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"La bufanda de Cale"

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Cale sacó una manta de su bolsillo espacial con una expresión estoica y la envolvió alrededor del cuello de Raon como una bufanda.

Choi Han miró esto en silencio y Cale se estremeció ante su mirada antes de comenzar a hablar.

—... ¿Quieres uno también?

—No.

Choi Han negó con la cabeza.

Raon rio silenciosamente mientras los miraba.

- Ch. 481


Era un día helado. Afuera de la Villa de Super Rock, el viento fresco y el cielo nublado estaban anunciando el cambio de estación.

Las hojas de los árboles ya habían caído, todo el mundo había hecho lo posible por llenar sus almacenes de comida para pasar el invierno a gusto y sin contratiempos.

No era diferente en la villa escondida dentro del Bosque de las Tinieblas. La Villa que ahora era el hogar de Cale y su familia.

Luego de las batallas que habían atravesado juntos, por fin estaban teniendo un tiempo de paz y normalidad. Cale se sentía feliz por ese hecho.

Todos estaban viviendo con él. Los tres niños, Choi Han, Eruhaben, Mary, los Molan, incluso Rosalyn contaba con una habitación para cuando los visitaba en sus días libres del trabajo como Maestra de la Torre Mágica. Los lobos tenían su propio hogar en la aldea Harris pero era muy frecuente verlos en la Villa, Lock a veces pasaba la noche con ellos también.

Esperaba que esos tiempos de tranquilidad y relajación duraran para siempre.

Sin embargo, luego de que las primeras nevadas cayeran sobre el territorio, Choi Han se le acercó con una solicitud que tomó desprevenido a Cale.

—Cale-nim, ¿puedo obtener una bufanda tuya?

Cale le dio una mirada extraña preguntándose si escuchó bien o no.

—¿Quieres que te de una prenda de las que uso? —preguntó de regreso.

Choi Han lucía serio cuando trató de explicarse mejor. Se acercó más a Cale para hablarle en voz baja temiendo que alguien los oyera aunque estaban solos en la cálida habitación.

—Lo que quiero decir es que si puedes hacer bufandas tejidas a mano, como las de Corea.

La compresión llegó de golpe a Cale. Choi Han lo había visto coser la ropa que usaban para hacerse pasar por Arm aunque había sido un remedo flojo y sin cuidado, tal vez pensó que Cale también podría hacer manualidades como el tejido a mano.

Sin embargo, aunque sus suposiciones eran en parte verdaderas, la idea de Choi Han había llegado al maestro de la espada de otra manera.

En esta primera nevada llena de paz, Choi Han había visto la forma en que los niños se habían quedado quietos cuando Cale les estaba colocando ropa abrigadora para el frío porque querían salir a jugar en la nieve.

A los niños de la tribu gato les colocó sus guantes, unas telas que hacían de bufanda y sus gorros a juego con el color de su pelo, mientras que a Raon le enrolló una tela afelpada en el cuello y un pequeño gorrito con correa para que no se le cayera, aunque todos sabían que el dragón podía usar magia de temperatura para que no sintieran el frío, se dejaron consentir por Cale y sonrieron muy felices mientras su tutor les daba palmaditas suaves en sus cabezas.

Mientras Choi Han se mantenía disfrutando del momento adorable, Cale se le había quedado viendo y le preguntó en broma si también quería que lo vistiera. Choi Han se había negado de inmediato y no pudo evitar sentirse avergonzado por haber sido atrapado. Era algo que él no iba a admitir tan fácilmente.

Pero la idea se había plasmado en su mente y recordó en el pasado una escena similar en donde Cale le preguntó si también quería que le colocara una bufanda como a Raon. La diferencia fue que en ese momento, aunque le había agradado la imagen mental de tener a Cale cuidando de su salud con tanto cariño, había gente a su alrededor mirándolos, tuvo que negarse.

Choi Han lo pensó algunos días, el invierno llegó y los sentimientos de culpa por haber rechazado esas ofertas debido a su vergüenza no lo dejaban en paz.

Así que él se armó de valor y fue a pedirle directamente a Cale que le hiciera una bufanda, tal vez una parecida a la de su tierra de origen. Sabía que Cale tenía uno que otro talento para los trabajos manuales, como la cocina o coser ropa.

De vuelta en la habitación en donde sólo ellos dos se encontraban, Cale le estaba dando una mirada complicada a Choi Han.

—No estoy seguro si pueda hacerlo, nunca lo he intentado antes —respondió Cale con sinceridad.

Eso provocó que la mirada expectante de Choi Han se nublara en desesperanza. Incluso se podía ver que su estado de ánimo había cambiado.

—Ya veo, lo siento por pedir algo así, Cale-nim —dijo con la cabeza baja.

Cale al verlo de esa manera se sintió un poco culpable pero no pudo decirle nada para animarlo así que sólo le dio una caricia en la cabellera negra esperando que lo perdonara.

Choi Han lo vio a la cara y sólo sonrió inocentemente, entendiendo que tal vez Cale no tuvo tiempo de aprender algo como tejer una bufanda debido a los problemas que había en su mundo. Sin embargo la mente de Cale tenía otro pensamiento.

'¿Por qué no intentarlo?'

Cale recordaba todo lo que veía.

Aunque en su mundo las cosas eran un caos, estaba seguro que más de una vez vio a uno de sus subordinados sostener un par de ganchos mientras dejaba que el estambre fuera tomando forma. La subordinada había comentado que era su forma se mantenerse en calma antes de salir a una misión para luchar contra los monstruos, era su pasatiempo desde antes del cataclismo.

Cale tenía en su memoria los pasos que debía seguir para lograr hacer una prenda. Sin embargo aún le faltaban las herramientas.

—Aigo, no se le puede hacer nada —comentó mientras dejaba salir un suspiro sin haber dejado de tocar el cabello de Choi Han.— Llama a Raon y a Ron.

Los ojos de Choi Han se mostraron confusos por la nueva actitud de Cale pero le hizo caso.

[...]

Cale se dio cuenta, luego de haber empezado, que tal vez había tomado a la ligera el trabajo y ahora admiraba mucho a las personas que se dedicaban a eso.

Le pidió a Raon que hiciera unos ganchos como él los había descrito, y después encargó al mayordomo Ron que le comprara el tipo de hilo que necesitaba, no sabía si sería igual que el que él conocía pero haría el intento.

Estaba tratando de mantener en secreto lo que estaba haciendo, era difícil para él admitir que estaba haciendo esto como un regalo de su parte para su familia. Pero después se convenció de que sería genial que tuviera éxito con las bufandas y podría venderlas para iniciar un nuevo negocio si enseñaba a otros más inteligentes y habilidosos que él.

Con ese nuevo sueño trató de hacer lo mejor posible aunque no tuviera la paciencia adecuada.

Justo en el último mes del invierno, al fin pudo terminar la labor.

—Bien, ¿qué les parece?

Cale estaba con los niños en su habitación, Choi Han también los acompañaba.

Le estaba mostrando a cada uno las bufandas que les había hecho. Los niños aún estaban sorprendidos cuando vieron el regalo de Cale.

—Humano, ¿tú hiciste esto?

—Por supuesto.

La cola de Raon se estaba moviendo muy rápidamente para demostrar su emoción. Los tres niños dejaron salir sus pensamientos al instante.

—¡Nuestro humano es el mejor!

—Estoy muy emocionado nya.

—Me gusta el color nya.

On de inmediato se colocó el suyo y admiró la bonita prenda de color gris con detalles blancos y luego Cale se la acomodó. Hong que se mostraba más eufórico mientras veía la bufanda roja con blanco, no sabía cómo colocarse el suyo y Cale lo ayudó. Raon por su parte esperó pacientemente porque Cale le colocara la bufanda negra mezclada con tonos azules.

Cale pensaba que había hecho un buen trabajo mientras observaba a los niños muy felices. Luego volteó a ver a Choi Han.

—También querías uno, ¿cierto?

Choi Han que hasta ese instante solo había estado observando volvió la vista a Cale quien tenía una cara estoica en ese momento pero su mirada estaba brillante. Esta vez, no dudó en decir lo que quería, no desaprovecharía su oportunidad.

—Sí, Cale-nim.

Cale caminó hacia el pelinegro luciendo serio. Se detuvo en frente de él, luego sacó la bufanda hecha para Choi Han y se la extendió para que la viera.

—Perdón si luce simple.

Choi Han tomó delicadamente la bufanda que le estaban dando. Era casi completamente negra pero en las puntas de cada lado había un leve tono rojo. Choi Han observó la prenda y luego su mirada fue al cabello de Cale y sonrió dándose cuenta de algo, haciendo que las mejillas de Cale se tiñeran ligeramente de rosa.

—Nada de eso, realmente es muy bueno para mí.

Choi Han lo estaba viendo con mucha adoración como si fuera la persona más importante en su vida, lo cual era cierto.

Él casi no tenía recuerdos de su vida en Corea, había olvidado a su familia y sus rostros, no recordaba si alguna vez había recibido un regalo así. Sin embargo, desde que se encontró con Cale, había recibido muchos regalos de su parte. No solo le dio una nueva familia junto a un nuevo hogar, sino que le había dado su primera espada de caballero, le había dado la oportunidad de hacerse un héroe, y muchas cosas más que Choi Han no veía la manera de regresar todo lo que había recibido por parte de Cale. Y ahora lo había complacido con esa bufanda aunque sólo era un capricho de su parte.

Él realmente amaba a Cale y le estaba eternamente agradecido.

Choi Han hizo amague de colocarse la bufanda alrededor del cuello y Cale lo tomó de las manos que estaban sosteniendo las orillas.

—Déjame hacerlo por ti.

Cale niveló la prenda y luego gentilmente le dio la vuelta a una orilla para pasarlo por detrás del cuello de Choi Han, dejó un lado largo de la bufanda para que cayera detrás, después cubrió parte de su boca con lo que quedaba al frente y repentinamente quiso darle un beso pero se contuvo.

—Listo.

—Cale-nim es increíble.

—Gracias.

Sin embargo la felicidad de Cale se vio interrumpida por los comentarios de los niños.

—Humano, eres genial, podríamos aprender y hacer muchos de estos para venderlos.

—Sí, nuestro menor tiene razón, a muchos les gustaría.

—Chicos, no creo que deban decir eso en este momento.

El ceño de Cale se arrugó de repente pensando seriamente por qué los niños pensaban de esa manera.

'Aigo, los niños se han vuelto muy viciosos'

Aunque él mismo había tenido una idea similar al inicio, ahora no le gustaba pensar que algo que hizo con tanto esfuerzo y que era especial para su familia, se compartiera con todo el mundo.

Choi Han que ni siquiera se le había ocurrido lucrar con el regalo de Cale también abrió la boca con sorpresa, pero luego se dio cuenta de que los niños sólo seguían el ejemplo de Cale y no le quedó de otra más que sonreír inocentemente, esperando que en el futuro no ocasionaran desastres igual que su padre.

—No haremos eso por el momento.

Sentenció Cale con un rostro sin emociones, los niños se callaron un momento pensando que tal vez habían dicho algo malo.

—Pero creo que estaría bien que todos aprendamos —concluyó y las caras de los niños se emocionaron nuevamente.

—¡Sí, entre más seamos es mejor para ti, humano débil que siempre se cansa!

—Así es, nya —ambos niños de la tribu gato asintieron.

—Yo también quiero ayudar —se ofreció Choi Han entusiasmado con la idea de aprender algo.

—Bien, hay que conseguir los materiales, haremos para el resto de la familia también.

Cale se puso a pensar que tenían muchos seres queridos a quiénes obsequiarles una bufanda y disimuladamente suspiró. Iban a ser los últimos días de invierno más movidos para él.

[...]

Con todo el esfuerzo y la paciencia del mundo, terminaron antes de que la primavera llegará, sin embargo todavía hacía algo de frío cuando entregaron las prendas a su familia.

El príncipe heredero Alberu incluso había llamado para agradecer el presente y luego adivinó que fue Raon quien hizo el suyo, era muy obvio porque había intentado escribir sobre la bufanda "Las galletas del príncipe son las mejores". Cale había intentado contener la risa mientras escuchaba a Alberu elogiar a Raon, y el pequeño dragón se sintió orgulloso.

Hong y On habían trabajado juntos en las suyas para dárselos a los Molan. Mientras que Ron había recibido la bufanda con una sonrisa benigna, Beacrox se sentía confundido con la muestra de afecto pero todavía les agradeció a los niños, se quedó observando por largo tiempo la prenda mientras acariciaba la suave textura.

Sorpresivamente, Choi Han se volvió muy bueno haciendo bufandas e hizo las suyas para Lock, quien se lanzó para abrazarlo y luego todo tímido se había apartado; Rosalyn quien le dio una sonrisa complacida y llena de orgullo por verlo hacer algo muy lindo; y Mary, quien con su típica voz robótica agradeció mientras le tomaba una mano al maestro de la espada. Los tres reaccionaron de diferentes maneras pero todos se sentían agradecidos.

Finalmente, Cale fue quien trabajó más, no sólo había hecho para sus padres y sus hermanos, sino también había ayudado a Raon a hacer una para el dragón antiguo Eruhaben. El dragón dorado había aceptado algo reticente la bufanda que Raon le estaba dando sin poder creer que una especie como la suya había llegado al punto de hacer manualidades por diversión, pero cuando vio la frase "Gran y poderoso abuelo Goldie" no pudo evitar que una sonrisa se mostrara en su rostro mientras dejaba salir un pequeño insulto para el niño y su tutor.

Cale fue la persona más dichosa al ver que su esfuerzo era bien recibido. Y luego Choi Han hizo un comentario.

—Creo que también podríamos tratar de recrear las recetas de casa.

Cale quien después de haber logrado que tanto Choi Han como Raon olvidaran el tema de la comida coreana luego del desastre que Choi Han había hecho en la cocina de Beacrox y este los haya echado fuera, se estremeció.

Sería agradable volver a probar la comida de su tierra natal, pero estaba seguro que quien más tendría que trabajar sería él de nuevo y quería volver a descansar.

—Vamos a dejarlo para otro momento.

Le dijo a Choi Han mientras le daba unas palmaditas. Esta vez no iba a ceder tan rápido.

Tal vez.