luego, cuando se vieran en persona se lo diría, pero ahora sería solo para preocuparlo y hacer que su mente fatalista comenzará a dominarlo.

"Tony, perdimos el vuelo. Llegamos mañana, hablamos luego."

Estaba por devolver el celular a su dueño cuando éste sonó. Tony estaba llamando.

—¡Steve, ¿qué pasó?! ¿Estás bien? Bruce me dijo que te desmayaste y tuvieron que atenderte los paramedicos. ¿En qué hospital estas? No te preocupes, tu tranquilo, voy a ir ahora mismo y en unas horas llegaré.

—¡Tony, ¿de que hablas? Acabo de enviarte un mensaje. Estoy, solo... No sabía que tenía miedo a volar. Es tonto, lo sé...

—Espera, ¿mensaje? No importa. ¿Estás bien?

Así que no leyó el mensaje y llamó al mismo tiempo por casualidad.

—Si, estoy bien. Llegaremos mañana, Tony, no vengas porque saldremos en una hora o dos.

—Bien— escuchó el suspiro de alivio de Tony —Casi me diste un infarto, pero te perdono, no te preocupes.

—Que alivio— se rió ingresando al auto.

—Seguro que no quieres que vaya por ti apenas lleguen y quedarte en la torre, ni siquiera tienes que quedarte en mi cuarto.

—Tony, lo hablamos. Vamos a tomarlo con calma, para protegernos.

Habían tenido ésta charla por teléfono.

—Esta bien, debo cancelar todo. El piloto está llegando y Pepper ya me está mirando muy enojada. ¡Pensé que estaba muriendo, Pepper, ya te lo dije!

A través del aparato se escuchaba la voz de una mujer, Virginia identificó Steve, regañando al Alfa. Si prestaba más atención había sonido de vientos fuertes. ¿Dónde estaba Tony?

—Stevie, precioso, debo colgar. Te llamaré luego, ¡cuídate!

—Adios, Tony.

—Siento que me estoy enamorando gracias a tus feromonas— comentó Clint con una sonrisa burlona.

Steve masculló un gracias por el celular y miró por la ventana. Ni se había dado cuenta que había dejado que sus feromonas se manifestaran y dentro del vehículo se podía percibir el aroma dulzón de un Omega feliz...

***

El capataz hizo una última ronda alrededor de la propiedad, Steve había dejado todo a cargo del hombre que trabajaba en el campo con la familia desde hace años. Jeremías sonrió recordando a los niños de la casa correteando por todo el terreno y no podía creer que Steve se estuviera vinculándose con un Alfa, realmente estaba contento y despreciaba a las cotorras que inventaban historias espantosas sobre Steve y sus amigos.

Satisfecho de la seguridad de la casa de Rogers decidió ir a su propio hogar, el cual estaba en la misma propiedad, casi en los límites.

—¿Señor Jerez?

Jeremías miró hacia la entrada de la casa a sorprendido. El otro hijo de Sarah Rogers estaba parado con una bolsa militar en el suelo. Vestido con su uniforme y el cabello un poco más largo de lo que se permitía, además que había descuidado su barba.

El hombre mayor apretó los labios en una delgada línea. Steve le había dicho que no había podido comunicarse con su hermano, pero que estaba tranquilo ya que era algo habitual y si algo malo le pasaba el ejército se lo comunicaría.

—James, estás... aquí. Pasó un tiempo desde la última vez muchacho.

—Si, pasaron algunas cosas— su mirada estaba un tanto apagada. Jeremías no quería ser quien le dijera que su hermano se había ido, mucho menos que estaba vinculándose con un Alfa. Era de conocimiento público que James era sobreprotector con su Steve. —¿Por qué estás haciendo una ronda por aquí? ¿Steve salió con sus amigos?

—Steve me encargó cuidar la casa y todo lo demás. Se fue de viaje con sus amigos, por un tema legal de Clinton.

—¿De viaje? ¿A dónde?— James bajó las escaleras de la entrada para llegar a él, hizo una mueca mientras lo hacía —Explícame.

—Bueno... Se fueron a Nueva York, Manhattan. Salieron ésta mañana.

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Tony no estaba interesado en las exposiciones del museo, pero tenía que admitir que se estaba divirtiendo y pasando una mañana agradable con Steve. O mejor dicho: observando a Steve. El Omega se veía fascinado con cada exposición y prestaba atención a todas las explicaciones de los que exponían. No importó si las piezas que se presentaban ante sus ojos eran egipcias, griegas o pinturas de reconocidos artistas antiguos o nuevos. Steve se veía como niño en dulcería y con la tarjeta liberada de papá.

Tony se rió bajito buscando un paquete de dulces de su bolsillo, había comprado varios y los guardaba en casi todos los bolsillos de sus ropas, en la cocina, su taller y hasta en los autos. Pepper señaló que estaba siempre que lo veía estaba masticando algo, Tony culpó a sus nervios por su proyecto con Steve. El Omega que aparentemente no tenía ningún interés en almorzar, a pesar que solo tomó un té como desayuno mientras Tony bebía su tercera tasa de café y comía casi media caja de donas cuando pasó a buscarlo. Clint se había burlado de él cuando le negó tomar una de las donas de la caja, pero aquellas eran para Steve y que su Omega no quisiera comerlas solo lo hizo pensar en que era mejor guardarlas a dárselas a otros. Que Clint se buscara sus propios dulces.

Cuando pasaron las doce del mediodía, Tony no podía ocultar que ya se estaba cansando, ¿de dónde sacaba tanta energía Steve? Solo paraban lo justo y necesario, lo veía hablar con las personas que estaban igual de interesadas de él y de vez en cuando le tomaba la mano cuando notaba que el Alfa se estaba quedando muy atrás. Cuando vio un banco libre se sentó sin prestar ni mínima atención a la pintura frente a él. Cuando Steve se sentó a su lado sonrió al sentir sus feromonas, todo indicaba que Steve estaba en su salsa.

—¿Quieres irte?— escuchó la pregunta e hizo una mueca, no quería arruinar la diversión de Steve. Aunque el concepto de diversión entre su Omega y él tenía una milla de diferencias. —Siempre quise visitar un lugar así, gracias.— recibió un beso en la mejilla que lo hizo mirar el rostro del rubio, si su sonrisa no delataba que estaba encantado por el lugar que visitaron sus feromonas si lo hacían —Pero creo que me prometiste un recorrido por tu torre.

—Más específicamente: mi cuarto— recalcó más animado, pero estaba seguro que el sueño que se le pegó de tanto tiempo en un lugar tan tranquilo lo haría tardar en ponerse a tono.

Se fueron tomados de la mano hacia fuera de metropolitano y para agobio del Alfa Steve comenzó a contarle lo que los expositores hablaron, sabiendo que él no prestó atención.

Su teléfono vibró y miró en el sin dejar de sentir con la cabeza a Steve. Tenía varias llamadas perdidas de Clint y Loki, los ignoró. Antes de salir les había dicho que dejaran sus riñas para ellos mismos y si se tratara de Peter sería Happy o Pepper quién lo llamaría, así que decidió no darle mayor importancia.

Mientras viajaba olfateó nada disimuladamente a Steve, cerca de su cuello. Cuando había ido a verlo en el día anterior había sentido su aroma más dulce, diferente al habitual, aunque no empalagoso. Pero hoy cuando fue a buscarlo no lo sintió de la misma forma, volvió al mismo aroma armonioso de siempre. Pensó que tal vez su celo se estaba acercando, el que tuvo en su hogar fue considerado como un falso celo, uno provocado por su presencia aparentemente. Steve lo miró con una ceja por lo que hizo y él de encogió de hombros. Ya lo había analizado, debatido consigo mismo y Bruce (un Bruce que de durmió antes de la mitad del debate) y también había hablado con psicoterapeuta de su adolescencia sobre el tema. Realmente lo había pensado y su conclusión fue que estaba aterrado hasta los huesos del compromiso y el futuro. Pero también quería, realmente lo hacía, no perder la oportunidad de formar una familia más allá del mocoso.

Y de paso ir a la tumba de su padre para decirle que se equivocó, que no era un Alfa mediocre. Qué podía hacer las cosas bien, no siendo un maldito en el proceso.

Al llegar a la torre muchos saludaron y miraron a Steve curiosos. No llevaba a ninguna de sus conquistas a la torre desde que Pepper lo amenazó con cortarle las pelotas si la hacía "sacar la basura" nuevamente. Pero Steve no era una conquista más.

Notó la incomodidad del Omega por las miradas, en el Metropolitano no habían sido tan observados. Debía decirle que pronto tendría más que miradas sobre él si desidia quedarse. Toda su vida estuvo bajo los reflectores, los periodistas y paparazzi eran algo tan común que olvidó que para otros no era así.

—Se calmaran cuando te vean todos los días— dijo cuando el ascensor comenzó a llevarlos al piso que le correspondía —. A Peter ya lo saludan como si viviera aquí hace años.

—Es bueno escucharlo— sonrió y lo miró de costado —¿Planeas traerme aquí todos los días?

—Planeo hacer que te quedes aquí todos los días— contestó con un tono serio que lo sorprendió.

Y Steve también aparentemente, porque solo asintió mirando hacia las puertas cerradas. Cuando se sonrieron para dar paso a su hogar notó la mirada crítica de Steve, era la misma que Peter cuando llegó por primera vez. Y al igual que el mocoso cuando captó su mirada sobre él carraspeó y dijo:

—Es lindo.

Tony soltó una carcajada, era obvio que el Omega estaba intentando no decir algo que lo hiciera hacer mal.

—No te gusta— afirmó y Steve lo confirmó con ese leve sonrojó, se veía como si hubiera sido atrapado haciendo algo malo.

—No, lo siento, es que se siente tan solitario. Cómo si acabaras de mudarte— explicó mirando a su alrededor.

Tony mantenía el lugar ordenado y limpio, los muebles eran los justos y necesarios para dar "bulto" en cada espacio. Pero entendía el punto de Peter y Steve. Las paredes blancas y pulcras parecían recién pintadas y los muebles, hasta el gran sillón parecían nunca usados. Jamás le dio importancia, pasaba más tiempo en su taller y su cuarto, hasta tenía un pequeño refri en su taller para no ir a la cocina. Usualmente comía fuera, en su taller o en el laboratorio de Bruce. Lo único que pareció ahora ser usado con más frecuencia fue la cocina, gracia a Peter. Tomó un gusto por compartir el desayuno y las demás horas de comida del día en ese lugar con el mocoso, Bruce y de forma ocasional Pepper. Y Steve pareció darse cuenta porque sonrió un poco al entrar a ese lugar.

—Huele a casa— escuchó el comentario y tuvo que asentir de acuerdo. El aroma de Peter, Bruce y suyo estaba en el lugar. Al contrario de las demás partes, éste parecía estar marcado con sus aromas en armonía. Pero...

El Alfa en él gruñó en desacuerdo, faltaba el aroma y la presencia constante de su Omega.

—Sería mejor si te tuviera aquí también— mencionó abriendo la heladera, sacó jamón y queso. También aderezos y luego buscó en todos los gabinetes pan. —¿Por qué siempre me esconden las cosas?

—Tony— volteó a ver a Steve, tenía una canasta con pan en la mano. —Estaba en la mesa.

Hizo dos sándwich y le ofreció uno a Steve, pero recibió una negativa como respuesta.

—¿Quieres otra cosa? Haría algo más pero lo último que quiero es intoxicarte. Puedo llamar...

—No, gracias. No tengo hambre.

—¿Estás enfermo?— preguntó preocupado, masticando ya su sándwich —No desayunas, ayer casi no comiste tampoco. No me digas... ¿estás en una dieta rara? Porque tú cuerpo es perfecto, cariño. Pilates te hace muy bien.

—No hago pilates, no estoy enfermo y tampoco hago una dieta extraña— se rió despreocupado —En realidad tengo mucha energía, desde hace unos días me siento más activo de lo habitual. No es molesto, solo no puedo parar de hacer cosas. Aunque tengo problemas para dormir...

Tony frunció el ceño por lo que Steve acababa de decir, era preocupante que estuviera teniendo ese problema. Él sufrió de insomnio y demás trastornos del sueño como para saber que no era una dificultad minúscula.

—Debes ir al médico— Bien, él no era exactamente la persona indicada para señalar a otros sobre los cuidad de su salud, pero si se trataba de alguien por quien sentía afecto podía hacerse el saludable.

Steve solo rodó los ojos y se encogió de hombros cuando siguió mirándolo fijamente, insistente.

—No necesito uno, me siento bien.

—Si no quieres ir a una clínica puedo decirle a Bruce que te revise, le diré ahora— sacó su celular y escribió rápidamente un mensaje antes de que el Omega pudiera negarse —Listo. Todos contentos.

—Estoy bien, solo tuve sueños raros.

—¿Sucios?— su preocupación se hizo un poco a un lado para dejar pasar la curiosidad.

—¿A qué te refieres con...Oh? No, nada de eso— Definitivamente amaba ese sonrojo. Steve se vio indeciso y luego suspiró —Tuve sueños sobre estrellarme contra el mar en un avión, el ultimo fue el más real y creo que fue por eso que no pude subir al avión el otro día. Estaba en la cabina y maniobre los controles para caer en picada...

Tony se atragantó con el sándwich. Steve se movió rápido para darle un vaso con agua, el cual bebió sintiendo el hambre abandonarlo.

—Por favor dime que no eres suicida— Ya estaba pensando en llamar a su psicoterapeuta y psicólogo, ¿estaba permitido que una pareja tuviera los mismos doctores? No lo sabía, pero iba a averiguarlo.

—No, Dios... Tony, solo fue un sueño. Uno muy raro, pero un su sueño nada más. ¿Tú nunca tuviste alguno así?

—No en el que provoco mi muerte— contestó aun incomodo, no le agradó nada lo que escuchó, ahora tardaría en quitarse la imagen de la cabeza. —El más raro fue el estar comiendo donas en una dona gigante con una armadura roja y dorada puesta. ¿Quieres donas? Sé que tienen que estar por algún lado.

—Deja de intentar darme comida y definitivamente el tuyo es más raro.

—Puedo discutir eso— Podía y pensaba hacerlo, pero recordó que también habían galletas por algún lado. Sentía que si lograba hacer que Steve comiera algo su inquietud se esfumaría.

—Se que puedes— escuchó a su lado, Steve estaba cerrando las alacenas y cajones que abrió y dejó abiertos —¿no me prometiste un recorrido por tu cuarto?

Tony lo miró de costado, apretando los labios captando el cambio en el aroma de Steve. Sus feromonas querían atraer al Alfa y él se dejó engatusar. El Omega no había hecho eso con sus feromonas antes.

—Te dije que extrañarías tener un poco de esto— fue todo lo que dijo tomando su mano para prácticamente correr hacia su cuarto. Miedos e inquietudes fuera de su mente cuando cayeron sobre la cama.

***

—Está furioso, no va a dejar que abras la boca antes de romperte la cara. Siempre quiso hacerlo, esta es la escusa perfecta y te aseguro que la va a aprovechar...

—¡Te puedes callar!—gritó Loki perdiendo el control de su temperamento. Clint no se callaba, el estúpido Alfa que pescó a Steve no contestaba y Bucky llamó hace horas exigiendo la dirección donde se estaba quedando su hermano, para luego insultarlos y amenazar con darles la paliza de su vida por arrastrar a Steve por el mal camino y muchas tonterías mas.

Aparentemente la gentuza se encargó de contarle con lujo de detalles, que no tenían, que Steve había metido dos Alfas en su casa y solo ellos sabrán qué mentira agregaron en la historia para que aquel estuviera tan enfurecido.

Loki sabía bien que si alguien iba a ser golpeado aquí, no seria él. Antes le entregaría en bandeja a Tony.

—¡Malditos calenturientos, atiendan!

—No lo harán— Clint cantó desde la cocina, mandando un mensaje a Bruce. El Alfa le había dicho que Tony estaba en la torre, Happy se lo confirmó. Estaba preocupado por Steve, sabía que por ser su hermano el único familiar que le quedaba y no verlo seguido suele permitirle cosas que a otros no. Bucky no era malo, solo demasiado sobre protector.

Cuando Loki se quejó de la falta de celular de Steve rodó los ojos. Su amigo tuvo una larga lista de celulares, pero se rindió cuando no logró mantener ninguno por mucho tiempo. La habilidad de Steve por romper aquellos aparatos era impresionante.

—Al diablo, no pienso estar aquí cuando ese estúpido llegue— dijo Loki lanzándose al sillón dramáticamente —Del uno al diez, ¿Cuánto gritaras al ver a Laura?

—Cero— contestó olvidando a Steve, su sugar Alfa y Bucky.

—Dije del uno al diez, idiota— mascullo Loki acomodándose —Vas a verla, con su abogada y la jueza de la corte familiar que nos tocó. Tiene que verte como un santo, para eso no debes abrir la boca o mostrarte molesto. Te pondré a picar cebolla antes de irnos.

—Va a olerla— dijo nervoso por ver a su ex de nuevo, estaba molesto pero deseaba estar con sus hijos nuevamente.

—Claro, por eso te bañaras para quitar el olor y no te limpiaras los ojos, que te vea destrozado. Desconsolado.

—Lo estoy— y era cierto, todavía no sabía como no se había desmoronado como lo hizo en el hospital.

—Pero Laura, la madre, tiene las de ganar así que hazme caso. Y antes de que digas algo estúpido escucha. Ser la madre le da puntos y tener una relación "estable" con un Alfa que la mantiene y provee para sus hijos suma más puntos. Tú, por otro lado, eres el padre y eso no te hace indispensable. Ya sabes lo que dicen: padres hay muchos, madre hay una sola. Y estas desempleado, tu familia no te apoya, tu reputación no es la mejor...

—¡Espera, espera, espera...! ¿Qué con mi reputación?

—Aquel imbécil presentó una demanda para impedir que veas a los cachorros porque eres peligroso, con tu esposa como testigo confirmándolo.

—¡Eso es mentira!

—La verdad no importa, solo lo que es creíble. Así que repite conmigo: Haré y diré todo lo que digas.

—Haré y diré todo lo que digas— repitió mirando al techo desanimado, ni siquiera podía enojarse, solo sentía decepción por su esposa.

—Buen chico— Loki le dio unas palmaditas sobre la cabeza, se había levantado y caminaba hacia el perchero cerca de la salida. —Iré por un café, si Steve se digna a dar señales de vida avísame.

Asintió en silencio y fue hacia el balcón. Un aroma fuerte, territorial llegó junto a una briza erizando su piel y distrayendo sus preocupaciones. Había un Alfa molesto cerca. Miró hacia la calle, estaba muy lejos. Se estiró un poco hacia abajo y olfateó, frunciendo el ceño esperó que la barandilla fuera resistente porque si no sufriría una caída muy fea o hasta mortal. Se estiró hacia abajo y solo pudo ver una cabellera roja. Captó su aroma y sí, su vecina de abajo era Alfa, una muy molesta por su aroma. Cuando la mujer miró hacia arriaba captando su mirada con sus ojos verdes y penetrantes se tensó dándose cuenta que estaba espiando a su vecina, una vecina con un aroma y mirada demasiado amenazadora.

*

*

*

—Steve— la forma en la que Tony jadeaba o gruñía su nombre le encantaba. No mintió cuando dijo que se sentía con demasiada energía.

El Alfa acompañaba sus movimientos impulsando sus caderas hacia arriba, logrando que cuando él bajaba sus muslos chocaran contras los otros haciendo un ruido obscenamente exquisito. No supo bien cuándo ni cómo terminó con Tony tendido sobre la cama y él montando su pene enérgicamente. Se arqueó nuevamente gimiendo sin ocultar como se sentía, sintiendo sus músculos tensarse, con la realización de que necesitaba más. No tardó mucho en darse cuenta qué era lo que quería.

—Tu nudo... lo necesito, ahora...— comenzó impulsarse con más fuerza, gemir más fuerte. Sentía su entrada demasiado mojada gracias a su lubricante natural y a que Tony ya había acabado en su interior una vez. Recordaba vagamente el dolor y la incomodidad luego de cada vez que terminó con el nudo del Alfa las anteriores veces que lo habían hecho. Pero no importaba, quería sentirlo dentro, palpitando cada vez que se venía, sobre estimulando su próstata —¡Tony... Alfa...!

Fue empujado haciendo que su interior se sintiera vacio por hacer en el proceso que el miembro del Alfa se saliera, pero no llegó quejarse ya que Tony lo giró y comenzó a embestirlo ahora con él echado contra el colchón. Prácticamente ahora gritaba cosas que luego lo avergonzarían por como Tony levantó sus caderas, dando en cada estocada contra su punto dulce, ese que lo hacía ver blanco.

Expuso su cuello en sumisión, su glándula picaba.

Miró con los ojos entrecerrados hacia el rostro de Tony. El Alfa tenia la mirada fija en aquella marca que le pertenecía, golpeando erráticamente y mordiéndose el labio. Steve cerró los ojos cuando sintió el nudo hincharse, comenzó a venirse manchándose a sí mismo. Apretó el miembro del Alfa en su interior involuntariamente, escuchando un gemido y gruñido en respuesta. Tony apenas podía moverse ahora, pero aun así hacia todo lo posible por seguir estimulándolo mientras lo llenaba.

Pasaron varios minutos antes de poder bajar del éxtasis y volver a sentir que controlaba su respiración. Tony repartía besos en su cuello, sobre la marca. Se relajó dejándose hacer, estaba satisfecho, la energía sin control que sentía antes disminuyó.

—Nunca escuche a un Omega ronronear.

—¿Qué?—parpadeo dándose cuenta que Tony dejó de besarlo y lo miraba con una sonrisa y mirada impresionada.

—Estabas ronroneando. Hazlo de nuevo.

—No es cierto— frunció el ceño, nunca lo hizo y no estaba seguro de poder hacerlo. Su madre sí lo hacía y no, no iba a pensar en su madre cuando acababa de tener relaciones con Tony. —No sé hacerlo.

—Pues lo estabas haciendo, precioso.— Tony comenzó a besarlo nuevamente en el cuello. Pero, ahora que estaba mas consiente, solo lo hizo bufar divertido.

Tony siguió insistente hasta que se rindió cuando Steve se rió haciendo que ambos se acordaran en la posición y situación en la que estaban.

Steve suspiró volviéndose a relajar, acariciando la espalda de Tony con una mano mientras sentía besos más relajados contra su glándula.

—Tu calor se está acercando, ¿verdad?— asintió recordando las palabras de su doctor, de cómo ese celo que sufrió hace poco posiblemente no cambiaría su fecha prevista. —Quiero, si tú quieres, acompañarte. Estar contigo.

Pensó que probablemente no debería tener esta charla cuando aun estaban... tan juntos.

—Sabes que en nuestro caso, por ser tan compatibles y haberme marcado dos veces antes, seguramente no podrás resistir y me marcaras de nuevo.

Y él lo desearía, lo deseaba.

—Lo sé— Tony se levantó un poco para poder mirarlo a la cara —Y no te acuerdas porque estabas bastante borracho, así que quiero preguntarte ahora que puedes darme una respuesta consciente de lo que implica...

Sí lo recordaba, difusamente, pero lo recordaba. Ya había aceptado a Tony como su Alfa, su lado Omega se lo reprochaba por no hacer algo al respecto.

Mi Alfa...mío.

>—¿Me aceptas como tu Alfa?

—¿Estas seguro que me quieres como tu Omega?

—Steve... pasé las horas más largas y aburridas hoy contigo y no quisiera haber estado con otra persona o en algún lugar diferente.— contestó aun mirándolo fijamente, esperando —Yo... sé que suena estúpido, pero en algún momento me enamoré de ti... y odio sonar cursi. Esto no estaba destinado para volverse cursi, pero no hay otra manera de decirlo para que quede claro que te quiero.

Sinceramente, no esperaba que Tony le saliera con eso. Sentía lo mismo por él, no sabía decir en qué momento comenzó a pasar de solo sentirse atraído a tener sentimientos reales. Pero ahí estaban y lo aterraba.

—Sí— se encontró contestando y Tony lo miró sorprendido —Quiero ser tuyo, Alfa.

Expuso su cuello, su glándula que palpitaba. Las feromonas de ambos demostrando cuando necesitaban sentir la unión, el lazo que formarían.

—Y yo seré tuyo, Omega. Mí Omega—Tony besó su marca antes de darle una delicada mordida, sin romper la piel.

Sintió una leve puntada de protesta en su mente, pero lo ignoró cuando la mano de Tony lo hizo voltear el rostro para poder besar sus labios. No estaba siendo rechazando por su Alfa, había pedido permiso para marcarlo definitivamente durante su celo. Pasaron la siguiente hora besándose y acariciándose hasta que el nudo disminuyó, luego se dejó prácticamente arrastrar al baño. Un impresionante baño, con una gran bañera donde cabían perfectamente los dos.

La tarde pasó con la misma tranquilidad, se sentía medio como si caminara sobre nubes o algo así. Cuando Peter llegó vieron películas, a las cuales casi no prestó atención. Disfrutó pasar el tiempo con ambos cerca, no se dio cuenta cuanto extrañaba sus aromas. Gracias a la insistencia de Peter, alentado por Tony, fue convencido a quedarse a cenar y por supuesto a dormir.

Olvidó por completo llamar a sus amigos para avisar que no volvería.

***

Peter sabía que la relación de Steve y Tony cruzo una línea, prácticamente podía ver los corazones rodearlos como a las caricaturas. Eso lo aterraba y le gustaba al mismo tiempo. Ellos eran dos personas bastante diferentes, pero podía apreciar que juntos se complementaban bastante.

Cuando se fue a la cama escuchó que Tony dijo que le mostraría uno de los cuartos para invitados, mentira de aquí al espacio. Pudo captar sus aromas y definitivamente la pareja estuvo haciendo más que pasar el rato en casa. Al despertar vio a Steve salir del cuarto de Tony confirmando la mentirita de su tutor.

—No soy un niño— dijo antes de bostezar, caminando casi con los ojos cerrados hacia la cocina. Steve era un madrugador nato, él lo hacía obligadamente por la escuela.

—¿Tienes que ir a la escuela?— Steve por supuesto no quería tocar el tema y comenzó a preparar su desayuno. Había extrañado eso. Cuando bostezó un sí Steve asintió moviéndose de un lado a otro. Nunca entendió su capacidad de tostar pan, hacer una infusión, y cocinar huevos a primera hora de la mañana sin quemar o derramar nada. —¿Puedo acompañarte? Quiero conocer tu nueva escuela.

—¡Por supuesto!—estaba seguro que a Steve le encantaría.

A mitad del desayuno Tony apareció arrastrando los pies hasta chocar contra una de las sillas y sentarse, todo con los ojos cerrados. Cuando bebió su tercera taza de café pareció despertar del todo. Steve le dijo que luego de dejarlo en la escuela volvería con Clint y Loki, Tony le mencionó que ellos habían llamado y que olvidó decirle. Steve frunció el ceño no creyendo del todo en su falta de memoria.

Peter se sentía animado y cuando pasaron por su amigo Ned, a quien Steve recordó que mencionó que lo conoció en un juego de Internet, habló sobre sus nuevos compañeros y los clubs de debate y matemáticas a los que se unió. Al llegar Happy les abrió la puerta de la escuela, pero como todos los días Happy lo ignoró murmurando algo de su trabajo.

Todo marchaba bien, hasta que al despedirse de Steve y alejarse unos pasos la amenaza llamada Flash apareció. O más bien su balón lo hizo al casi golpearlo en la cara, ya que gracias a que Ned lo vio lazar contra él logró cubrirse. El impacto lo hizo caer sobre su trasero.

—¡Parker eres un idiota, no sabes atrapar un balón!

Peter lo ignoraba, esperaba que el Alfa rubio lo dejara en paz cuando se diera cuenta que no sucumbiría a las provocaciones. Pero hoy no pudo ignorarlo cuando al acercarse para tomar su balón unas manos lo tomaron antes. Cuando sintió el aroma de Steve, indudablemente enojado, hizo una mueca.

—¡Lo hiciste a propósito, pudiste haberlo golpeado en la cabeza!—sí, Steve no levanto la voz pero con su tono y postura intimidaba. Peter se sintió un poquito mal por Flash. Net a su lado tirando de su brazo emocionado por la cara de su agresor —Discúlpate con Peter ahora y no te vuelvas a acercar a él.

Steve era más alto que Flash, haciendo que el rubio más bajo tuviera que mirar hacia arriaba con los ojos bien abiertos. Peter estaba por decirle a Steve que lo dejara cuando su boca quedó abierta y sintió si quijada caer al notar un aroma particular y por inercia bajar la mirada para piso notar el bulto en los pantalones de Flash.

Y al parecer no fue el único porque Ned y Steve bajaron su mirada al mismo lugar. Flash enrojeció y aprovecho el desconcierto de los tres para arrebatarle el balón a Steve. Salió corriendo, pero tuvo el atrevimiento de parar a una distancia razonable y volver a gritarle:

—¡Parker no te olvides de ayudarme con la tarea!

Peter suspiró y miró a Steve que parecía contrariado. Le sonrió y se despidió, debía ir a clases.

***

Steve no sabía qué pensar sobre ese Alfa de la escuela de Peter. Parecía todo un idiota, no podía llamarlo de otro modo. Pero olvidó todo el asunto cuando al llegar al departamento se llevó una sorpresa.

Clint estaba en la sala durmiendo, botellas de cerveza por el piso y una de vodka. Pero eso no fue la sorpresa, sino el aroma de un Alfa desconocido en el lugar. Aquello lo hizo dar un paso atrás antes de poder evitarlo. Había entrado al departamento sintiéndose totalmente seguro, no esperaba encontrar un extraño y mucho menos un Alfa. Ignoró su deseo de salir y volver a la torre, nunca se intimidó por ningún Alfa y no comenzaría ahora.

—Tu debes ser el famoso Steve— escuchó una voz femenina desde el balcón m fue hacia ese lugar. La mujer, Alfa, era pelirroja y con una mirada que parecía leer sus pensamientos. —Tu amigo me invitó a pasar, soy Natasha.

Miró a Clint, su baba recorría el almohadón del sillón. Se preguntó dónde estaba Loki.

—Mucho gusto— dijo y ella sonrió un poco. Quería que se fuera, se sentía mal tener en el departamento otro Alfa que no fuera Tony.

Ella pareció notarlo porque cambió su postura y emitió feromonas que indicaban que era una Alfa inofensiva. Steve no se relajó, pero comenzó a juntar las botellas.

—Tengo que irme— ella se encogió de hombros y se encaminó a la salida, pero paró a medio camino —Tu amigo habló toda la noche de su esposa e hijos, un Alfa nerd, pero mencionó también que tu hermano está viniendo y que no pudo contactarte para avisarte.

Steve casi dejó caer las botellas que estaba juntando.

***

Hola! Voy a ser sincera, no revise el capitulo dos veces. Perdón por cualquier error y  gracias por leer y comentar. Besos!

Chapter Text

—¿Señor Rogers?

Steve se giró para ver a un hombre de traje con cara seria dirigiéndose a él. Frunció el ceño y con una mirada le hizo una pregunta silenciosa a Loki, él dijo que pediría un Uber. Pero el hombre de traje no parecía serlo.

—Si, ¿usted es...?

—¡Happy!— Todos reconocieron la voz y miraron hacia la dirección por donde provenía. Era Peter, vestido con una remera blanca, zapatillas de lona y un pantalón de piyama celeste con gatitos o ositos como estampado. —¡Los encontraste primero, chicos, los buscamos por todo el lugar!

Peter abrazo a cada uno de los recién llegados. Loki no le devolvió el abrazo, pero le dio unas leves palmaditas en la cabeza lo cual era un increíble gesto de afecto de su parte. Steve lo miró con una ceja alzada por su vestimenta. Eran pasadas las nueve de la mañana.

—No tienes cara de Happy— Clint lo miró cruzado de brazos. El ceño fruncido del contrario se hizo más prominente.

—Tú no tienes cara de Clinton o un Francis.

Steve reprimió una risa por la cara de desagrado del Beta, no era secreto para ninguno de ellos que le desagradaba sus nombres. Disimuladamente miró a su alrededor esperando ver a Tony, pero el Alfa no estaba por ningún lado.

Peter se aclaró la garganta llamando la atención de los mayores.

—Happy, ellos son Steve, Clint y Loki— señaló con la mano abierta y la palma hacia arriba a cada uno cuando mencionó su nombre. Luego señaló de la misma forma a "Happy" mirando a los tres —Él es el señor Hogan. Guardaespaldas de Pepper, antes lo era de Tony.

—Oh... Un gusto señor Hogan— Steve notó que el hombre, un Beta neutro, lo había estado observando desde que lo encontró. Recibió un leve asentimiento como respuesta.

—El jefe quiere que los lleve a la torre, andando— dijo ya girando para ir en dirección a dónde se encontraba el auto.

—No, tenemos que ir al departamento primero— miró a Clint que bostezaba y a Loki que se veía como si hubiera hecho un viaje a pie, molesto y con una cara de pocos amigos.

—¡Voy con ustedes!— Peter tomó las maletas de Steve y Clint.

—Pero...— Hogan los miró entrecerrando los ojos. Pero rodó los ojos cuando vio la cara del menor, mascullando algo en voz baja se volvió a girar. —Bien, los alcanzaré.

—Eso no es necesa...— sintió un leve golpe en su brazo izquierdo y miró al causante.

—Cállate Rogers, estuvimos casi veinticuatro horas en ese micro infernal y quiero llegar de una buena vez al maldito departamento.

Loki se colocó los anteojos negros y caminó junto a Peter, quién ya no llevaba las maletas porque el tal 'Happy' se las quitó a pesar de las protestas del chico. Clint silbó cuando llegaron al auto que resultó ser una limusina.

—Sugar Daddy quiere impresionarte.

—Clint— advirtió con su tono, pero su advertencia pasó desapercibida por el Beta. Al entrar no pudo evitar sentir un poco de decepción, Tony no estaba ahí tampoco. Aunque recordaba que le había pedido que no viniera cuando vio a Peter pensó que tal vez también lo vería a él.

—Tony no pudo venir porque está en una reunión— Peter informó cuando el vehículo comenzó a moverse. Sonrió como si recordara algo divertido —Pepper se enfadó mucho por el alboroto que hizo ayer en la pista con el piloto. Tuvo que prometer que iría a un par de reuniones no programadas para que ella dejara de gritarle.

Steve asintió y recordó como Tony había hablado de ella y también que, al igual que Bruce, Virginia vivía en la torre. Intentó ignorar esa punzada de celos, porque no podía poner otro nombre a como se sentía con respecto a esa mujer tan cercana a Tony y ahora a Peter también.

Suspiró ignorando en su mayor parte la conversación entre sus amigos y el chico. Miró por la ventana distrayendo su mente con la cantidad de automóviles que habían a su alrededor. El viaje al edificio donde se quedarían no fue muy largo, al bajar Happy otra vez tomó las maletas y subió con ellos hacia el departamento, que en realidad era un piso. El encargado del edificio le dio las llaves a Loki informado que sus pertenencias habían llegado esa misma mañana. Al entrar el lugar estaba amueblado y con capas de tela y nailon cubriendo los muebles. Steve captó la mirada del ex guardaespaldas de Tony inspeccionando el lugar. Clint y Loki habían ido hacia el gran sillón en medio de la sala, quitándole la blanca tela que lo cubría y lanzándose contra éste como si aguantaran estar más de pie mientras que Peter abría las puertas de la ventana que daba hacia el balcón.

—Esperaré afuera.

—¡Gracias, Happy!— gritó Peter desde el balcón antes de que Steve lo invitará a quedarse. Seriamente no sabía cómo tratar con aquel hombre, fue bastante incómoda la forma en que lo miró.

Steve fue hacia la cocina, desde ahí podía ver a los chicos. Tenía hambre y pensó en que los demás mundos también así que salió de la cocina para buscar en su maleta su billetera. Recordaba haber visto una tienda no muy lejos. Buscó la mirada de Peter y cuando lo miró le hizo un gesto con la mano para que lo acompañara.

El adolescente seguía en su
pantalón piyama y se sonrojó cuando no pudo ignorar ya que el Omega mayor había levantado una ceja luego de mirar su vestimenta.

—Me quedé jugando hasta tarde con mis amigos en línea. No planeaba quedarme dormido cuando me di cuenta de la hora, pero me quedé dormido sin darme cuenta— se rió avergonzado cuando subieron al ascensor, tres pisos abajo la puerta se abrió nuevamente para dejar entrar a una mujer con un niño. —Había puesto el despertador y después que sonó la tercera alarma Happy me llamó para decirme que si pensaba ir saliera de inmediato porque me dejaría, salí con lo que tenía puesto. Solo llegué a cambiar las pantuflas.

—Mami, quiero un pantalón así— ambos fueron consientes de la mirada embelesada del pequeño. La mujer despegó la mirada de su teléfono para mirar el pantalón de Peter y bufó cuando el adolescente se sonrojó aún más.

—Lo último de la moda eh...— se rió la mujer volviendo a su teléfono, el niño siguió mirándolos y Steve le sonrió, seguramente no tendría más de seis años. Los ojos del pequeño se abrieron ampliamente y sus mejillas se pusieron rojas, ambos Omegas sonrieron está vez, el pequeño era adorable.

El niño jaló de la chaqueta a su madre y ella se agachó cuando era obvio que quería decir algo en voz baja. Steve levantó una ceja cuando la mujer le sonrió y se disculpó, entendió la disculpa cuando ella olfateó sin disimulo alguno.

—Sí, son Omegas— ella se sorprendió un poco con Steve, pero intentó disimularlo. —¿Cómo supiste?

—Es que es muy bonito— luego apuntó a Steve haciendo que las miradas fueran hacia él —¡Quiero una esposa como él!— la risa de la mujer y Peter fue instantánea, Steve tardíamente se dio cuenta que el niño estaba hablando sobre él y no Peter. Sonrió al niño que ahora se veía avergonzado por las risas.

—¿Quieres casarte cuando seas mayor?— preguntó viendo como ahora se escondía detrás de las piernas de su madre, cuando recibió un asentimiento volvió a sonreír —Estoy seguro que tendrás muchos pretendientes. Pero solo tienes que casarte con quién ames.

—¡Cómo mami y papá!

Las puertas se abrieron nuevamente, habían llegado a la planta baja. La mujer les sonrió y se encogió de hombro diciendo "niños" antes de alejarse de ellos. El niño saludaba y daba saltitos mientras salían por la puerta principal.

—Aww... eres su primer amor— Peter un reía bajito. Happy apareció frente a ellos saliendo de la nada. —Iremos a la tienda, caminaremos. Puedes irte si quieres, seguro tienes mucho que hacer y puedo volver solo a la torre.

—Si, no, esperaré aquí— sacó su celular y siguió con lo suyo. Pero cuando llegaron al final de la cuadra Steve se dio cuenta que caminaba detrás de ellos —Los seguiré, un poco lejos, solo sigan como si no estuviera.

—Vamos— sonrió Peter tirando de su brazo, en un intento de que ignorara al Beta que no los perdía de vista. El hombre era muy raro. Se encogió de hombros cuando Peter murmuró: —Se toma muy en serio su trabajo.

Ya en la tienda se olvidó un poco de la sombra que los seguía y pudo comprar leche, galletas, huevos, mermelada, nutella, café y tostadas ya hechas. Mientras esperaba en la fila para pagar los productos junto a Peter, notó que el chico le hacía señas a Happy para que se fuera, pero el hombre negaba con la cabeza cruzados de brazos; hasta que el sonido de un celular sonando sacó a esos dos de su discusión silenciosa y vio poco el mayor sacaba se celular y salía de la tienda, aunque los miraba a través de los ventanales. Llevaba el celular de su oído al frente de su rostro con el ceño fruncido.

—Odia las video llamadas— Peter rodó los ojos y ayudó a colocar los productos en una bolsa. Cuando todo estuvo pagado salieron para encontrar a Happy aun luchando con su teléfono.

—¿A qué hora tienes que ir a la escuela?

—Hoy... no voy— Steve levantó una ceja —Me reporté enfermo y hoy no había nada importante, ni siquiera es el día del club de ciencias o...

—Peter, no puedes faltar a la escuela solo porque sí— no lo reprendió realmente, pero no pudo evitar remarcarle aquello. Peter suspiró y miró hacia las baldosas de las veredas.

—Lo sé, solo quería pasar el día con ustedes. Ayudarlos con las cosas y pasar el rato.

Steve sonrió y le despeinó con su mano libre.

—Entiendo,no estoy enojado, me alegra tenerte aquí. Solo... que no se te haga costumbre.

—¡Claro! ¡Me encanta la escuela!

***

—Te vi— Pepper lo fulminó con la mirada cuando todos salieron del salón de juntas menos ellos dos. Tony hizo su mejor cara de desentendido. —Estuviste con tu celular durante toda la reunión.

Y si le preguntaba qué fue lo que trataron durante la junta, no sabría decirlo con seguridad. Había intentado contactar a Clint, Peter y hasta Loki para poder hablar con Steve. Su último intento fue con Happy que en vez de contestarle el mensaje lo llamó, en una video llamada, la cual obviamente no podía atender sin delatar ante todos que no estaba prestando una mísera atención a la reunión. Y Happy era horrorosamente insistente, llamando una y otra vez.

—Solo...

—Solo querías hablar con Steve, lo sé— ella rodó los ojos y se sentó en la silla que lo enfrentaba en la gran mesa de vidrio —Es extraño verte así. —Tony la miró ceñudo, ella resopló ante su cara. No entendía a qué se refería Pepper —. Enamorado.

Ahora, eso fue como un baldazo de agua fría contra su cara. Con hielo incluido.

Analizando su relación o su "proyecto" (llamado así para no entrar en pánico) podía decir que había mucho más que seguir sus instintos. El Alfa en él deseaba a aquel Omega. El hombre, también, pero a su vez deseaba gustarle y ser especial para Steve.

—Oh... mierda.

—¿Ya tuvieron alguna pelea?

—Antes de tener sexo por primera vez estábamos discutiendo, me llamó gromo del bosque— sonrió recordando los insultos y la cara roja de ira de Steve. Fue excitante verlo tan molesto.

—¿Sabes que no puedes arreglar los problemas con sexo, verdad?

Tony rodó los ojos relajándose, sabía que ante los problemas se suponía que debía hablar, discutirlos e intentar remediarlos. Pero siempre pensó que si podía dejarlos a un lado con sexo o distracciones entonces los problemas no eran tan malos y podían seguir. El hablar, seriamente, no se le daba bien. Sí, podía hablar, mucho, pero cuando se trataba de algo que involucrara sentimientos... no estaba seguro de a dónde se iba su lengua ingeniosa o su mente analítica. Pero...no quería hacer eso con Steve. Sabía que le afectaría fallar en esta relación, no, "proyecto".

—Intentaré evitar los problemas— dijo y cuando Pepper estaba por abrir la boca de nuevo se le adelantó —Pero si llegara a tener algún problema, no voy a evitarlo.

Pepper lo miró fijamente, intentando ver a través de él como solo ella lograba hacerlo haciendo que se sintiera un tanto incomodo.

—Vas en serio, de verdad lo haces— ella sonaba sorprendida y una leve sonrisa apareció en su rostro. —Realmente espero que te establezcas. Ya puedo ir planeando la boda, las reformas para el cuarto de anidacion y la guardería...

—Wow...espera, espera, espera.— Esta mujer está loca pensó Tony mirándola con los ojos bien abiertos —Todavía estamos en etapa de proyecto, quiero que todo salga bien y... y...

—Comprometerte y abrazar la monogamia.

Definitivamente ella se estaba divirtiendo con su cara de espanto.

—Sí— respondió igualmente para el regodeo de Potts —No te adelantes por favor, igual, Steve también quiere ir despacio.

—Me parece bien— ella asintió —Puedes irte ahora Tony, ¡recuerda la reunión del lunes con los empresarios de...!

Tony ya estaba fuera de su alcance vocal. Prendió su tableta y comenzó a buscar temas para una boda, primaveral fue su preferido.

*

*

*

El desayuno pasó sin mayor problema. Todos tomaron café con leche, menos Happy (a quien tuvo que insistir para que subiera) y estaban limpiando de cualquier rastro de polvo en cada rincón del lugar, a pesar de que el día anterior fueron personal de limpieza. Steve había olvidado la manía de Loki por tener cada cosa en su lugar y pulcramente limpio.

Las horas pasaron rápido, todos se veían agotados. Peter dormitaba recostado en la alfombra frente a Loki y Clint, quienes dormían en el sillón. Happy en uno de los sillones individuales con los ojos cerrados, su sacó dejado a un lado y la camisa remangada hasta los codos porque Loki de alguna manera lo hizo limpiar al igual que los demás.

Steve comenzó a pensar qué podrían almorzar, algo ligero y rápido ya que debían ir a la tienda por suministros. Luego harían una lista para hacer las compras necesarias de una sola vez. Cuando el timbre sonó fue el único en escucharlo, cuando llegó a la puerta y abrió lo hizo sin siquiera preguntar antes y cuando abrió se sorprendió al encontrar a Tony. Con el ceño fruncido y maldiciendo por lo bajo.

Sonrió automáticamente a pesar del aparente mal humor del Alfa.

—Tienes una seguridad de mierda— fue lo que escuchó de Tony antes de que fuera alcanzado por sus manos para luego ser besado. Una de las manos rozaron la aún presente marca y no pudo evitar sentir sus piernas aflojarse un poco. Pero Tony aparentemente no lo notó porque no tardó en terminar el beso y darle una palmadita en la cadera para pasar.

Steve lo miró con una ceja alzada. Tony apuntaba lugares y murmuraba como lunático. Se dio cuenta que no pudo sentir su aroma y frunció el ceño. Eso no le gustó, sintió una necesidad extraña de tener aquel aroma fuerte pero con un toque dulce, atrayente y reconfortante.

—Usas... ¿Supresores de aroma?

—¿Qué?— Tony estaba en el balcón, balanceándose en la reja que daba hasta la altura de su cadera. Steve sintió que casi le dió un infarto y nunca se movió tan rápido cómo ahora para tirar del saco de Tony hacia atrás. Tony terminó cayendo sentado en el suelo. —Ouch... si querías mi atención, ya la tienes.

—¿Qué estás haciendo?— Tony lo miró ceñudo y olfateó sin disimulo alguno, no respondiendo. —Podías haber caído...

—Probaba la resistencia de esa cosa, podrías haberte apoyado ahí y caer. Además... Hay colocar cámaras, cerraduras más avanzadas, cambiar al tipo del recibidor. ¡Me dejó pasar así como así! Podría haber sido el asesino del hacha o un violador serial y ahora mismo tú y Peter estarían descuartizados o ultrajados...

—¿Qué hay de los demás?— no podía sentir su aroma, pero la mirada y el comportamiento raro de Tony le decía que estaba segado momentáneamente por algún instinto Alfa.

—¿Quiénes?— preguntó haciéndose el desentendido cuando se levantó y se acercó para oler su aroma más cerca, casi haciéndole cosquillas por el resoplido contra la piel de su cuello. —Hueles bien.

—¿Antes no?

—Sí, pero ahora se siente diferente. Más rico, quiero lamerte entero, como una paleta...

—Tony— apartó las manos que se estaban dirigiendo más al sur.

—Debe ser porque no te tuve por tanto tiempo.

—Fueron solo unos días.

—¿Tú no me extrañaste?— Tony se apartó un poco para mirarlo a la cara. Steve no pudo evitar darle un beso en la frente.

—Si— más de lo que pensé que haría pensó con una media sonrisa. —Pero no estamos solos así que controla tus manos.

—Me mostraras cuanto me extrañaste cuando estemos solos, entiendo, está bien, es un trato.

Aún así intentó colar sus manos dentro de su pantalón. Steve logró apartarlo luego de frustrar sus intentos.

—Debo ir a la tienda otra vez.

—Voy contigo.

***

—Jamas volveré a ir de compras contigo.

Tony rió por la cara seria y malhumorada del Omega. Realmente no entendía qué le molestó tanto. Sí, talvez metió más dulces y galletas al canasto del que una persona normal comería por su cuenta, a pesar de que Steve no estaba de acuerdo con que comiera todas esas cosas de una sola sentada como planeaba. Pero ya que su Omega no lo dejaba comerlo o siquiera darle una probadita rápida se iba a conformar con aquellos dulces. Y sí, también causó un leve alboroto en la tienda. La cajera tardaba una eternidad y había una gran fila, así que tomó su lugar y hizo el trabajo en menos de la mitad de tiempo que esa adolescente cara culica con acné.

Y también, tal vez, gruñó más de la cuenta a algunos Alfas que fijaron su vista en su Omega. A pesar de que Steve insistió que no era cierto. ¡Mentira! Veía como disimuladamente olfateaban a Steve, pero Steve no.

Al volver al departamento, se encontraron con todos en la misma posición y durmiendo. Tony tenía ganas de aventar algo a Happy por estar tan cómodamente en el hogar temporal de su Omega.
Sacó un paquete de Oreo y comenzó a comer mientras ayudaba a Steve a guardar las demás cosas, pero al divisar la Nutella en la heladera la sacó y la agregó sobre las galletitas. Sinceramente no tenía hambre, pero sí unas ganas de comer dulces.

Observó de reojo a Steve y se dió cuenta que extrañó éste tipo de situaciones domésticas. También lo extrañó cuando iba a su cama, no solo por el sexo, sino por el calor de su cuerpo a su lado y la paz que le brindaba saber que estaba ahí llevándolo a un sueño profundo que solo ocurrió cuando compartió cama con Steve.

—¿Por qué usas supresores?— la pregunta lo volvió a la realidad.

—La mayoría de los miembros de la junta o empresarios que tratan con la empresa son Alfas, estar todos encerrados no es algo muy agradable. Solo lo uso en estos casos, no es obligatorio, pero en su mayoría preferimos hacerlo para no causar malos entendidos.

Steve asintió y Tony aprovechó que estaba distraído para acercarse por detrás y abrazarlo, besando su nuca. No estaba manoseándolo, no era su intención (como en un principio) de llevar el contacto a algo sexual. Y Steve debió notarlo porque no se quejó o apartó.

—Tenemos una cita, mañana, muy temprano y luego quiero que vengas a la torre conmigo. Te daré un recorrido completo, primera parada ni cuarto. Y luego almuerzo, veamos una película, más de una película. Cena, Peter no almuerza pero sí cena en casa y el mocoso te querrá ahí...

—No me estás manipulando para que me quedé en tu torre usando a Peter, ¿Verdad?— el tono no fue acusatorio, volvió a besarlo, pero ésta vez en el cuello. Cerca de la marca que aún seguía ahí.

—Jamas haría algo así— Steve bufó —Pero estaríamos los tres en la mañana desayunando juntos, luego podrías venir aquí con tus amigos, después volver a la torre y quedarte conmigo. Tendrías acceso total, hacer los cambios que quisieras...

—Manipulacion— Steve lo interrumpió zafando de sus brazos para girar, estaba conteniendo una risa. —Suena tentador. Muy.

Tony se sintió ganador.

>—Y estoy ansioso por pasar el día contigo, y más. Pero no confío en estos dos solos por mucho tiempo— señaló con la mirada a los durmientes en el gran sillón, Tony rodó los ojos —. Además que tenemos un trato.

—No puedo creer que hiciera un trato así, quiero apelar.

Sinceramente, Tony se sentía indignado. Mas aún cuando recibió un beso en la frente como si fuera uno  de los sobrinos del Omega. Estaba por quejarse cuando Steve habló de nuevo.

—Peter estará en la escuela casi toda la tarde, tendremos mucho tiempo a solas para ese recorrido por tu cuarto.— La sonrisa volvió a su rostro. Pasar la mañana en un museo no sonaba tan mal como antes. —No uses los supresores de olor, quiero sentirte bien.

—Oh... voy a hacer mi mejor esfuerzo para que me sientas muy bien— definitivamente amaba el sonrojo de su Omega.

***

Hola, prinero: gracias a ls que me corrigen los errores que paso por alto. Lo hacen sin agregar un insulto o burla así que lo aprecio porque obviamente no soy escritora, pero me gusta escribir cuando estoy de buen humor y sin nada que hacer o cuando estoy estresada.

Segundo: adivinen quién aparecerá en el siguiente capítulo. No hay que pensar mucho jaja XD
También volverán ls niños Barton. No odien a Laura, bueno, no la odien mucho. Todo el mundo comete errores y puede ser manipulado.

Gracias por leer y comentar a ls que lo hacen, besos!

Chapter Text

Tony no estaba interesado en las exposiciones del museo, pero tenía que admitir que se estaba divirtiendo y pasando una mañana agradable con Steve. O mejor dicho: observando a Steve. El Omega se veía fascinado con cada exposición y prestaba atención a todas las explicaciones de los que exponían. No importó si las piezas que se presentaban ante sus ojos eran egipcias, griegas o pinturas de reconocidos artistas antiguos o nuevos. Steve se veía como niño en dulcería y con la tarjeta liberada de papá.

Tony se rió bajito buscando un paquete de dulces de su bolsillo, había comprado varios y los guardaba en casi todos los bolsillos de sus ropas, en la cocina, su taller y hasta en los autos. Pepper señaló que estaba siempre que lo veía estaba masticando algo, Tony culpó a sus nervios por su proyecto con Steve. El Omega que aparentemente no tenía ningún interés en almorzar, a pesar que solo tomó un té como desayuno mientras Tony bebía su tercera tasa de café y comía casi media caja de donas cuando pasó a buscarlo. Clint se había burlado de él cuando le negó tomar una de las donas de la caja, pero aquellas eran para Steve y que su Omega no quisiera comerlas solo lo hizo pensar en que era mejor guardarlas a dárselas a otros. Que Clint se buscara sus propios dulces.

Cuando pasaron las doce del mediodía, Tony no podía ocultar que ya se estaba cansando, ¿de dónde sacaba tanta energía Steve? Solo paraban lo justo y necesario, lo veía hablar con las personas que estaban igual de interesadas de él y de vez en cuando le tomaba la mano cuando notaba que el Alfa se estaba quedando muy atrás. Cuando vio un banco libre se sentó sin prestar ni mínima atención a la pintura frente a él. Cuando Steve se sentó a su lado sonrió al sentir sus feromonas, todo indicaba que Steve estaba en su salsa.

—¿Quieres irte?— escuchó la pregunta e hizo una mueca, no quería arruinar la diversión de Steve. Aunque el concepto de diversión entre su Omega y él tenía una milla de diferencias. —Siempre quise visitar un lugar así, gracias.— recibió un beso en la mejilla que lo hizo mirar el rostro del rubio, si su sonrisa no delataba que estaba encantado por el lugar que visitaron sus feromonas si lo hacían —Pero creo que me prometiste un recorrido por tu torre.

—Más específicamente: mi cuarto— recalcó más animado, pero estaba seguro que el sueño que se le pegó de tanto tiempo en un lugar tan tranquilo lo haría tardar en ponerse a tono.

Se fueron tomados de la mano hacia fuera de metropolitano y para agobio del Alfa Steve comenzó a contarle lo que los expositores hablaron, sabiendo que él no prestó atención.

Su teléfono vibró y miró en el sin dejar de sentir con la cabeza a Steve. Tenía varias llamadas perdidas de Clint y Loki, los ignoró. Antes de salir les había dicho que dejaran sus riñas para ellos mismos y si se tratara de Peter sería Happy o Pepper quién lo llamaría, así que decidió no darle mayor importancia.

Mientras viajaba olfateó nada disimuladamente a Steve, cerca de su cuello. Cuando había ido a verlo en el día anterior había sentido su aroma más dulce, diferente al habitual, aunque no empalagoso. Pero hoy cuando fue a buscarlo no lo sintió de la misma forma, volvió al mismo aroma armonioso de siempre. Pensó que tal vez su celo se estaba acercando, el que tuvo en su hogar fue considerado como un falso celo, uno provocado por su presencia aparentemente. Steve lo miró con una ceja por lo que hizo y él de encogió de hombros. Ya lo había analizado, debatido consigo mismo y Bruce (un Bruce que de durmió antes de la mitad del debate) y también había hablado con psicoterapeuta de su adolescencia sobre el tema. Realmente lo había pensado y su conclusión fue que estaba aterrado hasta los huesos del compromiso y el futuro. Pero también quería, realmente lo hacía, no perder la oportunidad de formar una familia más allá del mocoso.

Y de paso ir a la tumba de su padre para decirle que se equivocó, que no era un Alfa mediocre. Qué podía hacer las cosas bien, no siendo un maldito en el proceso.

Al llegar a la torre muchos saludaron y miraron a Steve curiosos. No llevaba a ninguna de sus conquistas a la torre desde que Pepper lo amenazó con cortarle las pelotas si la hacía "sacar la basura" nuevamente. Pero Steve no era una conquista más.

Notó la incomodidad del Omega por las miradas, en el Metropolitano no habían sido tan observados. Debía decirle que pronto tendría más que miradas sobre él si desidia quedarse. Toda su vida estuvo bajo los reflectores, los periodistas y paparazzi eran algo tan común que olvidó que para otros no era así.

—Se calmaran cuando te vean todos los días— dijo cuando el ascensor comenzó a llevarlos al piso que le correspondía —. A Peter ya lo saludan como si viviera aquí hace años.

—Es bueno escucharlo— sonrió y lo miró de costado —¿Planeas traerme aquí todos los días?

—Planeo hacer que te quedes aquí todos los días— contestó con un tono serio que lo sorprendió.

Y Steve también aparentemente, porque solo asintió mirando hacia las puertas cerradas. Cuando se sonrieron para dar paso a su hogar notó la mirada crítica de Steve, era la misma que Peter cuando llegó por primera vez. Y al igual que el mocoso cuando captó su mirada sobre él carraspeó y dijo:

—Es lindo.

Tony soltó una carcajada, era obvio que el Omega estaba intentando no decir algo que lo hiciera hacer mal.

—No te gusta— afirmó y Steve lo confirmó con ese leve sonrojó, se veía como si hubiera sido atrapado haciendo algo malo.

—No, lo siento, es que se siente tan solitario. Cómo si acabaras de mudarte— explicó mirando a su alrededor.

Tony mantenía el lugar ordenado y limpio, los muebles eran los justos y necesarios para dar "bulto" en cada espacio. Pero entendía el punto de Peter y Steve. Las paredes blancas y pulcras parecían recién pintadas y los muebles, hasta el gran sillón parecían nunca usados. Jamás le dio importancia, pasaba más tiempo en su taller y su cuarto, hasta tenía un pequeño refri en su taller para no ir a la cocina. Usualmente comía fuera, en su taller o en el laboratorio de Bruce. Lo único que pareció ahora ser usado con más frecuencia fue la cocina, gracia a Peter. Tomó un gusto por compartir el desayuno y las demás horas de comida del día en ese lugar con el mocoso, Bruce y de forma ocasional Pepper. Y Steve pareció darse cuenta porque sonrió un poco al entrar a ese lugar.

—Huele a casa— escuchó el comentario y tuvo que asentir de acuerdo. El aroma de Peter, Bruce y suyo estaba en el lugar. Al contrario de las demás partes, éste parecía estar marcado con sus aromas en armonía. Pero...

El Alfa en él gruñó en desacuerdo, faltaba el aroma y la presencia constante de su Omega.

—Sería mejor si te tuviera aquí también— mencionó abriendo la heladera, sacó jamón y queso. También aderezos y luego buscó en todos los gabinetes pan. —¿Por qué siempre me esconden las cosas?

—Tony— volteó a ver a Steve, tenía una canasta con pan en la mano. —Estaba en la mesa.

Hizo dos sándwich y le ofreció uno a Steve, pero recibió una negativa como respuesta.

—¿Quieres otra cosa? Haría algo más pero lo último que quiero es intoxicarte. Puedo llamar...

—No, gracias. No tengo hambre.

—¿Estás enfermo?— preguntó preocupado, masticando ya su sándwich —No desayunas, ayer casi no comiste tampoco. No me digas... ¿estás en una dieta rara? Porque tú cuerpo es perfecto, cariño. Pilates te hace muy bien.

—No hago pilates, no estoy enfermo y tampoco hago una dieta extraña— se rió despreocupado —En realidad tengo mucha energía, desde hace unos días me siento más activo de lo habitual. No es molesto, solo no puedo parar de hacer cosas. Aunque tengo problemas para dormir...

Tony frunció el ceño por lo que Steve acababa de decir, era preocupante que estuviera teniendo ese problema. Él sufrió de insomnio y demás trastornos del sueño como para saber que no era una dificultad minúscula.

—Debes ir al médico— Bien, él no era exactamente la persona indicada para señalar a otros sobre los cuidad de su salud, pero si se trataba de alguien por quien sentía afecto podía hacerse el saludable.

Steve solo rodó los ojos y se encogió de hombros cuando siguió mirándolo fijamente, insistente.

—No necesito uno, me siento bien.

—Si no quieres ir a una clínica puedo decirle a Bruce que te revise, le diré ahora— sacó su celular y escribió rápidamente un mensaje antes de que el Omega pudiera negarse —Listo. Todos contentos.

—Estoy bien, solo tuve sueños raros.

—¿Sucios?— su preocupación se hizo un poco a un lado para dejar pasar la curiosidad.

—¿A qué te refieres con...Oh? No, nada de eso— Definitivamente amaba ese sonrojo. Steve se vio indeciso y luego suspiró —Tuve sueños sobre estrellarme contra el mar en un avión, el ultimo fue el más real y creo que fue por eso que no pude subir al avión el otro día. Estaba en la cabina y maniobre los controles para caer en picada...

Tony se atragantó con el sándwich. Steve se movió rápido para darle un vaso con agua, el cual bebió sintiendo el hambre abandonarlo.

—Por favor dime que no eres suicida— Ya estaba pensando en llamar a su psicoterapeuta y psicólogo, ¿estaba permitido que una pareja tuviera los mismos doctores? No lo sabía, pero iba a averiguarlo.

—No, Dios... Tony, solo fue un sueño. Uno muy raro, pero un su sueño nada más. ¿Tú nunca tuviste alguno así?

—No en el que provoco mi muerte— contestó aun incomodo, no le agradó nada lo que escuchó, ahora tardaría en quitarse la imagen de la cabeza. —El más raro fue el estar comiendo donas en una dona gigante con una armadura roja y dorada puesta. ¿Quieres donas? Sé que tienen que estar por algún lado.

—Deja de intentar darme comida y definitivamente el tuyo es más raro.

—Puedo discutir eso— Podía y pensaba hacerlo, pero recordó que también habían galletas por algún lado. Sentía que si lograba hacer que Steve comiera algo su inquietud se esfumaría.

—Se que puedes— escuchó a su lado, Steve estaba cerrando las alacenas y cajones que abrió y dejó abiertos —¿no me prometiste un recorrido por tu cuarto?

Tony lo miró de costado, apretando los labios captando el cambio en el aroma de Steve. Sus feromonas querían atraer al Alfa y él se dejó engatusar. El Omega no había hecho eso con sus feromonas antes.

—Te dije que extrañarías tener un poco de esto— fue todo lo que dijo tomando su mano para prácticamente correr hacia su cuarto. Miedos e inquietudes fuera de su mente cuando cayeron sobre la cama.

***

—Está furioso, no va a dejar que abras la boca antes de romperte la cara. Siempre quiso hacerlo, esta es la escusa perfecta y te aseguro que la va a aprovechar...

—¡Te puedes callar!—gritó Loki perdiendo el control de su temperamento. Clint no se callaba, el estúpido Alfa que pescó a Steve no contestaba y Bucky llamó hace horas exigiendo la dirección donde se estaba quedando su hermano, para luego insultarlos y amenazar con darles la paliza de su vida por arrastrar a Steve por el mal camino y muchas tonterías mas.

Aparentemente la gentuza se encargó de contarle con lujo de detalles, que no tenían, que Steve había metido dos Alfas en su casa y solo ellos sabrán qué mentira agregaron en la historia para que aquel estuviera tan enfurecido.

Loki sabía bien que si alguien iba a ser golpeado aquí, no seria él. Antes le entregaría en bandeja a Tony.

—¡Malditos calenturientos, atiendan!

—No lo harán— Clint cantó desde la cocina, mandando un mensaje a Bruce. El Alfa le había dicho que Tony estaba en la torre, Happy se lo confirmó. Estaba preocupado por Steve, sabía que por ser su hermano el único familiar que le quedaba y no verlo seguido suele permitirle cosas que a otros no. Bucky no era malo, solo demasiado sobre protector.

Cuando Loki se quejó de la falta de celular de Steve rodó los ojos. Su amigo tuvo una larga lista de celulares, pero se rindió cuando no logró mantener ninguno por mucho tiempo. La habilidad de Steve por romper aquellos aparatos era impresionante.

—Al diablo, no pienso estar aquí cuando ese estúpido llegue— dijo Loki lanzándose al sillón dramáticamente —Del uno al diez, ¿Cuánto gritaras al ver a Laura?

—Cero— contestó olvidando a Steve, su sugar Alfa y Bucky.

—Dije del uno al diez, idiota— mascullo Loki acomodándose —Vas a verla, con su abogada y la jueza de la corte familiar que nos tocó. Tiene que verte como un santo, para eso no debes abrir la boca o mostrarte molesto. Te pondré a picar cebolla antes de irnos.

—Va a olerla— dijo nervoso por ver a su ex de nuevo, estaba molesto pero deseaba estar con sus hijos nuevamente.

—Claro, por eso te bañaras para quitar el olor y no te limpiaras los ojos, que te vea destrozado. Desconsolado.

—Lo estoy— y era cierto, todavía no sabía como no se había desmoronado como lo hizo en el hospital.

—Pero Laura, la madre, tiene las de ganar así que hazme caso. Y antes de que digas algo estúpido escucha. Ser la madre le da puntos y tener una relación "estable" con un Alfa que la mantiene y provee para sus hijos suma más puntos. Tú, por otro lado, eres el padre y eso no te hace indispensable. Ya sabes lo que dicen: padres hay muchos, madre hay una sola. Y estas desempleado, tu familia no te apoya, tu reputación no es la mejor...

—¡Espera, espera, espera...! ¿Qué con mi reputación?

—Aquel imbécil presentó una demanda para impedir que veas a los cachorros porque eres peligroso, con tu esposa como testigo confirmándolo.

—¡Eso es mentira!

—La verdad no importa, solo lo que es creíble. Así que repite conmigo: Haré y diré todo lo que digas.

—Haré y diré todo lo que digas— repitió mirando al techo desanimado, ni siquiera podía enojarse, solo sentía decepción por su esposa.

—Buen chico— Loki le dio unas palmaditas sobre la cabeza, se había levantado y caminaba hacia el perchero cerca de la salida. —Iré por un café, si Steve se digna a dar señales de vida avísame.

Asintió en silencio y fue hacia el balcón. Un aroma fuerte, territorial llegó junto a una briza erizando su piel y distrayendo sus preocupaciones. Había un Alfa molesto cerca. Miró hacia la calle, estaba muy lejos. Se estiró un poco hacia abajo y olfateó, frunciendo el ceño esperó que la barandilla fuera resistente porque si no sufriría una caída muy fea o hasta mortal. Se estiró hacia abajo y solo pudo ver una cabellera roja. Captó su aroma y sí, su vecina de abajo era Alfa, una muy molesta por su aroma. Cuando la mujer miró hacia arriaba captando su mirada con sus ojos verdes y penetrantes se tensó dándose cuenta que estaba espiando a su vecina, una vecina con un aroma y mirada demasiado amenazadora.

*

*

*

—Steve— la forma en la que Tony jadeaba o gruñía su nombre le encantaba. No mintió cuando dijo que se sentía con demasiada energía.

El Alfa acompañaba sus movimientos impulsando sus caderas hacia arriba, logrando que cuando él bajaba sus muslos chocaran contras los otros haciendo un ruido obscenamente exquisito. No supo bien cuándo ni cómo terminó con Tony tendido sobre la cama y él montando su pene enérgicamente. Se arqueó nuevamente gimiendo sin ocultar como se sentía, sintiendo sus músculos tensarse, con la realización de que necesitaba más. No tardó mucho en darse cuenta qué era lo que quería.

—Tu nudo... lo necesito, ahora...— comenzó impulsarse con más fuerza, gemir más fuerte. Sentía su entrada demasiado mojada gracias a su lubricante natural y a que Tony ya había acabado en su interior una vez. Recordaba vagamente el dolor y la incomodidad luego de cada vez que terminó con el nudo del Alfa las anteriores veces que lo habían hecho. Pero no importaba, quería sentirlo dentro, palpitando cada vez que se venía, sobre estimulando su próstata —¡Tony... Alfa...!

Fue empujado haciendo que su interior se sintiera vacio por hacer en el proceso que el miembro del Alfa se saliera, pero no llegó quejarse ya que Tony lo giró y comenzó a embestirlo ahora con él echado contra el colchón. Prácticamente ahora gritaba cosas que luego lo avergonzarían por como Tony levantó sus caderas, dando en cada estocada contra su punto dulce, ese que lo hacía ver blanco.

Expuso su cuello en sumisión, su glándula picaba.

Miró con los ojos entrecerrados hacia el rostro de Tony. El Alfa tenia la mirada fija en aquella marca que le pertenecía, golpeando erráticamente y mordiéndose el labio. Steve cerró los ojos cuando sintió el nudo hincharse, comenzó a venirse manchándose a sí mismo. Apretó el miembro del Alfa en su interior involuntariamente, escuchando un gemido y gruñido en respuesta. Tony apenas podía moverse ahora, pero aun así hacia todo lo posible por seguir estimulándolo mientras lo llenaba.

Pasaron varios minutos antes de poder bajar del éxtasis y volver a sentir que controlaba su respiración. Tony repartía besos en su cuello, sobre la marca. Se relajó dejándose hacer, estaba satisfecho, la energía sin control que sentía antes disminuyó.

—Nunca escuche a un Omega ronronear.

—¿Qué?—parpadeo dándose cuenta que Tony dejó de besarlo y lo miraba con una sonrisa y mirada impresionada.

—Estabas ronroneando. Hazlo de nuevo.

—No es cierto— frunció el ceño, nunca lo hizo y no estaba seguro de poder hacerlo. Su madre sí lo hacía y no, no iba a pensar en su madre cuando acababa de tener relaciones con Tony. —No sé hacerlo.

—Pues lo estabas haciendo, precioso.— Tony comenzó a besarlo nuevamente en el cuello. Pero, ahora que estaba mas consiente, solo lo hizo bufar divertido.

Tony siguió insistente hasta que se rindió cuando Steve se rió haciendo que ambos se acordaran en la posición y situación en la que estaban.

Steve suspiró volviéndose a relajar, acariciando la espalda de Tony con una mano mientras sentía besos más relajados contra su glándula.

—Tu calor se está acercando, ¿verdad?— asintió recordando las palabras de su doctor, de cómo ese celo que sufrió hace poco posiblemente no cambiaría su fecha prevista. —Quiero, si tú quieres, acompañarte. Estar contigo.

Pensó que probablemente no debería tener esta charla cuando aun estaban... tan juntos.

—Sabes que en nuestro caso, por ser tan compatibles y haberme marcado dos veces antes, seguramente no podrás resistir y me marcaras de nuevo.

Y él lo desearía, lo deseaba.

—Lo sé— Tony se levantó un poco para poder mirarlo a la cara —Y no te acuerdas porque estabas bastante borracho, así que quiero preguntarte ahora que puedes darme una respuesta consciente de lo que implica...

Sí lo recordaba, difusamente, pero lo recordaba. Ya había aceptado a Tony como su Alfa, su lado Omega se lo reprochaba por no hacer algo al respecto.

Mi Alfa...mío.

>—¿Me aceptas como tu Alfa?

—¿Estas seguro que me quieres como tu Omega?

—Steve... pasé las horas más largas y aburridas hoy contigo y no quisiera haber estado con otra persona o en algún lugar diferente.— contestó aun mirándolo fijamente, esperando —Yo... sé que suena estúpido, pero en algún momento me enamoré de ti... y odio sonar cursi. Esto no estaba destinado para volverse cursi, pero no hay otra manera de decirlo para que quede claro que te quiero.

Sinceramente, no esperaba que Tony le saliera con eso. Sentía lo mismo por él, no sabía decir en qué momento comenzó a pasar de solo sentirse atraído a tener sentimientos reales. Pero ahí estaban y lo aterraba.

—Sí— se encontró contestando y Tony lo miró sorprendido —Quiero ser tuyo, Alfa.

Expuso su cuello, su glándula que palpitaba. Las feromonas de ambos demostrando cuando necesitaban sentir la unión, el lazo que formarían.

—Y yo seré tuyo, Omega. Mí Omega—Tony besó su marca antes de darle una delicada mordida, sin romper la piel.

Sintió una leve puntada de protesta en su mente, pero lo ignoró cuando la mano de Tony lo hizo voltear el rostro para poder besar sus labios. No estaba siendo rechazando por su Alfa, había pedido permiso para marcarlo definitivamente durante su celo. Pasaron la siguiente hora besándose y acariciándose hasta que el nudo disminuyó, luego se dejó prácticamente arrastrar al baño. Un impresionante baño, con una gran bañera donde cabían perfectamente los dos.

La tarde pasó con la misma tranquilidad, se sentía medio como si caminara sobre nubes o algo así. Cuando Peter llegó vieron películas, a las cuales casi no prestó atención. Disfrutó pasar el tiempo con ambos cerca, no se dio cuenta cuanto extrañaba sus aromas. Gracias a la insistencia de Peter, alentado por Tony, fue convencido a quedarse a cenar y por supuesto a dormir.

Olvidó por completo llamar a sus amigos para avisar que no volvería.

***

Peter sabía que la relación de Steve y Tony cruzo una línea, prácticamente podía ver los corazones rodearlos como a las caricaturas. Eso lo aterraba y le gustaba al mismo tiempo. Ellos eran dos personas bastante diferentes, pero podía apreciar que juntos se complementaban bastante.

Cuando se fue a la cama escuchó que Tony dijo que le mostraría uno de los cuartos para invitados, mentira de aquí al espacio. Pudo captar sus aromas y definitivamente la pareja estuvo haciendo más que pasar el rato en casa. Al despertar vio a Steve salir del cuarto de Tony confirmando la mentirita de su tutor.

—No soy un niño— dijo antes de bostezar, caminando casi con los ojos cerrados hacia la cocina. Steve era un madrugador nato, él lo hacía obligadamente por la escuela.

—¿Tienes que ir a la escuela?— Steve por supuesto no quería tocar el tema y comenzó a preparar su desayuno. Había extrañado eso. Cuando bostezó un sí Steve asintió moviéndose de un lado a otro. Nunca entendió su capacidad de tostar pan, hacer una infusión, y cocinar huevos a primera hora de la mañana sin quemar o derramar nada. —¿Puedo acompañarte? Quiero conocer tu nueva escuela.

—¡Por supuesto!—estaba seguro que a Steve le encantaría.

A mitad del desayuno Tony apareció arrastrando los pies hasta chocar contra una de las sillas y sentarse, todo con los ojos cerrados. Cuando bebió su tercera taza de café pareció despertar del todo. Steve le dijo que luego de dejarlo en la escuela volvería con Clint y Loki, Tony le mencionó que ellos habían llamado y que olvidó decirle. Steve frunció el ceño no creyendo del todo en su falta de memoria.

Peter se sentía animado y cuando pasaron por su amigo Ned, a quien Steve recordó que mencionó que lo conoció en un juego de Internet, habló sobre sus nuevos compañeros y los clubs de debate y matemáticas a los que se unió. Al llegar Happy les abrió la puerta de la escuela, pero como todos los días Happy lo ignoró murmurando algo de su trabajo.

Todo marchaba bien, hasta que al despedirse de Steve y alejarse unos pasos la amenaza llamada Flash apareció. O más bien su balón lo hizo al casi golpearlo en la cara, ya que gracias a que Ned lo vio lazar contra él logró cubrirse. El impacto lo hizo caer sobre su trasero.

—¡Parker eres un idiota, no sabes atrapar un balón!

Peter lo ignoraba, esperaba que el Alfa rubio lo dejara en paz cuando se diera cuenta que no sucumbiría a las provocaciones. Pero hoy no pudo ignorarlo cuando al acercarse para tomar su balón unas manos lo tomaron antes. Cuando sintió el aroma de Steve, indudablemente enojado, hizo una mueca.

—¡Lo hiciste a propósito, pudiste haberlo golpeado en la cabeza!—sí, Steve no levanto la voz pero con su tono y postura intimidaba. Peter se sintió un poquito mal por Flash. Net a su lado tirando de su brazo emocionado por la cara de su agresor —Discúlpate con Peter ahora y no te vuelvas a acercar a él.

Steve era más alto que Flash, haciendo que el rubio más bajo tuviera que mirar hacia arriaba con los ojos bien abiertos. Peter estaba por decirle a Steve que lo dejara cuando su boca quedó abierta y sintió si quijada caer al notar un aroma particular y por inercia bajar la mirada para piso notar el bulto en los pantalones de Flash.

Y al parecer no fue el único porque Ned y Steve bajaron su mirada al mismo lugar. Flash enrojeció y aprovecho el desconcierto de los tres para arrebatarle el balón a Steve. Salió corriendo, pero tuvo el atrevimiento de parar a una distancia razonable y volver a gritarle:

—¡Parker no te olvides de ayudarme con la tarea!

Peter suspiró y miró a Steve que parecía contrariado. Le sonrió y se despidió, debía ir a clases.

***

Steve no sabía qué pensar sobre ese Alfa de la escuela de Peter. Parecía todo un idiota, no podía llamarlo de otro modo. Pero olvidó todo el asunto cuando al llegar al departamento se llevó una sorpresa.

Clint estaba en la sala durmiendo, botellas de cerveza por el piso y una de vodka. Pero eso no fue la sorpresa, sino el aroma de un Alfa desconocido en el lugar. Aquello lo hizo dar un paso atrás antes de poder evitarlo. Había entrado al departamento sintiéndose totalmente seguro, no esperaba encontrar un extraño y mucho menos un Alfa. Ignoró su deseo de salir y volver a la torre, nunca se intimidó por ningún Alfa y no comenzaría ahora.

—Tu debes ser el famoso Steve— escuchó una voz femenina desde el balcón m fue hacia ese lugar. La mujer, Alfa, era pelirroja y con una mirada que parecía leer sus pensamientos. —Tu amigo me invitó a pasar, soy Natasha.

Miró a Clint, su baba recorría el almohadón del sillón. Se preguntó dónde estaba Loki.

—Mucho gusto— dijo y ella sonrió un poco. Quería que se fuera, se sentía mal tener en el departamento otro Alfa que no fuera Tony.

Ella pareció notarlo porque cambió su postura y emitió feromonas que indicaban que era una Alfa inofensiva. Steve no se relajó, pero comenzó a juntar las botellas.

—Tengo que irme— ella se encogió de hombros y se encaminó a la salida, pero paró a medio camino —Tu amigo habló toda la noche de su esposa e hijos, un Alfa nerd, pero mencionó también que tu hermano está viniendo y que no pudo contactarte para avisarte.

Steve casi dejó caer las botellas que estaba juntando.

***

Hola! Voy a ser sincera, no revise el capitulo dos veces. Perdón por cualquier error y gracias por leer y comentar. Besos!

Chapter Text

Steve estaba nervioso. Marcó el número de Bucky repetidamente por horas, insistente, pero su hermano no contestaba. Escuchó a Clint decir más de una vez que lo dejara y que sólo esperara a que apareciera en la puerta.

No podía hacerlo.

Los resúmenes de Clint no eran los más confiables. Pero aún así siempre tenían un mínimo de verdad. Así que estaba bastante nervioso por lo que sea que hubiera escuchado su hermano sobre él y Tony. Y también muy molesto con toda esa gente. Quería golpear algo.

Sin mucho ánimo dejó el celular sobre el sillón. Era consciente de que no había hecho nada malo y que en caso de haberlo hecho no debía dar explicaciones a nadie, pero aún así...

—Voy a salir un momento— anunció sin esperar respuesta, estaba vistiendo ropa y zapatillas deportivas. No podía golpear a nadie, pero podía quitar un poco de su frustración gastando energía física.

El parque estaba repleto por partes por familias, jóvenes y niños correteando. Comenzó a trotar divisando a corredores por el lugar. No había muchas personas usando supresores de aroma, podía detectar a cada casta que se paseaba.
En un momento pudo distinguir al mismo hombre corriendo por el mismo circuito que él y sin darse cuenta comenzaron una especie de carrera. Cuando ganó las últimas siete veces sonrió victorioso por la aceptación del otro a que no ganaría.

Estaba sudando la gota gorda y aceptó la botella de agua que el hombre le ofreció luego de beber. Un Beta neutro.

—Sam— se presentó sonriendo desde el suelo.

—Steve— le devolvió la botella, dudoso de sentarse junto a Sam en el suelo. Era un desconocido y no sabía si era bien recibido a invadir si espacio personal. Pero cuando recibió una clara invitación del Beta, que palmeó el suelo dándose cuenta de su dilema se decidió por sentarse.

—No eres de por aquí. ¿Sureño?

—Sí.

—Tienes ese aire— dijo riendo un ante la cara sorprendida de Steve —aquí nadie pide permiso y no esperes disculpas si te chocan en la calle o que el mundo esté atento a lo que haces.

—Es bueno saberlo— lo había notado.

Sam resultó ser miembro de la fuerza aérea, dado de baja con honores. Le comentó que asistía a un grupo de veteranos de guerra. El Beta fue agradable y le recomendó algunos lugares a los cuales debía visitar. Cuando se despidieron Steve se sintió más ligero, se había olvidado por un par de horas de si hermano. Compró manzanas en el camino al departamento. Aún no sentía apetito alguno, pero sabía que debía comer algo y la fruta no le causaba rechazo.

Sintió el aroma de Tony apenas ingresó al ascensor, también estaba otro aroma que reconoció a quien pertenecía. Natasha y Tony aparentemente concedieron al usar el ascensor y ambos desprendieron feromonas de dominio, Tony por sentirse amenazado al tener un Alfa tan cerca del que consideraba su Omega y Natasha respondiendo al desafío del otro.

Frunció el ceño recordando a aquella mujer, había olvidado preguntarle a Clint qué hacía ella en el departamento y de dónde la había conocido. Más por el estado en que encontró a su amigo.

Al entrar al departamento se encontró con Tony mirando fijamente la pantalla de su tablet. Vestía un pantalón desgastado y una remera negra con el logo de alguna banda de música, supuso Steve, que no logró identificar.

—¡Muévete a la izquierda!— gritó de repente haciendo que Steve se detuviera y mirara a su alrededor. No había nadie más que ellos dos en la sala —Maldita sea, sabía que quedaría un punto ciego...

—¿Tony?

Cuando levantó la mirada y conectó con la suya sonrió, se acercó para darle un beso de bienvenida en los labios. Prontamente volvió a lo que hacía en su tablet.

—¡Esa es la derecha, dije que a tu izquierda!

—¿Qué estás haciendo?

—Salvandote la vida, de nada— Steve frunció el ceño y caminó hacia la cocina, luego de guardar las manzanas apartó una para lavar y comer. Sintió el aroma de Tony cerca suyo y sonrió un poco por las feromonas del Alfa, todo indicaba que por alguna razón Tony estaba de muy buen humor —Instale un sistema de seguridad.

Asintió ya sabiendo que haría eso tarde o temprano. Resopló cuando sin disimulo alguno Tony lo rodeó desde atrás con sus brazos y comenzó a olisquear.

—Hueles bien.

—Estoy todo sudado— se quejó quitando sus brazos. Recordó que en cualquier momento podría aparecer su hermano. Tony gruñó en desacuerdo pero lo dejó ir —Ire a tomar un baño.

Sus feromonas delataban sus nervios, pudo ver el ceño fruncido del Alfa. Steve quería tomar un baño y luego convencer a Tony de irse hasta aclarar todo con Bucky.

—¿Qué pasa?

—¡Hey! ¡¿Cuánto tiempo tengo que estar parado aquí?!

—¡Estoy... calibrando algo, quédate quieto!— gritó Tony aún manteniéndose cerca de él —¿Pasó algo fuera? ¿Alguien te molesto?

Steve evitó rodar los ojos.

—Tony...— comenzó indeciso, sabía que era difícil para el Alfa controlar su lado protector y no deseaba tenerlo aquí si comenzaba a discutir con su hermano. Bucky era un Beta neutro, no podía percibir las feromonas Alfa y podría provocar de más a Tony y llevarlo a ese estado en que la razón se pierde y es todo instintos. —Mi hermano va a venir y necesito hablar a solas con él.

—¿Quién...? Oh sí, tú hermano.— Tony se mostró confundido al principio, Steve no podía culparlo por olvidar que tenía un hermano —¿Qué hay con él?

Steve resopló, Tony intentó sonar despreocupado, pero se notaba a leguas que estaba alerta.

—Esta molesto— respondió siendo honesto, de todos modos tarde o temprano ellos se verían. —. Necesitamos hablar a solas, aclarar algunas cosas.

—Como nosotros.

—Entre otras cosas— que Loki fuera su apoderado seguro no pasó por alto, razón muy probable de que el ojiverde no estuviera. —No será un lindo encuentro. Pero es necesario, hace tiempo que no nos vemos y cuando vuelve a casa casi no hablamos realmente.

Siempre fue por una semana como máximo y en ella no hablaban sobre ellos, sus vidas, solo de cosas triviales. Steve se lamentaba porque, si era sincero, tenía que admitir que ellos se habían distanciado hace años y no sabían cómo tratarse mutuamente de manera natural como antes de que Sarah falleciera al poco tiempo que su abuelo.

—Podría...

—No— negó ya sabiendo qué ofrecería; sabía que de sentiría protegido y seguro con el a su lado, como ahora mismo, pero también estaba consciente que su presencia provocaría a su hermano y Bucky, siendo un Beta neutro, no se daría cuenta si llevara al Alfa a ese estado en que la razón era cegada por instintos. No quería una pelea —Puedo solo. Es mi hermano.

—Bien, los dejaré a solas...— gruñó y Steve sonrió un poco, Tony estaba en conflicto con sus instintos que le indicaban no apartarse de si Omega cuando destilaba feromonas de aflicción —Ok, no tanto.

—¿No tanto?

—Voy a ser sincero, estaré al pendiente por las cámaras de seguridad. Prometo no meterme, pero necesito estar seguro... ¿Te molesta mucho? No lo conozco...

—Tony...— suspiró, realmente estaba al tanto de lo difícil que podía resultar controlar los instintos y siendo ellos una unión que estaba en sus primeros comienzos tenía conciencia de que estaba siendo más dependiente de las feromonas y aroma del Alfa, quería a Tony a su lado, saber que de alguna forma estaría presente calmaba a su lado Omega. —Luego debes mostrarme dónde está cada cámara.

—Bien, la más importante es la que está en tu cuarto...

—Quita esa cámara— ordenó alejándose para darse un baño.

—Clint me mostró al amiguito que trajiste contigo.— Su cara enrojeció.

Luego de arreglar las cosas con Bucky tendría una seria charla sobre la privacidad con Clint. Cuando se alejó varios pasos de Tony, escuchando su risa a causa de su reacción, escuchó que gritó a pesar de estar cerca:

—¡Si vas a jugar con el quiero ver, puedes hacer como si no supieras que estoy viendo!— apuró su paso, no podía creer que su amigo hubiera hurgado en sus cosas y que mostrara a Tony aquello —¡No sé si sentir celos o intimidación por esa cosa de goma!

***

Cuando Clint escuchó a Stark gritar sobre el juguete de Steve, supo que estaba parado entre una esquina por nada porque era obvio que la atención de Tony estaba centrada en Steve. También supo que su amigo estaría molesto por haber hurgado en sus cosas, pero en defensa, culparía a Loki por retarlo a hacerlo por una apuesta. Una que perdió ya que apostó que Steve no se atrevería a traer uno de sus amigos engomados en su equipaje y más porque tendría a su propia juguete sexual humano esperándolo.

No quería estar entre las feromonas llenas de hormonas sexuales y amorosas, empalagosas, de esos dos. Pensó en Bruce, él Alfa había estado muy ocupado por su trabajo o algo así. Había esperado pasar a segunda base con él ya aquí, pero solo lo vio por unos momentos y se enviaron muchos mensajes.

Decidió probar suerte.

"¿Estás ocupado?"

Esperó un momento, demasiado para su gusto. Sentía ya las feromonas cambiantes de un Alfa excitado cerca, no le gustó, no sabía si era porque era el Alfa de su amigo o porque se había acostumbrado con las de Bruce, pero sintió ganas de estornudar.

Cuando escuchó un grito de Steve salió del departamento. Había visto al Omega más de lo que debía como su amigo, usualmente él era quien lo ayudaba a no terminar hospitalizado por no hidratarse comer algo. Durante el celo Steve se volvía muy, muy, diferente. Había perdido la cuenta de cuántas veces le dio de beber del pico de una botella agua mientras montaba un dildo de tamaño intimidante. Cómo buen amigo, no le contaba detalles tan explícitos de lo que presenció, pero si se burla un poquito. Pero si podía evitar ver o oír a su amigo teniendo sexo lo evitaría. Cómo ahora.

Bruce no contestó.

Pajarito— escuchó mientras bajaba las escaleras. Reconoció el aroma, era la mujer Alfa que invitó a pasar el otro día.

Natasha, pelirroja y con una mirada demasiado penetrante. Al principio había sentido un poco de miedo ante su atención, pero ella resultó ser agradable y podía decir que no estaba interesada en un Beta bajo como él. Lo cuál era perfecto. No se dió cuenta cuándo se sintió a gusto y terminó contándole la historia de su vida y de todos los que lo rodeaban. Aunque tal vez la influencia del alcohol ayudó, pensó un poco inquieto.

Había bebido porque se sentía solo, Loki y Steve no estaban, Bruce trabajaba y no podía dejar de pensar que sus hijos podrían estar muy cerca y él sin poder verlos. Sabía que no debía, más en presencia de una extraña, pero...

—Iba a salir a correr, pero podemos ir a una pastelería— Se sobresaltó un poco, había olvidado a Natasha a su lado. Asintió por inercia y siguió bajando las escaleras con la Alfa a su lado.

Mientras se llenaba la boca con el pastel más esponjoso y con la humedad perfecta de su vida escuchó si celular sonar, de emocionó pensando que era Bruce. No era el el Alfa. Loki le dio una dirección e instrucciones para ir a un estudio jurídico. Verían a la nueva abogada de Laura.

*
*
*

—Solo una hora— repitió Steve más para si mismo que para Tony.

El Alfa se había colado en medio de su baño y luego de terminar toqueteando y besándose entre ellos. Terminó olvidando sus nervios por la llegada de su hermano y Tony lo engatuzo lo suficiente para llevarlo a la torre. Al estar solos Steve cedió y terminó en cuatro sobre la cama exageradamente grande del Alfa.

Y ahí se encontraba ahora, desnudo y con una sábana tapando la parte baja de su cuerpo. Tony había mordido, sin romper la piel, sobre la marca cicratisada en su cuello y había sido suficiente para que todo su control se esfumara y sintiera la casi incontrolable necesidad de tener relaciones sexuales con el que aceptó como su Alfa. Con su glándula ardiente por una marca, la formación de un lazo definitivo.

—Estas diciendo: "solo una hora" hace cuatro horas— habló Tony, la voz amortiguada por una almohada porque estaba boca abajo —Voy a preguntar a Bruce porqué mi nudo no se formó...

—No lo hagas— pidió cerrando los ojos. Ésta fue la primera vez que el nudo del Alfa no se expandió al terminar de tener sexo. No que Steve se quejara realmente, habían terminado por volver a la acción más de una vez por esa razón. De ahí que ahora estén ambos tan agotados. —. Dijiste que antes tu... nudo... no se formaba con otros Omegas.

Sintió una irracional punzada de celos, ya no intentaba negar que efectivamente sí. Era celoso.

—Si, pero contigo sí y me gusta que me aprietes y llenarte una y otra vez...¡No me pegues!— Tony sabía que lo incomodaba hablar de éstos temas. Tal vez en un tiempo se sentiría más cómoda con éste tipo de charlas, por el momento no y de ahí el almohadazo a Tony.

Levantó una ceja desconfiado de lo siguiente que saldría de la boca del Alfa cuando Tony giró y lo miró con una sonrisa burlona.

—¿Qué?

La sonrisa de Tony de ensanchó más.

—Fui tu primero— levantó las cejas y antes de que Steve pudiera agarrar otra almohada para aventar contra su presumida cara él la alejó. —Tus amiguitos vibrantes y de goma no cuentan, me hubieras dicho que eras virgen, no lo habría hecho de esa for...¡Ouch!

Steve lo empujó de la cama antes de que terminara de decir esa tontería. Igualmente Tony no perdió la sonrisa presumida de su rostro aún en el suelo.

—Voy a ducharme y me iré— anuncio levantándose e intentando ignorar como la evidencia de que había estado haciendo las últimas horas escurría entre sus piernas.

***

Tony observó cómo la cara de su Omega enrojecía de la nada al alejarse y no tardó mucho en darse cuenta por qué al bajar la vista a sus muslos y ver el desastre de lubricante y semen escapando de su cuerpo. Estaba tentado a seguirlo a la ducha, como hizo en el departamento, y convencerlo de tener otra ronda.

No lo hizo. Sabía que ésta vez Steve se molestaría, el dichoso hermano esperaba.

Salió desnudo, Peter a esta hora no estaba y necesitaba ducharse también. Planeaba hacerlo en uno de los baños de los cuartos desocupados, cuando terminò salió sin ropa. El cabello estaba mojado porque no se molestò en secarlo bien.

—¡Tony!

Pepper estaba vistiendo un traje color marfil, cabello impecable atado en una coleta y tablet en mano mirándolo con el ceño fruncido. Ella no se vio afectada por verlo pasearse desnudo.

—Pepper— saludó acercándose a ella, el ceño fruncido de ella comenzó a hacerse cada vez más notorio y si no fuera por su flequillo seguramente tendría la vista de una vena a punto de explotar en su frente.

—¡No llegaste a la reunión!— gritó y fue cuando Tony recordó la dichosa reunión. Había planeado instalar el sistema de seguridad en el departamento y volver, no lo hizo —Sabes que tan odiosos son los ejecutivos con los que teníamos que reunirnos hoy, todos Alfas de la vieja escuela que piensan que por ser mujer pueden pasar de mi. No sabes cuanto tuve que contenerme para no rociarle pimienta a uno de ellos en la cara.

—Lo siento, de verdad lo olvidè— dijo sinceramente mal por la pelirroja. Ella tenia razón, èl tendría que haber estado ahì para evitar que esos tipos hicieran de las suyas.

Pepper inhalò y exhalò aire, sus mejillas rojas de ira comenzaron a descolorarse. Se quitò los zapatos de tacon y camino descalza hacia la cocina, Tony camiando detrás.

—¿Cuándo va a terminar?— preguntò sacando una botella de agua de la herladera. Mientras bebía Tony frunció el ceño no entendiendo su pregunta —La etapa de luna de miel. ¿Cuándo acaba? Te necesito con todas tus neuronas funcionando al menos un treinta porciento.

—Mis neuronas están bien— replicò ante la mirada eceptica de Pepper.

—No tanto— ella guardò la botella —Durante el proceso de unión Alfa-Omega tu cerebro va a invadirte con sustancias que te harán dicil el concentrarte en otra cosa que no sea tu Omega. Al menos hasta que el lazo estè totalmente afianzado estarán en la etapa luna de miel.

—¿Cómo sabes eso?

Siendo un Alfa no sabìa mucho sobre su casta o la de Steve. Y no lo admitia porque no quería parecer un idiota.

—Investiguè. ¿Por què crees que no estoy tanto tiempo contigo y Peter?

—Trabajo, vida propia, un novio oculto...

—Tengo una vida mas alla de ocuparme de ti y la empresa, pero esa no es la razón— sonriò como si le ocultara algo, pero rápidamente cambio a una sonrisa simpatica —Los Omegas son tan o mas posesivos que los Alfas cuando se trata de sus parejas o sus hijos. Puede tomarse muy mal el tener a una mujer que no conoce tan cerca de Peter o su Alfa, tù Tony.

—Eso es etupido, Bruce vive aquí y no le afecta.

—Bruce es un Alfa y supongo que no lo ve como una amenaza para sus vínculos. A mi no me conoce y creo que lo mejor es que cuando nos precentes sea en un lugar neutral... Hablo encerio, Tony, mi hermana conoció a una Omega que atacò a un amigo de su pareja porque lo conciderò una amenaza para su unión y ella es una mujer sin carácter y sumisa.

Tony tenia que admitir que Pepper tenia un punto. Èl no sintió a los amigos de Steve o a Bruce como una amenaza, hasta podía ignorar que estaban precentes. Pero cuando se cruzò con aquella Alfa en el ascensor cerca del hogar, temporal, de Steve su mente se nublò por unos momentos al igual que cuando sacò a Steve del auto de aquella Alfa policía de Texas.

Tal vez para Steve es lo mismo...

—¿Tony...?

Abriò los ojos como platos, sintió las feromonas de Steve cerca. Pepper lo fulminò con la mirada. Tal vez debió decirle que no estaba solo.

Pudo ver el cambio en la mirada del Omega apenas y lo vio tan cerca de Pepper, desnudo. Mirò de reojo a Pepper que se mostrò casual, como si no estuviera nerviosa. Tony la conocía lo suficiente para saber que estaba mas que nerviosa, hasta un poco asustada. Se alejò de Pepper y se acercò a Steve que miraa fijamente a su amiga, como un perro de caza.

—Hey... ella es Pepper, ¿recuerda que te hablè de ella?— Cuando Steve a unos dos pasos de Steve arrugò la nariz, el aroma de Steve estaba opacado por sus feromonas. Era un revoltijo de angustia, nervios e ira. Envidiaba a Pepper y a la vez no. No quería ser el blanco de Steve como lo era ella pero a la vez Potts tenia una ventaja al ser una Beta sin capacidad de percibir o sentirse afectada por las feromonas.

Cuando Pepper comenzó a alejarse hacia la otra salida de la cocina Steve lo notó y avanzó hacia adelante y no pudo evitarlo, gruñò y destilo sus propias feromonas Alfa. No quería que Steve hiciera daño a su amiga. Aunque se odio un poco cuando porfin el Omega lo mirò para luego de parpadear y dar unos pasos atrás.

Se veía afligido y no era para menos, Tony jamás había gruñido de esa forma amenazante  o emitido esa clase de feromonas en su contra. Cuando un Omega recibía ese trato sus instintos lo obligaban a someterse. Steve no le estaba mostrando el cuello, pero se alejó y se tensó como si esperara una reprimenda.

Tony recordó ver a su madre en la misma posición más veces de las que podía contar. Su estómago se retorció e intentó calmarlo, cambiar el tipo de feromonas o algo. No sabía bien cómo, nunca había sido necesario.

Pero Steve volvió a acercarse así que dedujo que estaba haciendo algo bien. Se quedó quieto cuando lentamente, con precaución, su Omega acercó lo suficiente para oler su cuello. Cuando Steve suspiró y pasó su mejilla contra su cuello y su rostro sonrió un poco y se animó a pasar sus manos por la ancha espalda de Steve. Era increíble cómo alguien de su tamaño y carácter podía ser sometido a sus instintos más bajos de Omega, para Tony era fascinante y aterrador.

—¿Mejor?— preguntó y no recibió una respuesta verbal, podía conformarse con el asentimiento de cabeza.

Pensó que era un poco malvado por estar, ahora que todo el rastro de angustia se esfumó del aire, bastante cómodo y a gusto con Steve marcándolo con su aroma. Parecía un gatito, siempre le gustaron más los gatos que los perros, y Steve parecía un gatito... Uno muy grande y humanoide. Se preguntó fugazmente si le dejaría ponerle unas orejas peludas en la intimidad de su cuarto cuando estuviera más calmado y cómodo...

Cuando tuvo acceso a su cuello, gracias a que ahora Steve le enseñaba su cuello sintiéndose ya seguro y a gusto con el Alfa, mordió sin romper la piel. No lo soltó, no cuando comenzó a sentir entre más apretaba la mandíbula el aroma de excitación de su Omega.

Alfa...

No quería soltarlo pero quería joderlo. En la posición que estaban era imposible hacer las dos cosas a la vez y al mismo tiempo. Comenzó a moler contra el muslo del Omega, estaba desnudo y su pene que en algún momento se endureció, frotaba contra la mezclilla del pantalón de su Omega. A ciegas desabrochó su pantalón y los bajo de un tirón junto con su ropa interior. Y apretujo el trasero del Omega, recibiendo un gemido ahogado; una de sus manos apretó más fuerte y la otra se movió, sus dedos buscando la entrada ya resbaladiza y lista para él. Metió dos dedos sin previo aviso.

Cuando el interior de su Omega apretó sus dígitos decidió. Dejó de morder y quitó sus dedos recibiendo un gemido y quejido, lo empujó a la pared más cercana. Steve se dejó acomodar de espaldas a él, arrodillado y abriendo las piernas para dejar una vista perfecta.

Lo embistió sin pensarlo dos veces, no busco un ritmo y sabía que no duraría. Necesitaba marcarlo, por dentro y fuera. Y Steve gemía y se mantenía en su sitio, necesitando ser reclamando de alguna forma.

Mi Alfa... Mío...

Sabía que estaba apretando demasiado fuerte sus caderas, pero no podía aflojar su agarre. Menos con Steve coreano que era suyo y viceversa.

Tuyo... Soy tuyo mi Omega...

*
*
*

El encargado del edificio lo dejó subir sin pedirle identificación ni nada. Pero nadie atendía. Estaba tocando el timbre y golpeando la puerta con demasiada fuerza, estaba molesto. Después de verificar a su hermano iría por aquellos Alfas.

Stark

En el fondo, sabía que Steve no dejaría que la mayoría de las cosas que la chusma habló de él sucediera, pero.... ¿Y sí de alguna forma aquellos Alfas lograron someterlo y obligarlo?

Había visto demasiados Omegas ultrajados y atacados de alguna forma como para no sentir preocupación. Fue demasiado para asimilar, no podía olvidar a ningún Omega que rescató... Demasiado tarde.

Tanto sufrimiento ajeno que logró rebasar su capacidad para mantener un márgen, distrayendolo de la misión y causando que por poco su unidad muriera. Su culpa.

—Y tú debes ser el famoso Bucky— escuchó detrás de él y se giró tranquilo a pesar que esa mujer lo sorprendió. No la había escuchado acercarse.

Peligrosa.... Suministro su mente.

Ella le sonrió e intentó parecer inofensiva. Reconocía un Alfa por su postura y demás rasgos.

***

Hola

*No revise el capítulo más de una vez, así que necesita correcciones. (Las tildes son las más notorias, creo)

Chapter Text

 

—¡Parker ayúdame con esto!

Steve frunció el ceño, acababa de dejar a Peter frente a su escuela y aquel joven Alfa ya estaba molestando. El rubio tenía varias cajas sobre sus manos qué dificultaba su visión, aún así detectó a Peter y ahí estaba ahora dándole una caja y otra a Ned. No parecían ser pesadas, Steve los vio alejarse y suspiró.

Sentía la mirada de Happy, el Beta seguía viéndolo con cautela, pero ya lo trataba con más amabilidad y no solo cortesía.

—Parece que le gusta— Happy hizo una mueca de desagrado luego de decir eso. Steve lo miró ceñudo —El rubio tonto, gusta de Peter.

—¿Qué? No, él es...

—Un idiota con cuerpo de adulto, hormonas adolescentes y carácter de niño de primaria.

—Oh...

Steve prefería pensar que el chico tenía problemas de ira y tomo a Peter como objetivo por ser el nuevo a la opción de Happy.

Volvió a la torre y no al departamento, había enviado un mensaje a Clint preguntando si Bucky estaba ya ahí, pero le contestó que no. También preguntó por el paradero de Loki, conocía bastante bien al pelinegro para saber que no aparecería a menos que fuera necesario o el "peligro" cesara, pero aún así debía constatar que estuviera bien. Clint contestó que ambos habían estado en el estudio jurídico de la nueva abogada de Laura, se verían con la jueza de familia en unos días.

Al llegar a la torre y subir al piso de Tony se sonrojó un poco recordando lo sucedido en el día de ayer. Debía disculparse con Pepper, eso era lo más claro que tenía en mente. Y no solo por haberla asustado.

Recordaba vagamente verla pasar y murmurar algo a Tony antes de dormirse en el suelo de la cocina, con el miembro del Alfa aún dentro suyo gracias que su nudo se había expandido y no tuvieron otra opción que quedarse ahí. Lo cual ambos lamentaron, literalmente a Steve le dolía todo y por las muecas de Tony podía decir que no era el único. Habían terminado de darse otro baño para luego limpiar y ventilar el lugar, Peter llegó y entrecerró los ojos notando el aroma penetrante de los desinfectantes y perfumes de ambiente.

Cuando fueron a dormir no tuvieron energía para nada más, Steve no recordaba haberse quedado dormido tan rápido en toda su vida. Y al despertar movió al Alfa que dormía sobre él para desayunar con Peter.

Tony seguía durmiendo cuando se fueron. Pero ahora estaba despierto y bebiendo café como si su vida dependiera de eso. Con los ojos cerrados murmuró un "buen día" y siguió con lo suyo.

—Debo volver— dijo y eso fue suficiente para que Tony despertara del todo. —Recuerda que prometiste no meterte.

Tony pareció meditarlo y asintió murmurando algo para sí mismo.

—Recuerdo haber dicho también que iba a estar espiando— sorbió otro poco de café. —¿Desayunaste?

—Con Peter— una fruta tal vez no contaba como alimento teniendo en cuenta que fue lo único que comió ayer también y los días anteriores casi no había probado bocado alguno, tomar té y beber agua tampoco debía contar. Pero no sé sentía mal así que no se preocupó.

Había leído los efectos secundarios de las pastillas anticonceptivas que tomaba y entre la lista estaba la pérdida de apetito.

>—Debo...— hizo una mueca, sería un momento incomodo. Tony lo miró levantando una ceja —También debo disculparme con la señorita Potts.

—Descuida, ella me vio en situaciones peores que la de ayer. Lo superará— Tony sonrió como si todo lo sucedido fuera gracioso, Steve frunció el ceño, a él no le daba ni un poco de gracia. —Pero si quieres puedo preguntar cuándo tiene tiempo para hablar contigo, solo promete no morderla o golpearla.

—Dios... no, no iba a hacer eso— Tony resopló y Steve se cruzó de brazos. Era cierto, recordaba todas esas emociones invadirlo. Inseguridad, nunca antes había sentido esas cosas con tanta intensidad. Todo le indicó en ese momento que debía alejar a esa desconocida de su Alfa.

Tal vez no era su intención atacarla, pero para aumentar su vergüenza tenía que admitir que al echarla no iba a ser muy amable.

—Si tú lo dices, no creo que Pepper lo crea. Pero está bien.— Tony se levantó y besó su mejilla.

Eso no calmaba a Steve, pero Tony ya había cambiado de tema y parloteaba sobre un teléfono nuevo que debía hacer para mañana y que todavía no había comenzado. Cuando se despidió le repitió que no interviniera, Tony asintió. Ignoró que desvió la mirada y llevó una mano lejos de su vista.

Cuando subió al ascensor frunció el ceño al ver que dos pisos abajo alguien pidió subir. Hasta donde sabía el ascensor aquel era privado, lo que significaba que debía ser alguien que viviera en la torre. Steve deseo que no fuera Pepper, no reaccionaría de la misma manera que ayer, algo en él se calmó cuando... Pasó aquello. Pero no estaba listo para verla de nuevo aun. Para su suerte fue Clint quien subió.

—La abogada es una imbécil, más que Loki, si puedes creerlo y Bruce fue por mí al estudio. Pasé la noche aquí, mi culo sigue sin conocer el mini Banner, pero fue agradable y lindo conmigo así que ya estoy listo para un nuevo día de mierda— habló rápidamente apenas las puertas cerraron y comenzaron a bajar. Steve se sintió una mierda por no haber estado, se suponía que la razón principal de su viaje era acompañar a Clint —¿Qué tal tu día?

—Bien— contestó y Clint rodó los ojos —Ayer conocí a la señorita Potts, no fue bien. Pase la noche también aquí. Acompañe a Peter a la escuela y al parecer un Alfa gusta de él, lo que no me gusta porque es un matón.

—Siempre podemos romperle la cara si es un imbécil.

—No digas groserías y no vamos a golpear a un niño.

—Mi moral no es tan alta— las puertas se abrieron y salieron juntos, las miradas indiscretas bajaron bastante, aun había algunos viendo hacia él, pero ahora parecían enfocar su vista en Clint.

—Bucky ya debería de haber llegado— su hermano no contestaba su teléfono.

—Oh, sí... olvidé decirte que llegó ayer. ¡Antes que te enojes déjame decir que acabo de enterarme hace una hora! Natasha me envió un mensaje, no sé cómo tiene mi número, pero dijo que él llegó ayer y cuando se hizo obvio que ninguno de nosotros aparecería lo convenció de esperar en su departamento.

El estomago de Steve se revolvió, no debió irse con Tony. Bucky seguramente pensó las peores cosas sobre su paradero y se lo echaría en cara apenas y le viera la cara. Si pensó que estaría enojado cuando llegara ahora tenía la certeza.

—Le dije que lo entretuviera por unas horas—Clint lo codeó llamando su atención —Tienes tiempo suficiente para calmarte y verte totalmente inocente de los cargos en tu contra.

—Es mi hermano, no la policía...

—Lo sé, tantas horas ayer entre abogados me jodió el cerebro.

—Iré contigo la próxima vez— prometió dejando a un lado a su hermano y pensando en que si veía a Laura no podría evitar decirle un par de cositas.

—Solo podrá entrar Loki cuando estemos con la jueza. No es un juicio... Aún. Con suerte, que no tengo, evitaremos llegar más lejos.

—Estaré ahí igual— repitió apretando su hombro. Clint asintió y caminaron en silencio.

Pasaron por el parque y el niño que había visto en el edificio se acercó a ellos corriendo, su madre a pocos metros corriendo sin tropezar ni una vez a pesar de sus tacones. Ella lo regaño por alejarse sin permiso, mientras el pequeño se escondía detrás de las piernas de Steve haciendo pucheros.

—Enamórate de tu maestra o tu niñera, hazme la vida más fácil— dijo con voz burlona la mujer cuando se le pasó el susto de perder a su hijo por un momento.

—Aww... Siento lastima de Stark, su rival es demasiado adorable— Clint se veía más animado, había un rastro de melancolía mientras alborotaba el cabello de pequeño que se negaba a soltar las piernas del Omega.

—Henry, vamos. Tú maestra me regañara de nuevo si llegas tarde.

—Hey cariño, hazle caso a tu madre. Debes ir a la escuela, es muy importante.— Steve sonrió al tiempo que Clint contenía una risa, la mujer miró esperanzada hacia su hijo. Cuando él asintió estando de acuerdo y se alejó de su refugio le sonrió y murmuro un "gracias".

Steve se rió viéndolos alejarse, la madre regañando al niño que iba ya distraído por un grupo de perros siendo paseados por el parque.

Al llegar al departamento fue a buscar ropa para cambiarse, no había llevado otra muda a la torre. Al salir se encontró con Clint gritando a una de las cámaras, las cuales no podían ser vistas realmente, que necesitaban un televisor nuevo par a la sala alegando que haría feliz a Steve, quien lo negó y se sintió un idiota por estar hablando con un rincón de la casa que no contestaba. Tal vez y aquella cámara no estaba en ese lugar.

Clint habló desde la cocina, mirando entre su celular y lo que contenía la heladera.

—Loki dice que debo ir a esta dirección, informal y que te lleve a ti. Google dice que es un Bar, ¿quieres venir?

—¿Un Bar, a esta hora?—frunció el ceño y miró a Clint que se encogió de hombros.

—Pregunté, contestó que está cerrado. No es para beber. Esta en modo misterio activado.— Steve asintió pensando en qué quería Loki y como estaba ya que no lo veía desde que huyo para evitar a Bucky, porque lo que hizo fue huir y no había forma de negarlo. —Tu hermano está con Natasha en una cafetería, tardaran.

Steve lo pensó un poco. Clint ya se veía listo para partir, quería ver a Loki y enloquecería estando solo aquí a la espera de James.

—Solo una hora— asintió y Clint sonrió arrojándole una lata de refresco ya abierta, que terminó por volcar parte de su contenido en el suelo. —Lo limpias.

—Cuando volvamos limpiaré, vamos. Quiero saber en qué se metió ahora cuernitos.

Y es que seguramente se trataba de eso, un nuevo problema y si Loki estaba involucrado era casi un cien por ciento seguros que se trataba de uno grave.

***

No se sentía orgulloso de lo que hizo, pero necesitaba alejarse de esa mujer. Ella tenía grabado "problemas" en la frente y que fuera Alfa solo lo hacía desconfiar más. Pero no eran solo sus prejuicios hablando, no, a pesar de que ella intentará verse inofensiva no podía dejar aquella tensión en los hombros y espalda tan característicos en militares. Y por el leve acento que dejó escapar, seguramente a propósito, revelaba que era rusa. Casi todas las organizaciones a las que tuvo que acabar eran en su mayoría de una red rusa.

Así que tener a una Alfa rusa intentando parecer una blanca paloma no le agradaba ni un poco.

Le siguió la corriente para constatar que no fuera partícipe de una venganza en su contra y que por esa razón estuviera tan cerca de su hermano y supiera cosas personales sobre ellos. Lo que consiguió fue saber que Clint le contó cada detalle habido y por saber de cada uno de ellos, que no era militar o de alguna fuerza policial y que tenía la ciudadanía norteamericana pero era originaria de Rusia. Lo último fue revisando sus documentos mientras dormía.

Cuando recibió un mensaje de un compañero informando que ella llevaba viviendo en aquel edificio hace tres años, tenía un trabajo estable como profesora de ballet y además no contaba con ninguna conexión con la organización con la que acabaron decidió alejarse de ella de una buena vez. Todo esto cuando lo llevó a una cafetería y fue al baño para leer aquel mensaje, la calificó como un peligro pero no uno directo hacia su hermano o los idiotas que están con él. Así que abandonó la cafetería sin que Natasha lo notara y fue al departamento para ver de una buena vez a Steve.

Todo su cuerpo dolía, el viaje hizo estragos. Su brazo temblaba y sus piernas dolían con cada paso que daba. Todavía le faltaba más de un mes de rehabilitación, había logrado conseguir caminar con cierta normalidad y tomar objetos no tan pesados con su mano izquierda, pero aun le faltaba. No volvería a ser un activo, su carrera terminó con su última misión y no tenía intención de replicar aquello.

No había dicho nada a Steve y antes de desmayarse aquel día había pedido que no lo llamaran a menos que muriera. Tardo casi un mes en despertar y tres semanas en sentirse lo suficientemente fuerte para pedir hablar con su hermano, esa vez se entero de que May estaba muy enferma. Tardo otro mes más para enterarse de la muerte de ella y que Peter estaría viviendo con Steve definitivamente. Tres meses después y ya podía recorrer los pasillos del hospital militar sin caerse, se enteró que Steve tenía problemas y decidió apurar las cosas para volver a casa. No esperaba volver y encontrar su hogar sin nadie ahí y con la bomba de chismes que se negaba a creer pero que aun así lo alarmaron.

Tampoco esperaba encontrar a Stark frente al edificio, concentrado en su celular. Lo reconocería en cualquier lado, así que no había error alguno. Ese era Tony Stark, el imbécil del que todos hablaban.

—¡¿Qué crees que haces aquí?!—gritó a un metro de distancia, acercándose rápidamente. El Alfa lo miró con una ceja alzada y volteo para ver si hablaba con él o con otra persona.

—¿Disculpa?—guardó el celular y no se vio nada impresionado por tener a un tipo enojado yendo en su contra. Hasta se veía un poco divertido, como si le pasara seguido y no le importara.

Tenía tantas ganas de golpearlo. Más que golpearlo.

—Aléjate de este lugar ahora mismo si no quieres terminar con tu cuerpo tirado en alguna zanja— habló entre dientes, costándole mucho el contenerse. El dolor de su cuerpo olvidado.

—No sé qué bicho te pico, mapache.— Stark abandono su postura relajada y lo miró altivo —Pero aquí vive, temporalmente, mi Omega y el que tiene que irse eres tú.

Bucky sintió la ira invadirlo, pero tuvo que desviar su atención de Stark al escuchar un gruñido detrás de él.

—¡Tú otra vez!— otro gruñido se escuchó, esta vez de Stark.

Natasha estaba parada detrás de él, dejando de mostrar aquella falsa postura y apariencia inofensiva que se empeñó en mostrar frente a él todo este tiempo. Bucky no podía sentir sus feromonas, así que tampoco reaccionar, pero tenía instinto de supervivencia y mas gracias a su carrera así que se alejo de ella maldiciendo por lo bajo.

Ahora Stark lo ignoraba y estaba mirando a Natasha como si fuera alguien que odiara con todo su ser, era mirado de la misma forma por la mujer.

Bucky odiaba a los Alfas.

*

*

*

—¿Ella es la abogada de Laura?

Steve miró con el ceño fruncido a la mujer pelirroja, tirada en el cubículo del baño de aquel bar donde terminó con sus amigos. Sus anteojos, suponiendo que eran de ella, rotos junto a sus zapatos negros no muy lejos de sus pies descalzos.

—Sí, ¿Cuántas veces quieres que te lo repita?— gruñó Loki empujándolo para que se acercara a la mujer inconsciente.

—Por Dios... ¿Qué le hiciste?

—¡Nada!— no hizo falta voltear a verlo a la cara para saber que mentía —Ella bebió y tal vez la convencí para que siguiera haciéndolo mientras me contaba todo lo que necesitaba saber.

—¿Sobre Laura?— escuchó la voz de Clint no muy lejos.

—No, sobre su increíble vida a la sombra de su hermana... ¡Por supuesto que sobre esa zorra!

—Vamos a tener problemas por esto— dijo ignorando la contestación de Clint y viendo a la mujer que tenía una muy rara e incómoda posición sobre el piso y casi metiendo la cabeza en el inodoro. —No, espera, tú vas a tener problemas por esto.

Cuando llegaron el Bar estaba cerrado y un rubio que se presentó como Thor los dejó pasar diciendo que era el dueño. Su aroma reveló que se trataba de un Alfa, uno muy fuerte. Encontrar a Loki observando a aquella mujer inconsciente hizo que pensara que por fin su amigo se pasó de la raya con sus "bromas" y causo la muerte de una desconocida. Sí, fue fatalista, pero estaba hablando de Loki así que no podía evitarlo.

—Ninguno tendrá ningún problema, para eso estás tú— Loki volvió a empujarlo para que se acercara, no se movió —Obviamente no tendría que haber hablado con ella, pero con todo lo que se bebió dudo que recuerde al tipo con el que charlo toda la madrugada así que ahí entras tú, Steve. Vas a quedarte aquí hasta que se despierte y decirle que no sabías a donde llevarla y que no quisiste dejarla sola. Su autoestima esta por el suelo así que la harás sentir un poco bien. Nosotros no tendremos problemas y ella pensara que un chico lindo se fijo en una patética mujer como ella o algo así. Todos ganamos.

—No voy a mentirle, además, el hombre... ¿Thor? Él sabe que estaba contigo y no conmigo.

—Sí, a ese tonto déjamelo a mí.

— ¿Lo conoces?— notó el tono molesto de Loki y se giró para verlo hacer ese gesto que delataba que les ocultaba algo —No me mientas y habla, no quiero tener problemas.

—No lo conocía en persona y no esperaba conocerlo, pero sí sé quién es ese idiota pero él no sabe quién soy lo cual me da mucha ventaja. Además es el ex novio de esta chica y su actual cuñado. Qué pequeño resultó el mundo...

—Entonces no lo conoces realmente, pero él si conoce a esta mujer. ¡Va a decirle!

—No le dirá nada porque ella no habla con él, vino a este Bar por su hermana que la engañó para que viera a su ex con ella frente a sus ojos dejándola como idiota. Nada como la rivalidad entre hermanitas. Cuestión que el idiota me dejó quedarme con ella durante toda la mañana hasta que ella colapsó aquí.

—¿Cómo sabias que Lorelei estaría aquí?— Clint asomó la cabeza dentro del cubículo.

—Porque a su hermana si la conozco y cuando fuimos a su estudio jurídico me pareció familiar su rostro, hice un par de llamadas y aquí estamos. Si no quieres arruinar más el caso de Clint, haz lo que dije.

Loki pateó los pies de la mujer y ella se movió, parecía que iba a despertar.

—Voy a distraer a ese idiota, tú sácala de aquí y métela en un taxi. Clint, que no te vea— Loki no dio tiempo a ninguna replica, volvió a patear los pies de la abogada y salió casi corriendo del baño.

Steve volteó a mirar a Clint cuando la mujer se sentó rápidamente, como si no hubiera estado casi comatosa hace unos segundos. Clint se escondió en un cubículo y la mirada perdida de la abogada quedó fija en él.

—Eh... ¿te sientes mejor, Lorelei?

Ella frunció el ceño y asintió lentamente. Miró a su alrededor y luego volvió a fijar su vista en él. Se veía totalmente perdida.

—Tú... ¿eres?

—Steve— internamente quiso golpearse a sí mismo, no debía hacer esto. —Si te sientes mejor podemos salir, me quedaré contigo hasta que venga un taxi por ti.

Ella entrecerró los ojos y volvió a mirar a su alrededor. Murmuró algo y cerró los ojos, cuando los volvió a abrir se quejó de dolor. Ella hizo un par de preguntas, como donde estaba, la hora y porque estaba él con ella. Respondió con respuestas cortas y rápidas, Lorelei no se veía muy despierta para captar que estaba mintiendo, pero no quería arriesgarse. Pasó casi una hora hasta que pudo convencerla que estar tirada junto a un inodoro no era lo más higiénico. Mojó su cara y limpio lo mejor que pudo su cabello, también la ayudo a acomodar su blusa.

Steve tuvo que ayudarla a mantenerse de pie durante el camino a la salida, llevando sus zapatos y anteojos rotos por ella, también el bolso que estaba sobre la lava manos olvidado. Cuando el taxi llegó por ella recibió un gracias y una mirada sospechosa.

Steve maldijo a Loki y volvió a entrar al Bar.

Fue recibido por Thor, el Alfa le sonrió amistoso. Clint comiendo maní cerca de la barra.

—Lau fue a buscar su celular al baño— La voz de Thor reson'+o en el lugar desierto al estar cerrado, estaba ahora detrás de la barra juntando bandejas. Miró a su amigo y él murmuró "Loki" —Fue muy amable de su parte quedarse con Lorelei.

—Sí, ese es nuestro amigo. Amigable, honesto y bondadoso hasta con extraños.

El sarcasmo en la voz de Clint fue palpable, pero el rubio más alto sonrió encantado. El Alfa parecía ser todo lo que Clint acababa de nombrar, lo cual lo hacia una presa perfecta para Loki.

Cuando el pelinegro apareció dijo que era hora de ir a casa, Thor se vio desanimado.

—Son bienvenidos de venir cuando quieran, vivo aquí arriba así que pueden llamar.— les dio una tarjeta con su nombre y número a cada uno.

—Sí, claro— Loki hizo un gesto y se coloco sus anteojos negros. Al parecer su actuación de hombre amable se estaba acabando. Steve le sonrió al rubio y le agradeció por la hospitalidad mientras Clint juntaba la mayor cantidad de maní en sus manos.

Loki llamó a un taxi, quejándose que no caminaría o tomaría un autobús. Al subir, Thor saludaba al auto amarillo alejándose, Loki se hizo el desentendido.

Antes de que pudiera reclamar a Loki por lo sucedido él abrió la boca primero.

—Tengo información importante gracia a esa borracha y puedo usarla a favor de Clint.

—Nos aprovechamos de ella— murmuro Steve sintiéndose cada vez peor, no debió ayudar con aquello.

—Ella bebió y comenzó a hablar, solo la escuche y tu solo la ayudaste a subir a un taxi.

—Estas omitiendo varias cosas ahí— frunció el ceño y Loki bufó.

—Eso ya no importa, ¿preferías que la dejara así en aquel baño? Podría haberla abandonado ahí y cualquier imbécil sí se hubiera aprovechado de ella. No éramos los únicos en quedarnos hasta después del cierre, hasta que ustedes llegaron ya no había nadie más que ese tonto gigante.— Eso realmente no hizo sentir mejor a Steve —Supéralo.

Steve estaba listo para seguir discutiendo, pero paró al ver a varias personas reunidas fuera del edificio donde vivían. Al salir reconoció a la madre de Henry, ella le dijo que hubo un incidente con dos Alfas y un Beta. El encargado del edificio, un Beta rango alto, había sentido las feromonas hostiles de aquellos Alfas y había llamado a la policía.

—Me alegra que Henry siga en la escuela— ella suspiró y Steve asintió, no era algo que un niño debiera ver. Dos Alfas hostiles podían armar mucho alboroto y dañar a terceros por accidente —Todavía no puedo creer que Tony Stark anduviera por aquí y armara tanto alboroto.

—¿Tony Stark?

Steve abrió grandemente los ojos y miro a su alrededor, se acerco hacia la entrada del edificio y comenzó a captar cada vez más las feromonas de Tony. El Alfa había estado molesto, mucho y no era el único. Pero solo presto atención a su Alfa.

—¡Steve!— Clint lo jaló hacia lejos de la multitud, podía ver a periodistas llegando. Cuando estuvo alejado volvió a hablar—Bruce dice que están yendo a la torre, Potts lo saco de la cárcel.

—Genial, ahora si está listo para que se lo presentes a James.— Loki bufo caminando junto a ellos, no planeaba quedarse solo.

Steve no escucho el comentario de Loki. Y olvidó completamente a su hermano o cualquier otra cosa. Quería ver que Tony estuviera bien. Ignoro a su estomago revolverse y las nauseas que sintió todo el camino. 

***

Hola!

Otra vez, perdón por las faltas de ortografía! Gracias por comentar y leer, Besos!

Chapter Text


Tony estaba teniendo un gran sueño, no recordaba qué soñó exactamente, pero se despertó con una sonrisa y el cuerpo totalmente descansado. Cuando llevó una de sus manos a sus ojos para refregar y alejar el sueño hizo una mueca de dolor. Cierto, tenía un ojo morado.

Recordando todo lo ocurrido ayer pensó que tal vez el dormir tan profundamente no se debía a un buen sueño, sino a que le inyectaron tranquilizantes.

-Como un animal, solo faltó el bozal- se quejó frunciendo el ceño y palpando a ciegas a su lado. Steve se había quedado con él. -¿Steve?

Su Omega no estaba.

Se sentó sintiendo el cuerpo pesado, bien podría volver a dormir, pero primero tenía que ver dónde y cómo se encontraba Steve.

Él había estado comiendo papas fritas mientras sostenía un pedazo de carne congelada contra su ojo (según Happy era lo mejor) y escuchando a Pepper gritando por teléfono porque la prensa ya había sacado al aire que Tony Stark estuvo en un edificio agrediendo a un pobre Beta indefenso o algo así, además que especulaban sobre las razones por las cuales se encontraba ahí. Fue un día de campo para esos buitres.

Pepper enloquecía, su nueva asistente se mantenía alejada y con pánico contenido, Tony dijo que no tuviera miedo porque la ira de Potts no era en su contra. Y fue cuando Steve apareció junto con su pandilla y Bruce.

Pepper tomó a su asistente del brazo a una velocidad luz y se alejó prácticamente arrastrándola. Tony se hubiera reído si no fuera porque se sentía sobre una nube, lo que le inyectaron daba efecto.

Steve lo revisó como si hubiera ido a la guerra, no importó lo que dijera, intentó suprimir su sonrisa cuando exageró una mueca de dolor (justo cuando al Omega se le pasó su faceta de cuidarlo y comenzó a regañarlo) y divisó a los demás rodar los ojos y alejarse.

Después todo se volvía borroso, recordaba que Peter llegó de la escuela junto con su amigo que no dejaba de mirarlo como un Fanboy. En algún momento terminó en la sala, había una película en la pantalla pero solo prestó atención a Steve que le pasaba una mano por su cabello distraídamente. Y por último terminó en su cuarto abrazando como un koala a su Omega para que no se fuera. Funcionó.

Pero ahora no estaba.

Miró a su alrededor y frunció el ceño notando otro detalle. Alrededor suyo, bien en los bordes de la cama, había una hilera de mantas y almohadas rodeándolo. Todo estaba nivelado y colocado con un sistema de colores bastante notorio, ningún color mezclado con otro. Su aroma impregnado en el ambiente haciéndolo sentir en casa. Al parecer su Omega decidió convertir la cama principal en un nido.

Una calidez agradable se instaló en su pecho y se levantó con cuidado, intentado no derrumbar aquella barrera. Los nidos era algo importante para los Omegas. Y como Alfa se sentía extremadamente contento de que el suyo hiciera uno en su cuarto, significaba que estaba de verdad a gusto o al menos eso creía, no estaba seguro.

Salió para encontrar a Peter junto con su amigo en la cocina. Vestía solo una bata y unos boxer bajo eso.

-Hola señor Stark- saludó de inmediato Ned. Tony bostezó y saludó con la mano.

-Buen día, Tony- Peter comía cereal llenando sus cachetes como un hamster. Habló con la boca llena -Steve ya se fue, dijo que luego llamaría o vendría.

Asintió bebiendo café.

Había olvidado completamente al hermano de Steve. Se preguntó si se parecería a su Omega o sería totalmente diferente, de cualquier forma, sabía que tenía que verlo tarde o temprano y que por los comentarios de Clint y Loki podía predecir que no sería agradable.

-¿Qué hacen todavía aquí?- preguntó viendo la hora en su teléfono. Usualmente Peter se iba seis treinta de la mañana y dependiendo el día quedaría por la tarde en la escuela. Eran pasadas las nueve.

-Canselaron las clases de química y español. Solo tenemos que ir a la tarde. ¿Steve está enfermo?

-¿Por qué lo dices?- abandonó la vista de la lista de reuniones de ésta semana a la que debía asistir, Pepper estaba aprovechando que tenía el sí fácil.

-Porque no desayunó, me levanté temprano solo porque sé que él lo hace y quería acompañarle. Pero solo tomó un té, ayer una fruta y lo veo un poco más delgado y pálido.- Peter frunció el ceño mientras decía aquello -Aunque él dijo que se sentía bien. También dijo que recuerdes tu promesa.

-No intervenir en su charla con su hermano- rodó los ojos y Peter se rió.

-Bucky es muy desconfiado. Casi no traté con él, siempre fue Sarah y Steve quienes me cuidaban cuando mi tía no podía, pero recuerdo que él solo reía o de veía relajado frente a su familia.

Tony asintió, Steve no había hablado casi nada sobre su hermano y parecía ser un tema delicado para su Omega. Miró a Peter hablar ahora con su amigo, el mocoso no iba a darle respuestas porque no las tendría.

Bruce entró a la cocina, listo para comenzar el día. Lo cual era extraño, habitualmente terminaba su día a esta hora y con suerte dormía un poco por el resto de la mañana y por la tarde comenzaba de nuevo con su trabajo. Tony levantó una ceja y olisqueó el aire sin disimulo alguno haciendo que su amigo frunciera el ceño.

-No seas grosero, hay un invitado- Bruce acomodó sus anteojos y Peter aguantó una risa. Ya se había acostumbrado a los comportamientos "inapropiados" de Tony que Pepper y Bruce le marcaban. Ned siguió con su desayuno.

-¿Clint está durmiendo?- preguntó ignorando lo que Bruce dijo antes.

-No, acaba de irse al departamento.- contestó acomodando los anteojos, un gesto nervioso habitual en Bruce cuando estaba incómodo. -Loki estuvo llamando toda la mañana.

-¿Pasó algo?- sujetó con fuerza su celular. Sabía que había prometido no intervenir, pero lo cierto es que había cruzado los dedos sabiendo que seguramente no cumpliría.

-James llegó y Loki no quería estar a solas con él- Bruce volvió a acomodar sus anteojos y frunció el ceño, al parecer no era el único preocupado.

Tony sonrió cuando Peter se despidió, diciendo antes de irse que no se preocupara por Steve. Apenas los adolescentes se fueron prendió su tablet para ver en las cámaras de seguridad del departamento.

-Clint me habló de eso...- comentó Banner sentándose a su lado.

-No estoy escuchando el discurso de respetar la privacidad- comentó recibiendo un bajo gruñido de su amigo. Ambos tenían la curiosidad.

***

Loki maldijo su suerte por enésima vez, se había alejado para evitar a James y cuando por fin volvió el tipo aparece frente a su puerta exigiendo ver a su hermano, ya que por una cosa u otra no lograron coincidir y no se vieron.

Por suerte la ira que el Beta mostró cuando hablaron por teléfono pareció bajar y no lo golpeó apenas vio su rostro como dijo que haría, un alivio total para Loki. La demanda contra el hermano de su amigo por dañar su hermosa cara no sucedió.

Pero canto victoria demasiado pronto.

En cuanto Steve llegó se armo la telenovela. Loki comenzó a llamar a Clint, quería irse y dejar a los hermanos para que se arreglaran como quisieran, pero en el fondo no era tan desconsiderado. Hacer que Clint se quedara y luego irse era el nuevo plan. Mientras tanto esperaría en el balcón y no estaría imponiendo su presencia pero tampoco estaría abandonando a Steve, perfecto.

-...¡Se perfectamente lo que estoy haciendo!

Y ahí está, Steve ya se estaba enojado y levantó la voz. Loki se mordio la lengua para no decir nada; estaba escuchando el discurso de James de volver a casa esperando encontrarlo ahí para resultar que no, además de todo lo que la gente estuvo chismeado sobre él. Luego comenzó decir que no pensaba en su madre, en como sus acciones seguramente la harían sentir mal y decepcionada . Loki no estaba tan seguro de eso último, Sarah había hablado mucho con él cuando se quedaba a dormir en su casa y la mujer en una ocasión le contó cómo fue que dejó todo para ir detrás del papá de Steve, razón por la cual la familia de su amigo no figuraba en el árbol genealógico. Pero volviendo a la actualidad, Steve estaba recibiendo el típico discurso del Omega que no mide el peligro del mundo, como si fuera un idiota del que cualquiera pudiera aprovecharse.

-¡Pues no parece! Dejar todo para ir detrás de ese tipo no tiene sentido alguno. Hasta lo dejaste quedarse en casa...

-No lo conoces.

-Tú tampoco, ese es el punto. No conoces nada del maldito mundo, no sabes...- Loki se asomo un poco, apenas pudiendo ver a James apretando la mandíbula, obviamente se estaba conteniendo.

La razón principal por la cual Loki evitaba a un Bucky enojado era porque ya lo había visto discutir y perder el control. La ultima vez había sido hace unos años, con el hermano de Clint y no termino muy bien para el idiota de Barney. A Loki sinceramente le dio gracia ver a ese idiota en el suelo y con la cara ensangrentada, sin saber cómo terminó así. Con el único que nunca se sobrepaso fue con su hermano.

Viendo todo desde afuera, con los ojos de un Beta neutro, podía entender el desconcierto de James. Él no podía comprender como lo hacían las demás castas el emparejamiento de los Alfas con los Omegas. Tal como lo fue con Stark y Steve. Ambos eran compatibles, sus aromas los atrajeron y sus instintos actuaron y conspiraron para juntarlos. Ahora, que hubiera amor dependía de la pareja. Loki podía decir que ese par era de los afortunados que no solo eran compatibles, sino que se querían mas allá de lo sexual.

Pero un Beta neutro veía todo eso como si se tratara de una locura.

-No vivo en una cajita de cristal, ni salgo al mundo envuelto en una burbuja.

Volvió a marcar el número de Clint. Quería largarse antes de que la parte emocional llegara.

-Steve...- practicamente gruñó su nombre, Loki asomo la cabeza de nuevo. -Volvamos a casa.

-No- Por supuesto que se negaría. Rodó los ojos al ver a nos hermanos tomar la misma postura, tercos.

-No hagas una escena, nunca lo hiciste, no comiences de adulto. Volvamos a casa, no debiste abandonar todo así y lo sabes.

-Si quieres volver a casa hazlo solo, todavía tengo asuntos aquí.

-Estoy hablando enserio.

-Yo también. No voy a volver aún o disculparme por irme en primer lugar. Lo dijiste bien antes, soy un adulto.

Si no fuera porque de verdad Loki pensaba que Bucky lo golpearia si habría la boca, hubiera opinado que ahora mismo ninguno de ellos estaba siendo muy "adulto".

-¿No lo entiendes? no solo arriesgaste tu seguridad, también fue la seguridad de Peter y hasta de ese tonto de Clinton.

-Llegó con una asistente social para llevarse a Peter, tenía que acercarme y conocerlo. ¿Que querías que hiciera? No iba a entregarselo a un desconocido.

-Hicieron mas que conocerse- sabía que era involuntario y que Steve no se daba cuenta de lo que hacía. Pero igualmente quería gritarle que dejara de tocar la muy notable marca de Tony en su cuello, eso sería la gota que rebalsara el vaso. -¿Que tienes?

-Nada- Por supuesto que James se daría cuenta de que había algo raro con su cuello.
Loki hizo una mueca cuando vio la mano de Bucky se apartada de un manotazo cuando quiso alcanzar el cuello de la camisa de su hermano. Frunció el ceño al ver que Bucky se masajeo el brazo, como si en golpe en su mano le diera un corrientaso de dolor por toda la extremidad -¿Que tienes en el brazo?

-Nada.- dejó de tocarse el brazo -Debiste llamar y avisarme, no meterlo en la casa.

-¿Cuando? Nunca atiendes.- el tono molesto de Steve cambió, las feromonas de un Omega nervioso y molesto seguían latentes en el ambiente, pero Loki podía ver como los hombros de Steve se tensaron de forma diferente. Miraba a su hermano con curiosidad y preocupación. -No avisaste que volverías a casa. ¿Por qué saliste...? ¿Estas herido?

-No porque no quiera. Estaba trabajando, sabes bien que no puedo llevar un celular como un civil a las misiones. Volví a casa... Y no estabas y el niño tampoco.

Ohh... Loki se acercó un poco más, las cortinas apenas y lo escondian. Bucky estaba intentando desviar la conversación, volver al punto inicial repitiendo algo que ya había dicho.

-No contestaste. Te saliste porque estas herido, ¿verdad? Bucky debiste llamar, ellos debieron hacerlo...

-No es nada.- Loki hizo una mueca, ahora fue el turno de Steve de recibir un manotazo en la mano cuando quiso tocar el brazo de su hermano. -Ese no es el problema ahora.

-Si te saliste es porque fue muy grave así que para mi sí es un problema. ¿Que pasó?

-¡Pasó que metiste a dos tipos a nuestra casa, dos Alfas que no conocías! Se supone que debías mantenerte a salvo y al niño. No, no me interrumpas- Loki maldijo en voz baja, James estaba molesto. Que Steve insinuara que estaba herido no le gustó ni un poco. Nunca antes había hablado con ese tono a Steve y el rubio estaba mas sorprendido que otra cosa -Dijiste que los metiste porque tenías que conocer al tipo. ¿Te contaron que Banner es un ex convicto? ¿Que Stark sedujo hace pocp a una reportera, una Omega, que lo rechazó hasta meterse en su cama y luego la abandonó? Porque eso es lo que hace, jugar por un tiempo con alguien bonito. No, no te dijeron nada de eso. ¿Verdad? Solo fueron lindos y simpáticos para obtener lo que querían.

Mierda... Loki vio a Steve palidecer un poco. Él sí sabía sobre la historia de Banner y la larga lista de conquistas de Stark, lo último no era un secreto para nadie y Steve también estaba al tanto. Pero lo de Banner era noticia nueva para el Omega.

-Tony no está haciendo eso conmigo y Bruce no es mala persona, debió...

-¿Y exactamente qué está haciendo "Tony" contigo?

El teléfono de Loki vibró. Era Clint preguntando si podía pasar, el Beta bajo sin contaba con sentido común y no quería interrumpir el reencuentro de los hermanos y arruinar todo.

-Estamos saliendo juntos, es... es algo serio. - Steve no planeaba ocultarlo ni negar si se lo preguntaba. Loki deseó que sí lo hiciera por la expresión de James.

-Esta jugando...

-No, no es así. ¿me crees un idiota?- Steve suspiró y lo miró detenidamente -Buck, no te vez bien.

El teléfono de Loki comenzó a sonar haciéndolo maldecir en voz baja y saltar a los hermanos que habían olvidado por completo que había otra persona en el departamento. Usualmente nadie lo llamaba a su celular personal, era él quien lo hacía y solo recibía mensajes de Clint o Peter. Ni su madre tenía su número personal. Clint no era tan idiota y Peter estaba en la escuela así que supo que el numero desconocido que apareció en pantalla no era de ninguno de ellos. Rechazó la llamaba y el maldito aparato casi de inmediato volvió a sonar antes de poder dejar sin sonido las llamadas, como había hecho con los mensajes. Atendió lo mas lejos que podía de aquellos dos, lo cual no era mucho porque estaba en el balcón.

Lau, atendiste!

Loki maldijo sin poder evitarlo. Reconoció la voz bruta y exaltada de ese gigante rubio con mas cabello que cerebro, ¿cómo había conseguido su número?

>-... Ya me estaba preocupando que me hubiera equivocado de número.

Loki sintió ganas de vomitar, podía imaginar su boba cara haciendo una expresión de alivio. Como un tonto perro.

-¿Cómo conseguiste mi número?- Su tono fue cortante. Había sido "amable" con ese tipo porque le fue conveniente antes, pero ahora no y tenía cero intenciones de serlo en éste momento o a futuro.

-Christine- respondió con un todo despreocupado sin inmutarse por el tono de Loki. Casi divertido -Creo que la conoses como...

-Amora- contestó rodando los ojos, ella usaba ese nombre pero el que figuraba en sus documentos era el de Christine Collins.
Él había borrado su número luego de conseguir acercarse a su hermana, Lorelei. Al parecer Amora no y quería molestarlo dando su número a Donald, mejor conocido como Thor.

¿Quién le pone el nombre de un pato colérico de caricatura a su hijo?

Aunque él mucho no podía burlarse realmente. En su locura su madre le había puesto "Loki" como nombre.
Pero volviendo a la actualidad...

-Me preguntaba si querías pasar por el bar ésta noche o ir a otro sitio, puedo pedir a mis amigos que cuiden el fuerte por mi...

-No saldré contigo, no vuelvas a llamar.- interrumpió y cortó la llamada de inmediato.

Entre menos contacto con él mejor.

Otra vez, no llegó a cambiar a modo silencioso el celular porque comenzó a sonar.

-¡Deja de llamar!- gruñó sintiendo su piel erizarse.

Thor solo se rió haciendo que la ira comenzaba a subir de nivel en Loki.

-No te enojes. Solo quiero pasar el rato contigo. Seguire insistiendo hasta que aceptes. Puedo ser muy insistente...

Muy molesto...

-¡No seas estupido! - el grito de James lo hizo voltear hacia en sonido. Caminó hacia los ventanales abiertos, frunciendo la nariz ante el aroma de Steve.

Un Omega angustiado. Y no cualquiera, sino uno al cual consideraba familia.

-¿Qué fue eso? ¿Tienes problemas? - la preocupación en el tono de Thor lo hizo gruñir disgustado.

-Este no es un buen momento para tratar contigo imbécil.- volvió a cortar y al parecer el Alfa entendió porque no recibió una llamada de inmediato nuevamente.

-Ok- dijo en voz alta y clara llamando la atención de los hermanos. Se acercó evitando estar al alcance de Bucky pero manteniendo la vista fija -. Es ovbio que no están llegando a ningún lado. Así que porque no dejan todo y pactan un segundo round para cuando Steve no esté inundando el ambiente con sus empalagosas feromonas de Omega y tú no estés temblando de dolor. Mente clara y dolores aparte y creo que lograran llegar a un lado, cosa que no va a pasar ahora.

Como un Beta de rango alto se suponía que entraba en el perfecto estándar de mediador. Algo que nunca se aplicó en Loki, a pesar que era un muy buen manipulador.

-No te metas.

-Loki, estamos bien- Steve suspiró y a pesar de lo que su aroma decía su postura no demostraba nada. Aunque su palidez comenzó a preocupar a Loki. -Bucky, sé que estas preocupado por mí y lo aprecio. Pero no puedes esperar que haga algo solo porque tú quieres que lo haga. No te pido que confies en Tony, pero sí que confies en mí. Y si me estoy equivocando va a ser ni error y lo voy afrontar, no puedes pelear mis batallas toda la vida.

-Te marcó - la mirada de James se poso donde la tela de la camisa de Steve tapaba aquella marca que pronto se terminaria de curar y desapareceria si no la renovaba y la hacía permanente. -Quiero castrarlo.

-Es temporal...Aún.

-Steve, ésto no será un error cualquiera. Si te marca permanentemente y solo es un juego para él... Vi lo que le hace a un Omega ser rechazado por su Alfa, como se marchita y se convierte en una maldita sombra.- James miró al techo exasperado -¿Por qué un Alfa? ¿No podías hacer ésto con un Beta? Está repleto de Betas en nuestra ciudad...

Loki resopló ganando una mala mirada de Bucky.

-Me gusta Tony. Lo quiero.

La cara de desagrado de James era para fotografiar, pero Loki no iba a arriesgarse. -Pero, con respecto a lo que sea que te pasó en tu trabajo... Soy tu hermano y debiste decirme que estabas herido, aunque "no sea nada" para ti.

-No es lo mismo, se supone que debo cuidarte.

-Mi deber es cuidar de ti también, somos hermanos, iguales. Y si hubiera sabido que estabas mal habría ido hacia donde estabas y cuidado en vez de que lo hicieran extraños.

Bien, Loki retrocedio con intensión de ocultarse de nuevo. Esperando que ese par arreglara su problema y no escuchar ninguna cursilería.

Y ahí fue cuando todo se fue a la mierda. Loki no podía decir qué pasó exactamente, solo que los perdió de vista un momento y al otro...

-¡Steve!- el grito sobresalto a Loki y el sonido de un golpe lo hizo casi soltar el celular que había sacado de su bolsillo para decirle a Clint que estaba todo bien. James no había sonado enojado, mas bien su tono fue de pánico.

-¿Que diablos?- Steve estaba inconsciente y en el suelo, junto a él Bucky que al parecer cayó junto con su hermano, por la posición seguro habrá intentando parar la caída pero no lo logró. -¿Qué pasó?

-N-no, no puedo levantarlo - Loki lo apartó y le dio una mirada inquisitiva.

-¡Clint!- gritó palmeando la cara de Steve, jamas lo diría en voz alta pero se estaba asustando por la palidez del Omega. Steve nunca se enfermaba.

-¡¿Qué hiciste?!- el grito de Clint lo sobresalto y maldijo.

-Subelo al sofá, iré por perfume para ver si despierta. ¡Ahora Barton!

Clint seguía mirando desconfiado a James, pero hizo lo que Loki dijo. El lugar estaba totalmente abarrotado con las feromonas de Steve, si se guiaba por ello podía decir que con suerte fue un desmayo por estrés.

-¿Se lastimó?- dijo al regresar con el perfume y suspirando aliviado cuando Clint negó. Bucky seguía sentado en el suelo, masajeando su brazo -¿Te puedes levantar?

Bucky asintió al tiempo que el perfume hacía que Steve comenzara a recuperar el conocimiento.

-¡Steven Grant Rogers, ¿cómo pudiste asustarnos así?!- gritó Barton llevando una de sus manos al pecho y otra a la frente de forma dramática. Steve fruncio el ceño, ignoró al idiota y parpadeó confundido.

-Creo que me bajó la presión... - dijo el Omega sentandose -¿Bucky?

Los tres miraron alrededor y lo encontraron de pie y caminando hacia la salida. Cojeaba.

-Volveré después, descansa un poco.

-Bucky no te vayas. ¿Donde...? Puedes quedarte aquí.

-Estaré cerca de aquí, no te preocupes- se giró dándoles la espalda para irse, ya en la puerta al abrirla se detuvo -Ve al médico.

-Buck...

La puerta se cerró y los tres quedaron mirando hacia el mismo lugar.

-No fue tan mal.- Steve hizo una mueca ante el comentario y Loki rodó los ojos.

Su otro celular comenzó a sonar y fue a buscarlo de inmediato. Ver que era la abogada de Laura, Lorelei, quien lo llamaba no le sorprendió ya que debían tener otr reunió pronto.

-Laufeyson- dijo al contestar.

-Se quién eres, yo llamé.- Loki entrecerro los ojos, antes de poder contestar ella volvió a hablar -Seré rápida, mi cliente necesita un aplazo. Más tiempo para reunirse con su ex esposo.

-No- fue rotundo.

-Ella no está en condiciones de presentarse...

-Los intereses de mi cliente son los que me importan. Si no se presenta iremos a juicio y definitivamente ella perderá. Lo sabes, por esa razón insististe tanto en mediarlo sin llegar a ello.- Si bien no se especializo en casos familiares podía aprender rápido como manejarse -Así que asegúrate que tu clienta aparezca si sabe lo que le conviene. Un gusto hablar contigo, pero debo colgar.

Y así lo hizo. Cortó la llamada y fue a la sala para ver a sus los dos rubios. No se sorprendió el encontrar a Stark allí toqueteando a Steve y murmurando que Bruce se encargaria de revisarlo de todos modos. Lo que sí le sorprendió fue ver a la vecina del piso de abajo hablando con Clint cerca de la puerta.

Fue hacia ellos ignorando lo mejor que pudo  las feromonas posibles de Tony. El aroma del Alfa era intenso pero por suerte nada agresivo, estaba concentrado solamente en confortar y dar seguridad a su Omega.

—Natasha dice que Bucky está en su departamento, vino de encubierta para saber cómo está Steve.

—Loki, ¿verdad?— asintió y correspondio el apretón de manos que ella ofreció. Una mujer Alfa. No eran muy comunes y Loki solo conoció a tres, contando a la pelirroja frente a él.

Su celular, el de trabajo, sono y lo miro. Era un mensaje de Lorelei. Quería verlo en un Bar, el de ese mastodonte rubio. Decía que era extremadamente urgente y que se trataba del caso familiar de Barton. No habría nadie más que ellos dos porque a ésta hora el lugar se encontraba cerrado.

—Debo irme— dijo dando un vistazo al sillón donde Steve y Tony seguían en su mundo. —Seguramente lo va a convencer de ir a la torre. No hagas ninguna tontería.

—No soy un niño— Clint le contestó antes de enseñarle la lengua.

Miró a Natasha antes de despedirse, esa Alfa no ayudaba desinteresadamente a James. Pero no le importaba realmente así que se guardo el comentario para si mismo. Tenía que saber qué demonios pasaba con Laura como para que su abogada lo citara en secreto.

****

Hola! Perdón por las faltas de ortografía, realmente no revise el capítulo y los últimos dias tenía un bloqueo a la hora de escribir que me impidió actualizar antes.
Estuve escribiendo desee mi celular y fue una pesadilla jajaja XD el teclado me cambia los nombres y algunas palabras.

Gracias por leer. Besos!

Chapter Text

Hola! Adivinen quien aparece en éste capítulo? XD
No habrá nota final así que desde aquí, gracias x leer y ls comentarios! Perdón también por cualquier error!

Espero disfruten la lectura! X3

***
Steve tardó exactamente cinco minutos en sentirse avergonzado. Había estado tan absorto en la tarea que de forma inconsciente se había impuesto; mientras pensaba en su hermano y en los posibles escenarios en los cuales pudo haber terminado herido, tanto como para hacerlo volver a casa. Todo esto pasaba por su cabeza estando en la torre Stark, porque por supuesto Tony lo convenció de ir, y había terminado en el cuarto del Alfa ya que al parecer aunque se sentía bien debía descansar.

Tony no estaba, mas bien no estaba en en cuarto con él ya que tenía que terminar un nuevo reloj o teléfono (El Alfa había olvidado completamente en qué estaba trabajando) y se encontraba en su taller. Su plazo se terminaba mañana y Pepper no quería tener que tratar con los miembros de la junta por su retraso o incumplimiento. Steve aprovechó que Pepper estaba y se disculpó con la mujer por lo sucedido el otro día y le prometió que haría que Tony no se distrajera para que terminara su trabajo. Ella, manteniendo la distancia, le agradeció y para tranquilizar a Tony le dijo que consiguiría un médico de confianza para que le hiciera un chequeo de rutina alegando, cuando Tony abrió la boca, que Bruce no era ese tipo de doctor.

Así que así terminó en el cuarto de Tony, viendo el nido que había construido antes, aún presente en la cama del Alfa. Había tomado las mantas y almohadas del pequeño cuarto que resultó ser un vestidor, los cuartos de huespedes y los sillones en la sala. Solo así había logrado dormir tranquilo.

Y a pesar de estar aburrido y no tener ninguna intensión de descansar se encontró caminando de un lado a otro en el vestidor, pensando, hasta que sin darse cuenta salió y comenzó a desarmar el nido, trasladando las mantas y almohadas al vestidor. Cuando se sentó en medio de un suave suelo, porque había lanzado las almohadas y sobre ellas mantas, cerrando los ojos, es que se dio cuenta de lo que había estado haciendo. No tardó mucho en avergonzarse de su hazaña.

Se levantó y caminó hacia la puerta cerrada del vestidor, sus zapatillas estaban en el cuarto. Miró hacia dentro del vestidor y suspiró, había convertido ese lugar en un nido. Cerró la puerta diciendo que luego dejaría todo en su lugar.

Fue hacia la cocina porque allí el aroma tranquilizador. Pensó en comer una manzana, seguía sin apetito, pero recordando el desmayo se dijo a si mismo que tal vez la culpa fue el no estar comiendo como acostumbraba hacer. Tan enfrascado en sus pensamientos estaba que no se percató de la mujer que estaba sentada en la cocina, bebiendo agua y concentrada en su tableta, hasta que él entró encaminado directamente a la heladera.

—Hola Steve— jadeo evitando avergonzarse aún mas gritando. Miró a Pepper y le sonrió debilmente, sin saber como tratar con ella estando a solas. —No quería asustarte.

—Esta bien, estaba distraído.

Todavía la sentía como a una extraña que estaba demasiado cerca de su Alfa y Peter, pero no sentía el impulso incontrolable de hacerla a un lado. Tony le había dejado claro a su lado Omega que su interés era para él... Y sintió su cara calentarse un poco al recordar cómo fue que lo hizo.

Potts aparentaba estar relajada, pero a pesar de ser Beta neutro y por esa razón no destilaba ferononas que delataran su verdadero estado de ánimo, Steve podía decir que la mujer estaba aún precavida a su alrededor. Steve no la culpaba.

—Tony sigue trabajando, creo que lograra que me ahorre un dolor de cabeza. — habló nuevamente Pepper, cortando con el silencio incómodo que se formó. Steve fue en busca de la manzana, meditando sus palabras.

—Creo que también tengo que disculparme por tus últimos dolores de cabeza.— dijo antes de morder una manzana verde.

Pepper rió y dejó la tablet a un lado. Se notó que había duda en su mirada, pero en vez de irse decidió hablar con él. Abrió su bolso y sacó un par de revistas, aún se veía indecisa, sonrió un poco antes de dejarlas sobre la mesada para que Steve las viera.

—Las compré hoy, no pude evitarlo. Tony es distraído con estas cosas y pensé que te gustaría, también que sería mas cómodo— Steve frunció el ceño sin entender qué quería decir y miró las revistas, eran sobre decoración y remodelación de hogares. La primera era centrándose en habitaciones de anidación y la segunda en cuartos infantiles. Debió hacer una cara extraña porque Pepper resoplo divertida —. Lo siento, me adelante con la segunda. Pero cuando vi a Tony tan... emocionado contigo, no pude evitar pensar en que si iban tan en serio tarde o temprano habrían pequeños Tonis por aquí...

Oh... Parpadeó volviendo la vista hacia la revista. Había dejado aquella posibilidad a un lado cuando su médico le dio aquellas pastillas y realmente nunca había pensado en eso, como si el detalle mas relevante de ser un Omega masculino no se hubiera aplicado en él en su cabeza.

—Eh... Creo que no son necesarias, en el departamento mi cuarto está bien.— aún seguía ojeando las imágenes de la revista, ignorando con poco éxito la segunda.

—Si, pero aquí hay muchos cuartos que podrías remodelar. Porque supongo que cuando te mudes querras estar mas cómodo.

—¿Mudarme?

—Sí. Ustedes, Alfas y Omegas; cuando se unen de forma consciente y porque quieren, sin que situaciones o obligación que los aten, lo hacen porque quieren estar juntos. ¿Es así? Corrigeme si me equivoco — Steve asintió, Pepper estaba en lo cierto. Notó que ella lo miraba seria y expectante, se sentía como si estuviera siendo regañado por la directora del colegio o su madre —Tony dijo que quiere unirse contigo definitivamente y que tú aceptaste. ¿Qué esperas que pase luego?

—No hablamos mas allá de ese punto— dijo frunciendo el ceño, no se sentía cómodo hablando con ella. Tony obviamente tenía confianza en su amiga, pero él no la conocía y a pesar de tener intensiones de ser amable ahora mismo no podía simplemente charlar de un tema personal. —Disculpa pero tengo que volver con mis amigos. Voy a dejarle una nota a Tony o algo, no quiero distraerlo.

—Steve, espera, no tienes que irte. No era mi intensión incomodarte y de todos modos ya tengo que irme así que quedate.— Pepper se levantó y guardo su tablet en su cartera rápidamente —Dale un vistazo a las revistas.

Antes de que pudiera decir algo el sonido de los tacones de Potts se escuchaba alejandose.

Terminó la manzana y miró de reojo las revistas. Suspiró y las alcanzó para mirarlas. No había hablado con Tony de lo que harían luego de formar el lazo, el paso siguiente sería el convivir bajo el mismo techo, lo sabía. Luego de formar el lazo, los dias siguientes estarían dependientes sin poder evitarlo del uno y el otro. Pero antes de venir había dejado todo como si volvería para volver a hacerse cargo.

Quería estar con Tony y Peter. Tal vez en un tiempo contemplar el tener hijos. Pero no podía abandonar todo el trabajo de su abuelo y madre así como así. Eso se sentía incorrecto. Pero si tenía que elegir si o si, sinceramente, no podría decir que elegiria una casa y propiedad en la que nadie lo esperaba. Solo recuerdos.

Fue con las revistas de vuelta al cuarto de Tony, pasando al vestidor. Se dejó caer en medio de aquel nido que construyó en ese lugar. No estaba cansado, pero aún así no pudo evitar cerrar los ojos hasta dormirse.

***

Si había algo que realmente exaspera a Natasha es a Phil mirando hacia ella con precaución. Él la visitaba al menos una vez al mes para pasar el rato, lo cual se podía traducir como comprobar que no estuviera enloqueciendo o algo así. Coulson era lo más cercano a un familiar que tenía y por esa razón era indulgente con sus gestos de preocupación, pero cuando estaba con visita realmente era poco conveniente. Mas si su visita era un hombre desconfiado hasta de su sombra.

Sí, fue a la carcel junto con él y gracias a Phil pudo hacer que saliera junto con ella. Era entendible que Phil quisiera saber qué hacía con un militar dado de baja recientemente, dato que consiguió el mismo día que lo conoció haciendo una llamada a Coulson.

—¿Que estás haciendo?— lo acompañó hasta la entrada del edificio, con la mirada le había dicho antes que no era buen momento para que estuviera rondando.

—Es mío — fue directa.

Natasha realmente no entendía por qué, de lo único que estaba segura es que aquel Beta olía correcto. Lo cual era incomprensible porque siendo un Beta neutro no debía tener un aroma particular. Y ella siendo Alfa debía de encontrar a esa persona destinada por su aroma, uno que la atrajera y le hiciera sentir que  los demás aromas eran insípidos y comunes; pero dicho destinado o destinada tendría que ser un Omega o un Beta de rango bajo, había escuchado rumores de que también un Beta de rango Alto a pesar de tener tendencias y hormonas Alfa podía llegar a resultar ser una pareja de aroma de un Alfa (un hecho muy raro, tanto como un emparejamiento Alfa-Alfa). Jamas escuchó que un compañero destinando o biológicamente compatible de un Alfa fuera un Beta neutro.

Los Beta de ese rango no perciben o son afectados por las hormonas y feromonas de las demás castas. Tampoco las crean. Lo cual hacía que si por broma de la naturaleza un Alfa u Omega lo sentía como su pareja destinada, éste no percibiria nada y tal vez no se sentiria atraído por ese Alfa u Omega. Lo cual era muy malo, muy pocos Alfas y Omegas pueden decir que encontraron a su pareja.

—Que bueno, ¿él lo sabe?— Phil meditó ese: "es mío" de Natasha. Todavía recordaba las creencias y costumbres del pueblo natal de la rusa, tardó un tiempo considerable que ella dejara de pensar como en un principio. No trataba mal a los Omegas o Betas, pero fue difícil dejar de pensar que los Omegas debían mantenerse protegidos hasta del viento ya sea que lo quieran o no.

—No, es desconfiado. Tiene síntomas y comportamiento de estrés post traumático. Y tiene un notorio recelo con los Alfas, mi casta.

—Eso no suena alentador. Nat...

—Intentare ser su amiga, no voy a hacer ningún avance si noto que no es bien recibido.

Natasha tenía que admitir que hace años le hubiera importado un pepino. Su lógica sería que él era suyo y actuaria en consecuencia, punto.

Fue criada en ese orfanato de esa forma y luego cuando fue llevada a la escuela militar, obligatorio para cada Alfa de su nación natal, solo aumentaron sus prejuicios hacia los Betas y cómo se suponía que debía tratar a los Omegas.

Pero había dejado todo aquello atrás. Gracias a Phil había logrado comenzar de cero.

—Si es como dices ¿cómo terminó en tu casa?

—Estaba emocionalmente vulnerables.

Ésta bien, talvez no estaba jugando limpio. Y Phil entorno los ojos. Nat se encogió de hombros, James era reacio a confiar en un Alfa y, a pesar de que ella no lo dijo y que él no pudo captar su aroma, tuvo la suspicacia de saber que ella se trataba de una Alfa apenas la vio. Y estaba atenta al desenlace del encuentro con su hermano, cuando lo vio salir como un perro con la cola entre las piernas no dudo en acercarse y persuadirlo de quedarse con ella.

—No quiero decirte que hacer, pero por favor ten cuidado. Se nota que es alguien complicado y con algún tipo de trauma.

—Yo también lo era— levantó una ceja y lo miró fijamente.

—Sí. Pero mis intensiones cuando me acerque a ti eran totalmente diferente a las que tienes con él.— recordó Coulson sonriendo a un niño que entró corriendo al edificio con su madre corriendo detrás de él en un intento de alcanzarlo —Puedes asegurarme que si él se niega vas a dejarlo ir.

—No, pero puedo asegurar que no voy a hacer nada para dañarlo más de lo que está.

No podía alejarse. Cuando un Alfa encontraba a aquella persona que olía perfecto comenzaba a sentir como si fuera atraído y luego la necesidad de estar a su lado sería inmensa. Nat sabía que pronto sentiria la necesidad de marcarlo como si se tratara de un Omega.

—Tengo que subir, no te preocupes— sonrió un poco y Phil suspiró. Él quería decir algo más pero alguien lo interrumpió.

—¡Hey Nat!— Era Clint. Entrando al edificio con dos bolsas del supermercado, una en cada mano.

—Clint, mi vecino— informó cuando Coulson lo vio acercarse —Hola Clint, ¿necesitas ayuda?

—Nah... Quería preguntarte algo— sonrió tenso y miró de reojo a Coulson. Nat asintió sabiendo qué quería saber —¿Cómo está Bucky?

—Se ve bien, mas tranquilo. Creo que cuando vuelva su hermano va a querer hablar de nuevo. ¿Cómo está Steve?

—Se veía bien cuando se fue, ellos nunca pelearon así que es difícil para ambos no estar de acuerdo en lo mismo. Ehh...— Clint miró de nuevo a Coulson y él le sonrió antes de mirar a Nat.

—Nos vemos después, elejate de los problemas.

Ella bufo pero asintió de todas formas. Subió al ascensor con el Beta.

—A Bucky no le gustan los Alfas, a los Betas de rango alto los tolera un poco, los segundos le dan mala espina por culpa de Loki.

—Y me dices eso porque...

—Mira, él no es mi amigo y no es que me caiga exactamente bien. Pero tampoco me cae mal y además de Steve el pobre tipo no tiene a nadie.— paró el ascensor y ambos bajaron en el piso de Nat. Pero no se acercaron a la puerta —Al contrario de él, sí puedo captar tus feromonas.

—No tengo malas intensiones.

—No dije que las tuvieras— se rió encogiendose de hombros —Es un hombre grande, sabe con quien juntarse. Solo quiero pedirte que seas clara con él, mas bien es un consejo. Seguro te diste cuento que las sorpresas no son de su agrado.

—Lo tendré en cuenta— sonrió y Clint asintió con las cabeza.

***

Steve frunció el ceño aún con los ojos cerrados. Reconoció el aroma de Tony apenas y sintió el sueño alejarse de él, por esa razón no se sobresaltó cuando sintió a alguien acariciaba su cabello. Pero luego, cuando por fin el sueño se esfumo y solo estaba disfrutando de la caricia, escuchó un sonido de bolsa y otro más. Abrió los ojos y miró hacia arriba.

—Tony, ¿qué estas comiendo?

—Doritos. Vi al mocoso comer ésto con su amigo, el gordito, y me tentó.

—Se llama Ned— sonrió un poco antes de ver la bolsa, era de las pequeñas. Pero había dos paquetes vacíos detrás de él —Te hará mal.

Tony se encogio de hombros lanzando otro triangulito a su boca.

—Termine mi trabajo en tiempo record, te vas a unir a un genio. Un genio con todo el resto de la tarde libre, ¿qué quieres hacer? Podemos seguir aquí si quieres. Por cierto... lindo nido, cariño.

—Ah... Lo siento, iba a quitar todo— dijo antes de sentarse y mirar a su alrededor. Las revistas estaban a su lado.

—No lo hagas, es relajante aquí. Me entretuve un poco con las revistas también.

Steve hizo una mueca y alejo la bolsa de Tony.

—¿Qué pasará después que me marques?

—Estaremos unidos, el lazo— contestó lo obvio Tony, alcanzando la bolsa de nuevo. Sabía que Steve esperaba otra respuesta, pero estaba de buen humor. Lo cual hacía que le dieran ganas de molestar un poco a su Omega.

—Tony— Pero Steve no estaba de humor y su ceño aún fruncido lo confirmaba.

—Pasar unos días encerrados aquí o en el cuarto teniendo sexo. Después hay que destraumatizar al mocoso porque tal vez seamos un poco ruidosos. Y... Por último o más bien para comenzar, puedes traer lo que quieras aquí y oficialmente vivir conmigo. ¿planeabas otra cosa?

—Bueno, no mudarme aquí automáticamente. Supongo.

—¿Planeabas unirte y volver a Texas?— la pregunta fue hecha con un tono de burla. Steve miró a Tony hasta que él levantó las cejas captando la respuesta silenciosa —¡¿De verdad?! Espera, estas dejandome antes de empezar. ¿Es eso?

—¡No! Solo quiero decir que no sabía que esperar de nosotros. Y cuando dejé mi casa y el trabajo con el capataz fue pensando en volver. Y tengo muchas cosas importantes allá también. Así que tengo que ir y dejar todo en orden, es todo el trabajo de mi familia lo que dejaría Tony. No solo una casa.

—Entiendo— Tony asintió y Steve podía prácticamente ver los pensamientos alborotados en la cabeza del Alfa —. Así que te iras... ¿cuándo?

—Nos quedaremos hasta arreglar el problema de Clint. No se cuánto va a tardar— Loki no había dado una fecha fija. Captó las feromonas de Tony, su Alfa estaba inseguro y nervioso. Acercó su mejilla y la pasó contra la de Tony —Quiero estar contigo. Todos los días. Solo tengo que dejar todo en orden, no creo poder ser buena compañia si me siento culpable por abandonar algo tan que fue tan importante para mi familia y para mí.

Dejó que Tony oliera su cuello y besara la piel sobre su glándula de unión. Cuando se alejo lo miró a los ojos.

—Voy a hablar con Bucky ahora— Tony comenzó a negar con la cabeza y Steve habló antes de que intentara convencerlo de no ir —Me siento mejor, mas tranquilo. Antes fui sintiendome a la defensiva y Bucky igual, creo que podemos arreglar todo sin nada de drama.

—Voy contigo. En problema es que piensa que soy un imbécil, cosa que tal vez soy, pero no contigo y si estamos juntos y planeamos estarlo aún más pronto entonces él tiene que empezar s acostumbrarse a que esté cerca.

—Recuerda que a él no le afectan tus feromonas, pero a mi sí, así que controlate— accedió levantandose del suelo, Tony lo siguió de cerca —Tarde o temprano deben conocerse de todos modos.

—Oh... Steve. Olvide decirte algo. ¿Prometes no enojarte?

Steve resoplo un poco divertido. Recordó a Peter, cuando se quedaba en su casa de pequeño y hacia "algo malo" y le decía lo mismo que acababa de decir el Alfa.

—¿Tony...?— levantó una ceja ante la sonrisa tensa que veía.

—Ya conocí a tu hermano.

***

Clint miraba todos los productos que compró en la tienda con recelo. Según el programa de cocina todo era fácil y rápido de hacer, pero algo le decía que era una pura estafa. Nunca fue bueno en la cocina y solo aprobó economía doméstica, forma linda de decir clase de cocina y confección, gracias a Steve que aprendió todo de su madre.

Y Laura no fue la gran cocinera, ninguno sabía hacer mas de lo básico. Y lo básico consistía en recalentar comida pre-hecha y hervir fideos.

—¿Necesitas ayuda?— miró de costado a Bruce, se había llevado la grata sorpresa de ver al Alfa frente a la puerta cuando dejó a Natasha en su piso.

—Estaba pensando en hacer la cena hoy, seguro Steve vuelve a la torre, pero Loki seguro vendrá mas tarde porque ya no está evitando encontrarse con Bucky. Pero presiento otro fracaso culinario hoy...

—Puedo cocinar— eso llamó por completo la atención del Beta.

—¿Sabes cocinar?

Clint sonrió y levantó las cejas presionado. El Alfa era amable, no presionaba y no era desagradable en ningún sentido. ¡Y ahora le decía que sabía cocinar!

—Bueno no soy chef...

—Bruci, te advierto que si me alimentas y me mimas me tendrás comiendo de tu mano— lo interrumpió bromeando.

Se rió mas fuerte cuando vio a Bruce acomodarse los anteojos, era un gesto que identificó que hacía cuando estaba nervioso o avergonzado.

—¿Qué quieres comer?

—Sorprendeme— la verdad lo único que le importaba era que fuera comestible. Lo jalo del brazo para ir hacia la sala. Era temprano para cocinar y quería pasar el rato, distraerse un poco. Luego de irse Loki le había enviado un mensaje diciendo que tal vez podría hacer que viera a los niños, después él no había contestado ningún mensaje haciendo que se sintiera ansioso.

Se preguntaba si los niños estarían molestos con él.

Sacó su celular otra vez  para ver si tenía algún mensaje. Nada. Sintió los dedos de Bruce acariciar su nuca, era algo que el Alfa hacía con él cuando lo notaba ansioso y Clint no se quejaba porque por alguna razón ese masaje lo dejaba relajado.

Cuando la puerta fue abierta miró hacia atrás. Eran Steve y Tony.

—Tú y yo seguiremos hablando de tus problemas de memoria más tarde— fue lo primero que escuchó de la boca de Steve. Tony murmuró algo, algo que su amigo escuchó porque lo miró fulminando con la mirada al Alfa. Tony se hizo el que no lo notó y fue hacia la cocina —Clint, ¿sabes algo de Bucky?

—¡Sí! Está con Nat— dijo recordando a la pelirroja, ella le caía bien a pesar de su aura asesina o sus miradas heladas.

—Necesito hablar con él otra vez. ¿Ella es del piso de abajo, no?

—Lo es, pero no vayas. Voy a enviarle un mensaje a Nat para que él sepa que quieres verlo. Por alguna razón tengo su número...—  Si Steve iba al departamento sentiria las feromonas de ella y tenía suficiente tensión para aguantar por un día.

***

Cuando Steve escuchó un golpe en la puerta fue a abrir, Tony apareció a pocos pasos detrás de él limpiando unas migas al rededor de su boca.

—Hey Buck— lo dejó pasar y vio e ignoro la mirada que su hermano le dedicó a Tony. —¿Te sientes mejor?

—Yo tendría que hacer esa pregunta — su mirada volvió a él y sonrió un poco antes de asentir. Bien, se desmayo, no tuvo un infarto o algo peor. —No quiero discutir contigo, Steve. Solo estaba preocupado por ti.

—Vamos a la cocina. Terminemos con ésto— lo guió y se giró cuando notó que Bucky se quedó un momento mirando entre Bruce y Clint con los ojos entrecerrados. Cuando llegó a la cocina se paró junto a Tony —Bucky, acepté a Tony como mi Alfa. Quiero y voy a formar un lazo con él. Se que es repentino para ti, pero espero que entiendas que esto ya lo decidí y no hay vuelta atrás.

Suspiró y aspiro luego un poco del aroma de Tony. En Alfa estaba emitiendo feromonas para relajarlo.

—Bien— soltó su hermano suspirando y mirando hacia otro lado. Se veía cansado y no lo había notado antes pero sus ojeras eran mas notorias de lo normal.

—¿Bien? ¿En serio estás bien con ésto?

No pudo evitarlo, tenía que preguntar. Su tono fue incrédulo.

—No, pero da igual. No puedo obligarte a dejar a este idiota. Supongo que solo puedo esperar lo mejor o matarlo para romper tu vínculo si juega contigo. Solo estaba cansado y me... asuste... cuando no te encontré en casa y me enteré de todo, mas o menos.

No había burla o tensión en sus palabras.

—Me llamó idiota y me amenazó de muerte. Tu hermano es un amor igual que tú, cariño— Tony pasó su mano por su espalda y bufo sin saber que la amenaza era totalmente real. Steve no pensaba aclararselo.

—No volverás a casa entonces— continuó Bucky ignorando a Tony.

—Lo haré, no puedo dejar todo por mucho tiempo. Pero pienso mudarme con Tony. Intentaré no descuidar nada.

—No te preocupes por la casa, puedo hacerme cargo de ella y el trabajo.

—Pero tú no te quedas nunca mucho tiempo cuando...— se callo al ver que su hermano volvió a desviar la mirada —¿Qué tan grave fue?

—Mucho, fui dado de baja. Y el ejercito no te aviso porque pedí que no lo hicieran a menos que muriera. Eso no pasó y aquí estoy. No te  preocupes, solo tengo un mes mas de terapia muscular.

—Casi te mueres— dijo sintiendo que se le revolvia el estomago.

—Estoy bien, con el tiempo mejor— le quitó importancia con aquel tono indiferente que Steve odiaba que usara cuando hablaba de si mismo. —Tendré tiempo para familiarizarme con la casa y el trabajo con el capataz.

Steve estaba por preguntar si estaba bien, lo cual era tonto. Perder su carrera era algo que sabía que importaba y mucho. Por supuesto que la respuesta era no. Se alejo de Tony y abrazo a Bucky. Sabía que odiaba ese tipo de actos afectuosos y mas si había otras personas mirando, pero aún así lo abrazo sin usar fuerza. No sabía dónde y el alcance de la herida de su hermano.

Notó que Tony los dejó solos viendo que lo necesitaban.

—¿Quieres hablar de lo que pasó?— recibió una negativa con la cabeza y lo aceptó —Estarás bien.

—Eso espero, sino temo que el espíritu del abuelo aparezca para llamarme holgazán y atormentarme.

Pasó un momento antes de que se alejara lo suficiente para verse a los ojos.

—Sabes que siempre puedes contar conmigo, por favor tienes que decirme si necesitas algo. No importa qué. No está mal que de vez en cuando alguien cuide de ti.

—Apuesto a que con una línea como esa te convenció de salir con él.

—Intenta tratarlo bien.

—Lo tratare como quiera— fue sincero y Steve realmente no pediría más.

—Conocí a un hombre que está con un grupo de veteranos de guerra, puedes unirte mientras estés por aquí. Puede ser bueno...

—Lo pensaré— eso es un no —Me voy. Tengo que tomar unas pastillas a horario.

—Puedes quedarte aquí.

Le sorprendió que Bucky se estuviera quedando con una extraña, Alfa además.

—No, no soporto como tú a tus amigos y me iré a un hotel cerca de aquí. No pienso quedarme mucho tiempo.— suspiró —Si hace algo malo golpealo y dejame el resto a mi. Al tonto de Clinton dile lo mismo, que no se fie solo porque trae anteojos.

Asintió solo para darle el gusto. No pensaba que Tony fuera un lobo vestido de oveja. Bruce tampoco.

Cuando salieron para que Bucky pudiera irse Tony se acercó automáticamente a él. Clint y Bruce seguían en el sillón, hablando entre ellos.

—Nos vemos luego— asintió y sonrió sintiendo un peso sacado de encima. Abrió la puerta y Bucky casi choca con Loki que estaba con las llaves en mano a punto de abrir la puerta desde afuera.

—Oh...estamos todos — dijo Loki con falsa alegría y prácticamente empujando a Bucky para hacerlo a un lado.

Steve estaba por decirle que no hiciera eso cuando dos personitas se acercaron detrás de su amigo.

—¡Tío Steve!— los niños se lanzaron contra él y sonrió mirando entre ellos y Clint, quién los miraba sin creer que estuvieran realmente ahí.

—¿Niños?— ambos miraron hacia donde estaba ahora de pie Clint y gritaron "¡papi!" al mismo tiempo antes de correr hacia él.

Steve miró a Loki sonriendo, queriendo preguntar cómo logró que Laura se los diera si hasta hace poco se negaba a que siquiera hablaran por teléfono. Pero su sonrisa se disipó al ver a otras personas ingresando al departamento.

—Laura, tanto tiempo— dijo entre dientes controlando su temperamento. Tony a su lado volviendo pasar su mano por su espalda al notar su cambio de humor.

***

Chapter Text

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Tony estaba sentado junto a Steve en la cocina del penhouse de la torre. El aroma dulce de su Omega era empañado por uno agrio gracias a su estado de ánimo. Peter comía su porción de pizza mirando hacia él, preguntando en silencio qué salió mal. No le habían dicho al mocoso nada del desmayo, que dieron de baja a Bucky o que Laura apareció en el departamento junto con una mujer de anteojos y un hombre grande y rubio, además de Loki y los niños.
Tony no preguntó quiénes eran los otros y solo supo que la mujer con los niños era la ex de Clint porque era la conclusión lógica.

—Steve, come algo— dijo notando que él ya había acabado con la mitad de la caja y que su Omega no había tomado ninguna porción.

—Está muy rica— Peter también se dio cuenta y acercó la caja a Steve con una mirada que Tony bautizo como ojos de cachorro.

Steve resopló y alcanzó una porción. Comenzó a comer sin muchas ganas y Tony lo notó. Por debajo de la mesa envió un mensaje a Pepper para saber si ya tenía una cita programada para Steve con un médico.

—Cooper y Lila están en el departamento— Peter estaba por decir algo pero tenía la boca llena y comenzó a masticar más rápido —Laura también está ahí. Hubo un problema con aquel Alfa, su abogada está también con ella.

Tony miró hacia Steve, realmente se veía molesto. No sabía casi nada de su amigo y la relacion con la ex esposa, así que decidió primero informarse antes de opinar.

—¿Puedo ir a verlos mañana? después de la escuela— agregó lo último antes que le recordara que no podía faltar cuando quisiera. Steve asintió. —Clint no peleo con ella frente a ellos, ¿o sí?

—No, en realidad ni hablaron después de decirse "hola"— recordó la mirada de Clint, estaba enfadado pero también dolido. Tony se preguntó si fue buena idea irse sin Bruce —Podriamos llevarlos al parque para que hablen a solas, lo necesitan y con ellos alrededor no van a hacerlo.

Steve extrañaba pasar tiempo con los pequeños, se lo había dicho mientras volvian a la torre. Pero no quería estar cerca de Laura por el momento, su relación con Clint era una cosa pero que hiciera que sus hijos se alejaran de su padre era algo intolerable. Estuvo junto a su Omega mientras intentaba no demostrar su desagrado y era una suerte que los pequeños no pudieran captar sus feromonas ni las de ninguno en aquel lugar en ese momento porque se hubieran angustiado. Tony solo hizo su mejor trabajo en intentar apaciguar su estado de ánimo con sus propias feromonas.

Por suerte, para él, el mapache que resultó ser su cuñado se fue. No podía ignorar las miradas asesinas y calmar a Steve al mismo tiempo.

—Pueden traerlos aquí si se cansan— habló antes de elegir otra porción. No recordaba comer tanto en, bueno, nunca. El cuidado en su alimentación nunca fue algo a lo que prestara mucha atención.

—¿No te molesta?

—¿Por qué? No soy quien va a cuidarlos— se encogió de hombros y frunció el ceño —Steve, tú me das hambre.

—¿Qué?— Su Omega se veía confundido y Peter tosio enrojeciendo, su mente adolescente claramente desvió su comentario a algo sexual. Se rió haciendo que Steve centrara su atención en él.

—Mocoso pervertido— lo molestó haciendo que su cara enrojeciera más —Quise decir que desde que llegaste, luego de pasar un rato contigo, me dan ganas de comer y verte comer, pero mas de comer.

—¿Y por qué es mi culpa que estés de glotón?— Steve dijo aquello al mismo tiempo que Peter comenzó a toser.

—¿Estás bien?— preguntó viendo que el mocoso se tomó un vaso de jugo aún con los ojos enrojecidos por ahogarse.

—Sí, ¿no sentiste un cambio en su aroma?— preguntó aparentando desinterés y fallando en el intento.

—Nop— contestó acercando la caja cerca de Steve —Una más.

Sonrió un poco al notar que aquel tinte agrio por el mal humor se empañaba con el dulce habitual del Omega. Cuando Steve tomó otra porción se sintió satisfecho.

—¿Pasa algo?— Steve preguntó a Peter y fue cuando se dio cuenta que su primo miraba a su Omega fijamente mientras masticaba muy despacio.

Frunció el ceño cuando la mirada se trasladó a él y después de nuevo a Steve. Cuando miraba a Steve se veía como impresionado y a él lo veía como si fuera un tonto, lo cual seguro no era así porque él es un genio. ¿Por qué Peter lo miraria así?
Una sonrisa un tanto burlona comenzó a formarse en el rostro del chico.

—Estoy satisfecho, ¿puedo ir a jugar en línea con mis amigos?

Steve asintió claramente confundido por su comportamiento.

Tony se dio cuenta entonces que Peter pedía permiso a Steve cuando ambos estaban presentes. Tenía entendido que Steve fue ocasionalmente el niñero del mocoso cuando era mas pequeño así que mayormente su Omega fue como una figura de autoridad para Peter, lo cual era un poco tranquilizador si era sincero. Hasta ahora Peter fue muy bueno y su personalidad era agradable, no tuvieron ningún problema. De igual forma no olvidaba que el mocoso seguía siendo un adolescente y no era que desconfiara, pero si hacía algo no estaba seguro que él podría saber como hacerse cargo sin meter la pata en el proceso.

—¿También te vas a poner raro?— Steve llamó su atención, había acabado su segunda porción.

—¿No quieres más?— preguntó dejando a un lado sus pensamientos anteriores. Miró hacia la caja, ésta estaba cerrada.

—No, estoy bien y no tenía hambre.

—Entonces tienes que descansar— dijo automáticamente y levantandose de su asiento. Steve lo miró con una ceja alzada.

—Si es por el desmayo ya olvidado, me siento bien...

—Por favor, solo por hoy. Vayamos a la cama temprano y prometo no estar detrás de ti mañana— se volvió asentar rápidamente para estar a la altura de los ojos de Steve —Por favor...

Le tomó todo el autocontrol con el que no contaba el no reír cuando Steve lo miró con los ojos entrecerrados. El Omega abrió y cerró la boca arrepintiendose de lo que pensaba decir y finalmente suspiró.

—No creció contigo pero ya sé de donde sacó esa mirada— se quejó y notó una leve sonrisa queriendo escapar de Steve, hasta que no pudo contenerla y sonrió negando con la cabeza —Tú ganas.

***

No podía dormir.

Estaba cómodo. No tenía calor o frío porque todo el lugar tenía la temperatura perfecta, sin importar la época del año. Y acostumbraba a dormir temprano habitualmente. Pero al contrario de Tony, que de alguna forma respiraba a pesar de estar durmiendo con la cara contra la almohada, seguía despierto y con pocas de dormir por el momento.

Bien podía ir a ver una película o hacer ejercicio, pero no quería salir del nido. Porque estaba cómodo y su problema no era el aburrimiento.

—Tony...

El pensamiento que el Alfa pidió dormir temprano era solo porque tenía sueño y no por estar preocupado por aquel desmayo pasó por su cabeza. Mas cuando no pasaron ni quince minutos para que se fundiera en el sueño apenas y se recostaron. Aunque habían pasado como treinta debatiendo arreglar la cama o ir al nido en el vestidor.

Se mordió el labio frustrado. Sinceramente no esperaba dormir cuando fueron a dormir. No realmente. Ambos se habían acostado usando solamente ropa interior.

Intentó despertar a Tony otra vez. El Alfa abrazó aún mas su almohada.

Se sentía ansioso o eso creyó, reconoció que se estaba excitando. Así de la nada. Tony durmiendo a su lado, con sus leves ronquidos amortiguados por la almohada que abrazaba, no era razón para llevarlo a éste punto. Y no estaba pensando en nada excitante. Solo se sintió ansioso, con mucha energía. Se movió inquieto y se mordio el labio más fuerte evitando gemir, su pene se encontraba erecto. No se había tocado y ya estaba bastante mojado también.
Podía ir al baño y encargarse, pero no quería alejarse de la fuente de su problema.

—Tony— intentó de nuevo.

Resopló mirando el techo cuando no pasó nada.

¿Estaba mal tocarse con su pareja durmiendo junto a él? Aspiro el aroma que predominaba en el nido, era una mezcla entre ambos. Como el aroma del café pero con un toque dulce, como la cocoa. Y no quería abandonar su lugar seguro, mucho menos con ese aroma que si bien lo tranquiliza ahora mismo solo incrementaba su deseo.

Planeaba ser rápido y luego limpiarse en el baño, seguramente al día siguiente Tony captaría un rastro de su excitación en el aire pero no sería tan fuerte. Sin intensión de alargar el momento llevó sus manos hacia el sur y bajo su ropa interior, para luego con una sola comenzar a masturbarse. Su intención no era tardar así que solo se limitó a buscar el clímax, cerrando los ojos y concentrando su atención al aroma de su Alfa. El calor de su cuerpo a su lado. Apretó los labios intentando no hacer ningún sonido.
Casi soltó un gemido quejoso cuando su entrada se contraía y comenzaba a chorrear aún mas de su lubricante natural, reconoció que necesitaba tocarse ahí también si quería terminar con ésto ahora.

Se tensó unos segundos cuando Tony se removió a su lado y gruñó o murmuró algo aún dormido contra la almohada.

Jadeó y volvió a cerrar la boca para evitar soltar algún sonido. Giró y levantó sus caderas hacia arriba, arrodillandose y abriendo un poco las piernas. Tuvo que arquearse un poco buscando una posición que le facilitara lo que quería hacer. Apoyó su frente contra su muñeca y guió su mano libre hacia su entrada, casi dejó escapar un gemido lastimero. No perdió el tiempo y metio dos dedos, comenzó a temblar, no era suficiente. Sus muslos estaban totalmente empapados para este momento y luego de mover sus caderas y su muñeca al mismo tiempo; buscando aquel punto que lo haría terminar pronto, agregó otro dedo. Suspiró sintiendose mas lleno, no lo suficiente, pero podía bastar. Suspiró y luego comenzó a jadear sin darse cuenta. Su piel ardía y cuando sus pezones comenzaron a frotarse contra la tela bajo su cuerpo se estremeció, eran sensibles pero ahora lo sentía aún mas. Se sentía bien y su mente comenzó a ayudarlo a llegar al orgasmos cuando imaginó las manos de Tony tocando por todo su cuerpo, las cosas sucias que el Alfa decía como si nada. Recordaba perfectamente las sensaciones de aquellas manos conocedoras de cada lugar que lo haría rerorcer y temblar.

—Tony...— gimió su nombre acelerando el corto pero efectivo movimiento de su cadera junto con el de su muñeca. Su interior palpitaba pidiendo más, dejando escapar más de aquel lubricante esperando ser llenado por aquel miembro que ya conocía bien.

El nombre de su Alfa se perdía entre gemidos ya descontrolados. Hasta que reconoció como aquellos espasmos aumentaron considerablemente y jadeó sintiendose llegar. Su pene olvidado dejando escapar presemen y sus testículos tensos. Usualmente cuando se hacía esto, fuera del celo, no podía correrse sin masturbar su miembro y su entrada a la vez. Pero ésta vez se corrió manchando su estomago con tan solo usar sus dedos.

No estuvo seguro si dijo el nombre de Tony al final o si lo hizo en silencio.

Su respiración estaba agitada y se movió un poco sintiendo como su interior sin poder evitarlo apretó sus dígitos cuando comenzó a quitarlos. Tenía una rara sensación, estaba satisfecho con alcanzar su orgasmo, pero a la vez no. Y para su pesar continuó sintiendo aquella inquietud, cero cansancio. Al contrario.

Se apoyó en sus codos y trago saliva. Quería, necesitaba, hacerlo otra vez. Abrió los ojos que sin darse cuenta había cerrado cuando sintió la mano de Tony pasar lenta y con delicadeza desde su hombro hacia abajo, por toda su espalda, y volviendo a subir otra vez. Ésta vez no era su imaginación.

—¿Cuánto llevas despierto? — no podía avergonzarse, su cuerpo comenzando a estremecerse por el contacto lo traicionaba.

—Desde antes de que te giraras— hubo una punzada de molestia en su mente, pero se perdió cuando la mano que pasaba sobre su espalda siguió mas allá y llego entre sus nalgas, separandolas porque antes había cerrado sus piernas —Era imposible no hacerlo cuando olí tu excitación y gemías tanto.

Un dedo comenzó a bordear su entrada.

—Tony— gimió sintiendo que su cuerpo se derretía ante su tacto. Inhalando las feomonas que intencionalmente su Alfa comenzó dejar salir.

—Sí, justamente así... — lo escuchó decir antes de que abandonara su entrada y alejara su mano.

Emitió un quejido y luego sintió ahora ambas manos de su Alfa, cada una amasando y apretando cada nalga antes de separarlo y dejarlo sin aliento cuando sintió la lengua de Tony bordeando su agujero que se contraia exigiendo atención.

Su cara quedo entre sus brazos y arqueo su espalda. Aquello se sentía escurridizo y muy distinto a los dedos. Jadeó ahogando sus jadeos por la sensación de aquella lengua ingresando y luego saliendo, lamiendo. No supo cuanto tiempo pasó, se sintió como horas. La boca de Tony parecía chuparlo y luego gritó cuando ambas manos dejaron de amasar su trasero y se alejaron para volver rápidamente chocando sus palmas haciendo un ruido de bofetada contra su piel. Se contrajo sin poder evitarlo gimiendo o quejándose, no sabía cual, sintiendo los pulgares de Tony contra los bordes de su entrada manteniendolo abierto.

No podía dejar de jadear cuando levantó su rostro y miró sobre su hombro hacia atrás. El gemido que salió de él fue lo suficientemente fuerte para que la mirada de Tony dejara de mirar su entrada y subiera a su rostro. Sus pupilas estaban dilatadas y se lamía los labios rojos y empapados por su recientes acciones.

Steve no se quejó cuando Tony lo giró al tomarlo de las caderas para quedar frente a frente. Acomodandolo sobre sus muslos y penetrando sin previo aviso su entrada que se sentía muy sensible.

Apretó las mantas fuertemente y mostró su cuello cuando Tony se agacho lo suficiente para lamer su glándula palpitante. No pudo evitarlo y no lo vio venir, pero volvió a correrse apretando el miembro que golpeaba sin bajar el ritmo rápido y fuerte de las estocadas. Sintió que era llenado por la esencia de su Alfa, pero aún así seguía duro y comenzando a moverse de nuevo. Igual que la ultima vez, su nudo no se inflamaba y tardaba en saciarse.

—¡Alfa!— gritó envolviendo con sus piernas a Tony y llevando una de sus manos a su cabello, intentando que no alejara su boca de su cuello. Los dientes de Tony rozaban contra la marca que estaba ya curada y desapareciendo.

Las sensaciones eran demasiado fuertes, las replicas de su orgasmo no paraban y era sobre estimulado porque el Alfa seguía embistiendo. No quería que parara, bajar del éxtasis.

—Quiero... quiero marcarte... Dejame hacerlo...— jadeó Tony cerca de su oído, mordiendo toda la exención de su cuello pero cuidando no hacerlo sobre su glándula.

Habían dicho que lo harían durante el próximo celo.

Pero se encontró asintiendo, incapaz de producir palabra alguna sobre sus gemidos y jadeos. No veía ningún problema en adelantar las cosas, de todos modos había aceptado hacerlo y no pensaba cambiar de opinión.

—Mi Omega... Steve...¿puedo...?

—¡Sí! sí..— logró decir notando apenas que Tony esperaba una respuesta verbal.

Entonces lo mordió.

Se quedó sin habla y sin poder pronunciar ningún sonido de su boca. No fue como antes, era distinto. Sintió la glándula de unió palpitar y escuchó a Tony gemir antes de apretar mas fuerte.

No entendió bien qué pasó después. Solo supo que sentía como si se estuviera corriendo de nuevo pero sin eyacular. Al menos no por su pene ya agotado, había sentido como si su lubricante comenzara a salir y empapar más que nunca. Lo cual en otro momento le hubiera resultado mas que raro, pero ahora no tenia cabeza para pensar en ello. Apretando fuertemente por sus espasmos el miembro en su interior, pero estaba muy resbaladizo porque Tony comenzó a venirse aún dentro de él de nuevo.

Su glándula no dolía, a pesar de la presión y que sentía una leve succión por parte de la boca de Tony no sentía dolor. Solo un hormigueo constante.

Sus músculos se sentían agradablemente agotados y suspiró sintiendose satisfecho. Una sensación cálida y tranquila invadirlo. Su lado Omega estaba feliz al pensar que al fin tenía a su Alfa. Tony era suyo.

Tony había dejado de moverse y Steve suspiró cuando dejó de morderlo para lamer y besar ese lugar. Se dejó acariciar y mimar, porque era eso lo que estaba haciendo su Alfa ahora mismo.

—Amo ese ronroneo — escuchó como si su voz estuviera a kilómetros haciendo que tratara de concentrarse en Tony. Quién ahora lo miraba a su rostro con una sonrisa —Estas cansado, descansa, deja que cuide de ti ahora cariño.

—Creo... que ahora sí tengo sueño.

Cerró los ojos sintiendo los labios de Tony besarle. Escuchando a su Alfa antes que el sueño lo atrapara decir:

Te amo mi Omega.

*
*
*

Peter se sirvió cereales con leche en un tazón luego de saludar a Bruce y recibir un saludo poco animado del Alfa. No llevaba puesto sus anteojos, lo cual era raro. Y se veía mas retraído de lo normal también. Sentía mucha curiosidad de preguntar qué pasó en el departamento de Loki luego de que Steve y Tony volvieran. Ellos no habían dado ningún detalle o comentado nada más del tema y su mente no dejaba de formular preguntas. Pero Bruce no se veía animado como para que lo bombardeara de preguntas.

Un mensaje de texto le llegó y rodó los ojos al ver el destinatario. Era Flash recordando que debía ser su compañero en la clase de ciencias. Llamandolo "nerd" en el mismo mensaje. Ned no estará feliz con el nuevo integrante de su equipo. No entendía por qué él lo molestaba tanto y lo peor es que le resultaba agradable. Le caía bien un bravucón.

Suspiró y comenzó a comer su cereal después de contestar a Flash y decirle a Ned que no fue broma, realmente harían grupo con ese chico que los molestaba a diario.

Cuando Steve entró en la cocina Peter lo supo de inmediato. Dejó a un lado su celular y sonrió.

Notó que Steve y Tony se habían unido de verdad, sus aromas y la marca fresca a la vista era mas que suficiente para comprobarlo. Steve capto su mirada y se sonrojó levemente. Peter no era un niño a pesar que todos lo vieran así y sabía que usualmente la marca se hacía durante el sexo porque era mas placentero y el cerebro produciria mas endorfinas para que el dolor pasara como placer. Pero ahora quería ignorar esa información de su cabeza para no terminar abochornado como Steve.

Imaginar como llegó aquella marca no era algo agradable. Le hacía feliz pero entre menos información mejor.

—¡Bruce, una consulta médica! Bueno, dos. ¿Los Omegas masculinos se pueden venir por atrás? ¿Y por qué mi nudo no se hace?

Y ahí sus intenciones de no imaginar o saber nada de la vida privada de la pareja se fue a la mierda.

Pero dio mas razones también para creer que Steve estaba en cinta. Luego de días o semanas de la concepción los Omegas no podían ser anudados por muy excitados que estuviera el Alfa, sus hormonas bloquearian algunas en específicas del Alfa. Le sorprendió que Tony o Steve no lo supieran.
Ayer lo pensó y después lo dudo. Si él se dio cuenta entonces ellos o cualquiera de los demás debieron pensarlo o sospechar también.
Ellos eras "los adultos" después de todo. Y ahora escuchando la pregunta de su tutor supo que tal vez los adultos a cargo no tenían idea de nada.

—Tony, ya te dije que no soy ese tipo de doctor— la repuesta de Bruce fue sin ánimo alguno. Eso llamó la atención de todos, cortando el regaño y la mala mirada de Steve.

—Yo... Ya tengo que ir a la escuela— dijo sonriendo y terminando su cereal en tiempo record. La leche cayó por su barbilla y manchó su camisa de cuadros en tonos azules. —Oh... Felicidades.

Se rió tomando su mochila del suelo antes de salir. Happy esperando fuera del edificio. La pareja pensó que la felicitación era por su reciente unión. Y lo era, pero también lo fue porque estaba seguro que habría un bebé en camino.

Su buen humor no se fue a pesar de que apenas entró al instituto los amigos de Flash lo hicieron caer al suelo diciendole campesino. Le contó a Ned y él no creyó que Tony Stark no se diera cuenta de ello. Luego las horas pasaron y ocurrió un accidente con los químicos y la clase tuvo que salir al patio. Charlaba con Ned cuando Flash se sentó junto a ellos. Su amigo dijo que necesitaba ir al baño, no soportaba al rubio.

—Parker, ¿te enamoraste alguna vez?

Peter no esperaba esa pregunta del Alfa, mucho menos que fuera hecha con seriedad. El jugo que estaba bebiendo terminó saliendo por su nariz. Los que lo vieron se rieron y el rubio frente a él lo llamó idiota rodando los ojos.

—¿Por qué preguntas?— su cara enrojeció y no supo bien por qué.

—Porque me da la gana, ¿y?

—¿no? Creo que no— le gustaba Mery Jane, pero no creía sentir más que cariño y atracción. —¿Tú?

—Qué te importa— por supuesto contestó eso.

—¡Burroscentes, ya pueden entrar!— gritó el profesor con expresión molesta.

Salvado por la ciencia... Pensó suspirando.

Flash lo ignoró el resto de la clase y las siguientes, un gran alivio. Cuando Steve apareció preguntó si Ned podía ir con ellos a pasar la tarde en el parque y así volver juntos a la torre para poder terminar un proyecto.
Steve aceptó sin problemas pensando que se trataba de algo escolar. Dicho proyecto era armar la estrella de la muerte en miniatura con legos.

***
De forma conveniente, Laura estaba en la cocina tomando un té mientras Clint jugaba en la sala con sus hijos. Cuando llegó pidió a Peter que apartara a los niños de ellos.

—¿Hablaron?

—No, los niños no se separaron ni para dormir de mí— asintió escuchando que se reian de algo que Peter y Ned decían en el balcón —Su abogada dijo que pasaría en la tarde para verificar.

—¿Dijo qué pasó?— intentaban hablar lo mas bajo posible.

—Dijo algo de una order de restricción y los niños dijeron que había una patrulla frente al hotel donde se iban a quedar pero que Lorelei los sacó de ahí para ir al bar donde se encontraron con su tío Loki. No pude hablar con nadie por los niños, ellos ya están asustados por todos los cambios.

—Puedo llevarlos al parque para que hables con ella.

—Gracias— suspiró y Clint sonrió un poco, fue leve y nada parecido a su estado de ánimo normal —Tony no perdió el tiempo.

—Te diste cuenta— su aroma seguía siendo el mismo, solo tenía el de un Alfa impregnado por haber estado juntos. Y también sentía la necesidad de ir con Tony y sentir su aroma, razón por la que se dejó marcar con su aroma para hacer lo mismo con su Alfa.

—Por supuesto que sí, viviremos como reyes— levantó un pulgar en alto hacia donde Steve supuso que había una cámara —La abogada te recordó, no dijo nada pero se quedó mirandote. No te diste cuenta porque estabas viendo a Laura como si fuera la discípula del diablo.

—Oh...— se había olvidado de cómo conoció a esa mujer y que la engañó.

—Hey chicos, ¿quieren ir al parque? Steve los llevará y les comprara dulces o lo que sea. Ahora tiene tarjeta dorada.

—Clint...

—¿Podemos comer helado, tío?— Lila se veía convencida con la promesa de los dulces. Cooper era menos incrédulo y supo que querían llevarlo lejos para dejar a solas a sus padres, aún así para alivio de Steve asintió cuando le tendio la mano para irse.

—Claro— dijo a Lila que daba saltitos en vez de caminar.

—¿Puedes enviarle un mensaje a Natasha? Que le pregunte a Bucky si puede bajar ahora. — Clint asintió comenzando a escribir. Los acompañó hasta el ascensor.

—Papi, no te vayas y que mami tampoco — fue lo único que dijo Cooper antes de que las puertas del ascensor se cerraran dejando a Clint fuera.

Chapter Text

—¡Tony!— gritó estupefacto, incrédulo de lo que su Alfa acababa de hacer —¿Realmente acabas de gruñir a un niño?

—¡Él comenzó!

Y para colmo culpaba a la criatura.

Negó con la cabeza y miró al pequeño abrazado a sus piernas. Henry era tímido con los niños de Clint y por ello no estaba jugando con Cooper y Lila, quienes jugaban a atraparse con Peter y Ned no muy lejos de donde estaba sentado.

Steve no planeaba cuidar otro niño. Pero cuando fue por los helados había visto a su pequeño vecino sentado en una banca, solo. Le extrañó no verlo con su madre y se acercó dejando a Peter con el dinero para pagar. Cuando el niño le dijo que su niñera lo dejó en casa, después de discutir por teléfono con su novio, y ella no volvió él sintió su sangre hervir. Henry salió al parque porque le asustaba estar solo en casa y ahí estaba hace mas de dos horas. No tenía manera de comunicarse con la madre y cuando le preguntó a Henry si no se acordaba el número de su padre él negó.

Tony llegó poco después con dos cajas de donas glaseadas y dos cafes. Los niños y los adolescentes fueron como termitas, dejando solo dos donas. Él comió una por la insistencia de la mirada de Tony.

La tragedia ocurrió cuando Henry tomó la última dona.

Tony había preguntado por el niño y por qué estaba pegado a Steve como una lapa. Cuando le contó lo ocurrido Tony había asentido en silencio, él y el niño se miraban ceñudos. No le dio importancia y solo regaño a su Alfa cuando captó más de una vez que le sacaba la lengua a Henry, alegando de inmediato que el niño lo provocaba primero.

Pero lo de la dona fue imperdonable, le gruñó y lo fulminó con la mirada. Henry le devolvió el gruñido de forma infantil y para nada amenazador.

—Steve— lo interrumpió Henry jalando de su pantalón cuando estaba a punto de contestar a Tony. Al bajar la mirada se encontró con la dona siendo extendida hacia él —La tomé pata ti.

No quería comer más pero no podía negarse a esa mirada. Sonrió al ver la gran sonrisa de su vecino cuando aceptó.

Cuando levantó la mirada fruncio el ceño al ver que Tony miraba al niño con molestia. Suspiró negando con la cabeza.

Que Bucky no hubiera estado para salir con ellos ahora le resultaba un alivio. Tener a su hermano y a Tony juntos todavía no era agradable, pensó esperanzado que con el tiempo no les quedaría de otra que soportarse.

—¡Ahí! ¡Lo hizo de nuevo!— siguió el dedo acusatorio de Tony para mirar a Henry. El niño lo miraba confundido —Que no te engañe su cara angelical, acaba de sacarme lengua de nuevo.

—Tony... Estás peleando con un niño.

—Yo no peleo con él — Tony lo miró indignado y su aroma delato su confusión porque no se iba a su bando —. Él pelea conmigo.

—De nuevo: es un niño.— le recordó y notó que alguien se acercaba a ellos. —Tony, dijiste que no tenias nada que hacer.

—Eso dije...

—Y es mentira— reveló Happy a pocos pasos de distancia —Hola, Steve. Tony, se terminó el recreo.

—Happy, dile a Pepper que no me encontraste— Steve suspiró cuando Tony se colocó a su lado.

No lo dijo en voz alta, pero alejarse de su Alfa lo hizo sentir un tanto vulnerable y sensible. Y cuando Tony apareció en el parque quiso abrazarlo y sentir su aroma, se sintió a gusto y tranquilo. Al menos hasta que comenzó a comportarse como un niño más.

—No, la jefa manda. Hora de volver.

—¡Yo soy tu jefe!— Tony lo abrazo y comenzó a restregar su mejilla contra la suya. Steve sintió su cara enrojecer pero no hizo ningún intento de alejarlo.

—No, ella lo es desde hace meses— Happy lo miró pidiendo con la mirada que lo ayudara.

—Soy el jefe de Pepper así que soy el jefe de tu jefe y por eso soy... Vamos, dilo: "Tú eres el gran jefe, Tony"

—Ok— sintió lastima por Happy —Tony, deja que Happy haga su trabajo y vete con él. Vamos, no seas holgazán.

Steve no pudo evitar fruncir el ceño ante sus propias palabras. Eso sono a algo que diría su abuelo, aunque sin el tono acusatorio y demandante que recordaba.

—Esta bien— Happy y Steve tuvieron la misma expresión de sorpresa. Y también sospecharon de su "está bien". —Pero exijo una recompensa.

Happy rodó los ojos ante aquello y Steve se rió negando con la cabeza.

—Bien, lo que quieras. Ya vete, no le hagas perder mas el tiempo a Happy.

Cuando Tony lo soltó le besó la mejilla y lo alejo antes de que su Alfa se emocionara de más y volviera a querer quedarse.

—¡Nos vemos en unas horas!— gritó Tony siendo escoltado -prácticamente arrastrado- y  todos los que estaban cerca de ellos voltearon a verlo. Los chicos saludaron con la mano y Steve capto a una mujer que sacó su teléfono y los fotografio a todos.

Hora de irse.

¡Chicos!— los llamó y sonrió a los pequeños cuando se acercaron. Cooper se veía mas tranquilo y relajado. —Tengo que ir a comprar algo y después podemos volver si no es muy tarde.

—¿Qué vas a comprar tío?— el azúcar del helado y las donas pareció hacer efecto en Lila ya que no paraba de dar saltitos y tenía esa mirada de niña iperactiva.

—Un celular— La cara de sorpresa de todos, menos Ned, lo hicieron bufar divertidos —Esta vez va a sobrevivir. Espero...

Había desistido de uno hace tiempo luego de batir un record de celulares rotos. Y realmente usaba mas el teléfono de la casa, si salía lo hacía con sus amigos y Bucky lo llamaba al teléfono fijo, no necesitaba uno.

—¡Después podemos comer pizza!

—Yo quiero hamburguesa... — Cooper refunfuño porque su hermana eligió primero.

—Podemos ir por lo que quieran, pero primero Peter y Ned van a ayudarme a elegir un celular que pueda sobrevivir mas de unas semanas. ¿Henry, te parece bien?

—Sí— su pequeño vecino asintió animado.

—Bien, le diré al portero que en cuanto vea a tu madre le diga que estás conmigo.

—Yo los cuido, te esperamos aquí— Peter tomó de la mano a Henry y Steve se lo agradeció antes de ir hacia el edificio. No estaba muy lejos.

Se preguntó cómo iban las cosas entre Clint y Laura. Esperaba que hicieran lo mejor y no siguieran con todo el tema de los juicios, que buscaran lo mejor para sus hijos. Como pareja, si era sincero, no creía que fuera posible que volvieran ni aunque ya no figurarse el Alfa por el que Laura dejó a Clint. Aunque también sabía que su amigo la quería, tal vez no era ese tipo de amor, pero no abandonas a la persona con la que elegiste compartir tu vida y tener hijos tan facilmente.

El portero asintió desinteresado cuando le dio el mensaje para la madre de Henry. Estuvo tentado a ver si su hermano había vuelto de donde sea que Natasha se lo hubiera llevado, no lo hizo. Bucky necesitaba asimilar su nueva situación, sino lo habría buscado a primera hora y no salido con la pelirroja.

—¿Bruce?— el de anteojos se sobresaltó al escucharlo. Estaba caminando fuera del edificio, se veía indeciso —¿Qué haces?

—Eh... Pensaba— lo vio acomodar sus anteojos.

—Si vienes para ver a Clint, no creo que sea un buen momento— se sintió un poco mal por él, había olvidado por completo que su amigo y Bruce tenían una especie de relación. Una rara si le preguntaban, pero parecían felices así que no comentó nada. La última vez que vio al Alfa no se veía muy bien y Tony dijo que hablaria con él. —Sus hijos están conmigo, bueno, ahora Peter los está vigilando en el parque. Si quieres puedes ir con nosotros y cuando volvamos seguro Clint estará disponible para verte.

—No, vuelvo a la torre. Tengo trabajo que hacer aún— Bruce sonrió un poco y Steve suspiró antes de encaminarse en el sentido contrario, pero volvió a girar cuando escuchó la voz del Alfa de nuevo —Mejor sí voy contigo, estoy distraído y no quiero arruinar ninguna muestra.

—Bien, andando. No quiero dejar mucho tiempo solos a los chicos con los pequeños.— miró de reojo a Bruce. El Alfa a su lado era muy introvertido y parecía ser mas abierto con sus emociones cuando estaba Tony o Clint. Cuando Bruce capto su mirada suspiró —¿Puedo preguntarte algo personal?

—Lo que tengo con Clint es una amistad, tenemos... intimidad, pero no desviamos nada hacia lo romántico. Fue, de hecho, una insistencia mía. Y ayer pude darme cuenta de que fue algo bueno porque es obvio que su relación con su ex esposa no es algo que superó.

No tan introvertido entonces...

No hubo ningún tono extraño, fue monótono y no se veía molesto por hablar de algo privado con él

—¿Era eso lo que querías saber?

—Eh... No— contestó ganando una mirada interrogante —Ya sabía eso. Quería preguntar si estás bien sabiendo aquello.

—Sí— levantó una ceja cuando lo vio acomodar sus anteojos de nuevo —Como dije antes, yo insistí en ser solo amigos.

—Antes, ¿pero ahora?

***

—¿Qué vamos a hacer?— Clint entrecerró los ojos ante esa pregunta. Más por ese "vamos" —Me equivoque, pero ésto no tiene que ver con nuestro matrimonio. Él va a matarme Clint.

Suspiró cerrando los ojos. El tipo no le caía bien y mayormente era porque lo culpo por su matrimonio fallido. Pero también era porque reconocía a una mala persona a una milla de distancia.

Laura le contó cómo cambió apenas y salieron hacia aquí. Clint omitió el "te lo dije" mientras la escuchó relatar todo lo que pasó. Quería matar a ese infeliz.

—¿Fue malo con los niños?— eso sería el colmo. Laura negó con la cabeza, pero desvio la mirada —Laura, ¿dejaste que les hiciera algo?

—¡No! Nunca dejaría que alguien les hiciera daño.— bueno, al menos eso era algo en lo que todavía podía creer. —Su hermano es policía. Lorelei pidió una orden de restricción y nos llevó a un hotel, pero su hermano nos encontró y tuvimos que salir de ahí.

—Entonces Lorelei llamó a Loki— hizo una nota mental para no olvidar darle un puñetazo a su amigo por ocultar algo así —Y aquí estamos.

—Sí— Laura se abrazo a si misma y tuvo que hacer lo mismo para evitar abrazarla —¿Qué vamos a hacer?

"No hagas nada. No hagas nada. No hagas nada. Te lo repito tres veces para que lo retengas en tu mente."

Frunció el ceño recordando las palabras de Loki antes de dejarlo, sin darle ninguna explicación de porque su ex esposa estaba aparentemente viviendo bajo el mismo techo con él cuando horas antes no lo quería ver ni por casualidad.

—Nada. Si aparece llamamos a la policía, acá hay cámaras hasta en el baño así que supongo que tendremos una prueba de que violó la orden de restricción. Loki y Lorelei se encargaran del resto.

La cara escéptica de Laura no daba mucha esperanza a que el dichoso Alfa no haría alguna sorprendió

—Tiene un arma, me la mostró.— Clint fruncio el ceño, había visto armas antes. Su padre tenía una, el abuelo de Steve también y por lo que sabía su amigo no se había desecho de ella. Era algo... Común. Crecieron en una pequeña comunidad donde aprender a disparar era algo normal. Él no tuvo interés y sus amigos tampoco, pero la mención de que alguien portaba un arma no lo sorprendió —. La esposa de uno de sus amigos me contó que él tuvo cargos por violencia y perdió su trabajo y casa. Tomó el trabajo de conductor de camiones por eso. Su hermano tuvo denuncias también pero tiene suerte o no se qué porque sigue en servicio. Jack está loco, es un maldito manipulador.

—Te fuiste con Jack el destripador.

—¡Esto es serio Clinton!

—Lo sé— dijo entrecerrando los ojos, ellos nunca discutieron a gritos y no quería comenzar ahora —¿Pero qué quieres que haga? No puedo buscarlo y obligarlo a prometer que no te molestara.

—Clint— no la miró, reconoció aquel tono. Y si la miraba sabía que vería aquella mirada que lo haría olvidar todo y abrazarla. —Estoy asustada.

Hizo una mueca y caminó hacia el sillón mas grande. Estaba confundido, realmente perdido en qué hacer. Ella era importante para él y siempre lo sería.

—¿Te hizo algo? Aparte de no dejarte salir de casa y los gritos, ¿lo hizo?

Lorelei la había alejado de ese lugar luego de que Laura la llamara diciendo que estaba encerrada y que su dichoso Alfa la amenazó. De ahí que fueran a un hotel y las cosa empeorara. Laura no le dio muchos detalles.

—Amagó y me tironeo el cabello. Nada más y no iba a quedarme a averiguar hasta dónde podía llegar.

Asintió cerrando los ojos. Saber que no llegó tan lejos hizo que la sensación de tener una piedra en el estomago se fuera.

Estaba por hacerle una señal a Laura para que sentara a su lado. Seguía resentido pero decidió dejar eso a un lado por el momento. Pero cuando cuando lo estaba por hacer escuchó el golpeteo contra la puerta y suspiró antes de levantarse para abrir. Reconoció aquel golpeteo, Cooper siempre hacía los mismos golpes particulares.

***
El apellido de Tony estaba en teléfonos, tabletas, computadoras y demás cosas que no logró identificar qué eran.

Era un tanto abrumador. Bastante en realidad.

—...Resistente al agua y golpes muy fuertes— terminó de decir Peter. Steve sonrió dudoso al ver el teléfono mas plano y delicado, a simple vista, de su vida.

—Es cierto, los Starkphone son los mejores— sonrió el vendedor.

No había escuchado nada de lo que habían hablado sobre el celular. Su concentración estaba en ver de reojo a los niños que caminaban por la tienda junto con Ned y Bruce y asentir la cabeza a pesar de no entender muy bien todo el tema de la memoria, resolución, sistema operativo y hasta comentaron sobre un lector de huellas.

Él solo quería un celular que no se rompiera a la primera caída, no una pequeña computadora super inteligente de bolsillo.

Logró alejarse de Peter y su nuevo amigo con acné sin que se dieran cuenta. Viendo algunas cosas que tenían "Stark" como marca. Se acercó a la tele más grande y finita que había, estaban trasmitiendo una película que si no se equivocaba se llamaba: Chicago. Suspiró viendo sin ver realmente la película, se sentía un tanto incómodo. Una gran parte de él quería ir a la torre y quedarse junto a Tony aunque no hablaran y el Alfa siguiera haciendo lo que sea que hiciera, solo quería verlo y sentirlo cerca. Pero tenía que ser realista y controlarse, Clint lo necesitaba y Tony no iba a concentrarse en su trabajo con él a su lado.

—¿Steve Rogers?— escuchó detrás de él y se encontró con una mujer de cabello muy corto, ella le dio una sonrisa cordial aparentemente constatando que el era quien buscaba —Soy María Hill, trabajo para Tony.

—Oh... Un gusto— aceptó el apretón de manos. Dudaba que ella de le acercara solo por cortesía —Te envió Tony.

—Sí. Me enviaron a buscarlos, tengo que llevarlos a la torre ahora mismo.

Fruncio el ceño y se cruzo de brazos ubicando a cada niño y adolescente a su cargo. No encontró a Bruce, pero Peter se acercaba a él con una expresión preocupada que quería ocultar. No lo logró y sus feromonas lo delataban aún más.

—¿Qué pasa?— preguntó a María sintiendo los nervios elevarse.

—Hubo un incidente con su amigo, Barton. Por su seguridad y la de los niños Tony or...dijo que fuera a la torre. Él se encuentra con el señor Barton y la señora Cardellini en la estación de policía, los abogados también se encuentran con ellos.— Steve abrió la boca para negar y decir que llevara a todos menos a él, pero ella levantó la mano haciendo que no dijera  nada. —Tardaran mucho y los niños necesitan un adulto que conozcan para no angustiarse. Tony aseguró que su amigo está bien. Oh... Y su hermano también.

—¿Mi hermano también está ahí?— ella apretó los labios y asintió en silencio. Los niños y los chicos estaban junto a ellos, Peter saludó a la mujer diciendo su nombre así que sí la conocía.

—Tío, ¿pasó algo malo?— Cooper preguntó mirando con el ceño fruncido a María.

—No, cariño, pero ahora vamos a ir a la casa de mi... pareja, que es también la nueva casa de Peter. Cuando sus padres terminen de hablar nos llamaran.

—¡Tienes novio!— el grito de Lila llamó la atención de casi todos en la tienda. Él asintió y les indicó que caminaran a la salida —¿Es lindo contigo? ¿Se van a casar? ¿tendrán cuatro bebés y una vaca?

—Sí, princesa, camina— todo el mundo estaba mirando y fruncio el ceño a uno con una cámara fuera.

Suspiró aliviado cuando llegaron al auto. Y pidió el celular prestado a Peter apenas y el vehículo comenzó a moverse.

—Dile que tenemos que dejar a Henry en su casa— dijo a Peter recordando que Henry no era su sobrino y su madre podía llegar a pensar que lo secuestro o algo así.

—¡Steve, tenía razón! Mi sistema de seguridad no te salvó la vida a ti, pero sí a Clint y a la traicionera. ¿Estas en la torre? No vengas, aquí está todo bien, pero vamos a tardar un poco. Que gran primer día de vinculación para nosotros, ¿verdad? Por cierto, el mapache no se tomó mal nuestro lazo, pero tampoco se lo tomó tan bien. La buena noticia, aquí hay una Alfa que quiere consolarlo.

Steve no entendió casi nada, su Alfa habló rápido y casi sin pausa.

—Tony, habla despacio. ¿Qué pasó? ¿y por qué hay un mapache?

Jack el destripador o cómo se llame irrumpio en el departamento, nada grave. El sistema de seguridad, que todos pensaron o dijeron que era una exageración, me advirtió que había un sujeto no identificado ahí y solo porque pensé que tú habías vuelto con un secuestrador o un ladrón di un vistazo. Vi lo que pasaba y fui con Happy, llegamos al mismo tiempo que la policía, pero la vecina y tu hermano tenían todo controlado. Sabía que esa mujer tenía algo peligroso, no era solo mi paranoia hablando...

—Espera— interrumpió y se mordio el labio pensando en cómo preguntar específicamente qué pasó en el departamento y si alguien estaba herido. No quería asustar a los niños. —Me estas diciendo la verdad, ¿todo está arreglado?

—Bueno, no exactamente. El hermano de ese tipo escapó y lo están buscando. Por eso quiero que te quedes con los niños, Clint y la mujer estaban asustados por ellos pero ahora están mas tranquilos porque supuestamente están contigo en la seguridad de nuestro hogar. ¿Están ahí, verdad?

—Oh... No, aún no. Estamos volviendo al edificio porque tengo que dejar a Henry con su madre.

Hubo un silencio al otro lado de la línea y estuvo a punto de ver si se había cortado la llamada.

—Por favor, quedate en la torre después de devolver al acólito del diablo.

—Ahí está su madre, llamame después Tony. Te quiero— cortó la llamada bajando rápidamente del auto. Vio a la madre de Henry fuera del edificio, con una expresión que le decía que estaba totalmente asustada.

Cuando Henry bajó detrás de él ella cerró los ojos y por un momento Steve se asusto, pensó que iba a desmayarse.
Pero no y se acercó al niño para abrazarlo.

—Por Dios, Henry. ¡¿Donde estabas?!

—Lo encontré en el parque — llamó la atención de la mujer que lo miró como su recién se diera cuenta de su presencia —Lo siento, no tenía forma de comunicarme contigo.

—¿Por qué estaba en el parque? ¿Donde esta Jari? Ella no contesta y acaban de decirme que se escucharon disparos.

—Henry dijo que lo dejó solo— contestó, Tony no dijo nada de disparos.

—¡Voy a... Cómo se le ocurre irse sin avisar y dejarlo solo!

Steve asintió frunciendo el ceño. Quería ir donde estaban todos y saber qué pasó y si realmente no había alguien herido. Tony no iba a decir nada que lo hiciera preocupar mas de lo que ya estaba porque no lo quería ahí, así que llamó a Bucky aprovechando la distancia entre él y los niños.

—¿Estas bien?— fue lo primero que dijo cuando su hermano contestó.

Hola Steve. , estoy bien. Clint solo está un poco golpeado, lo llevaran al hospital para que le hagan una placa a su pierna enyesada. Laura tiene un moretón en la frente de cuando ese Alfa la empujó. Natasha le quitó el arma, pero se disparó antes de que se la quitara y después lo noqueó, la policía llegó junto con tu... Con Stark.

Se tocó la marca en su cuello, tenía una pequeña venda que su camisa ocultaba. No le dolía pero ahora mismo sintió un ardor. Quería a estar con Tony, pero no iba a decepcionar a Clint dejando a los niños.

>—Tengo que colgar, quieren tomar mi declaración. Nos vemos luego.

—Adios, cuidate.

Suspiró mirando hacia la entrada del edificio.

—Disculpa...— era Janet, se veía mas tranquila y estaba intentando llamar su atención —Gracias por cuidarlo, pero mi esposo sí estaba en el edificio. Tiene su lugar de trabajo en el último piso, así que Henry te debe una disculpa.

Steve levantó las cejas sorprendido. El niño le había mentido cuando dijo que no sabía donde estaba su padre.

—Lo siento mucho, Steve— dijo haciendo un puchero con sus labios.

—Esta bien, solo no lo vuelvas a hacer. Tu mamá estaba asustada— dijo y le sonrió a la mujer —. Tengo que irme.

—Gracias de nuevo.

—No fue nada, adiós — saludó antes de volver a entrar al auto. Los niños estaban inquietos y los chicos lo miraron interrogantes. Le tendio el celular a Peter —Todo esta bien, vamos a casa.

Y no le dio muchas vueltas al pensamiento que vino después de decir que iban "a casa". O a la sensación cálida que tuvo cuando Tony dijo "nuestro hogar".

***

Laura estaba acurrucada a su lado en la camilla y no soltaba su mano. Él estaba sentado y agradeciendo la inyección que le dieron para el dolor, además del tranquilizante.

Aquel Alfa lo había tomado por sorpresa cuando abrió la puerta. Y tener un arma pegada a su frente no le dio muchas opciones. Sus feromonas agresivas y exigiendo sumisión habían inundado el departamento. No recordaba muy bien, su mente se había nublado en algún momento y para cuando se dio cuenta estaba en suelo con un dolor en la cabeza y siendo pateado en su pierna herida. Todavía escuchaba el eco de los gritos de Laura, recordaba que ella intentó alejarlo de él pero no pudo y fue empujada, haciendo que cayera y golpear su cabeza con el suelo. Pareció durar una eternidad, no entendía qué decía ese tipo. Y de pronto escuchó un golpe y cuando giró para ver vio a Natasha pateando en la cara al hombre, imponiendo sus propias feromonas. Vomitó por la exposición y sintió su cuerpo temblar al igual que su cabeza palpitar, sus instintos estaban en conflicto. Recién se dio cuenta que Tony y Bucky estaban cuando su cabeza dejó de latir tan fuerte en la estación de policía.

Un aroma que conocía bien lo hizo olvidar lo que pasó y levantar la vista y ver hacia la puerta del cuarto. Bruce estaba parado ahí, su cabello estaba desordenado y su anteojo estaba desacomodado. No lo pensó mucho, sino no se hubiera puesto de pie tan rápido casi tirando a Laura de la camilla y olvidando que la pierna le dolía como si sus huesos acabaran de romperse de nuevo.

Bruce, por suerte, se movió apenas lo vio levantarse y no tuvo que dar muchos pasos antes de atraparlo entre sus brazos y enterrar su rostro en su cuello. Cuando sintió su aroma y la mano de Bruce acariciando su nuca su cuerpo se relajo automáticamente.

—Sacame de aquí— su voz amortiguada por estar con su rostro oculto e intentando absorber su aroma. No quería soltarlo.

***

Hola, iba actualizar ayer pero era mi cumpleaños y mis hermanos me visitaron con mis sobrinos. Fue un día lindo.

Al igual que los últimos capítulos no revise y seguramente hay un par de errores, perdón!

Gracias por leer y comentar a ls q lo hacen! Besos!!

Chapter Text

Dos semanas, ese era el tiempo que tardó en darse cuenta de que la torre se convirtió en un hogar.

Compartía el cuarto con Steve, aquel nido seguía en el vestidor y lo aprovechaban bastante durante la noche. En su piso estaba el cuarto de Peter y comenzó la remodelación de los cuartos de anidación. En el piso dónde se encontraba Bruce, Clint ocupaba un cuarto, aunque Tony estaba seguro que estuvo durmiendo todas las noches con su amigo. Y los niños pudieron elegir uno para cada uno en aquel piso. Laura se quedó en el departamento de Loki, venía por los niños y algunas noches los llevaba con ella. Loki pasaba por las tardes y algunas noches tomaba uno de los cuartos de invitados sin pedir permiso realmente.

Lo que sí fue un ritual para todos fue desayunar y cenar juntos en su piso. Los niños eran menos revoltosos que Clint peleando con Loki, pero se dio cuenta que no le molestaba el alboroto que causaba tener a muchas personas cerca. En realidad era reconfortante y lo ayudó a irse de su piso dejando a Steve sabiendo que ellos estaban ahí. El lazo era muy resiente y los primeros días solo quería tener a Steve desnudo en su cuarto sin ver la luz del sol, no lo logró. Todavía tenía que cumplir un horario de oficina, seguir las actualizaciones de su trabajo y verificar a Peter.
El lado bueno, los instintos de Steve resintieron el no tenerlo tan cerca durante el día y en la noche se lo demostraba con mucho entusiasmo.

—Firmaste dos veces el mismo papel— Pepper lo sacó de sus pensamientos y lo hizo ver bien qué estaba haciendo. —Te vez diferente.

—Increíblemente más atractivo, viril...

—En realidad estas mas gordo— Pepper lo interrumpió con una gran sonrisa.

—¡¿Disculpa?!— se ofendió y más cuando ella comenzó a reír. Estaba por negar que estaba gordo cuando llegó un mensaje de Steve haciendo que olvidara que se enojó y sonriera.

Lo había convencido de aceptar un celular hecho por él como regalo. Era uno que no había salido al mercado y que sería resistente a cualquier accidente. Cuando su Omega aceptó su regalo se sintió exageradamente feliz, mas que cuando lograba que comiera.

—Ya está la comida, ¿vienes?— se levantó agradeciendo tener su casa y trabajo en el mismo edificio.

—No, Happy quería ir a almorzar cerca de aquí.— Tony levantó las cejas viendo como Potts se encaminaba a la salida de su oficina —Saludos a todos.

—Ustedes salen a cenar y almorzar juntos casi todos los días.— estaba sospechando que algo ocurría entre ese par.

—Tony...— Pepper le sonrió desde la puerta —Hacemos mucho mas que almorzar y cenar.

—¡Pepper!— ni siquiera sabía por qué se impresionaba tanto. Ella solo se rió fuertemente haciendo un gesto con la mano como saludo antes de irse.

No mucho después de ella salió y subió a su piso.
En la cocina se encontraba Steve charlando con Peter. Bruce veía a Clint hacer muecas a sus niños haciendo que se rieran. Hoy fue el día de Bruce de cocinar y al parecer había elegido hacer macarrones con queso.
Steve y Bruce se turnaban para cocinar; mientras que Peter, Clint y él no porque resultaron unos ineptos en esa tarea.

—Hola— dijo acercándose para revolver el cabello del mocoso y luego besar en los labios a su Omega y dejar un beso sobre su marca.

—Niños cerca...— canturreo Clint haciendo que se alejara de Steve.

Cooper los ignoraba y estaba intentando imitar la última mueca de Clint. Lila, al contrario, estaba mirándolo fijamente. La niña hacia eso cada vez que él aparecía.

—Bucky llamó. Él irá en avión con Loki, Laura y los niños. Tardé en convencerlo, pero son menos horas de viaje y no le dolerán tanto los músculos.

Tony asintió sentándose en su sitio. Ese era el tema que ignoró desde que Steve mencionó que se iría con su hermano para ayudarlo a acomodarse, solo eran unos días.

—¿Por qué no va con nosotros?— Cooper preguntó acercando su plato con comida ya servida —¿Tú tampoco vas?

Todas las miradas fueron hacia Bruce, quien no se esperaba que el niño le hablara. Hasta Clint se veía impresionado, Cooper saludaba y era cordial con Bruce, pero luego lo ignoraba.

—Uhm... Tengo trabajo que no puedo descuidar—  contestó un tanto vacilante.

—Yo igual— suspiró recordando la junta inmovible que tenía que asistir si no quería que le hiciera miserable la vida.

—Pero... ¿y después?— ahora fue Lila, ella miraba ceñuda a Bruce y luego a Tony. —¿Tío Steve no se va a casar? ¿Tú tampoco papi?

—¿Yo qué?— sonrió nervioso Clint y Tony no pudo evitar reír. Lo cual fue un error porque la niña lo fulminó con la mirada.

—¡¿No quieres a mi tío?!

—Sí, yo... Lo amo— contestó mirando a Steve en busca de ayuda. Los labios le temblaban por contener una risa, a Tony no le dio gracia. Lila lo miraba como si fuera el peor villano de la historia.

¿Dónde se fue la niña adorable?

—Pero no veo un anillo ahí — señaló la mano de Steve y escuchó una risa ahogada de Peter a su lado.

—El abuelo dijo que si tiene buenas intenciones pondrá un anillo en tu dedo, sino no vale la pena.— acotó Cooper encogiéndose de hombros después.

—Wow... Esperen, ¿qué estuvieron hablando con su abuelo?

Tony notó enseguida que, ante la mención del padre de Clint, Steve y Peter perdieron la diversión. Los niños no le dieron importancia al cambio de ánimo.

—Nada. Nos preguntó cómo estaban mamá y tú. También dónde estábamos durmiendo, le contamos que nos quedamos en la casota del novio del tío contigo y en el lindo departamento del tío Lokillo con mamá.

—Oh... ¿algo más?— preguntó Steve queriendo parecer desinteresado. Tony lo conocía mejor y no eran un niño para no notar su interés.

—Que también nos quedamos con... el amigo muy especial de papá.

Tony comenzó a masticar mas rápido para evitar reír cuando Bruce escupió el jugo. No entendió la conversación muda entre Steve y Clint.

—¿Por qué "muy especial? — preguntó ganando un codazo de Steve.

—Porque le da besos en la boca y lo abraza mucho cuando piensa que no miramos.— Cooper actuó como si estuviera hablando del clima.

—¡Sí! Y cuándo preguntamos quién es, dijo que era su amigo. Pero a sus amigos no los besa en la boca o les hace ojitos, así que tiene que ser su amigo muy especial.

—Hay... Niños— Clint cerró los ojos y se mordió el labio un momento —¿Y qué dijo el abuelo?

—Dijo que si el novio del tío no tiene buenas intenciones va a recibir una visita de su amigo el curtidor. Y que si tu amigo muy especial no se convierte en tu novio también tendrá una visita de su amigo. ¿Por qué ellos necesitan cuero para hacer las cosas como Dios manda?

—Oh por... Está hablando igual que mi papá.— Clint se veía miserable.

—¿Su amigo el curtidor? — preguntó a Steve y él le sonrió apretando su rodilla con su mano izquierda. Dándole a entender que no le gustaría la respuesta.

Algo le decía a Tony que ese tal curtidor no se dedicaba a curtir cuero. Al menos no de animales.

—Hablaré con mi papá— Clint dijo mirando a Steve y luego miró a sus hijos —. No hablen de cosas privadas de otros con el abuelo. Pueden llamarlo cuando quieran, pero hablen de... No sé, que comieron o...

—¡La escuela!

Tony frunció el ceño y captó que no fue el único. Tenía entendido que los niños habían perdido clases todo este tiempo que estuvieron aquí.

—Seguro deben extrañar a sus amigos— Peter les sonrió y ellos se encogieron de hombros.

—Mi mejor amigo es Coop.

—Y nos gusta aquí.

—¡Sí! La gente no te saluda, te chocan si no sales de su camino; tampoco saben conducir y se gritan grosería cuando conducen. Y es tan ruidoso y brillante aún de noche. ¡Nos encanta!

Tony se rió agradecido por el cambio de tema. Pero al parecer fue el único porque sintió el aroma agrio de otro Alfa, incómodo. Peter comenzó a hablar sobre un juego que aparentemente los más pequeños conocían.
Siguió comiendo y terminó lo que Steve dejó en su plato.

Meditó las palabras de Lila en silencio. Nunca pensó en formar un lazo de apareamiento, mucho menos casarse. Y aquí estaba unido con Steve, lo cual le gustaba y no lo hizo entrar en pánico después del "bajón hormonal" que pasaba luego de unos días de unirse. Sentía como su cabeza era mas clara a la hora de pensar en cualquier cosa que no fuera Steve.

—Natasha comentó que un amigo podía contratar a Clint cuando su pierna esté curada. Y Laura que haría lo mejor por los niños, así que si él decide quedarse ella buscará empleo por aquí.

Bruce fue a su piso con Clint y Peter fue a mostrar aquel juego a los niños. Y le quedaban unos minutos para volver y encontrar a Pepper con otra pila de documentos atrasados por revisar y firmar.

—Creo que mi Bruci va a abandonarme si tu amigo no vuelve así que, por mi bien, espero que Clint venga con su duo dinámico.

No quería que le robarán a Bruce. Gracias a tener a Steve y a Peter no sintió demaciado el no tener a su amigo cuando se le antojaba, pero que se fuera era otra historia. No iba a aceptarlo.

—No te molesta— comentó Steve y Tony lo miró sin entender a qué se refería —Vivías solo. Según Clint, Bruce pasaba mucho tiempo trabajando y ustedes no compartían este piso por mucho tiempo. Ahora prácticamente estamos conviviendo, todos. ¿De verdad estás cómodo con esto?

—Steve, te dije que sí. Ya lo hablamos— Frunció el ceño al ver la confusión en el rostro de su Omega, hasta que recordó —Oh, espera, no. Esa fue una conversación conmigo mismo.

Steve rodó los ojos y se sentó de nuevo a su lado.

—Tony, si sientes que necesitas tú espacio quiero que me lo digas. Crecí rodeado de mi familia y amigos. Estoy acostumbrado a estar siempre con alguien, pero eso no quiere decir que tengas que acostumbrarte también.

—Lo sé. Pero en realidad me gusta ésta rara dinámica amistosa y familiar que vivo desde que estoy contigo. No me crié así y no sabía qué tan bien se siente el tener personas de confianza a mí alrededor, como una verdadera familia.

Howard fue un desastroso padre y modelo a seguir. Y María, lo intentó, pero no logró alejarse de su devoción por su esposo y ver que tan mal lo estaban haciendo con su hijo. Lo enviaron a un internado a penas tuvo la edad para escolarizarse, dejándolo adelantar de año sin ver cómo eso le impedía conectar con los de su edad y que cada vez fuera más antisocial. Después ingresó al MIT a una edad muy temprana y conoció a Bruce, otro "rarito" en el mundo, y a muchos que le hicieron aprender a la mala que no debía confíar en cualquiera y que las personas pueden ser demasiado interesadas y aprovechadores. Regalos y sexo era lo único que buscaban cuando se le acercaban. Le dolió, pero se adaptó y creció para vivir así sin remordimientos y pena.

Al menos así fue hasta ahora.

El toque de la mano de Steve contra su mejilla lo hizo volver de sus pensamientos. El aroma de su Omega era agradable, siempre lo era, pero ahora le infundia calma.

—Me gusta tenerlos aquí— afirmó y besó su mano. —
Ayudaron a que pudiera dejarte y lograra estar lejos por horas sin enloquecer pensando en tí.

—Te ibas unos pisos hacia abajo de distancia— bufó Steve. Tony sabía que su Omega entendía y no se estaba burlando realmente.

Habían adelantado el formar el lazo y fue en un mal momento. Pudieron estar juntos lo más posible, pero con el vínculo recién formado, si no fuera por la que consideraba familia de Steve, seguramente aunque fuera una separación mínima podría haber deprimido al Omega y en el caso del Alfa despertar un pico de agresión hacia cualquiera.

—Solo serán unos días, ¿verdad?— odiaba el tener que verificar aquello, ya sabía que no volvería a aquella casa para quedarse definitivamente, que volvería. Y aún así no podía evitarlo —Porque puedo trasladar la sede principal de la empresa hacia allá si realmente quieres quedarte...

Era una posibilidad. Trasladar la sede principal tomaría tiempo, pero podía hacerse. Quería que Steve tuviera la opción, podían ir hacia su pequeña ciudad natal y el instalar su empresa cerca.

—Quiero quedarme aquí. Amo la casa en la que crecí y a pesar de las personas de mente cerrada que viven allí también adoro el lugar. Pero no me siento apegado. Puedo construir un hogar contigo aquí o en otro lado.

—Bien— suspiró —¿Solo unos días?

—Una semana máximo. No creo que Bucky soporte mi ayuda por más tiempo.

Tony entendía. El hermano de su Omega estaba en tratamiento y fue dado de baja. Caminar por mucho tiempo lo cansaba, levantar mucho peso le causaba dolor y tenía un carácter especial. Linda forma de decir que su cuñado podía ser un palo en el culo si se lo proponía. Pero entender la situación no era lo mismo que agradarle.

—Voy a intentar ir en unos días y volver juntos después.

—Tony, no tienes que ir. Todo estará bien y estaremos en contacto cada vez que queramos. Son solo cinco o siete días.

—¿Soy el único que siente ansiedad por ésto? Porque si es así entonces ésta unión ya es desigual. Exijo no ser el único en inquietarse por ésto.

—Tambien estoy ansioso, pero tenemos que controlarlo. Esperamos dos semanas luego de unirnos y siento que puedo ayudar a mi hermano sin lastimar nuestro vínculo ahora.— su celular sonó y no hizo falta ver para saber que era Pepper diciendo que era hora de volver al trabajo —Además Clint también necesita ayuda extra, su padre es muy desagradable cuando quiere y sabe qué decir para lastimarlo. Y Barney no se queda atrás.

—Entendí... Pero si me aparezco por ahí no te enojaras.

—No— respondió Steve antes de darle un beso en la frente y levantarse —Tengo que preparar mi bolso y tú tienes que ir con Virginia, no la hagas enojar.

Asintió poniéndose de pie. Decidido a hacer lo necesario para que Steve no se preocupara y hiciera lo que tenía que hacer sin problema.

Él podía hacerlo.

***

—No puedo hacerlo.

Steve frunció el ceño y hizo un intento de recomponer su respiración.

Eran pasada las siete de la tarde y se encontraban solos en la torre. Bucky se había ido hace unas horas junto con Laura y los niños. Clint había salido con Bruce luego de despedirse. Peter volvería un poco más tarde por un proyecto que juró que era escolar, pero Steve no estaba tan seguro. Y de Loki no sabía nada, había cancelado su boleto de avión y solo mandó un mensaje diciéndo que los vería luego.

Por esa razón, en cuanto volvió de despedir a su hermano y sobrinos, se encontró a solas con su Alfa y decidió aprovechar que Potts dijo que era suficiente papeleo por ese día.
Su micro salía a las diez de la noche y estaba seguro que con la actividad que tuvo durante la tarde con Tony estaría lo suficientemente cansado para dormir casi todo el camino.

—¿Qué... Qué no puedes hacer?— logró preguntar cerrando los ojos un momento. Dejando que Tony siguiera besando sus hombros y nuca, luego de unirse el Alfa había tomado esa costumbre luego del sexo.

—Sé que suena horrible, pero sigo sintiendo que debo obligarte a no salir de la torre.

Miró sobre su hombro y luego se giró para quedar frente a frente.

—Suena horrible— Tony hizo una mueca y Steve suspiró acercándose un poco más.

—No lo voy a hacer— aseguró y le creyó, sabía que como su Alfa podía llegar a doblegarlo si quisiera. Una de las razones por la cual siempre temió vincularse de ésta manera, pero creía en que Tony no le haría algo así. —. Pero no puedo evitar inquietarme y querer estar pendiente de qué estás haciendo. Como si entrara en una faceta de Alfa-Stalker.

Steve apretó los labios cuando captó que el aroma de su Alfa era empañado por uno amargo. Sus instintos le decían que debía hacer algo para calmar la angustia del Alfa. Pero no quería adelantarse y decir algo que luego no le gustaría, como desistir de su viaje.

>—...y para tu mala suerte, si me vuelvo un Súper Alfa Stalker, sería muy malo porque sé hakear cámaras, teléfonos, sistemas de seguridad. Una vez me metí en el sistema del pentágono y no me descubrieron. Fue divertido, tenía doce. Pero no creo que sea divertido para ti o cualquiera que acose.

—Tu no vas a acosar a nadie— lo interrumpió antes de que dijera algo más raro —. Recuerda que debes concentrarte en las reuniones y no enojar a Virginia para que ella te dé días libres sin castigo por tomarlos.

El tiempo que Tony pasó en su casa fue sin previo aviso y había causado problemas para Potts. Reuniones, contratos que firmar, pedidos y más cosas de la empresa que le correspondían a Tony hacer y él se había ido dejando todo aquello acumulándose. Steve se preguntaba a veces cómo la empresa seguía en pie y era tan exitosa con un dueño así.

—Vacaciones— sonrió Tony y pudo ver prácticamente la imaginación de su Alfa través de sus ojos marrones.

—Sí, pero para esas lindas vacaciones tienes que hacer todo tu trabajo a la perfección.

—Lo sé— Tony suspiró —. Sí no fuera porque todo ésto costó demasiado trabajo y muchas familias dependen de la empresa dejaría todo. Podría comprar una granjita para nosotros y adiós a lo demás.

—No te veo viviendo en una granjita, Alfa— sonrió pensando en ello, sonaba agradable, pero no quería cambiar a Tony para su comodidad. —Me gusta la ciudad de Nueva York. Y sé que a ti te encanta vivir aquí y tú trabajo.

Tony aún no se veía convencido, pero más relajado. Encendieron el televisor ridículamente gigante e hizo que Tony volviera a besarlo y mimarlo, era agradable y lo relajaba.

—Cuando vuelvas vamos a tener que tratar eso— dijo Tony antes de plantar un beso en su hombro, de mala gana miró hacia la pantalla. Estaba en silencio, pero no hacía falta escuchar para saber que hablaban de su Alfa. —Pepper mantuvo tu identidad en secreto, pero ya todos especulan y pronto la prensa no retendrá más la información.

—No quiero ocultar que estamos juntos, Tony.

—Yo tampoco— su Alfa resopló y lo abrazó haciendo que apartará la vista de la pantalla. —Pero quiero que estés preparado para lo que dirá de tí y de mí, no será agradable.

Sabía qué dirían, un poco. Loki lo preparó duránte la última semana diciendo algunas cosas que, si era sincero, más que hacerlo sentir mal lo hicieron enfurecer. Su amigo se había burlado diciendo que se prepararía para las futuras demandas por romper cámaras o atacar a la prensa. Steve quería asegurar que no haría algo así, pero se mordió la lengua para el gusto del ojiverde sintiendo que tal vez sí sería así.

—Estaremos bien— aseguró girando para abrazar a su Alfa, quería irse sintiendo seguridad. Tony correspondió el abrazo y beso su marca antes de besar sus labios comenzando un beso perezoso y sin intensión de convertirlo en algo sexual. Solo querían sentirse e impregnar sus aromas.

***
Loki tuvo un presentimiento al despertar de que algo  malo sucedería en su día. Pero aún así dejó su mal presentimiento a un lado y siguió con las cosas que tenía planeadas hacer como si nada.

Se arrepintió luego de ir a aquella cafetería con Lorelei en la mañana para desayunar, por segunda vez. La abogada le había dicho que recordaba bien su jugarreta al emborracharla y aprovechar su mente alcoholizada para sacarle información. No estaba enojada, ella había usado artimañas también cuando necesitaba buscar alguna ventaja, pero lo convenció de compensarla con un desayuno en su cafetería favorita.

La primera señal de que el día se convertiría en un fiasco llegó cuando Amora llegó a la cafetería con la mirada asesina e increpo a su hermana culpandola de su noviazgo fallido, diciendo que seguro algo tuvo que ver en qué aquel tonto rubio cortará su relación con ella el día anterior.

Loki dejó a las hermanas pelear a gritos en ese lugar, alejándose sin ser notado.

Sin una pizca de culpa por dejar que esa loca atacará verbalmente a Lorelei, cuando el culpable de aquel rompimiento fue él.

Thor no había dejado de llamarlo y por cansancio acepto la llamada y luego terminó en aquel Bar siendo la fuente de atención del Alfa. Sinceramente, Loki no planeaba volver a verlo jamás, pero con tanta insistencia de aquel pobre bruto qué podía hacer.

Y si era aún más sincero, no odiaba exactamente a ese iluso. Su odio era con su padre, ese vejete que se hacía llamar Odin. Quién antes de que él naciera era uno de los amantes de su madre, teniendo esposa engañaba a esa mujer no solo con su madre sino que con varias y tenía varios hijos extramatrimoniales. Entre ellos él, supuestamente.

Hace unos años había buscado qué era de sus raíces paternas y guiandose por la palabra de su madre encontró todo lo que tenía que saber de Odín. Hasta llegar al punto de comunicarse con él y concretar un encuentro, lo cual fue una mala idea porque el anciano solo dijo que había pagado demaciado dinero a esa mujer (su madre) para que no lo molestará nunca más y que además por lastima había depositado aún más dinero a él para no saber de ellos. El viejo imbécil había estado tan apurado por aclarar aquello que cuando lo dejó olvidó su chaqueta, la cual tenía unos cabellos grises y blancos. Loki lo odió, su mirada y forma de actuar y hablar fue más que suficiente para saber qué aquel imbécil pensaba que era basura de la cual quiso deshacerse en el pasado y que no quería volver a ver nunca.

En ese tiempo, que estaba en los dormitorios de la universidad. Había hecho amistad con Christine, quien comenzó a llamarse Amora porque le gustaba los nombres nórdicos como el suyo.  Amora lo había convencido de hacer un examen de ADN, el resultado negativo que indicaba que no era hijo biológico de Odín lo había sorprendido gratamente.

No había comentado aquello con nadie, ni a su madre que juró que Odín era su padre.

Por esa razón dejó a Thor coquetear con él y que pensara que podían llegar a algo. No eran hermanos por mucho que su madre lo pensara o qué hasta ese vejete lo creyera. Así que no había nada malo en dejarlo seguir con su ilusión.

Solo quería jugar con él, con sus sentimientos, por ser el hijo de aquel que lo despreció. Aunque el rubio jamás se enterara.

Lo malo fue que no pensó que ese tonto llegaría tan lejos como para dejar a su novia y hablar de conocer a sus padres.

Loki no tenía ningún interés de volver a ver a Odin.

Y lo peor, lo realmente grave y terrible de ésta situación... Era que por mucho que renegara y lo tratara con desdén, ese rubio tonto, le agradaba.

—¡Loki!— cerró los ojos gruñendo molesto. Esa estruendoso tono de voz pertenecía a Thor. Muchas personas miraron hacia donde ese rubio Alfa agitaba la mano como si no fuera a ver al tipo gigante que llamaba la atención.

Siguió caminando luego de darle una mirada. Pronto escuchó las bocinas porque el rubio cruzó la calle sin cuidado alguno para seguirlo.

—Loki, ésta aplicación es genial. Me avisa si estás cerca o a unos cuantos metros de distancia— escuchó decir cuando lo tuvo a su lado, agitando su celular para que viera esa aplicación.

—Eso es acoso— lo miró de costado y Thor se encogió de hombros con una gran sonrisa. —Seguro tienes tantas cosas qué hacer en vez de acosarme...

Fue sarcástico, sabía que por esa hora Thor no tenía trabajo del cual preocuparse y usualmente dormía para estar bien despierto durante la noche. La risa estruendosa de Thor lo hizo fruncir el ceño.

—Oh... No te preocupes por mí tiempo. Salí a caminar porque no podía dormir y decidí probar suerte. ¡Y la tuve, porque te encontré!

—Que suerte...— dijo sin ganas y rodando los ojos luego por la sonrisa boba del rubio.

—¡Sí! ¿Quieres desayunar algo?

—No— fue cortante. Había desayunado dos veces y no quería un tercero.

—Los batidos de aquí son muy buenos— Thor lo arrastró a una pequeña tienda y cuando estaba por protestar él habló —Yo sí tengo hambre, vamos.

Obviamente el grandote no pidió solo un batido. Tan pidió dos porciones de pasteles que eran muy generosas en tamaño. Loki había gruñido por dentro preguntándose qué hacía sentado junto al rubio cuando debía estar ya en su departamento.

Cuando hizo un ademán de levantarse un pedazo de pastel apareció frente a sus ojos con un tenedor. Frunció el ceño y miró al duelo de la mano que ponía ese dulce frente a sus ojos, más bien su boca.

—¿Eres así de confiando con cualquiera? No deberías— preguntó sinceramente curioso. Alejando aquel tenedor y acercando el plato con las porciones para comer un poco por su cuenta.

—Tú no eres cualquiera— se rió Thor haciendo que levantará una ceja. Analizando al Alfa a su lado, buscado algún reconocimiento de su procedencia. Pero lo descartó, no habría estado coqueteando si pensara que se tratara de uno de los bastardos de su padre. —¿No te provoca nada cuando sientes mi aroma?

Loki mastico en silencio viendo cómo Thor se retorcía en su asiento. Lo cierto es que no sentía su aroma o el de cualquier otra persona. Había estado tomando un brebaje de hierbas que anulaban su olfato desde lo ocurrido en su departamento, cuando Steve se desmayó. Quería mantener su nariz y mente alejada de las "hormonas de amor" que la pareja recién vinculada dejaba salir de ellos sin control alguno o las feromonas de estrés de Laura y también de las feromonas de Clint y Bruce. Y antes habían demaciados aromas mezclados en aquel Bar para consentirse en uno solo, más porque había bebido.

Aquel brebaje era muy bueno, lo tenía preparado antes de viajar subiendo cómo terminarían las cosas entre Steve y Stark. Quería ahorrarse el percibir las feromonas que sabía que en cierta medida lo afectarían.

—No.

Thor se vio desilusionado, pero se recompuso rápido mientras Loki le quitaba su batido.

Hasta ahí todo bien. Iba a despedirse, sin decirle que se iría por un tiempo. Porque planeaba volver junto con el par de tontos que por azares del destino eran sus amigos, su familia. Algo que no diría en voz alta jamás. Pero notó que Thor saludo a alguien y al girar se encontró con una mujer mayor, muy bonita, acercándose a ellos con una sonrisa en el rostro. Sonrisa que se esfumó cuando lo vió.

Fue un momentito incómodo. Loki sabía quién era, por supuesto. Pero nunca se habían visto en persona. Frigga lo miraba confundida, no había un reconocimiento real.

—¿Se conocen?— escuchó a Thor y negó al tiempo que la mujer salía de su aturdimiento.

—No, lo siento. Es solo que te pareces demasiado a una persona que conocí— ella sonrió un poco y se acercó para que Thor la presentara como su madre. —... Tú padre está en el auto, si sabía que estabas aquí hubiera bajado y tomado algo contigo y tu amigo.

Y ese había sido el aviso para retirarse. Solo se levantó y dijo que debía irse sin esperar respuesta antes de salir sin mirar atrás. No llegó muy lejos de aquella pintoresca tienda cuando se cruzó con aquel vejete, que estaba más panzon de lo que recordaba. Su mala suerte era extraordinaria a veces.

—¿Qué...?— Odín lo miró entre confundido y molesto por verlo. Y Thor eligió ese momento para salir de la tienda y llamarlo. La cara del viejo fue un poema. La ira prácticamente salía por sus ojos. —¡¿Qué diablos estás haciendo con mi hijo?! Te dejé bien claro que no quiero saber nada de ti o tu madre.

—¡Odín!— la mujer se veía sorprendida por el arrebato de su esposo.

Loki sintió la sangre hervir. La mirada y sus palabras, tratandolo como basura. Lo odiaba, nunca nadie lo hizo sentir humillado como él.

—Papá, él es de quién te hablé— y Thor estaba ahí, hablando claramente sin entender porqué Odín lo miraba de ese modo.

Y la mirada de Odín fue sorprendentemente aún más penetrante y sin disimulo alguno de lo que sentía por él. Loki sabía que él no era su padre, pero Odín no y aún así antes y ahora lo veía como si fuera la peor escoria del mundo.

—Eso es imposible, es... Es una aberración— el asco en sus palabras cuando lo miró fue fulminante. Frigga en ese momento lo miró fijamente hasta que el reconocimiento llegó a ella, llevando sus manos a su boca impresionada.

—No entiendo...— escuchó decir a Thor, pero no le dio una mirada. Solo lo miró a Odín, transmitiendo que el odio era mutuo.

—Es el hijo de esa mujer...— Loki rodó los ojos y la miró fastidiado. Eso hizo que ella frunciera el ceño —Definitivamente es hijo de esa víbora.

—Mamá— Thor sonó sorprendido.

—No, hijo, no puedes estar con él. Es incorrecto, está mal.— Loki rió por la mirada cargada de decepción de ella a su esposo, por una vez Odín dejó de verlo para ver a su esposa —¡¿Cómo pudiste dejar que llegara a ésto?!

—Ya debería estar acostumbrada, las decepciones deben ser algo habitual.

—Yo no...— y así de rápido la atención del vejete volvió a él —¡Sabias que era mi hijo, lo sabías y aún así te atreviste a dejar que el se ilusionara contigo!¡Me das asco!

—Es bueno saber que sentimos lo mismo por el otro, por fin tenemos algo en común— sonrió ladino.

—¿Cómo pudiste hacerle eso a tu hermano?— la voz de Frigga lo hizo verla a los ojos, sin inmutarse.

—Señora, yo no tengo hermanos.

—Loki— y ahí fue cuando se dignó a mirar a Thor. Su sonrisa burlona y encantada por el aprieto en que metió a Odín vaciló un poco. Había olvidado que ésto afectaba al grandote. Se veía francamente herido.

—Te dije que no debías ser tan confiando— fue lo único que le dijo diciéndose a si mismo que era suficiente, tenía que irse. Pero Odín no creyó lo mismo porque lo tomó del brazo para evitar que de alejara y levantó su mano derecha con la obvia intensión de golpearlo.

Loki ni se inmutó, su sonrisa siguió en su rostro aún cuando vio aquél puño. Pero el golpe no llegó y fue empujado lejos de Odín. Fue Thor.

—Jamas vuelvas a intentar ponerle una mano encima— Thor no lo miró, solo soltó el brazo de su padre y se giró para irse. Frigga lo siguió murmurando algo.

Observando cómo se alejaba Loki sintió algo que no le gustó para nada, era culpa. No estuvo bien lastimar a Thor solo porque quería dañar a Odín.

Se alejó, no sin antes volver a sonreir a Odín de forma burlona al ver que lo había dañado al hacer que Thor se opusiera a él. Su sonrisa se borró cuando estuvo lo suficientemente lejos, no se sentía bien en absoluto.

***
Hola, como ya saben (creo) dije en algún momento que la historia contaba solamente con 30 capítulos, obviamente tengo que agrandar el número (solo un poquito) porque éste capítulo me quedó por mucho más largo de lo que planeaba y tuve que dividirlo.

Otra vez no revisé el capítulo, así q espero no tener taaantos errores.

Gracias por leer y comentar! Besos!!😘

Chapter Text

—Felicidades— aceptó el abrazo del capataz y sonrió relajándose cuando lo soltó. —Tu madre estaría tan feliz.

Steve asiente afirmativamente, sabiendo que eso de seguro sería cierto. Deja a un lado el sentimiento amargo de pensar en ella o en la felicitación seca y tosca qué haría su abuelo por haberse vinculado con alguien a quien quiere. Todo ésto pasa en momentos importantes, piensa que ya debería estar acostumbrado. Pero se sorprende cada vez que pasa, cuando se da cuenta de que no. Sonríe una vez más cuando se despide del capataz y entra en su casa, Bucky está esperando dentro y entiende la pregunta silenciosa de su hermano cuando levanta un ceja interrogante luego de decir "Hey" como saludo.

—Tengo todas mis cosas aquí, no necesitaba traer nada— se encogió de hombros. Era una verdad a medias y era obvio por el leve rubor en su rostro que lo estaba delatando.

La verdad era que había estado pasado más tiempo del previsto con Tony, en su cama, y cuando lo notó su Alfa dijo despreocupado que no era necesario que se preocupara por llevar algo más que su billetera, identificación y celular. Steve había aceptado pensando que era cierto, tenía ropa y cualquier cosa esperándolo.

El viaje había sido tranquilo y silencioso. Nada como cuando había viajado hacía Nueva York. Loki mantuvo su boca cerrada y los anteojos puestos, sin quejarse de estar viajando en otra lata infernal (aunque ésta, por no haber viajado de imprevisto, sí tenía aire y era mucho más cómoda, además de ser un viaje directo y con solo dos paradas) o dando alguna explicación por perder su vuelo. Clint estuvo callado, algo extraño en él y sin quejarse ni una vez por su pierna enyesada. Steve sentía un ánimo bastante penumbroso, conflicto por sentir desagrado por dejar a su Alfa y a Peter y molestia por sentir aquel desagrado irracional. Tony lo había bombardeado con mensajes cada hora hasta que le contestó que estaba durmiendose y lo dejó por unas horas.

Era extraño tener la realización y no solo la idea de que iba a mudarse del hogar donde vivió toda su vida a uno donde planeaba construir su futuro.

Estaba cansado, y si se sentaba o recostaba un momento seguro dormiría.

—¿Estás bien?— Bucky lo mira con los ojos entrecerrados, supone que quedarse en la entrada sin ingresar a casa fue demasiado extraño —. Los niños están con Laura.

—Sí, solo estaba pensando mucho y muy rápido— por fin pasó, esperando que Bucky no pregunte. —¿Cómo encontraste todo?

—Bien, Jeremías se encargó perfectamente. Y los niños estuvieron preguntando por Clinton, pero estuvieron de buen humor cuando se encontraron con las ovejas y las vacas. Por cierto... ¿Qué les pasó a esas ovejas? Tienen un peinado afro o algo así.

—No tengo idea— contestó recordando que  no las había esquilado como debía antes de irse y seguro que aquel pompón en sus cabezas se había descuidada bastante.

Bien, ahí ya tenía una pequeña tarea para aclimatarse.

—Y la señora Falls quiere incrementar más verduras, huevos y leche a su pedido habitual. También preguntaron si íbamos a participar de la feria éste año.

Eso llamó su atención.

—Oh... Ella siempre hace tartas de frutas y de verduras para la feria, olvidé por completo que ella y otras familias aumentarán sus pedidos habituales. ¿Te dijo cuánto? ¿Solo fue ella?

Ellos no participaban de la feria desde hace años. Junto con Sarah hacían conservas y ofrecían hortalizas. Siguió a Bucky hacia la cocina sintiendo un poco de melancolía, pero intentando concertarse en lo que decía su hermano.

Bucky suspiró antes de apagar la cocina y quitar una olla con agua hirviendo para colar unos fideos. Steve hizo una mueca cuando lo vio verter una salsa pre-hecha de una lata ya abierta sin siquiera calentarla o ponerle condimentos, para luego comer desde la olla sin necesidad de buscar un plato.

Por lo menos tomó un tenedor...

—Dijo que hablaría contigo cuando volvieras o con Jeremías si no llegabas antes de mañana.— hizo un gesto para ofrecer su comida, Steve negó con la cabeza.

—Ok— se cruzó de brazos levantando una ceja. Bucky no era sociable, pero siempre pareció tener un imán que atraía mujeres y hombres de cualquier casta. Su hermano aprovechó al máximo ésto en su adolescencia y al irse tenía una idea de que siguió de la misma forma. Pero ahora parecía apagado, distante y francamente como vagabundo. —Termina de comer y luego date un baño, afeitate. Si quieres te cortaras el cabello. Y después hablamos sobre trabajo.

Depresión, temía que se estuviera encaminando hacia ese problema.

Bucky asintió y siguió comiendo. Sus ojeras eran más prominentes y esa barba que se rasuró hace unos días, pon insistencia suya, estaba creciendo nuevamente sin control. Y estaba seguro que esa ropa la llevaba puesta desde un día antes de viajar de regreso a casa.

Salió con la escusa de verificar los animales para poder hacer una llamada sin ser escuchado. El impulso de llamar a Tony o a Peter fue suprimido y buscó el número de Sam Wilson. Había corrido un par de carreras amistosas con el hombre la última semana y fue a una de sus reuniones para ver de qué de trataba, había hablado sobre Bucky con Sam y de ahí la invitación para que viera qué hacían y saber si sería del agrado de su hermano participar.

Sam atendió con un saludo animado y Steve sonrió un poco recordando que Tony lo acompañó una mañana a correr, cuando se mencionó que todas las anteriores veces fue acompañado por Sam. Su Alfa habían corrido unos metros antes de quedarse atrás y decir que mejor disfrutaría de verlo correr, esperando bajo la sombra. Quejándose por lo bajo de que para qué tenía un gimnasio a su disposición. Steve había conocido el gimnasio de la torreta, ambos, el privado y el de los empleados. Pero le gustaba también ejercitarse al aire libre también.

—...Sam, creo que mi hermano podría tener depresión. No solo está desanimado o cansado, es algo más.

Te advertí que podía pasar. Y también que hacer la terapia física por su cuenta no es una gran idea.

—Lo sé, pero es demasiado terco.

Dame su número— Sam sonó decidido y Steve estuvo a punto de preguntar por qué —. Obviamente necesitará ayuda profesional pronto, pero por el momento puedo ayudarle de esta forma que no la sentirá tan personal.

Steve lo pensó un momento. A Bucky no le gustan las sorpresas, así que le dió el número a Sam, pero con la condición de no llamar a menos que él confirmara que James no de enfadaría por intervenir. Al menos no tanto, ya que seguramente se enojaría aunque sea un poco.

Suspiró luego de cortar y comenzó a caminar hacia el gallinero, había una en particular que parecía pensar que era un perro porque se escapaba a diario y dormía en la antigua casa del último perro que tuvieron. Además que corría a las personas si se acercaban a la casa, fue la que comenzó a molestar a Tony cuando estuvo aquí para "ayudarlo".

Oh... Volvió a pensar en Tony.

Apretó los labios un poco disgustado, lógicamente sabía que pensar y querer escuchar, ver y tocar a su Alfa era algo muy natural por su reciente vínculo. Pero no era conveniente teniendo en cuenta que debía concentrarse en los demás y no solo en él.

—Dios...— resopló divertido al ver a las ovejas. Definitivamente esa sería la primera tarea que debía hacer. Pero primero les sacó una foto y se la envió a Peter para mostrar que ya había llegado y bien además.

Le extrañó que Tony no enviara ningún mensaje o llamara en las últimas horas, después de todo la dependencia era mutua. Y por cómo se puso antes de que viajara, estaba seguro que aquel "efecto secundario" de vincularse no se le iría de la nada y tampoco tan rápido.

Por un momento había creído que se tiraría al piso y se colgaría de sus piernas para impedir que se fuera. Y no fue el único recordándo la mirada de Peter y el sutil acercamiento de Happy, preparándose por si Tony hacía algo así.

No sucedió, por suerte su Alfa se comportó y solo le dedicó una sonrisa tensa antes de besarlo y dejarlo ir.

Se quejó cerrando los ojos. Quería besar a Tony, ahora. Lo extrañaba y lo había sentido demasiado al viajar, tanto que no logró dormir en ningún momento y solo paró los mensajes de su Alfa cuando pensó que el problema era ese. Pero no, fue peor. Su lado Omega estaba muy descontento con no tener cerca a su Alfa. Pero, internamente, Steve se reprendió y se dijo que debía ignorar eso y hacer lo que vino a hacer.

—¿Necesitás ayuda?— escuchó la voz de Bucky detrás y sonrió por reflejo —¿Dónde tiras su pelo?

Steve resopló mirando la lana de las ovejas que ya estaban normales en la bolsa. Había traído esos animales más porque le gustaba verlas y tenía espacio para ellas, fue hace tres años. Así que Bucky no tenía idea de qué hacer con ellas.

—La lana no se tira, Buck— señaló —Cuando se junta suficiente hay que llevarla a la iglesia, hay un grupo que las usa. Hacen hilos y después más cosas, como las almohadas que están en el sillón.

—Oh...— asintió y lo vio mirar hacia donde estaba sentado como si quisiera sentarse y a la vez no. Ya se había dado un baño y rebajado la barba.

—No tienes que hacer ésto si no quieres, Bucky. Hay otras cosas...

—Necesito algo tranquilo. Tengo contactos y ellos pueden conseguirme trabajo de seguridad o algo del rubro cuando mi terapia muscular termine, pero no quiero o mejor dicho no puedo...— miró al suelo y Steve apretó los labios, conteniendo cualquier cosa que quisiera salir de su boca —No reacciono bien ante los ruidos fuertes y no creo ser capaz de tratar con extraños por un tiempo, estoy paranoico y sé que quieres que vea a un psicólogo, pero ya tuve a uno obligatoriamente en el hospital y no fue nada cómodo. Y volver a casa, el trabajo de aquí, es algo que conozco y qué tal vez no fue lo que esperaba volver a hacer, pero es lo que necesito ahora y que creo que me hará volver a tener los pies sobre la tierra. Si me equivoco aquí, no tendré la conciencia sucia por hacer que alguien o muchos mueran.

Esperó a que dijera algo más. Cuando constató que eso sería lo único que diría asintió para si mismo.

—Entiendo— palmeo despacio a la oveja que estaba a punto de esquilar para que fuera con las demás —Y sé que no quieres y no puedo obligarte, así que solo puedo pedirte que lo pienses de nuevo e intentes aceptar ayuda de alguien... como Sam. Ni siquiera tienes que asistir a las reuniones o pactar citas. Si te sientes abrumado, puedes llamarlo o enviar un mensaje. Él se ofreció.

Se preparó para una mala mirada y hasta un grito enojado por volver a mencionar lo de Sam. Se sorprendió cuando notó que nada de eso sucedía y que en cambio James estaba pensando realmente en ello.

—Puedo intentarlo— concedió y se encogió de hombros después —¿Quieres ayuda?

Miró a sus dos ovejas que seguían con su estilo afro y asintió, entregándole las cosas para que Bucky hiciera la tarea.

—¿Qué sabes de las parejas de aroma?

Levantó las cejas, era extraño que su hermano estuviera tan hablador.

—¿Qué?

—Eres un Omega, se supone que tuviste la charla de feromonas y aromas. Soy un Beta neutro, no tuve ninguna clase especial. Lo que sé es lo básico y la verdad no lo entiendo.

Asintió sintiendo un poco de vergüenza, molesto con su yo adolescente que no asistió a las clases o no prestó atención por seguir a Clint y prestar atención a Loki.

—¿Por qué quieres saber eso?

—¿Sabes o no?

—Sí, bueno, no tanto...— desvió la mirada ante la de Bucky y se rió un poco —Depende, no es exactamente lo mismo para Omegas y Alfas. Los Omegas sentimos el aroma que es compatible con el nuestro y nuestra... Naturaleza... Actúa por su cuenta y hace que emitamos feromonas que atraigan a ese Alfa. Sí nuestros aromas se armonizan, tenemos una ¿dependencia? Sí, eso, dependencia por el Alfa que atrae nuestro lado Omega y si lo aceptamos, nos vinculamos.

Que no pregunte por la vinculación... Rogó por dentro.

—¿Y los Alfas?

Levantó una ceja entre curioso y aliviado.

—Creo que sienten el aroma del Omega y si les gusta... Pues, se vinculan. Dejan su marca.

Bien, admitía que no era el mejor explicando. Pero lo poco que dijo pareció suficiente para su hermano porque asintió y siguió en lo suyo.

Se tocó su marca sin darse cuenta y suspiró recordando de nuevo a Tony, preguntándose si estaría haciendo lo que debía hacer o si estaba dando dolores de cabeza a Potts.

—¿Por qué quieres saber?— preguntó probando suerte, le gustaba lograr hablar sin ninguna tensión con su hermano.

—Natalia dijo que yo era su compañero de aroma.

—¿Natalia?— frunció el ceño perdido, no sabiendo de quién o qué hablaba James. Los Betas neutros eran... raros, y al igual que su hermano no entendía a las demás castas, las demás castas no entendían a los Betas neutros.

Pero eso era lo de menos. Los Betas neutros no tenían un aroma particular, así que no debían ser compañeros de aroma de los Alfas y Omegas como podían serlo los Betas de rango alto o bajo.

—Natasha, la mujer Alfa. Se cambió el nombre, el de origen es Natalia. Me pidió que la llamara así.

—Y te dijo que eres su compañero de aroma— entrecerró los ojos preguntándose si eso era posible.

—No, en realidad dijo: "eres mío" y me preparé para un posible secuestro— Steve levantó las cejas impresionado y un poco preocupado —. Pero luego se disculpó, a su manera, y me dijo que era su compañero de aroma. Como si tuviera que saber de qué iba aquello.

—La rechazaste— concluyó y frunció el ceño confundido por el encogimiento de hombros de su hermano. —¿No?

—Fue más un informe que una pregunta. Así que no hubo necesidad de una respuesta.

Steve asintió en silencio. Recordó a esa mujer, no había interactuado con ella realmente. Y de lo poco que habló o estuvo en el mismo lugar que él, concluyó que era rara. No le importó porque no planeaba ser su amigo y no sería su vecino por mucho tiempo. Y siendo Alfa no creyó que a su hermano le interesaría, Bucky siempre tuvo Betas y alguna que otra Omega, todas completamente femeninas. Y las mujeres Alfas no eran...

—Eh... Bucky— llamó su atención e intentó sonar casual —¿Recuerdas que las mujeres Alfas tienen...?— apuntó por reflejo las entrepiernas de ambos.

—Pene— sonrió burlón por la aún torpe forma de hablar del rubio. Pero su sonrisa se esfumó al darse cuenta de algo, fue el momento de sonreír de Steve —Mierda, Natalia tiene un pene.

—Y dicen que las mujeres Alfa son aún más dominantes que los hombres— acotó sin poder evitar molestarlo un poco, hace años que no lo hacía y Bucky no parecía incómodo.

—Lo noté— resopló.

—Azotes y gruñidos por demás...

—Me estás diciendo que Stark te... — soltó una carcajada por la expresión de desagrado de Bucky. —Nunca me cuentes nada de lo que hacen en su alcoba. Jamás.

Y solo porque de verdad estaba de buen humor desde que salió de la torre volvió a hablar, tentando su suerte.

—¿Y de lo que hicimos en...?¡Hey!— escupió los pedazos de lana que entraron a su boca.

***

Sí fuera otra persona, Clint estaba más que seguro que le mostraría su mejor repertorio de insultos y que no se liberaría de un buen derechazo. Pero no era cualquier persona, el imbécil con el que estaba tratando era su padre. Y ya sea por "respeto" o qué, no podía dejar salir lo que quería, había algo que lo frenaba.

—...¿Entendiste Francis?— apretó los labios fuertemente, odiaba que que lo llamaran así y más desagrado le daba cuando era su padre el que lo hacía.

Oh... Y sí que había entendido.

Su padre, no estaba loco. Pero si era una mala persona y lo peor es que ni siquiera se daba cuenta. Todas sus palabras y acciones, seguro de que era correcto solo porque él lo decidía.

—Entendí— asintió y maldijo porque su voz temblara por la ira contenida, quería gritar —... Entendí que estás más mal de lo que pensaba.

Laura le había contado que había sido aconsejada por su padre cuando conoció a Jack, lo que no esperaba era que él le confesara que fue quien atrajo a ese Alfa lunático hacia Laura. Además de darles dinero para que se fueran lejos, lo malo fue que ese Alfa se pasó de listo y llamó diciendo que no vería a sus nietos. Mucho menos esperó que le dijera, como si nada malo hubiera hecho, que fue también el que envió a alguien a tirar piedras a la casa de Steve; en un intento de que volviera a casa y se dejara de causar escándalos, para tenerlo controlado. Porque, y ahí estaba lo que más lo impresionó, tenía también a un Alfa perfecto para él.

—¿Disculpa?— su padre era más alto y podía lograr hacerlo retroceder. Estaba seguro que en su juventud podría haberse visto más intimidante. Y ahora, involuntariamente, lograba hacerlo sentir un niño de nuevo.

—No, no te disculpo— dijo viendo como cada vez el rostro de su padre de ponía más rojo. —. Y espero que no arruines tu relación con Barney como lo hiciste conmigo porque vas a tener una vejez muy triste y solitaria.

Con pierna enyesada y todo su cuerpo temblando de rabia salió lo más rápido que pudo de la cocina. Su hermano había llevado a la revisión médica diaria a su abuela, así que no hubo nada que lo frenara.

—¡No te atreves a irte así! ¡¿Dónde quedó tu respeto?!

—¡El respeto se gana y tú perdiste el poco respeto que te tenía con lo que hiciste!— gritó para el espanto de su padre por estar ya saliendo de la casa. Protagonizar escándalos no era algo que su padre hiciera. Vio a unos vecinos salir para ver mejor, sin disimulo alguno —Y ya que estoy aquí, que te quede claro que no vas a volver a ver a mis hijos si no cambias tú maldita actitud. No voy a dejar que los envenenes más.

Y así se alejó, viendo la expresión incrédula de su padre. Subió a la camioneta que estaba encendida y esperándolo con Loki como conductor, comenzó a hacer ese ejercicio de respiración que Bruce le enseñó cuando comenzaron a alejarse.

***

Peggy era una amiga de la infancia, de la cual se distanció durante la adolescencia.  Pero seguía siendo una amiga y por ello no necesitaba invitación o anunciar antes que lo visitaría. Por esa razón no se había preocupado en cambiarse de ropa o quitar la lana de las ovejas que quedó pegado a su cabello y cuerpo luego de que Bucky le lanzará más de ello. Luego había mostrado a Bucky la cantidad de alimento que debía darle a las gallinas y lo ayudó a desparramar el heno para las vacas y ovejas. Su rostro había sido lamido por Clara (la vaca) y su becerro (todavía sin nombre). El resultado fue terminar todo sudado, con baba de vaca, heno y lana pegada a su cabello y ropa.

Peggy lo abrazó igual y correspondió el abrazo ignorando el nada sutil gesto de ella al oler el cambio de aroma que ya era totalmente notorio por haberse unido.

—¿Por qué no está aquí?— sonrió ante el intento de sonar casual y no como si comenzara un interrogatorio.

—Por trabajo y quería pasar un poco de tiempo a solas con mi hermano.

—Si interrumpo...

—No, Bucky está recorriendo los terrenos. Quería dar una vuelta solo— se encogió de hombros y se encaminó hacia el granero, el que era para guardar las cosas y animales. Tenía que cerrarlo para que ninguna vaca u oveja traviesa entrara a hacer desastre con las bolsas de alimento.

—Yo también tengo noticias— llamó su atención y levantó una ceja ante la sonrisa pícara de su amiga, rara vez sonreía de esa forma. —Estoy saliendo con alguien. Es medio tonto, pero creo que todo saldrá bien.

—¿Por qué no iría bien?— frunció el ceño ante la risa de Peggy.

—Es un Alfa.

Oh

—Hay emparejamientos entre Alfas que funcionan bien— eran casos muy raros, pero los había y eran llamativos, por esa razón se conocían en los medios.

—Lo sé, pero él tiene que aguantar a mi familia. Ya sabes cómo pueden llegar a ser de entrometidos.— sí, los recordaba perfectamente —Daniel tiene un nivel de dominio muy bajo. Casi como el de Stark.

Sí era sincero, admitiría que nunca entendió cómo los Alfas medían el nivel de dominio de otros Alfas sin necesidad de una despliegue de feromonas. Él, como Omega y sin importar el nivel de dominio del Alfa, siempre que éste desplegaba feromonas de dominio reaccionaría.

>—... recuerdas cuando estabas enamorado de mí— eso lo hizo abrir grandemente sus ojos. Su cara enrojeciendo por reflejo, más al escuchar la carcajada de Peggy —No fuiste tan disimulado como pensabas. Eras tan tierno.

—Me veías como tu hermano menor.— resopló recordando cómo se desilusionó por ello. Y luego llegó...

—Y luego llegó Sharon.

—Sí— hizo una mueca, Peggy era su primera ilusión. Y Sharon su primer y gran error.

—Ella preguntó por tí en la última reunión semanal.

—Dale mis saludos la próxima— rió. A Peggy no le dió gracia, pero que lo que pasó con Sharon fuera un error no significaba que ella fuera la mala de su historia. Ambos eran jóvenes hormonales y que aún no controlaban enteramente sus impulsos. Y agrégale que habían bebido, que el resultado fuera un malentendido y luego un gran alboroto no fue sorpresa. —Lo digo en serio.

—No le daré tus saludos.

—Peggy, ya debes olvidarlo. No fue la gran cosa y tampoco fue su culpa realmente.

—Steven Grant Rogers, si dices que fue tu culpa voy a darte un cachetazo para acomodarte las ideas.

—Solo digo que éramos adolescentes inexpertos, ambos. No fue justo que tú familia me dijera todo lo que dijeron pero tampoco estuvo bien que la mía peleará con la tuya y hicieran que tu prima se fuera de aquí como una criminal.

Buscó a Bucky con la mirada, él había sido el que más había discutido y alterado en ese momento. Su hermano no se veía cerca aún.

—Ella maduró, es menos ansiosa y controlada. Aprendió de aquello, supongo— suspiró Peggy como resignada, pero sin estar muy convencida.

—Yo también.

—No es cierto. Terminar borracho en la cama con un Alfa, ¿no te suena familiar?

Maldijo a Clint, porque seguro fue él el lengua larga que le contó aquello.

—Tony no hizo nada conmigo en ese estado. Y ya habíamos hecho cosas antes, no era alguien con quién hablé una sola vez y tuvimos señales equivocada... Fue...

—Ya, estaba bromeando— ella puso los ojos en blanco y lo empujó para ir hacia la casa. Estaban en medio del sol y ambos ya estaban con la piel enrojecida por el calor. —Vinculado y conforme con ello, no tengo nada que decir si estás felíz.

Asintió sonriendo un poco, fueron a la cocina. Sacó una jarra con agua y sirvió un vaso para cada uno, sintió un gusto amargo al beber el agua. No lo había dicho antes, pero encontraba sin gustó el agua y hasta los refrescos o jugos los sentía desabridos. Peggy levantó una ceja ante su expresión.

—Creo que quiero beber...— se sorprende un poco al darse cuenta  —Cerveza.

Él no era un gran bebedor. Solo en "ocasiones especiales" y si salía con sus amigos bebía un poco, nada tan fuerte y sofisticado como los licores que Tony tenía en la torre.

—Podemos ir por una mañana, está noche tengo que quedarme en la estación. Estamos faltos de personal.

—Bien— ya podía sentir el gusto amargo y la espuma bien fría de una jarra de cerveza en su boca. Pensó en no esperar a Peggy y ir por una a la tienda para beber solo o con alguno de los chicos si querían.

—Estas más flaco, ¿qué hacían que dejaste de comer?— Peggy lo volvió al momento cuando dijo aquello levantando su remera para ver su torso y picar su estómago con un dedo.

Se alejó negando con la cabeza, sonriendo un poco.

—Ultimamente no tengo apetito, pero sí estoy comiendo. Peter y Tony son bastante manipuladores para convencerme.

—Agrega náuseas y desmayo y voy a enojarme mucho si me entero por terceros que hay un bollo en el horno.

—Sin náuseas y el desmayo fue porque estaba sin comer y me alteré de más cuando Bucky fue por mí.

Frunció el ceño ante la mirada de Peggy y más cuando ella volvió a levantar su remera y se agachó sin dudarlo o darle tiempo a alejarse. Se quedó quieto confundido cuando ella comenzó a olfatear contra su estómago, tan cerca que  sintió su nariz y su respiración hacerle cosquillas.

—¿Qué están haciendo?— escuchó a Bucky y se alejó al mismo tiempo que Peggy se irguió para ver a su hermano en la entrada de la cocina mirándolos con los ojos entrecerrados.

—Cosas de Alfa— sonrió inocente Peggy caminando hacia él para extender la mano para saludarle.

—Claro— su hermano se encogió de hombros y se dió la vuelta —Voy a darme otro baño.

Escucharon sus pasos alejándose y esperó un momento para volver a hablar.

—¿Qué fue eso?— ella se encogió de hombros y suspiró acomodando un mechón de su cabello corto.

—Un impulso tonto. Lo siento— ella le sonrió ante su mirada, no le gustó esa respuesta vaga —Pense que podrias estar esperando un bebé. Dicen que se puede sentir el aroma del embarazo en los primeros meses si hueles contra el estómago del Omega. Pero eso pasa recién luego de los tres meses.

—No habrá bebé por el momento— aquello que ella dijo era cierto. Comenzaban a emitir un aroma aparte del suyo, uno dulce, como a fruta o golosinas. Pero después del primer trimestre.

—Los condones se pueden llegar a  romper, querido— ella levantó y bajo las cejas solo para molestarlo.

Peggy, quien siempre fue sería y sensata, de vez en cuando la poseía un ser con ganas de avergonzarlo. Cómo ahora, que no pudo evitar enrojecerse y mirar hacia cualquier lado, sintiéndose atrapado.

—No los usamos— realmente no tenía que dar explicaciones pero era Peggy y no sentía que estuviera siendo interrogado.

—¿Nunca?— ella lo estaba disfrutando, su aroma era dulce sobre el tinte ácido y fuerte habitual. —Las cosas de la vida, el más mojigato del grupo termina siendo  el más... Osado. Te imaginaba como alguien que seguiría los pasos de los libros de educación sexual al pie de la letra.

Yo también... Pensó antes de volver a mirar el rostro de Peggy.

—Está sano, me lo aseguró y se hace exámenes de ese tipo seguido— ignoró la punzada de celos por el por qué de hacerce tantos exámenes seguidos de su Alfa —Y no hubo nadie con el que llegara tan lejos antes de él así que yo también lo estoy. El médico dijo que estaría bien y sin bollos en el horno tomando las pastillas todos los días sin falta.

—Y supongo que ese anciano te dijo también que debías esperar dos o tres días para tener relaciones sexuales sin otra protección, ¿verdad?

Fue como una toma en cámara lenta. Parpadeó y su mente comenzó a hecer memoria. ¿El médico se lo dijo? ¿Lo hizo?

No... ¿O sí?

—¿Steve? No te lo dijo— volvió a enfocarse en Peggy. Sintiendo que sudaba nuevamente y no por calor, ella estaba con el ceño fruncido y su pose relajada de perdió —Ese doctor ya debe retirarse, todavía creé que una maldita bronquitis se cura con reposo y sopa. Me sorprende que... Mierda.

—Las tomé ese mismo día, más por precaución que por otra cosa. No esperaba realmente hacerlo con Tony, mucho menos repetir. Pero... Oh Dios...

—Está bien, tranquilo. No significaba nada, si hubieras quedado con regalito Stark se debió dar cuenta al poco tiempo— ella intentó sonar despreocupada y se lo agradeció.

Recordó que se suponía que los Alfas podían reconocer si un Omega esperaba un hijo suyo porque podían olerlo mucho antes de que el aroma de volviera notorio para los demás. Aquello duraba solo unos días, a veces una semana.

Peggy abrió la boca para decirle algo más mientras apretaba su hombro. Pero el sonido de su celular los sobresaltó. Era Tony llamando.

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Eran raras las ocasiones en las que se encontraba reunido con sus amigos, hermano incluído, en completo silencio. No uno incómodo, sino que callados y perdidos en lo que sea que pasara en la mente de cada uno.

Steve no era un lector de mentes, así que no sabía qué pensaba Clint para que estuviera completamente callado cuándo él es quien habitualmente rompe el silencio. Tenía una leve idea del caso de Bucky, su hermano miraba la pantalla de la tele y luego a su celular sobre la mesita (restaurada), si no quería saber nada del ejército entonces a quien seguro quería llamar era a Natasha o Sam, pero se inclinaba más por la mujer ya que no creía que si hermano estuviera listo para empezar una terapia o algo parecido. Y Loki era un misterio, pero si debía arriesgarse, apostaría a que el ojiverde estaba en una especie de crisis de culpa.

Suspiró mirando como el loco de la motosierra asesinaba de forma sangrienta a una chica. En cuanto a su propia mente estaba al tanto de cuál era su problema. Tres test de embarazo lo esperaban en el baño de su cuarto desde hace no más de una hora, mucho más de los minutos que anunciaba en las cajas que debía esperar.

No le había dicho a Tony sus recientes sospechas de que había metido la pata sin querer.

Primero se dijo que debía confirmar y no alterar a su Alfa con algo que podía ser una falsa alarma. Luego, mientras transcurrió el día se presentó otra interrogante en su cabeza: si daba positivo, ¿debía decírselo por teléfono o en persona?

Miró a su alrededor, estaba oscuro y lo único que ilumina la sala es la televisión. Todos miraban la pantalla sin una pizca de emoción por la película, suspirando casi al mismo tiempo.

"Ésto es deprimente..."

Se levantó y captó la mirada de Bucky sobre él, solo dijo "baño" y la atención de su hermano volvió a la pantalla. Cuando llegó evitó mirar hacia los tres test que lo esperaban sobre el lavado, recordando la única charla de educación sexual que recibió en la que perdió varias partes por estar tonteando con sus amigos. Y al no tener un interés en alguna persona como para llegar a tener sexo, siguió ciegamente por la vida con lo único que tenía claro: "usa condón siempre y si piensas que tendrás sexo, habla con tu médico o madre primero. Fin."

No lo hizo y aquí estaba dando vueltas en el baño.

Pensó en Peter y se preguntó si el chico estaría totalmente informado, tenía entendido que asistió a las clases de educación sexual en la escuela, además de que si tenía curiosidad buscaba cualquier cosa en internet. Hizo una mueca, debía hablar con Peter. El chico se había mostrado un poco distraído y más risueño de lo normal, sospechaba que gustaba de alguien y si eso era así quería que se cuidara correctamente.

Suspiró mirando de reojo lo que lo esperaba sobre el lavado.

No estaba asustado, los nervios eran lo que lo hacía dar vueltas. No se veía a si mismo con un bebé, la sola imagen lo hacía sentir que este momento exacto era irreal. Miró hacia abajo, su estómago marcado por el ejercicio. No pudo evitar hacer una mueca, había visto un Omega masculino embarazado hace unos años, uno más bajo y bonito, el embarazo le sentaba bien. Él se vería como un tipo que de alguna manera se tragó una sandía, qué escondía un balón bajo la remera o algo así, lo único que alertaría a las demás castas sería su aroma.

Resopló palmeando su rostro, alejando esos pensamientos. Su mente recorrió kilómetros antes de siquiera confirmar nada.
Cerró los ojos al pararse frente al lavado y contó hasta tres, abriendo los ojos mirando su reflejo en el espejo. Bajó la mirada mordiéndose el labio, encontrando con tres pares de rayas rojas.

Oh...

***

Tony supo que algo andaba mal en cuanto Steve cortó la llamada el día anterior y luego no le envió fotos de los animales o mensajes sobre lo que estuviera haciendo. Además que contestaba sus mensajes con respuesta simples y cortas. Y cuando lo llamó al anochecer, él atendió sonando esquivo, alegando que estaba cansado por el viaje y haber trabajado sin darse un descanso apenas llegó. Tony le creyó a medias, estaba bastante entrenado en saber cuando alguien le mentía.

Asistió a las reuniones como prometió e intentó prestar atención como debía. Pepper lo hizo firmar y firmar, luego de hacerlo leer todo aunque ella ya lo había revisado antes. Confiaba en ella, podía firmar ciegamente cualquier cosa. Pero aún así Potts insistía en releer cada papel. Había estado en ello la mayor cantidad de tiempo para terminar pronto y no irse dejando a Pepper con su trabajo hasta el cuello. Otra vez.

—¿Por qué seguimos atentando contra los árboles? Somos una de las principales compañías que crean las mejoras tecnológicas en el mundo y seguimos usando ésto. !Es estúpido!

Gruñó dejando los papeles a un lado. Estaba molesto por tener que contener sus instintos, debía admitir que era más fácil comportarse ahora que hace una semana atrás. Pero aún así era molesto y lo irritaba.

—Llámalo— frunció el ceño cuando Pepper habló —. Que llames a Steve. Si te escucho gruñir de nuevo te juro que lanzaré algo a tu cabeza...

Sonrió y llamó en tiempo récord a Steve. Si Pepper le daba el visto bueno entonces estaba bien que se distraerá fuera del horario del recreo, como lo llamó Peter ayer cuando cenaban.

Comenzó a inquietarse cuando fue el contestador quien contestó en lugar de su Omega. Volvió a llamar.

—No pidas tu avión privado solo porque tarda en contestar, puede estar trabajando o haciendo cualquier otra cosa.

Asintió sin mirarla y maldiciendo por dentro cuando el contestador lo atendió de nuevo.

La tercera es la vencida.

Volvió a llamar golpeando las puntas de sus dedos contra el escritorio. Sí Steve no atendía entonces intentaría más tarde. No iba a enloquecer pensando en accidentes o que se había desmayada nuevamente. Se mordió el labio pensando en  que debió insistir más en que fuera al médico a hacerse un chequeo, pero Steve se había negado y luego se encontró bien. Comía sin ganas pero lo hacía y no estaba desanimado o con cualquier otra descompostura.

Hola Tony, pensé que a esta hora debías estar trabajando.

—¡Steve!— sonrió y vio a Pepper rodar los ojos, enfocándose en su propio celular. —Hola, cariño. ¿Cómo estás?

No pudo evitar preguntar, había notado el tono nervioso de Steve. Se mordió el labio cuando la respuesta tardaba, definitivamente algo pasaba.

—¿Estás sentado?

—Sí.— frunció el ceño.

No quería decírtelo por teléfono y planeaba volver antes por ésto, pero no puedo aguantar más. Necesito decirte...

Se puso de pie, no le gustó el tono de Steve. Sonaba angustiado y no le gustaba.

—Mierda, Steve dime qué está mal ahora— el tono de mando se deslizó sin poder evitarlo.

Tony... Lo siento. Fui tan irresponsable y tú confiaste en mí...— comenzó a caminar de un lado a otro sintiendose atrapado, impotente. Steve no estaba llorando, o lo ocultaba muy bien, pero estaba angustiado y... ¿asustado? —Antes de ti no había estado con nadie y no me interesó saber mucho más que usar preservativos, pero pensé que estaríamos bien con las pastillas. Tony te juro que no te mentí cuando me preguntaste, pero no sabía que debía esperar cuarenta y ocho horas para que sirvieran...

—Hey, para, respira. ¿De qué estás hablando?

Lo único que pasó por su cabeza fue que le había pasado algo a Steve, qué tal vez sus últimos exámenes médicos habían omitido algo y tenía alguna enfermedad de transmisión sexual. Su corazón comenzó a latir más rápido y la culpa empezó a invadirlo.

Ayer me hice un Test. Bueno, tres en realidad y todos fueron positivo.

Sintió como si su estómago hubiera sido golpeado. Si le transmitió algo a Steve, aunque fuera curable no se lo perdonaría jamás.

—¿Positivo? ¿Qué tienes?¿Estás enfermo...?

No, no estoy enfermo. Tony, voy... vamos a tener un bebé.

Y así su corazón dejó de latir tan rápido y el dolor en su estómago cesó. Parpadeó y miró el gran ventanal que daba una vista a los edificios más bajos frente al suyo.

¿Un bebé?

—¿Tony?

—¿Estás bien?— la pregunta salió de su boca y su voz salió monótona, como si otro hablara en vez de él.

Yo... Sí, solo estoy... muy embarazado.

Asintió y su boca se abrió, ninguna palabra salió. Por primera vez no sabía qué decir. Se quedó sin palabras.

Estas enojado.

Negó con la cabeza y cerró los ojos. No estaba enojado, solo sorprendido. Recordó la primera vez que estuvo con Steve, si había tenido la idea de que el Omega no tuviera tanta experiencia y por ello en su momento se asustó cuando recordó tardíamente que debió usar condón. Pero ese susto se había quedado en el olvido cuando preguntó y Steve le confirmo que estaba tomando anticonceptivos.

Mierda. Mierda. Mierda.

Lo siento— la voz temblorosa de Steve lo hizo reaccionar.

—No, espera, no estoy enojado.— se aclaró la garganta sintiendo su boca seca. No quería que Steve pensara que estaba molesto con él. —Me sorprendí. Es... Raro. Me siento raro. ¿Tú no te sientes raro? No me lo creo, no porque piense que estás mintiendo. Solo es...

Entiendo, me siento igual...— su Omega suspiró como si estuviera aliviado.

Tony se lamió los labios resecos. Que quería un trago fue el pensamiento que llegó a su mente, pero lo deshecho rápido, quería y debía tener la mente clara. Hace un tiempo que no recurría al alcohol cuando se abrumaba y no podía comenzar ahora, mucho menos ahora  se repitió.

Hizo el estúpido ejercicio de respiración que Bruce le enseñó.

Voy a ser padre...

—Solo es uno, ¿no?— resopló sintiendo un sudor frío. Comenzó a quitarse la camisa, quedando con la musculosa blanca que llevaba debajo. Palmeando las ventanas, preguntándose por qué no se abrían.

Es increíble cómo su cerebro recordaba detalles que nunca antes tomó en cuenta. Cómo el de su mamá hablando por teléfono con una prima, felicitándole por su embarazo. Trillizos. Y recordaba también que él tendría que tener un hermano, un gemelo, pero murió antes de nacer. En su familia había embarazos múltiples, ¿eso contaba cuando él no era el gestante?

Supongo... tengo que ir al médico. Ahora no hay escusas para no ir. ¿Estás bien?

—No sé— contestó sincero. Sabía que no estaba molesto y le extrañaba no estar aterrado. Pero no sabía qué sentía exactamente.

No debí decirte así, tendría que haber esperado verte cara a cara.

Tony no estaba tan seguro que fuera mejor.

—No, gracias por decirme, notaba que estabas extraño y me preocupaba. Iré... Voy a ir para allá. Vamos juntos al médico...

Sí, eso sonaba bien en su cabeza. Todavía no se creía que tendrían un bebé, uno de verdad, un bodoque que duerme y cuando no crea popó y babea. Tal vez si lo veía en esas ecografías se haría real.

Está bien, voy a esperarte. Te amo.

Bueno, al menos de algo si estaba seguro.

—Yo también.

Cuando colgó se quedó viendo las ventanas. No supo cuanto tiempo se quedó parado sin hacer ni decir nada. Analizó su conversación, mordiendo su labio. Había sonado bastante frío y desinteresado a su parecer, esperaba que Steve no lo resintiera por ello.

—Tony— de sobresaltó al escuchar a Pepper. Se había olvidado de ella. —El avión estará listo en dos horas.

Asintió y miró su celular, que todavía sostenía.

—Eh... Parece que vas a ser tía.

***

Llamar o no llamar.

James se encontraba tirando alimento a azar a las gallinas. Ignorando el comedor donde Steve dijo que debía poner el alimento balanceado.

Quería llamar a Natasha y eso lo confundida. Ella había sido bastante amable y le dejó en claro que no lo hacía por buena samaritana, lo cuál agradeció. Odiaba que le ocultaran cosas.

Pero no había razón para llamar a esa mujer. Él pasó unos días en su casa como un perro callejero que ella adoptó, eso no la hacía su amiga.

Ella no quiere ser tu "amiga" le suministró su mente. Su piel de erizó recordándo que se trataba de un Alfa. A él le gustaban las mujeres, sin un paquete sorpresa entre las piernas.

Aunque... ella le resultó muy atractiva.

—Mierda, hey... cucha, shuu...— recordó el por qué del comedor cuando las gallinas comenzaron a pelear. Las separó con el pie, maldiciendo cuando una lo picoteo sobre el talón.

No la llamaría, él no debía esperanzar a esa mujer. Además que no estaba en su mejor momento para andar en enredos de éste tipo.

Escuchó la puerta de la casa cerrarse y observó cómo Steve bajaba los escalones y se encaminaba hacia el granero, el que era solo para su uso. Se quedó quieto, levantando una ceja cuando su hermano pasó sin darse cuenta de su presencia. Suspiró esperando no tener que deshacerse de Stark, el Alfa le caía mal y tenía el don especial de ponerlo de mal humor con su sola presencia.
De solo recordar su sonrisa arrogante comenzó a sentir que se enojaba, pero recordó también que por alguna razón ese tipo era la pareja de su hermano y se calmó. Dar una oportunidad de llevarse bien con el idiota era el camino a seguir.
Oportunidad que dudó ser capaz de dar en cuanto se dió cuenta que su hermano estaba esperando un bebé.

Y por lo que entendió el... asunto... para llegar a ese resultado, ocurrió cuando Stark estaba tonteando con Steve y no después de que se puso serio. Pero ese no era el problema, nunca pensó en que su hermano se convirtiera en la virgen María o viviera como monja. El problema era que escuchó a Steve disculpándose.

—Estúpido Alfa— caminó hacia la casa.

No había preguntado y estaba esperando a que Steve le diera la noticia. Fingir sorpresa y con precaución indagar el porqué se sentía culpable y con la necesidad de andar pidiendo perdón como si hacer ese bebé fuera cosa solamente suya.

Ayer, cuando había visto a Carter olisqueando el estómago de Steve supo perfectamente el por qué de esa acción. Luego había encontrado la bolsa de la farmacia y no hizo falta preguntar qué fue a comprar con tanta urgencia. La forma nerviosa en la que actuó después era más que revelador y en la noche cuando volvió del baño, quedando con la vista perdida le hizo saber que el resultado fue un shock. Luego escuchó sin querer parte de la conversación dd Steve con Stark y lo confirmó.

Un bebé... Lo intentó, imaginó a Steve de esa forma y no. La imagen no se formaba en su cabeza. Había visto a Omegas masculinos embarazados y con el tiempo le pareció de lo más normal. Pero Steve... Desde que se presentó como Omega supo que podía llegar a tener hijos como las mujeres, pero ese "detalle" le pareció algo que tal vez nunca vería.

Y estaba seguro que en cuanto se notara su estado, él no podría evitar pensar que Steve escondía un balón bajo la remera o algo así.

Sonrió un poco volviendo a separar a las gallinas con el pie. Sarah quería nietos, ella había dicho su deseo de que sus hijos le dieran muchos nietos. Ella no era su madre biológica, pero fue la única madre que conoció y lo cuidó así que había dicho que tal vez un día traería a la chica indicada y agrandaría la familia. Actualmente se dijo que estaba demasiado roto para hacerlo. Así que al parecer Steve cumpliría aquel deseo, aunque lo amargaba un poco pensar en que su madre no estaría para verlo.

Fugazmente la pregunta de si las mujeres Alfas podían tener hijos como las demás mujeres cruzó por su cabeza. Pero negó, no buscando una respuesta a esa pregunta. Lo cierto era que nunca vio a una mujer de esa casta embarazada, si las vio acompañado a Omegas de ambos sexos siendo ellas "los padres". Pero eso no debía importarle, no iba a terminar con una mujer Alfa.

Natalia solo lo confundió, él tenía muy claro sus gustos.

Y la estúpida idea de pedirle a Carter que le mostrará su paquete para saber cómo se veía, la descartó tan rápido como surgió.

*
*
*

No podía dejar de pensar que fue una mala idea no esperar a ver a Tony en persona para derle la noticia.

Estaba inseguro de cómo serían las cosas con su Alfa luego de esto. La unión era muy reciente y tendrían que estar enfocados en construir la pareja, en la dinámica familiar entre ellos y Peter.

Tony no lo llamó ni envío ningún mensaje desde que le contó del embarazo en la mañana.

—Tierra llamando a Steve, ¿me copias Steve?— parpadeó viendo a Clint parado frente a él, tronando los dedos frente a su rostro.

Los niños a unos metros observándolo. Ya estaba atardeciendo y Loki había llegado con Clint, quien se quedaría hoy con los niños. Estaba sentado en las escaleras de la entrada desde hace más de una hora.

—¿Quién murió o está por hacerlo?— escuchó la voz de Loki detrás de él.

—Nadie— suspiró y vio a los niños alejarse aún más.

Sonrío amargamente, ellos lo hacían a propósito. Esos niños no deberían captar y estar tan atentos en ver si las cosas no estaban bien.

—Bucky está recorriendo el perímetro o algo así— Clint volvió a tronar los dedos frente a su rostro. Steve lo apartó —Me siento pésimo por tus feromonas, no es para que te sientas mal. Solo para que sepas que sé que algo anda mal.

—Me arrepiento de haber dejado las hierbas para anular el olfato— acotó Loki todavía detrás de él, caminando de un lado a otro. —Siento ganas de abrazarte. ¡Abrazar! ¡Que asco!

—No lo hagas— resopló imaginando a Loki haciendo aquello, era una imagen bastante bizarra. Volvió a suspirar —Fui irresponsable y no tomé todas las precauciones cuando comencé a tener relaciones sexuales. Me hice tres test de embarazo y todos dieron positivo. Tony dijo que no está molesto, pero yo sí lo estoy. Es obvio que él no quiere hijos, al menos no por el momento y ahora yo le estoy imponiendo ésto.

Se refrego el rostro con las palmas de sus manos, el silencio de sus amigos no estaba ayudando. Desde cuándo cerraban la boca cuando él se equivocaba. Ellos eran los primeros en burlarse o echarle en cara su estupidez. Necesitaba un poco de normalidad.

—¿Qué dijo Tony?— Clint preguntó y el cerró los ojos recordando la conversación.

—Se sorprendió, obviamente no se lo esperaba porque estaba seguro de que me estaba cuidando con las pastillas. Pensé que estaba enojado, me aclaró luego que no lo estaba.— eso lo alivió por el momento. —. Pero fue muy... ¿Cortante? Aunque dijo que iríamos al médico juntos, que lo esperara.

Levantó la vista cuando Clint resopló. El Beta rubio sonrió un poco, intentó esconder su sonrisa pero ahí estaba.

—Lo hizo mejor que yo— bufó y Steve tardó en entender —¿Recuerdas cuando Laura me dijo que estaba embarazada de Cooper?

Por supuesto que sí. Clint había pensado que era una broma. Estaban a mitad del último año escolar, ambos con dieciocho años. Clint trabaja fuera del horario escolar en la tienda y haciendo trabajos en algunas casas o ranchos durante los fines de semana. Ese día habían estado viendo una maratón de películas de terror, un viernes por la noche normal. Loki hablando distraídamente de irse a la universidad para no desperdiciar su cerebro superior... Cuando Laura llegó, embarrada por poco hasta las rodillas porque esa semana había llovido. Y soltó la noticia mostrándole un test de embarazo, diciendo que sus padres iban a matarla y que estaba asustada.

Steve recordaba bien las palabras de Clint.

"—¿Es una broma? Tiene que ser. No quiero... No podemos tener un hijo. Esto... Es horrible."

Laura lo había visto con los ojos bien abiertos mientras Clint miraba el test sin prestar atención a que ella estaba por llorar. No había sonado enojado ni agresivo a pesar de sus palabras, su boca había soltado un par de tonterías más antes de que Loki carraspeara haciendo que se diera cuenta que no estaba solo. Había sido tarde porque Laura se echó a llorar y salió de la casa corriendo. Ellos tardaron una semana en aclarar las cosas, Clint disculpándose a toda hora por haber reaccionado así por el miedo. Al final ambos estaban asustados.

No era la misma situación, pero tenía que admitir que si Tony hubiera dicho algo parecido a lo que Clint soltó esa vez se hubiera desmoronado.

—No saques conclusiones anticipadas— ese fue Loki, quien dejó de caminar detrás de él y fue hacia el frente de la casa, junto a Clint —Stark debe estar en shock, pero a los Alfas les gusta tener descendencia, en especial de su Omega. Tarde o temprano el instinto lo hará gustarle la noticia y olvidará que no quería hijos para empezar.

Steve hizo una mueca, eso no le gustaba. No quería que Tony de sintiera en la obligación de gustarle que tuvieran un hijo. Sí el sentimiento nacía de él sería fantástico, pero si lo hacía simplemente por resignación o instinto...

—¿Y yo soy el que suelta las estupideces? Eso suena horrible y no es cierto. Tú instinto te puede decir que debes tener hijos pero si no los quieres, no los querrás aunque los tengas.

—Mi comentario fue más esperanzador que el tuyo. Idiota.

Steve se puso de pie y levantó una mano para que no comenzarán a discutir.
Vio que James se acercaba y miró en silencio a sus amigos. Tenía que decirle a Bucky, ya todos sabían y se sentía un poco mal por no decirle a él.

—¡Niños, iremos a buscar cadáveres con Loki!— Clint le levantó los pulgares y Loki se quejó por lo bajo cuando los niños dijeron que sí emocionados.

Notó que su hermano caminaba cojeando un poco. Con el tiempo eso se calmaría, pero tenían entendido que el daño en su brazo no sería completamente reversible. Tendría espasmos y temblores involuntarios.

Cuando lo tuvo cerca y vio a lo lejos a los niños corriendo frente a sus amigos, alejándose para darle privacidad suspiró y hizo un pobre intento de sonreír.
Bucky solo levantó una ceja cuando estuvo a unos pocos pasos de distancia.

—¿Qué?— lo siguió cuando entró a la casa, hacia la cocina donde lo vió buscar una botella de agua.

—Bucky— llamó su atención y cuando tuvo su mirada sobre él habló —Vas a ser tío.

Apretó los labios, esperando. Por un momento pensó que así se hubiera sentido si su abuelo estuviera vivo, Bucky a pesar de no estar emparentado por sangre se parecía a él.

—Wow...— soltó su hermano levantando ambas cejas y dejando la botella sobre la mesada. —Estas encinta.

Steve levantó una ceja por su reacción. Francamente parecía una sorpresa fingida.
—¿Lo sabías?— preguntó impresionado, él se enteró el día anterior.

—Sí, lo siento. Ayer me di cuenta después de ver a Carter oler tu estómago como un perro. Y después, digamos que no trataste mucho de ocultarlo.— se encogió de hombros y Steve no sabía qué sentir con respecto a su respuesta —¿Lo quieres? No te pregunto si vas a tenerlo porque sé que sí. Te pregunto si de verdad lo quieres tener.

Steve parpadeó y meditó su respuesta. Había estado más concentrado en qué pensaría Tony. Se tocó el estómago por reflejo. Era duro por su trabajo y ejercicios diarios, no sentía nada raro o fuera de lo común. Pero lo había, había un ser creciendo ahí, desapercibido hasta ahora.

—Sí, lo quiero— se escuchó decir y sonrió un poco, dándose cuenta que no lo hacía desde que vio aquellas rayas rojas. Su sonrisa vaciló un poco —Estoy todavía sorprendido, pero nunca me desagradó la idea de tener hijos. Solo esperaba que fuera planeado y no por un error mío, pero sé que voy a quererlo. Creo que ya lo quiero.

—Lo harás bien— escuchó y esperó que fuera cierto —Y... Stark seguramente lo hará bien también. Él todavía no me agrada, pero ví como te mira y te trata. Eres especial para ese imbécil y sé que estará feliz. Así que no estés tan preocupado.

Steve lo miró y notó la incomodidad de su hermano por decir algo bueno de su Alfa.

—Gracias Bucky— se sintió más liviano. Se permitió dejar de pensar en que había arruinado su reciente vinculación con su Alfa. —Quiero llevar flores a mamá, papá y al abuelo. Contarles la noticia. ¿Me acompañas?

No podía esperar a Tony para ésto.

 

Chapter Text

Capítulo de puro Stony 😘
Pero... Adivinen quién aparece 😅

Sin dramas, capitulo dedicado mayormente al nuevo integrante de la family.

***

Tony se arrepintió de no haber siquiera enviado un mensaje a Steve.

Y no fue por el leve temor de ser disparado por la espalda cuando se encontró en primera instancia a su cuñadito sentado en la entrada, viéndolo con recelo y limpiando una escopeta. James solo le indicó con un movimiento de cabeza que Steve estaba en el granero. Tony caminó hacia ese lugar aliviado a cada paso de no sentir una bala atravesando su espalda.

Ya era de noche cuando llegó a la casa, pero en realidad había llegado a esa pequeña ciudad hace horas y solo había estado dando vueltas, intentando pensar bien en qué diría. Hablando con Pepper y Bruce de forma intercalada para que lo guiarán hacia las palabras correctas y evitara decir algo desafortunado.

El Alfa en él estaba contento y satisfecho por tener a su Omega esperando un hijo suyo. Pero su mente traicionera le hizo rememorar las veces en que las personas que conocieron a Howard dijeron con total seguridad que él era igual a su padre. No quería ser igual a él, pero temía, siempre tuvo ese miedo, en que terminaría con una hermosa mujer y luego tendría un hijo... Y comenzaría a cambiar como lo hizo Howard.

María siempre hablaba de cómo su esposo no era un alcohólico, agresivo e insensible hombre antes de que ella tuviera a Tony. En inteligencia y vicios era irremediablemente parecido, lo primero lo heredó y lo segundo lo arraigó desde los seis años cuando Howard le dió alcohol comenzando su costumbre. En el fondo sabía que él no era completamente como su padre, pero se parecía mucho y no quería lastimar a un niño como Howard hizo con él.

—Steve...— suspiró viéndolo dormir. Había subido las escaleras para encontrar a su Omega durmiendo en su nido. Estaba un poco fresco, pero no creía que por ello estuviera tapado por frazadas hasta tapar su cabeza y solo fuera visible su cabello.

Buscaba protección y contensión al recostarse en el nido. Algo que debía darle su Alfa se reprendió dejando a un lado cualquier pensamiento ajeno a éste momento.

Se quitó la chaqueta y la camisa despacio, dejandolas tiradas sobre sus zapatos. Dejó que sus feromonas se esparcieran por el lugar, calmando cualquier malestar de su Omega. Levantó las mantas y se estremeció cuando sintió el calor corporal de Steve, esperando a que se acercara a él. Sonrió cuando los brazos de su Omega lo rodearon y comenzó a frotar su mejilla contra la suya, marcandolo con su aroma. Cuando Steve se quedó quieto y respirando de forma tranquila se permitió acomodarse y quitar las mantas.

Steve estaba vestido con un pantalón de chándal y una remera celeste. Suspiró e ignoró el temblor de su mano cuando alcanzó el borde de la remera y la levantó para exponer su estómago. Steve estaba recostado contra su costado izquierdo y por su abrazo le costaba ver directamente hacia ese lugar, pero podía tocarlo. Como siempre, admiró cómo la piel de su Omega era tan suave al tacto y lo tensa por los abdominales que se cargaba. Era un poco surrealista que  ahí se encontrara formándose su hijo.

Recordó a las atletas famosas que se embarazaron y pensó que sería algo parecido para Steve. Omitiendo que no le crecerían los senos, porque no tiene. Pero ambos deberían despedirse de sus abdominales pronto.

—Haras que tú mami se vuelva gordo— bufó y luego frunció el ceño. Las primeras palabras dirigidas a su hijo y eran para decirle que haría engordar a Steve.

Se mordió el labio y volvió a acariciar su estómago, haciendo que su Omega se acurrucara más. Esperó por si Steve se despertaba, pero cuando notó que no, besó su frente o al menos intentó hacerlo porque terminó besando el entrecejo. Era difícil moverse con aquel abrazo.

—Seguro no escuchas nada, pero por las dudas, olvida lo que dije antes.— golpeó suavemente con las puntas de sus dedos y dejó a un lado el pensamiento de que era estúpido lo que hacía y debía estar pensando mejor en qué diría cuando Steve despertara. —Hey... No prometo nada. Seguramente voy a equivocarme contigo y tu mami, que estoy seguro no querrá que lo llames"mami" pero te enseñaré cuando no esté atento a que lo nombres así. Pero ese no es el punto ahora, a dónde quiero llegar es a qué haré mi mejor intento para que seas feliz. Steve y Peter seguramente cubrirán mis errores, los demás supongo que también. Pero no quiero que busques una figura paterna en otras personas, porque yo voy a estar para tí. Me imagino que en algún momento me vas a gritar el clásico "te odio" o algo parecido... Pero cuando eso pase espero que sea porque eres un malcriado engendro y no porque lo sientas de verdad. No quiero que sientas que me amas y me odias, repetir mi experiencia... Eso no va a pasarte; haré todo para que estés bien y nuestra familia, porque tendrás una familia grande de gente rara, también lo hará...

Eso era una diferencia notable entre él y el bebé, al contrario de su niñez, habría personas a su alrededor. Personas que consideraría familia. No tendría solo un Jarvis esperándolo durante las vacaciones del internado.

No sentía un amor paternal, no creía experimentar ese sentimiento tan... Pronto. Resopló pensando que seguro Steve ya sentía todo ese amor por el renacuajo y sintió un poco de envidia, pero aunque no sentía ese amor estaba consciente ya de que había un pequeño ser creciendo y que se convertiría en una de las personas que más amaría. Quería protegerlo.

—Steve, haremos ésto juntos— murmuró sin dejar de acariciar su estómago. Bostezó sintiendo el cansancio invadirlo al dar un descanso a su mente que no había dejado de pensar en todo el asunto de ser padre. Su mano no dejó de acariciarlo aún cuando ya estaba dejándose llevar por el sueño, pensado que era una suerte que su Omega no fuera cosquilludo.

***

—Tony...— se removió intentando alejar a su Alfa. Había despertado hace casi una hora, tranquilo y sintiendose muy a gusto por el aroma de su Alfa. Cuando se dió cuenta que el aroma de su Alfa no era parte de su imaginación y que estaba cubierto por un cuerpo tibio no se sobresaltó, aunque sí se sorprendió. No esperó despertar con Tony tendido sobre él y con su cara escondida contra su cuello.

Aprovechó su cercanía y se dejó calmar los nervios por el recuerdo de por qué su Alfa estaba ahí en primer lugar.

Pero ahora quería ir al baño, su vejiga exigía vaciarse como todas las mañanas.

—Tony— suspiró asumiendo que no despertaría. Se giró empujando lentamente su cuerpo, Tony ni se removió. Siguió roncando levemente. Besó su mejilla y sonrió un poco —Ahora vuelvo.

No disimuló que estaba apurado cuando bajó las escaleras y prácticamente corrió hacia la casa. Había un pequeño baño que su abuelo instaló en la parte trasera del granero, pero se sentía más cómodo en el baño de su cuarto.

—Hola tío— escuchó cuando subió la escalera, los niños lo saludaron desde la sala al mismo tiempo. Volvió y les alborotó el cabello a ambos saludando mientras volvía a su camino rápido.

Cuando acabó y mientras se lavaba las manos, para luego mojar su cara y cepillar sus dientes pensó en qué tanto cambiarían las cosas. No era tan raro que después de una vinculación viniera al poco tiempo un bebé. Pero ellos, se suponía al menos, no serían el caso. Y por ello no había pensado en la posibilidad.

Suspiró mirando su reflejo, había llamado a su médico para que hiciera los estudios para confirmar que todo estuviera bien a pesar que tendría que buscar un médico cerca de su hogar. No podía esperar para ver cómo era su bebé. Dedujo que sería muy pequeño y tal vez no tendría "forma de bebé" aún, pero de todas formas sería hermoso o hermosa.

Bajó las escaleras despacio, los niños eran los únicos despiertos dentro de la casa y estaban muy entretenidos aprovechando la nula supervisión, viendo televisión y comiendo dulces sin freno. Por la cantidad de envoltorios habían estado toda la noche o desde la madrugada. Clint estaba dormido en el sofá con la cara llena de dibujos y garabatos.

—Había maratón del planeta de los simios— fue todo lo que dijo Cooper ante la mirada de desaprobación de Steve.

—¿Cuántos bebés tienes en la panza?— interrumpió Lila cuanto estaba por regañar a ambos.

—Supongo que uno— resopló ante las miradas hacia su estómago.

—Yo quería que fueran cuatro— resongó la niña viéndose verdaderamente decepcionada.

—No seas tonta, si fueran muchos, perdería su figura— Steve se rió sin poder evitarlo por el comentario de Cooper.

—¡No soy tonta!— Lila lo empujó y Steve la sujetó cuando vio que cerró uno de sus puños. Clint le había enseñado a golpear y no quería que ella usara de saco de boxeo a su hermano.

—No, no lo eres. Discúlpate, Coop. Y luego limpien éste desorden. Los dos.

Cuando constató que ella no golpearía a Cooper los dejó, ambos juntando los paquetes y migas. Bucky seguramente estaba recorriendo los terrenos, su hermano lo hacía apenas y salía el sol para después repetir su recorrido al atardecer. También lo escuchó revisar cada puerta y ventana al anochecer, dos veces.

Cuando volvió a su nido se encontró con Tony sentado y aparentemente desorientado, pero en cuanto lo vio le sonrió un tanto vacilante, como si no supiera qué esperar.

—Buen día, Tony.— sonrió para tranquilizarlo, estar en calma era necesario.

—Perdón por no llamarte o mandarte un mensaje, una señal de humo...

—¿Estás bien?— cortó lo que iba a ser un balbuceo seguramente. Se sentó frente a su Alfa viendo su expresión confundida.

—¿Sí yo estoy bien? No soy quien está embarazado.

—Sos el padre al igual que yo— se removió apretando sus rodillas. No quería asumir nada sin escuchar lo que verdaderamente quería Tony. —No es un buen momento, parece que tenemos que aprender a planear mejor las cosas.

—Creo que si fuera por mí nunca sería un buen momento para agrandar la familia— apretó los labios esperando no escuchar algo desalentador —. Eso no significa que no lo quiera. No te digo que mágicamente se prendió un interruptor paternal en mí porque sería mentira, pero quiero hacer ésto, contigo.

—¿Enserio?— no pudo evitar preguntar.

—Sí— afirmó Tony y sintió que todos los músculos de su cuerpo se aflojaban, ni siquiera se había dado cuenta que estaba tenso. — Y vas a tener que disculparme, pero lo hablé con el renacuajo antes de tí.

Eso sí lo sorprendió y debió hacer alguna expresión graciosa porque Tony se rió fuerte.

—¿Renacuajo?— levantó una ceja sonriendo un poco. El ambiente estaba más relajado, su Alfa intentaba trasmitir tranquilidad con sus feromonas y lo agradeció en silencio. —Nadie va a llamar a mi bebé renacuajo, Alfa.

—Seguramente tiene esa apariencia, Omega.

Bufó negando con la cabeza. Se dejó jalar para volver a recostarse en el centro de su nido. Su lugar seguro, más ahora que tenía el aroma de su Alfa impregnado.

>—Los médicos no llaman idiotas a la pareja de sus pacientes, ¿verdad?— Tony estaba pasando su mejilla contra la suya, su barba lo raspaba agradablemente. —Estuve leyendo, mucho...

—¿Por qué te llamaría idiota el doctor? ¿Y qué leíste?— Tony se alejó para que se vieran a los ojos. No estaba seguro, pero parecía avergonzado. —¿Tony?

—Se supone que los Alfas pueden saber cuándo un Omega está gestando su cachorro porque luego de los primeros días o un par de semanas hay un aroma particular que solo lo sentirá el Alfa.

—Debió pasar cuando te fuiste y para cuando nos volvimos a ver seguramente ese aroma se fué— sabía de ello y pensó que eso fue lo que sucedió para que Tony no se diera cuenta.

—Bueno... Cuando nos volvimos a ver sí sentí tu aroma diferente. Debió ser el último día en que tu aroma estaba cambiado. Quería lamerte, ¿recuerdas?

Sí, lo hacía. Había notado a Tony más raro de lo normal y los días siguientes también. Cómo más paranoico y sobreprotector. Ahora lo entendía.

Esperaba que ese instinto sobreprotector no se incrementará más.

—Y adiós al nudo. Eso también lo leí, las primeras semanas o hasta casi el segundo mes va a ser casi imposible que el nudo se haga correctamente y después pasaremos meses sin él. Segunda señal que pasé por alto.

—Pasamos por alto— recordó sin mencionar que para empezar, a su parecer, que estén en esta inesperada situación era por su error. Aunque ya no se lo lamentaba.

—Sí, pero se supone que como Alfa... Steve, te uniste a un Alfa medio...— chocó sus labios contra la comisura de los de Tony, haciendo que de callara.

—Nadie va a menospreciar tu casta, eres el mejor Alfa para mí.— y lo dijo en serio, volvió a besarlo, pero ahora en los labios —Y si alguien dice lo contrario le romperé la cara para que quede claro.

Aceptó el beso que Tony inició, uno tranquilo.

—Dices las cosas mas lindas, cariño.

Pasaron el resto de la mañana recostados en su nido, queriendo mantener el momento tranquilo y solo entre ellos dos por el mayor tiempo posible.

Eventualmente salieron para almorzar, se perdieron el desayuno. Y luego escucharon las burlas de Clint y Loki por lo darse cuenta antes de su estado. Aunque le llamó la atención que Loki no fuera tan malo con sus comentarios y por ello preguntó qué andaba mal. Por supuesto que Loki le dijo que se ocupara de su cachorro y Stark, diciendo "cachorro" sabiendo bien que odiaba que llamará así a los bebés y niños.

Estaba ansioso por saber cómo iría la cita con el médico, sabía que Peggy tenía razón y que el doctor ya era demasiado... viejo. Pero no podía aguantar a volver a Nueva York para hacer una cita con un nuevo médico, además que se había atendido siempre con el mismo y le costaría confíar en otro.

Ya en el consultorio, Tony estaba prácticamente saltando y no podía quedarse quieto. Steve solo le sujeto la mano intentando que dejara de moverse.

Cuando su doctor lo llamó sintió que el estómago se le revolvía y apretó la mano de Tony con fuerza antes de encaminarse al pequeño consultorio. Todavía tenía el cabello húmedo por la ducha que se dió antes de salir, pero estaba seguro que comenzó a transpirar durante la espera.

—Nunca ví unos anteojos tan gruesos, ¿seguro que ve algo?— le mormuro Tony cuando el médico fue hacia su silla y ellos se encaminaron a las dos que estaban frente a su escritorio.

Hubo muchas preguntas y sinceramente había esperado ir directamente al estudio. Pero con cada pregunta sus nervios aumentaron a mil a pesar que el médico parecía muy tranquilo.

Si quedó encinta poco después de tener por primera vez relaciones con su Alfa entonces luego de ello bebió hasta emborracharse, tomó las pastillas anticonceptivas todos los días, levantó cosas pesadas, no comió bien y se ejercitó todos los días hasta que sus músculos dijeron basta.

—Primerizos, siempre están aterrados...— se rió su médico cuando Tony preguntó por cuarta vez si de verdad todo estaba bien. Su risa se esfumó cuando Tony le gruñó —Hay que hacer el estudio de sangre y ahora iremos a hacer la ecografía para ver que todo esté bien. Vengan conmigo.

Cuando el médico fue por la enfermera para que lo asistiera Tony lo miró confundido cuando comenzó a quitarse el pantalón y la ropa interior, poniéndose una bata de hospital después.

—Hable por teléfono antes con él, dijo que por el tiempo estimado es muy pequeño para hacer la ecografía eh... común.

No le estusiasmaba el éste método, pero realmente quería constatar que todo estuviera bien. Más ahora que estaba preocupado por el nulo cuidado que tuvo hasta ahora.

Se sentó en la camilla y le sonrió a Tony, nunca vio tan perdido a su Alfa. Estaba por decirle algo para que dejara de ver los estribos como si estuvieran a punto de hacerle alguna operación compleja, pero la puerta siendo abierta lo frenó. Suspiró y comenzó a moverse, pero la persona que entró luego de su doctor lo dejó helado en su sitio.

¿Qué hace aquí?

Ella lo miró igualmente sorprendida y no ocultó su asombro. Tenía el cabello rubio recogido en una coleta alta y llevaba el uniforme de las enfermeras. Peggy no le había dicho nada sobre su prima trabajando en la pequeña clínica.

—La enfermera Carter me ayudará con las notas— fue todo lo que dijo su doctor antes de hacerle un gesto para que se acomodara.

—¿No quieres?— escuchó a Tony haciendo que mirara su rostro y dejara de ver a Sharon, que saliendo de la sorpresade verlo comenzó a hacer lo que él médico le decía.

—Sí, si quiero. Solo me puse nervioso— se acomodó y miró a Tony en todo momento.

***

Tony notó los nervios y sintió las feromonas usualmente dulces de su Omega se empañaron con leve aroma amargo, no como cuando estaba enojado. No lo culpaba y no le extrañaba su actitud, él mismo estaba controlando apenas sus emociones... Las cuales se dispararon en cuando vio al anciano poner un preservativo en una vara que luego lubricó, todo ésto acercándose con una silla para quedar entre las piernas abiertas de su Omega.

¡¿Qué diablos?!

—Hay que hacerlo así porque por el tiempo estimado es muy pequeño y por los abdominales no se verá nada si se hace la ecografía abdominal— dijo Steve llamando su atención —Debe medir solo unos milímetros...

—Ya te lo dije por teléfono, no te asustes si no se ve el embrión. Es más usual que a la secta semana se pueda ver con claridad.— Tony frunció el ceño, Steve se veía nada impresionado. Así que debía ser un procedimiento habitual... Se obligó a relajarse, pero fue cada vez más difícil al ver la incomodidad de Steve. —Es un poco más incómodo para los Omegas masculinos, con ustedes hay que hacer una pequeña... presión.

—¿Te duele?— comenzó a pasar su mano por el brazo de Steve. Aguantando el impulso de querer empujar al viejo entre sus piernas. Lo único "bueno" fue que la mujer estaba dandole la espalda e ignoraba a su Omega.

Volvió su vista al rostro de Steve, quien ahora miraba el techo apretando sus labios, totalmente quieto hasta que pegó un pequeño salto.

—Muy bien, ahí vamos. Enfermera— dijo el viejo y Tony vió de reojo a la mujer hacer algo con la computadora de los picapiedras. La pantalla se perdió.

Por fin... Se dijo Tony, le pareció que tardaba demasiado.

El médico miraba la pantalla junto con la enfermera, mientras movía aparentemente sin mirar la... vara.

La pantalla comenzó a mostrar lentamente algo, se veía todo oscuro pero luego comenzó a mostrar gris o blanco.

Tony no distinguía nada más allá de... Nada.

Se sintió un poco decepcionado, esperaba que automáticamente se viera algo y que distinguir a su hijo fuera automático.

El médico decía cosas que no prestó atención, el anciano parecía complacido así que no se preocupó. Dejó de ver la pantalla para ver el rostro de Steve, su Omega estaba con el ceño fruncido pero no se veía decepcionado, en realidad estaba muy concentrado y, por la leve sonrisa, entusiasmado. La incomodidad y nervios parecieron no haber estado nunca en él. Tony lo observó en silencio hasta que él ceño al ver la sonrisa de su Omega y como sus ojos prácticamente se iluminaron.

Tony volvió a mirar la pantalla y levantó las cejas notando que la imagen cambió. Se veía más claro... O eso supuso.

 

**Aquí iba una imagen, solo la pude subir en Wattpad**

—...diría que estás de cuatro/cinco semanas, puede variar. El tamaño del feto y el saco están perfectos. Todo perfecto señores.


Tony sonrió vacilante, no se dió cuenta de cuándo sujetó la mano de Steve o sí fue su Omega quién lo sujetó a él. El aroma de un Omega felíz inundó cada rincón del cuarto.

***
Steve estaba eufórico, demaciado feliz para constatar si su Alfa estaba de la misma forma o si seguía asustado. Hasta olvidó que estuvo en el mismo cuarto que Sharon y además, de alguna irónica forma, en la misma posición que estuvo la última vez que estuvo en un cuarto con ella.

Se asustó como nunca antes cuando el médico dijo que no podían escuchar sus latidos. Pero se obligó a tranquilizarse cuando dijo que era normal y que en realidad tuvieron suerte de poder ver al embrión y no solo si saco gestacional como usualmente pasaba en las primeras ecografías.

Cuando salió para volver a la oficina del doctor sinceramente había estado completamente pensando en lo que aquella pantallita le mostró. Asintiendo y sin poder controlar sus feromonas o achicar su sonrisa. No creía poder dejar de sonreír por un buen rato.

—¿Entonces está bien?

—Sí, pero no hay que tentar a la suerte. Nada de ejercicios de fuerza, no levantar objetos pesados, evitar situaciones estresantes, no necesitas ninguna dieta pero debes comer las comidas sin saltarte ninguna...— el médico siguió dando algunas indicaciones mientras Steve asentía y aceptaba todo sin queja alguna. Intentando ver qué escribía en las hojas para recetas —Recuerda que nada es seguro hasta pasado el primer trimestre.

 

Aceptó la receta, eran para vitaminas. Vió de reojo a Tony y sintió un poco de lástima por él, veía la pequeña imagen que el médico les dió antes como si debiera decifrar algo realmente difícil.

 

Salió tomando de la mano a su Alfa y agradeciendo al doctor.

 

Su sonrisa vaciló un poco al ver a Sharon pasar por un pasillo. Pensó que no la volvería ver, pero que si lo hacía no sentiría nada. Y estaba seguro que si no fuera porque se concentró en su bebé hubiera... No estaba seguro. Antes de quedar prendado por la vista de su bebé había estado nervioso y más aún ante la fugas idea de que Tony preguntars si la conocía r inevitablemente le contara cómo la conocía. Sabía que su Alfa pensaría y actuaría de la misma forma o peor que su amiga Peggy. Sin importar que hubieran pasado años.

 

Agradeció que ella actuara como si no se conocieran.

 

—Es demaciado pequeño— Tony lo sacó de sus pensamientos, estaban comprando las vitaminas que debía comenzar a tomar.


—En realidad es unos milímetros más grande de lo que esperaba, por eso piensa que estoy de cinco y no cuatro semanas. 

 

—Entonces... Te embarace a la primera.

 

—Tony— sonrió apenado a la farmacéutica que le entregó las pastillas. Tomando del brazo a su Alfa luego para salir.—No digas esas cosas en cualquier lado.

 

—Pero es cierto— Tony despegaba la mirada de la fotografía, caminando a ciegas y confiando en que su Omega no lo dejaría chocar con un poste o caer. —Primera vez y ¡Bam! Bebé en camino.

 

Al menos no parece querer huir... Sonrió Steve sintiendo que le costaría ponerse de mal humor por un tiempo.

 

***

 

Hola! Corté el capítulo porque no quería mezclar a los demás o algún drama.

 

Hay un solo baby, para los que querían gemelos/mellizos. Siempre fue uno 😅

 

Gracias por los que siguen ésta historia! Besos!

Chapter Text

Hola! Éste capítulo me quedó demasiado largo para mí gusto, pero cómo corté el capítulo anterior y uni con éste lo otro... Quedó así 😅
Lamento los errores, ya estamos llegamos al final. Es un alivio pero también me entristece un poquito jaja... 😖😢

*****

—Voy a irme antes de lo previsto— Era muy tarde y todos se encontraban durmiendo, todos menos Steve y Bucky.

Había sido un día agitado para el Omega y no podía dormir, todavía tenía en mente el primer vistazo de su bebé y parecía que esa euforia no se iría más. Clint había capturado una foto con su celular de la imagen que el médico les dió, alegando que también quería la primera fotografía de su sobrino para él. Ya que Tony se adueñó de la imagen y no pareció querer entregarla a nadie, mirándo por horas con una concentración un tanto extraña, parecía no creer aún que era real. Aunque se distrajo un par de veces para decir cosas inoportunas que dieron pie a que Clint se burlara de él... Juró que si el Beta le hacía alguna broma más sobre el procedimiento de la ecografía lo golpearía.

—Ahora tienes que ocuparte de tu familia, puedo hacerme cargo de mi mismo Steve.

Asintió y se cruzó de brazos, estaba un poco fresca la noche y se preguntó hasta qué hora su hermano se quedaba sentado frente a la casa. No parecía molesto y su tono al hablar no fue tenso.

—...Aún así, el plan era quedarme contigo más tiempo y ayudarte— ya de lo había preguntado y la respuesta fue un rotundo no, pero no podía simplemente volver con Tony sin pensar en que su hermano de quedaría solo. Había visto casos de ex soldados con estrés postraumático perdiendo el control, cayendo en depresión y suicidandose. —Bucky...

—No— lo interrumpió antes de que volviera a pedirle que se fuera con él —. Te prometo llamar diariamente y hablé con Sam, no es un idiota condescendiente y creo que no me cae tan mal. Estaré bien, no te preocupes, eso no te hará bien en tu estado. Dijiste que debías evitar el estrés.

—Solo quería decir que no es necesario que te mudes con nosotros, pero que podrías quedarte en el departamento de Loki o otro que esté cerca si no quieres...

La risa de Bucky lo hizo callar, lo miró confundido, hasta que de levantó y caminó hacia donde estaba él aún cruzado de brazos.

—Serás una buena mummy— frunció el ceño al escuchar eso y sentir como pellizcaba su mejilla haciendo que diera un paso atrás.

—No me dirá mamá o mami— se sobó la mejilla pellizcada —Y no cambies el tema.

—Definitivamente suenas como mamá. "No me cambies del tema jovencito"

Esa fue una mala imitación.

—Por supuesto, no soy como ella.— hizo el intento de pellizcar su otra mejilla pero lo esquivó —Iré a visitarte y cuando ese mini tú nazca prometo estar ahí.

Todavía no le agradaba la idea de su hermano solo en casa y con aquella arma que ayer sacó para limpiar de forma metódica, pero creía que solo lo hizo para molestar a Tony.

—Si te sientes mal...James, hablo encerio, debes llamarme aunque creas que es una tontería.— la única respuesta que recibió fue un asentimiento.

***

Tony no solía soñar o al menos no recordaba si eso pasaba mientras dormía. Las únicas veces que recordó fue cuando sus sueños fueron pesadillas. Cómo en ésta ocasión.

Sinceramente, pensó que debió de esperar terminar su día con algo malo luego de pasar por una racha muy buena de su vida.

Suspiró mirando hacia el techo de la habitación, el silencio que no existía a ninguna hora en la ciudad aquí si lo hacía y lo obligaba a prestar más atención a sus pensamientos. Todo estaba a oscuras y Steve no se encontraba a su lado, no se preocupó ya que su Omega no lo abandonaría en medio de la noche para irse con su hijo a algún lugar remoto. Steve seguramente estaba en el baño o con insomnio junto a su hermano o alguno de sus amigos.

Se levantó incómodo por el sudor, había transpirado en su lucha por despertar. Fue uno de esos sueños donde sabía que se trataba de un sueño pero no podía dejar de seguir el curso de su pesadilla.

Tenía nueve años, lo dedujo al ver aquel jarrón japonés que su madre había comprado aquel año. Acababa de volver del internado por su cumpleaños, Jarvis fue quien lo buscó. Se había dado cuenta que se trataba de un sueño porque en un pestaneo estaba frente a las puertas de la mansión.
Recordó exactamente qué pasaría luego pero aún así entró, sintiendo aquella sorpresa por ver a su madre en casa. Otro cerrar  y abrir de ojos y se encontraba en la mesa de la cocina, sonriendo contento por el pastel que su mayordomo hizo para él. Su madre cantando y sonriendo, él no esperaba ver a ningúno de sus padres en casa así que solo había traído un dibujo para Jarvis. Era algo simple y no muy bueno, pero su mayordomo siempre atesoraba aquellos dibujos y sonreía sinceramente felíz cuando recibía uno. Dejó de regalarle a su madre alguno cuando la vio tirarlos a la basura y a Howard desde que a los tres años le regalara uno y su padre lo regañara por perder el tiempo en aquellas tonterías, rompiendo el papel frente a su rostro.
Pero ese año había hecho uno para Jarvis, dónde estaban juntos  jugando en el jardín. Luego de soplar las velas había entregado el dibujo, no pensando en que eso molestaría a María. Comieron el pastel, abrazó a Jarvis pasando su mejilla contra la suya, no sentía ningún aroma aún pero sabía que él mayordomo era un Beta de rango bajo y sí tenía uno, quería oler como él. En algún momento María desapareció de la escena y quedó a solas con J en la cocina.
Otro pestaneo y Howard estaba en casa, no lo saludó y fue directo a su estudio. Vió a su madre ir hacia ese lugar, cerrando la puerta fuertemente. Jarvis lo llevó al jardín para tomar el té.

Y ahí comenzó a ponerse feo. Los gritos se escucharon aún desde afuera. Algo se rompió y luego escuchó el sonido de un golpe, Jarvis lo alejó más, pero él ya reconocía lo que sucedía y pasaría después; solo que esa vez María salió hacia el jardín, su labio partido y Howard a pocos pasos delante de ella con una mirada furiosa. Instintivamente se había colocado detrás de Jarvis, pero su madre lo jaló del brazo hasta alejarlo y arrastrarlo prácticamente hacia la mansión, viendo hacia atrás vio a Howard hablando con Jarvis. Sí hubiera sabido que esa sería la última vez que lo vería se habría esforzado más para no alejarse de su lado.

Se mojó la cara en el baño y suspiró. Había despertado del sueño justo cuando su madre había comenzado a llorar mientras lo abrazaba con fuerza. Unos años después supo el por qué de toda aquella disputa.

Bajó las escaleras y encontró a su Omega fuera de la casa charlando con su hermano, se veían tranquilos y no quiso interrumpir ya que se iría antes de lo previsto y Steve había estado preocupado por alejarse de su hermano en éste momento. Fue hacia la cocina y aún con la luz apagada buscó un poco de leche, ya que estaba al buscar una taza tomó un paquete de galletas que estaban en un estante.

Se sentó y comenzó a mojar la galleta en la leche, pensando aún en qué sería de Jarvis actualmente. Lo había buscado cuando sus padres fallecieron, pero descubrió que estaba casado y no quiso molestarlo.

—Tío Tony, ¿te comerás todo?

Escupió la leche y un poco se le escapó por la nariz, todo al ponerse de pie rápidamente y casi caer del susto. Todo estaba a oscuras y la luz de fuera era la que iluminaba un poco el lugar. Y en la esquina de la mesa estaba Lila mirándolo con los ojos muy abiertos por su reacción y llevando un dedo hacia los labios en una clara señal para que no haga ruido.

Calmado y con los ojos cerrados volvió a sentarse, ella lo vio como una seña y se acercó para sentarse junto a él. Tony le alcanzó el paquete, dándose cuenta luego de un par de galletas que la niña lo llamó "tío".

La miró de reojo, ella estaba entretenida y vestía un pijama de los Simpson.

—¿Qué haces despierta?— llamó su atención y ella lo miró con aquella miraba que francamente era la de una niña decidiendo entre mentir o decir la verdad.

—A las cuatro dan Star Wars y quiero verla.

—¿De día no la dan?— levantó una ceja cuando vió que rodó los ojos.

—Sí, pero es mejor ver de noche cuando no hay nadie molestando.— asintió porque pensó igual, Lila se vio complacida por ver qué le daba la razón —¿Te vas a casar con mi tío?

Ésta vez no se atragantó y meditó qué contestar para evitar la ira de la niña. Ella era muy dulce, pero muy fácil de hacer enojar.

—No lo sé, tal vez más adelante. Hacemos todo al revés después de todo.

Tuvieron sexo, se conocieron, se hicieron "amigos", rápidamente pasaron a pareja, pero antes de lo último ya estaban esperando un hijo. No pensaba dar detalles a la niña, no era tan inadaptado socialmente con los niños.

—Aquí damos una vaca con el cartel de "te casas conmigo" cuando nos proponemos.— Tony reconocía una mentira cuando se la decían, pero sonrió fingiendo creerle. Y guardando el dato falso para el futuro. —¿Cuándo nazca el bebé tendrán otros más?

Levantó una ceja y la miró de costado. Todavía se estaba acostumbrando a su reciente paternidad.

—Sabes, vamos a concentrarnos en éste bebé primero— le dió la última galleta y la vió encaminarse hacia la salida de la cocina en silencio y sobre las puntas de sus pies, que estaban cubiertos con unas pantuflas.

Negó con la cabeza y llevó la taza para lavar. Preguntándose si Steve terminó de hablar con su hermano.

—>... tío Tony— miró hacia donde estaba todavía Lila, levantó una ceja. Tardaría en acostumbrarse a ser aparentemente un "tío" también —¿Vas a seguir queriendo a mi tío Steve aunque pierda su figura por el bebé?

Tony parpadeó y repitió la pregunta en su mente. Sus labios temblaron un poco sin poder evitarlo, la niña Barton era todo un caso.

—¿A qué te refieres?— preguntó solo para molestarla, ella frunció el ceño y se cruzó de brazos no creyendo que no lo entendió. Se rió lo más bajo posible y se cruzó de brazos al igual que ella —Está bien, no te enojes. Respondiendo a tu pregunta, sí, voy a querer a Steve aunque se ponga pachoncito.

Forma linda de decir gordo.

—¿De verdad?

—Si. No formamos un lazo por el físico.— eso lo atraía, no iba a mentir, pero los buenos sentimientos que se formaron y que siguen creciendo lo hicieron quererlo en un nivel mayor al físico. Además que mientras viajaba y absorbía toda información de embarazos de Omegas masculinos también se imaginó un poco a Steve con unos kilitos de más y no le desagrado —Tendre más de dónde agarrar...

—¿Agarrar qué?

—Su cu... ¿Por qué sigues aquí?— carraspeó caminando hacia la salida para que ella se fuera también.

—Espera— ella le gruñó, fue un gruñido bajo e infantil, pero llamó la atención de Tony.

Recordó que él hacía ese tipo de "gruñidos" cuando tenía un poco más de su edad y que Jarvis había dicho que usualmente los niños con las hormonas Alfas en su sistema hacían esos sonidos.

Sintió pena por Lila, se decía que la presentación de las mujeres Alfa era mucho peor que la de los Omegas masculinos. Pero también podía darse que ella fuera en el futuro una Beta de rango Alto y no sufriera tanto físicamente.

—¿Qué?— suspiró ante la mirada de la mocosa —¿No tenías una película la cual ver?

—Tu amigo... El "amigo especial" de mi papá— ella enfatizó las comillas con los dedos cuando lo dijo —¿Solo va a ser su amigo?

—No lo sé— Bruce había caído por Barton, eso era seguro y obvio para cualquiera con ojos. Pero en cuanto a Clint, Tony no podía estar seguro. El Beta no era tímido ni introvertido, al contrario, y aún así se le hacía muy impredecible. —¿Te molestaría si fueran algo más?

Tony estaba más que incómodo, tratar con niños no era su especialidad ni por casualidad. No entendía cómo o porqué Lila lo eligió para preguntar algo así.

—No sé, me gustaría que papá volviera con mamá— lo cual era lógico para el Alfa —... ellos ya no se reían o hacían ojitos como papá hace con Bruce, me gusta que se vea felíz. También quiero que mamá se vea felíz con otra persona, que no sea Jack, él era malo. Pero me gustaría mucho más que papá y mamá volvieran a ser como antes. ¿Está mal que quiera eso?

—Mmm... No, no lo está. Amas a tus padres, eres una niña muy buena.— le palmeó la cabeza como lo haría con un cachorro. Ella pareció más tranquila y sonrió un poco —Hazme un favor, ve a ver si Steve sigue con Bucky fuera.

—Pero él me mandará a dormir.

—Sí, pero lo pensé mejor y pienso que deberías ir a dormir. Así que...

—Y pensé que eras el divertido— gruñó antes de alejarse sin esforzarse en hacer silencio hacia afuera de la casa.

Tony resopló cuando escuchó a Steve preguntándo qué hacía despierta tan tarde. Se estiró y bostezó pensando en qué pasaría con su amigo y Barton, según tenía entendido el Beta no se quedaría aquí por su padre. Pero tampoco lo haría Laura y ellos tenían hijos, estarían unidos de por vida por ellos.

—Nada de películas, mañana vamos a salir y no quieres parecer un zombie, ¿O sí?— sonrió viendo a su Omega entrar a la casa junto a la niña, detrás de ellos su cuñadito querido.

—¿A dónde iremos?— preguntó sorprendiendo a Steve que no estaba lo suficientemente cerca para captar su aroma.

—A ningún lado si nadie va a la cama ahora— Tony sonrió más ante la mirada severa que Steve hizo hacia Lila, quien resopló y dijo un muy forzado "buenas noches" antes de subir las escaleras. Escondió su sonrisa en cuanto esa misma mirada se dirigió hacia él haciendo que levantara las manos —Vamos. Buenas noches, Bucky.

Tony rodó los ojos ante el cambio de mirada y tono con James. Pero solo tomó de la mano a Steve para subir juntos.

Estaba tentado a contarle su sueño y lo que le dijo Lila, Steve bostezó y casi por inercia él también lo hizo así que decidió mejor dejarlo pasar y dormir de una buena vez. Pero apenas y llegaron a la cama Steve dió un paso atrás y frunció el ceño.

—¿Qué está mal?— preguntó su Omega mirándolo con preocupación. Tony se encogió de hombros restando importancia al asunto, había olvidado que seguramente dormido dejó en evidencia sus emociones.

—Fue solo un mal sueño— quitó las sábanas y la frazada dejandolas en un rincón alejado de la cama. Buscó en ropero un cambio de sábanas, Steve lo apartó y sacó lo que buscaba para reacomodar todo. Había una pregunta silenciosa que hizo rodar los ojos a Tony —Soñé algo que pasó cuando era un niño. No te preocupes. Ya dejé el pasado, pisado y enterrado.

—No lo creo— subió a la cama y se tapó, agradeciendo las feromonas relajantes de su Omega. Se abrazó a él para besar y luego oler su glándula, dónde su marca estaba impresa ya curada y hermosamente permanente. Perfecta. —¿Quieres hablar?

No

Sabía que tendría algunos de estos malos sueños por un tiempo, que todo el asunto de paternidad/unión/crianza de un adolescente estaba removiendo una cosas no resuelta aún en él. Pero no planeaba enloquecer y por experiencias pasadas si lo ignoraba podía seguir sin problema alguno. No quería arrastrar a Steve con sus inseguridades, al menos no más de lo necesario.

Lógicamente sabía que si no quería no sería un imbécil como Howard, que solo porque su padre lo arruinó no significaba que él lo haría. Eso sería decir que Bruce sería un golpeador y el ser más cínico del mundo o que Pepper debía ser una persona intolerante y cruel, y ellos no eran así.

Bueno... Rhodey sí es como su padre.

Rhodey ...

—¡Mierda!— gritó levantandose de un salto y alejándose de los brazos de su Omega, buscando su celular

—¡¿Tony?!— paró lo que hacía para mirar a Steve, se veía más que preocupado.

—Lo siento, no quise asustarte. Es que recordé algo, a alguien. ¡Qué idiota!— gruñó para sí mismo y pensó en que seguramente Pepper habló con él contándole todo,  no recordándole sobre su viejo amigo Rhodey para que la burla fuera peor. Miró a Steve que estaba sentado y mirándolo aún con esa expresión, suspiró y se subió a la cama para besarlo en la mejilla. —Tengo que hablar con un amigo, te caerá bien cuando lo conozcas. Eso no será pronto porque siempre tarda meses en tomar un descanso del trabajo, pero te encantará.

—Tony— Steve lo tomó de los hombros cuando hizo el intento de alejarse —¿Es buena idea llamarlo a ésta hora? ¿No se va a asustar?

—Nope— besó sus labios y se alejó —Siempre atiende si ve mi número, teme que me mate o algo así.  Tú duerme, ya vuelvo.

Salió del cuarto y bajó las escaleras para encontrar las luces apagadas, fue hacia la cocina. Pero volvió cuando un resplandor desde la sala llamó su atención. Era Lila y Cooper viendo televisión, ambos lo miraron y resoplaron al mismo tiempo. Les robó el paquete de papas que estaba cerrado y fue hacia la cocina escuchando un "fue justo" del niño Barton.

Marcó el número de Rhodey y luego abrió el paquete. Cómo siempre, él no lo decepcionó al contestar casi de inmediato.

Te tardaste más de lo que esperaba, espero un gran regalo de compensación por el abandono. Y con gran regalo me refiero a una salida entre amigos.

—Pepper te contó todo— sonrió sintiendo un poco de culpa, Rhodes en más de una ocasión fue capaz de pedir una licencia para pasar tiempo con él si estaba tocando fondo. Eso dejó de ser necesario hace años, cuando se encaminó y confió lo suficientemente en Bruce para tomarlo de apoyo.

Por supuesto, ella me envía un informe por semana.

—Suena a algo que ella haría— suspiró y tomó otra papa esperando que Rhodey lo molestará, se preocupara o felicitara —¿No dirás nada? Habrá otro Stark deambulando por el mundo en un tiempo. Mi pareja en un Omega masculino, sí, dije pareja porque me uni. Vamos, tienes material para molestarme por años...

No has enloquecido, estoy orgulloso de ti. Lo digo encerio— Rhodes lo interrumpió con aquel tono de seriedad, pero se cortó cuando resopló —El chico tendrá tu apellido entonces, me parece bien. Y... ¿Steve? Se llama así, ¿verdad? Sé que es bueno para tí si te hizo sentar cabeza, pero quiero escucharlo de tu boca.

—Steve es genial, es muy bueno. El mejor...

Suspiro de colegiala enamorada, sí, te atrapó.

—Sí, pero yo también lo atrapé. Tiene mi marca— maldijo porque sí hizo aquel suspiro estúpido que logró hacer que Rhodey soltara carcajadas —Y también espera un bebé así que definitivamente estamos atrapados.

—¿Qué? Espera...¿Qué? ¿De qué bebé hablas?

—Mi bebé, bueno, Steve tiene al bebé. En lo personal espero que sea niño, el universo no puede ser tan cruel de darme una niña. Y peor, una Omega. Sería una tortura de por vida porque con mis genes y los de Steve seguro será hermosa. Y ya sabes que las niñas se "enamoran" de sus padres y los niños de sus madres, así que traerá a un joven yo a casa y será horrible. No quiero tratar con alguien como yo, en cambio, si es niño se buscará a una buena chica o chico que se parezca a Steve y será maravilloso.

—¿Vas a tener un hijo?

—Sí, increíble pero cierto— resopló ante el silencio de Rhodes —Supongo que eso venía en el siguiente informe de Pepper.

Debe ser. Cuando dijo que estabas revoloteando detrás de un Omega aún luego de acostarte con él me costó creerle. Después me llegó el mensaje de que formaste un lazo y estabas contento con ello y no entrando en pánico. Estoy feliz.

—Yo también— habló con la boca llena de papas y trago dándose un golpecito en el pecho —Y asustado, Rhodes, tengo miedo de arruinar ésto. Ni siquiera puedo decirle a Steve por qué entre en pánico cuando supe del bebé, él tuvo una buena familia. No recuerda a su padre, pero sabe que fue bueno, y su madre fue casi una santa.

Y su ego era golpeado por su propia confesión en voz alta.

No lo conozco, Tony, así que no puedo decir si él entenderá tus inseguridades. Pero te conozco a tí y sé que te cortaras las manos antes de golpear a quienes amas y no eres cruel, ni desconsiderado con quiénes aprecias.

—Puedo ser un imbécil a veces.

Como todo el mundo.

Estaba por negar cuando sintió el aroma de Steve, estaba cerca y dejó que sus feromonas lo alertaran a propósito de que iría hacia él.

Lo vio parado junto al marco de la puerta, le sonrió.

—Te llamaré mañana, osito.

Lo que quiere decir: en una semana con suerte. Adiós, Tony.

Cortó sonriendo y mirando a su Omega que lo miraba indeciso. Se acercó para darle un beso.

—¿Osito?

—Un amigo, ¿celoso?— Steve levantó una ceja y se cruzó de brazos.

—¿Tendría?

—Sí— alcanzó sus brazos y los jaló hasta que dejó de cruzarlos. Se acercó aunque la mirada de Steve lo atravesaba —Bueno, al menos si quieres ocupar el lugar de mi amigo. Sí no quieres ese puesto entonces no, no tienes porqué estar celoso de Rhodes.

Besó a Steve pero su Omega no se movió, tampoco esquivó el rose de sus labios. Lo miró temiendo un poco que bromear con su Omega embarazado fuera una muy mala idea. Lo miró a los ojos y no vio enojo.

—Sabes que puedes decirme lo que quieras.— suspiró entendiendo, Steve lo había escuchado hablar con Rhodes —No quiero que pienses que no puedes decirme algo. Claro que puedes elegir no decirme algunas cosas tuyas, que te sientas más cómodo con tus amigos. Si no me cuentas algo que te moleste porque es más cómodo decirle a ellos está bien, pero si no lo haces porque piensas que yo no te entendería o te juzgaria...

—Steve, para— definitivamente lo escuchó —Confío en tí. Solo no quiero preocuparte, son tonterías mías que llevo conmigo desde siempre y no quiero que te afecten también a tí... Mi familia no fue nada parecida a la tuya.

—Lo sé, un poco al menos y lo que no, lo deduzco.— Steve suspiró y se acercó para juntar sus frentes, era un gesto reconfortante así que Tony se relajó —Si esas tonterías te afectan entonces no son sólo tonterías. Pero si no quieres hablar de ello conmigo está bien, mientras lo hables con alguien. Me preocupas, sé que todo ésto está removiendo muchas cosas en tu cabeza.

—Tardaré en adaptarme, lo que no es malo así que no te asustes. Prometo que mis problemas paternos no afectarán de mala manera al niño, al contrario, tengo una buena base de lo que no debo hacer. Y... y es muy tarde para tener conversaciones medianamente serías.

—Esta bien— soltó un suspiro de verdadero alivio. Incitando a Steve para que volvieran a la cama, vió su mirada hacia el lugar donde estaba el resplandor de la televisión y le dió unos empujoncitos para que subiera las escaleras. Después de todos aceptó el soborno de esos niños para no ser molestados —Mañana iremos al mercado agricultor, quiero que Bucky conosca a las personas con las que va a tratar. Hay algunos juegos y puestos de dulces, así que pensé en llevar a los niños. Loki nos acompañará también, lo veo decaído últimamente. Y Clint quiere un momento a solas con Laura para aclarar bien que harán a partir de ahora.

Tony asintió esperando acostarse por última vez ésta noche y lograr dormir. Steve lo abrazó y apretó entre sus brazos para evitar que volviera a levantarse. Tony se dejó y llevó sus manos hacia su trasero dándole un apretón juguetón, Steve solo resopló y murmuró que ya debían de dormir.

*
*
*

—Éste es el mejor método anticonceptivo— Steve miró a Loki con el ceño fruncido, la mirada de su amigo estaba fija en como Tony peleaba con Lila por una manzana acaramelada mientras Coop aprovechaba la distracción para comer de la bolsa de pelomitas a dos manos, con sus cachetes inflados por la cantidad que se metía a la boca.

—¿Qué está mal?— preguntó ignorando como su pareja intentaba negociar con una niña de siete años por un par de dulces. Y sintiendo que hizo esa pregunta demasiadas veces.

Cuando Loki apretó los labios y se cruzó de brazos supo que definitivamente hizo algo muy malo o alguien le hizo algo que lo afectó de verdad. Su aroma también era un poco agrio.

—¿Cómo la soportas?— Steve no entendió a quién se refería y su falta de respuesta rápida hizo que Loki se pusiera impaciente —A tu estúpida conciencia, Steve, ¿cómo la soportas? No puedo dormir, me duele el estúpido pecho cuando me acuerdo de su patética cara de dolor, y... y me siento mal.

Steve abrió y cerró la boca sabiendo que con Loki ni debía flaquear o dudar con las respuestas, eso lo molestaría solamente.

—Lo que sea que hiciste y sabes que estuvo muy mal ya está hecho, no hay nada que hacer— dijo lentamente, pensando bien sus palabras para ser directo y amable a la vez —Pero lo que sí puedes hacer es reconocer que te equivocaste y pedir perdón. Y antes de que lo digas, nadie murió por disculparse.

—Yo podría— Loki suspiró y Steve se mordió el labio aguantando las ganas de saber qué hizo exactamente. No iba a preguntar, si Loki quisiera que supiera se lo hubiera dicho —Y no creo que así de fácil pueda volver a sentirme bien. Fue consejo mediocre, Steve.

—Entonces vive con la culpa— se encogió de hombros ganando una mala mirada. Era un poco divertido que alguien como Loki tuviera dramas "normales" como cualquier otro. —¿Qué crees que haga Clint?

—Algo estúpido— fue una respuesta automática. Steve lo miró mal por ello.

—Tiene miedo de lastimar a sus hijos, Loki.

—Esos niños están bien, son más maduros que sus padres— Loki rodó los ojos y señaló a los niños que se alejaban con Tony, aparentemente siendo fechados por un puesto de maíz a la parrilla con queso —Se irá de aquí no por su padre, sus hijos o la gente chismosa que los rodean, se irá porque quiere estar cerca de ese Alfa falto de carácter y visión. Pero también es ciego y va a necesitar chocar con la misma pared otra vez para entender que algunas cosas no se arreglan...

Loki siguió su discurso contento de cambiar de tema y concentrarse en un problema ajeno, Steve asentía de vez en cuando pero se había desconectado de la conversación en cuanto vio a cierta rubia pasar entre algunas personas. La buscó con la mirada, no había podido encontrar un momento a solas para llamar a Carter y preguntar por su prima.

Volvió su atención a Loki cuando él lo pellizcó haciéndolo sisear.

—No me ignores, ¿a quién buscas? Tu querido Alfa está por allí peleando por una mazorca.

Miró hacia Tony, no estaba peleando exactamente, pero sí parecía discutir por el tamaño desigual de las mazorcas. Luego volvió a ver hacia su costado y volvió a verla, definitivamente era Sharon Carter con el cabello suelto y pasando su vista por los puestos.

—Peggy no me dijo que Sharon volvió. La ví en el consultorio, ayudó con la ecografía...— se sonrojó un poco y Loki la ubicó con la mirada.

—Se ve bien. Nunca entendí qué le viste, pero ahora que la vuelvo a ver...

—Ella no me gustaba, lo sabes— por supuesto que todo el mundo sabía de su enamoramiento por Peggy —Pero era linda y fue agradable conmigo.

No la había llegado a conocer más allá de la prima de su amiga, pero las pocas interacciones le habían dejado una buena impresión.

—Hasta que se metió entre tus piernas— se burló Loki.

—Estaba ebrio, ambos lo estábamos. Ella dijo que no me escuchó decir que no y tal vez no lo dije. No recuerdo bien, Loki.

Y era verdad. Tenía recuerdos confusos de esa noche, aquellos chicos en la fiesta habían alterado su bebida y por esa razón terminó en la cochera vieja del patio trasero de la familia de Carter, dónde Peggy se había adueñado de ese lugar remodelandolo para tener su propio espacio. No esperó encontrar a Sharon sola y que todo se fuera por el garete después.

—Margaret le dió la paliza de su vida.— hizo una mueca, era cierto.

Peggy había llegado y no preguntó, solo se lanzó contra su prima.

—No debió hacerlo.

—Encontró a su muy inexperto y Omega amigo llorando sobre su cama, desnudo de la cintura para abajo con su muy Alfa prima en el suelo con una tienda de campaña entre las piernas.

—No estaba llorando.

—Sí lo hacías idiota— Loki lo miró fijamente, para que viera que era sincero. Steve negó otra vez. —Y hiciste ese grito que los Omegas hacen cuando están paralizados. Por eso ella reaccionó tan mal.

¿Lo hizo? No lo recordaba y Peggy no dijo nada de ello después. Era desconcertante no recordar algo así.

—Pregúntale, está caminando hacia aquí— Steve reprimió el impulso de volver su mirada para ver si era cierto y no una mala broma de Loki. Cuando sintió un aroma casi parecido al de Peggy supo que se trataba de Sharon.

—Hola, Steve— se giró y sí, estaba parada y guardando una distancia bastante obvia. Ella saludó con un gesto a Loki.

—Sharon— ¿Qué se suponía que debía decir? Era uno de esos momentos que imaginó en su mente y que pensó que sabría cómo actuar y qué decir. Pero no.

—¿Podemos hablar?— y no era el único incómodo. Bien podía decir que no...

—Claro— miró a Loki, quién levantó una ceja ante su mirada —Puedes decirle a Tony que estoy con una... vieja amiga. Ahora los alcanzo.

Loki se encogió de hombros y le dedicó una mirada a Carter antes de ir hacia donde Tony se encontraba con los niños, aún discutiendo con el vendedor.

—Felicidades, me sorprendió verte en el consultorio. Mi primer día y te encuentro a tí.

—Gracias, también me sorprendiste.— miró de reojo encontrándose con la mirada de Tony, estaba con el ceño fruncido. Le sonrió antes de volver su vista a Sharon —No te acercaste para felicitarme.

—No, quería disculparme. Sé qué pasó mucho tiempo, pero no tuve la oportunidad de volver a verte luego de lo que pasó y tal vez lo olvidaste, pero yo no lo hice.— Steve hizo una mueca, sintió el aroma agrio de la angustia. Sharon se mordió el labio y luego exhaló —No pude volver a acercarme a un Omega, no con la intención de coquetear. Cada vez que me gusta alguien me preguntó si estoy haciendo lo correcto, si no estoy leyendo bien las señales y si tal vez me estoy sobrepasando.

Steve sintió que se le revolvió el estómago. Si era sincero después de esa noche tuvo más cuidado al acercarse a Alfas, no recordaba, pero tuvo un zumbido de advertencia que antes no había tenido.

—Éramos jóvenes, inexpertos y estábamos ebrios— puntualizó suspirando después. Se sentía mal por ella, realmente ese suceso la marcó.

—No estaba ebria, había bebido solo una lata de cerveza de la nevera de mi prima. Por eso estaba ahí, sabía que ella no estaba y quería beber algo ya que no conocía a nadie para salir. Mi tío dijo que lo estaba para que tú madre no hiciera una denuncia, ella estaba furiosa.

Parpadeó recordando cómo su madre, los días siguientes a esa noche, no le dirigió la palabra. Hasta que ella arregló todo el asunto con los padres de Peggy.

>—Estaba molesta, no controlaba aún mi temperamento cuando me enojaba y me enojé contigo. Me lance sobre tí y no quise escuchar que te quejabas, luego la nombraste de nuevo y solo volví en si cuando hiciste aquel sonido.

—¿Qué hice?— carraspeó incómodo. No entendía qué hizo para molestarla. —¿Qué te hice? Pensé que solo habías bebido demasiado y por eso...

—Estaba celosa de mi prima, todos siempre me compararon con ella. Por eso mi mamá me envió a vivir con mis tíos, para ver si me convertía en Peggy. Y todos me nombranban como "la prima de Peggy" aquí, todos menos tú. Fuiste siempre amable y pensé que eras lindo, me gustabas. Y esa noche te lo dije y tú te veías sorprendido, lo cual me pareció tonto porque eras hermoso. Te quise besar, caímos sobre la cama, nos tocamos y pensé que estaba bien, pero dijiste que te gustaba Peggy. Fue cuando todo pareció acelerarse para mí, mis feromonas salieron sin control y te marearon. No sé si decías que no, solo seguí. No paré hasta que tú gritaste y fue peor que un golpe, tus feromonas me hicieron caer y después llegó Peggy. Lo lamento, fui inmadura y te lastimé porque quería gustarte, no mi prima.

Steve la miró y se sintió un idiota por no decir nada. Captó el aroma de Tony cerca y no supo qué quería hacer, su mano quería ir hacia su marca pero también quería cubrir su estómago.

—Sharon, lo siento, no sé que decirte.— soltó y se giró para ir hacia Tony, que caminaba sin apurarse, obligadamente por su tensión en sus hombros y su mirada. Solo hizo unos pasos antes de volver a hablar, sabiendo que ella lo escucharía —Y no creo querer hablar contigo de nuevo.

Chapter Text

Hola!
Perdón x los errores!

Nota al final...

***

Bucky se había alejado apenas y se adentraron entre los pasillos que se formaban por los puestos. No perdió de vista a nadie, ni siquiera al idiota que tenía por amigo Steve. Se había sentido observado desde que habían aparcado la camioneta, luego de estar lo suficientemente alejado llamó a Sam para comentarle sobre su paranoia y aunque el hombre hizo su mejor intento de calmarlo y decir que era normal sentir aquello no se calmó. Se mantuvo alejado y teniendo a todos en la mira.

Sintió que su paranoia fue bien infundada al ver a Sharon Carter acercándose a su hermano. Estaba por ir hacia donde estaba Steve cuando Loki se alejó, pero paró sus pasos cuando vió a Stark posar su mirada en Steve cuando notó que solo Loki se encaminaba hacia su lado.

Estaba atento a qué hacía aquel Alfa y a cómo interactuaban Carter y Steve. Todos sus músculos se tensaron ante el anhelo de ir a alejar a su hermano de esa Alfa, recordando todo lo que sintió en aquel entonces cuando Sarah le contó lo que había ocurrido entre ese par.
Aunque no sabía bien si tenía más ganas de alejarla o darle un golpe a Steve por estar hablando con ella en primer lugar.

Se mordió el labio notando todas las emociones que el Omega mostraba abiertamente en sus expresiones. Apretó los puños al ver esa mirada herida en Steve antes de que se alejara para encontrar a Stark a pocos pasos de distancia. Sintió que volvía a respirar cuando Steve prácticamente enterró su rostro contra el cuello de aquel Alfa con el que se unió, Stark siguió con la mirada a Sharon cuando ella se alejó, pero sujetó a Steve pasando una mano por su espalda. Bucky notó como seguramente los instintos de ese tonto Alfa le decían que debía perseguir a quien había perturbado a su Omega y aún así eligió quedarse para consolarlo y darle tranquilidad.

Bucky decidió que Stark ya no era tan imbécil.

También decidió que Steve estaba en buenas manos y dejó de tenerlos en la mira para ir detrás de esa mujer. Y fue entonces cuando sintió que era vigilado nuevamente. Frunció el ceño y miró a su alrededor, estaba atestado de gente. Maldijo el momento en que Steve lo convenció de venir.

No perdió de vista a Sharon, pero se concentró en encontrar a quien le causaba esa molesta sensación de ser observado. Todas sus alarmas se dispararon en su mente, la imagen frente a sus ojos comenzó a distorsionarse y mezcla el panorama actual con el de su última misión. Maldijo y cerró los ojos intentando concentrarse, no podía tener un ataque de pánico en éste lugar, no con Steve deambulando cerca.

Cuando su celular vibró en su bolsillo se sobresaltó y abrió los ojos, había algunas personas que se dieron cuenta de que no estaba muy bien, pero no se acercaron.
Respiró de forma pausada, intentando calmar su ansiedad. Sacó su celular esperando que fuera Sam, él era un buen consejero. Pero se quedó petrificado al ver el nombre de Natalia en vez de Wilson.

Tardó unos segundos antes de desbloquear y abrir el mensaje. Frunció el ceño y volvió a releer.

"Soy yo"

Miró hacia atrás y nuevamente hacia delante. La gente seguía caminando como si nada, entrecerró los ojos y observó detenidamente su alrededor. La cabellera roja de Natalia fue descubierta cuando se quitó la capucha, llevaba anteojos negros y estaba cerca de un árbol, volvió a perderla de vista cuando de ocultó detrás de aquel árbol.

Llegó en tiempo récord hacia ese lugar, se veía relajada y despreocupada. Como si hubiera estado acechando como si fuera una presa.

—Sabes que estoy armado— dijo mirando hacia atrás, no había rastro de Steve y los demás. —¿Por qué me sigues?

Era un tanto espeluznante que tuviera a esa mujer siguiendo sus pasos. Se preguntó desde cuándo Natalia estaba detrás de él. Ella no se inmutó por su tono o se mostró avergonzada por sus actos.

—ty - asobyennyj (eres especial)

—Ya me lo dijiste, te pregunté por qué me estás siguiendo— tardíamente se dió cuenta que desde que descubrió que solo se trataba de ella cualquier rastro de ansiedad se esfumó y eso lo inquietó.

—Quería verte— respondió y la situación era demasiado surrealista para él.

Miró hacia su alrededor, nadie estaba mirando. Su hermano y los demás estaban seguramente demasiado lejos. Volvió a mirar a Natalia, ella seguía apoyada contra el árbol, imperturbable.

Era extraño y seguramente lo más estúpido que haría hasta ahora, pero aún se encontró hablando sin dudarlo.

—¿Quieres caminar conmigo?

***

—¿Recuerdas todo lo malo por lo que pasaste?

Tony observó a Steve en silencio, se encontraban sentados en una banca lejos del tumulto de personas. Loki había alejado a los niños de ellos cuando notó el estado de ánimo de su amigo, Tony lo agradeció ahora al estar sentado junto a su Omega, sintiendo su incertidumbre y malestar.

Se tragó sus preguntas sobre la enfermera. Quería saber qué hablaron y por qué no dijo conocerla. Porque esa mirada familiar que le dedicó esa mujer, una Alfa podía decir por el rastro del aroma no oculto ésta vez, era sin duda alguien a quien conocía de antes.

Y ahora Steve le salía con esa pregunta.

—Sí, creo que sí— respondió recordando cada evento traumante y oscuro en su vida. —¿Por qué preguntas?

Se estaba comenzando a impacientar, el aroma de Steve delataba que algo no estaba bien pero no explicaba nada. Dejó que sus propias feromonas salieran en un intento de calmarlo o consolarlo, no estaba seguro cuál.

—Si olvidaras alguna de aquellas cosas... ¿Querrías recordar?

Esa era una pregunta extraña. Si tuvierala esa posibilidad, olvidar todo lo malo.

—Sí— respondió ganando una mirada de su Omega, se veía confundido —Cada una de esas cosas me hicieron ser el hombre que soy, más bien, conocer a las personas que me ayudaron a ser quien soy. Si olvidara algo, preferiría recordar porque es la verdad y siempre quiero la verdad aunque duela y no una mentira.

Se mordió el labio al ver que Steve bajaba la mirada al suelo, su aroma era aún más agrio. Quería cubrirlo y alejar cualquier inquietud de su mente. Comenzó a creer que su respuesta fue errónea y debió decir que olvidar era lo mejor del mundo o algo así.

—Quiero ir a casa.

—Steve...

—Necesito hablar sobre algo, pero no aquí. Es... Quiero estar en mi nido contigo.

Tony asintió y lo tomó de la mano, frunció el ceño. Era extraño que Steve se dejara llevar. Con su mano libre envió un mensaje a Loki diciendo que Steve se sentía mal, que enviaría la camioneta con Clint para ellos. Necesitaba el espacio para ellos solos.

La bolsa en su muñeca sujetada para que no se cayera parecía pesar una tonelada, todo era comida y frascos con conservas que compró para Steve. Había probado de todo un poco junto con los niños Barton y eligió lo que más le gustó para su Omega.

El viaje fue silencioso. Tony pensó que fue lo mejor porque una alteración al conducir no era buena idea.
Al llegar encontró a Clint sentado fuera de la casa, hablando por teléfono. Steve se bajó apenas y frenó para prácticamente correr hacia el viejo granero. Él por su parte le lanzó las llaves a Barton y le dijo que llamara a Loki.

Se quedó mirando en silencio como Steve acomodaba su viejo nido con precisión, al parecer hacer eso lo calmaba. Steve lo empujó de un rincón a otro como si de tratara de un mueble más en el cobertizo, no se quejó. Cuando todo quedó listo lo vió sentarse en medio y observar su alrededor de forma analítica.

Cuando al fin Steve lo miró a los ojos supo que tenía permiso de entrar. Se sentó frente a él y acarició su pierna tentativamente, cuando Steve pareció aflojar los músculos de su espalda y se acercó un poco más.

—Mi padre...— comenzó y llamó la atención de su Omega. Había querido decir todo lo que pasaba por su cabeza, pero tenía miedo de afectar o hacer que Steve recapacitara de si era buena idea criar un niño con él. Y veía esa misma duda en los ojos de su Omega. Tal vez si el comenzaba haría que hablar fuera más fácil —Él no fue bueno, tampoco con mamá, pero conmigo soltó todas sus frustraciones. Por mucho tiempo pensé que había algo malo conmigo para que papá me usara de saco de boxeo o como blanco para acertar cuando lanzaba alguna botella. María, unos días antes de que murieran, me contó por qué Howard me miraba como si fuera su peor error. Mamá nunca suavizó las cosas así que fue bastante directa cuando dijo que él dejó al hombre que amaba de verdad, ese con el cual se sentía perfecto, porque mi abuelo exigía que tuviera un hijo. El hombre que debía ser su todo no podía darle hijos, era un Beta. Se casó con mamá por esa razón y años después llegué yo. Fue distante con ella, pero mantenía sus frustraciones a raya. El Beta no aceptó ser su amante y papá lo aceptó, pero no lo dejó irse. María intentó atraerlo y que la amara a ella luego de dar a luz, tanto que se iba con él a todos lados. Ese Beta me crió y fue básicamente lo único bueno en mi vida durante toda mi niñez. Pero mamá
no soportó que papá no la quisiera más que como un adorno para la sociedad y que yo tratara a Jarvis como si fuera mi padre. Howard decidió dejarlo ir para conservar las apariencias, María lo había amenazado con el divorcio y llevarme. Y desde ese día me trató peor, a mamá la ignoraba cuando estaban a solas o la sometía di ella exigía atención. En cuanto a mí, no podía verme por más de unos minutos sin odiarme y agredirme luego— Se mordió el labio y decidió seguir, contarle lo que ni siquiera le había dicho a sus amigos —El accidente, dónde murieron... No fue un accidente. Encontré una nota de mamá en mi cuarto, ella había estado muy tranquila los días anteriores. Escribió que Howard iba a dejarla, que nos abandonaría por aquel Beta. Ni siquiera sé si eso era cierto, pero fue lo que mi madre pensaba. Era una despedida, lamentaba no ser la madre que merecía y haber fallado como esposa. Las pericias y las cámaras que grabaron el accidente lo confirmaron, ella provocó el accidente. Oculte todo de la prensa, ellos arruinaron sus vidas para mantener las apariencias y pensé que... No sé que pensé en realidad. Solo actué por impulso y todos tienen un gran recuerdo de mis padres, nadie sabe lo mal que estaban. La mayoría dice que soy igual a Howard.

Maldijo moviéndose un tanto incómodo, sintió las manos de su Omega acariciar su rostro hasta hacerlo verlo a los ojos. No lo miraba con lastima.

—Gracias por contarme, sé que es difícil hablar de eso para tí. Pero tú no eres cruel ni amargado, no conocí a tu padre y aún así puedo asegurar que no eres él.

Besó las palmas de sus manos notando que la tensión de Steve era menor y su inquietud estaba menos presente. Lo miró esperando que le dijera qué pasó para que se sintiera lo suficientemente necesitado de protección.

—Pasó algo, fue hace mucho y lo olvidé, pero hice un esfuerzo por recordar y, fue por unos segundos, no recordé exactamente pero sí tuve esas sensaciones. Lo que sentí y estar de esa forma, vulnerable, me asusta. Ella no llegó muy lejos, pero creo que tomó algo de mí que no... No quería dar. Siempre lo ví como "cosas que pasan" y no quise ver que estuvo mal, lo justifique para no pensar en ello. Ahora lo entiendo.

Tony cerró los ojos teniendo un mal sabor en la boca, su estómago parecía estar repleto de piedras. No le gustaba escuchar aquello, la implicación, que alguien dañó a su Omega y además que estuvo con esa persona frente a sus ojos, dos veces además... Quería correr hacia ese lugar, buscarla y...

>—Gracias.

Abrió los ojos y frunció el ceño confundido.

—¿Por qué?

—Sharon se disculpó, eso creo— pareció un poco confundido con esa afirmación y Tony gruñó sin poder evitarlo, le importaba muy poco si ella se disculpó. —Dijo que no pudo controlarse y hasta ahora, siempre que surgía el tema, pensaba que fue algo inevitable. Por las feromonas o el alcohol. Pero cuando entré en celo aquella vez, tú no me hiciste nada. Y mi lado Omega se sintió rechazado, no lo voy a negar, pero que no te aprovecharas de mí cuando estaba así de vulnerable fue algo decisivo. Si hubieras hecho algo, no creo que estaríamos aquí.

Recordó aquellos momentos, realmente había creído que su mente se fundía y había un par de momentos en que juraría que todo se nublo. Suspiró cuando sintió la piel de la mejilla de Steve frotar su propia mejilla, aquel gesto era uno de sus favoritos. Su Omega lo cubría con su aroma.

—Tú me haces sentir seguro— entendió que se refería emocionalmente hablando —Con confianza y amado. Me alegra tenerte en mi vida. Te amo, Tony.

—Nadie va a hacer que te sientas vulnerable de nuevo, Steve. Quisiera haberte conocido hace años, pero te prometo que haré mi mejor esfuerzo de cuidarte a tí y todos.

Ambos tenían trabajo que hacer. Tony sabía que debía tratar aquellos problemas de confianza sobre sí mismo y Steve que debía comenzar a pensar en si mismo, dejar de enmascarar sus complejos y miedos.

—No tienes que hacerlo— resopló ante ese comentario —Pero te dejaré hacerlo.

—Me haces querer ser mejor persona...— murmuró empujando con su cuerpo hasta que lo tuvo tumbado, dejando su peso caer junto a él luego para no aplastarlo. Colocó una mano sobre el estómago de su Omega, sorprendido por ello pero sonriendo al recordar que ahí estaba su hijo presente —Tú también.

—Estaremos bien, haremos lo necesario para ser buenos padres y ser felices— Steve llevó unas de sus manos a su estómago, junto a la suya —Lo haremos juntos.

Asintió en silencio besando su mejilla, el aroma de Steve volvió a ser el habitual. Y había una calma que Tony supo que se debía a su presencia y el estar en la seguridad del nido de su Omega.

***

Steve estaba cruzado de brazos mientras veía a Natasha ayudar a Bucky a bajar las bolsas de alimento de la parte trasera de la camioneta.

En qué momento esa mujer llegó y comenzó a trabajar junto a su hermano, no tenía idea. Ayer fue un día muy emocional para él, todavía se sintió raro por su encuentro con Sharon, pero estar junto a Tony lo hizo concentrarse en lo afortunado que era al estar con el Alfa que él eligió para formar una familia.

Pasaron todo el resto del día anterior en el granero, comiendo lo que Tony trajo de la feria. Su Alfa se animó a contar más de su infancia, las partes buenas y se encontró preguntando si no quería buscar a aquel Beta que lo crió. Por lo relatado podía creer que ese hombre lo amo como a un hijo y por la mirada de Tony supo que la figura paterna real de su Alfa era Jarvis y que seguramente gracias a él no se envenenó con la forma de ser de sus padres.

—No sé si lo que hizo fue romántico o espeluznante— escuchó a Clint decir detrás de él antes de quedar de pie a su lado. Refiriéndose a Natasha.

—No sé que pensar sobre ella— fue sincero y ladeó el rostro observando cómo se alejaban. —Él no está molesto, así que supongo que no tengo nada que decir.

Desvió la vista hacia su amigo, Clint tenía las manos en los bolsillos y se balanceaba un poco. Después del desayuno habían hablado sobre lo sucedido ayer en la feria y en la casa entre los Betas. Laura y Clint acordaron darse otra oportunidad, eso fue todo lo que dijeron la... pareja. Los niños parecían encantados con la noticia, aunque todos notaron un destello de preocupación en ellos.

Loki tuvo la delicadeza de llamarlo idiota apenas y los niños se alejaron.

Y Tony "sutilmente" preguntó si eso convertía a Bruce en su amante. Steve lo había pateado por debajo de la mesa.

—Tony me ofreció un piso en su torre— eso no lo sorprendió, siguió mirándo en silencio. Sabía que lo estaba molestando, pero no podía evitarlo. Odiaba estar de acuerdo con Loki, pero lo que estaba haciendo era un error. —¡Deja de mirarme así! Sabes por qué lo hago.

Suspiró y asintió. Clint había aceptado volver con Laura luego de escuchar una conversación de Lila con Tony. Había estado a medio camino de las escaleras cuando los escuchó hablando.

—¿Y Bruce?— preguntó pensando en el Alfa con anteojos. Inevitablemente ellos se verían a diario.

—¿Qué hay con él?— ésta vez si lo fulminó con la mirada. —Steve, nosotros teníamos en claro que somos solo amigos. Y lo llamé ayer para decirle que Laura me había propuesto empezar de nuevo y el dijo que le parecía lo más sensato. Obvio no vamos a hacer nada ni remotamente alejado de la amistad, estaremos bien.

—Si tú lo dices...— se preguntó cuánto tardaría Clint en chocar con la realidad.

—Mi radar de personas patéticas y estúpidas me indicó que no saliera, ¿Por qué no le hice caso?

Steve cerró los ojos al escuchar aquello.

—¡Vete a la mierda, Loki!

—Lo haré cuando uses las pocas neuronas de tu cabeza, ¡burro!

—No discutan— pidió parándose en medio. Ambos se miraron mal pero cerraron la boca. —Loki, pensé que te habías vuelto más... humano.

Ahora el ojiverde lo fulminó con la mirada a él y Clint levantó una ceja curioso.

—No te aproveches por estar embarazado.— sonrió un poco porque era claro que Loki sería menos duro con él por esa razón y lo iba a aprovechar. —Además, decidí enviar mis... disculpas y razones por las que actué de esa forma por mensaje de texto. Tuve que enviar dos por la cantidad palabras.

—¿Y qué contestó?— no sabía a quién le envió esa aparente carta de disculpas. Pero tenía mucha curiosidad.

—No contestó el muy imbécil.

Oh... Seguro eso era lo que mantenía de especial mal humor a Loki.

—¿Estamos hablando del Dios nórdico?

La cabeza de Steve giró tan rápido que juró que escuchó que tronó. Clint sonreía como el gato Chester.

—¿Thor? Era a Thor a quien le hiciste algo malo— no pudo evitar sonar sorprendido. Había creído que ese Alfa era una presa perfecta para Loki, pero nunca creyó que a su amigo le importara.

—Ya no importa— gruñó dando fin al tema y Steve evitó darle una palmadita en hombro como consuelo —Stark me ofreció vivir con ustedes y seguro le ofreció lo mismo a éste tarado. No es de sorprender que esté buscando mantener a las personas de confianza y que sin importantes para tí o él. Típico de Alfas sin manada y que están formando lazos, más con un hijo en camino.

—¿Y aceptaste?— Clint omitió que lo llamara tarado y Steve lo agradeció.

—Sí, quiero ahorrarnos el dolor de cabeza de Stark entrando en pánico por tener que dejar a su Omega embarazado solo y haciendo que Steve de estrese. Además dejo mi departamento en manos de tu ex esposa y actual novia.

Steve quiso negar que eso sucedería, pero estaría mintiendo. Hasta él sabía que los Alfas eran extremadamente paranoicos cuando estaban en la situación en la que ellos estaban. Y los Omegas no se quedaban atrás, Steve esperaba pasar toda ésta etapa con la frente en alto.

—Haremos piyamadas, señores— Clint apretó su hombro con una sonrisa.

—También tengo una reunión con Lorelei, planeamos trabajar juntos.

—¿Ella está molesta conmigo?— recordó como la engañó en el bar y que ella lo sabía.

—No, pero igual quiere una indemnización. Un gran regalo, zapatos.

—Bien...— asintió encogiéndose de hombros.
No tenía idea de qué zapatos les gustaban a ella o cualquier mujer, todos eran parecidos a sus ojos.

—Hablando en serio, quiero que no digan nada sobre mi relación con Laura. Chicos, se que lo les gusta, pero es mi decisión. Apoyenme.

—Yo no apoyo estupideces a menos que me paguen. Pero voy a mantener mis comentarios para mí.

—Vas a estar viviendo bajo el mismo techo que Bruce— le recordó Steve.

—Eso ya lo sé, por eso lo llamé. Quería saber si él tenía algún problema sobre mi viviendo en la torre y dijo que no.

—Será tan difícil tener la boca cerrada cuando dices cosas como esas.

—Has el esfuerzo— Steve negó con la cabeza y sintió el aroma de Tony cerca, se giró para encontrarlo en la estrada de la casa con el ceño fruncido. —¿Tony?

—Steve, creo que es mala idea vivir en la torre.

—¿Por qué?— lo vio acercarse y aceptó el abrazo, sonriendo cuando lo besó en la mejilla antes de alejarse unos pasos.

—Los niños necesitan sol y estar al aire libre, como las plantas. ¿Verdad?— comparar a los niños con plantas no le convencía pero asintió de todas formas —Y no puedes salir al parque con ellos o con el bebé porque siempre hay alguien de la prensa molestando. Así que necesitamos un lugar con jardín para hacer un parque propio y mantenerlos a salvó del mundo exterior.

—No estoy de muy acuerdo, pero entiendo tu punto.

—... Así que estuve pensando y creo que lo mejor es que nos mudemos a una de las casas. Cerca de la ciudad y aún así con gran espacio.

Tendría que acostumbrarse a que Tony tuviera dinero para hacer parecer a personas como ellos pobres. Seguro y habría propiedades para elegir.

—Podemos ver alguna cuando volvamos.

*
*
*

Una semana después y se encontraba junto con su Omega revisando cada rincón de la mansión donde creció. El lugar seguía siendo tan inmenso como recordaba.

Peter estaba en algún cuarto, lo habían perdido hace menos de una hora. Para sorpresa de ambos el adolescente les confesó que había notado el estado de Steve hace tiempo.

Los niños Barton estaban en el jardín buscando algún fantasma. Clint estaba en el medico revisando su pierna enyesada y Laura en una entrevista de trabajo en una escuela. Así que los niños estaban bajo su cuidado ya que Loki estaba con Lorelei tratando un asunto de trabajo.

—Creo que el sótano será un buen lugar para instalar una enfermería— Bruce estaba lejos de ellos, mirando con interés algunos cuartos.

Tony había estado preocupado cuando supo lo de Clint volviendo con Laura. No quería que su Bruci Bear tuviera el corazón roto y necesitaba tenerlo cerca, así que fue un alivio cuando Bruce dijo que viviría con ellos. Qué él también quería estar cerca para monitorear el embarazo de Steve, junto con un "médico de verdad" ya que les recordó que el no era ese tipo de médico. Bruce pidió que no se preocupara por él, que siempre supo que debía mantener cualquier sentimiento alejado de su amistad con Barton.

—¿Por qué queremos una enfermería?— Saludó por la ventana a Lila.

—Para hacer los controles y por si algo se complica durante el parto.

—Para eso está la clínica, no será un parto en casa— miró confundido a Bruce, quien lo miró igual de confundido. Porque al parecer su amigo sabía más que él, el padre y pareja del Omega embarazado.

—No quiero ir a la clínica— Steve llamó si atención y lo miró como si hubiera enloquecido.

—Tony, ¿a cuántos Omegas viste ir a parir al hospital?

—A ninguno, el primer Omega embarazado con el que tengo contacto es Steve. Pero no estamos en la edad de piedra.

Antes de que Bruce pudiera decir algo Steve volvió a hablar. Su Omega se veía decidido.

—Tony, cariño, yo soy el que va a entrar en labor y tendrá los dolores. Así que voy a elegir donde y con quién voy a pasar por todo aquello.

—Será más fácil para él si lo hace en su nido, los Omegas solo van al hospital si el embarazo es de alto riesgo o si planean una cesárea.

No estaba convencido, pero asintió porque tenían unos meses para convencerlo o acostumbrarse a la idea.

Se acercó de nuevo a su Omega sujetando su cintura. Steve le sonrió y siguió observando el lugar. Sabía que elegirían éste, que llevarían de recuerdos nuevos y agradables remplazando los viejos que estaban en su memoria.

Había hablado por teléfono con Jarvis y fue algo especial, no parecía que no hubiera hablado con el Beta hace años. Le contó que había era viudo hace un año y que no tuvo hijos biológicos con su esposa. Él quería verlo en persona así que acordó una visita a su casa a solas, para hablar y terminar de entender el pasado.

—¡Éste lugar es enorme! ¿Puedo invitar a Ned?— Peter gritó desde uno de los cuartos y poco después lo vieron salir para ir hacia ellos. Tenía telaraña por todo el cabello.

—Pregunta si quiere ayudar a limpiar— Steve resopló cuando el adolescente se alejó corriendo en busca de su celular, que había quedado en su chaqueta olvidada en uno de los cuartos. —Ya tengo un sistema para mantener el lugar limpio.

—Sabes que podemos contratar a alguien para que limpie por nosotros— rodó los ojos ante la mirada de Steve.

—No quiero extraños en nuestra casa— sentenció y Tony asintió dándose cuenta que estaba sediendo demaciado últimamente. —Pero puedes traer a tus juguetes para ayudarnos.

—Son robots de limpieza— corrigió recordando traer a todos esos pequeños para que ayudaran. —Tu puedes traer a tus juguetes, los tuyos son más divertidos.

Recordó la cara de Steve cuando su hermano envió su baúl con todos lo que había en su nido, incluyendo sus antiguos juguetes sexuales. El rostro de su Omega había llegado a un rojo intenso.

—Voy a traer uno nuevo que seguro te va a gustar— escuchó y sonrió escuchando un carraspeo de Bruce, quien les avisaba que todavía andaba rondando cerca. Steve se sonrojó y murmuró lo siguiente —Quiero estrenarlo cuando nos mudemos.

—¡Es oficial, se terminó la búsqueda. Está decidido, nos mudamos!

Lo besó y acarició su estómago sin presionar mucho la palma de su mano. En los últimos días se había dado cuenta que no podía evitar acariciar ese lugar aunque sea una vez por día. Y en la noche debía abrazarlo y mantener una de sus manos en ese lugar.

Pasaron las horas y se encontró limpiando cuarto por cuarto con los amigos de Steve, Pepper y Bruce hasta que oscureció y pidieron Pizza para cenar. Cansados y sentados en la cocina, agradeciendo el siempre enviar a alguien de mantenimiento a comprobar el estado del lugar. Vió a Loki molestar a Clint mientras los niños comían y charlaban con Pepper y Peter. Bruce estaba con su computadora estudiando cada detalle sobre el embarazo de los Omegas masculinos. Cuando Steve se apoyó contra él y suspiró fue que se dió cuenta de lo cómodo y feliz que se sentía.

Comprendió que tiene una gran familia ahora, una no solo compuesta por Steve, Peter y el bebé.

—Hay que levantarnos temprano para ir de compras, no hay nada para el desayuno.

—Como quieras— contestó y sonrió satisfecho cuando Steve aceptó otra rebanada de pizza. Nunca creyó que estaría tan a gusto por cuidar de alguien. Mucho menos formar una manada, una familia.

Pero ahora estuvo completamente seguro de que aunque era más de lo que alguna vez pensó que tendría y podría manejar... Jamás se arrepentiría de haber echo aquel viaje a aquella pequeña ciudad de Texas, donde las personas que se convertirían en las más importantes de su vida se encontraban.

Fin?

***
Sentí que escribí el último párrafo como si relatará una historia de Disney jajaja 😂

Nos queda el epílogo!😘🔚

*El extra n°6 es lo que quité de dl capítulo anterior, para quienes quieren saber qué pasó entre Sharon y Steve. Decidí no ponerlo xq me pasé de palabras y lo creí fuera de lugar ya que Steve no lo recuerda  😅

*Recuerden que ésta historia está centrada en la pareja de Tony x Steve, Stony... Las demás son secundarias. 😄

Gracias x leer hasta ahora, L@s quiero! 😭

Chapter Text

—¿Creés que estoy gordo?

Steve observó su estómago, sus abdominales se había ido hace tiempo y había un pequeño bulto en su lugar. Uno que no se notaba a menos que usara ropa ajustada.

Se sentía impaciente, nunca había imaginado estar embarazado, pero ahora que lo estaba estaba esperando que se notara.

—Debería ser yo quien pregunte eso— respondió abriendo la caja que había guardado con sus juguetes. Acababa de darse un baño y estaba desnudo, ansioso por tener una buena noche con su Alfa. —Y no, no estás gordo.

Por fin habían terminado de mudar todo lo importante para Tony y Bruce de la torre. Ellos habían tardado más en remodelar unos cuartos de la mansión para crear un lugar seguro para trabajar en casa cuando quisieran. Pero las remodelaciones tardaron aún más cuando Peter preguntó si podía tener un cuarto para trabajar también, Tony había estado encantado.

Suspiró recordando la primera noche en la mansión, oficialmente habitando el lugar.
Había estrenado este nuevo accesorio cuando eligieron un cuarto y se mudaron a el. Para su sorpresa de convirtió en su favorito luego de aquella noche y cada tanto, cuando estaba demaciado ansioso o notaba a Tony estresado por algo, volvía a usarlo.

—No es lo mismo, tú tienes un bebé cómo justificante— lo escuchó quejándose en el cuarto. Sonrió pensado que sí, Tony estaba más rellenito. —Clint me llamó gordo, Pepper también y hasta Lila  ¡me preguntó si los Alfas se embarazaban porque me estoy poniendo pachoncito como su tío Steve!

Se secó y sacó un collar azúl fino y con un cascabel, colocándolo en su cuello. Su cara comenzó a sonrojarse al verse en el espejo, pero siguió buscando en la caja y sacó unas orejas de gato de color amarillas y anaranjadas. Igual que la primera vez se sintió estúpido por colocarse esas cosas en la cabeza, pero recordó como se sentía cuando Tony lo veía usado aquello y olvidó. Se lamió los labios notando la humedad entre sus muslos, estaba excitado desde que entró a la ducha y al estar preparándose no podía evitar excitarse aún más.

—Tony hazme un favor— interrumpió lo que se había convertido en un monólogo de Tony sobre la falta de respeto en su propia casa, cuando paró de parlotear supo que lo escuchó —Desnúdate y espérame en la cama.

—¡Puedo hacer eso!

Resopló ya imaginando la ropa tirada por cualquier lado.

Sacó el último accesorio. Una cola larga y curvada, amarilla con rayas naranjas, muy suave y esponjosa. Ésta estaba unida a un vibrador no muy grande, al menos no comparado con los que usualmente usaba.

Se mordió el labio evitando hacer cualquier sonido, Tony estaba totalmente callado. Toda una azaña y se debía a  que seguro estaba atento a cualquier ruido suyo.

Apoyó una mano junto al lavado y con la otra dirigió el juguete hacia abajo, presionado contra su entrada hasta que comenzó a invadirlo. Un gemido bajo escapó de su boca cuando estuvo todo dentro y alejó su mano. Se alejó del lavado dando unos pasos hacia atrás, le gustaba cómo se sentía tener ese juguete presionando todo correctamente. Su cara enrojeció notando como aquella cola se movía cuando él caminaba.

Se miró al espejo y se rió preguntándose cómo podía estar poniéndose algo así. Se sentía ridículo pero recordaba como a Tony le gustaba verlo con estas cosas y negó con la cabeza dándose un último vistazo.

—Duerme, cariño— dijo mirando su estómago. Se habían sentido incómodos con el sexo luego de enterarse del embarazo, más Tony que él.

Steve había descubierto que tal vez sus hormonas sí estaban alborotadas teniendo en cuenta que a veces, de la nada, cuando ya estaban durmiendo plácidamente, se despertaba excitado y preparado para hacerlo.

En estos momentos quería sentir a su Alfa tocándolo, sentía deseo carnal pero no de forma tan ansiosa como aquellas noches en que realmente pensó que lloraría si Tony no hiciera algo al respecto.

Según las Betas y Omegas, todas mujeres, que veía en los cursos que hacía en la clínica donde estaba su nuevo médico de cabecera; era normal estar algunas veces con un apetito sexual elevado al igual que a veces no querría que su Alfa lo toque con intensión sexual. Había hecho una amiga en ese curso, una linda Omega que todos esquivaban porque estaba loca. Steve solo creía que tenía mucha imaginación y no quería ver la realidad, que su Alfa mintió y la abandonó embarazada. Meredith Quill decía que su Alfa había venido de las estrellas o algo así, Steve sonreía y tenía charlas bastante entretenidas con ella. En una semana comenzarían a ir juntos a Yoga, recomendación de Bruce al notar que extrañaba hacer ejercicio.

—¡Steve, ¿necesitas ayuda?!

—No, ya salgo— suspiró y tomó el pequeño aparato con tres botones en el. Dió un último vistazo al espejo, luego otro a como esa cola se movía cuando dió unos pasos hacia la puerta y decidió salir. Su pene estaba erecto y sus testículos dolían un poco por la tardanza en ponerse manos a la obra.

Tony sonrió y levantó las cejas cuando lo vió, como la primera vez. Se veía entusiasmado y al estar arrodillado y desnudo podía ver qué tan emocionado se encontraba. Tony saltó de la cama como si hubiera estado sobre un resorte y rápidamente lo tuvo frente a él y luego caminando en un círculo, viéndolo de todos los ángulos.

—¿Cómo puedes ser tan hermoso?— lo escuchó jadear y se sonrojó por el cumplido.

Cuando Tony volvió a estar frente a él se adelantó y lo besó, no fue gentil, quería tocarlo y sentirlo. Su Alfa gimió al notar que tanto lo quería. Ciegamente alcanzó una mano de Tony y le dió el pequeño aparato con botones. Casi de inmediato sintió las vibraciones del juguete prenderse, haciéndolo gemir fuerte por la sorpresa. Tony lo besó junto a su boca y luego bajo para besar y morder sobre su marca, sintió sus piernas aflojarse y se sujetó de los hombros de Tony.

Solo se escuchaban sus jadeos y gemidos, la velocidad de las vibraciones aumentaron. Tony apretaba y masajeaba su trasero mientras comenzó a morder y chupar sus pezones. Éstos se habían vuelto demasiado sensibles y a algunas veces no quería ser tocado ahí, pero hoy sí. No se dió cuenta cuando tomó del cabello a Tony haciendo que no se alejara de sus pectorales, mientras sus caderas se movían haciendo que su miembro rosara contra el de Tony.

—Tony... ¡Alfa!— gritó y se arqueó cuando la mano que apretaba su trasero fue hacia la cola y comenzó a tirar y volver a chocar dentro de él.

Se sentía demasiado bien, cada vez que lo hacía con Tony era como si fuera demasiado bueno y algunas sensaciones lo abrumaban, culpar a las hormonas y la sensibilidad en su piel fue suficiente para no avergonzarse cada vez que se venía demasiado rápido. Cómo ahora que sintió que sus testículos se tensaron y luego su liberación lo hicieron sonreír saciado.

Cuando abrió los ojos notó que Tony lo observaba con una gran sonrisa, pero el rubor en sus mejillas y la agitación le demostraba que estaba muy excitado.

Tony mordió su mandíbula y luego hizo que las vibraciones bajarán a la velocidad mínima. Steve gimió y supo que, igual que últimamente, todavía necesitaba más.

—Quiero chuparte— jadeó y apretó el miembro de Tony haciendo que cerrara los ojos y asintiera rápidamente.

Empujó a su Alfa para que fuera hacia la cama, Tony se sentó y cuando iba a agacharse lo detuvo. Lo miró extrañado pero cualquier pregunta de fue cuando Tony comenzó a lamer su miembro, observándolo desde abajo. Steve gimió y sintió su pene animandose otra vez, más rápido de lo habitual. Tony limpió cualquier rastro de su semen de su miembro y estómago.

Se arrepintió un poco de su deseo inicial al sentirse duro y palpitando alrededor del juguete que vibraba demasiado lento ahora para su gusto. Estaba por pedir que lo follara y olvidará lo que dijo antes, pero al ver hacia abajo Tony se había alejado y separó un poco las piernas. Su pene estaba erguido y la punta dejaba salir presemen.

Se agachó hasta quedar con las rodillas sobre la alfombra junto a la cama y el rostro frente a su miembro. Se lamió los labios llevando una mano a su propio pene antes de lamer la punta y probar a Tony.

Abrió la boca para seguir cuando Tony lo detuvo. Lo miró confundido.

—Mejor sobre la cama, sube— Tony se empujó hacia atrás y Steve lo siguió agradeciendo el gusto por las camas enormes de su Alfa.

Antes de que Tony dijera algo más chupó la punta punta de su pene logrando que soltará un gemido entrecortado. Arremolino su lengua y luego succionó, sintiendo por la reacción de Tony. Había aprendido muy bien de su Alfa a hacer ésto.
Dejó de chupar el prepucio para lamer desde la punta a la base, luego volver a subir y chupar otra vez. Cuando atrapó los testículos en su boca Tony gritó y llevó una mano a su cabello, no tiró, solo la mantuvo ahí.

Él había comenzado a tocar su miembro y se arqueó levantando el trasero sintiendo que las vibraciones volvían a ser rápidas.

—Steve...— Los muslos de Tony temblaban y supo por qué, su Alfa estaba haciendo un esfuerzo por mantenerse quieto y no exigir más.

Steve cerró los ojos antes de chupar la punta y comenzar a bajar su cabeza, engullendo el miembro hasta la base en su boca. Ignorando el reflejo de arcada cuando fue allá. Su lengua se movió mientras subía y bajaba ajustándose. Aspiró aire por la nariz sintiendo las feromonas de su Alfa mezcladas con las suyas, ambos excitados y a gusto.

Alejó la mano de su miembro y se apoyó sobre sus codos. Bajó y sintió el pene palpitar en su boca, no volvió a subir y gimió sabiendo lo que eso hacía a Tony. Esperó y movió las caderas sabiendo que Tony observaba el movimiento de aquella cola. Sonrió cuando lo escuchó gemir otra vez como si sufriera, un sufrimiento placentero.

Volvió a gemir y miró hacia arriba, chocó con los ojos marrones de Tony.

—¿Puedo...?— volvió a gemir y asintió antes de que terminara la pregunta.

La mano sobre su cabeza sujetó con un poco de más fuerza. Y luego las caderas de Tony se movieron, cerró los ojos complacido al sentir a Tony hacerlo cada vez más rápido. Parpadeó cuando sus ojos lagrimearon, la base del pene de Tony tenía una protuberancia que no se volvería a inflamar por un buen tiempo y se sorprendió imaginando cómo sería si pasara cuando él estuviera haciendo ésto. Gimió y apoyó su peso en un solo brazo para alcanzar con su mano libre la cola y moverla un poco para que el vibrador se sintiera mejor.

—Oh... Steve— Escuchó un gemido de Tony y se preparó reconociendo ese jadeo quele siguió, como sus muslos se tensaron y las estocadas fueron más duras.

Sus músculos se tensaron en anticipación, gimiendo con el miembro invadiendo su boca impidiendo que se escuchara. Tony comenzó a venir sin dejar de embestir, lo habían hablado antes cuando prácticaba y había admitido que le gustaba más que eyaculara aún en su boca que fuera. Gimió satisfecho cuando sintió la escencia de su Alfa, eso fue suficiente para hacer que culminara manchando las sábanas. Succionó y lamió lo mejor que pudo para no perder nada hasta que Tony dejó de venir.

Jadeó e inhaló aire con la boca abierta cuando la mano sobre su cabeza lo alejó. Parpadeó y gateó al sentirlas manos de Tony junto a sus hombros enojandolo hacia arriba, aunque solo logró desplomarse con la cabeza sobre el estómago de su Alfa.

Tony acarició su cabeza en silencio, solo se escuchaban sus respiraciones intentando normalizarse. Se sentía saciado, satisfecho y listo para dormir importandole muy poco que todavía tenía ese vibrador puesto, aunque ya no vibraba.

—No esperaba hacer algo ésta noche— escuchó a Tony decir en voz baja y levantó la cabeza para verlo a los ojos —No es que me esté quejando...

Le sonrió y volvió a cerrar los ojos, pero se quejó cuando Tony lo movió para salir de la cama y dejarlo recostado. No se preocupó, sabía qué haría su Alfa. Ésto era lo que más le gustaba, luego del nudo.

Tony volvió para quitarle el collar y las orejas que milagrosamente seguían casi en su lugar. Gimió un poco inconforme cuando quitó el vibrador con cuidado, extrañaba el nudo, sentirse lleno y atrapado.
Un paño suave y remojado con agua tibia comenzó a limpiarlo. Se dejó hacer. Moviéndose de forma perezosa cuando las sábanas fueron cambiadas.
Tony cada vez se volvía más atento y luego de limpiarlo comenzó a besarlo, masajeando su cuello y mandíbula.

—¿Estuvo bien?

Asintió cómo respuesta y se acurrucó a su lado en cuándo Tony terminó de mimarlo. Ronroneó contento, todavía no sabía cómo hacer aquello a voluntad, pero cuando lo hacía no lo detenía.

—Buenas noches, Steve...

***

El golpe contra la puerta de su cuarto lo despertó, parpadeó frunciendo el ceño. Miró la hora en el reloj junto a la cama, siete treinta. Steve estaba dormido aún a su lado, apretándolo como si fuera su osos de peluche. Sonrió pasando una mano por su espalda.

Otro golpe y carraspeó sabiendo quien lo despertaría a ésta hora.

—Jarvis, es sábado. ¿Por qué me torturas?

Era un milagro que Steve estuviera en la cama aún. Suspiró pensando que las costumbres eran muy difíciles de quitar, Jarvis llevaba un poco más de un mes viviendo con ellos y cada mañana venía a despertarlo para desayunar.
Había hablado con él luego de contactarlo por teléfono y cuando fue a su casa vio que los años habían pasado bastante bien para el Beta. Jarvis le habló de su fallecida esposa y luego le mostró un álbum con fotos de él de niño, sus dibujos que atesoró guardados en ese álbum también. Confesó que fue al funeral de Howard y María, pero que no lo dejaron pasar y pensó que esa era una señal de su parte de no quererlo cerca. Tony explicó que fue por la prensa y que no esperaba que fuera a despedir a sus padres por todo su pasado.

La siguiente vez que lo visitó fue con Steve. Y después las visitas eran cada vez más espontáneas, quería tener a Jarvis cerca nuevamente y le ofreció vivir junto a ellos. Había tenido miedo a la negativa cuando le dijera que estaba habitando la mansión donde creció, pero el Beta le sonrió diciendo que esperaba compensar los años que no estuvo para cuidarlo. Tony lo había contrariado diciendo que ahora era su turno para cuidarlo.

—Buenos días— sonrió por su tono de reproche —Pero tengo que contradecir eso, hoy es viernes.

—No es cierto— se sentó alejando despacio a Steve.

—Hoy es viernes— dijeron al mismo tiempo Jarvis y Steve, el segundo tomando su almohada para abrazar.

—Lo esperaré en la cocina.

—Gracias, Jarvis— dijo no sintiendose agradecido por ser despertado. —No debí prometer a Pepper nada.

—Pero lo hiciste, así que debes cumplir— Steve está sonriendo y Tony se queda sentado, molesto y cerrando los ojos porque olvidaron cerrar bien las cortinas en la noche y la luz del sol golpea justo contra su rostro.

Pensó en que los viernes o sábados por la mañana los niños Barton venían a quedarse en la mansión y que seguramente Clint estaba en la cocina igual de dormido que él bebiendo café con demasiada azúcar. Trabajar en una construcción lo hacía madrugar. Bruce seguro estaba recién yendo a dormir. Loki no se levantaría hasta dentro de una hora, había abierto una firma de abogados junto con aquella mujer que era amiga de Laura, Tony había comenzado a notar un aroma a Alfa ajeno y desconocido en Loki. Su aroma le erizaba la piel y lo hacía gruñir, no quería Alfas desconocidos cerca.

Peter sé levantaría después que Loki para ir a la escuela.

Pepper, su señorita Potts, anunció que estaba comprometida con Happy. Vivian juntos hace un tiempo. Rhodes había prometido aparecer antes de que su hijo naciera. Y Bucky, su amado cuñadito, hablaba casi todos los días por Skype con Steve.

Tony creía que había logrado un avance hace unos meses, pero lo arruinó al salir desnudo del baño y lanzarse sobre Steve ignorando que su Omega estaba hablando con su hermano y el Beta lo vió desnudo antes de cortar.

También de tuvo que morder la lengua al aceptar visitas en la mansión cuando Steve dijo que su casa no era una cárcel. Sam Wilson aparecia de vez en cuando y le enseñaba algunos ejercicios aptos para el estado de Steve. Los amigos de Peter también venían a diario. Y una Omega chiflada que Steve conoció en los cursos que estaba tomando en la clínica.

Toda su familia parecía adaptada y a gusto con todo. Sonrió aún con los ojos cerrados. Le gustaba ésta vida.

—Tony, despierta— frunció el ceño y con mucho esfuerzo volvió a abrir los ojos. Steve lo miraba con una ceja levantada, estaba vestido con un pantalón de chándal y una remera suelta. —¿Cómo le haces para dormir sentado?

—No estaba dormido— bostezó y sacó las piernas de la cama para ponerse de pie. Había dormido desnudo. Se encaminó al baño notando que Steve había acomodado la ropa que dejó desparramada por todo el lugar y los juguetes estaban limpios junto al lavado, sonrió recordando a Steve con todo aquello.

Su Omega se había vuelto más seguro a la hora del sexo y no esperaba que él comenzara el acto, Steve muchas veces lo insinuaba. Se metió bajo la ducha intentando pensar en otra cosa, ya había hecho esperar mucho a Jarvis.

—¿Creés que se deje ver hoy?— escuchó la pregunta y detrás del vidrio de la ducha escuchó a Steve cepillando sus dientes.

—Es niño— dijo como respuesta aunque eso no era lo que quería saber Steve. Hoy se haría una ecografía y tal vez ésta vez sí dejaría que supieran qué estaban esperando.

—Es niña— contraatacó Steve y resopló.

Hasta ahora el bebé se veía  muy bien, todo perfecto. Pero mantenía las piernas cerradas y cuando no, el cordón umbilical lo tapaba.

Tony estaba convencido de que sería niño.

Pero si resultaba ser niña no iba a enloquecer, guardaría eso para cuando llegara a la pubertad. Solo insistía más porque Steve parecía convencido de que esperaban una niña y quería molestarlo un poco.

Igualmente durante toda la mañana y aún después de volver a casa, prometiendo a Pepper que le diría si hoy se dejaba ver, estuvo pensando en si sería niño o no. Steve se había mantenido tranquilo hasta que la doctora William llegó para hacer el monitoreo junto con Bruce.

Como todas las anteriores ecografías, desde que dijeron que podrían distinguir el sexo del bebé si tenían suerte, se tomaron de la mano y sintió el aroma dulce de un Omega felíz.
Escuchar los latidos lo hizo cerrar los ojos, recordando la primera vez que lo escucharon. Había estado asustado y emocionado a la vez. Hoy estaba en calma, verlo y escucharlo le daba tranquilidad.

—Veamos...— escuchó a Bruce y observó la pantalla. Sí bebé tenía muchísima más forma de bebé.

Escuchó a Steve resoplar ya notando que ésta vez no lograrían verlo, tenía las piernas cerradas. Pero notaron algo más... Sus manos se movían un poco.

—¿Está...?— dijo y escuchó a Steve reír, Bruce y la doctora sonrieron divertidos —Nos está haciendo fuck you.

Definitivamente se veía dos pequeños puños, pero uno tenía el dedo medio levantado.

—Hoy tampoco quiere mostrarse— escuchó a William y sonrió asintiendo. Quería una foto de su bebé haciendo eso.

Limpió el estómago de Steve aún con una gran sonrisa en su rostro, quedaron a solas. Antes de que su Omega se cubriera con la remera besó su estómago.

—Si ya nos hace eso ahora, imagina cuando sea un adolescente.

Steve negó con la cabeza divertido. Ningúno estaba decepcionado por no saber su sexo.

Steve lo besó cuando se levantó de la camilla, comentando que quería que lo ayudara a mover unas cosas del cuarto de anidación.
Ambos estaban a gusto con tener sano y salvo a su primer hijo. Preparándose para vivir ésta etapa y las siguientes con amor.
Sin arrepentimientos.

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*
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Holaaa...

Ahora sí, fin. Otra vez me sentí muy Disney al escribir el último párrafo 😂

Odio los finales, pero todo tiene que tener un final.
Ésta historia estaba centrada en la pareja Stony y se presentó y relató un poco las secundarias.

Al darle fin a esta puedo publicar los Three shot que conectan con ésta historia y dan un desenlace a las parejas secundarias. También verán más de Stony de éste fanfic en esas historias que siguen.

El orden de los Three shot es así:

1ro- "Verdadero" (Hulkeye)

2do- "Indemnización" (Thorki)

3ro- "Ceder" (WinterWidow)

Creo que cada uno merece su protagonismo 😅

Gracias por leer y sus comentarios, besos!

*Dejaré de publicar en AO3 y Amot Yaoi, voy a publicar solo en Wattpad*