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Don't let me go (like if I'm just a stranger)

Work Text:

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I

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A veces, hay momentos en los que a Moon Byulyi le gusta recordar.

Ella procura guardar estas memorias en formas físicas o visuales, cómo lo ha hecho desde que era aprendiz, procurando almacenar todas las fotos y videos en la nube de su tableta -uno de sus objetos más preciados-, su máxima prioridad. Tiene todo tipo de momentos, desde las cosas más insignificantes -cómo a veces ella siente que los demás piensan que lo son- hasta las cosas relacionadas de sus vidas artísticas.

Documentar todo a través de una lente ha sido una de las tareas más importantes que ha tomado en nombre de MAMAMOO. En nombre de Kim Yongsun, Jung Wheein y Ahn Hyejin como de Solar, Wheein y Hwasa.

Pero recordar significa sentir ese dolor de nuevo.

Sentir esa emoción donde se sentía tan pequeña, tan insignificante a comparación de los demás.

Recordar significa querer llorar por todas esas cosas horribles que ha tenido que aprender a sobrellevar cuando anheló vivir este sueño y comenzó a trabajar para vivirlo. Recordar significa revivir esas noches donde sólo lloraba en silencio envuelta en sus sábanas en aquella pequeña azotea. Recordar significa atraer todas inseguridades que la han perseguido durante años.

Recordar significa tratar de creer en todas las palabras de aliento que las chicas te han dado cuando te has sentido fatal por forzarte a aprender a rapear, con la condición de poder debutar, perdiendo la confianza en tu voz.

Pero recordar también es querer abandonar todo y huir del sufrimiento.

Se encuentra en el apartamento de su líder, mirando los comentarios de los internautas frunciendo el ceño. Por otra parte, Yongsun está en la cocina buscando algún aperitivo para la película que verán -aunque ambas saben que ella se quedará dormida al segundo- con Yongkeey siguiéndola de cerca.

Bloqueas el móvil lazándolo lejos de ti decidiendo poner toda tu atención en ella, riendo al verla regañar con su peculiar pronunciación en inglés a Yongkeey por querer arrebatarle el plato que tiene en la mano.

Te tomas tu tiempo para admirarla.

Inconscientemente sonríes al ver su cabello negro corto -creciendo sanamente- siendo sujetado en un flojo peinado, ella está vistiendo otra de sus peculiares pijamas que combinan con la tuya -que, bajo su petición, te la has puesto el día de hoy-, Unnie te ha hechizado de una manera especial, donde todo a su alrededor es iluminado por su alma pura, donde ver su sonrisa con esos lindos hoyuelos inferiores cada día es uno de tus motivos para continuar.

Te preguntas si alguna vez ese hechizo terminara.

“¡Yongkeey! ¡Te he dicho que no!”

Tal vez no conoces por completo lo que significa el amor, pero cada vez que la escuchas hablar -sin importar que diga-, para ti, su melódica voz puede representar una faceta o como Wheein lo dijo una vez, es sólo tal vez una diversa forma de lo que el amor es.

“Aish Yongkeey, ¿Unnie no te dio tus premios hoy? Porque estás siendo muy terca hoy señorita.”

“Dicen que de tal madre tal hijo Unnie, eres igual o peor de glotona que Yongkeey.” Le dices divertida al ver su cara sorprendida como ofendida ante tu comentario. “Es amante de la comida como su omma.”

“Moonbyul-ssi, ¿me acaba de decir glotona?” Lo confirmas una vez más, amas su voz sin importar que. “Eso fue bastante rudo de tu parte, Moonbyul-ssi.”

Aunque, afortunadamente, han madurado para soportar estas bromas.

“Sólo es la verdad Unnie, no seas dramática o yo escogeré la película.” Esa es una mentira, Yongsun puede activamente fingir que están en un drama y la perseguirás, siendo aquel personaje que ayuda a la protagonista sin querer nada a cambio.

Porque Unnie es la protagonista de mi vida.

Tampoco escogerías una película, no cuando es algo que ama hacer.

“Tengo hambre, Unnie.” Dices.

“Ve y prepárate algo, porque no te mereces que te comparta.” Sentencia ella acercándose y deja el plato en la mesita de la sala, mirando fijamente a Yongkeey. “Para usted tampoco habrá jovencita.”

Se escuchan ladridos y gimoteos caninos durante los próximos cinco minutos.

Te gusta esto, cuando estar rodeada de todo lo que representa Kim Yongsun en este universo. Desde ese -tal vez- insignificante piso hasta la persona misma, quien ahora esta recargada contra tu hombro roncando y de vez en cuando balbuceando algunas palabras, no sabes que es el amor en su totalidad, pero sabes lo que es encontrar finalmente a tu alma gemela y tener el placer de pertenecer a su lado.

Me pregunto si el taemong de omma está relacionado…

¿Cuáles son las posibilidades de encontrarte con un dragón volando en el cielo y que esto esté relacionado contigo?

Es demasiado, incluso para mí.

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II

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Ese día había sido muy agotador, no tenías ganas de existir.

Fue otro día donde te han ignorado como cantante, otro día donde sin advertencias han eliminado tu coro de la canción, sin explicación más allá de ‘Moonbyul-ssi, ¿está dudando de mi trabajo?’ o ‘Creemos que suena mejor de esta manera’.

Estoy cansada, muy cansada.

Durante la reunión para decidir la versión final de la canción, te mantuviste callada. No reclamaste, no te defendiste, nada, sólo aceptaste lo que ellos creen que mereces bajo su estúpida subestimación eterna hacia ustedes y, sobre todo, la subestimación que hay sobre ti.

“Byul-unnie.” Fue lo único que dijo Wheein luego de salir detrás de ti, al finalizar la reunión.

“¿Sucede algo, Wheein-ah? ¿Ocupas algo?” Preguntaste con curiosidad y preocupación, nunca te ha gustado que la estabilidad emocional de su niña sea vulnerable por culpa de terceros.

Jung Wheein sólo se acercó abrazándola por la cintura, escondiendo su cara en su pecho. Sonríes ante la muestra de amor de ella.

“¿Por qué estás abrazando a Wheeinnie y a mi no, Byul-unnie?” Se escucha la voz de una leona refunfuñante, con una suave mirada la invitas al abrazo y ella trota para llegar con una hermosa sonrisa, aplastando a su mejor amiga.

El sonido de una peculiar risa te atrae como el canto de una sirena, ahí estaba Kim Yongsun con su celular tomándoles fotos, probablemente para su colección personal. En el momento en que sus miradas se cruzan, sonríen como unas tontas enamoradas.

“¿Sabes que eres mi alma gemela, verdad Yongsun-unnie?” Dices en un susurro, mirándola fijamente desde el suelo, recargada de lado contra el sillón. “Eres especial para mí.”

Ella suspira sonriendo levemente, arrodillándose frente a mí y tomando con suavidad tus manos.

“¿Qué sucede Byul-ah?” No duda en preguntar, porque ella te conoce tan bien que da miedo. “Sé que eres cursi, pero he notado lo silenciosa que has estado desde que salimos de la empresa.”

Tengo miedo de perderte, de perdernos y olvidarnos.

Pero no te atreves a decirlo.

“Sólo quería decírtelo.” Murmuras con una triste sonrisa. “Yongsun-unnie es simplemente mi otra mitad.”

Siempre serás mi persona favorita, Kim Yongsun.

Yong no dice más, sólo te abraza, prometiéndote que todo estará bien.

Quieres creerle, de verdad.

Hasta el fin de mi tiempo.

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III

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Ese día estabas sola, apoyándote en la cama mientras abrazabas tus rodillas en el piso.

¿Por qué me esfuerzo, sí ellos sólo me hacen sentir tan inútil?

Uno creería que jamás te harían lo mismo, una y otra vez, subestimándote en cada oportunidad que encuentren, negándote lo que en verdad deseas desde antes de este sueño. Querías ser Idol, entrenaste arduamente para ser vocal, fuiste humillada e insultada en el colegio por tu sueño, te han dejado tanto de lado que ya no lo soportas.

Te preguntas si algún día cambiará, si algún día dejaran de verte por encima del hombro, sí algún día dejaran que tu pequeña e insignificante voz -como ellos piensan que es- se escuchará.

Sus palabras lastiman sin piedad...

No tienes ánimos de nada, no tienes ánimos ni de comer tu adorado kimchi.

No tienes ánimos de mandar mensajes.

No tienes ánimos de ver a tu alma gemela.

Sólo dejar de existir…

El celular suena, no una vez, ni dos o tres, ha sonado tantas veces que has perdido la cuenta.

Aunque todos los que te han apoyado te han dicho que te aman, que te aman muchísimo y cada uno de tus defectos, habilidades cómo actitudes extrañas, no puedes evitar que los pensamientos negativos se adueñen de ti.

Y si yo, decidiera abandonar todo quizá…

Nadie tendría que soportarte, nadie te juzgaría, nadie te haría daño.

Sólo serías un recuerdo hemisferio para todos.

¿Pero qué pasaría con Yong? ¿Con las niñas?

Ellas pueden lograrlo, son fuertes.

Lentamente te acercas a un cajón buscando algo de papel y una pluma, tus lagrimas comienzan a salir junto a ese dolor en tu pecho.

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IV

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Estás corriendo, corriendo lo más rápido que jamás lo habrías hecho antes en tu vida.

Por favor… no te vayas…

Las lágrimas molestan tu visión, pero sigues corriendo hacía el Rio Han, pasos apresurados te persiguen y tienes la noción que son las niñas.

Sus niñas, porque ellas eran sus niñas, las niñas de sus almas y a quienes han amado como protegido durante más de 7 años.

Se suponía que sería un día normal, que la verías en tu apartamento porque ya era también su apartamento. Se suponía que Yongkeey saldría a jugar con ella, se suponía que te ayudaría a grabar un nuevo video para tu canal. Se suponía que se uniría con Unnie para burlarse de ti.

Se suponía que no encontrarías una carta en tu buzón con su nombre como remitente.

Se suponía que te sonriera el día de hoy, mostrando su linda nariz arrugada junto a sus peculiares hoyuelos indios, se suponía que te diría alguna tonta frase cursi y te quejarías, se suponía que verían una película donde tú la escogerías y te quedarías dormida al instante.

Estas molesta contigo misma, te odias en este momento, de una manera más intensa y despreciable que al inicio de tu carrera musical, donde ella te apoyo y elogio tanto que terminaste creando una gran confianza en ti misma.

No es la primera vez que sucede, han pasado tantas veces que has perdido la cuenta y esta vez no te diste cuenta.

Eres una mala persona, ¿cómo puedes dejar que tu otra mitad se hunda mientras tú estás sonriéndole a la vida?

Hay una opresión en tu pecho, ya no sabes si es por la falta de aire o es porque puedes sentir su dolor, aprietas las manos apartando a todos de tu camino, murmurando entrecortadamente disculpas y no te importa que la farándula se aproveche para dejarte caer en otra controversia.

Ni siquiera te han importado en primer lugar.

Menos te importarían cuando se trata de sus miembros, las personas que protegería con su propia vida si fuese necesario.

Soy tan inútil…

Visualizas el Rio Han, cómo si te estuviera diciendo que estás muy cerca de lograrlo y gritando su nombre haces un último esfuerzo de llegar hasta el barandal.

“¡MOON BYULYI!” gritas nuevamente sobrepasando el barandal, mirando a todas partes y cuando quieres ir hacia la derecha, te tropiezas.

Tratas de levantarte, pero tanto tus manos como tus piernas han perdido sus fuerzas, cayendo nuevamente.

Byul... perdón…

No recuerdas cuando todo se volvió negro.

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V

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Miras la carta arrugada en la mesa y tienes ganas de quemarla, pero no lo haces porque no sabes con certeza si serán las últimas palabras de ella, una de las personas que te ha protegido con tanto amor junto a tu mejor amiga, Hyejin.

Incluso iba a debutar juntas en otro grupo antes de ser MAMAMOO. Todos podrían creer que sólo era una tonta historia de ficción, el hecho de que se reencontraron y se convirtieron en una familia, aunque odiabas que te trataran como una bebé, ella se esforzaba tanto por hacerte reír, te abrazaba como si fuera tu madre, te apoyaba con tanta pasión y te cuidaba como si fueras unas de las cosas más preciosas en el universo.

Ggomo parece sentir tu tristeza, permaneciendo a tu lado, sollozando lo acaricias.

“¿Hice algo mal…?” Preguntas en voz alta, sabiendo que no habrá respuesta. “¿Cómo puede hacernos tan feliz, pero nosotras…?”

Se escucha el timbre, no te mueves del pequeño rincón de la sala.

Quien sea que sea se puede ir al demonio.

La puerta se abre y luego de unos segundos vuelve a cerrarse, mostrándose tu alma gemela con una bolsa con comida.

Hyejin no dice nada luego de encontrarla, sólo se mueve hacia la cocina, sirviéndote la ¿comida? ¿cena? no lo sabes. Pero cuando tiene todo en orden se acerca a ti, extendiéndote tu plato, lo tomas con las manos temblorosas y ella se sienta contigo, hombro con hombro.

“Debes comer, Wheein-ah.”

Es todo lo que dice.

Cuando recuperas la conciencia hay una manta tapándote del frio junto al peso muerto de su cabeza en tu hombro izquierdo.

Tus lagrimas comienzan a salir al pensar que podrías perderla también, no quieres eso y una vez se lo confesaste: ¿cómo podrías vivir en un mundo donde no estuviera ella?

No te importa si se despierta, la abrazas, la abrazas aferrándote a su chamarra escondiéndote en la unión de su cuello y hombro. Tu corazón duele tanto que te recuerda a aquel momento donde te dieron la noticia que una de tus personas queridas abandonó este plano existencial cuando eras más joven.

“No me dejes, Hyejin-ah.”

Y es todo lo que dices.

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VI

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No has podido dormir desde hace días, en realidad piensas que es extraña la ocasión cuando puedes hacerlo, tener insomnio es muy común. También estar en el baño escuchando por horas canciones lo es, sólo que has cambiado tu playlist, prefieres escuchar su voz en repetición. La escucharías siempre que puedas permitírtelo.

Tu voz es tan bonita Unnie… tan tranquilizante…

Miras tu celular, ignorando la llamada de la compañía. Estas molesta con ellos, aunque no lo muestres con gestos agresivos o miradas serias como ellas, no te importa seguir con tu horario en este momento. No es como si los necesitaras realmente.

‘Te has abierto el camino Hyejin-ah y eso es muy bueno, nunca dejes de brillar como el diamante que eres.’

“¿De qué sirve brillar, si no estás aquí para verme hacerlo, Byul-unnie?” Murmuras saliendo del baño, yendo hacia un cajón, sacando un álbum de fotos.

Te sientas en el piso pasando la mano con cariño en el pequeño dibujo que hizo en la portada, un pequeño león. No sabes desde cuando las lágrimas están cayendo por tus mejillas y no hacen ademán de quererlas limpiar.

Todos los días estoy agradecida de por fin conocerte.

Recuerdas cuando Wheein te comentó sobre una chica rara que la estaba invitando a comer en su casi antigua compañía, y te reíste por lo tímida que puede llegar a ser ella también con extraños, agradeciendo la oportunidad de estar a su lado, luchando por su sueño.

Abres el álbum, las primeras fotos son cuando eran trainees y acaricias con cuidado el rostro de ella, viendo su sonrisa resplandeciente. Recordando cuando ella confesó que no tenía permitido sonreír porque el estúpido CEO pensaba que no era lo suficientemente bonita para hacerlo.

“Eres hermosa. Nunca fuiste lo que ellos pensaban que eras.” Sollozas e intentas sonreír. “Sólo esperaba que siempre lo supieras…”

Lo siento mucho Byul-unnie, perdóname por no darme cuenta.

Sabes que es probable que nada podrá llenar el vacío que sientes en tu corazón, también como es probable que no puedas mostrarte al público en un buen tiempo.

Ella había perdido su solsticio de invierno y tú ya no sería más su solsticio de verano. “Te amo Byul-unnie.”

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VII

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No puedes creer lo que han dicho ellos.

¿Cómo se atreven a pensar que pueden simplemente remplazarla? ¿Remplazar a mi Moon Byulyi? ¿La razón por la cual las estrellas están celosas de su brillo?

Están en la sala de reuniones una semana después de perder a tu persona favorita, obligándolas a las niñas y a ti a estar en este horrible lugar, con estos horrendos monstruos.

“Entonces comenzaremos a programar nuevos debuts para encontrar-…” Interrumpes levantándote, sujetándolo de las solapas de su ropa, llena de furia. “¡¿Sol-…?!”

“¡Prefiero mil veces que me demandes por no cumplir el contrato que remplazarla!” Gritas con tanta fuerza que él tiembla, pero te sujetan de los brazos alejándote, intentas forcejear. “¡Nunca podrás remplazarla! ¿tan poco te importaba? ¿de verdad eres tan descarado?”

“Solar-ssi entiendo que está pasando por el dolor del duelo, pero debe entender que es por el bien del grupo.” Ante esas palabras observas de reojo como las niñas también se levantan. “En el mundo del espectáculo a veces suceden este tipo de cosas y no podemos cambiarlas.”

Bien del grupo mi trasero. Nunca te hemos importado en primer lugar.

Sus palabras suenan tan indiferentes, ¿realmente este era el hombre para el que trabajaban?

Por eso ella se marchó, tomó el vuelo y jamás regresará.

“Byul es parte del grupo, ella es parte de MAMAMOO y no seguiré sin ella.” Dices con firmeza logrando soltarte, cuando intentan tomarte de nuevo, les lanzas una mirada de advertencia. “Nosotras somos MAMAMOO y eso es algo que nunca has entendido al parecer.”

Por eso los humanos dan más miedo que los fantasmas.

“¿Desde cuándo puede hablarme de manera informal, Solar-ssi? ¿Ha olvidado que fue gracias a mí que sus sueños se cumplieron?” Este hombre arrogante y egoísta que cree que giran a su alrededor es molesto.

Antes de que puedas responder, alguien te interrumpe.

“Según entiendo, saldamos nuestra deuda hace años.” Wheein habla por primera vez en días, su voz suena quebrada, perdiendo su suavidad. “Siempre jugando a este juego donde sólo somos las tontas piezas de tu estrategia en el tablero de ajedrez.”

“Wheein-ssi, usted no puede hablar, estoy hablando con la líder.”

“Y eso me importa una mierda, por su culpa Byul-unnie no está con nosotras.” Ha pasado un tiempo desde que Wheein había sido irrespetuosa con el CEO, pero no la ibas a reprender esta vez, nunca más. “¡Por su culpa perdí a mi unnie! ¡a una de las personas que más amaba y que me amaba!”

Miras al staff, quienes tienen distintas reacciones sobre el incidente, algunos tienen la decencia de parecen avergonzados y otros están llorando, miras los trofeos de adornan la sala, sintiendo un intenso dolor pensar que la persona que aportó tanto en el grupo ya no estaba.

“Wheein-ah, Hyejin-ah, vámonos.” Ordenas como líder por última vez y las tres se marchan tomando sus bolsos.

Pasan por los fríos pasillos en los que alguna vez se escucharon las risas y bromas de Moon Byulyi.

Te extraño.

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VIII

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Las noticias no se tardaron en aparecer, la mayoría disfrazando la verdad con mentiras sobre la separación repentina de uno de los grupos más grandes y amados del país, los fanáticos estaban de luto y muchos peleaban en redes algunos tontos internautas que celebraban la separación. Kim Yongsun ni siquiera se mostraba más en programas o eventos, ella se la pasaba en su habitación mirando las cosas que se quedó de Byul, ya que su familia decidió que ella era la indicada porque al igual que para Yong y las niñas, dejó una carta para su familia.

“Yong, ¿quieres que pida tteokbokki para la cena?” Yonghee preguntó mirando con tristeza como su hermana menor se estaba hundiendo en una depresión, sin obtener respuesta alguna. “Entonces tteokbokki será, te avisaré cuando esté, ¿sí?”

La mayor de las hermanas Kim suspira por decima vez en el día al no recibir respuesta, saliendo de la habitación y cerrándola con cuidado, encontrándose con Yongkeey, quien tenía a sus pies el conejo que su hermana apodó como Moonbyul.

“Lo siento Yongkeey, hoy no vendrá Byul.” Murmura tragándose el nudo en su garganta, acariciándola. “Pero Byul te quiere mucho, nunca lo olvides, ¿está bien?”

Como si Yongkeey entendiera, ladró.

Detrás de la puerta estaba Yongsun llorando de manera descontrolada al escuchar la conversación de su hermana mayor con su mascota.

No eres olvidable Byul-ah, jamás lo serías en esta familia…

Se recarga en la puerta mirando la carta rota pegada con cinta que le escribió.

Querida Ddunnie.

Creo que ha pasado un tiempo desde que te escribí, pero sé que, aunque te quejas de mis cursilerías te encanta cuando hago este tipo de cosas, eres una tsundere ㅋㅋㅋ . Quiero que leas lo que siempre he querido decirte pero que jamás tuve el valor para hablarlo… porque a veces, puedo ser bastante cobarde, ¿no?

Sé que siempre has estado para mí en mis peores y mejores momentos, incluso has estado para mi cuando no soy más que alguien que se divierte de irritarte o que se la pasa el mayor tiempo de la semana en nuestro hogar tu hogar.

¿Sabías que muchos piensan que somos algo más que mejores amigas? Claro que lo sabes, no eres tonta. Nunca lo has sido y jamás lo serás cómo la creencia popular lo cree.

Pero está bien, así te amo, no sé cuántas veces te lo he mencionado, pero eres mi musa. También eres mi alma gemela, ¿no es demasiada coincidencia que nuestros lunares debajo de nuestras cejas simplemente se reflejan? ¡siempre pensé que era fascinante!

Quiero pedirte perdón por dejarte, pero ya no puedo Yong… ya no soporto esta carga, tampoco soporto ser una carga para todos ustedes, ¿podrías recordarle a Wheein-ah que debe alimentarse? Y que vuele con la elegancia y libertad de una mariposa, también dile a Hyejinnie que siga brillando como un diamante, que su corazón siga siendo tan puro como siempre. Perdóname por dejarte con las niñas, espero que puedan perdonarme y puedas perdonarme Yong…

¿Crees que nos reencontraremos en nuestras próximas vidas? Espero que sí, me gustaría verte sonreír una vez más.

Con amor, Byulkong.

“Y yo quisiera poder tenerte en mi brazos para nunca soltarte, Byul-ah.”

Algo muy dentro de ella, le dice que su alma gemela está ahí, en una parte, pero tendrá que esperar, tal vez hasta la eternidad.