Actions

Work Header

Apocalypse

Work Text:

Le dijeron que fuera a descansar y dormir o más bien, él se lo había dicho, bueno, era una mierda complicada de viaje en el tiempo. Su otro yo lo había dejado en la cabaña de Cas mientras él y el ex ángel salían a solo dios sabe dónde.

Al inicio trató de hacer lo que le dijeron, no porque quisiera obedecerse a sí mismo, sino porque todo eso de un apocalipsis y viajes en el tiempo en serio te dejaba agotado de todas las maneras posibles. Pero después de casi media hora de rodar y rodar incómodo sobre el duro colchón, seguía habiendo algo que le decía a su instinto de cazador que no tenía ni un segundo para holgazanear, debía levantarse e investigar. Vagamente sospechaba qué eso que lo estaba poniendo ansioso era en realidad la cercanía de su yo futuro y el Cas futuro, porque puede que Dean no siempre actúe totalmente platónico al lado de su Cas, pero este era un nuevo tipo de "no platónico". Esas miradas, pequeños roces de manos y toques no tan casuales que creyeron que no notaría no fueron nada cercano a lo platónico o similar a lo que pasaba en su tiempo y tal vez, solo tal vez alguno de ellos estaba en peligro, incluso poseído, o esas fueron algunas de las excusas menos idiotas que se puso mientras salía de la cabaña de Cas.

Mientras recorría el campamento tratando de recordar el camino rápido para llegar a la cabaña de su yo futuro se dio cuenta que estaba siendo estúpido. No había nada entre Cas y él, no podía haberlo. En su tiempo Cas era un ángel, un ser puro y perfecto que jamás se fijaría en Dean, no es que Dean quisiera eso, y aunque en este futuro bizarro Cas ya no era ese ángel perfecto y puro, Dean aun sabía que Cas no estaba dentro de su liga.

Estuvo a punto de darse la vuelta e intentar dormir nuevamente, cuando dos figuras en el techo de una de las cabañas llamaron su atención. Ambas siluetas estaban acurrucadas una contra la otra y le resultaron algo familiares.

Una de las siluetas volteo su rostro mientras le sonreía a su acompañante y Dean rápidamente reconoció el perfil de Cas. Incluso con esa barba desaliñada y todos esos años encima, seguía siendo Cas en el fondo.

La otra silueta, quien Dean reconoció segundos después como su yo futuro, también giró su rostro. Los labios de ambos estaban separados por solo un par de centímetros y Dean no pudo evitar recordar solo un par de días antes, cuando Cas, su Cas, se había aparecido en esa habitación de motel pidiendo su ayuda y sin la más mínima decencia por el espacio personal. Aún recuerda la brisa que sintió en sus propios labios mientras Cas hablaba o esa repentina necesidad de simplemente inclinarse y cerrar el espacio entre ellos. Se preguntó si este Dean estaba sintiendo lo mismo, si su cabeza se estaba llenando con miles de dudas y futuros en los que sería rechazado e insultado si daba un paso en falso.

Ambas siluetas se acercaron un poco más, solo cerrando la brecha un centímetro más, pero con un par de sonrisas en sus rostros. Dean contuvo el aliento ante la vista, su cabeza corría a toda velocidad con aliento hacia sí mismo, para que tuviera el valor y besara a Cas, pero también con palabras de reprimenda porque eso no estaba bien, porque Cas y el eran simplemente amigos y debería sentirse honrado con eso, debería sentirse afortunado y satisfecho por tener, aunque sea una parte del ángel, pero si era completamente honesto, quería más.

Y Dean, el otro Dean, lo tomó cuando se inclinó y capturó los labios de su Cas entre los suyos. Una de sus manos subiendo hasta la mandíbula del ex ángel para acariciar tiernamente la piel debajo de sus dedos. Había algo íntimo en ese momento, en estar en el medio de el fin del mundo y al mismo tiempo poder olvidarlo mientras unían sus labios, nada mas importaba en esos preciados segundos.

Se separaron del beso y el otro Dean se inclinó para rozar sus labios con la frente de Castiel antes de volver a envolverlos a ambos en un abrazo íntimo, uno que solo dos amantes cercanos pueden compartir.

—Ellos siempre hacen eso.

—¡Mierda!— Dijo Dean mientras miraba a su lado, donde Chuck miraba la misma escena que él.

—Lo siento, venía a buscarte. A tú yo futuro— se corrigió rápidamente.

—¿Qué quieres decir con que "Ellos siempre hacen eso"?

—Bueno, no siempre obviamente. Pero tienen esta tradición de mirar juntos los atardeceres incluso antes de casarse— Chuck suspiró con algo parecido a la nostalgia.

Dean iba a asentir en comprensión hasta que su cerebro procesó la última parte de la oración de Chuck —¿Antes de casarse? ¿Quieres decir qué… Estoy casado con Cas?

Chuck lo miró con el ceño fruncido —Claro, se casaron hace dos años. Creí que ya lo sabías.

—No, nadie me dijo nada— Dean no sabía exactamente que sentir, por un lado estaba feliz por si mismo y Cas, después de todo ellos parecían felices, pero eso no podía ser cierto porque… —¿Y que pasa con las “orgías” y pasar la noche en la cabaña de las chicas?

Sintió rabia y náuseas ante la perspectiva de si mismo engañando a Cas. Aunque si Cas también lo hacía, entonces fácilmente podía ser una relación abierta. No es que estuviera más feliz por la idea de él sabiendo y estando de acuerdo con que ambos estén con otras personas, pero si así eran ellos… no iba a ser él quien los juzgara.

—¿Orgías?¿Lo oíste en la cabaña de Cas?— Chuck interrumpió sus divagaciones mirándolo con una sonrisa burlona.

—Si, él les dijo que “fueran a lavarse para la orgía” y qué “eran hermosas”— Chuck esta vez soltó una pequeña risa.

—Debí saber que serías igual de posesivo que nuestro líder— lanzó un suspiro al aire cómo si estuviera recordando algo —Pero te puedo asegurar que Cas no esta participando en ninguna orgía, aunque sí esta organizando algunas en su tiempo libre.

Las cejas de Dean se alzaron.

—A veces las organiza para mantener unidos a algunos grupos, otras veces como un tipo de ayuda para algunos jóvenes. No es que realmente queden muchos psicólogos en estos días y él hace lo que puede con quienes lo aceptan. Con los jóvenes tiende a usar más los entrenamientos, pero todos tienen sus etapas de exploración, incluso en el fin del mundo.

Ambos miraron hacia el techo donde estaban las dos siluetas. Dean había cambiado su posición y ahora tenia su cabeza apoyada en el regazo de Cas. La puesta de sol al otro lado hacia que Dean relacionara la vista con una de esas películas románticas que vio un par de veces como un placer culposo.

—Bueno, lo de las orgías esta resuelto. Pero y ¿pasar la noche…— Chuck volvió a interrumpirlo.

—Hay dos días a la semana en que el jefe va a jugar a algunas cabañas, tenemos algunos juegos de mesa que encontramos en las misiones o creamos nuevos juegos. Según la mayoría de personas, que el jefe juegue en tu cabaña te da estatus y algunos beneficios si es que pueden ganarle. Anoche Dean dijo que iría a dos cabañas diferentes, pero en realidad pasó la noche con Cas. Ahora ambas cabañas creen que estuvo con los otros y las lideres de cada cabaña están enojadas con el jefe— la sonrisa calmada de Chuck hizo sentir un poco idiota a Dean.

—¿Entonces estoy casado con Cas y no hay ninguna infidelidad ni relación abierta?— Chuck negó con la cabeza —Bien, bien por nosotros. Por ellos, quiero decir— La línea entre el pasado y el presente, lo que quiere y lo que podría tener, parecía algo difusa por momentos.

—¿Dean?

—¿Sí?— levantó una ceja en dirección a Chuck.

—Por favor no le digas al líder que te dije que él y Cas están casados o me va a matar.

—No lo haré— le prometió mientras veía a su yo futuro sentarse, quitarse la chaqueta y envolverla alrededor de los hombros exageradamente temblorosos de Cas.

—Bien, de acuerdo— dijo Chuck mientras se daba la vuelta, murmurando una y otra vez como el jefe lo mataría si arruinaba su futuro con Cas por hablar de más.

Dean le dio una ultima mirada a Chuck antes de volver a mirar a su versión futura y la de Cas, ambos aparentemente casados.

Su yo futuro también debió notar el pequeño truco de Cas para ser arropado con su chaqueta, porque sonrió algo burlón antes de pasar un brazo sobre los hombros del ex ángel atrayéndolo hacia sí mismo. Sus siluetas parecían fusionarse en esa muestra de amor.

Y ahora que Dean lo pensaba, esto tenía mucho sentido. Ambos estaban enamorados en este mundo, ambos siendo una especie de roca para el otro. Las incógnitas más grandes sobre por qué Dean seguiría luchando en el apocalipsis incluso después de perder a su hermano, y porque Castiel seguía al lado de Dean, al fin fueron resueltas. Seguían luchando juntos por amor.