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The history of one (1) girl and her lovely and dumb found family

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Una mano aspera y algo arrugada tocaba con suavidad sus hombros, la persona en la cama completamente cubierta por mantas estaba acurrucado, solo se podia ver el final de una larga trenza roja amarrada por una cinta de color blanco en las sabanas azules.

Unos suaves ojos color miel se abrieron con lentitud, su mirada todavía llena de sueño antes de volverlos a cerrarlos.

“Señorita, es de mañana” el dueño de las suaves y cálidas manos habló. Aunque su tono de voz era amable como si temiera asustar a la persona en la cama, aun provocó un sobresalto en la otra persona; manos suaves y delicadas quitaron con rapidez y alarma la manta de su cabeza, los anteriormente somnolientos ojos se abrieron con pánico y las manos pequeñas y delicadas buscaron a su lado el cuchillo habitual con el que dormía desde hace años. Los ojos que mostraban sorpresa y determinación.

(Ron sintió un poco de orgullo por el hecho de que su joven cachorro estaba dispuesto a lastimar a quien la asustaba de esa forma, por supuesto, ese sentimiento estaba oculto debajo de toda la sorpresa que le ocasiona el hecho de que fuera él quien la asustara. Tampoco se perdió el instinto de buscar algo con que defenderse)

Kim Rok Soo estaba asustada, sus manos buscaban alrededor de la cama por su usual cuchillo de sentir algo delgado pero de metal en su mano, aun moviéndose por instinto (estaba asustada y sorprendida, ¿quién entraría de esa forma en su habitación? ¿ ¿cómo no lo noto antes? ¿cuánto tiempo llevaba ahí? ¿cómo la tocó sin que ella lo apuñalara primero? ) y sin notar sus alrededores levantó ese objeto y trató de apuñalar al hombre desconocido que la miraba con una sonrisa.

El hombre se movió con agilidad, una mano le quitó el objeto de la mano y la sentó en la cama con un delicado movimiento e incluso volvió a poner las mantas en su regazo. La mirada era divertida pero analítica como si ella fuera algo que analizar.

“El maestro desea desayunar con la señorita desde hace un tiempo. Parece que hoy será posible ”

Kim lo miro, una mano preparándose para golpear al desconocido antes de que un espejo frente a ella la detuviera en seco. 

Había una mujer pelirroja en el espejo. Su cabello estaba trenzado aunque varios mechones estaban alrededor de su cara (por la corta pelea, Kim Rok Soo asume), llevaba un camisón de tiras que le permite ver los brazos delgados (sin nada de entrenamiento por fuerza, solo para verse delgada, noto Kim Rok Soo). La mujer en el espejo se parecía a todos esos dibujos que aparecen en la web de mujeres hermosas; ojos grandes color miel, labios gruesos rosados y nariz pequeña pero respingada con la piel que era blanca de una forma que hablaba de años de cuidadoso tratamiento. 

La cara de la mujer pasó de verse amenazante a verse confundida.

"¿Señorita Cale?" el hombre le dijo, su mirada aún más divertida aunque su voz era preocupada. Kim finalmente vio al hombre desconocido y sus alrededores. ¿Señorita Cale?

"¿Cale Henituse?" 

El hombre desconocido vestido como sirviente la miró como si fuera su nieta. Las manos de Kim se movieron inquietas, extrañando el peso de su arma improvisada.

“Ese es su nombre, joven señorita. Supongo que todavía está un poco borracha ”

Kim escuchó la respuesta, su mente se movía con prisas y por los labios suaves rosas (su voz era tan delicada, noto Kim, tan diferente a la voz gruesa que estaba lastimada por gritar durante tantos años) pasó un nombre que era más importante que el de Cale Henituse.

"... Beacrox" 

"¿Estás hablando de mi hijo?"

"Cocinero ..."

“Si, mi hijo es el chef. ¿Necesitas que te haga algo para la resaca? ”

Kim sintió que estaba soñando, sin embargo el dolor de cabeza y el mareo evitaron que creyera que era un sueño o alucinación, su mano cayó en su cabeza (vio las manos suaves sin callos, ninguna cicatriz estropeaba su cuerpo y aunque había pasado años escondiendo las cicatrices ahora las extrañaba).

“¿Señorita? ¿Todavía estás borracha? ¿Debería llamar al médico? ¿O te lavaras ahora mismo? "

Kim simplemente miro el cabello largo y rojo, un opuesto de su cabello corto y negro.

Los pensamientos corrían rápido y los nombres en su cabeza parecían ser un letrero imposible de ignorar. Cale Henituse. Beacrox. El padre de Beacrox, Ron, los personajes del libro -El nacimiento de un héroe- una novela que leyó antes de quedarse dormido. 

Miró a su alrededor, todo tan diferente al estilo coreano y minimalista de su habitación, ahora parecía una salida de un drama antiguo de Europa, muebles y detalles extremadamente lujosos, todos puestos con el máximo cuidado para lo que debía ser una joven señorita.

"¿Señorita?" El hombre, Ron, dijo con voz preocupada.

"Agua fría"

"¿Disculpe?"

Kim Necesita algo con lo que aclarar su cabeza, demasiados pensamientos para analizar solo uno y la adrenalina no había desaparecido del todo, haciéndola querer salir corriendo de la habitación.

Se levantó y se acercó al espejo, miró su reflejo, alegrandose de no tener ningún golpe antes de girar para buscar alguna cicatriz, sus manos recorrieron la espalda buscando esa cicatriz de la que hablaba antes. Su mano recorrieron su hombro y bajó un poco antes de acercarse a su corazón.

(Los ojos de Ron se entrecerraron peligrosamente, sí delicada y mimada señorita parecía demasiado acostumbrada a buscar herida, sus manos fueron directamente a un punto fatal pero como si estaba buscando algo que debería estar ahí. Ron se preguntó, pero de todas formas siguió sonriendo ).

“Por favor tráeme algo de agua potable” los ojos miel miraron a Ron, la desconfianza aún estaba en sus ojos pero había algo de calma.

“Lo preparare de inmediato”

"Genial, gracias"

Ron se estremeció y su expresión cambió a algo extraño. Cale no noto nada de eso, simplemente volvió a buscar en su espalda alguna señal de una herida. Una parte del libro en especial pasó por su mente.

Incluso aunque la relación entre Ron y Choi Han no era la mejor, Rosalyn no había visto nunca una pelea entre ellos como esta. Ron había recibido una carta de su hijo que se había quedado en su trabajo, cuando terminó de leer había guardado la carta con cuidado en su bolsillo antes de lanzar sus cuchillos con intención de matar a Choi Han, su calma usual convertida en furia sin controlar . Choi Han no preguntó, simplemente se defendió y atacó al anciano. Por años Rosalyn recordaría como Ron habló con furia y dolor.

“Una cicatriz” gruñó con furia, un cuchillo dirigido contra el corazón de Choi Han “dejaste una cicatriz en su espalda” Choi Han pudo detenerlo, apretó las manos llenas de dagas contra la espalda y se sentó encima de él “la golpeaste hasta que su corsé la apuñaló cerca de su corazón, casi la asesinas ”Choi Han abrio sus ojos con sorpresa antes de simplemente caminar hasta perderse en el bosque donde estaban. Rosalyn luego se enteraría que hablaban de la señorita de la casa donde estaba el hijo de Ron.

En el momento en que Ron salió de la habitación, Cale bajó sin cuidado su camisón, viendo con asombro que no había ninguna señal de ninguna herida, giró alrededor antes de volverse a poner el camisón y sentarse en la cama. Kim era una persona acostumbrada a situaciones inesperadas, a las subidas y bajadas de sus emociones y tener que quedarse quieta cuando la adrenalina en su cuerpo la obligaba a moverse. 

Realmente soy Cale Henituse

Un suspiro pasó por sus labios.

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Cale se puso el vestido más sencillo que encontró y discutió con Ron por el corset (se negaba a utilizar uno apretado, la original casi muere por eso). Se observó al espejo mientras una temblorosa sirvienta la peinaba.

Cale Henituse, la primogénita de la casa Henituse. Conocida como la basura de la familia, conocida como alcohólica que no le importaban la mayoría de las reglas sociales, bebía en los bares y lanzaba botellas cuando estaba borracha. Era únicamente famosa como una de las mayores bellezas del reino, después de todo había realizado varias actuaciones de canto en los festivales del condado con su madre antes de que falleciera y lo continuó haciendo después de que ésta muriera.

Cale observo la cara de muñeca en el espejo que estaba decorada con un leve labial rosa un tono más oscuro que sus labios, sus ojos se veían aun más amplios por el rimel y un leve rubor iba desde su mejillas y cruzaba su nariz haciéndola ver encantadora. Vestía un vestido celeste de escote modesto que caía sin nada que lo hiciera ver más grande, lo amarraba una cinta blanca en la cintura y se apretaba atrás en un moño. Su pelo rojo estaba suelto llegando a las caderas, mientras que la parte superior estaba recogida con un alfiler de flores que parecían ser zafiros.

En general el reflejo en el espejo era bastante hermoso.

Cale suspiro y camino detrás de Ron hacia el comedor, curiosa observo como todos se estremecen sin razón, se preguntó el porque, no es como si Cal nunca hubiera lastimado a alguien; solo bebía y causaba caos fuera de la fina. Cale se encogió de hombros internamente, era mejor si nadie le hablaba.

Cale pasó junto a Ron y entró en el comedor. Podía ver a su familia sentada allí. Su padre y el actual jefe de la familia Henituse, Deruth. Junto a él estaba la madrastra de Cale, la condesa, así como su hijo y su hija. Las cuatro personas miraron hacia Cale.

Cale observó con algo de curiosidad como sus ropas eran más sencillas que las de ellas, ninguna podría considerarse como baratas o que le faltara lujos, pero a diferencia de las de ella no tenían ninguna joya en especial o parecían como salidas de un drama. 

“Llegas tarde de nuevo”

La mirada de Cale se volvió hacia su padre que habló. [El nacimiento de un héroe] describió así los sentimientos de Cale por su padre. Su padre era la única persona a la que escuchaba Cale. La razón por la que la basura no salió de la zona y consiguió todo lo que quería dentro del territorio del Conde fue por su padre, el Conde Deruth Henituse. Aunque era una basura también era conocida como la favorita de su padre, ambos títulos tendían a contraponerse, era la favorita pero una basura que no heredara el condado, pero no podría despreciarse sin el riesgo de que el conde Henituse decidiera usar su riqueza para humillar a los demás.

Y luego estaban los otros miembros de la familia. 

Su madrastra sabía que no le agradaba y la evitaba. Su primogénito inteligente que encontró difícil lidiar con su hermano mayor Cale. Y la más joven de la familia que evitaba a su hermana mayor Cale.

No era que tuvieran una mala relación, eran simples conocidos que vivían en la misma casa y se evitaban el uno al otro. 

“Toma asiento”

“Sí padre” 

Cale miró el banquete en la mesa que no cumplía con su definición de desayuno y se sentó en su asiento. Luego sintió que algo era extraño y levantó la cabeza.

“¿Sucede algo padre?

“...No, nada”

Cale empezó a comer sin entender qué sucedió pero sin preocuparse en particular. Su mirada recorrió el comedor lleno de platos antes de empezar a cortar una salchicha. 

Es muy jugoso.

No sabía si el jugo salía tan pronto como lo contaba porque estaba hecho a mano o porque estaba bien cocido, pero el color de la salchicha le dio hambre. Cale comenzó a sonreír sin darse cuenta.

Tan concentrada como estaba en su comida no noto a los congelados miembros de la familia. Sin darse cuenta, Basen dejó caer su tenedor, Cale levantó la mirada con curiosidad, solo para verlo recibir otro con calma.

“...Oh?” Basen dijo cuando vio a su hermana comiendo con esa inusual sonrisa feliz.

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Deruth Henituse no estaba en la lista de los mejores padres, era cariñoso con sus tres hijos y se preocupaba por su futuro por supuesto. Sin embargo había cometido un error.

Se había distanciado de su hija mayor.

Cale había nacido con la misma belleza ardiente de su madre, su cabello rojo como el de ella y su misma sonrisa.

Había sido insoportable de ver cuando estaba de luto.

Deruth sabía que no era el mejor de los padres, que Ron era la persona a la que su hija iba cuando no sabia que hacer y que ella no hablaba con él porque su hija no sabia que decir en su presencia.

(Su hija siempre había sido así, tan amable sin notar que era amable y tan decidida a ser la única que sufre. Cuando noto que su padre no podía verla simplemente se separó de él cuando otros niños lloraban y odiaban a sus padres. Dulce Cale, demasiado amable en las situaciones incorrectas.)

Así que cuando ella decidió comer con la familia y disfrutarla , él no pudo evitar sorprenderse y maravillarse, era el sentimiento de encontrarse con algo importante que creías perdido.

Así que le dio 10 millones de galones.

No era una cantidad de dinero que él no pudiera permitirse, tampoco sentía que era un precio caro por la felicidad de su hija. Aunque ausente era un padre realmente cariñoso.

Deruth suspiro pero volvió a su trabajo. Su hija estaba segura y protegida por Ron y sería vigilada por Hans.

Era todo lo que podía hacer por ahora.

 


 

Cale apoyó su cabeza contra su palma, su mano libre movía la pluma en el aire encima del papel como si escribiera en él. Un suspiro salió de sus labios mientras pensaba qué hacer. Ya había escrito cuáles eran los puntos importantes de la novela que ella se acordaba, sin embargo, eso no elimina su preocupación sobre lo que haría a continuación. En su mayoría sabía que hacer, obtener el escudo, esperar a Choi Han y hacer que se lleve a Ron y Beacrox y luego mudarse a un rincón donde la guerra no llegaría.

Rápido, sencillo (en su mayoría) y eficiente. 

Por unos momentos se preguntó si debería tratar de regresar a su viejo mundo, antes de rechazar la idea (errores cometidos, personas perdidas y el simple cansancio en todo su cuerpo deteniéndola). Cale volvió a suspirar antes de levantarse a quemar el papel antes de que regresara Ron con su te.

Cale observó con indiferencia el papel quemado, “generalmente cuando algo así sucede es por una misión” susurro. Afuera de la puerta Ron se detuvo, su ceja levantándose y su sonrisa creciendo cuando escuchó el susurro de su joven cachorro. 

En el estudio, Cale jugo un momento con el pensamiento antes de negar con la cabeza, “no importa quién fue” se rio entre dientes, “solo saquemos lo mejor de esta situación de mierda” 

Cale suspiro pero volvió a sentarse a esperar a Ron. Mañana empezaría a hacer sus planes para alimentar ese árbol y conocer a cierto vendedor.

Ron esperó por unos momentos por fuera de la puerta antes de entrar con la taza de té de limón, su cara no mostraba nada de sus pensamientos mientras veía a su señorita fingir que no le molestaba el té.

¿A qué se refería la señorita? 

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“Voy a salir hoy” Cale comentó a Ron que estaba esperando al lado. La sirviente que estaba organizando su cabello en una trenza se estremeció. Cale hizo un sonido molesto y la miró por encima de su hombro, “retírate” dijo simplemente, y sin esperar ninguna respuesta sus manos moviéndose para terminar la trenza.

La sirvienta hizo una reverencia bajo la mirada fija de Ron y se retiró casi corriendo de la habitación.

“¿Puedo preguntar a dónde se dirige la señorita el día de hoy?” Cale acepto el listón blanco y ató la trenza sobre su hombro. Ron ayudó a organizar algunos de los mechones desordenados de Cale, haciendo que la trenza desordenada pareciera a propósito.

Cale revisó su apariencia por última vez, maravillandose de los brazos sin cicatrices y de la suavidad de la tela antes de mirar a Ron otra vez, “no creo que sea algo por lo que debas de sentir curiosidad”  

“... Entendido, señorita. Estare esperando”

La frente de Cale se arrugó cuando escucho que estaría esperando por ella.

“No me esperes”

Una vez que salió de la residencia, pudo ver el jardín y la puerta de salida más lejos. Fue solo entonces que Cale dejó escapar un suspiro y miró hacia atrás. Pudo ver la expresión rígida de Ron a través de la puerta que se cerraba.

Me alegro de haber podido deshacerme de él.

Cale ignoró la sensación de vacío en su estómago ante esa mirada y siguió caminando.

Se alegró de que Ron no lo siguiera. Sin embargo, Cale tenía miedo de esa expresión rígida. Después de todo, era un asesino. Cale decidió que trataría mejor a Ron y no lo enojaría al comenzar la siguiente interacción cuando saliera de la propiedad. 

Llegó a su destino un poco más tarde.

"Señorita. ¿Es este el lugar correcto?"

Preguntó cautelosamente el conductor mientras abría la puerta. Luego miró hacia la tienda frente a él. El rostro del conductor estaba claramente lleno de confusión.

Esto no era de extrañar, era el conductor que el conde había contratado para que siguiera a la señorita, asegurando que no sucediera nada durante las borracheras de esta.

"Sí. Aquí es." Cale dio un gesto afirmativo y permitió que el conductor le ayudará a bajar del carruaje.

Cale, que vestía ropa que sería elegante para los demás pero era la cosa más simple en su armario, salió del carruaje. No había nadie a su alrededor, ya que se habían alejado en cuanto vieron el carruaje con el escudo del conde.

[La fragancia del té con poesía]

Era una tienda de té que te permitía leer poemas mientras bebías té. Esté limpio edificio de tres pisos parecía bastante caro. Era cierto que el dueño de la tienda era muy rico. De hecho, como hijo bastardo de una concubina de un gran gremio de comerciantes, era incluso más rico que Cale. Lo único era que vivía aquí mientras ocultaba esa identidad.

'Si mal no recuerdo, el propietario va a la capital alrededor del volumen 3 para encontrarse con Choi Han allí. Es allí donde afirma que puede ser un hijo bastardo de una concubina del gremio de comerciantes, pero que se convertirá en el propietario del gremio de comerciantes.

Cale miró hacia el conductor que estaba sudando como un cerdo y dio una orden.

"Puedes irte ahora."

"¿Disculpe?"

"¿Vas a hacerme decir lo mismo dos veces?"

"No, eso, ¿no necesito esperarte, joven señorita?" 

Cale respondió casualmente mientras abría la puerta de la tienda de té.

"Si. Estaré aquí por un tiempo ".

Trago. Podía escuchar el trago del conductor detrás de él, pero un ruido mucho más claro y placentero llenó los oídos de Cale. Sonido metálico. Un sonido de campana silencioso pero claro anunció la entrada de Cale a la tienda de té.

Cale se paró en la entrada y miró alrededor de la tienda de té. Todavía era temprano y no había mucha gente allí. Cale pudo ver que todos se sorprendieron al verlo allí.

Bueno, la novela decía que no había nadie en esta región que no supiera de Cale. Era el enemigo público número uno de los comerciantes porque tenía tendencia a romper todo en sus tiendas.

"Bienvenida."

Sin embargo, el dueño de esta tienda le dio una cálida bienvenida a Cale. Cale miró hacia el hombre con aspecto de cerdo bebé que le dio la bienvenida desde el mostrador.

Debe ser el dueño.

El bastardo rico, Billos. Su cara redonda y su cuerpo completo definitivamente se veían como un cerdito como la novela descrita. Su encanto era su sonrisa extremadamente brillante.

Parece una alcancía.

Cale sacó una moneda de oro y la puso sobre el mostrador como ordenó.

"Planeo quedarme en el tercer piso todo el día de hoy".

Billos miró a Cale con una sonrisa en su rostro. Cale fingió no darse cuenta mientras señalaba la estantería.

“Cualquier té que no sea amargo. ¿Tienes novelas aquí también o solo poemas? "

Sonido metálico. El sonido de alguien dejando su taza de té sonó a través de la tienda. Cale solo pensó en ello como si alguien dejara la taza de té con fuerza y miró hacia Billos. Prefería las novelas a los poemas.

"Por supuesto. También tenemos muchas novelas, joven maestro Cale ".

"¿En realidad? Luego envíe el libro más interesante y una taza de té ".

"Sí. Entiendo."

La moneda de oro de Cale cayó sobre las manos regordetas de Billos. Cale se dio la vuelta cuando Billos trató de darle cambio.

"Beberé más té más tarde, así que guárdalo".

 


 

El conductor reprimió un suspiro cuando vio a la señorita entrar en la tienda de té. Cruzó miradas con el mayordomo Hans que los seguía, viendo la forma en la que hizo un gesto afirmativo, el conductor se permitió llevar el carruaje a un punto lejano.

Eran pocas las veces que la señorita los alejaba, pero ya tenían un plan para cumplir con los deseos de ella y el conde. El se aleja con el carruaje donde la señorita no podría encontrarlo, mientras tanto, uno de los sirvientes de la mansión vigilará que la señorita no se pusiera en peligro al lanzar las botellas de licor a las personas equivocadas.

El conductor suprimió otro suspiro.

Trabajar para la familia Henituse era realmente difícil.

 


Ron observó a su señorita hablar con el dueño de la tienda. Un dedo encima de su labio en un gesto pensativo.

Había algo que no cuadraba.

Su señorita siempre prefería beber alcohol que beber té, 

Su señorita había tenido años de práctica para peinar su trenza de la forma correcta, la situación con la sirviente de hoy no fue nada nuevo.

Cuando saludo al cochero, lo miró como si fuera el desconocido y no el de siempre.

Y ahora hablaba con familiaridad con el dueño de la tienda.

La mente de Ron iba y venía entre esos hechos, estaba curioso sobre que estaba sucediendo con la señorita y la razón por su cambio. 

Misión, había sido el término que ella utilizó. 

Una elección curiosa. Misión daba a entender que era algo obligatorio, como si existiera alguien que le diera órdenes.

Y luego dio a entender que no sabía quien era… como si fueran varias personas.

Los ojos de Ron brillaron de forma amenazante y una sonrisa amable estaba en sus labios.

¿Quien fue capaz de acercarse lo suficiente a su señorita sin que él se diera cuenta? Que curioso.

Mientras recibía el libro de las manos de Billos, Cale se estremeció y miró a la ventana con los ojos abiertos buscando la fuente del mal presentimiento.

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El plan inicial de Cale tenía pocos pasos.

Por supuesto, el primero era asegurar su lugar donde vigilar y esperar a Choi Han. Eso se realizó fácilmente con una moneda de oro a Billos y unas pocas palabras.

El segundo paso era el de alimentar a un árbol con pan. Al igual que el primer paso, solo fue necesario una moneda de oro, lo único difícil fue llevar todo hacia el árbol. 

Cale ignoró las miradas mientras caminaba con tranquilidad por la calle, el peso de la bolsa llena de pan hacía que frunciera el ceño algunas veces. Miraba con curiosidad sus alrededores, curiosa por la diferencias entre este mundo de fantasía y su hogar original. En ocasiones, su mirada caía sobre alguien sin querer, solamente para que esta se estremeciera y huyera asustado.

“Cale realmente tuvo que estar a la altura de su reputación como basura” reflexiono Cale antes de entrar a la zona pobre de la ciudad; la extrañeza de ver a la hija del señor de la tierra- una infame problemática- era menor a la extrañeza de ver tanta comida al mismo tiempo.

Cale los ignoró y siguió caminando hasta el árbol hasta que unos gritos la sorprendieron.

“¡No puedes acercarte a ese árbol!” Cale ignoró la voz y siguió caminando.

“¡No puedes ir allí! ¡Es un árbol devorador de hombres!” 

Mientras fingía no escuchar las voces, Cale se agachó y abrió la bolsa; sin embargo, antes de que pudiera hacer cualquier cosa escucho los mismos gritos que antes.

“¡No lo hagas! ¡Morirás!”

Cale suspiro y con un poco de pan se acercó a donde los dos niños lo veían con cautela. 

“Tomen esto y larguense” les dio el pan 

“Morirás...” el que parecía el más pequeño de los dos habló, su cabello rojo estaba enmarañado y sucio pero seguía viéndose tierno, a su lado, la que parecía la mayor de los dos todavía la miraba con cautela. Cale dudo por unos momentos antes de que sus manos ahora libres se posaran levemente en sus cabezas, girando en sus pies antes de que ninguno de los dos pudiera reaccionar, Cale regresó al árbol y su bolsa de pan.

“Estaré bien” comentó sin mirarlos “deberían irse ahora. ¿Acaso no han escuchado de la basura Cale?”

Cale no noto las miradas conmocionadas y confundidas de los dos niños. Tampoco noto el leve sonrojo en sus caras mientras sujetaban el pan que les dio y tocaban sus cabezas.

 


 

Cale término de alimentar al árbol y regresar a la tienda, pidió un té y su libro antes de sentarse a esperar al tipo más peligroso de la serie.

Cale espero todo el dia, leyendo con calma mientras el sol empezaba a bajar. Solo se para cuando noto a una persona caminar alrededor de la muralla.

Era hora de conocer al famoso protagonita. 

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Choi Han estaba agotado.

Su cuerpo y mente estaban gastados y usados al punto donde él ya no se sentía humano; un amargo recuerdo de su tiempo antes de Harris Village. Siguió caminando sin notar eso.

Choi Han estaba agotado.

Y tal vez por eso el no le importo el rechazo de los guardas, su mente igual de vacía que cuando luchaba contra los monstruos, solo el instinto de sobrevivencia haciéndolo mover. Escalo y saltó la muralla, él estuvo bien, incluso cuando tuvo que moverse para evitar lastimar a dos gatitos. 

Se apoyó contra la pared y esperó a que el dolor en su tobillo bajará como siempre. No estaba roto, el dolor era diferente. 

Choi Han estaba agotado.

Estaba agotado de seguir moviendose cuando su cuerpo pedía parar pero su mente le rogaba que no parara, que encontrara una forma de ayudarlos en su muerte porque les falló en vida.

Estaba agotado de tratar de mantenerse cuerdo cuando el mundo parecía pedirle que enloqueciera, su cordura era un hilo delgado, tan fácil de cortar y sin embargo sin terminar de romperse.

Y por supuesto ese sería el momento donde alguien decidió caminar a su tranquilo callejón. 

Los pasos eran suaves, casi sin sonido. El olor a alcohol llegó un poco antes que la persona y Choi Han se preparó para luchar contra un borracho.

No estaba preparado para la llegada de una mujer. 

Aunque su cuerpo no se relajo, se permitió mirar con curiosidad a la mujer que entraba con pasos elegantes.

Lo primero que vio fue rojo. Su cabello era rojo como fuego (como sangre). Lo siguiente que vio fueron los ojos miel, ojos demasiado enfocados para pertenecer a una persona borracha. 

Era una mujer hermosa, la más hermosa que él ha visto, si se atreve a decirlo. Era de estatura promedio y delgada sin verse enfermiza, su pelo rojo (como la sangre) estaba atado en una trenza que caía por su hombro hasta llegar a su cintura, mechones de su trenza enmarcan su cara. Estaba vestida con una camisa blanca y una falda negra, un atuendo sencillo si no fuera por los adornos de joyas y encaje en el. En sus hombros una capa roja la protegía del frío.

Choi Han se permitió relajarse un poco, la mujer no parecía una amenaza y ni siquiera estaba concentrada en él. Toda la atención de la desconocida estaba puesta en los gatos que seguían acurrucados.

“Parece que tienes hambre” la mujer habló. Su voz era suave y melodiosa, Choi Han se preguntó si cantaba. Por un momento pensó que hablaba con él hasta que noto su mirada fija en los gatos antes de que les diera la comida del plato en su mano, “pobrecitos, adelante, pueden comer” la mujer parecía dudar, su mirada cambiando entre la pechuga en su mano y los gatitos; un sonido molesto después, empezó a rasgar la carne en pedazos pequeños.

Choi Han se divirtió con sus intentos torpes de acariciar a los gatos, el plateado parecía decidido a vigilar a la desconocida, la mujer retiró su mano y la dejó posada en su rodilla mientras esperaba a que terminaran.

“¿Tienes algún lugar a donde ir?” la mujer preguntó. Al principio no noto que era para él, después de todo la mujer seguía mirando a los gatos, “¿o tienes algún lugar donde quedarte esta noche?”volvió a jugar con los gatos, pero era obvio a quien le hablaba esta vez. Choi Han no respondió, siguió mirándola con cautela, “¿tienes hambre?” la mujer espero su respuesto, su cabeza giró para verlo con una mirada indiferente, el callejón volvió a quedarse en silencio, “¿no vas a decir nada?” la mujer preguntó, ahora completamente concentrada en él.

“¿Por qué me hablas?”

La mujer sonrió por primera vez y el viejo sentimiento de un corazón acelerado lo recorrió.

La mujer se paró frente a él y le ofreció su mano “Sígueme. Yo te daré de comer”

 


 

Durante años Choi Han recordaría ese momento, incluso cuando otros fueron borrándose. Le contaría a Raon sobre la forma en que conoció a Cale, la forma en que su rostro indiferente era cálido (algo que solo noto cuando ya habían pasado años junto a ella); la forma en que brillaba bajo la luz de luna y las estrellas como si fuera lo más irreal de todo este mundo de fantasía y la forma en que su sonrisa lo hizo sentir que había regresado a casa. 

(no Corea ni Harris Village, se reiría Choi Han cuando Raon le preguntó cual fue a la casa que regresó. Una nueva, especial y la última de todas).

Años después, alguien dibujaría los momentos en que los héroes se conocieron. Raon en los brazos de Cale, ojos azules fijos en un cielo estrellado; On y Hong mirando una persona cerca de un árbol, pedazos de pan en sus manos; un príncipe mirando la sonrisa educada de un súbdito, las personas además de ellos difuminadas como si sólo fueran el fondo.  Eruhaben mirando a una mujer que resaltaba como un punto rojo entre la nieve.

Uno de los más detallados era la de Choi Han y Cale, no era la del callejón, sino la imagen de Cale guiando por calles oscuras al espadachín que parecía un vagabundo, sin darse cuenta de que el otro la miraba con atención. Ambas figuras pequeñas en comparación del cielo estrellado encima de los dos. Choi Han tenía todos los retratos en la Super Rock Village, sus manos tocaron con suavidad el cabello rojo que volaba con el viento.

 

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Cale sonrió mientras dejaba al trío detrás de ella en la cocina. Con esto aseguraba su seguridad, sin protagonistas ni asesinos amenazándola.

Le dio permiso a Hans para que se retirara (definitivamente a darle un reporte al conde) y fue a su cuarto para cambiarse a su cómodo camisón.

La sirvienta que la atendía, Diana, temblaba como siempre. Sus manos jalaban sin querer su cabello de vez en cuando y un chillido amortiguado escaparía de su boca. 

Cale suspiro y giro para mirar a la acobardada Diana. “¿alguna vez te he lastimado?” si la original en algún momento la hubiera tocado, Cale la dejara ir, le daría suficiente para que pudiera vivir bien mientras podía conseguir otro trabajo. Si no, y solo era miedo por los rumores simplemente la mandaría a hacer otras cosas lejos de ella. 

“No, señorita” Diana susurro, sus manos movían de un lado a otro el cepillo y era incapaz de mirarla a los ojos.

“¿Me tienes miedo?”

“... No me atrevería, señorita”

Cale suspiro, tomo el cepillo de las manos de la temblorosa sirviente y giro para verse al espejo mientras se organizaba para dormir, “de ahora en adelante no es necesario que me ayudes, habla con Ron para tus futuras tareas, yo le explicare la situación”

Cale fingió no ver la aliviada sirviente, ni su pequeña carrera para salir de la habitación, eran cosas que venían con se basura. Sin embargo, eso no aliviaba la idea de tener que ponerse un corset sola…

Parece que ahora tiene excusa para no utilizar uno.

 


 

Al día siguiente Cale se despertó tarde, algo que no le había sucedido en años; por supuesto Ron había decidido darle limonada en vez de agua y la miró fijamente hasta que terminó toda la bebida.

(Por supuesto, Cale no sabía que Ron y Deruth había sufrido dos mini infartos cuando Cale- su siempre grosera señorita y que había ignorado a todos los hombres que le habían coqueteado- trajo a un hombre a casa, no solo cualquier hombre, uno que se veía sucio y que apenas podía quitar los ojos de su señorita. Tampoco había ayudado que fuera bastante guapo cuando se bañaba y se ponía ropa decente).

Después de eso se había alistado, y como ahora no tenía una sirvienta personal había necesitado la ayuda de Ron para terminar de atar todo. Ron se había negado al principio, pero la amenaza de que ella saliera como estaba- sin atar nada, como si llevara una gran manta encima- fue suficiente amenaza.

Todos sabían que Ron se iba a vengar. Cale lo seguía contando como victoria porque al final no iba a terminar con otra sirvienta temblorosa cerca de ella.

(Se veían demasiado asustadas, como si las fuera a lastimar, Cale no era sádica, por supuesto que no iba a obligarlas si no querían. Además era mejor porque así evitaba tener que usar corset).

Después de vestirse con ropa cómoda, Cale salió de la mansión para continuar alimentando al árbol.

Sin querer, Cale había logrado evitar durante todo el día a Choi Han. Al principio pensaba esperar fuera de su puerta, pero Ron había hecho que Beacrox lo distrajera el tiempo suficiente para que la señorita se fuera sin verlo.

… Había sido necesario tanto Ron como Beacrox para detener a Choi Han hasta que se perdiera el rastro de Cale.

En la esquina Hans miraba con terror, sin tener ni idea de decirle al trio que la señorita había dejado la orden de que él ayudara al invitado con lo que necesitara.

 


 

Cale seguía ignorante del resultado de sus acciones descuidadas. Había comprado el pan como siempre, y había separado en una bolsa más pequeña la parte de los dos hermanos, por supuesto, para evitar que la molestaran mientras ella alimentaba al árbol.

(Solo ella y la dueña de la panadería sabían que era un pan dulce pero ligero, evitando que los niños que no tenían buena alimentación se terminen enfermando por comer cosas demasiado pesadas. También tenía un poco de sopa con carne para nutrirlos un poco. Por supuesto, para evitar que la molestaran).

Los hermanos parecían estar esperando por ella, sentados cerca del árbol y viéndola fijamente. Cale suspiro pero le hizo una seña al niño con el cabello rojo. “Ven” dejó caer el saco y en su mano estaba la comida todavía caliente. 

En el momento en el que niño cogió la comida Cale se fue sin mirarlos mucho más, “hay sopa, coman con cuidado, esta caliente”  Cale no se dio cuenta de la mirada anhelantes de los dos hermanos, el niño mirándola con cariño y la niña con un poco de suavidad. Se fue después de que todo el pan desapareciera, su mano acaricio sin pensar las cabezas de los dos sin decir nada y desapareció con la misma rapidez.

Tampoco noto la mirada indecisa de la niña a su espalda.

 


 

On era una buena hermana mayor, o al menos eso le gustaba pensar eso.

Después de escapar con su hermano menor había hecho lo posible para alejarse, se había subido a carruajes, colado en equipaje e incluso a varios barcos. Había robado y pedido comida para ella y su hermano y durmieron acurrucados por el frío.

 Pero por primera vez en mucho tiempo no había tenido una sentencia de muerte en sus cabezas, y aunque no estaban cómodos On había podido dormir sin miedo por una vez en mucho tiempo. 

Había sido necesario varias semanas, tantas que On había perdido la cuenta, solo notando el cambio por la forma en que su hermano había adelgazado. 

On y Hong habían aprendido cosas que nunca habían imaginado. Habían luchado por lugares secos y que los protegiera del frío para dormir, demasiado enfermos para preocuparse por los demás. Habían robado y rogado por comida en sus formas de gato y siendo golpeados fuera de las casas y tiendas porque estaban sucios. 

On solo podía agradecer que ninguno de los dos se hubiera enfermado de gravedad, por muy hermana mayor que fuera, On seguía siendo una niña y no sabría a dónde ir.

Y sin embargo sus días habían mejorado por la llegada de una sola persona. Era pequeño, un poco de pan a dos niños que le habían advertido sobre un árbol devorador de personas, el acto de no solo dar su comida a dos gatos pero también el de hacer pedazos pequeños para que fuera más fácil de comerlos. Traer sopa caliente a dos niños; On siempre había sido muy inteligente, sabía que comer algunas cosas los enfermaban porque sus estómagos no estaban acostumbrados, las sopas de la señorita Henituse había sido algo que en vez de enfermarlos los había ayudado.

Y On no pudo evitar pensar, tal vez soñar sobre una vida donde ellos solo… estaban con ella. Sus manos eran tan cálidas cuando los acariciaba y sus ojos siempre eran suaves, sus palabras duras y su tono amable. Hong ya la miraba con ojos brillantes cuando llegaba y con pucheros cuando se iba, y On podía entenderlo, la señorita Henituse había sido la primera cosa segura que había sentido en mucho tiempo.

Al día siguiente ella había llegado con comida y con hierbas medicinales, la joven noble se había arrodillado en el suelo y le había explicado cómo usarlo y sus suaves manos habían puesto la mezcla en sus heridas. Aunque su cara siempre había mostrado molestia sus manos y explicación eran pacientes.

Y mientras veía a su hermano mirar maravillado sus heridas que estaban protegidas, On sintió… que era la persona indicada, que ellos podían confiar en ella.

Así que habían esperado al día siguiente y en sus formas de gatos había llorado cuando la vieron, y por una vez no dudaron en que los recogerían.

Las manos de la señorita eran tan suaves y cálidas como sus palabras, la capa que la protegía de la lluvia evitaba que temblaran por el viento y su balanceo los adormece mientras caminaba hacia su hogar. 

On y Hong se miraron con sonrisas, sentían que habían encontrado un hogar.

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Cale se sentó en el sofá de la habitación, aprovechaba que solo Ron estaba en la habitación para subir sus pies al sofá y dejar su cabeza contra el respaldo del mueble. 

Había regresado para recibir la orden de sustituir a Basen en la siguiente reunión de nobles en la capital, por supuesto, entre dejar que el adolescente fuera y tuviera que enfrentarse a los terroristas, era mejor que ella lo hiciera; casi había terminado de alimentar al árbol y podría conseguir el escudo en los próximos días, por lo que al menos podría asegurar que no moriría, Basen aunque no murió en el original, seguía muy expuesto al riesgo de un accidente. 

Cale suspiro, ya había aceptado, por lo que no había nada que pensar sobre eso. Bajando los pies del sofá, giro para ver al mayordomo que la miraba con su usual sonrisa. “Llama a Choi Han” ordenó, su pelo suelto estaba despeinado, saliendo del peinado sencillo que se había hecho, “dile que hay algo en que necesito su ayuda”

Ron la miró por unos segundos y Cale se estremeció, “en un momento, señorita” el mayordomo se retiró y Cale volvió a respirar.

Como si hubiera estado esperando su llamada, Choi Han había tardado pocos minutos en regresar. Cale admiro su rostro, como todo buen protagonista era bastante guapo, solo que había sido imposible verlo bajo la suciedad, ¿después de un baño y la ropa que Hans le dio? Choi Han parecía uno de esos modelos sobre actividades al aire libre. Cale en su mente asintió, por supuesto que así deben lucir los protagonistas.

Sin mostrar sus pensamientos, Cale señaló el asiento frente a ella, una invitación silenciosa para que se sentara. 

A pesar de su nuevo entorno, Choi Han se encontraba demasiado avergonzado de mirar demasiado la habitación de una dama, sus costumbres coreanas le decían que era una falta de respeto, especialmente con la persona que había hecho posible darle un funeral digno a las personas de Harris Village y que le dio alojo, comida y ropa.

Y que era una dama muy bonita.

Choi Han era un hombre sencillo, por supuesto que al ser un típico protagonista era un hombre trabajador e inteligente. Había aprendido a leer después de llegar a Harris Village y que había trabajado durante ese tiempo  para pagar las cosas que le dieron. 

Miro a la señorita que tomaba el té frente a él, como si le diera tiempo para entender toda la situación, Choi Han se preguntó cuál era la verdadera ella; si era la elegante pero amable señorita frente a él o si era la de los rumores, que bebía todo el tiempo y lanzaba botellas cuando estaba enojada. 

Pero al final no importaba, decidió Choi Han, ya sea amable o solo estuviera fingiendo seguía siendo la persona que le dio comida y donde dormir, que ordenó que lo ayudaran en lo que necesitará y qué no preguntó nada a pesar de su curiosidad. 

“¿En qué puedo ayudarte?” 

Cale-nim sonrió detrás de su taza y un sonrojo empezó a llenar la cara de Choi Han, no estaba acostumbrado a tratar con chicas, no en corea y no en Harris Village, por lo que Cale-nim era comparable a uno de los monstruos más fuertes del bosque.

“Vamos directo al punto” Cale dejó la taza en la mesa, “aunque podríamos llamarlo una entrevista, después de todo no se que puedes hacer”

“Por favor, adelante”

Sin titubear, Choi Han respondió, a lo que Cale decidió hablar con la misma sinceridad.

“¿Puedes proteger a las personas?” Choi Han se estremeció y miró con sorpresa a Cale que miraba un papel en la mesa, sin mirarlo, volvió a hablar “Es sencillo, ¿puedes proteger a las personas en vez de matarlas?” el silencio llenó la habitación al punto que Cale dejo de mirar el papel para mirarlo a él.

“No estoy seguro”

Choi Han se preguntó si Cale notaba el peso de su pregunta, si sabía que manchadas estaban sus manos de la sangre de sus enemigos y que pocas vidas había salvado, si sabía que la aldea que lo acogió desapareció por su descuido y que ya ni siquiera él sabía sobre lo correcto de sus acciones.

Cale hizo un sonido molesto con la boca, Choi Han vio que había un ceño fruncido en su cara pero no había realmente molestia en sus ojos.

“¿Puedes matar a alguien?”

“Absolutamente”

Otra pregunta pesada, pensó Choi Han con cansancio pero respondió sin dudar.

“Entonces también deberías ser capaz de proteger a alguien”

“Eso es difícil”

“Difícil no es imposible”

Choi Han miró a la joven noble delante de él, su postura relajada y la falta de preocupación en sus ojos le decían que no entendía del todo lo que le decía, y sin embargo Choi Han sentía que era la única que de verdad entendía. Una amarga sonrisa se posó en sus labios.

“Supongo que eso es cierto”

“Lo es, ahora viene la pregunta final de esta entrevista”

“Si. Por favor pregunte”

“¿Cual es tu nombre?”

Hubo otro silencio en la habitación, “¿no sabes mi nombre?” Choi Han la miró con sorpresa.

Una ceja roja se levantó, “lo he escuchado de los demás, pero quiero escucharlo de ti”

“Choi Han” dijo mientras extendía su mano, dudo después de hacerlo, sin conocer la forma correcta de saludar a la nobleza.

Cale no dudo, su propia mano apretó la de el “Genial, soy Cale Henituse”

Choi Han vio la sonrisa en esos labios rosas y no pudo evitar sonreír, se inclinó y presionó un beso suave en esa mano (tan pálida y pequeña, Choi Han no dudaba de que un poco de su fuerza era suficiente para romperla y sin embargo esa mano no tembló ni un momento en la suya). 

Choi Han había pasado muchos años sin compañía humana, su escala moral estaba algo torcida, así que en ese momento decidió que no importaba si Cale-nim era realmente basura o no, lo único que importaba fue su amabilidad hacia él, el resto se puede considerar adiciones.

Choi Han protegerá a esta persona, incluso él podía proteger solo una persona, ¿verdad?

 


 

Al día siguiente Cale-nim regresó mojada, con dos gatos bajo su brazo y una nueva capa para él (y un poder antiguo, aunque nadie lo sabía).

Choi Han suspiro mientras apreciaba la cómoda pero resistente capa, Cale-nim parecía ser algo problemática para cuidar, pero estaba bien, tenía a Choi Han para ayudarla.

(Meses después, mientras veía otra vez el cuerpo inconsciente de Cale-nim; otra vez, Choi Han se preguntó cómo ella había sobrevivido durante todo estos años)

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Ya en el carruaje camino hacia la capital Cale aprecio el silencio, en su regazo había dos gatos que dormían con el suave balanceo del carruaje. La misma Cale acababa de despertar de su siesta 

Los últimos días mientras preparaban todo para el viaje habían sido agotadores. La condesa la había hecho practicar todos sus modales, prácticamente forzándola a repasar años de clases en dos días. Cale se preguntó si tenía que ver con el día que llegó mojada a la mansión; todavía no sabía si era por mojarse o porque nadie en la mansión sabía que había salido y por lo tanto provocó pequeños infartos cuando los caballeros anunciaron su llegada y pidieron un médico.

Cale no quiso volver a pensar en ninguna de esas lecciones. Y entre menos se diga entre el entrenamiento de corset, mejor (al parecer, atarlo solo para que esté allí no era suficiente para ver a la familia real. Cale se preguntó si había una forma en la que podía derribar esa norma, luego decidió que igual no iba a verlos de nuevo, por lo que bien podía ignorarlo). La condesa había sido quien organizó todo, su guardarropa (aunque pidió la opinión de Cale al final a ella no le importaba demasiado, sólo pido que pudiera usar ropa cómoda cuando no estaba en la capital), el carruaje que estarían utilizando (equipado con todas las comodidades, la condesa y el conde se negaba a que tuviera algo menor que lo mejor, era la niña de los ojos de Deruth y siempre lo mostrarían; si tenían que poner joyas en la puerta para eso, bueno, los guardas estaban ahí para protegerla) y la sirvienta que la cuidaría (una bella mujer llamada Camila, entrenada por la condesa para no molestar a Cale como las otras sirvientas).

Choi Han también tuvo que pasar por un entrenamiento, cuando le comentó a Hans su deseo de proteger a Cale (insinuando sin querer convertirse en su caballero personal, no es que estuviera en desacuerdo), el mayordomo lo había llevado al conde. Algunos dirían que era exagerado hacer que Choi Han se enfrente a todos los caballeros del condado, Deruth y Ron dirían que era lo menor que se esperaba del caballero de la primogénita de la familia Henituse. 

Ambos se molestaron cuando ganó, pero Deruth le permitió quedarse, diciendo que mientras Cale lo quisiera podía quedarse cerca. Entonces la condesa lo obligó a pasar por clases de conducta, para que estuviera a la altura de un caballero, por supuesto también lo hizo acompañar a Cale en las de ella, un recordatorio silencioso que él no se había ganado el derecho a ser nada más que un caballero para Cale.

Choi Han no tuvo problema con eso, así que cuando no acompañaba a Cale-nim o estaba en sus propias clases, Choi Han pasado su tiempo entrenando, divirtiéndose con los soldados que pedían combate y con los gatos que de vez en cuando salían del regazo de Cale-nim para pedir comida o jugar con el.

Cale estaba agradecida por lo calmado del viaje, al principio se habían topado con unos bandidos, que eran menos que el calentamiento para Choi Han, por lo que no hubo mucho problema. Pero el resto de su viaje la había pasado en silencio, adormecida por el balanceo del carruaje y la agradable sensación del pelaje de On y Hong.

Que día tan agradable, decidió Cale, incluso si vamos a salvar a un dragón era un viaje muy tranquilo.

Los caballeros y sirvientes alrededor vieron a su melancólica y pálida señorita, ahora que la joven heredera había dejado su agresividad por un ambiente calmado la mayoría había logrado notar lo… delicada que era.

Aunque muy saludable, su piel ya pálida parecía papel por la conmoción de ver la muerte de los bandidos, sus ojos estaban nublados y sus movimientos eran lentos. Ron había rodeado los delgados hombros con una manta de lana haciéndole ver pequeña, en sus brazos los gatos parecían consolarla mientras acariciaban sus cabezas contra la puntiaguda barbilla. La joven señorita respondió dándoles una pequeña sonrisa a los gatos. Un joven caballero no pudo evitar compararla con esas hermosas pero enfermas protagonistas.

Choi Han la observó, Cale-nim no tenía un caminar particularmente elegante o encantador, sin embargo, Choi Han creía que era agradable la forma en que siempre parecía tan calmada sin importar la situación, como si fuera una roca contra las olas, no importaba que pasara a su alrededor, ella seguía firme. Vio ese mismo caminar que consideraba tan agradable un poco más lento de lo usual y no pudo evitar maldecir; a la próxima alejaría a los bandidos de Cale-nim antes de cualquier cosa. La usualmente entusiasta de la comida Cale-nim miraba fijamente el plato de carne de conejo que le había llevado Ron.

“¿Es la primera vez que experimentaste una batalla?” la pregunta escapó antes de que pudiera pensar bien, a su alrededor todos se congelaron unos segundos antes de seguir con sus tareas, uno de ellos lo insultó detrás de Cale-nim y Choi Han estuvo de acuerdo.

“¿Qué batalla? ¿los bandidos de antes?” Cale-nim seguía pálida, pero los ojos que miraban a Choi Han eran firmes, Choi Han asintió “Por supuesto, nunca me había encontrado con bandidos antes”

“Veo” Choi Han quiso golpearse otra vez, “tuvo que ser la primera vez que te enfrentas a la muerte...” Uno de los soldados dejó escapar un grito ahogado y el caballero detrás de Cale-nim ya había sacado su espada. 

Cale-nim dejó caer su cuchara en el plato, Choi Han sintió la mirada acalorada de todos a su alrededor antes de que giraran a ver a Cale-nim con compresión. Incluso Choi Han podía recordar la primera vez que mato cualquier cosa, lo asustado y congelado que estaba.

“Cale-nim” Choi Han ignoró las miradas de las personas a su alrededor, “la primera vez siempre es algo difícil”

“¿De qué estás hablando?” Cale-nim inclinó un poco su cabeza, una pequeña sonrisa en su cara.

Después de darse unos segundos para fangirl en su cabeza, Choi Han la miró con ojos serios, “Cale-nim, ¿no estudias artes marciales?” En su memoria existía el recuerdo de ver a todos, desde los nobles a los sirvientes practicar alguna forma de arte marcial, todos excepto Cale-nim.

“No hay necesidad”

“... ¿No deberías al menos poder protegerte?” 

Cale-nim parecía verlo curiosa, pero su cabeza giró para ver a las personas a su alrededor que fingían no escuchar, “ya tengo muchas formas”

Los 15 soldados y 5 caballeros vieron los ojos miel recorrerlos y se tensaron mientras fingían no notar la charla entre los dos. Los 5 caballeros, ya que su única labor era cuidar a la señorita aprovechaban para entrenar entre comidas, sintieron su mirada y empezaron a practicar en serio; agregando uno que otro movimiento exagerado.

“Tú también puedes verlo, ¿no?” A los ojos de los demás, Cale sonreía de forma sincera, como si confiara de forma ciega en la protección que le brindaban estas personas que no había visto antes. 

Los caballeros y soldados sintieron calidez en sus corazones por la confianza de la señorita, aunque los nobles Henituse eran amables (incluso la señorita, al final, ella nunca los había lastimado o amenazado con hacerlo), al ser nobles; los caballeros no pudieron evitar sentir que había un muro invisible entre ellos, no eran groseros o los juzgaban, era simplemente el respeto instintivo que sentirias a un jefe o maestro estricto.

Que la señorita dijera sin dudar que nada le pasaría gracias a ellos, era el equivalente a que tu jefe dijera que eras la persona en la que más confiaban o un maestro diciendo que eras el mejor del curso.

Choi Han lo permitió con una leve duda, aunque eran débiles comparados a él, eran más fuerte que las personas promedio. Más que suficiente para proteger a la noble. 

Sin notar los sentimientos que sus palabras provocaron, Cale palmeo su corazón con una sonrisa calmada, “Y no son la unica proteccion” miro fijamente los ojos negros de Choi Han, “Confio en mi corazon. Voy a vivir”

Cale, por supuesto, al estilo que en este punto debería ser patentado; no se da cuenta de cómo se podría interpretar sus palabras.

Muchas personas del mundo podrían decirte que es ser una persona hermosa en este mundo donde casi todas tus acciones podrían ser interpretadas como coqueteo cuando la intención original no era nada más que cortesía o simple amistad. 

Cale sufría de este problema, era una hermosa y encantadora noble, de una familia conocida por amar sin importar el estatus y el matrimonio únicamente por amor. Por estas razones, a los ojos de los demás sus acciones podrían ser vistas de forma incorrecta.

Este era un claro ejemplo de este fenómeno, para Ron y Beacrox, sus palabras eran la arrogancia de un noble que no era intencionalmente cruel; ambos lo vieron como la inocencia protegida de la señorita y dejaron de pensar en eso.

Para los caballeros, soldados y sirvientes alrededor; esto era como admitir que en su corazón ya existía una persona que la protegerá, alguien lo suficientemente poderoso para que la tranquila pero amenazante (en las sombras, por supuesto) familia Henituse lo considere digno de la apreciada joya de la familia.

En los oídos de Choi Han, esto sonaba como si le dijera que confiaría en él, después de todo, fue el corazón de Cale quien la hizo ayudar a esos gatos y ayudarlo a él, su corazón fue quien hizo que pudiera darle un entierro apropiado a las personas de Harris Village. 

Su corazón fue lo que hizo que Choi Han se quedara cerca de Cale Henituse.

Cale siguió sin notar a los demás, por lo que, en un intento de agradar a Choi Han, quiso halagar un poco. 

“Además estas aquí, ¿no?” la sonrisa de Cale era pequeña pero amable, sus ojos miel cálidos y un pequeño sonrojo por estar tanto tiempo en el sol.

La respiración de Choi Han desaparecido de sus pulmones, puso su mano enguantada en su cara en un intento de ocultar su sonrojo. 

En los brazos de Cale ambos niños empezaron a maullar, sus cabezas y patas frotándose en su cuerpo. Cale frunció un poco el ceño, las garras de los gatos lastimando un poco su piel. 

“¿Hmmm? ¿Qué están haciendo?” Cale los abrazo a ambos con un solo brazo y con el otro trató de acariciar sus cabezas. Hong ronroneó cuando fue su turno, por lo que Cale siguió peinando el pelo rojo.

El sonido de Choi Han levantándose de repente la sorprendió, por lo que Cale levantó la mirada para encontrar al espadachín corriendo con una mano en su cara.

Cale lo miro por unos segundos antes de volver a mirar a los gatos, “¿porque tenía las orejas rojas? ¿Está haciendo tanto calor?”

On suspiro mientras veía a la ingenia noble mirar hacia el cielo con confusión. Parecía que estar con esta humana sería aguantar a sus pretendientes. Las suaves uñas de Cale rascaron debajo de su barbilla y On se derritió en su agarre. 

No parece ser tan malo. Pensó On con satisfacción por los suaves toques. 

Chapter Text

Después de un día y medio de viaje por fin ingresaron a la aldea donde estaría el dragón. 

Cale había realizado los cálculos necesarios para evitar que el dragón destruyera toda la aldea y recibiera su final supuestamente misericordioso. 

“Tsk” Cale chasqueó la lengua mientras pensaba en el dragón y toda la situación con la familia Stan.

Hans se estremeció al escuchar el sonido de inconformidad de la joven señorita. Alcanzó al Choi Han que vigilaba cerca del carruaje de la señorita y lo acercó, “Joven señorita, Choi Han y yo iremos a buscar una posada. Por favor, espere un momento” 

En este momento el carruaje estaba detenido mientras miraban el mapa o intentaban encontrar a alguien para pedir indicaciones. Cale simplemente asintió a lo que Hans dijo y observó cómo el mayordomo arrastraba a Choi Han que miraba alrededor con nostalgia.

Este pueblo le recordaba a Harris Village.

Cale frunció un poco el ceño ante eso, apoyó su codo en la ventana y observó a los dos con su barbilla apoyada en su mano.

“Choi Han”

“¿Si?” Choi Han la miró con curiosidad. Cale observó el obvio estado de ánimo decaído del otro y volvió a chasquear la lengua.

“Date prisa en volver”

Un grito ahogado escapó de Choi Han y su usual sonrisa inocente llegó a su cara, el espadachín se acercó a ella y se inclinó, ojos suaves mirando a Cale.

“Sí mi lady. Ya vuelvo” 

Cale desvio la mirada como si estuviera molesta, la sonrisa de Choi Han se agrandó y volvió a caminar con Hans hacia la aldea. Cale lo miro de reojo, satisfecha con el hecho de verlo más enfocado en el presente. La satisfacción de Cale fue rápidamente ignorada por la vista de un carruaje que se dirigía rápidamente a la dirección donde estaban ellos. 

Un mal presentimiento llenó el estómago de Cale.

El estómago de Cale estaba en lo cierto cuando un anciano se cayó de repente en la carretera en el camino del carruaje que no parecía frenar.

Choi Han corrió en el camino del carruaje para salvar al anciano. Cale con los ojos abiertos en pánico observó como Choi Han levantó al anciano y salió del camino del carruaje. 

El carruaje se detuvo y Cale observó la gran bandera roja como sangre con una serpiente igualmente roja. 

Era la bandera de la familia Stan. 

Cale apoyó su frente contra su mano, pero pronto se organizó para salir del carruaje, al parecer tendría que intervenir en esta situación. 

Eso le ocurría por estar cerca del protagonista.

Apenas abrió la puerta del carruaje noto a tanto a Ron como a Camila observándola. La sirvienta dada por la condesa no pierde tiempo en organizar su apariencia (un viaje en el carruaje con muchas siestas hizo que su cabello se despeina y su vestido fuera inapropiado para ser visto).

“Young lady, ¿se dirige hacia allí?” el mayordomo preguntó, en sus manos una capa para protegerla del frío que fue puesta por Camila.

“¿Si no soy yo, quien iría?”

Tanto Ron como el vice capitán la siguieron. Ambos hombres la rodearon como si esperaran el ataque de muchos enemigos, Cale ni siquiera los miró mientras seguía caminando con paso rápido

Camila observó el cabello de la dama que simplemente estaba suelto y suspiró. 

 


 

Venion Stan había estado de buen humor esta noche, incluso que el viejo y el plebeyo que se interpusieron no podía evitar el buen humor que le causaba las visitas al dragón. 

Así que simplemente observo a su lacayo discutir con el plebeyo, dividido entre matar a ambos e irse o ignorarlos. 

Por supuesto, ese fue el momento en cuando entró la señorita Cale Henituse.

Si quieres saber cómo era la reputación y el estatus de Cale Henituse entre los nobles te confundirás. Mientras que su reputación era baja por los rumores de sus hábitos alcohólicos y su costumbres inapropiadas para una noble; el hecho de que era la favorita, la supuesta joya de la familia la hacía extremadamente popular como candidata a esposa entre los nobles, casarse con ella era asegurar la riqueza de los Henituse y un territorio próspero sin casi enemigos. También ayudaba que fuera conocida como una belleza en la sociedad.

El mismo Venion no la había conocido antes, ella negándose a ir a cualquier evento social y el que nunca había visto necesario el conocer el territorio Henituse. 

Por eso la vista de ella lo impactó en el grado que lo hizo.

Un cabello largo y rojo volaba con el viento de la noche, los ojos mieles fríos los observaban con indiferencia, su cara era pequeña y los labios rosas estaban puestos en una sonrisa educada. La joven noble vestía con un vestido rosa pálido simple que debía haber sido elegido por su comodidad para viajar y una capa que rodeaba sus hombros para protegerla del frío. Venion observó con interés la forma en la que el viento movía el vestido y la capa suavemente, delineando las curvas del cuerpo ajeno. La joven desprendía un aire inocente pero bastante sensual al mismo tiempo.

Venion nunca había sido del tipo de persona que se niega cualquier deseo, ya sea dinero, mujeres o un dragón para tener como juguete, siempre lo había conseguido. 

Cale Henituse empezó a hablar con el plebeyo, probablemente su perro, sin siquiera notarlo. En vez de enojarse por ese gesto grosero como usualmente haría, Venion sintió alegría ante la idea de jugar con ese espíritu. 

Por lo que observo abiertamente a la joven noble e ignoró la miradas enojadas de las personas alrededor de ella.

 


 

Probablemente todo fue un plan para hacer que saliera. 

Cale observo como el lacayo de Venion se paraba detrás del sucesor a marques con solo una palabra de este. 

Probablemente el orgulloso noble quería jugar con cualquiera que fuera de la familia Henituse.

Cale colocó una mano sobre el hombro del tenso Choi Han y sintió como los músculos bajo su mano se endurecen antes de relajarse. “Para”

“¡Pero!” los ojos de Choi Han estaban abiertos, Cale sabía que estaba enojado por lo que apretó su mano con la intención de calmarlo. La misma Cale estaba enojada, pero también sabía que no era el momento de reaccionar como siempre lo hacía Choi Han.

Miró al anciano que estaba siendo apoyado por Choi Han. Ni siquiera la misma víctima podía enojarse, después de todo, no tenía alguien que respaldara sus acciones como el espadachín.

“Podrían haber utilizado otro camino, podrían haber frenado. Pero decidieron no hacerlo y podrían haber lastimado a alguien”

“Choi Han” Cale puso presión en su mano, como si tratara de empujarlo hacia abajo “calmate”

Choi Han la miró fijamente, sus ojos moviéndose por la cara tranquila de Cale y poco a poco se relajó. Cuando por fin se tranquilizó, Cale finalmente se fijó en Venion.

Hermoso cabello rubio y una leve sonrisa en sus labios. Atuendo perfectamente planchado sin una sola arruga. Botas sin una sola marca de desgaste. Sin embargo, lo que llamó la atención de Cale fue la pequeña cantidad de rojo en la punta de la camisa de vestir blanca de Venion.

'Un poco de sangre debe haber caído sobre él mientras disfrutaba viendo cómo torturaban al Dragón Negro'.

Un loco bastardo. Este Venion Stan era alguien que disfrutaba de su comida mientras veía al torturador azotar al Dragón Negro hasta que quedó cubierto de sangre.

"Un placer conocerte. ¿Es usted alguien de la casa del conde Henituse?

"Sí. Encantado de conocerte, joven maestro Venion Stan ".

Como era de esperar, la otra parte sabía de Cale. Venion no fue alguien que tuvo una vida fácil para alcanzar el puesto de heredero. El problema fue que fue un poco grosero.

"Mm."

Venion Stan era del tipo que podría sonreír gentilmente sin sentir nada, por eso Cale no pensó demasiado en la sonrisa del otro y de la forma en que sus ojos parecían extremadamente enfocados en ella.

"No he tenido ninguna razón para venir a tu territorio, y solo he escuchado historias, pero escuché que había alguien en la familia del Conde que era un espíritu libre de abundante belleza y no parecía un noble".

Venion sonrió mientras observaba a Cale. Era una mirada muy molesta, como si estuviera tratando de empezar algo.

"Escuché que el joven maestro Basen Henituse había estado participando en todas las reuniones de los nobles desde el año pasado. Una lastima, si no fuera por eso hubiéramos podido conocernos antes".

"¿Por qué preguntar algo que ya sabe?"

Cale no tenía talento en este tipo de conversaciones triviales. Por eso sonrió alegremente con su mano en la mejilla y respondió respetuosamente.

"Sí. De hecho, soy esa basura ".

Basura. En el momento en que esa palabra salió personalmente de la boca de Cale, el lacayo de Venion se estremeció. Los tres hombres detrás de Cale se estremecieron, y sin que Cale lo viera Choi Han dio un paso adelante, sus ojos amenazantes fijos en los del otro noble, preparado para pelear si el otro decía algo irrespetuoso.

"Probablemente una de las más basura de toda la basura".

La comisura de la boca de Venion comenzó a agrandarse. Su expresión parecía decir que nunca antes había visto a una persona tan loca, pero a Cale no le importaba.

Cale lo juzgo, desanimada por este típico villano de todas las novelas, se quedó en silencio mirándose el uno al otro en silencio.

Todos alrededor empezaron a inquietarse. El lacayo de Venion miraba entre los ojos interesados de su amo y los fríos de la otra noble y no pudo evitar quejarse en su mente sobre su problemático maestro. Primero un dragón y ahora quería mantener como mascota a otro noble. 

“Un obstáculo inesperado me ha hecho perder el tiempo. Pero fue un evento bastante bueno, después de todo, tuvo la oportunidad de conocerte, la joven señorita Cale Henituse” los ojos de Venion dejaron a Cale para mirar el mencionado obstáculo inesperado que seguía cerca de Choi Han e incapaz de levantar la mirada, “aunque parece que debes enseñarle a tu subordinada a distinguir claramente a quienes permiso para cruzar este camino y esta tierra, así como las personas que pueden hacer que se detengan”

Aunque su tono era educado, el desprecio por todas las personas delante de él no estaba oculto. Cale observó con indiferencia, esto era algo que esperarse del hijo de un marqués, la hija de un conde no era nada a sus ojos. Es como un perro ladrando, Cale pensó con disgusto.

Antes de que Venion pudiera seguir, el anciano cayó de rodillas y apoyó sus manos en el camino, “Mi...mis disculpas”  los ojos de Choi Han temblaron mientras veía al anciano disculparse de forma tan humillante.

Cale sintió más que escucho el suspiro de Choi Han que trataba de contener su ira. Sabiendo que lo único que necesitaba el otro para acabar con Venion era un momento de ira, Cale decidió acabar con la situación problemática desde ahora, y no cuando tuvieran que deshacerse del cuerpo del otro.

“Joven maestro Venion” Cale interrumpió el momento de egocentrismo del otro, “¿ha acabado?”

“De hecho, ya acabé” el otro la miró con una ceja alzada. 

Cale giró sin responderle nada más al otro, se agacho lo suficiente para que tanto su capa como su ropa se ensuciaron. Miro a los ojos del anciano, tratando de calmarlo lo suficiente para acabar con la situación ahora mismo.

“Anciano”

El anciano parecía estar extremadamente sorprendido por las acciones de Cale, su voz temblorosa, “¿Si?”

“¿Dónde está el bar?” fue la pregunta casual de Cale

“¿Perdóneme?”

“¿Dónde puedo conseguir un delicioso alcohol? Como has escuchado, soy basura. No me siento renovado por la mañana si no tengo algo de beber. Necesito beber para asegurarme de que mañana sea otro gran día. Entonces.”

El comportamiento claramente casual de Cale ayudaron al viejo a relajarse, por lo que Cale le dio una seña a Choi Han para que le ayudará a levantar al anciano; esperó a que el anciano estuviera firme en sus dos pies antes de tocar el hombro con suavidad, “Nos guiarás”

Ignorando la confusión del otro, Cale giro y le ofreció la mano con la que había tocado al anciano a Venion, “fue un placer conocerte el día de hoy, joven maestro Venion”

Cale se estaba aprovechando de que era un hecho básico conocido su falta de modales al pedir despedirse de un apretón de manos, la correcta hubiera sido hacer una reverencia; pero la sola idea del disgusto de Venion por tocar la mano que toco un plebeyo…

Que no se diga que Cale no tenía sentido del humor.

Sin embargo contrario a sus esperanza de una despedida corta, el otro noble solo sonrió con picardía, la mano enguatada sostuvo la más pequeña en la propia y deposito un beso que era más largo de la adecuado en ella.

Detrás de Cale todos menos el anciano se tensaron, manos se posaron en armas y sus ojos estaban fijos en ese punto. La sonrisa de Ron era benigna pero sus ojos fríos, Choi Han habia perdido su sonrisa hace mucho y su el brillo de su espada se podía empezar a ver; de todos, Hans era uno de los más tranquilos, pero la forma anormal de mantener su mirada en las manos que se tocaban mostraba algo diferente. 

Cale no noto nada, pero ella misma sintió un escalofrío recorrer su columna. De la forma más sutil que pudo, sacó su mano del agarre que parecía ser de hierro del otro y resistió el impulso de lastimar al hombre delante de ella. Se recordó a sí misma que no podía atacar al sucesor no oficial del marques.

Venion vio el disgusto en esos ojos miel y solo pudo reírse, “la próxima vez que nos encontremos, salgamos a comer algo” ofreció, no parecía resentir el obvio rechazo por su beso, por lo que con esa misma mano sujetó uno de los mechones rojos y lo atrajo a sus labios, disfrutando del aroma.

Una de las mano de Cale se apretó con ira y la otra hizo una seña para detener el posible ataque de las personas cerca de ella.

“No creo que apreciaríamos lo mismo, pero seguro” la sonrisa de Cale había desaparecido, sin esperar un momento más, le dio la espalda a Venion y realizó una seña a los demás.

Cale no noto las manos temblorosas de la ira y tampoco la forma en que su piel se había puesto pálida. Todas eran señales de una ira extrema, tanto que la misma Cale había decidido irse antes de arriesgar a que algo inapropiado como un asesinato sucediera.

Antes de entrar en su carruaje, todavía siendo escoltada por los tres hombros, giró para ver a Venion que la observaba con una sonrisa que intentaba aparentar ser amable pero se sentía más que todo enfermiza, el marqués realizó una reverencia educada.

Disgustada, Cale terminó de subir al carruaje. Dejó escapar un suspiro mientras estaba sentada, y permitió que toda la ira desapareciera, luego habló.

“Hans, ve con el anciano y asegúrate de que no esté herido, si encuentras alguna herida llevalo a un médico; aclarale que no es necesario que nos lleve a una posada. Si está bien, llevalo a su casa” Hans se inclinó y aceptó, seguía tenso pero había bajado la guardia al ver que la señorita estaba protegida.

“Choi Han, viajaras conmigo en el carruaje o cerca de mi carruaje, necesitas calmarte” Cale miro a Choi Han que seguía tenso, su mirada en el carruaje del otro noble que ya había comenzado a moverse. “La mitad de los nobles son así, no es algo que nos deba agradar, pero si atacamos a ese noble solo ocasiona problemas para el condado”

Cale no confiaba en que Choi Han podría contener el impulso de lastimar a quien le disgustara, después de todo, esa había sido la forma en que él y la original se conocieron.

Choi Han dudó, su mirada parecía debatirse entre calmarse o hacer uno de sus usuales ataques. Miro a la tranquila Cale y suspiro, “Si, mi lady” rápidamente se sentó al lado de quien conducía el carruaje.

Cuando vio a la persona más problemática desaparecer de su vista, Cale se permitió descansar la cabeza contra el sofá, su cansancio evidente.

“Joven señorita” el tono de Ron era igual de educado que siempre, sin que nadie supiera de donde sacó un pañuelo.

“¿Ron?” Cale dejó que el hombre moviera su mano con calma. Con la misma sonrisa de siempre limpio con delicadeza pero meticulosamente toda la mano que entró en contacto con Venion.

“Está sucio” fue la respuesta a la pregunta no dicha de Cale. Se quedaron unos momentos así, con Ron limpiando la mano de la señorita como si hubiera tocado la peor de las basuras.

Con su mano libre Cale ocultó una sonrisa, “está sucio” finalmente confirmó, se podía escuchar la risa en su voz.

Los sirvientes y guardias alrededor estuvieron de acuerdo en silencio.

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Choi Han se preguntó si el estar demasiado tiempo en un bosque había afectado sus habilidades sociales o lo había vuelto más impulsivo.

Definitivamente le había hecho perder el autocontrol duramente ganado.

Esto lo había descubierto a las malas cuando tuvo que soportar el ver a su amiga ser vista como un objeto.

Este mundo era diferente al antiguo, el concepto de desigualdad entre géneros era mínimo, casos donde una persona (hombre o mujer) se creía mejor que un género. 

¿Desigualdad social? existía en todas partes.

¿Tu género? no era relevante.

Tal vez porque su etapa de maduración lo paso cazando monstruos y no en la escuela como todos los demás, era la primera vez que algunas de sus amigas (que en este momento consiste en Cale-nim y la extrañamente competente sirvienta Camila) en ese tipo de situación. Fue la situación más frustrante de su vida, más que despertar en un bosque extraño, el ver a alguien que aprecias en la situación donde le tiene que sonreír a alguien que claramente le incomodaba. Y solo poder estar al lado sin hacer nada.

La ira había llenado sus pensamientos cuando vio la forma en que el noble había visto a Cale-nim.

La hermosa y sorprendentemente inocente Cale-nim. La persona que lo había ayudado y lo había sacado de sus peores momentos, la dulce Cale-nim que se negaba a levantarse cuando los dos gatos dormían en su regazo incluso si estaba incómoda. La amable Cale-nim que odiaba que la gente supiera que ella es amable.

Esa misma Cale-nim que estaba acostumbrada a ser la joya protegida de la familia tuvo que soportar el ser mirada como si no fuera más que un juguete. 

La mano de Choi Han se apretó sobre su espada hasta el punto que dolía pero volvió a seguir practicando los movimientos que su padre le había enseñado hace tantos años. 

La noche estaba especialmente fría, pero Choi Han habia dejado la capa que le regaló Cale-nim en la posada, por lo que estaba con unos pantalones negros y una camisa negra mientras practicaba en el jardin de la posada (convenientemente cerca de la ventana de Cale-nim, no de forma espeluznante, pero de forma en que pudiera saber si algo sucedia). Sus movimientos provocan sonidos cuando contaban el viento.

Eran movimientos que él había practicado tanto durante años, en este punto parecían ser tan naturales como el respirar. 

Choi Han apretó los dientes mientras movía su espada y fingía que no imaginaba que era el noble rubio. 

Una familiar sensación de impotencia lo recorrió por lo que aceleró los movimientos. 

Necesitaba volverse más fuerte, tan fuerte que nadie que él apreciara volviera a temer por su seguridad o la de sus familias. Si se volvía más fuerte Cale-nim no tendría que soportar el que alguien la tratara de esa forma por el hecho de que es un noble superior. 

Choi Han solo deseaba proteger a las personas de ahora en adelante. Estaba cansado de ser impotente.

“Choi Han” una voz suave sacó a Choi Han de sus pensamientos. El pelinegro giró, su cara se relajó en una sonrisa amable y guardó su espada rápidamente.

Cale-nim lo observaba, estaba sentada en el suelo encima de una manta. Parecía que llevaba mucho tiempo viéndolo ya que estaba comiendo un sandwich con el envoltorio de otro a su lado. 

El ver a su lady, tan cómoda y segura, le trajo una sonrisa a los labios. Con pasos rápidos, Choi Han se acercó para sentarse a su lado.

“Buenas noches, Cale-nim” Choi Han le sonrió a Cale-nim. Choi Han admiro la forma en que la capa roja que tenía pelusa blanca decoraba a Cale-nim.

Le daba un aire un poco a caperucita roja, como si fuera una niña disfrazándose. A Choi Han le parecía adorable que alguien tan serio como Cale-nim fuera tan infantil sin darse cuenta.

Como era esperado, Cale-nim no contestó más allá de hacerle una seña al plato que tenía más comida. Choi Han asintió y se sentó al lado de Cale-nim.

“¿Alguna vez has visto a un dragón?” fue la inesperada pregunta de Cale-nim. 

“¿Un dragón?” el espadachín preguntó entre los mordiscos. Aunque la condesa ciertamente hubiera desaprobado su comportamiento, Cale-nim siguió siendo indiferente a eso. Una de las cosas favoritas de Choi Han sobre ella, siempre tranquila sin importar la situación.

“Si”

Choi Han pensó mientras tragaba. Había visto innumerables animales, bestias y monstruos durante su estadía en el bosque de las tinieblas.

“He visto algo similar”

Cale-nim lo miró como si lo dudara. Era normal, ella nunca había visto a ninguno de las cosas que se enfrentó en el bosque; cualquiera dudaría si alguien decía que había visto algo similar a un dragón.

“¿Lo hiciste? ¿Cómo era?”

Choi Han sonrió con suavidad a Cale-nim que parecía seguirle el juego. No se sentía como una ofensa de parte de ella, más como si fuera una amiga que no creía algo que decía pero no quería lastimarlo.

Aunque no sabía la razón de su repentina pregunta, Choi Han tampoco estaba molesto ante la idea de una charla sin sentido con Cale-nim.

“Era un monstruo” explico. Cale-nim dejó de comer para escucharlo, había apoyado la cabeza en las rodillas dobladas. Se sintió como si le estuviera contando un cuento a una niña. “Su apariencia, fuera e incluso comportamiento eran los de un monstruo”

Cale-nim abrió la boca en una O silenciosa, pero negó con la cabeza.

“Entonces no has visto a un dragón”

“¿Perdóneme?”

“Los dragones son como las personas” Cale-nim se acostó en la manta. Su cara seguía igual de seria mientras lo miraba. Choi Han se enderezo, sintiendo que aunque la actitud de Cale-nim era despreocupada lo que quería decir era importante.

“Los dragones, elfos, enanos, gente bestia, todos ellos son como los humanos. ¿Por qué? porque todos ellos tienen emociones y vida”  

Choi Han miró a la noble delante de sus ojos y admiro la forma en que sus palabras sonaban tan seguras. No pudo evitar preguntarse si alguna vez se había encontrado con algún dragón o quizás un elfo.

“Y sin embargo… hay una existencia así ha caído en la oscuridad desde que nació” las palabras de Cale-nim dejaron de ser tan relajadas, parecía estar molesta con la idea. “La única luz de esta existencia son el fuego de las antorchas, nunca ha visto la luz del sol o incluso de la luna”

La mano de Cale se estiró hacia el cielo, como si tocara la luna mencionada.

“Está siendo obligado a convertirse en una existencia sin racionalidad” 

La mano de Cale-nim cayó al suelo a su lado.

“Ha tenido que sufrir en soledad. Sin amigos o familia en que apoyarse” 

Choi Han miraba la mano de Cale-nim sin realmente verla, sus manos estaban apretadas y las venas se podían ver debido a la fuerza que utilizaba. Ignorante de todo esto, Cale continuó.

“Es torturado y abusado todos los días. Solo lo ignoran cuando apenas está con vida”

Cale giró la cabeza para ver la expresión llena de ira en la cara de Choi Han. Como se espera de un héroe, pensó Cale.

“Esa existencia está cerca” 

Cale espero unos momentos para que Choi Han asimile toda la información. Cerró los ojos mientras esperaba.

“Esto se siente bien” pensó mientras disfrutaba la suave brisa nocturna. Estaba cansada del viaje y el encuentro con Venion Stan, pero había cosas que eran necesarias de hacer antes de que pudiera descansar, además le daba la oportunidad de esperar a los gatos que regresaran de la montaña.

Cuando Cale ya estaba quedándose dormida, la voz suave de Choi Han la hizo moverse un poco.

“¿Que pasara con ella cuando la rescatemos?” pregunto Choi Han

Cale, por supuesto, no noto que era un momento crucial. Choi Han estaba observando a Cale, juzgando que tipo de persona era y si era digna de su confianza sobre este tema.

Choi Han podría estar decidido a protegerla, pero no estaba listo para cambiar sus convicciones personales por ella.

Cale, aún somnolienta, no pensó demasiado sobre eso.

“Entonces será libre de hacer lo que quiera” contestó antes de bostezar, giró levemente la cabeza para ver a Choi Han y le sonrió suavemente, ya más dormida que despierta. “Salvaremos al dragón, lo dejamos libre para que decida que quiere hacer y de paso molestamos a Venion Stan”

Choi Han relajó sus puños y observó a la chica medio dormida. 

“Te ayudare en lo que necesites” 

Cale-nim lo miró con ojos adormilados y Choi Han dudó de si ella siquiera sabía que acababa de decir. 

Sintiéndose especialmente suave y lleno de valentía, Choi Han acarició la cabeza de Cale-nim y espero a que la noble se durmiera. 

Cuando por fin la pelirroja cayó en un profundo sueño. Choi Han la cargó en sus brazos suavemente, dejando que su cabeza se apoyara contra su pecho. 

Choi Han sintió sus mejillas enrojecer, un poco avergonzado por la posición tan íntima entre los dos.

 

Él sabía que Cale-nim era una belleza, era difícil el negarlo cuando ella siempre tenía suaves sonrisas para los gatos y las personas de confianza (Choi Han tenía la teoría de que ella no notaba la forma en que sonreía y creía que siempre tenía una cara indiferente). Choi Han sentía como si todas esa sonrisas calentarán su corazón y le daban la sensación de que era una persona afortunada por ser una de las causantes de esas sonrisas..

Choi Han no creía estar enamorado de Cale-nim.

Aunque pensara que era hermosa e incluso que era una de las personas mas amables e increíbles que había conocido. 

Cale-nim se sentía como algo demasiado precioso para él. 

Diferente a la forma en que le había gustado esa chica (de la que ya no recordaba su cara o nombre) en Corea.

Incluso si en ese momento pensó que nunca querría a otra persona de la misma forma que lo hacía con ella o que no había sonrisa más hermosa que la de esa chica.

Cale-nim le había mostrado que eso no era cierto. 

Cale-nim se había convertido en algo preciado, como si fuera algo que fuera tan imposible de perder como lo era su nombre en esa época en el bosque de las tinieblas. 

¿Se estaba aferrando a ella porque no quería perder algo más?

¿Era ella de verdad tan especial, o era su corazón que se encontraba incapaz de perder a alguien más?

Choi Han dejó con suavidad a Cale-nim en su cama y la arropo. 

No sabía la respuesta. Pero sabía que ella era alguien digna de ser protegida.

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Cale había aprovechado que por su “delicado y frágil” cuerpo, por lo que los días de viaje se habían aumentado para dormir casi toda la mañana. 

Solamente se había levantado para desayunar, ojos somnolientos mientras veía a Hans alimentar a los gatitos, Ron a su lado haciéndola beber un té más ácido de lo normal. Cale se preguntó la razón por la que Ron parecía estar enojado esta mañana, pero al ver su sonrisa amable decidió que el saberlo tampoco era necesario.

(Ron había visto a su señorita salir en la noche, sola y solo protegida por una capa a reunirse con él claramente peligroso animal que estaba supuestamente entrenando. Los había vigilado desde lejos y había visto como el claramente peligroso y poco entrenado animal, la había llevado hasta su habitación, aprovechando el estado inconsciente de la señorita para quedarse a su lado. Ron ya había enviado a su hijo detrás del cucho, y por lo cansada que se veía la señorita esta mañana, debería unirse a su hijo por si acaso el animal olvidaba su lugar).

Había sido obligada por Camila para cambiarse a su ropa de viaje, la sirviente diciéndole que era imposible que se quedara todo el día de descanso en la habitación, después de todo después no habrían descansos hasta Puzzle City, por lo que debería de aprovechar ahora para estirar las piernas y descansar de forma adecuada.

Cale vestida con una vestido de verano blanco hasta los tobillos y un sombrero para protegerla, hizo pucheros hasta que encontró la sombra debajo de un árbol donde descanso mientras los dos niños en su forma humana jugaban cerca de ella. 

Cale aprovechaba esos momentos para peinar el cabello de On que llegaba hasta debajo de los hombros, le enseñaba a la niña peinados sencillos y cómodos para que pudiera jugar sin preocuparse por el. La niña había preguntado tímidamente si sabía hacer coronas de flores, por lo que en ese momento llevaba una de flores rojas que resaltan contra el pelo plateado que brillaba con el sol.

Al lado de ellas, Hong haría pucheros y reclamaría el regazo de Cale hasta que ella también pasar sus manos por el cabello tan rojo como el de ella. Aunque su cabello apenas rozaba sus hombros, Cale hizo una trenza corona que recorría toda la parte atrás de su cabeza, con flores blancas entrelazadas en ella por lo que Hong dejaría de hacer pucheros e iría a mostrarle a todos los que conocía.

Cale se divirtió bastante solo viéndolos jugar cuando no estaba durmiendo. La energía de los niños era bastante y eran pocas las veces en que podían estar en su forma humana. Cale decidió dejarlos jugar unas horas más, después de eso ambos tendrían que tomar una siesta después de comer para que esta noche estuvieran atentos en el ataque a la cueva donde estaba el dragón.

Para Choi Han, la escena era encantadora. Cale-nim sentada debajo del árbol y viendo a los dos niños que se persiguen uno al otro. En un momento, Hong corrió hacia Cale que lo recibió con los brazos abiertos y escuchó con calma lo que decía el emocionado niño mientras organizaba el cabello revuelto del niño. On se sentó y apoyó su cabeza en el brazo de Cale, las flores y peinados hechos por la noble anteriormente seguían en perfecto estado a pesar de que habían estado jugando anteriormente. 

Ambas tenían sonrisas idénticas mientras miraban a Hong.

Choi Han observó la encantadora escena en silencio hasta cuando una espada y múltiples dagas lo obligaron a abandonar su lugar. 

Beacrox y Ron lo observaban con ojos furiosos, las ropas de ambos estaban sucias por caer en una de las trampas que puso Choi Han.

El coreano simplemente les sonrió con inocencia antes de atacar lo más silenciosamente posible. La burla en su cara cuando comparó descaradamente su ropa prístina contra la que estaba llena de polvo de los dos.

Ignorante de la pelea a pocos metros de ella, Cale empezó a dormitar de nuevo con dos niños que trataban de peinar su largo cabello. 

 


 

Cale observó en el espejo la forma en que le quedaba el traje falso de la organización. Se sentía sorprendentemente parecido a su ropa de misión en Corea, solo que en Corea no tenía una capa.

Cale suspiro, lamentablemente no podía llevar siempre este tipo de ropa sin hacer que todos los que conocían la organización decidieran asesinarla. 

Choi Han entró por la ventana de Cale, pero antes de que pudiera decir nada, casi se cae ante la imagen delante suyo.

Cale-nim llevaba un familiar uniforme completamente negro con estrellas en su pecho. Los pantalones no estaban apretados en las piernas, pero en la cadera se ajustaban para mayor seguridad, por lo que hacía ver sus piernas largas y fuertes. Llevaba una camisa manga larga negra ajustada a su cuerpo (Choi Han no miro mucho más esa parte del cuerpo. No importa que, el respeto que tenía por Cale-nim como persona era mayor que su admiración por ella como mujer) y encima de todo la capa de la organización. 

“¿... Cale-nim?” preguntó finalmente Choi Han, su estado de confusión era notable en su cara. Miro a los dos gatos que estaban en la cama antes de volver a mirar a la pelirroja. “¿Vamos a hacer algo malo?”

Cale-nim giró para verlo con una sonrisa extraña (un dragón en una cueva sintió el deseo de comentar algo que nunca había visto y un príncipe heredero sintió un eminente dolor de cabeza) y le paso un traje con el diseño de la organización. 

“Vamos a hacer algo malo” Cale se giró y empezó a organizar su largo cabello rojo en una coleta que llegaba a mitad de su espalda.

“Vamos hacerle algo malo a Venion”

Ambos compartieron una sonrisa y Choi Han tomó el uniforme de la organización. 

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El dragón negro estaba acostumbrado a la oscuridad. 

O, podrías decir que no conocía nada más que ella.

El dragón negro sabia que era una existencia especial, destinada para ser sobresaliente entre las demas. Lo había sabido desde antes de salir de su cascarón. 

Este conocimiento venía con el conocimiento de como respirar y el de cómo mover su cuerpo. Era natural, no había otra forma de explicarlo.

Sabía por lo que decían los humanos que él era un dragón. Poderosos, fuertes y majestuosos dragones. Se suponían que eran tan superiores que la naturaleza permitió que ellos lo supieran de eso antes de incluso de nacer.

Y sin embargo, se encontraba atado por cadenas como si fuera algo menor a un dragón (él era inteligente, lo sabía, y sin embargo no conocía nada del mundo exterior. ¿Existía una especie destinada a ser atada? él quería saber, pero necesitaba salir para eso...ya no sabía si quería salir de aquí por libertad o si era por venganza). Su cuerpo estaba herido y las cadenas evitaban que se curara.

El peor de todos los humanos, el líder de todos ellos, había venido a comer mientras lo torturaban. Un hecho humillante pero era algo usual. Por mucho que él lo despreciara también era algo usual a este punto. 

Poderoso dragón o no, las humillaciones eran una vieja herida a este punto. 

Por eso no reaccionó demasiado a los gritos de los humanos afuera. 

¿Qué le importaba a él si un humano muere o no?

Solamente volvió a abrir los ojos cuando el aire se llenó de la niebla y el torturador principal cayó en el suelo. 

Había la figura de un humano, mujer, adivino por la figura del humano. 

La figura estaba oculta en negro, el único punto de color era largo cabello rojo. 

La humana se acercó y empezó a hacer algo con sus cadenas.

“No perteneces aquí” la humana dijo.

El volvió a cerrar los ojos.

¿Qué importaba? en las manos de un humano o del otro, eran todos iguales.

Y sin embargo, cuando fue acunado en los brazos del humano, se sintió… cálido.

Era la primera vez que sintió calidez.

Que sentimiento tan extraño.

El se quedó quieto, acurrucado por sus heridas y cómodo en los brazos de un humano.

Sabía que el sentimiento era momentáneo, que este humano lo llevaba a otro lugar para lastimarlo, todos los humanos son iguales.

Era la primera vez que sintió calidez.

El humano estaba hablando con otro, un hombre que destruyó las paredes de la cueva con sus puños y corría delante de ellos. Otras dos figuras, más pequeñas y no humanas estaban corriendo y hablaban entre ellos. 

Entonces el hombre destruyó la última pared de la cueva y de repente ya no estaban en la cueva.

El cielo era oscuro.

Pero estaban llenos de pequeños puntos de luz y uno grande; un gran círculo blanco que iluminaba la oscuridad de una forma en la que el fuego nunca lo podría hacer. 

El poderoso dragón miro el cielo por primera vez y se sintió… pequeño. De una forma que años de tortura no lo lograron. 

El humano que lo llevaba en brazos lo dejó en el suelo. Y olvido ese sentimiento por sentir la desconfianza contra el humano. 

Pero ese humano simplemente le dio medicina e hizo que le quitaran las cadenas que evitaban que su poder lo sanara.

“Soy libre” le dijo al humano.

“Eres un dragón, vive como uno” fue la respuesta del humano. Los humanos y las dos figuras se fueron. El único rastro de su presencia fue un dragón confundido y una bolsa llena de medicina.

El dragón entonces decidió seguir al extraño humano. Un humano que debía ser único en su especie, para no anhelar el poseer a un ser tan grandioso como el.

La observó dormir, las dos figuras pequeñas se volvieron rojo y gris que estaban al lado del humano. El mismo humano perdió el aura intimidante cuando perdió la ropa negra. 

Se veía débil. Incluso más débil que el poder de su pata.

El dragón se quedó cerca de ella. La vio viajar, dormir con dos gatos (o así los llamaron los humanos) que se convertían en humanos. La vio hablar con el hombre que destruía paredes (Choi Han) y otros humanos.

Trataba muy bien a los dos gatos que se convertían en humanos, los acariciaba, peinaba y dejaba dormir a su lado.

Él también quería eso.

El también quería que esa humana lo abrazara durante horas, con la misma calidez de esa noche, que estuviera dispuesta a escuchar todo lo que aprendió sobre el mundo ahora que era libre, que jugará con el, que lo dejara dormir a su lado, que esa mano que le dio medicina ahora pasara por sus escamas en busca de heridas porque se cayó mientras jugaba esas juegos que los dos gatos hacían en secreto.

Quería poder ir a su lado y no dudar en preguntar por las cosas que no entendía.

Porque podía, porque la humana le dio un lugar donde hacer lo que quisiera, un lugar en el que ser libre no significaba estar solo.

Cale, Cale Henituse. Era el nombre de la humana cálida. 

Estaba bien, al dragón le gustaba. No sabía qué significaba o la razón por la que ese era su nombre. Pero parecía ser muy parecido a la humana, era como si su nombre fuera solo para la humana.  

El dragón decidió que estaba bien estar cerca de la humana. También sabía que no había nada gratis, por lo que le dejo comida. A la humana parecía gustarle la comida, aunque no noto de quien era. 

La humana era débil, frágil y necesitaba ser protegida por otros numerosos humanos. Le gustaba la comida y dormir.

También era valiente, tan débil y se enfrentaba a los vientos poderosos sin pensar. 

El dragón decidió que debía quedarse a su lado y protegerla. Estaba bien quedarse con la humana.

Y Raon Miru supo que tomó la decisión correcta cuando se durmió en los cálidos brazos de su humana con sus hermanos alrededor de él y la voz de su humana hablando con el abuelo. 

Raon Miru estaba en casa.

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El viaje hasta Puzzle City fue bastante tranquilo.

El carruaje valió su precio, a pesar de las numerosas rocas en el camino de alguna forma se mantuvo estable, por lo que Cale y los niños pudieron pasar un viaje cómodo, ya sea durmiendo, leyendo o jugando a cualquier cosa que pudieran.

El único inconveniente que veía era el hecho de que Ron por alguna razón impedía que cualquiera que no fuera Camila, Beacrox o los gatos se acercaran a ella.

Ni siquiera Hans podía pasar el muro impenetrable con forma de Ron.

Ni siquiera  hablemos de Choi Han. Ron había tomado turnos con Beacrox, por lo que cuando uno de los dos estuviera con ella; el otro estaría “entrenando” con Choi Han…

A varios kilómetros de distancia. 

Pero si, había sido un viaje bastante cómodo y relajante, sin estrés o necesidad de preocuparse.

Y no, Cale definitivamente no estaba ignorando los animales que dejaban en el campamento todos los días, tampoco notaba que nadie sabía de dónde venía pero que Choi Han parecía feliz cuando recogía su próxima comida. 

Cale no estaba huyendo de sus problemas.

Porque necesitabas un problema para huir de ellos.

Cale llegó a Puzzle City con esa mentalidad.

Los dos gatos en su regazo se encontraban charlando emocionados. Ambos miraban las torres de rocas fuera de las casas con los ojos brillantes y le comentaban sobre las historias que sabían sobre la ciudad. 

Cuando se detuvieron frente a la posada donde se iban a quedar los siguientes días, los dos gatos maullaron emocionados.

“Parece que nuestros dos gatitos están felices de llegar a Puzzle City” Hans se rio, abrazando contra su pecho los dos gatos que seguían emocionados. Olvidando a Cale, Hans se apartó de la puerta sin ver la mano extendida de Cale.

“...” Cale lo miró, sintiendo una extraña mezcla de diversión e incomodidad. Antes de que pudiera bajar la mano extendida, una mano enguantada en cuero tomó la suya propia. Cale miro esa mano con sorpresa antes de reconocer al dueño.

Choi Han miró con una pequeña sonrisa mientras tomaba la mano más pequeña entre la suya. 

Cale ocultó una sonrisa detrás de una mano y permitió que el pelinegro le ayudará a bajar. 

Ron observó la escena con una sonrisa amable congelada.

El animal sin entrenar estaba cerca de su señorita. Su mano sucia tocaba la pequeña y frágil mano de su señorita. El hombre la observa con los ojos brillantes. Su inocente señorita, por supuesto, no lo había notado, demasiado ocupada ocultando detrás de su mano una sonrisa y el sonrojo de sus mejillas.

Ron y Beacrox compartieron una mirada llena de ira. 

La relación entre los Molan y la mayor de los Henituse era algo especial.

Cale Henituse, que en ese momento tenía 3 años, había visto a Ron y al adolescente Beacrox (que en ese momento tenía 15 años) y había decidido que lo único que quería era a esos dos. A la diversión de sus padres, podrías ver a la entonces única hija de la casa caminar detrás de cualquiera de los dos, persiguiendolos con sus pequeñas piernas.

Había tardado poco para que los dos se ablandaran y la agregaran a su estrecho círculo.

Por eso, durante años ellos habían sido de los únicos sirvientes que siempre estaban cerca de la señorita. Incluso después de la muerte de la condesa y la caída de Cale a su comportamiento de basura.

Ron siempre fue el que se encargó de todo, existían pocas personas que como él supieran tanto sobre sobre la vida de la señorita.

Ropa, comida, educación, salud, joyas, pasatiempos, accesorios, hábitos, religión, danza, canto, moda, personas permitidas a su alrededor, personas prohibidas, animales favoritos, miedos, peinados favoritos y rutinas de belleza e higiene.

Ron Molan estuvo con la señorita mientras desarrolló cada uno de estos, al principio con la ayuda de la condesa Jour, y luego de su temprana muerte, lo realizó solo. Asegurándose de que todas las necesidades de su señorita fueran resueltas antes de que ella siquiera notará que las necesitaba.

(La condesa Violan lo intentó al principio, pero solo falto un movimiento de incomodidad de la señorita para que Ron interviniera y se negara. La condesa aceptó de inmediato. Ron la respeto un poco más cuando vio su voluntad de respetar el espacio de su señorita).

En el momento en que Beacrox se convirtió en chef fue el único permitido cocinarle a la señorita, quien lanzaba la comida a cualquiera que no fuera ellos. 

Los tres terminaron comiendo juntos más de lo que la señorita comía con su propia familia.

(Deruth tardaría años en darse cuenta que su lugar había sido tomado por Ron y el dragón dorado Eruhaben y que su hija no importaba cuánto cariño le tuviera, no lo necesita de ninguna forma. Por supuesto, siendo el hombre distraído que era, solo lo noto cuando la mesada de Cale no fue tocada durante meses y que de alguna forma su hija ahora tenía una casa en el bosque de las tinieblas que él nunca había visto).

Beacrox había tardado aún menos tiempo que su padre en pensar en la señorita como familia, principalmente por el hecho de que la señorita había decidido que Beacrox era su nuevo compañero de tomar el té, un hecho que hizo que todas las tardes pasará al menos una hora con la señorita que lo alimentaba con todo lo de la mesa.

Puede ser o no que fuera una de las razones por las que decidió convertirse en chef.

Entonces si, la señorita siempre había sido apreciada por los dos, ya sea como familia (Ron afirmaba que incluso los cachorros eran partes de la familia) o como la amada joya de la familia.

Había sido protegida por ellos dos desde que la conocieron, desde pretendientes (niños arrogantes que solo veían la belleza de su señorita o la riqueza de su familia) a las familias asociadas al territorio que querían utilizarla para su propio beneficio.

Tanto Ron como Beacrox siempre han sabido que en algún momento Cale Henituse se iría y formaría su propia familia.

No significaba que podría ser cualquiera.

La señorita no solo poseía belleza y riqueza después de todo, si era la (hija) señorita de Ron, él no le permitiría nada más que lo mejor.

Su señorita poseía belleza para avergonzar a las otras mujeres del reino, una familia adinerada que la protegerá de cualquier daño, experta en todos los campos de artes y competente en las ciencias e incluso buena para crear estrategias para defenderse ella y a su familia.

(Había una razón por la que jugará durante mucho tiempo con su hijo a rescatar la princesa del feroz dragón. Beacrox era la princesa y Ron el dragón).

Por eso y por muchas otras razones, Ron se negaba a que su señorita terminara con alguien como Choi Han.

Claro, el animal era fuerte, lo suficientemente fuerte para defenderse de él y su hijo y recibir pocas heridas. Una hazaña que pocos pueden presumir. 

Por supuesto, el animal tampoco tenía mala apariencia. Su cara era estéticamente agradable y su cuerpo era fuerte sin verse demasiado musculoso.

Pero poco además de eso, ¿Dónde estaba su poder? ¿Dónde estaba su riqueza? ¿Dónde estaban sus logros? ¿una casa digna de su señorita? ¿su familia?

¿Y si los futuros suegros decidieron intimidar a su señorita? ¿Choi Han la defendería del ataque de sus padres?

¿Cómo era el historial médico de su familia? ¿Las relaciones personales de Choi Han?

¿Su familia tenía un enemigo que pudiera lastimar a la señorita? ¿El mismo Choi Han tenía a alguien buscando  venganza?

No, simplemente no.

Choi Han no cumplía con los requisitos necesarios para ser siquiera el pretendiente de su señorita. 

Y si se dejaba herir por él o por Beacrox, tampoco pasaría los requisitos para ser su caballero.

Ron estaba decidido a no dejar que ese animal se acercara demasiado a su inocente y protegida del mal señorita.

“Choi Han, los gatos y yo iremos a hacer unas compras. Solo seremos nosotros mientras todos organizan las cosas en la posada” Cale dijo, antes de girar en una dirección al azar, los gatos y Choi Han siguiéndola sin decir nada pero con ojos brillantes.

Si la señorita lo dejara, por supuesto.

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Cale realmente tenía una buena razón por la que estaba caminando por la ciudad de compras, había escuchado de Hans la historia de fantasía sobre las rocas, y si sus cálculos eran correctos (y generalmente lo eran), cierto Stan y cierta sacerdotisa loca deberían estar buscando cierto poder.

Cale ciertamente tenía buenas razones para estar dirigiéndose hacia esas torres, visitarlas y tal vez incluso dirigirse de inmediato a ese poder para conseguirlo antes que llegara Taylor Stan.

Pero en ese momento no se dirigen hacia las rocas. 

Cale miró y soltó un suspiro cuando vio la mirada confundida de Choi Han y los dos niños.

Específicamente, suspiro por las ropas desaliñadas de los tres.

Aunque Cale se había encargado de conseguirles ropa a los niños, y una capa más resistente a Choi Han, todo se había comprado de forma apurada para el viaje, ciertamente no con la calidad de la ropa que ella quería para los dos niños o Choi Han. 

La capa de Choi Han estaba sucia, a pesar de los esfuerzos del otro por evitar que el polvo del camino lo tocara. Los dos niños se encontraban un poco mejor, aunque no sucios, sus ropas eran o demasiado grandes o demasiado pequeñas.

Por lo que no era raro que la noble decidiera llevarlos a comprar ropa.

Los transeúntes definitivamente admiraron la forma en que estas tres personas seguían como patos bebés a su madre.

Cale ciertamente llamaba la atención sin intentarlo. Llevaba su largo pelo rojo con una simple moña que recogía la mitad superior; al final había pequeños rizos hechos por Camila en un momento de aburrición del viaje. Llevaba un vestido blanco y encima un chalé crema que evitaba que la piel blanca se quemara, un sombrero de playa evitaba todo el sol en su cara.

Parecía una típica turista. 

Ciertamente era hermosa, ayudada por el viento (sin que nadie lo supiera, los elementales se reían por las caras de las personas alrededor y siguieron jugando con el cabello de la dama que olía a madera), el largo cabello se movía de forma elegante detrás de ella, y jugaba con la luz del sol como si todo fuera planeado para maravillar a todos los que presenciaron la escena. Su cara estaba en un gesto de indiferencia mientras caminaba, sin mirar a nadie, concentrada en encontrar una tienda que le gustara.

Además de eso, detrás de ella estaba un hombre que al parecer era su caballero. El hombre era guapo con su cabello negro y ojos de igual color. Llevaba una sonrisa amable mientras miraba a la mujer pelirroja. Apretando su mano, un niño con el cabello rojo miraba alrededor con ojos adorablemente abiertos, pero por cada cinco miradas que hacía volvía a ver a la mujer, como si no quisiera perderla. Sus mejillas sonrojadas y enorme sonrisa lo hacían ver adorable.

Una niña que parecía un poco mayor se acercó corriendo a la mujer. La mujer la miró con indiferencia pero ofreció su mano a la niña de cabello plateado. Las dos caminaron de la mano, la niña miraba fijamente a la mujer, como si estuviera encantada por el simple gesto. Con sus ojos dorados brillando, más de una persona pudo evidenciar ciertos gestos parecidos a la mujer, y los que no lo eran.

Miraron al hombre que caminaba detrás de ella y se veía alegre simplemente siguiendo a la pelirroja con el niño de cabello rojo.

Mismo cabello rojo de la mujer.

Y sin embargo, la mujer claramente tenía un comportamiento aristocrático, una especie de aura que exige respeto y exudaba elegancia como si fuera perfume. Mientras que el hombre y los niños, aunque increíblemente hermosos, parecían estar más relajados, y tienen un aura mucho más relajada y amable.

Con una cara de entender algo, todos miraron a la supuesta familia de compras con cariño y ojos como estrellas. 

Un artista que había perdido su inspiración por años de repente salió corriendo a su casa, diciéndole a las pocas 

personas que estaban con él que tenía que ir a crear.

Un escritor que estaba revisando un manuscrito con irritación en una cafetería, de repente se encontró con la idea de una nueva historia. Una que coincidentemente tenía la historia de amor entre una noble y un plebeyo y todas las dificultades que tuvieron que pasar para estar juntos como familia.

Sin que Cale o sus acompañantes lo notaran, la llegada del grupo había ocasionado que la plaza enloqueciera con sutileza, todos demasiados fascinados con ellos para pensar en romper el ambiente relajado de ellos.

“Entremos a esta” la mujer dijo, un dedo pequeño y balnco señaló a una tienda de ropa famosa, en este momento tienen en exhibición la ropa de niños. 

La siguieron sin decir nada dentro de la tienda y se perdieron de vista de repente.

La plaza entró en caos mientras todos hablaban de la hermosa familia que acababan de ver.

 


 

Cale estaba sentada en un sofá mientras tomaba su té dulce. Detrás de ella estaba de pie Choi Han, quien había rechazado el asiento.

On y Hong se encontraban de pie y con los brazos extendidos, dejando que las dependientas los midieran.

Al principio, la había querido rechazar a los niños, pero una mirada enojada de la claramente noble había solucionado eso y creado que fueran especialmente amables con ellos.

“Necesitamos ropa para salir todos los días, algo elegante, ropa para que puedan jugar y entrenar y ropa de dormir” ordenó Cale, había dejado la tasa en la mesa y miraba las páginas de una revista con ropa de hombre. “On, Hong” llamó a los dos niños sin mirarlos, por lo que no noto la forma en que la veían como si fuera lo mejor de toda la habitación; “estas personas te van a llevar a elegir colores y telas que te gusten. Puedes elegir lo que quieras y después regresan para elegir los diseños que nos enviaran a la capital”

“¡Si!” ambos niños exclamaron emocionados. Cale dejó escapar una sonrisa satisfecha ante eso.

Esta vez miró hacia las dependientas, “cualquier tela y color que ellos quieran será seleccionado, me gustaría que lo trajeran para verlo o una muestra para que pueda ayudarlos a elegir ropa adecuada. También necesitamos al menos dos conjuntos de ropa para salir previamente hecha, pues la otra ropa deberá ser enviada a la capital”

Las dos adolescentes le indicaron que entendieron antes de llevar a los dos niños a recorrer los diferentes libros llenos de pedazos de telas.

A la dueña, que en ese momento estaba dejando un plato de dulces en la mesa delante de Cale, dijo, “tambien necesito las medidas y ropa para el hombre detrás mio” Cale ignoró de forma experta el estremecimiento de Choi Han, “necesitará ropa de viaje, entrenamiento, al menos dos capas negras resistentes y algo de ropa elegante. En su mayoria le gusta vestir de negro, por lo que cualquier adorno debe ser sencillo y combinar no importa con que lo combine” 

“¿Cale-nim...?” El tono de Choi Han era de confusión y de protesta. 

Sin mirarlo, Cale volvió a concentrarse en los dibujos de ropa de niños en sus manos. “Si vas a ser mi compañero, deberías vestirte como uno, ¿no?” dejo el separador en un vestido que pensó que se le veria bien a On, y continuó pasando páginas, “además, cualquier empleado de la casa recibe provisiones cuando hacen viajes por órdenes de la familia”

Por corto que sea su tiempo como caballero de la familia, todavía debe ser tratado como uno. Ese fue el pensamiento de Cale. 

Choi Han la miró como si fuera a llorar antes de asentir y seguir a la dueña de la tienda.

Que amable es Cale-nim, pensó Choi Han, incluso me llamó su caballero antes de que empezáramos a organizar la ceremonia.

Como podemos ver, esos dos, no estaban para nada conectados.

 


 

El trío conformado por dos niños gatos y un hombre de otro planeta observó con fascinación y horror como Cale-nim discutía con las otras mujeres y un hombre que llegó de la nada con manchas de pintura en su camisa blanca.

En las manos de todos se encontraban diferentes diseños, y muestras de colores.

La dueña frunció el ceño hacia el extraño hombre, “¡Obviamente a esta encantadora señorita le quedarían colores suaves, para resaltar su belleza inocente!” sostuvo delante de On tela de color rosa suave de los colores previamente elegidos por la niña.

El hombre extraño frunció el ceño, aún más enojado, “¡Colores oscuros, para resaltar su cabello como que brilla como la luna!” sostuvo una tela negra y la extendió frente a los dos hermanos, “¡Colores oscuros, y resaltaremos el cabello de ambos con ropas iguales!”

Una de las dependientas, una adolescente rubia con pecas cruzando su nariz los miró, “¡Colores cálidos para el niño y colores fríos para la niña!”

La otra dependienta que simplemente observaba, finalmente habló, “un conjunto de opuestos” alzó una ceja rosa mientras los observaba. “Se verán adorables” , asintió.

Cale puso su mano contra su frente, en frente de ella todos las telas y colores elegidos por los niños. Observo todos los diseños que ya había discutido con los niños, antes de simplemente levantarse del sofá, “todos los diseños hablados se harán”

Todos quedaron en silencio, claramente sorprendidos por esta demostración de fuerza y arrogancia de la noble.

Cale se vio satisfecha por este silencio, “ahora”, indicó, “pasaremos a la ropa de Choi Han” señaló al espadachín que sonrió con timidez.

Los gritos volvieron a estallar en la tienda.

“¡Camisas que aprieten sus hombros y pantalones anchos!” el pintor grito, una mano cayendo en la mesa y fuego hirviendo en sus ojos.

“¡Camisas blancas anchas con cuellos bajos y pantalones apretados!” grito la dependienta de pelo rosa.

“¡Ropa apretada solo en los puntos importantes!” la dueña grito, en su mano un dibujo con un traje que se parecía bastante a lo que Cale se imaginaba llevaban los modelos en su mundo original, “ropa no tan apretada pero que resalte su físico”

Cale observo a la chica rubia que estaba en silencio, la adolescente, al notar su mirada, simplemente se encogió de hombros “Se verá guapo con todo”

Cale se tomó unos pocos segundos para apreciar a esta adolescente que podía ver el aura de protagonista de Choi Han.

El mencionado se sonrojo cuando escuchó la conversación entre las dos, y se rasco la mejilla avergonzado. 

“Usaremos estos 3 diseños para ropa diaria, estos 2 para la ropa elegante y las capas se realizarán con las dos telas que él lleva en brazos” ordenó Cale, quien anteriormente había recibido el permiso de Choi Han para elegir por el. 

Todos dejaron de pelear al notar que estaba decidido desde el principio.

Cale término de organizar los últimos detalles con las personas de la tienda, dando la dirección donde deberían enviar la ropa. La dueña, que a este punto ya pensaba en la mujer menor como una amiga, ofreció ir ella misma con la ropa para asegurar su calidad y el organizar los posibles últimos detalles.

On y Hong se encontraban mirándose frente a un espejo, ambos se reían en sus manos mientras disfrutaban sus nuevos atuendos.

On llevaba un vestido de tirantes blanco, una cinta azul clara envolvía su cintura y formaba un lindo arco detrás de ella. Un chalet parecido al de Cale también envolvía sus hombros para protegerla del frío. Su pelo suelto estaba organizado en pequeñas coletas que caían debajo de sus hombros. La niña sonreía mientras daba pequeñas vueltas, disfrutando la forma en la que la tela del vestido se hinchaba y la envolvía.

Hong por otro lado tenia unos pantalones negros hasta la rodilla, una camisa blanca y encima un chaleco tan rojo como su cabello que estaba abierto, en el rojo material habia hilo que formaba hermosos patrones que se asemejaban a flores. El niño jugaba con los adornos en su ropa con asombro, de vez en cuando le susurraba a su hermana cuando encontraba algo interesante.

Choi Han se encontraba detrás de Cale, aunque vestía su atuendo de siempre, se veía especialmente feliz. Esta escena, de Cale-nim siendo amable tanto con los niños como con él, sin importarle cuanto dinero gastara en ellos para hacerlos felices y que estuvieran cómodos. Estas acciones tan sinceras solo ocasionaron que su determinación de ser un caballero adecuado para Cale-nim, lo suficiente para proteger a la frágil físicamente pero fuerte de corazón noble.

Cale, por otro lado, se encontraba satisfecha, aunque no fue una cantidad que hiciera un hueco en sus finanzas (su padre le había dado una cantidad generosa para gastar en la capital, diciendo que era por si deseaba algo en su viaje), seguía siendo una cantidad grande, lo que la ponía de buen humor.

Tan satisfecha como estaba, Cale salió de la tienda con una sonrisa enorme en su cara.

“¡Tu!” un grito repentino los sorprendió a ellos y a todas las personas de la calle. 

Era una mujer con el pelo negro corto, vestida totalmente de negro. Llevaba a un hombre en silla de ruedas que sonreía con calma mientras observaba con curiosidad sin disimular a la sorprendida Cale.

Cale sintió como su sangre bajaba de su cara.

“¡Tú eres la mujer!” la mujer extraña corrió hacia ellos. Choi Han, en un instante estaba delante de ella, en su mano su espada y la otra estaba puesta de forma protectiva delante de Cale-nim. On y Hong, al ver la situación, se acercaron y tomaron las manos de la pelirroja, una mueca amenazadora en sus caras, un comportamiento que era puramente su instinto como gatos.

“¡El dios de la muerte sigue hablando sobre ti!” la mujer comentó. Hubo un extraño silencio a su alrededor, “¡no me ha dejado dormir por días! ¡se ríe y me dice que te busque!”

Todas las personas en la calle miraron con ojos abiertos la situación y Cale supo que perdió su oportunidad de escapar sin crear rumores.

“Tenemos que irnos” le susurró a los niños.

Apretó su agarre en las manos de los niños e hizo una seña a Choi Han. El espadachín asintió, entendiendo el mensaje.

“1”

Cale miró brevemente los zapatos de los niños, asegurándose de que pudieran moverse con ellos

“2”

Choi Han guardó su espada y se acercó a Cale.

“3” 

Todos se movieron en el mismo momento.

Ambos niños se soltaron de Cale y corrieron en la dirección opuesta de la mujer que gritó con alarma al verlos moverse. Choi Han corrió y con un movimiento practicado cargo a Cale entre brazos y siguió a los niños.

Cage y Taylor solo pudieron ver como el grupo desapareció entre la gente que solo podía mirar con confusión. La mujer pelirroja los observó sobre el hombro del hombre que la sostenía, con aparente indiferencia y elegancia...

Se despidió de ellos con la mano.

Los dos amigos se miraron en silencio antes de estallar en carcajadas.

“Creo que ella tampoco quiere nada que ver con el dios de la muerte” dijo entre risas Taylor. 

“¡Ha! es lo que se merece ese maldito por no dejarme dormir durante días” respondió Cage, se sostenía por la silla, una mano en su estómago por la risa, “ni su nueva favorita lo quiere”

Ambos conversaron, olvidando la confundida pero asombrada multitud.

Surgiendo el primero de los muchos rumores y malentendidos que se formarán sobre Cale Henituse.

Chapter Text

Cale observo con calma la forma borrosa de los edificios y personas a su alrededor, escuchando con miedo los gritos de las personas que los veían y solo sabía que Ron y Camila iban a escuchar toda la situación, si no es que ya la conocían; uno es un asesino/ninja y la otra era una sirviente extrañamente competente, por lo que Cale no negaría esa posibilidad. 

“Choi Han” Cale habló, su tono era extrañamente vacío. Aunque normalmente se preocupa por la obvia molestia de su señora, Choi Han ya tenía idea de porque estaba reaccionando de esa forma; por lo que solamente redujo la velocidad y tarareo para que su señora supiera que estaba escuchando. “Tengo hambre, vamos a una cafetería” 

“Si”

Los dos gatos, que se acercaron cuando vieron que la velocidad bajaba, maullaron alegremente ante la idea.

“Bájame” ante la orden, el espadachín simplemente se detuvo y bajó a la pelirroja. Afortunadamente, habían parado en una calle vacía, por lo que nadie los había visto. 

Hong saltó a los hombros de Choi Han y sin dudarlo, se convirtió en un niño. Choi Han, quien a este punto, se había convertido en niñero experto, usó sus manos para asegurar al niño y esperó en silencio las demás órdenes.

On, quien había planeado hacer lo mismo que su hermano, dejó escapar un bufido enojado, pero volvió a apretar la mano de Cale, alegre de que al menos tuviera a la pelirroja para ella sola.

El grupo de cuatro caminó por algunas calles más, los niños contaban las historias que conocían de la ciudad, a lo que los dos adultos escuchaban a medias y agregando sus aportes aquí y allá.

Cuando finalmente alcanzaron una tienda pequeña que parecía tener comida decente, Cale sabía de memoria casi todas las historias de la ciudad.

Un conocimiento para nada necesario, pero que igual tenía.

Así que pasan las siguientes horas de esa forma. Los niños comen, en su mayoría postres porque Hans ya los alimentaba lo suficiente con comida de sal y porque Cale tenía que admitir que el pastel de chocolate si se veía delicioso.

(Y, además de eso, con tanta crema que fácilmente podría ensuciar sus caras. On y Hong compartieron una mirada. Ambos niños estaban dispuestos a utilizar cualquier truco para que Cale los mimara y no tenían miedo de aceptarlo; aunque no fueron años, todavía habían pasado varios meses como ratas callejeras, ambos sabían que el orgullo no siempre te gana lo que ser lindo podría darte, ejemplo, ser mimados por Cale)

Cale, en cambio, había aprovechado la rara oportunidad de beber un té dulce y tratar de pensar sobre lo que estaba sucediendo.

¿Quienes eran esas personas? ¿cómo la conocían?

¿A qué se refería con el dios de la muerte?

Cale no se engañaba, después de todo ella ya sabía quienes eran esas personas.

La sacerdotisa loca Cage y el anterior heredero del marqués Stan Taylor Stan.

Si Cage, una persona amada por su dios, decía que este estaba hablando de ella en sus sueños, lo más probable era que fuera ese dios quien la trajo aquí, o al menos sabía el porqué de su situación.

Sin embargo, Cale no estaba interesada de todas formas, los porqué y el cómo de su situación no era relevante, si tuviera que cumplir una misión o algo parecido, lo que sea que la haya traído le hubiera avisado.

Cale no estaba dispuesta a entregarse más trabajo por buscar respuestas a preguntas que no tiene.

Así que Cale bebió su té, y limpio las caras de los niños mientras fingía no ver cómo un pedazo de pastel un poco apartado desaparecía.

Si existe algún problema, que alguien más lo resuelva, Cale iba a buscar un último poder y resolver lo de las bombas antes de irse de vacaciones.

 


 

Ahora, aunque Choi Han era nuevo en todo el asunto de ser un caballero, él tenía algunas cosas claras, que, al final, solo podían resumirse como su lista de prioridades.

Proteger a Cale-nim de todo peligro, no solo físico, pero también mentalmente y emocionalmente

Obedecer las órdenes de Cale-nim

No avergonzar a su señora con comportamiento indigno

Era una lista bastante corta, que aunque estaba llena de Cale-nim, la misma pelirroja no parecía interesada en hacer su vida difícil, haciendo que luche en cumplir esas reglas.

La misma noble estaba decidida en nunca lastimarse, aunque de forma bastante ingenua, ya que confiaba en que esos débiles soldados y caballeros la protegieran de forma correcta. Por otro lado, tenia a los dos asesinos y a Choi Han para protegerla, por lo que no era del todo tonto.

Las órdenes de Cale-nim, que eran pocas entre ellas y únicamente hechas para el bienestar de alguien, ya sea un desconocido en peligro como el dragón o el mismo Choi Han, eran cosas que él mismo Choi Han haría sin pensar si no tuviera ahora su lealtad y probidad en la joven noble. No eran tareas que les disgusten, además de eso, eran tan pocas y habladas con un tono frío pero tan amable que en ocasiones Choi Han olvidaba que eran órdenes y no favores.

Además de eso, la condesa se había encargado de enseñarle a Choi Han todo lo necesario para alguien en el puesto de caballero, después de todo, sería el hombre con el que la señorita tendria mas contacto aparte de su padre y (posiblemente) futuro esposo (lo que era un pensamiento que Choi Han desarrollaría otro dia, cuando la idea no le hiciera sentir tan incómodo). 

Por lo tanto, al día siguiente mientras la señorita estaba caminando por la montaña supuestamente solo seguida por el, ambos fingiendo que no sabían del dragón que los seguía (y él fingía desconocer la presencia del asesino), Choi Han se encontró… dudando.

Por lo que había descubierto en este tiempo con su señora, Ron había sido una constante a su lado, encargándose de asuntos que deberían ser resueltos por la madrastra de su señorita; o los que deberían ser resueltos por el conde. (Choi Han se saltó la forma en que sonaba como si Cale-nim, su señora, fuera descuidada por el conde y tal vez la condesa. Si presenciaba algún tipo de comportamiento extraño, se encargaría de eso en ese momento).

Algunos de los sirvientes, cuando aprendieron o no criticar a su señora donde él pudiera oírlo, incluso dijeron que era como un padre sustituto; después de todo, no es necesario ser parte de la familia para ver la forma en la que en ocasiones el dolor nublaba la vista del conde cuando veía a su hija mayor.

Ron y Beacrox son los únicos que siempre han estado de su lado, sin importar los rumores sobre ella. Así mismo, la señorita siempre parece tener debilidad por ellos dos. 

Fueron las palabras exactas de una de las sirvientas que trabajaban en el área de la cocina, y por lo tanto, había tenido la oportunidad de ver la interacciones entre los tres. Por supuesto, en su puesto de sirviente, nunca podría decir que parecían ser una familia mucho más que con los señores de la casa.

Considerando eso, Choi Han dudaba en decirle algo a su señora sobre los Molan, no queriendo decir algo que la lastimara.

Por otra parte, su señora era alguien inteligente, por lo que no decirle ese tipo de información importante en consideración de sus sentimientos, parecía como si él pensara que ella no podía tomar sus propias decisiones.

“Cale-nim”

La pelirroja lo miró por el rabillo del ojo, una mano apenas levantando su vestido tratando de evitar que se enredara con las ramas del bosque.

“¿Qué?” fue su respuesta, la mano en su brazo apretando para hacerle saber que estaba escuchandolo

“Me voy mañana”

“Lo se, yo fui quien te dijo que te fueras mañana”

Ambos hicieron contacto visual, Cale-nim esperó pacientemente a que organizara sus pensamientos. Otro de los rasgos que Choi Han estaba empezando a amar de ella, que siempre estaba lista para escuchar pero nunca exigía información.

“He estado debatiendo esto por un tiempo, pero tengo algo que decirte”

La noble levantó una ceja roja pero esperó en silencio, ambos se habían detenido en el punto donde deberían separarse. 

“El  señor Ron es una persona peligrosa” 

Un breve estremecimiento y una mirada que Choi Han no podía entender pasó rápidamente por los ojos de Cale-nim, pero rápidamente se ocultaron bajo la máscara de indiferencia que era usual en su señora.

“¿Lo es?”

Choi Han por supuesto notó la falta de sorpresa o confusión en la noble, ¿No te sorprende? Tiene un peligroso hedor a sangre. Es una persona fuerte que ha derramado mucha sangre. Al principio, pensé que Cale-nim ya lo sabía y todavía tenía al señor Ron a su lado”

Pero por supuesto, de haberlo sabido, debería de haberle ordenado el ayudarlos a rescatar el dragón, por lo que el espadachín había decidido que la pelirroja desconocía este hecho, algo que había sido negado por la reacción de la noble.

“No sabía que Ron era tan fuerte” fue el comentario despreocupado de Cale-nim para la eterna confusión de Cale-nim, “por supuesto, conozco que todos los sirvientes de la mansión son algo fuerte, pero para que Ron te ponga nervioso, eso debe significar que es bastante fuerte”

“¿Todavía dejaras que se quede, después de saber que es realmente peligroso?”

La pelirroja lo miró con una leve sonrisa, como si algo le divirtiera sobre las palabras de Choi Han.

“Tanto tu como Ron”

“¿Perdón?”

“Si Ron es tan peligroso como dices, ¿porque no has hecho algo para alejarlo?”

“Yo...” Choi Han abrió y cerró la boca varias veces en la imitación de un pez, “probablemente porque no te ha hecho nada” dijo finalmente.

Cale-nim lo observó con calma, la noble sabía que Ron nunca había lastimado a nadie (al menos, no a nadie que fuera una amenaza para ellos), también conoce, que a pesar del disgusto de Ron por Choi Han en el libro (uno que pareció seguirlo ahora que estaba ella aquí) lo había ayudado a prepararse para el viaje e incluso a conseguir una espada.

“Ron ha sido mi sirviente desde que tengo memoria” no era falso, después de todo, desde que Kim Rok Soo conoce a Ron, ha sido el sirviente de Cale, “¿lo odias?”

“No realmente, simplemente pensé que era algo que debía de informar, al ver que es tan peligroso”

“Tu y Ron son iguales” Cale miro a los ojos a Choi Han, su cara indiferente “tú también eres fuerte”

“Ah” Choi Han finalmente entendió.

“Ambos son fuertes, pero también ambos decidieron acompañarme, son libres de ir y venir como quieran, no me pondré en la posición de impedir que hagan lo que deseen, ya sea irse o regresa conmigo” la mano que previamente estaba en su brazo se liberó y acaricio su mano como un consuelo silencioso, “Ron es mi sirviente mientras quiera hacerlo, igual que tu eres Choi Han, mi caballero mientras quieras serlo” 

La noble no espero a que sus palabras casuales, pero tan conmovedoras se compresieran antes de decidir que ya era hora de irse. Con una orden de no seguirla y con su coleta moviéndose con el viento detrás de ella, dejó a Choi Han para lidiar con su sorpresa y un asesino que estaba igualmente confundido pero mejor en ocultarlo.

Choi Han tuvo tiempo de pensar en las palabras de Cale-nim y su significado mientras la esperaba, aunque todo su análisis había sido descartado cuando vio a su señora regresar con su vestido sucio y su cara algo manchada por la tierra. 

Al día siguiente una Cale molesta  miraba a un tímido espadachín con todo el reproche que pudo.

“¿Vas a irte así?” la pelirroja observó con descaro la pequeña bolsa que llevaba y su espada. Al menos lleva la capa que le regale, pensó con orgullo la noble.

“Si” 

Cale quiso suspirar ante la confusión del hombre delante de ella, únicamente fue evitado por el hecho de que la mirada puntiaguda de Camila en su cuello le recordaba que mientras estuviera en público y lejos del territorio Henituse se supone que debe comportarse como una dama. 

Con algo que se llamaría elegancia si Choi Han no pudiera ver la exasperación en su cara, Cale le entregó una bolsa de tamaño decente a Choi Han.

Un pequeño sonrojo cubrió el puente de la nariz de Cale cuando vio cómo la mirada de asombro del espadachín ante el contenido de la bolsa que había preparado para él, “¿Que? ¿No lo quieres? si no lo quieres puedes tirarlo” Cale ignoro que el pelinegro nunca había dicho nada como eso y se apartó para poder regresar a la posada, “adiós” fue lo último que dijo la orgullosa noble.

“Volveré pronto” Cale observó por encima del hombro la sonrisa que Choi Han le estaba dando, sintiendo que su cara se calentaba un poco más ante el hecho de que su indiferencia no había engañado al hombre. 

Choi Han, quien estaba llegando a conocer a Cale-nim, sintió que su respuesta y timidez eran propias de su señora. Sabiendo que no debía molestarla más, terminó de despedirse de las pocas personas que habían salido para verlo irse (incluyendo, aunque de mala gana, a los Molan). No pudo evitar sonreír al ver el cabello rojo de su señora en la ventana abierta de su habitación, con una última reverencia a la figura de su señora(que recibió el asentimiento de aprobación de Camila, que podía contarse como el de la condesa), Choi Han se fue con paso animado, casi eufórico por la sensación de tener personas esperando su regreso y su señora que era extremadamente cálida para alguien que fingía ser fría.

Choi Han debía de regresar pronto, quería estar cerca el día en el que el dragón decidiera quedarse con ellos.

 


 

El día después de la partida de Choi Han, el grupo volvió a carretera, por lo que de cierta forma era fácil ignorar el extraño vacío que había dejado la ausencia de Choi Han.

Como era usual, el día lo paso escuchando la charla de los niños, durmiendo o incluso hablando con Camila.

Los problemas solamente llegaron cuando decidieron aprovechar la luz del día que quedaba para preparar el campamento.

“Disculpe, si está bien ¿podemos compartir una parte de su campamento?” 

Un carruaje llegó y el conductor se acercó para hablar con el vice-capitán.

En otras ocasiones, el vice-capitán solía ser una persona amable que mientras no se le ordenara, no dudaría en ofrecer amabilidad a compañeros viajeros.

Sin embargo, el escudo de la familia Stan estaba claro a pesar de la falta de lujos esperados de la familia de un marqués. Sin que los caballeros lo notarán, todos se acercaron para proteger el carruaje donde su señorita estaba esperando a que terminaran de organizar todo antes de bajar, este hecho, sin embargo, no fue ignorado por ninguna de las personas que acababan de llegar.

Taylor Stan suspiro pero aceptó su destino, por lo que parecía del lujoso carruaje y del escudo de una tortuga, la persona que no bajaba debía de ser Bastian Henituse o incluso Lily Henituse, por lo que no era extraño que se negaran acercarse a él; la posición de ellos estaba ya lo suficiente en peligro sin necesidad de acercarse a él.

Un fuerte suspiro se escuchó dentro del carruaje, como si fuera una señal, Beacrox se acercó para abrir la puerta y ayudar a que la señorita se bajara.

Al lado de Taylor, Cage dejó escapar un grito ahogado, haciendo que los caballeros Henituse la miraran con desconfianza. Taylor la sujeto, ya habían asustado a la noble en la ciudad, no era necesario el asustarla ahora que estaba dudando si ayudarlos o no.

Cale, quien estaba decidida a fingir que no sabía ni conocía a nadie, hizo una señal silenciosa a Ron para que terminaran los preparativos necesarios para que ella pudiera encerrarse en cuarpa, un lugar donde sería extremadamente grosero si alguien mas se acercara; entendiendo todo, Ron se inclinó antes de ordenar a los soldados esparcidos alrededor en susurros.

“¿Cual es el nombre de tu maestro?” fue su pregunta descortés, los caballeros la rodearon lo más sutilmente que pudieron, una mano amenazadora en sus espadas demostraban que no confiaban del todo en el otro grupo.

“Soy un vasallo de la familia Stan, y a quien sirvo en este momento es a Taylor Stan” el conductor se veía nervioso. Cale lo entendió, después de todo, eran cinco caballeros de los mejores que tenía que ofrecer el condado Henituse al caballero nervioso que observaba la situación al lado del carruaje.

Sin embargo, casi todos los de la familia Stan se sorprendieron al notar que todos se relajaban al nombre de su maestro, cuando solía ser al revés.

“Pueden quedarse si lo desean” Cale asintió, sin esperar respuesta del conductor, giró para mirar a Hans y en consecuencia al vice-capitán quien estaba a su lado, “Hans, ayúdalos con cualquier cosa que puedan necesitar. Organiza una comida para todos ellos y que su campamento esté al lado del de nosotros. No me busques, encargate de todo” con esa orden final, Cale se acercó al carruaje y fingió indiferencia a los rostros sorprendidos de Taylor y Cage.

“Es un placer conocerlos, soy Cale Henituse” realizo una breve reverencia, “aunque nos acabamos de conocer, deben de disculpar mi comportamiento, estoy cansada del viaje, podremos hablar mejor mañana antes de seguir el recorrido” una mirada de reojo a Cage, “por supuesto, si esta vez no deciden gritar cosas aterradoras cuando me vean”

La pelirroja hizo otra breve reverencia antes de prácticamente huir a donde Ron la esperaba donde estaba todo listo para que ella pudiera fingir que no estaban cerca y que estaba en su carpa es por voluntad propia y no por miedo.

 


 

Taylor tenía que decir que el grupo de Cale Henituse era… divertido, aunque extraño.

Cuando notó que había otro grupo donde podían, de forma sutil aunque descarada, aprovechar los recursos de los otros viajeros, estaba preparado para el rechazo o las burlas.

Lo que no esperaba eran varios caballeros preparados para pelear si eran una amenaza.

Tampoco que la hermosa pelirroja a la que Cage hizo huir en los braos de un hombre con el cabello negro fuera la que estuviera en el carruaje.

Tampoco a que ella los saludara, ordenará que los atendieran bien y huyera a la zona que estaba sospechosamente custodiada.

En todo caso, tampoco su extraña reacción de cansancio pero no de sorpresa cuando vio el animal muerto.

Cale Henituse era la persona más extraña que había conocido, tranquila de una forma que hablaba más de pereza que de autocontrol, y era apreciada para alguien que se veía tan fría (Taylor sospechaba que era más bien una fachada, eso era lo único que explicaba porque dos gatos decidieron que alejarse más que unos pocos metros de la pelirroja era imposible).

Otra cosa curiosa es que la desconfianza inicial e incluso la que aún permanecía en un grado mucho más leve, no se debía a él…

Se debe a que al parecer su hermana había sido espeluznante con la señorita Henituse.

Taylor podía adivinar la razón sin tener que pensar mucho, después de todo su hermano nunca había ocultado su gusto por las cosas únicas y por las cosas hermosas.

Cale Henituse era ambas.

Antes de la muerte de la anterior condesa, Cale Henituse había sido una de las damas con la mayor esperanza en el futuro, su familia venía con dinero y poco o ningún enemigo, la misma joven era supuestamente bastante inteligente y había participado en varios de los concursos o presentaciones en el condado, por lo que tenía cierta fama y reputación. Todo eso envuelto en un paquete bonito.

Después de la muerte de la anterior condesa… había cambiado bastante, su talento musical y académico parecía desaparecer mágicamente, su reputación empeoraba con cada acto que se consideraba grosero. Llegó al punto donde el hijastro del conde parecía ser la opción más sensata para el condado. Sin embargo, no había conocido la primera persona que pudiera negar que seguía siendo la flor del condado, algunos incluso diciendo que si mejorara su personalidad, podría llegar a ser la del reino.

Ciertamente, era lo suficientemente única para que el dios de la muerte decidiera que molestaría a Cage con imágenes de la pelirroja. Quien, además de eso, había regañado a Cage por asustar a la noble, haciendo el intercambio de que Cage dejaría que todo siguiera su flujo mientras que el mismo no la molestaría este mes si no era una emergencia.

Con eso en mente, su hermano probablemente la vio y decidió que la quería y fue espeluznante al respecto, haciendo que todos los que la rodearon decidieron protegerla del más mínimo peligro.

Cale Henituse era interesante, pensó Taylor, y mucho más que un hermoso paquete; continuo el pensamiento cuando hicieron el trato para que ella los llevará hasta la capital.

Parece que no va a ser fácil que mi hermano la encierre y escoba, al menos, no sin que la mitad de los caballeros lo atacara mientras uno de ellos pide refuerzos.

Esa idea solo pareció crecer cuando lo ocultó sin esfuerzo de su parte en la entrada de la capital y se separó sin mirar atrás.

“Que interesante” Taylor y Cage se miraron con sonrisas iguales en sus rostros. 

Era emocionante lo mucho que solo una pequeña persona podía cambiar con su sola presencia, por otra parte, Cale Henituse no parecía ser tan pequeña.

Chapter Text

Venion Stan no era una persona particularmente paciente, era obvio para cualquiera que lo viera y lo conociera un poco.

Entonces, cuando decidió que quería poseer a la mayor de las Henituse ya había formado varios planes para tenerla cuando se subió a su carruaje.

Desde secuestrarla a conquistarla, desde proponerle matrimonio a hacer que uno de sus hombres la enamorara y la trajera a él.

Esas y más opciones pasaron por su cabeza y ayudaron a hacer que una maravillosa noche con el dragón fuera aún más maravillosa.

Por supuesto, entonces fue cuando la rata alada decidió escaparse de sus incompetentes subordinados.

Pero Venion en toda su furia por perder un entretenimiento para comer favorito encontró una similitud sorprendente entre su antiguo pasatiempo y el nuevo.

Los ojos.

Oh, Venion sabía que eran fundamentalmente diferentes, mientras que unos eran humanos, los otros reptiles, unos miel y otros azules.

¿Pero dentro? ¿Lo que mostraban esos ojos?

Eso era igual.

La forma en que lo miraban con cautela pero no con temor, un sutil desprecio pero sus defensas altas.

El acero que ninguna suavidad falsa lograra ocultar porque lo que lo causa (la única razón, el principio y el final de ojos duros como diamante) es Venion, y hasta que él se fuera siempre esta ahí.

Curioso, ninguno de los dos le temía, pero ambos lo veían como una amenaza.

Como si ambos supieran que aunque él decidiera atacarlos había una forma de defenderse, por pequeña que sea.

A Venion le gustaba bastante, siempre había estado apegado a los metales, joyas frías ya las personas que lo miraban de esa forma pero seguían debajo de él. Por eso le gustaba tanto el dragón.

Por eso le gusta Cale Henituse.

Pero por esa misma razón el obtenerla sería un proceso largo.

La familia Henituse nunca ocultó que ella era su tesoro más resguardado, el huevo más delicado del nido, por así decirlo.

Así que la única forma en que se volvería suya es con el permiso de esa familia, la otra opción sería una guerra de resistencia donde el marquesado saldría ganador pero con grandes pérdidas.

Estaba bien, aunque no sería su opción número 1 o incluso la número 10, al menos la chica traería con ella el condado Henituse, una fuente constante de dinero que podría ser aprovechado por su lado.

Asi que Venion ordenó a un lacayo que pasaba que escribiera una carta formal de cortejo y la enviará al condado Henituse.

Venion entonces continuó con su trabajo, moviendo esclavos y comprando baratijas para vender como tesoros.

No volvió a pensar en esa carta, seguro de su aceptación.

 


 

En el territorio Henituse, costó que la condesa Violan, Basen, Lily y numerosos sirvientes para detener al conde que se había levantado dispuesto a declarar la guerra al territorio del marqués Stan.

El sirviente personal del conde suspiro mientras empezaba a redactar la carta de rechazo, incluso cuando estaba lejos de la señorita se las arreglaba para causar caos en la mansión.

El sirviente quemó con sutil desprecio la carta de cortejo extremadamente arrogante, de todas formas, había poco que ganar y mucho que perder asociándose a una familia como la Stan.

 


 

Cale se mejor cenando con los niños de 7 años en promedio.

Esto por supuesto no era una situación inusual entre ellos, desde el primer dia en que decidió acoger a los gatos había desarrollado la costumbre de comer con ellos, en su mayoría era porque ellos se negaban a separarse mucho de ella, pero no era algo que la molestara por lo que decidió dejarlos a ser lo que quisieran mientras no eran molestos.

Con el dragon negro era mas como ignorar el plato extra y la comida que desaparecia en el aire, por lo que era aun mas sencillo; Cale no habia llegado al punto donde le negaria comida a un niño especialmente porque era un niño que habia traido la carne.

Cale disfruto en silencio la música y la charla de los niños, esta era realmente el tipo de vida que deseaba, una casa de un tamaño grande, comida deliciosa y tiempo libre para disfrutar de la paz; los niños eran una adicción sorprendentemente cómoda, Cale, o mejor dicho Kim Rok Soo nunca había pensado demasiado en los niños más allá de ayudarlos cuando podía y de llevarlos lo más rápido posible donde sus padres para que ellos se encargaran de ellos. 

Sin embargo , pensó mientras limpiaba la comida de la cara de Hong (quien le agradeció con sonrisa que mostraba sus encías) y el dragón (quien susurro mas que nada un pequeño gracias), sólo tres son más que suficientes , no hay necesidad de buscar otro. On la miró con una sonrisa y Cale solo suspiro mientras evitaba que el largo cabello plateado entrara en su sopa.

(En el futuro, estaría rodeada de niños lobos, tigres, gatos, dragones y el ocasional humano que nadie sabía cómo llegó y recordaría como era solo tener que preocuparse por tres con cariño. Al menos On ayudaba a que ellos disimularon su sed de sangre jugando frente a Cale, en cambio, estos niños piensan que una espada es mejor que un juguete).

Toc, toc, toc.

La calma de la habitación fue rota por una serie de golpes en su puerta.

La noble miró con curiosidad la puerta, aunque todos tocaban, también todos entraban sin pedir su permiso mientras supieran que ella no estaba en un estado indecente (en ese caso, eran solo Ron y Camilia quienes se encargaban de ella)

Un presentimiento llenó su estómago mientras se levantaba a abrir la puerta.

Como si respondiera a su sexto sentido, Choi Han la miraba con los usuales ojos de cachorro, aunque se veía apurado mientras se acercaba a ella.

La pelirroja solo suspiro y asintió a Choi Han, su mirada se dirigió a Hans que estaba confundido pero preocupado al lado.

“Entra y déjalo en la cama, Hans prepara comida y el botiquín para nuestros invitados” ordenó Cale.

Cale cerró rápidamente la puerta después de dejar entrar a Choi Han, Lock ya la silenciosa Rosalyn.

Lock se veía como un humano, débil por la enfermedad, sin embargo como cualquier niño que era demasiado alto para su edad. Cale relativamente sorprendente como alguien tan pequeño podía ser el próximo rey lobo. Cale puso una mano en la frente hirviendo del niño y mientras trataba de relajar con los dedos el ceño fruncido del niño correctamente su lucha por abrir sus ojos. 

Era demasiado tarde para evitar que entrara en un estado de locura. 

Cale volvió a suspirar pero puso su mano encima de sus ojos, "sólo necesitas mantener tus ojos cerrados, no hay necesidad de que te esfuerces" volvió a tocar la frente de Lock con suavidad. Cale se ve en un estado de ánimo suave desde antes de su llegada, por lo que ver a un niño sufriendo la incomodaba. "Todo estará bien"

Lock, quien tenía sus ojos abiertos con la última fuerza que le quedaban en la figura borrosa de Cale, la voz era relajante y aunque no la podía ver, presentía que había una sonrisa gentil en su rostro. 

Lock cerró sus ojos y se apoyó en esa mano en su frente. 

Cale lo vio por unos segundos más antes de separarse del niño con fiebre en su cama.

"Cale-nim, ¿sabes qué le sucede a Lock?"

Choi Han preguntó con fe ciega después de ver que Cale había revisado y consolado a Lock, aunque no había forma de que Cale supiera de la nada qué pasaba con Lock, su confianza en las habilidades de Cale eran más grandes que su sentido común en esta situación. Se acercó a Cale, buscando consuelo en su calma.

Cale observo los ojos abiertos como platos en desesperación de Choi Han mientras lo escuchaba hablar, “Rosalyn dijo que las pociones no funcionan en los lobos y la magia curativo no le ayuda en nada, no se que debo de hacer, aunque me ordenaste protegerlo, y lo he intentado con todas mis fuerzas, nada parece funcionar ”

Cale suspiro y como acabo de hacerlo con Lock, tapo los ojos llorosos con su mano y observo como Choi Han se congeló ante su toque.

"Respira"

Cale observo como Choi Han respiraba de forma exagerada para demostrar que estaba respirando, después de unas pocas repeticiones, movió su cabeza para mirarla con un solo ojo curioso, Cale recordó ese perro que había visto antes cuando era apenas una niña, era viejo pero grande , por lo que siempre estaba causando daños sin querer y siempre miraba a sus dueños con la misma mirada de arrepentimiento de Choi Han en este momento.

"¿Confías en mí?" pregunto Cale.

"... Confio en ti" 

"Entonces deja que yo me encargue de todo"

Choi Han la seguía mirando como si hubiera cometido un gran pecado, suspirando, Cale lo envolvió como pudo con sus brazos y le dio palmadas consoladoras en su espalda, dejando que el espadachín se calmará con la frente presionada en su hombro.

Por fin miro a Rosalyn mientras hacia esto, la maga miraba con confusión a una esquina de la habitación, al parecer ignorando todo el drama a su alrededor. 

Cale no es necesario ser sensible a la magia para saber que algo estaba sucediendo, por lo que solo miro con una ceja alzada a donde debería estar el dragón llamando la atención de Rosalyn. Después de unos segundos, Rosalyn parecía aún más confundida, mirando alrededor de la habitación antes de que su mirada cayera en Cale que la miraba con paciencia. Uno de los brazos alrededor de Choi Han se liberaron mientras señalaba al niño que aún sufría en su cama

"¿Que piensan de concentrarnos en lo que realmente importa ahora?"

La cara de Rosalyn cambió con varias emociones a un ritmo rápido antes de quedarse en una de cala.

"Ah, por casualidad, ¿sabes qué le sucede a Lock en este momento?"

Cale miró a propósito el bastón en sus manos, "como eres maga, supondré que sabes que es el estado de locura en las tribus bestia"

"Ah"

Cale soltó a Choi Han y se acercó al niño otra vez, asegurándose de que no estaba de repente no fuera a destrozar su cómoda cama “ah, de hecho, se encuentra en este estado ya que debe ser la primera vez que va a entrar en este estado ”miró a Rosalyn con indiferencia,“ la primera vez que se transforman es especialmente dolorosa, por lo que pierden su racionalidad y atacaran todo a su alrededor, sin embargo, si lo superan, podrán utilizar este estado como arma ”

Rosalyn y ella se miraron, analizando la una a la otra con calma.

"Pareces ser una persona inteligente"

"Me gusta pensar que lo soy"

Rosalyn se quedó en silencio unos segundos, "es solo un niño", dijo con suavidad pero la miraba como si la retara a hacer algo que ella no aprobaba. Cale la aprobada.

"Perder"

"Maullar"

"Miau"

Dos maullidos distrajeron a Cale, los dos niños gatos (se convertidor apenas tocaron la puerta) saltaron a la cama.

Hong se acercó a la cara del repentinamente gruñendo Lock, quien estaba perdiendo lo último de cordura que le quedaba. On miró fijamente a Cale sentada a un lado. 

Cale estaba sorprendida por la indiferencia de Hong, quien silencio el gruñido con una pata.

"Me encargare de todo, no se preocupen"

Toc, toc, toc.

La puerta interrumpió la posible respuesta de los gatos. En la puerta estaba Hans que traía comida para todos junto con un botiquín en un carrito.

"Hans"

“Sí señorita” fue la respuesta rápida del mayordomo.

Cale Dijera a Lock, "Llevalo con cuidado al campo de entrenamiento, además, asegúrate de que no haya nadie en el área"

La mirada dudosa de Hans se posó en el niño claramente enfermo antes de volver a su señorita, pero finalmente asintió y se apresuró para buscar algo para llevar a Lock.

"Choi Han y la señorita maga"

"Rosalyn"

"Si, Rosalyn"

"Choi Han y Rosalyn, ambos necesitaran ser golpeados un poco"

Ambos lo miraron con sorpresa y se quedaron en silencio con confusión.

Cale se encogió de hombros ante su sorpresa, la otra opción era dejar que el niño se lastimara, por lo que era mejor dejar que ellos héroes jugarán a la casita.

“¿Qué opinan sobre la adopción?”

Los ojos de los dos se abrieron pero Cale solo sonrió, divertida por su pequeña broma.

 


 

Cale sostuvo en sus brazos a los gatos mientras observaba a Ron y Hans dejar a Lock en el medio de la arena, ambos fueron por sus órdenes.

Ron la carrera con una sonrisa amable, su mirada pasando de donde estaba él claramente agresivo lobo a donde su indefensa señorita estaba en pijamas con el pelo en su trenza para dormir. 

Cale desvio con cuidado la mirada y fingió no entendre.

En el suelo, Lock estaba gruñendo y su cuerpo empezaba a transformarse en algo que coincide con lo que Cale imaginaba cuando pensaba en hombres lobos, sin embargo, Cale estaba ocupada mirando fijamente a Choi Han que se acercaba a ella mientras soltaba su capa.

"El suelo está frío, por favor, utiliza esto para protegerte mientras tanto" Choi Han la rodeo con la capa y aprovechó la diferencia de altura entre ellos para que la cubriera por completo, "evitare que se acerque por completo a ti, por lo que puedes relajarte si quieres ”la ayudó a sentar en el suelo como si fuera alguna especie de señorita enferma. Sin embargo, la sinceridad en los ojos de Choi Han evitaban que se enojara por un gesto hecho con genuina amabilidad.

Cale decidió aceptar simplemente el trato delicado con calma y disfrutará que Choi Han la envolviera a ella ya los gatos en su capa. Metiendo un mechón rebelde detrás de su oreja, hizo una reverencia rápida mientras corría a donde Rosalyn parecía dividida entre mirar donde dejaron a Cale al peligroso Lock.

El dragon negro se apoyo de forma en que pudiera ver todo con la cabeza en las piernas de Cale y una cupula semitransparente los envolvio.

"Los dragones son realmente asombrosos, ¿puedes hacerla insonorizada también?" Cale habló casualmente, su tono no demostró nada. En silencio otra capa envolvió al escudo y los rugidos de Lock desaparecieron.

On y Hong dejaron escapar maullidos emocionados y rápidamente se acercaron a halagar a su hermanito menor.

El dragón, acepto los elogios con una mirada arrogante mientras seguía hablando con Cale, "Eres demasiado débil, por eso necesitas toda la protección que puedas obtener" 

Cale solo acepto en silencio lo que acababa de decir el dragon negro e ignoro las miradas de lastima de los gatitos.

Por ahora lo único que necesitaban era analizar la lucha entre el futuro trío heroico.

 


 

Horas después, Cale operan al niño desmayado en su cama que estaba rodeado por dos gatos antes de suspirar.

Esa organización resultó ser aún más problemático de lo que había pensado, Cale estaba realmente con el objetivo de este grupo.

¿Qué ganan atacando un lugar tan remoto como Harris Village? Incluso la aldea donde vivían los lobos había sido una tranquila aldea, sin grandes enemigos o algo parecido.

Sin embargo, Cale tampoco deseaba entender, la organización secreta era extremadamente cruel, utilizando a los miembros débiles de la tribu junto con objetos divinos en contra de la tribu repudiada por dios.

Choi Han estaba sentado delante de ella, sus puños apretados se podían ver por encima de la mesa.

Choi Han era un protagonista ante todo, bastante inteligente en su ingenuidad; él podía ver la conexión entre el ataque en Harris Village y en la tribu lobo.

Además también sabía que existía alguna forma de conexión entre la organización y ella, así sea solo lo suficiente para que ella supiera su ataque a los lobos.

Cale suspiro pero se levantó y tomó la capa que estaba segura doblada en su armario.

“Hay algo que necesito decirte” dijo, amarró a su cuello la capa y se acercó a la cama, asegurándose por última vez que Lock siguiera dormido. On, que la vio acercarse levantó una de sus patas, como si le asegurara que lo cuidaría y volvió a dormir con Hong, el dragón invisible estaba con ellos, por lo que no habría necesidad de preocuparse. "Pero es algo que iría mejor en el templo del dios de la muerte"

Choi Han estaba confundido pero asintió, levantándose para ir hacia la puerta.

"Choi Han" Cale dijo.

"¿Señorita?"

"Estoy en pijamas, debemos ir en secreto"

Cale recordó la sonrisa de Ron cuando dejó a Lock en el campo de entrenamiento y se estremeció.

¿Y si se enojaba porque saldría de noche con Choi Han a pesar de que le había dicho que era mejor quedarse dentro de noche en la capital?

Cale prefería salir y regresar en secreto.

 


 

Una hija de nobles, Amelia, estaba sentada en la ventana suspirando. En sus manos había un libro que acababa de terminar de leer.

Los romances en los libros eran realmente hermosos, superando dificultades una tras otra, uniéndose en el medio de aventuras en lugares lejanos e incluso el silencio podía hacer que el amor creciera.

Amelia no podía esperar a que fuera su turno de vivir un épico romance.

Un movimiento en la casa frente a ella la distrajo de sus fantasías en los brazos de un hombre sin rostro.

Amelia no pudo evitar hacer una mueca cuando noto que era en la casa Henituse, específicamente, era el balcón más grande y donde debería quedarse la ahora dueña de la mansión, Cale Henituse.

Amelia era una niña todavía en sus 14 años, pero ya había escuchado hablar sobre la infame basura del condado Henituse.

Los rumores decían que era una mujer sin nada que dar aparte de belleza, simplemente bebiendo y creando problemas todo el día sin importarle el deber de un noble.

Amelia, que había sido criada por una familia que valoraba más los conocimientos y la etiqueta que las artes marciales, absolutamente despreciaba a las personas que eran así.

Estaba a punto de irse, negando que la vista de esa mujer arruine su buen humor, cuando aparece por primera vez a la noble.

Lo primero que noto fue el largo y rojo cabello que estaba en una trenza suelta, Amelia estaba asombrada por el color que llamaba la atención incluso en la oscuridad de la noche y la distancia; era fácil entender el porqué era conocida como una belleza, llamaba la atención cuando apenas podía verla. Lo siguiente que notó fue que estaba vestida con lo que parecía ser una pijama a pesar de llevar una capa para salir encima.

Amelia estaba bastante curiosa sobre que podría estar haciendo su vecina, por lo que fingió estar concentrada en su libro y funciona por el rabillo del ojo la escena en el balcón.

La figura miro alrededor, como si se asegurará de que nadie la viera antes de hacer señas a alguien dentro de la habitación.

Un grito ahogado escapó de Amelia al ver que salia de la habitación un hombre de negro.

Amelia casi olvida ser discreta mientras grababa en su mente la imagen de ese hombre, desde el cabello negro a sus zapatos igualmente negro.

(A Amelia le gusto el contraste entre los dos, como si fueran el día y la noche con sus colores)

El hombre se inclinó ante Cale Henituse y rápidamente la tomó en brazos. Amelia apretó y arrugó entre sus manos su preciado libro mientras trataba de contener su emoción.

Como si el mismo viento fuera cómplice de lo que sucediera entre ellos, hubo una fuerte rafaga de viento que desató la trenza de la pelirroja. El hombre, al ver esto, sostuvo a la noble con un brazo y levantó la capucha de la capa, como si quisiera protegerla del frío.

Amelia estaba disfrutando de la emoción de ser testigo de lo que parecía ser una escena de un romance clandestino, su sangre recorría sus venas y apenas podía evitar saltar emocionada para observar mejor.

Sin embargo, no pudo evitar levantarse y pegarse a la ventana al ver que el hombre saltaba del balcón con la noble en sus brazos.

Amelia cubrió su boca con sus manos y solo observo al ahora punto negro y rojo irse en la lejania.

Sin dudarlo, comenzó a correr por su habitación, buscando en silencio su propia capa y agradeció el no haber puesto pijama aun por estar. Escapando por la ventana ella misma (sin un guapo caballero, lastimosamente), comenzó a correr en la dirección donde había visto que desaparecieron.

Aunque al principio pensó que estaba perdida y que al final no sabría qué sucedió con la pareja, los volvió a ver mientras estaban saliendo de la iglesia del dios de la muerte.

Escondiéndose en un callejón, Amelia saltó emocionada mientras veía más de cerca el cariño evidente en los ojos del caballero mientras volvía a tomar en brazos a la mujer, Cale en cambio, se veía completamente cómoda en los brazos de ese hombre y no dijo nada cuando la abrazo.

Mientras los veía irse, Amelia no pudo evitar recordar, cómo en uno de sus libros; una pareja se casaba en la iglesia del dios de la muerte en secreto, justo antes de irse a la batalla por el reino.

Amelia regresó a su casa sintiéndose como en un sueño y apenas evitó que alguien la notara antes de caer emocionada en su cama.

¡Tenía tanto que contar en la próxima salida con sus amigas!

 


 

Pocos días después, Amelia trabajo junto con sus amigas como Cale Henituse se limpiaba la sangre de la cara, viéndose débil con su vestido manchado de sangre.

Amelia entonces vio al hombre acercarse corriendo a los guardias tratando de llegar a Cale, solo para que esta negara con la cabeza.

Amelia apretó la mano de una de sus amigas viendo como la tristeza y desesperación cubrían la cara del hombre antes de que obedeciera. 

Entonces, con la determinación que salia de apoyar este romance tragico como en sus libros, Amelia hablo de Cale Henituse con todos a su alrededor, defendiendola y alabandola a ella ya su caballero de cabello negro. 

Amelia sin querer se convirtió en una de las fuertes y valientes heroínas de sus libros. 

Al final, Cale se convirtió en una heroina para todo el reino.

 

Chapter Text

 

Cale sintieron que los últimos dos días han sido demasiado entusiastas.

Cale también quería avisar que es injusto, ella era ahora una chica rica, una vida como la de Cher Horowitz era su meta.

Bueno, sin el romance estaba bien (ese era el único drama de Cher, Cale tomo nota y decidió que no valía la pena), pero darle sus problemas a alguien más sonaba mejor que esta situación. 

Si Cale tuviera que resumir los eventos que sucedieron antes del día de la reunión con el príncipe heredero, lo haría con la habilidad de un escritor cansado y que no ha dormido desde el día anterior por sus exámenes, pero que por alguna razón no pudo dejar de escribir.

Después de la dramática escena en la iglesia del dios de la muerte, Choi Han regresaron a la mansión, afortunadamente, sin ser descubiertos por igualmente ausente Ron. 

Al día siguiente, Ron decidió tomarse unas minis vacaciones, y Cale decidió que era la fortuna por fin sonriéndole, una persona peligrosa menos, quedaba el hijo de dicha persona peligrosa y Choi Han. Por supuesto, iba a regresar para el día de la reunión en el palacio, pero dos días sin Ron asustandola todas las mañanas seguían sonando como una bendición.

Un almuerzo con Rosalyn, donde sorprendentemente encontraron que ambas tenían personalidades diferentes pero compatibles. Ayudo que la princesa solo deseara conocer al dragon negro.

Luego estuvo la reunión con los nobles del noreste, que no estuvo realmente mal, solo estuvo Eric recordandole varias veces que solo necesitaba quedarse sentada sin hacer nada, y que de lo demás se encargaría él.

"¿Tal vez estés practicando para el futuro, Eric?" fue el comentario de Amiru detrás de su taza de té, Gilbert escondió una sonrisa en su puño. Eric se sonrojó y comenzó a tartamudear excusas ya decir que nada estaba confirmado.

Cale estaba confundida, pero decidió que era un chiste relacionado con la portadora original de este cuerpo, por lo que decidió simplemente ignorar todo y aceptar las recomendaciones (súplicas) de Eric.

Mucho mejor si lo único que tenía que hacer era sentarse y comer. 

Hasta ahora, Eric era la mejor persona que había conocido, que buen Oppa tenía Cale.

Sin embargo, los problemas empezaron a llegar en la noche.

Cale volvió a cubrir su brillante cabello con su gorra e ignoró los cabellos que salían de esta, por suerte, estaba vestida como una simple camarera, por lo que no debería llamar mucho la atención mientras estaba afuera.

Choi Han realmente destacaba más que ella en su opinión. Vestido unicamente de negro y con aspecto de heroe de cuento (que el era, por lo que no lo culpaba). En ocasiones vio a más de una persona girando cuando pasó al lado de ellos para poder ver por segunda vez a su caballero. 

Cale lo fue molesto para esta misión, pero también le divertía la forma en que Choi Han no notaba nada. Al final no importaba mientras que nadie notara que estaba realmente haciendo el coreano. 

 


 

A Choi Han realmente le gustaría que hubiera hecho para tener tal persona como su lady y maestra.

Por un lado, estaba seguro que era la persona más amable que existía, desde el día que la pelirroja le había ofrecido comida y un lugar donde quedarse, estado salvando personas. On y Hong, quienes han escapado de algún lugar y probablemente hubieran muerto de alguna enfermedad como la mayoría de los niños que vivían en las calles. El dragon negro, quien fue torturado durante toda su vida y solo conocio la libertad por ella. Taylor Stan y la sacerdotisa Cage, quienes han necesitado ayuda en el camino. Lock y sus hermanos, quienes solo vivieron por las órdenes de Cale y su amabilidad de ofrecer su dinero y conocimiento (Choi Han estaba seguro, de que de no saber que pasaría en la primera transformación de Lock, probablemente lo hubiera matado para evitar el peligro una dama su). Incluso Ron,

Para él, Cale parecía ser una persona con una increíble capacidad para amar, como si su corazón fuera de una herida abierta que la gente podía decidir si cuidar y sanar, o aprovechar y agrandar la herida. 

Choi Han estaba decidido a evitar que eso sucediera.

Por otro lado, Choi Han tenía al maestro más despistado e ignorante de su valor, con cero preocupación por su propia seguridad y con la habilidad de crear problemas donde fuera.

Por eso, después de recibir sus órdenes y el plan por los siguientes días, simplemente suspiro y llevó a Cale a una fuente donde podría verla si saltara en algún tejado y le entregó su capa para cubrirla. Se alejó mientras le daba miradas amenazadoras a todas las personas que se alojaban viéndola.

(¿Que esperaban? ¿Que dejara a Cale sola en algún bar donde algún ignorante podría aprovechar de ella? que deseara, pero no arriesgaría su seguridad. Su lady era una dama protegida, ella podía quedarse así siempre que deseara, Choi Han con gusto se encargaría de las amenazas por ella).

Fue corriendo una librería y compró un libro que parecía algo que podría interesar a Cale (un cuento sobre la historia de diferentes tribus animales) y luego compró una bebida caliente (un té dulce) y regresó a paso rápido.

Puso el libro en las manos de la confundida noble y luego la bebida a un lado.

"Ire y regresare rápidamente, Cale-nim" le sonrió con inocencia, viéndola estremecer de sorpresa y mirarlo con ojos abiertos, "por favor, quédate aquí mientras tanto, si necesitas algo, avisanos antes de ir" 

“Humana, eres tan débil que estar sola en la noche haga que te enfermes” la voz del dragón resonó en ambas cabezas, Cale frunció un poco el ceño pero no negó su debilidad. Alentado por la falta de respuesta, el dragon continuo, "te pondré un hechizo para evitar que pases frío, pero no hagas nada y espera aquí"

Choi Han se dio vuelta y desapareció antes de que ella pudiera decir cualquier cosa y desapareció por un callejón.

Esperó por pocos segundos antes de que el peso familiar hiciera que su hombro se hundiera.

“Fuerte Choi Han, le puse un hechizo a la humana, debería estar bien mientras no estamos” el dragón habló. Su voz arrogante y feliz resonó con los propios sentimientos de Choi Han, él también entendía la satisfacción que traía proteger a su maestra.

"¿Cada 15 minutos alguno se asegurará que esté bien?" dijo Choi Han saltando al techo, asegurándose de poder ver a Cale-nim sentada leyendo el libro, contenta mientras bebía su té.

“Si algo pasa te lo diré” respondió el dragón.

Ambos estaban felices, encontrando otra persona que entendía la preocupación que alguien como Cale generaba.

Por supuesto, eso fue hasta que escucharon gritos de alarma en la plaza y un pequeño gemido de dolor de una voz terriblemente familiar.

 


 

Cale no entendió la necesidad de quedarse sentada en una fuente esperando el regreso de Choi Han y el dragón. 

Pero también tenía té dulce, un buen libro y una capa con un hechizo para mantenerse caliente.

Cale decidió simplemente sentarse y vivir su vida como la hija rica que era, sin hacer nada y disfrutando de las cosas que le gustaban.

Y así por supuesto, pasó la primera hora, en agradable paz con el ruido de las familias felices a su alrededor.

“¡Suéltame! ¡Te he dicho que no regresaré a ese infierno! " ese grito rompió el ambiente alegre de la plaza. “¡Ayuda! ¡No quiero regresar! ” las lágrimas cayeron por su cara.

Curiosa, Cale levantó la cabeza. Había una chica que parecía tener la edad de Cale, que estaba forcejeando con un hombre que estaba arrastrandola hacia un callejón.

Cale miró a su alrededor, por el momento no había guardias en la plaza, y por alguna razón, nadie en la plaza decidió hacer algo, todos estaban simplemente mirando incómodos. Cale no entendió hasta que observo bien, el hombre claramente era un noble o alguien con el suficiente dinero para vivir como uno. 

Cale suspiro pero se levantó, guardando el libro en el bolsillo de la capa de Choi Han. Aseguro su sombrero y se acercó a la situación con calma, y sin dudarlo, sujetó la mano de la chica que seguía gritando por ayuda.

"No quiere ir contigo, ¿qué estás haciendo?" la alrededor multitud gritó sorprendida, pero en este punto, a Cale sinceramente no le importaba, entendía el protegerse ante alguien quien podía amenazar su estilo de vida, pero ese era un miedo que ella misma no tenia, ademas que no era tan malvada como para ignorar la situación delante de ella.

El hombre se giró para verla, Cale fingió no notar el interés en sus ojos y miró a la chica.

La chica era bastante bonita, con ojos verdes brillantes y con el cabello marrón brillante, incluso en su estado descuidado, Cale pudo ver que debía ser lo suficientemente hermosa como para tener más de un pretendiente. 

"Nada que te importe, a menos de que te quieras unir a ella" el hombre prácticamente escupió, Cale dio un paso más cerca de la chica y lejos de la saliva que cayó al piso.

La chica, al oír sus palabras, giró para verla con miedo. Su mano se apretó en la suya, pero dijo con valentía fingida, "señorita, está bien, estaba solo exagerando porque no quiero regresar a casa"

Cale observo las pupilas dilatadas por el miedo, la palidez de su cara y su cuerpo temblando.

Esta niña, es terrible actuando. Pensó Cale.

Apretando la mano de la chica en la suya, Cale estaba decidida a ayudar a esta niña, incluso si tenía que utilizar su escudo hasta que Choi Han o los guardias llegaran.

Sin embargo, Cale nunca pensó que no debería tener la opción de defenderse antes de que una mano grande rodeara su y la tirara al suelo.

Cale solo escucho los gritos en el fondo y su propio gemido de dolor antes de que unos brazos familiares la levantaran del suelo.

"¡Cale-nim!" el grito pareció resonar por toda la plaza hasta que una presión enorme cayera como piedras en todas las personas. 

Los espectadores vieron con horror como el chico levantó en sus brazos a la chica que había salido a defender a la trabajadora de Sam, el cabello rojo cae como cascada al suelo, más de una persona se estremecía mientras veían el moretón que se oscurecía rápidamente en la piel blanca.

El hombre que había salido de la nada la levantó con cuidado, mirándola con preocupación. "Cale-nim, ¿estas bien?"

La chica, Cale, tosió un poco antes de responder, “estoy bien, realmente no duele” y era cierto, La Vitalidad del Corazón ya había sanado todas sus heridas internas, por lo que no dolía, probablemente se veía peor de lo que era por su piel blanca.

Choi Han la miró, como si estaba a dos segundos de llorar, pero simplemente la dejó sentada a un lado. Después de asegurar que ella estaba bien, giró para ver al hombre que lo miraba de forma arrogante.

“¿Quién eres? ¿Su novio? ” su risa fue burlona, pero a Choi Han no le importó mientras se acercaba más, "bien, ¿cuánto quieres por la pe ...?"

Su pregunta fue interrumpida por el puño de Choi Han en su cara, lanzándolo lejos. Como si apenas se acordara, alejó a la chica que lloraba del hombre que cayó contra una pared. La chica lo miró con miedo pero corrió para poder ver a Cale.

El hombre lo miró desde donde estaba en el suelo, temblaba de miedo pero fingió valentía al ver al espadachín acercarse, “¿quién eres? ¿Sabes siquiera que has hecho? ¡Soy intocable! ” se rió con falsedad, "mis hombres harán que te maten"

Choi Han ignoró todo lo que decía, lo sujetó del cuello de su camisa y lo levantó con una mano, observando con oscura satisfacción la forma en que pataleaba con desesperación al no tener dónde apoyarse en el aire. Levantó su mano libre y sin dudarlo comenzó el patético hombre delante de él.

La rabia cegaba su vista, lo único que evitaba que lo matara en ese mismo instante era el hecho de que quien lidiará con las consecuencias sería Cale-nim, ese pensamiento evitó que sacará su espada, pero no evitó que lastimara a ese hombre.

No es como si nadie que importara lo regañaria, pensó Choi Han con la satisfacción de tener el respaldo de la familia Henituse en la defensa de su señora.

Una mano delicada y pequeña sostuvo su puño, congelandolo a pocos centímetros de la cara del hombre desmayado. Los ojos negros se encontraron con los miel y sin querer la tensión en el cuerpo del pelinegro desaparecio.

"Estoy bien, puedes parar" fueron las palabras de Cale, quien con las marcas de los dedos en su cuello se veía tranquila, completamente diferente a la chica asustada detrás de ella, quien se aferraba a la mano de Cale.

“... Está bien” Choi Han soltó el cuello del hombre y no parece importarle que cayera como un títere sin cuerdas al suelo. Una mano se acercó para tocar a la mujer pelirroja, antes de que el hombre notara, por lo que acarició el moretón con su otra mano. Choi Han sintió sus ojos llenarse de agua y apenas se contuvo de rodear a su maestra en sus brazos.

La noble lo dejó por unos segundos, antes de tomar su mano ensangrentada y llevar a la mujer y hombre llorando con ella, simplemente ignorando a todas las personas que los veían con miedo y asombro en sus ojos.

 


 

Cale estaba sentada en su cama mientras las personas alrededor entraban en pánico.

Por un lado estaba Hans, quien estaba rodeando su cuello herido con cremas y vendas. Parecía a punto de llorar mientras exigía saber quien la había tocado. Había tenido que amenazar con lastimarse aun más para evitar que fuera a avisarle al conde de su herida.

Ron y Beacrox se llevó a Choi Han a alguna parte por lo que simplemente fingió no ver que fueron y esperaron a que regresaran.

On y Hong estaban maullando todavía en pánico, sus pequeñas patas estaban apoyadas en sus costados, ambos exigiendo información. El dragón estaba sorprendentemente calmado, apenas había dicho alguna palabra desde su llegada y si no fuera por su peso en su regazo, pensaría que no estaba con ella.

La más preocupante era la niña que estaba todavía llorando sentada a su lado, su mano apretaba la de ella mientras sollozaba disculpas y agradecimientos, de vez en cuando una que otra promesa de lealtad.

Cale suspiro, “Hans, por favor trae algo de té y de comer para todos” ordenó al mayordomo que apareció dudar antes de asentir.

Espero unos segundos para que realmente se fuera hasta que volteara a ver a la chica.

“Estoy bien, puedes dejar de llorar” le aseguro.

“Yo… yo le agradezco, mi señora” respondió la niña antes de inclinarse ante ella. "Prometo ayudarla en todo lo que necesite"

Cale sintió un dolor de cabeza acercándose, "no es necesario, irte cuando quieras o si necesitas ayuda para regresar a tu casa te daré dinero para que vayas en carruaje"

La niña lloró un poco más fuerte ante eso, "mi señora, mi nombre es Diana, y ..." Diana pareció dudar un poco más, "mis padres fueron los que vendieron a ese burdel"

Cale se tenso y rápidamente miró a los gatos que se veían confundidos, “salgan, necesito hablar a solas con Diana” susurro. Los gatos salieron confundidos, y el peso en su regazo pareció protestar antes de irse. “Explicame” dijo cuando estaban solas.

“Ese hombre es Sam, es el dueño del burdel favorito de los guardias y ricos de la ciudad, por lo que es prácticamente intocable” Diana sollozo, “mis padres me vendieron y se mudaron al imperio. Afortunadamente, Sam no deja que atendamos a nadie antes de asegurar de que no estemos enfermas, por lo que pasamos días siendo revisadas por el doctor del burdel… pero hoy dio su aprobación para que pudiera servir ”Diana apretó entre sus manos la de la noble y agradeció en su mente a todos los dioses en los que pudo pensar por la bendición de conocer a Cale.

Cale se quedó en silencio y llegar que la niña sollozara, esta vez notando que las lágrimas también eran de alivio. Con su mano libre, empujo suavemente a la niña a un abrazo y espero en silencio.

Afuera de la habitación, tres hombres escucharon en silencio antes de mirarse el uno al otro. El mayor físicamente levantó sus cuchillos ante lo que los otros dos asintieron de acuerdo.

Salieron en la oscuridad sin que nadie lo notara, ojos que prometen venganza en sus caras y armas en sus manos.

"Necesito asegurarme de que la señorita esté bien antes de irme, ¿no?" pensó Ron con malicia.

 


 

Los siguientes dos días pasaron en una calma sorprendente.

Cale había pensado al principio que sería necesario que hablaran con los guardias siguientes, pero al final nadie apareció en su puerta, por lo que solo sospecho que no sabían que era ella. Lo cual fue lo mejor, por lo que no pensó en eso más, después de que acabaran con todo lo que ya estaba planeado podía lidiar con Sam.

Mientras tanto, Diana se había convertido en una prioridad, en su mayoría, le gustaba quedarse cerca de ella y se asustaba si algún hombre se acercaba de sorpresa a ella, por lo que cuando no estaba a su lado, se quedaba con Camila y trataba de buscar algo que hacer en la mansion.

Por otra parte, había costado bastante el separar a On y Hong de ella, estado bastante asustado por mástón en su cuello y la idea de una amenaza hacia ella; había necesitado darles la idea de aprender a ser más fuertes para que se fueron durante el día, pero siempre regresaban al atardecer para contarle sobre su día y asegurar de que estaba bien.

Choi Han y el dragón había sido una historia completamente diferente, ambos se han negado rotundamente a irse de su lado si no era completamente necesario. Choi Han había peleado con todos los sirvientes querían darle una habitación en otra parte de la mansión, decidido a dormir delante de su cuarto. Cale soluciono el problema dándole la habitación vacía a su lado. 

Había sido necesario tener una charla con el dragon negro para que este calmara. 

En realidad, había llegado poco después de Choi Han, por lo que alcanzo a ver la herida en su peor punto, había sido la primera vez que estaba realmente consciente de la diferencia de poder entre ellos; había estado asustado, incluso si no lo admitía, de que un dia sin querer la lastimara por su fuerza.

Cale lo había acariciado hasta que estuvo a punto de dormirse y comió filete varias veces ese día. En voz baja, con los tres niños rodeándola, les había dicho que estaba realmente bien, que el moretón lucía peor de lo que realmente era y que aunque era débil, confiaba en que ninguno de ellos la lastimaría.

Cale había ignorado con educación la humedad donde el dragón había escondido su cabeza y durmió rodeada de los niños.

El siguiente problema fue Lock.

Cale vio al niño que estaba sentado delante de ella, dudando sobre qué decir. 

“Cuando estes hablando con alguien, debes de hacer contacto visual” le dijo con indiferencia.

Cale entendía de cierta forma a Lock, había pasado de ser el protegido de su tío a ser el que protege a sus hermanos menores, encima de eso, había pasado por grandes cambios como el de perder a toda su tribu y el de pasar su primera transformación.

"Como ya te dije, no es necesario que me des las gracias de ninguna forma" le dijo al niño delante suyo, "pero escucharé lo que quieras decir" 

"Yo, yo soy el hermano mayor" finalmente habló, "necesito cuidar de mis hermanos menores" 

Cale observo a este niño que era tan grande como ella y pronto seria mucho mas grande que ella, a pesar de su gran cuerpo, apenas era un niño.

"También era sobrino y un hermano menor, por eso necesito vengarme"

Lock espero con miedo lo que diría esta persona delante suyo. Lock había sido criado en una tierra que mientras que no les faltaba nada, tampoco eran ricos; sin embargo, no necesitabas ser rico para ver la opulencia de la vida de esta joven señorita rica. Su casa era algo con lo que ni siquiera había soñado antes, vestía ropas suaves y hermosas, utilizaba joyas de las que no sabía, pero había visto cuando entró todo un tocador lleno de ellos.

No solo eso, pero Choi Han Hyung había hablado de ella con cariño, hablando de su amabilidad y su calidez, asegurando que podía confiar en ella con su vida. 

Lock estaba hablando con esta señorita ahora mismo, cuando siempre le había dicho que se mantuviera alejado de los nobles.

“Joven lobo” la noble habló, y Lock buscó esa calidez de la que habló su Hyung y que sintió la primera vez que la vio. "He escuchado lo que quieres decir"

Lock fun a los miembros de la tribu gato que esperaban a cada lado de ella con tranquilidad. Observó la luz del sol que entraba por la ventana abierta, esos rayos de luz cayendo alrededor de la señorita, agregando a su aire de tranquilidad.

“Muchas gracias por su ayuda hasta ahora, y por favor… ayudeme” Lock se inclinó con las manos apretadas, temeroso de ver el rechazo en la persona que había sido su benefactora hasta ahora.

"Como ya dije, no hay necesidad de agradecimiento" Cale, la esperanza en la cara de Lock, "no pienso ayudarte" vio desaparecer esa esperanza, "pero pienso en hacer un trato contigo"

"¿Un trato?"

"Si, un trato, donde yo te daré algo que necesites y tu me darás algo que yo necesito"

Cale no estaba pensando en adoptar 11 niños lobos de un día para el otro, y eso sería lo que pasaría, ya que entonces se volvería la única responsable de ellos. No importaba cuanto quisiera ayudarlos, prefería hacer el mínimo en esta situación,

Tampoco quería que Lock se acostumbrara a pedir favoreres a personas que apenas conoce, no era un comportamiento sano.

"Piensa en qué puedes ofrecerme, y te diré que haré a cambio de ayudarte"

Lock la probable antes de asentir, "volveré cuando pueda ofrecerte algo"

Cale acarició su cabeza inclinada, "entonces te esperare pronto" 

Cale espero a que se fuera, “Hans” llamó, y el sirviente tardó poco en tocar la puerta.

“Señorita, ¿cómo puedo ayudarla? ¿Nuestros gatitos quieren comer algo? ”

“Ordena todo lo que pienses que será necesario para 11 lobos, ropa, juguetes, jabones, todo lo que cruce tu mente” ordenó ignorando la mirada de los dos gatitos.

No es como si fuera a permitir que 11 niños sufrieran.

 

Chapter Text

 

Cale, se encontraba, muy a su descontento, en la incómoda situación de ponerse el corset. 

Con sus manos en la pared, y con Camila y otra sirvienta detrás de ella; Cale olvidaba como respirar mientras se iba apretando más y más el corset.

Cale de por sí era delgada, aunque no de forma que se viera enfermiza, sino como una persona que hacía ejercicio constante y vigilaba que comía. Entonces, el corset y sus costillas tenían poca amortiguación entre ellas y por lo tanto, sufrió aún más mientras sus huesos conocían sus pulmones.

"Ya casi señorita, solo dos nudos más" fue el intento de Camila de consolar a la noble que parecía a dos segundos de desmayarse.

Prometo, pensó Cale con una determinación que solo estaba dedicada a su sueño, que después de esto, quemaré todos los corsets que se encuentren cerca mío, jamás dejaré que On pase por esto.

“Señorita, por favor contenga la respiración unos segundos más” Camila alentó mientras limpiaba el sudor de la cara pálida de su señorita. Normalmente el proceso no sería tan difícil, pero hubo dos errores que nadie se dio cuenta.

El primero de ellos era el vestido; el vestido en sí era perfecto, de un color pastel y una tela transparente encima de color negro con decoraciones de mariposas 3D que mostraban los pálidos y delgados hombros de la señorita, tanto la condesa como ella habían estado de acuerdo que era un vestido que resaltaba la belleza suave y frágil de Cale, mientras protegía la reputación como la familia extremadamente rica que eran.

El problema era la cintura, que eran unos 3 centímetros que la cintura de la señorita con el corset puesto. Que no era mucho, pero cuando era un corset significaba que se sentía como si fuera mucho más.

Normalmente no sería un problema, si no fuera por el vestido que era de una tela rara que se encontraba únicamente en el continente oriental, o si la señorita hubiera traído un vestido adecuado, o que era imposible conseguir uno de la calidad necesaria solamente en un dia, se necesitaría al menos una semana para conseguir la tela.

(Este diseño era uno especial para Cale, diseñado solamente para ella con telas que fueron un regalo de los vasallos del condado a Deruth para el nacimiento de su primera hija y había sido ideado y creado según las instrucciones de la primera condesa. Nadie quería realmente tocar el vestido, por lo que nadie había notado la diferencia entre las cinturas)

Ahora, la mayoría de nobles que tenían que pasar por este proceso, normalmente sólo apretarian los dientes pero lo aceptarían que esto pasara, acostumbradas de todas formas a la presión del corsé, además no era un evento donde fuera necesario bailar; solo tenían que estar sentadas y soportar.

Y ahí entraba el segundo problema, la señorita no utilizaba corset sino en las situaciones estrictamente necesarias (es decir, cada vez que había probabilidades de ver a la realeza,que para ella eran cercanas a 0), el estilo de ropa que solía utilizar y su propia figura permitían esto.

Camila decidió no decirle nada a la señorita y ocultar estos dos hechos para evitar la imprudencia de la señorita.

No contó con la tendencia de Cale a dramatizar todo lo relacionado con el dolor, por mínimo que fuera.

Sin saberlo, sus acciones que se enfocan en la protección de la familia habían hecho que Ron, Beacrox, Choi Han, los gatos y el dragon negro se quedaran fuera de la puerta mientras escuchaban los gemidos de dolor de Cale.

Lo único que evitaba que Choi Han entrara a atacar lo que en este momento percibía como amenaza para la integridad de su señorita era el peso de los gatos en sus brazos, eso y el hecho que saber que vería a la señorita en el equivalente de ropa interior para este mundo, causando que fuera deshonrada para las costumbres al parecer victorianas de esta época.

El mismo Ron se sentía incómodo y no veía la necesidad de que la ya hermosa señorita sufriera este tipo situación solo por una familia real, sin embargo, tanto él como su hijo entendían que era algo necesario para las personas en la posición de la señorita.

Lo entendían pero no les gustaba.

Lo mismo le sucedía a los niños que ya habían escuchado sobre el tema cuando estuvieron comprando ropa, On sin embargo, se veía pálida mientras pensaba en cómo le habían hablado sobre el entrenamiento de corsets y que lo único que evitó que ella aceptara fue la negativa de Cale.

On le agradeció en silencio a Cale mientras que ocultaba su cara en el pecho de Choi Han. 

Hong y el dragón eran quienes estaban más confundidos, ninguno sin entender porque Cale tendría que pasar por algo que la lastimara para salir.

Cale, a sus ojos, ya era la mujer más hermosa en el mundo, por lo que no entendían qué más podría hacerse para que se viera aun mas hermosa.

El dragon negro solo pudo confundirse con la idea, si Cale era la humana mas hermosa de todas, si la volvian mas hermosa ¿no se veria como un dragon?

Al dragón no le gustaba esta situación,los humanos eran raros, por supuesto su humana no necesitaba sufrir por algo así, no parecía ser feliz por los sonidos que producía.

El dragon negro se trago la incomodidad que le causaba la idea de su humana herida otra vez y se acurruco en los hombros de Choi Han.

El silencio llenó el pasillo lleno de personas, todos tensos hasta que los gemidos pararon y se escuchó a las sirvientas hablar suavemente, animando a la callada Cale.

Sin embargo, ninguno dijo nada ni se movió, todos esperando con impaciencia la confirmación de que Cale estaría bien.

Tardó varias horas donde ninguno se movió demasiado y solamente Beacrox se acordó de traer algo de comida para los niños antes de que la señorita saliera.

Cale salió de la habitación sosteniendo los lados de su vestido para evitar tropezar. Su largo cabello rojo está enredado en una trenza alrededor de su cabeza, resaltando los hombros y cuello blancos; los alfileres de joyas eran desconocidas para ellos pero brillaban de forma hermosa en la luz con su color negro y blanco.

La parte superior del vestido era algo similar a un corset rosa con mangas alrededor de los brazos y detallos negros a los costados. La parte inferior sería del mismo color si no fuera por el tela negra que oscurecía todo el vestido y  resaltaba las mariposas que sobresalen del vestido. Cale llevaba pocas joyas en ella, un collar de diamante pequeño que caía en su clavícula en forma de gota con pendientes a juego.

Después de unos segundos de admirar su belleza, todos entonces notaron la cara de Cale, un maquillaje mínimo que estaba en las esquinas de los ojos llorosos. Estaba haciendo un puchero, todavía desanimada por todo el proceso.

Diana, que estaba en la sala, salió con el abrigo de la señorita y parecía bastante feliz mientras estaba siguiéndola.

“Entre más rápido nos vayamos, más rápido me quitaré esto” fueron sus únicas palabras antes de prácticamente salir corriendo hacia el carruaje.

Ron rió entre dientes mientras aceptaba el abrigo de la señorita, no importaba cuanto creciera la señorita, nunca cambiaba.

 


 

Cale sostuvo la invitación mientras se bajaba frente al palacio de la alegría, residencia del príncipe heredero. 

Miro la opulencia del palacio construido por el nacimiento de dicho príncipe antes de mirar el camino por donde llegaban los carruajes. 

Para estar tan preocupados por sus acciones, los otros nobles del noreste no habían llegado tan temprano como pensó.

Tan perdida estaba en sus pensamientos, que ni siquiera noto como se acercaba un hombre.

“Bueno, qué sorpresa, si no es nadie más que la famosa señorita Cale Henituse” 

Cale suspiro antes de girar para poder ver a este hombre que estaba notablemente disgustado por ella. 

A Cale le gustaría decir que el sentimiento era mutuo. Tampoco podía entenderlo, ¿si la encontraba tan desagradable, porque hablaba con ella? ¿era masoquista?

Cale escondio una mueca de disgusto detrás del abanico blanco (un accesorio dado por Diana, quién era fanática de las historias, y por lo tanto, le gustaban clichés como ese. Cale tampoco encontró la necesidad de quitarle esa pequeña alegría a esa niña).

Neo Tolz la miraba con obvio desprecio, a lo que Cale respondió con el mismo tipo de mirada. Los secuaces de Venion eran igual de arrogantes a su maestro.

A Cale le pareció que era divertido lo engreído que se veía a pesar de ser el perro faldero de Venion, se pregunto cual seria el castigo por perder el preciado dragón de Venion. Probablemente fue humillado por inutil, penso con oscura diversión, divertida por el dolor del dueño de la carcel del dragon negro. 

El heredero del vizconde sonrió como si realmente se alegrara de verla. 

“¿Está la señorita sola?”

Cale lo miro como si fuera tonto, no era realmente dificil el ver a su mayordomo y al vicecapitan estaban hablando para su entrada, ademas de eso, tambien se podia ver que no habia nadie alrededor. Cale, que a diferencia del mismo Neo, solo había traído la cantidad mínima de personal; solo pudo pensar que el joven realmente no era la persona más inteligente.

Neo vio que estaba sola y asimismo ordenó a todos sus subordinados se apartaran, diciendo que necesitaba hablar con ella.

Cale se preparó para el inevitable comportamiento grosero.

“Señorita Cale, ¿que está haciendo una basura tan terrible como tu en el palacio?”

Y ahí está, Cale suspiro en su mente. Realmente era un cliche tonto que debia de estar dirigido a Choi Han, no a ella, realmente era molesto el lidiar con el obvio comportamiento infantil de este noble.

Cale se quedó en silencio y lo siguió observando, esperando con impaciencia que acabaran para poder entrar y sentarse. 

Alegre con su supuesta nueva víctima, Neo continuó, “¿qué sucede? ¿acaso tienes el deseo de tirar una botella? ¿o acaso deseas pegarme? adelante, intentalo”

Cale ignoró la obvia provocación, por poco que a ella le importara su comportamiento, había alguien más que al contrario estaba a punto de explotar.

“Este bastardo” dijo el dragón en su mente,una de sus garras estaba presionando levemente el hombro de Cale, “para ser un humano tan débil habla como si fuera fuerte” unos segundos pasaron donde Cale empezó a preocuparse por el temperamento de este niño. “¿Debería matarlo?”

Niño aterrador, Cale negó con la cabeza.

Neon sonrió mientras veía a lo que él creía era una intimidada noble negar con la cabeza, pensó en continuar su provocación, sin embargo, en ese momento llegó un carruaje.

La puerta se abrió de golpe, y como si estuviera siendo perseguido, Eric salió del carruaje y la miró con los ojos abiertos.

Cale cerro el abanico y con él señaló a Neon. Levantó una ceja a los ojos abiertos y sonrojo de Eric.

“Oppa” dijo con voz fría. Eric entendió el mensaje. 

O te deshaces de él o yo lo haré. 

En este punto, Eric estaba acostumbrado a que Cale le pidiera que se llevará a cualquier persona que la molestara, por lo que instintivamente se interpuso entre ellos y sin darle un momento de pensar, saludo a Neo, impidiendo que se acercara o se dirigiera más a la pelirroja. Amiru y Gilbert rápidamente rodearon a la joven.

Era obvio que la estaban protegiendo.

Neo se molesto por la pérdida de su presa, pero otra mirada a la joven noble hizo que se congelara.

Con los brazos cruzados y detrás de los tres nobles. Cale lo miraba con desdén, su disgusto evidente ahora que su abanico no ocultaba su cara. Aunque desde el principio no había dicho ni una palabra, sus pensamientos eran claros para cualquiera que la viera.

Tonto sin clase.

Por un pequeño segundo, las figuras de Cale y Venion parecieron combinarse y Neo de repente temió el futuro.

Sabía que el marquesado Stan había pedido la mano de la mayor de los Henituse en matrimonio, y para todos los que sabían de este hecho, era una realidad que se casarían. El heredero Stan era más de lo que una basura como Cale Henituse podría aspirar a casarse.

Por eso, Neon temió por el futuro. ¿Qué clase de monstruo saldría de alguien como ellos dos? 

Cale observo la mirada de miedo de Neo por unos segundos antes de girar sin decir una palabra. Estaba satisfecha de irse con la grabación de voz de las palabras de Neo, y tenía un dragón al que calmar antes de que decidiera que no valía la pena el ocultar su presencia y atacará al heredero a vizconde.

Eric observó la espalda de Cale y por primera vez en mucho tiempo vio a su amiga de la infancia de la que se había enamorado. 

Amiru y Gilbert se divirtieron en silencio con la mirada de enamorado de Eric.

Entre los nobles del noreste, la joven Cale Henituse había sido una preocupación política.

Al principio, había sido una joven sobresaliente, y mientras que todos habían estado asombrados, había temido el día que ella pudiera decidir unirse a otra facción o incluso crear una propia. Sabían, que en el momento que se fuera, con ello se iría la neutralidad de los Henituse, un terrible impulso a cualquier facción.

Por supuesto, luego la señorita había crecido y se había convertido en un nuevo dolor de cabeza. Su comportamiento imprudente había creado más problemas de los que había solucionado. Había sido tanto, que el conde había hecho que su hijo adoptivo hiciera las labores de heredero y a su hija la había mantenido en el territorio donde podía controlar sus acciones.  

Amiru la había considerado como todo un misterio, Eric era una persona que ella respetaba, y el obvio enamoramiento de él hacia la señorita Cale era un secreto a voces, por lo que hasta ahora se había reservado sus opiniones y esperado el poder ver que había hecho que el joven se enamorara.

Viéndola esperar con paciencia en la entrada, brillando como un cuadro por el sol. Sus ojos estaban calmados a pesar de la anterior situación incómoda. 

Amiru entonces creyó ver un poco de lo que hizo que alguien como Eric se enamorara durante años. Intercambio una mirada con Gilbert, ambos decidiendo apoyar a su querido amigo en la lucha por el corazón de la señorita.

Cale, mientras tanto, se preguntaba el porqué se demoran tanto para caminar unos pocos metros. Sin embargo, rápidamente entraron al palacio.

“¡La joven señorita Cale-nim de la casa del conde Henituse está entrando!”

Cale camino por el pasillo, escuchando como gritaban el nombre de los demás.

La señorita Amiru se acercó rápidamente a su lado, y empezó a explicarle en voz baja las diferentes mesas y la razón por la que estaban separadas. Aunque Cale sabía la razón, permitió la pequeña charla para calmar los nervios alterados.

“Nuestra mesa está más cerca de la entrada, como se esperaba” Eric dijo con amargura.

Cale puso su mano en su brazo y con un pequeño paso hizo que el amargado adolescente la escoltara hasta la mesa. Ignoró las reacciones que su acción trajo y consoló de forma descuidada a Eric.

“Es genial si nuestro asiento está cerca de la entrada. Además, me gusta que no tengamos que inclinar nuestra cabeza a nadie hasta nuestros asientos” 

Eric la miró con sorpresa hasta que de repente se rió entre dientes, “señorita Cale, me alegro de que mis cartas hayan funcionado” la llevó hasta su asiento.

Cale dudo por casi todo el camino de cuales cartas hablaba, entonces recordó el montículo de cartas que Ron había decidido utilizar para la chimenea. 

Cale cuidadosamente desvió la mirada y se aseguró de que ninguno de los nobles del noreste pudiera ver la culpabilidad en su mirada. 

“¡Ha llegado el joven maestro Venion Stan de la casa del marqués Stan!”

La mano de Cale se apretó en el codo de Eric, y empezó a caminar rápido, casi arrastrando a Eric en su marcha a su mesa.

Sin esperar a que nadie la ayudara, se sentó rápidamente y saludó con indiferencia a las personas en la mesa.

Una mano se acercó a su regazo donde pudo sentir al dragon negro temblar. 

“Estoy bien, te dije que estoy bien”

La voz del dragón resonó en su mente. Cale supo sin preguntar que sentía el joven dragón. La ira y el miedo llenaban su mente, haciendo que su cuerpo temblara con la indecisión, como si no supiera cómo responder, el miedo en su cuerpo volvía inutil su racionalidad  mental.

“Estoy bien, soy un gran y poderoso dragón”

Cale simplemente acarició la espalda temblorosa y permitió que el dragón enterrara su cabeza en su regazo. 

Cale estaba segura de que algún día este joven pero poderoso dragón decidirá vengarse, y acabaría con Venion Stan y todos sus subordinados. 

Cale observo de reojo la figura cada vez más cercana de Venion Stan y apoyó su mano en la cabeza del dragón, un gesto reconfortante, además de que aseguraba que no vería a su carcelero.

Ignorando a todos, Cale miró fijamente una copa de vino y se debatió si beber toda ahora o hacerlo cuando la atención estuviera en los príncipes. 

Antes de que pudiera tomar una decisión, una voz irritante la llamó, haciendo imposible que lo ignorara.

“Cuanto tiempo sin verla, señorita Cale” Venion se acercó hacia ella, hizo una pequeña reverencia en su dirección, “como siempre, cada vez que la veo siento que su belleza brilla aún más que la última vez”

Cale no pudo evitar hacer una pequeña mueca ante las palabras de Venion. Un hecho que no pasó desapercibido por las personas que observaban en secreto.

“Joven maestro Venion, solo han pasado unos días, no creo que sea lo suficiente para justificar un saludo tan efusivo” las manos de Cale cayeron en su regazo oculto por el mantel, ambas manos acariciando al dragón tratando de calmarlos a ambos. 

Cale giró su cabeza de regreso a la mesa, una forma sutil de decir que la conversación había terminado. 

Venion se acercó unos pasos a ella y lo único que evitaba que Cale se alejara era el dragón en su regazo que por alguna razón había dejado de temblar, pero estaba inquietantemente quieto.

“Si no me equivoco, invite a la señorita a comer algo” los nobles alrededor dejaron escapar ruidos de sorpresa, abandonando toda sutileza por escuchar las palabras de los nuevos protagonistas de este chisme. “¿Cual dia estaría bien para que la señorita me acompañara a cenar? los Stans tenemos un restaurante famoso en la capital”

A los ojos de todos, de repente Cale se había puesto pálida y parecía encogerse de las palabras de Venion. Más de una persona no pudo evitar desear el ayudarla, después de todo, se veía realmente miserable. Para nadie era un secreto que para convertirse en el heredero Stan debías ser una persona cruel.

Por una razón, siempre que había un nuevo marqués ya no quedaban hermanos.

Cale, por supuesto, no estaba particularmente asustada por las palabras de Venion, sino por las palabras que había acabado de susurrar el dragón en su mente.

“Voy a matar este bastardo descarado”

Cale, por su parte, no quería estar todo el día tratando de descubrir la razón por la que un noble había explotado delante de ella, por lo que rápidamente hablo, queriendo que el hombre frente a ella se fuera rápidamente. “Como dije la primera vez, sospecho que no tenemos los mismos gustos, por lo que mejor será que invite a alguien más a esa cena”

Cale hablo sin dudar, a pesar de su palidez, estaba decidida a hacer que se alejara rápidamente, por lo que rápidamente volteo hacia el tembloroso Neo.

“¿Como ha estado, joven maestro Neon?” preguntó con falsa preocupación, “al dia siguiente de mi encuentro con el joven maestro Venion, uno de sus caballeros vino diciendo que la finca Tolz había sido robada hasta que quedó vacía” 

Vio con satisfacción la palidez de Neo y como la sonrisa de Venion titubeo ante sus palabras descuidadas, pero simplemente siguió preguntando, decidida hacer que salieran corriendo.

“Fue realmente sorprendente escuchar algo así, el caballero incluso dijo que quedó vacía como si fuera una cueva” apoyó una mano en su mejilla y observo como se oscurecieron los ojos de Venion.

“No hay razón por la que la señorita se preocupe” Neo hablo entre dientes, claramente intimidado por la ira de su maestro, “la señorita puede olvidar el tema”

Cale se rio, “si el joven maestro lo dice” una sonrisa traviesa apareció y se fue con rapidez, dejando solo preocupación en su cara. “Esta bien joven maestro, esas cosas están destinadas a pasar. ¡Oh!” dijo, aplaudiendo como si hubiera tenido una maravillosa idea, “deja que lo invite a beber algo, este tipo de situaciones mejoran rápidamente con un poco de vino”

Neo rápidamente palideció, su mirada moviéndose entre ella y el cada vez más enojado Venion.

Los ojos de Cale se encontraron con los de Venion, ambos decididos a ser el que hiciera que el otro abandonara la máscara del otro. 

“Ah, lo olvidaba señorita Cale” Venion interrumpe cualquier respuesta que Neo hubiera podido tartamudear. Venion se encontraba enojado por la pérdida del dragón, pero había encontrado algo igualmente divertido; algo que incluso podría hacer feliz al marqués con el apoyo de la familia Henituse. “¿Cuándo recibiré respuesta a mi carta al condado? No es muy educado dejarme esperar durante mucho tiempo cuando espero buenas noticias”

Todos alrededor se congelan.

¿De que hablaba Venion Stan y porque apenas llega a oír de ello?

 

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Calentar al presumido noble delante de ella y supo, que aunque no entendía la situación, era algo terriblemente importante que nadie le había informado.

Por lo que puso su mejor sonrisa y le respondió a Venion, "padre no me ha informado de nada, esa debería ser una respuesta en si, ¿no es así?"

La situación había sido tan tensa que nadie había prestado atención a la llegada de Antonio Gyerre o de Karin Orsena. Todos se encontraban sorprendidos del rechazo directo de la basura Henituse.

Los dos nobles que acababan de llegar miraban con interés la escena, aprovechando la distracción para sentarse sin demora y poder ver las acciones de la facción rival.

Venion se quedó unos segundos en silencio, todos temían su posible reacción, antes de que decidiera reírse. Más de una persona se sobresaltó, todos estaban confundidos ante la situación.

¿No te acaban de rechazar? Incluso si tus intenciones no son puras, al menos se esperaba que alguien tan orgulloso como Venion se enojara.

“Incluso si es así, Cale” Cale se sobresaltó ante la repentina falta de honoríficos, “no es final del asunto, después de todo, todavía falta ver cuál será la respuesta del marquesado ante este rechazo”

Venion se vio atraído por el desafío en esa cara pálida, le divertía enormemente como Cale pensaba que podía huir de él por el rechazo de un conde, como si no existiera formas de obligar a que fuera suya. 

Su mano se levantó, con la intención de levantar la barbilla de la pelirroja delante suyo, queriendo observar mejor el fuego en esos ojos, convirtiendo la miel en ámbar. Venion ya deseaba que fuera suya, con lo hermosa que era incluso podría tratarla bien de vez en cuando. Lo suficiente para que esa bella piel no se marcará de forma permanente por algo que no sean sus dientes. 

Una mano sostuvo la de él antes de que pudiera tocarla o que Cale pudiera hacer algo problemático como dejar que el dragón lo asesinara.

“Joven maestro Venion” Eric se paró frente a Cale y evitó que se acercara más a la noble. Detrás de él aparecieron Amiru y Gilbert; el trío se enfrentó a la mirada de la otra facción sin miedo. “Son casi las 5 en punto, pronto vendrán los príncipes, por lo que deberíamos sentarnos rápidamente” Eric fingió una sonrisa educada. La única muestra de su ira era el apretón en la mano del otro; obviamente deseando causarle dolor.

Venion chasqueo la lengua pero confirmó con otro de los nobles detrás de él, sacudiendo el agarre del otro, ignoro al trío que protege a Cale y hablo con ella.

"Hablaremos mejor en esa cena que le prometí, señorita Cale" 

Sin darle la oportunidad a nadie de decir nada, Venion giro hacia la mesa; haciendo que todos los nobles casi se tropezaran tratando de seguirlo.

Como si fuera cronometrado, apenas todos volvieran a sentarse, la puerta se abrió con el anuncio de la entrada de los príncipes.

Cale suspiro de alivio en silencio, con el inicio oficial de la reunión, pronto podría retirarse e investigar de qué carta hablaba Venion.

Observó con curiosidad como el príncipe heredero daba la bienvenida a alguien que no fue anunciado por el sirviente, y sin embargo, todos dentro conocían quien era.

En su silla de ruedas, Taylor Stan se acercó al príncipe con Cage detrás de él. Ambos invitados sorpresa miraron en dirección a donde estaba Cale sin que nadie lo notara.

Cale tomó sin dudar la copa de vino y bebió todo el contenido.

Fingió con cuidado no ver la mirada de admiración de los dos mejores amigos en el frente y la desesperada de Eric; deseo haber dejado que alguien más se encargara de esas situaciones. 

Los niños tenían razón, estas fiestas no eran nada divertidas en comparación a jugar con la magia del dragón negro.

Luego el príncipe heredero decidió sentar a Taylor y Cage en su mesa y lo único que evitó que Cale renunciara a la copa de vino por beber desde la botella fue la mano de Eric apretando su muñeca debajo de la mesa.

Amiru y Eric intercambiaron una mirada preocupada, después de lo que acaba de suceder con Venion, deseaban poder evitar que Cale se acercara a cualquiera de los Stan y los problemas que traían.

Por la mirada anhelante de Cale a la botella de vino, ella también deseaba lo mismo.

Con una mirada decidida, Amiru pateó el tobillo de Gilbert. Cuando el otro la miró con sorpresa, Amiru abrió sus ojos y miró varias veces entre Cale y donde estaban los dulces sin traer. 

Todos decidieron ignorar lo grosera que normalmente sería la acción, especialmente porque los príncipes y el resto de las facciones estaban mirando a su mesa con intensidad, los ojos de Venion prácticamente quemaban huecos en sus cuellos.

Gilbert tomó con sorprendente calma su papel como distracción (papel que sería de Eric, si él no tuviera que lidiar con mover los asientos de forma que no quedaran cerca de Cale o frente a ella pero tampoco dejarla cerca de otros nobles fuera del grupo, pero tampoco dejarla sintiendo como si fuera una niña pequeña. Era un trabajo duro, pero Eric tenía experiencia).

“Señorita Cale” Gilbert habló con su tono característico y educado.

Cale, como si fuera sorprendida haciendo algo malo, apartó la vista de la botella de vino para mirarlo con los ojos abiertos. Sin embargo, pronto esa cara estuvo en un gesto de indiferencia.

“¿Qué sucede?” preguntó, como si hace apenas unos segundos no hubiera parecido una niña pillada jugando en clase por la maestra.

Gilbert aguantó su risa y le ofreció el codo de forma educada a la pelirroja. "He oído que los postres de hoy son especialmente deliciosos, ¿me acompañaría a elegir algunos?"

Todos observaron como la única diferencia fue el levantamiento de cejas, pero fue suficiente para saber lo feliz que se fueron por la idea de postres

Cale se levantó sin decir nada después de unos segundos y dejó que la llevaran discretamente para elegir dulces para que se entretuviera el resto de la reunión.

(Cale sentía que la estaban tratando como si fuera una niña pequeña… lo que estaba bien con ella, entre menos tuviera que hacer mejor)

Eric y Amiru rápidamente coordinaron todo, sé aseguraron de que ningún Stan pudiera ver la cara de Cale o tocarla, que los Stans no se vieran entre sí y que Cale quedará entre Eric y Amiru con suficiente espacio para que se sintiera cómoda.

Eric suspiró de cansancio, pero asintió satisfecho con los arreglos; además de que fueron justo a tiempo para ver como un sirviente seguía a Cale, la bandeja llena de postres y un divertido Gilbert, quien también traía un sirviente con una bandeja con una cantidad de postres menor a la de Cale.

“Cale, ven a sentarte a mi lado, quiero saber tus opiniones acerca de los postres” Amiru dijo, sonriendo como si no acabara de tener una competencia de miradas con los nobles que querían protestar por el cambio de asientos.

Observando a la indiferente Cale comer sus postres, ignorando la mirada de todos a su alrededor; el trío asintió, todos sintiéndose orgullosos.

Llegar a la reunión sin problemas: misión completa.

No tener problemas antes de la llegada de los príncipes: casi fallida, pero ahora completa

Asegurar de que Cale esté sobria y libre de peleas hasta que saludaran al principie: pendiente

 


 

Alberu miro la divertida situación en la mesa más cercana a la puerta.

Por un lado, tenía a los dos hermanos Stan mirándose de forma sutil, el mayor sonriendo como si el menor no estuviera pensando (de forma bastante obvia) como matarlo (costumbre bárbara pero efectiva del marquesado, Alberu tenía que admitirlo).

Por el contrario, la infame Cale Henituse estaba ignorando la tensión alrededor junto con las miradas de las personas, demasiado concentrada en el postre en su plato. Alberu le parecía gracioso lo feliz que se veía comiendo los postres mientras mantenía su mirada indiferente. Claramente no estaba incómoda por la bomba mágica que era la existencia de Taylor Stan en su mesa.

Alberu tampoco ignoraba la forma en que el joven maestro Eric siempre estaba dándole más postres cuando estaba acabando el que ya estaba en su plato. A Alberu le pareció divertido el comportamiento protector del joven enamorado de la pelirroja que obviamente no lo había notado.

Por otra parte, si la señorita Cale Henituse decidiera seguir en círculo social noble, una pareja protectora pero respetuosa sería ideal para ella; para evitar que hiciera inconvenientes con su conocida imprudencia.

Sin embargo, Alberu pensó que sería problemático que la familia Stan ganará más apoyo a través de la familia Henituse.

El príncipe recordó el informe de sus espías en el marquesado y en el condado. Una familia estaba decidida a ganar los bolsillos de la otra como fuera; y Cale Henituse era una de las debilidades principales de esa familia, una que había sido muy evidente cuando el conde Henituse decidió utilizar el dinero para vengar cualquier infracción contra ella.

Alberu fingió estar distraído mientras veía a algunos de los nobles levantarse, detrás de ellos estaba la fuente principal de su dolor de cabeza.

Alberu recordó los rumores sobre Cale

Incluso como basura era considerada como la flor del condado. 

Este término generalmente era utilizado para referirse a la persona considerada más bella de un territorio, pero que al mismo tiempo no tenía mucho más que mostrar. 

Un término despectivo de forma sutil que había sido creado con la intención de halagar a las bellezas de un pueblo. 

Una flor decorativa, básicamente.

“Oh, ¡nuestros nobles del noreste!” saludo al grupo que decidió saludarlo. 

Hablo y halago a todos por igual, incluso si no tienen casi ningún poder, eran útiles para poder tener una base firme para el poder. 

Tenía que vencer a sus hermanos en calidad y cantidad después de todo.

Entonces finalmente fue el turno de la persona más problemática y difícil de encontrar halagos de la reunión (¿Por qué no podía ser el joven Basen? ya tenía preparados varios comentarios cuidadosamente redactados para tener al joven a su lado cuando inevitablemente fuera conde).

“He escuchado que la joven señorita Cale es un espíritu libre, es inevitable escuchar como su reconocida belleza es el orgullo del condado. Por supuesto, con el alma artística del territorio Henituse creará almas sinceras como las de la señorita y la hermosura de las estatuas ayudaron a formar tu libertad al actuar, libre de las ataduras de la sociedad”

Bonita, pero no sabes cómo comportarte.

Alberu estaba sonriendo felizmente mientras saludaba a la señorita, seguro de que nadie realmente había entendido su mensaje. Entonces, la primera de las muchas veces que palabras problemáticas salían de la boca de Cale empezó.

“También sentí algo después de conocer a su majestad hoy. Me di cuenta de que además de nuestro sol actual, su majestad el rey, también te tenemos a ti, el que brillará durante la noche para velar por la noche a los ciudadanos. Fue una imagen maravillosa para mis ojos”

¿No había algo equivocado en esta situación?

“... ¿Es en serio?” Alberu no pudo dejar escapar por un momento sus verdaderos pensamientos.

Cale mantuvo su cara en una expresión de sinceridad, conteniendo su risa detrás de ojos sinceros “De hecho, su alteza. Es posible que no pueda dormir por la noche ahora que te he conocido personalmente, la estrella en la mente de nuestros ciudadanos”

Cale ignoro con cuidado la mirada de sorpresa de todos a su alrededor. 

Sin embargo, ¿Quién podría culparlos?

Robbit Crossman observó con cuidado a la pelirroja que había incomodado a su molesto hermano mayor. 

¿Quién no conocía a la basura Henituse? se habían realizado numerosas apuestas sobre ella cuando la noticia de su asistencia se dispersaron.

¿Cómo se avergonzaría la basura? ¿a quien le gritaría? ¿Cuántas botellas de vino arrojaría?

La cuestión no era si era la posibilidad de que se humillara a ella y a su familia delante de la realeza, la pregunta era cuánto lo haría y cómo responden todas las partes.

Y sin embargo, esa misma persona había respondido como si fuera un noble modelo ante el príncipe, su rostro era una máscara de sinceridad y admiración en su totalidad.

Robbit entonces observó por primera vez a esta noble.

Vestida con lo que probablemente era un vestido que costaba lo mismo que una casa de un noble de un territorio pequeño y con sangre como cabello en una trenza alrededor de su cabeza. La pelirroja se veía en absoluta calma, a diferencia de sus compañeros nobles, quienes prácticamente se arrodillaban delante de Alberu, rogando por su ayuda; ella se veía como si no le importara.

Delante suyo bien podría estar un plebeyo normal, y para ella no habría diferencia.

Compartiendo una mirada con el tercer príncipe, Robbit se preguntó si podía acabar con la neutralidad de los Henituse a través de ella. 

¿Su lealtad a cambio de protección? 

Como príncipe, una de las mayores cosas que necesitaba era acceso a una cantidad considerable de dinero no vigilado, especialmente si sus hermanos deciden empezar a unirse a otros nobles y ganar dinero a través de los negocios creados con el apoyo de ellos.

Los Henituse eran ricos, asquerosamente ricos, para personas que no tenían un solo hueso codicioso o valiente en sus cuerpos. Eran como su escudo, tortugas que solo se movían para protegerse. 

Su riqueza había sido comparada por sus tutores una vez.

Se necesita la riqueza de más de la mitad de los nobles presentes para igualarla, especialmente por que iba en crecimiento.

Un movimiento sobresaltado lo sacó de sus planes. 

Cale Henituse sonreía con gentileza, pero algo en sus ojos hacía que Robbit sintiera que estaba analizando a Alberu.

Una sonrisa divertida cruzó la cara de Robbit.

¿Esta noble podría ser utilizada para fastidiar a su hermano? Incluso si al final no causaba grandes problemas, seguiría siendo mejor que verlo avanzar como lo estaba haciendo ahora.

Entonces Robbit se movió sutilmente, asegurándose de entrar en la vista de la pelirroja, se permitió tomar de su vino mirándola a los ojos. 

Cale Henituse entonces giró para mirarlo. Su expresión seguía siendo la de sinceridad como cuando estaba hablando con Alberu, pero lo único que pudo pensar es que estaba analizando todo a su alrededor.

Una sonrisa amable y abierta apareció de repente, dientes blancos aparecieron detrás de labios rosas, y joyas preciosas se derritieron en un lago de miel. Como si el mismo dios del sol quisiera demostrar que tenía favoritos, los rayos del sol entraron por la ventana, iluminando la sangre de su cabello y la piel blanca.

Así que Robbit, que había sido un enamorado de bellezas desde pequeño y protegido por su madre, la concubina favorita del rey; hizo un acto vergonzoso y uno que sería aprovechado por sus enemigos para debilitar su imagen.

Derramó toda su copa de vino en su ropa.

Todos giraron para observar con incredulidad, los cientos de ojos girando entre él y la sorprendida pelirroja.

Sin embargo, había un par de ojos que lo miraban con simpatía y compasión.

Eric Wheelsman lo observaba como si compartieran un sentido de camaradería.

Ah, Robbit finalmente entendió al joven maestro Eric. Por eso sigues ahí a pesar de todos estos años.

Chapter Text

 

Cale suspiro después de por fin separarse de la señorita Amiru.

Había sido una reunión llena de incidentes, desde la entrada con uno de los perros de Venion molestando a cuando un príncipe había decidido que el vino era la mejor elección para su atuendo. Estaba agradecida por el hecho de que podía ignorarlos ahora mientras los demás se encargaban de los asuntos molestos con el príncipe heredero.

Cale volvió a suspirar, no pudo evitar sentirse cansada cuando noto que casi todos los incidentes de este día habían estado relacionados con ella, incluso cuando había estado en silencio en su mayoría. El unico que no habia estado relacionado con ella fue el del segundo principe.

Se preguntó qué había causado que el segundo príncipe derramará el vino.

¿Había notado al dragón? Aparte de esa razón no podía pensar en ninguna otra para que algo así sucediera.

Cale se compadeció en silencio del segundo príncipe, se había visto realmente avergonzado cuando sus ojos se encontraron. 

“Hans” llamó, los dos gatitos estaban en su forma humana y leían en una almohada, por la forma en que sus cabezas subían y bajaban, parecía que el tema no era tan interesante. Habia un espacio casi imperceptible en medio de ellos dos, donde deberia estar ahora durmiendo el dragon negro.

Cale estaba satisfecha, los niños debían de comer bien y dormir mucho para crecer bien. O al menos eso decian los libros.

“joven señorita” el mayordomo se inclinó. Una gota de sudor bajaba por su mejilla.

Aunque nadie sabía que había sucedido en el palacio del príncipe, la señorita había regresado cansada y pensativa de la reunión de la familia imperial. Casi en el momento en que había llegado se había cambiado a algo más cómodo y se había sentado en silencio observando el juego de los niños.

Todos los trabajadores de la casa estaban en la punta de sus pies esperando saber qué había hecho la señorita y cómo afectaría a los Henituse.

“Hoy pasó algo interesante” Hans observó con nerviosismo los dedos de su señorita que se deslizaban por el borde de su vaso de jugo. “Venion Stan envió una carta al condado, ¿que sabes de eso?”

Las manos de Hans se apretaron y el sudor ahora goteaba hasta el piso.

¿Qué sirviente no conocía la famosa carta de Venion Stan? ¿Qué persona no sabía de los rumores, en este punto? 

Había tomado toda la habilidad del personal de la casa y la pereza de su señorita por salir para evitar que los rumores llegaron a los delicados pero lujosos (aretes de diamantes, Hans estaba acostumbrado por el lujo casual de la señorita, pero los demás seguían sorprendidos) oídos de la señorita.

Había sido la orden estricta del conde.

Hans reunió coraje que no tenía y se inclinó, agradeciendo la oportunidad de ocultar su rostro. “No he escuchado nada, señorita. ¿desea que pregunte a la mansión?” 

Para que me digan que excusa le informo, señorita. Fueron palabras que no fueron dichas pero los dos adultos en la habitación eran conscientes de ellas.

La joven señorita lo observó en silencio durante unos largos y agonizantes segundos por el nervioso Hans.

“Si no puedes informarme debe de ser algo importante” Cale tomó un sorbo de su jugo y se preguntó de qué fruta sería. “Entonces organiza el carruaje, saldré junto con los niños hoy”

Cale ignoro como Hans prácticamente huyó de la habitación y se acercó a los niños que dormitaban en la gran almohada.  

“Es hora de ir a ver a los lobos, niños” fue lo único que tuvo que decir antes de que dos ojos dorados se abrieron como platos y el peso de un dragón estuviera en sus hombros.

Los niños necesitan tener muchos amigos para su desarrollo, después de todo.

Si al mismo tiempo aprenden cómo acabar con posibles amenazas como ellos, mejor

Unos minutos después, Cale dudo de si estaría bien que los niños jugarán con estos niños. ¿Y si aprendían el mal habito que el niño frente a ella mostraba?

“Así que quieres que cuide de tus hermanos”

“Sí señorita”

“Y a cambio tu y tus hermanos trabajaran para mi como mis caballeros personales”

“Sí señorita”

Cale observo los ojos abiertos e inocentes y trato de sacudir el pensamiento de que cierto pelinegro había ayudado contando las mismas historias de caballeros que le contaban a los niños cuando viajaron juntos. 

Una mano enguantada se acercó a la cara de Lock, quien cerró los ojos por miedo a un golpe. Los dedos delgados se acercaron y apretaron la mejilla gordita del niño delante de ella. Cale sintió que estaba intimidando a un niño, obligándolo a tomar decisiones que serían duras para adultos; Lock al parecer, no era una persona que aprendiera analizando por sí mismo qué cosas eran adecuadas para niños y cuáles no.

“¿Se supone que debo cuidar de tu familia o utilizarla?” Cale no soltó la mejilla de Lock, un leve castigo para que reflexionara sobre las palabras que había dicho tan descuidadamente. “¿Y ellos? ¿Están de acuerdo con convertirse en caballeros?”

Lock dejó caer su cabeza, apoyando de forma sutil su cabeza con la mano que pareciera que lo estaba consolando y no castigando. 

“Lo lamento”

“No hay necesidad de que te disculpes, aceptare cuidar de tus hermanos y luego te dire que puedes hacer por mi”

Cale ya había presentido que algo así sucediera, no había mucho que un grupo de niños sin nada más que su excesiva fuerza pudiera ofrecerle. Por eso ya sabia que favor le pediría a Lock, uno que era especialmente fácil para él si lo hacía en su transformación.  

“¿Hay algo en que pueda ayudar a la señorita?” Lock la observó con ojos abiertos que por alguna razón le recordaban a Choi Han.

“Obviamente, en el futuro necesitaré tu ayuda con algo importante”

Lock asintió emocionado y apretó entre sus manos la enguatada de la pelirroja.

“¡Por supuesto! por favor, avisame en cualquier momento si necesitas mi ayuda”

“Seguro”

Con su mano libre, Cale sustituyó su mano por una bolsa llena de oro. 

“Lleva a tus hermanos a recorrer la capital, hay suficiente dinero para que puedan comer y tal vez incluso para que compren algo. Da un paseo alrededor, ¿no es la primera vez que todos ustedes visitan una ciudad como la capital?”

“¿... un paseo?”

“Un paseo. On y Hong te acompañarán, para que no te pierdas”

Lock miró entre la bolsa llena de oro y la indiferente noble delante del y una sonrisa cálida se abrió paso a su rostro.

Es justo como dijo Choi Han-hyung, amable aunque finja que no lo es.

Su agarre se apretó en el bolso mientras observaba a los dos gatitos que lo miraban desde el regazo de la señorita. 

Ella es buena, ella puede cuidarnos mientras termino de crecer.

 


 

Cale camino mientras escuchaba la explicación de Choi Han de las bombas que habian econtrado, el dragon negro habia creado un escudo, que hacia imposible que cualquiera pudiera escuchar cualquiera de sus palabras, incluso en el medio de la multitud en la que estaban.

Cale estaba contenta, en poco tiempo podría robar esas bombas mágicas y conseguir el siguiente poder antiguo.

“Cale-nim” la voz de Choi Han era sorprendentemente suave, como si estuviera dudando de decir algo o no.

La pelirroja ahora castaña lo miró con dudas pero lo ignoró para seguir comiendo. De todas formas, era mejor esperar a que esperara a que organizara sus ideas.

“De donde soy… los nobles tienen la costumbre de casarse por conveniencia” Choi Han la miró como si realmente estuviera asustado por su posible respuesta. “¿Los nobles del reino Roan también tienen esa costumbre?”

La mente de Cala estuvo llena de símbolos de confusión. 

Literalmente, ya que el drago negro logro enviarlos juntos con signos de exclamacion.

Cale estaba algo impresionada, no le habia enseñado a Raon a leer todavia.

Cale espero unos segundos a que el dragón se calmara, ignorante de la creciente ira de Choi Han.

“No es raro, supongo” Cale se encogió de hombros, distraída de la conversación por una tienda llena de joyas por la que pasaron y sus cálculos mentales de cuanto seria en oro. “Si ambas familias lo consideran necesario y ambos están de acuerdo, se creará un compromiso” Cale lo pensó durante unos segundos más, inconsciente del efecto de sus palabras en el hombre y dragón a su lado. “Generalmente ambos aceptan, el deber familiar o si la otra parte es demasiado poderosa. Especialmente si la otra parte es poderosa e interesada en la persona”

La mente de Cale estaba llena de las telenovelas que siempre estaban disponibles en la televisión.

La mente de Choi Han estaba llena de rumores sobre la carta de Venion Stan por la mano de Cale-nim.

La mano de Choi Han se apretó en la empuñadura de su espada. “¿Cale-nim alguna vez se ha visto presionada para este tipo de compromisos?” el titubeo había desaparecido, dejando solo ojos oscuros observando a su tranquila lady.

“¿Qué beneficio tendría el casarse conmigo Choi Han?” lo miro divertida, era sorprendentemente inocente para ser alguien mayor que ella. “No, nadie desea casarse con basura como yo de todas formas”

Choi Han observo como Cale-nim discutía con el dragón sobre ser basura o no y pensó en silencio en que debería hacer a continuación.

Giró la cabeza levemente a donde sabía que estaban el dúo de padre e hijo observándolos.

Por una vez y tal vez última, estas tres personas estuvieron de acuerdo sobre el mismo tema.

Deben de deshacerse de Venion Stan.

 




“Por favor, cuida de mi familia”

Cale miró con confusión y pánico creciente a Ron.

¿Cuidar? ¿Se refería a que se iba a ir sin Beacrox?  

Cale entendía cada vez menos a estos personajes. Por supuesto, había esperado desde el comienzo que se fuera, había esperado que lo hiciera con Choi Han y con Beacrox esta vez.

Pero no tan de repente, ¿porque justo ahora? ¿A dónde iría si no fuera con Choi Han? ¿Qué haría este anciano extremadamente aterrador solo?

“¿Familia?” Cale dudo varios segundos, todavía confundida, “¿vas a alguna parte solo?” se formó un pliego entre sus cejas, le preocupaba que haría esta persona sin supervisión.

“Si”

Cale juraba que entre menos explicaba más crecía el pánico en su interior. 

“¿A dónde vas?”

En el momento en que las palabras salieron supo que había dicho algo grosero y que sonaba extraño hacia el sirviente aterrador. Sus mejillas se sonrojaron pero fingió que no pasaba nada.

Lo mejor era ser basura, no tenías que preocuparte de las reacciones de las personas.

La sonrisa de Ron pasó de ser amable (aterradora) a ser una sincera (no que Cale notara la diferencia)

“Iré a cazar unos zorros que me han molestado por un tiempo”

Cale cerro los ojos y evito el responder bebiendo de su vino.

“La señorita sabe que he asesinado a gente, ¿no es así?” 

Las palabras de Ron hicieron que se ahogara con el vino y casi recrea la escena del segundo príncipe. La noble ocultó su temor por las palabras de Ron.

“¿Y?”

“Ire a matar unas cuantas personas”

“¿Y dejarás a tu familia por un tiempo?”

“Sí señorita”

“... ¿ese zorro es una persona?”

La sonrisa de Ron era amable, las comisuras de sus labios levemente levantadas. Cale deseaba que no sonriera, prácticamente le estaba pidiendo el favor en su mente.

“La señorita está en lo correcto. Hay un grupo de zorros que he retrasado matar por un tiempo” contrario a su sonrisa, su voz era fria. “Debo romperlos en pedazos”

Ron estaba determinado, para el; solo existían dos escenarios:

O eran sus enemigos destruidos, o sería él.

Cale se estremeció y comenzó a pensar en esta aterradora persona y situación. Ron observó a su señorita, le divertía verla reaccionar de formas tan curiosas, se estremecía de vez en cuando y suspiraba cada pocos segundos.

Entonces frunció el ceño y se levantó, sin mirar a Ron se dirigió a su cama con los niños que ya llevaban dormidos varias horas.

“...Ve y regresa” la pelirroja se acostó, su espalda firmemente hacia Ron; la sonrisa del mayordomo desapareció. “Cuidare a tu familia mientras tanto”

Familia.

Que interesante elección de palabras, habían pocas cosas que pudieran conmover a Cale, o Kim Rok Soo como esas.

Cale sabía que era perder a su familia, era algo por lo que tuvo que pasar más veces que la mayoría; por lo que era una de las pocas cosas que aceptaba ayudar a proteger. 

Lo hizo de la misma forma que había deseado poder proteger a su propia familia cuando era aún más débil que su yo actual. En ese entonces, había sido tan débil que una sola persona había sido suficiente para destrozar lo que había llegado a amar.

Sin que nadie lo viera, debajo de su manta una de sus manos acaricio al niño mas cercano, que era el dragon negro y dejo la otra apoyada contra su estomago.

“Le diré a Hans que te irás de vacaciones durante un tiempo, por lo que debes enviarme mensajes de vez en cuando para poder decir que realmente volverás. Puedes recibir dinero del gremio de comerciantes de Flynn con tu identificación. Beacrox ya es un adulto, que él decida qué hacer con su vida...”

“Pero cuidare a tu hijo mientras desee mantenerse a mi lado”

La mano de Cale se detuvo en la cabeza del niño profundamente dormido, disfrutando de sentir el movimiento de su cuerpo causado por sus profundas respiraciones.

Era relajante tener alrededor a niños tan viciosos pero vivases como On, Hong y el dragon negro. 

“Pero solo tienes un descanso de máximo un año, por lo que tienes que regresar rápido” Cale se acercó al dragón negro y paso su brazo por encima de los dos gatos.

“Disfruta de tu descanso”

Tendrás trabajo que hacer al regresar.

“No te lastimes mientras cazas”

Cale se rehusó a mirar al anciano fuera de su manta, sus ojos en los niños mientras trataba de dormirse rápidamente.

“¿Está bien informarle una vez al mes, señorita?”  la noble encontró la voz de Ron extraña, su tono era amable y divertido, pero algo cálido se encontraba escondido detrás de él; a Cale le recordaron las manos que la despertaron ese primer día, como si fuera la calidez traída por un padre.

Debe estar pensando en Beacrox. Decidió Cale.

“Haz lo que quieras”

“Te veré dentro de un año, señorita”

La puerta se abrió y cerró sin sonido. Cale rápidamente se durmió, aliviada de poder dormir durante un año sin temor a Ron.

 


 

On observó la figura que los despedía en la terraza y no pudo evitar preocuparse.

Estaba totalmente vestida de negro junto con su hermano y su cabello tambien habia sido teñido del mismo marron que la señorita Rosalyn.

“Me preocupa dejar a Cale sola, nya” su hermano menor dijo. 

On apretó su mano, un gesto de consuelo que había tenido desde que eran ratas callejeras y uno que probablemente iba a durar muchos años más.

“Estará bien, nya” le aseguro, “Cale es débil pero super inteligente, se mantendrá a salvo”

A On le gustaba mucho lo inteligente que era Cale. Siempre miraba alrededor y a las personas con ojos que hacían que creyera que sabía algo que los demás no conocían y siempre estaba planeando los siguientes 10 movimientos. A On le gustaba bastante eso, la hacía sentir segura, que Cale los protegerá porque habían pocas cosas que ella no supiera o que ella no planeara antes que todos notaran que era una posibilidad.

A On también le gustaba lo tonta que era. Cale era una tonta que había tomado a dos niños huérfanos (ahora eran 14 niños con el dragón y los lobos) con poca o ninguna ganancia, una tonta que había hablado con Hans en secreto sobre qué cosas podrían necesitar los niños que habían perdido todo, una tonta que acogía a personas como Choi Han y Rosalyn como si fuera esperado que cualquiera que conociera fuera cuidado por ella en su casa.

A On le gustaba bastante Cale, era la mezcla perfecta de ser inteligente y tonta.

Por eso On apretó la mano de su hermano por última vez antes saltar al hombro de la señorita Rosalyn en su forma de gato.

Cale estaría bien porque ella era muy inteligente.

Y su hermanos menores y ella estarían bien porque Cale también era muy tonta y su prioridad habían sido ellos.

 

Chapter Text

 

Amiru era bastante inteligente.

A Cale le parecía un rasgo encantador, Cale se preguntaba que cosas en su vida hubieran cambiado si ella misma hubiera sido tan inteligente cuando apenas era una adolescente sobreviviendo el apocalipsis.

Cale se dejó de preguntar sobre el pasado mientras tocaba el corset que aunque no era tan apretado, todavia le incomodaba, aunque su mano no era pesada y no tenía ninguna fuerza en ella, parecía provocar un vacío en su estómago.

Tengo hambre, decidió Cale y olvido el sentimiento como si nunca hubiera existido.

La noble observó la plaza, algo divertida por la diferencia que causaban unas pocas horas y el cumpleaños de un rey a la antes atiborrada plaza.

Existían 10 bombas en total en la novela.

Las que ya había localizado eran fáciles de tratar. Después de saber sus ubicaciones solo era esperar a que  se acercara la hora de que estallaran y robarlas sin que nadie en la organización pudiera hacer nada.

El problema serían las que fueron escondidas en personas. Collares, bolsos y colgantes de repente se habían convertido en una potencial amenaza en una multitud llena de ellos. 

Por supuesto, Cale confiaba que ese grupo de seres poderosos pudieran hallarlas y llevarlas antes de que los dueños originales supieran que se llevaban bombas.

“Oh, señorita Cale, ya llegó” 

Fue el saludo entusiasta de Eric, junto con el saludo más calmado de Gilbert detrás de él. 

Eric y Cale compartieron una mirada, ambos conectados de la forma única que compañeros con la misma meta lo hacían.

Cale Henituse no haría absolutamente nada este día.

El trío se paró al lado de Cale y empezaron a hablar. La pelirroja no estaba prestando atención, demasiada ocupada sonriendo en secreto a la llegada del príncipe y su séquito.

¿Era el príncipe heredero razón para que sonriera?

Por supuesto que no, tampoco era el séquito y el sorprendente invitado.

“Oh mi dios...”

“¿Cómo es esto posible?”

“¿Qué clase de milagro es este?”

Hubo un murmullo de las personas alrededor. Los nobles dejaban escapar suspiros ahogados y las manos tapaban las bocas abiertas.

Y la razón de su sonrisa, era la cara pálida de Neo mientras sus pasos se quedaban en medio del aire y se caía detrás de todo el grupo de nobles. Ninguno de los secuaces de Venion o el mismo Venion lo noto mientras observaban con ira a la persona al lado del príncipe heredero.

El heredero del vizconde se levantó y observó a su alrededor, pánico en su mirada mientras trataba de ver si alguien había visto su penosa caída.

Los ojos del vizconde se encontraron con los ojos miel de Cale.

La pelirroja observó fijamente y sin dejar que el otro recuperara su dignidad en el suelo.

Dejó escapar una pequeña risa que rápidamente escondió detrás del abanico que había traído.

No fue necesario para Neo escuchar una sola palabra de lo Cale. Su cara pasó lentamente de rosado a rojo, y pareció confundido de fulminar a Cale con su mirada o mirar con ojos como plato a Taylor que hablaba con el príncipe heredero.

Satisfecha con burlarse de Neo, Cale regreso su mirada a los dos protagonistas del nuevo caos.

Taylor Stan hizo contacto visual con Cale.

De pie por sus propios medios y sin parecer incómodo de ninguna forma. Taylor Stan se veía igual de sereno que el día anterior en la reunión de nobles, como si esto fuera otro día normal para él. Incluso le hizo un gesto sigiloso a Cale, como un saludo secreto entre ellos.

“Estoy aqui” la voz del dragon negro interrumpio sus pensamientos.

Una pata se posó en su hombro que estaba cubierto por una cardigan blanco de lana. 

“Estamos desmantelando todas las bombas que están actualmente estacionadas en los lugares que encontramos. Serán completamente eliminados a las 8:55 como prometimos” 

Cale asintió levemente con la cabeza, tapando el movimiento como si solo estuviera organizando el mechón que se salió de su peinado. 

“Regresaré ahora ya que estamos ocupados, humana. Usa tu escudo si parece que va a doler”

Parece que será innecesario que utilizara el escudo.

 


 

Cale paso el corto viaje en carruaje ignorando a Taylor que trataba de hablar con ella de forma sutil y en cambio se burló de Neo con los ojos, como si se divirtiera recordarle su caída.

¿Fue infantil? Bastante

¿Iba a parar? Jamás, se lo recordaría a Neo toda su vida, lo suficiente para que él mismo le pagara porque lo dejaran en paz.

¿Así era como se sentían los supuestos matones de colegio?

Era bastante divertido, aceptó Cale mientras soltaba un bufido divertido. Los hombros de Neo podrían alcanzar sus orejas a este paso.

A pesar de todo, encontró que esté viaje no fue tan molesto como pensó.

 


 

Robbit Crossman deseaba devolver el tiempo y poder golpear a su yo pasado.

¿Cómo creía que estaba bien el barrio por una basura?

¿Cómo olvidó su posición?

¿Cómo le permitió tener ventaja sobre él a sus hermanos?

Robbit a diferencia de sus hermanos había olvidado la dignidad por conservar algo de poder.

Nunca fue el favorecido, a diferencia de sus hermanos.

No tenía un fuerte respaldo en forma de la emperatriz que le permitía ser ignorante de las consecuencias a diferencia del tercer príncipe. Por supuesto, a cambio no tenía la amenaza constante de ser una marioneta a manos de su propia madre.

Pero en cambio, no era el hijo pródigo caído que se levantó para convertirse en la guillotina en los cuellos de sus hermanos. Alberu de todos era el único huérfano, pero cada vez que recordaba la furia de su madre por sus acciones como si fuera un niño y no un hombre de 25, pensaba que tal vez eso solo sería una ventaja en el futuro.

No, Robbit era solo el hijo de una concubina algo favorecida que no era lo suficientemente inteligente como para tener otro plan que no fuera utilizarse a sí mismo como intercambio.

Por eso se había casado por poder político, le da una posición algo estable en comparación de Alberu que perdería todo por un error. Pero la amenaza de ser el títere de toda una facción no era un miedo sin fundamento.

Por eso su acto de mostrar su obvia atracción por la infame Cale Henituse había sido fatal.

Su esposa se había burlado de él durante horas, aunque había sido un matrimonio sin amor por su parte, él había sido quien cortejo a la hija de un poderoso conde a cambio de apoyo. 

Sabía que ella no lo amaba y ninguno esperaba fidelidad, mientras no hubieran bastardos ambos consideraban aceptable ignorar al otro. 

Pero la consecuencia había sido la humillación de ella.

Si suegro en cambio se había reído. Feliz de que mostrará ineptitud y debilidades. 

Eso lo hacía más fácil de controlar.

Por eso su suegro había mandado por él una carta al condado, feliz de arriesgarse a ofender al conde Henituse y de competir con el marquesado Stan.

Había enviado una carta pidiendo que Cale Henituse se convirtiera en su concubina.

El concubinato era especial en el reino Roan, aunque no era abiertamente rechazado, era algo que se arriesgaba a insultar a las diferentes mujeres poderosas alrededor del reino y los reinos vecinos.

Por eso se tenía la excusa de que era un proceso voluntario.

En público, era una posición honorable aunque no estuvieran casadas. 

En privado, se consideraba lo más cercano a la esclavitud que permitía el reino.

Si Cale Henituse se convertía en una concubina sería imposible para ella si quiera pensar en ser libre, su esposa sería como una correa en su cuello que la.mantenia en su posición. 

Su esposa y familia política se encargaría de ello.

La atarian a su lado para convertirla en la culpable de cualquiera de sus errores, trabajando como el escudo de Robbit y utilizarían eso como amenaza para tener acceso al dinero Henituse.

Ninguna mujer noble aceptaría eso. 

Solo las mujeres desesperadas se convierten en concubinas, incluso para el rey.

La memoria del cabello rojo como sangre, brillando por el sol, decorado con joyas que incluso su esposa consideraría lujosas lo lleno como la había hecho innumerables veces desde ayer.

Los ojos miel que lo observaban, indiferencia detrás de la calidez, pero tan libres de segundas intenciones, como si fueran un lago cristalino del que podías ver el fondo.

La piel pálida decorada con telas de la mejor calidad, parecía diamante debajo del dios que se rumoreaba había bendecido a su familia parecía atormentarlo con su recuerdo.

Los labios rosas curvados hacia arriba, una sonrisa tan honesta e inocente, como si fuera solo una niña protegida de los inconvenientes de la sociedad y de los peligros que sus acciones traían. 

Esos mismos rasgos giran para observar al príncipe heredero como si él fuera el centro de toda esta reunión. Lo único que en verdad importaba de todo el día. 

Cómo si no hubiera provocado que su posición fuera inestable, y no hubiera traído caos a su casa con solo respirar y sonreír.

Su mano libre se apretó sutilmente, la otra saludaba desde donde estaba saludando junto con su hermano a la multitud.

Robbit sabía que era arriesgado, como si pidiera que entrará el peligro a su casa y cama.

Tendría que proteger no solo su cuello sino el cuello decorado con diamantes de Clase Henituse.

Sabía que cualquier posible hijo de la unión estaría en peligro. Su esposa se convertiría en la aterradora figura que era la emperatriz para él y la vida de Cale tendría un temporizador, conectado hasta el día que alguno se convirtiera en rey.

Pero la idea de tener a la pequeña figura entre sus brazos lo enloquecía, de poner sus labios sobre los de ella y ver cuánto se enrojecieron por sus besos.

De poder pasar sus dedos por los rizos rojos y ver los ojos miel posarse en él sin compartirla con nadie más.

De la idea de poder entender porque su padre había favorecido al principio a Alberu, solo por el amor que le tenía a esa sirvienta. 

La imagen de un niño con los ojos azules como lo suyos pero con el cabello rojo como sangre lo atormentó hasta que llegó a dónde celebrarían el cumpleaños del rey.

Robbit sabía que debería aparentar estar escuchando las palabras de su padre, pero estaba demasiado ocupado buscando a la única persona que le importaba desde ayer.

No fue difícil encontrarla, rodeada como ayer y brillante como una llama.

Cale Henituse estaba parada y observaba con aburrimiento al rey, su mente parecía lejos de donde estaba de pie.

Robbit no pudo evitar sonreír con cariño.

Era como una niña, impaciente de salir a jugar después de una aburrida clase.

Grabó en su mente la forma en que la camisa blanca apretaba su cuello y el mono se curvaba levemente en su pecho.

La falda negra con decoraciones doradas revoloteaba con el leve viento que había.

Ese pelo rojo está en dos coletas que caían por sus hombros hasta su cadera, atados por un moño con una gema en el medio. 

Parecía una niña, tan diferente a la deslumbrante belleza del día anterior, hoy lucía como si se hubiera decidido a salir a jugar apenas acabará el aburrido evento, mientras tanto se ocupaba mirando los alrededores con curiosidad y probablemente los explotaría después.

Por un momento juro que la noble lo observó desde lejos y le sonrió, como saludando con discreción.

(Por supuesto que nunca sabría que no fue un atuendo elegido por Cale, pero decidido por el equipo de On y Diana que se estaban divirtiendo jugando con la ropa de Cale. Tampoco es que a la pelirroja le molestará, para ella la ropa era ropa y no le importaba especialmente si era cómodo).

Robbit estaba experimentando el amor por primera vez, de eso estaba seguro. No había otra explicación para las mariposas en su estómago y el sudor en sus manos. Sentía como si el mundo dejó de brillar para poder resaltar el brillo de su amada.

Casi quiso agradecerle a su suegro por darle la oportunidad de tener a su amada.

Estaba bien si al principio no le gustaba ser concubina, Robbit solo tenía que enamorarla y protegerla para poderla tener a su lado. Sería fácil, con lo inocente que era.

Tontos, que no sabían diferenciar entre basura e inocencia.

Tan perdido en sus planes para el futuro como estaba, necesito hasta que Cale observará fijamente un punto por encima de él para volver a escuchar a la multitud alrededor.

"¿Qué es eso?"

"¿Será un mago?"

"¿Quién es?"

"¿Qué está pasando?"

Las personas hablaban y señalaban el cielo, o más específicamente, al hombre que estaba de pie en el techo como si la altura no le afectará.

"¿Quién eres tú?" El rey gritó.

Los caballeros empezaron a moverse en dirección al extraño hombre y la multitud abajo se ponía cada vez más nerviosa.

Más personas vestidas de negro empezaron a reunirse en los techos, todos rodeaban la plaza.

Los caballeros que no fueron a apresar a los extraños de negro se reunían de forma cautelosa alrededor de la familia real. Los dedos apretados con firmeza en sus armas y sus escudos arriba.

El primero en aparecer levantó uno de sus puños envuelto en mana rojo

"Debe ser divertido" su tono no ocultaba su malicia.

El maná en su puño se dirigió a varios puntos y el campanario empezó a vibrar.

Las alarmas creadas sonaron alrededor de la plaza, al parecer creadas por dispositivos mágicos.

"¡Cale!" Ese repentino grito del nombre tan preciado lo sacó de su estado de pánico.

La pelirroja observó con confusión a un hombre que la jalaba del brazo, tratando de evitar que se lastimara.

Robbit le agradece el que cuidara a su Cale, pero también deseaba que alguien obviamente enamorado no se acercara a su posible concubina.

Pero la noble no parecía notarlo, en medio del pánico parecía una roca en medio de una tormenta. Estaba mirando algo que en el medio corría alrededor.

La risa desquiciada del mago evitó que encontrará que observaba la pelirroja.

El caos estaba presente en todas la plaza, los caballeros los estaban presionando para que se fueran pero al mismo tiempo la multitud impedía que salieran.

"Su majestad, por favor diríjase a un lugar seguro"

Los caballeros insistían, los escudos estaban levantados para evitar que cualquier ataque de los magos los alcanzara. 

Apenas podía ver que sucedía por todas las personas que lo rodeaban, pero era obvio que los nobles estaban corriendo alrededor y tratando de salir.

Se preocupó por Cale, pero a su alrededor no existía una sola persona realmente leal a él, todos eran caballeros que trabajaban para su familia política. Ninguno lo ayudaría a salvar a Cale.

De repente, como estrellas fugaces, varios objetos volaron hacía una montaña…

Todos observaron con confusión los objetos hasta que de repente una explosión hizo que tropezaran, algunas personas incluso se cayeron a pesar de la lejanía de la explosión.

La plaza cayó en un silencio conmocionado y todos se congelaron donde estaban, incluso olvidando levantarse.

"Eso era una bomba mágica"

Uno de los príncipes dijo, y su piel pasó de ser blanca a ceniza cuando todos entendieron cuáles serían las consecuencias de eso explotando cerca de las personas.

"Desafortunadamente, nadie murió"

El loco en el campanario comentó como si fuera una obra de teatro decepcionante.

"¿Por qué se fueron hasta allá?"

Todos los magos de negro parecían calmados, como si no importará que su plan fallara.

"Supongo que esté plan fue un fracaso"

Un mal presentimiento llenó el estómago de Robbit y por instinto empezó a buscar en la multitud a la pelirroja.

"¿Qué estás haciendo? ¿Quién eres tú? ¿Crees que estarás bien después de cometer este acto?"

El rey parecía inalterado, su cara en un ceño determinado y sus ojos fijos en el enemigo.

Sus manos temblaban donde nadie las podía ver.

Cale estaba observando todo con cara tensa, a su lado, Taylor Stan parecía alarmarse por eso y se acercó a ella.

"Oh, bueno"

El mago ignoró al rey y continuó. A su lado, dos magos negros con mochilas estaban en silencio.

Robbit ignoró los educados empujes de los caballeros por observar.

Los dos magos rasgaron papeles y sus cuerpos se encendieron en fuego, pero ningún sonido escapó de ellos

"Adelante"

Los dos magos en fuego corrieron hacia adelante.

Se dirigían a los ciudadanos.

Robbit de repente empezó a luchar, como si estuviera desesperado por llegar hacía las bombas. Uno de sus brazos salía de donde los caballeros lo sujetaban y se dirigían a la figura congelada de Cale Henituse.

El miedo llenó su cabeza y el pánico creció cuánto más quieta estaba la noble.

Huye. Corre. Escapa. Muévete

Eran las ordenes que recorrían su cabeza. Dos caballeros lo sujetaban, impidiendo que se moviera más que unos pocos centímetros en su lucha por llegar a Cale.

Robbit ni siquiera sabía por qué luchaba tanto. Incluso la amaba o si solo era un capricho.

¿Porque quería arriesgarse por ella?

Robbit no lo sabía, pero sus acciones no estaban impulsadas por el amor a Cale. Eran acciones creadas por la desesperación de perder algo que ni siquiera tuvo, de perder la primera esperanza que tuvo en años.

Observó como la cara de Cale pasaba de ser tensa a volverse molesta. 

La noble levantó sus brazos, indiferente de la mujer que de repente apareció a su lado para protegerla.

"Explotar"

El mago loco gritó de alegría. Pero pocos segundos después solo miro con confusión la imagen delante de él.

El bombardero suicida estaba atrapado entre alas plateadas. Un escudo parecía envolverlo, aunque miraba hacia el cielo, era obvio que su intención era la de proteger a los ciudadanos.

El escudo tenía un leve hilo de luz de dónde surgía, esa luz se conectaba a las manos alzadas de una persona.

La figura era empequeñecida por el escudo. Cabello rojo se movía con fuerza por el viento. Sus manos estaban señalando el cielo, pero su cara parecía estar fija en una expresión de determinación.

Una sola palabra se escuchó a pesar de la cantidad de personas en la plaza. Esa sola palabra contenía resignación pero también voluntad de no moverse de su puesto.

"... Mierda"

Y luego estalló la bomba

 


 

Dos sonidos ensordecedores tiraron al suelo a las personas. La gente gritaba y abrazaba a sus seres queridos con miedo.

La gente herida gritaba de dolor y se escuchaban lamentos por los muertos. 

El agua caía como lluvia de la fuente cercana y más de una persona miraba sin creerlo sus manos, todavía sin terminar de comprender.

La familia real estaba bien por el escudo mágico creado por los magos que los protegían, pero las personas fuera de este fueron de las que más heridas. 

Todas las personas que no resultaron heridas o no estaban llorando un muerto giraron para ver a una sola persona.

Un escudo plateado empezaba a desmoronarse, los pedazos caían y dejaban escapar el humo negro dentro de el. Las alas blancas desaparecieron antes de caer al suelo.

Cuando el escudo desapareció, se pudo ver qué lo único que quedaba era el humo negro, cualquier rastro del bombardero suicida eliminado por su propia bomba.

Los escalofríos bajaron por el cuerpo de todos cuando entendieron la fuerza de la bomba.

"¡Señorita Cale!" Una mujer gritó, estaba al lado de la mujer que creó el escudo.

Por unos segundos, parecía que estaría bien. En su mayoría estaba despeinada por el viento, pero no parecía sentirse mal.

Entonces sus rodillas le fallaron y cayó en los brazos de la mujer que gritó su nombre.

El caos volvió a estallar en el pequeño grupo. Las personas alrededor se acercaron para poder ver la condición de la mujer del escudo.

“¡Señorita Cale! ¿Está lastimada? ¡señorita Cale!” 

La mujer pelirroja observaba sus manos con lo que ellos creían que era sorpresa de seguir con vida. 

“¡Señorita Cale!”

“¡Cale-nim!”

Eso pareció sacarla de su sorpresa y miró hacia arriba a las personas que se movían a su alrededor preocupadas.

Abrió la boca y todos estaban atentos por cualquier pedido que tuviera.

“Estoy bi...” sus palabras fueron interrumpidas por una serie de toses que sacudió su cuerpo. La pequeña figura se apoyaba débilmente en el cuerpo de la otra mujer mientras tosía. Su mano temblaba mientras trataba de tapar su boca pero un líquido empezó a derramarse entre sus dedos.

La multitud estaba confundida, sin poder ver bien que estaba pasando con la joven heroína hasta que uno de los nobles prácticamente se desmayaba por la sorpresa.

“San… ¡Sangre!” grito y todos empezaron a moverse sin saber qué hacer en esta situación.

La pelirroja dejó de toser y limpio la sangre en su mano en su vestido, el rojo desapareciendo en el negro de su falda. Observó a su alrededor, como si buscara heridos antes de relajarse. 

La imagen era impactante. Una joven que se veía como una niña estaba sangrando, totalmente indiferente de la sangre que bajaba de sus labios para gotear en su camisa blanca. 

Esa misma joven entonces observó su propio cuerpo, como si buscara heridas. Al notar que no podía ver a nadie lastimado, cerró los ojos y sonrió.

Todos a su alrededor se convirtieron en un desastre.

“¿Crees que este es un momento gracioso? ¡Para de reír!”

Uno de los nobles gritó, causando que la mujer abriera los ojos y lo mirara confundida. Observó al hombre delante de ella como si buscara heridas en él.

Al no ver ninguna, la confusión llenaba su cara. Todos podían escuchar su pregunta silenciosa.

¿Por qué te enojas? te protegí, no estás herido.

Cuanto más tiempo pasaba con los ojos abiertos, más parecía a punto de desmayarse

“¡Tampoco intentes abrir los ojos!” el mismo hombre gritó.

La noble lo miró con ojos confundidos pero apoyó su cabeza en el hombro de la mujer a su lado, pareciendo aceptar las órdenes del otro noble.

Se veía débil, como si un solo golpe la derribara. La sangre seguía escapando de su boca y no importaba cuanto la otra mujer lo intentara limpiar, seguía derramándose como un río a la blusa cada vez más mojada.

Un sacerdote llegó rápidamente, apresurados por dos jóvenes que habían estado con el grupo hace poco.  

Unos pocos observadores notaron que los ojos de Cale no estaban en el sacerdote, sino en un pelinegro amenazante que parecía listo para matar al guardia por acercarse a donde estaba la pelirroja. Conectando miradas, la noble le dio un pequeño ceño fruncido y gesto para que se fuera, ante la duda de este, la adolescente le dio una sonrisa alentadora antes de que el hombre aceptara irse.

(Meses después, observarian al maestro de espada más joven del mundo seguir a la heroína como si fuera un cachorro demasiado grande y suspirarian por este par de jóvenes adultos abnegados).

Pero todos estaban distraídos por la figura que flotaba, observaban todo con gran interés. 

“Tu cabello” los ojos enloquecidos se posaron en Cale como si fuera adicto a la sola vista, “es igual a la sangre… es igual a su cabello...” parecía querer acercarse, pero volvió a retroceder cada pocos centímetros, “tu… te ves tan hermosa bañada en sangre”

Todos se estremecieron por sus palabras, los brazos de la mujer se envolvieron en los de Cale, quien miraba todo conmocionada.

“Es una lastima… si tuviera más tiempo” mandó un poco de mana roja, que fue repelido por la mujer, “si tuviera más tiempo… pondría tu cabeza en mi vitrina, te verias hermosa al lado de mi colección de sangre”  

Una risa maniática resonó por toda la plaza, entonces su mirada también cayó en la mujer que apoyaba a la pelirroja.

“Tantos hermosos colores de rojo… todos reunidos… las pondré juntas en mi vitrina, serán tan bonitas en mi colección”

Un leve escudo plateado apareció delante de la mujer que la apoyaba, y aunque no salió del abrazo protector de repente parecía lista para luchar a muerte contra el mago loco.

Antes de que nadie pudiera decir nada, los magos del reino empezaron a atacar al loco, distrayendo al maniático de la mujer que apoyaba a la pelirroja y la herida Cale.

“¿Estás loco?” El tono de Cale era diferente al que nadie había escuchado nunca. La ira parecía escaparse y parecía que estaba preparada para matar al mago si se acercara a ella o a su amiga.

“¡Entonces nos vemos a la próxima!” se rió antes de desaparecer con todos los magos restantes.

El aire siguió tenso por unos segundos, pero rápidamente, la noble escapó del agarre de la mujer de pelo castaño y se levantó, tambaleándose levemente.

El rey estaba dando un discurso, prometiendo vengarse de este incidente y sin embargo… la mayoría solo podía observar la pequeña espalda que los había protegido, asombrados por el poder contenido en una sola persona.

Algunos la reconocen como la infame basura, y se sorprendían cuando vieron un comportamiento contrario a los que decían los rumores.

Algunos la reconocen como la joven que había salvado a otra de ser forzada a trabajar en un lugar de mala muerte. Se asombraron más al entender que esta joven siempre parecía estar salvando a las personas a su alrededor.

Todos observaron el cuidado con el que el sacerdote la trataba y el trato tranquilo que ella le daba a él, observaron como el príncipe se acercó y habló con ella antes de abrazarla, su agradecimiento sincero llegando a los oídos de todos a través de susurros.

El príncipe parecía dudar, como si temiera irrespetarla pero también demasiado agradecido para contenerse, sus manos se posaron con educación en sus omoplatos. 

Cale al principio estaba sorprendida, antes de devolver el abrazo con la misma educación.

Todos observaron como la heroína de este incidente y el príncipe heredero se abrazaban en agradecimiento de haber podido evitar un desastre mayor. La heroína se veía cansada pero alegre de poder hablar con el primer príncipe, y el príncipe parecía observar a la heroína como si fuera un tesoro que nadie había visto antes de esto.

Y los sentimientos de miedo y pánico empezaron a desaparecer, por uno que siempre parecía llenar estas grandes multitudes.

El sentimiento de encontrar información importante y el querer compartirla.

Chapter Text

 

Venion Stan observó con su mente en blanco mientras Cale Henituse seguía al príncipe heredero al carruaje real (¿un signo de que ahora en adelante será favorecida? ¿o era una muestra de amistad sincera?... ¿o incluso una relación más cercana?)

Los eventos del día habían llevado a que sus emociones subieran y bajaran como ningún camino lleno de baches puso hacerlo,

La desgracia de su hermano caminando como si fuera humano y no la rata que era, el ataque terrorista, el obvio enamoramiento e intento de rescate del segundo príncipe hacia su futura esposa, el escudo y ese maldito abrazo entre Alberu Crossman y Cale Henituse.

Miró con ojos ilegibles a los demás como la pelirroja se burlaba del inservible de Neo a su lado antes de subirse al carruaje con el primer príncipe.

Chasqueo con su lengua antes de empezar a caminar sin hablar con nadie, escuchando como los inutiles loseguian  y tropezaban entre ellos por estar a su lado.

Esto era malo, muy malo.

Había una razón para que una familia apoyara a un príncipe por encima del otro, y siempre era por conveniencia.

El tercer príncipe era el más conveniente, hacer tratos de beneficio mutuo con la reina era fácil, además de eso, el mismo príncipe siempre se mantenía alejado de todo. Era como manejar una marioneta y sobornar al titiritero.

Muchas personas le tienen miedo a la reina, y deberían hacerlo; siempre que no fuera poderoso como una de las principales familias del reino Roan, serían como peones para ella. Como Stan, ambos lados pueden acordar un trato y evitar ganar otro enemigo problemático.

El segundo príncipe era un poco más complejo en el hecho quien era su maestro. No era la concubina del rey, y algunos de los que conocían a su esposa diría que sería ella por su personalidad orgullosa, como si ya fuera la reina.

Pero el titiritero era su suegro, y en menor medida, su suegra.

(Par de sanguijuelas que chupan todo de las familias alrededor, volviéndose poderosos mientras debilitaban a todos los demás. Venion lo despreciaba. ¿Por qué buscar subordinados si no puedes manejarlos? Que desperdicio de recursos)

Eran una familia rica y con poco poder, muchos los comparaban con los Henituse, antes de que la primogénita se casará con un miembro de la realeza y de repente toda la facción que lo apoyaban pasaba a ser de ellos también; y bajo el astuto patriarca, poco a poco se convirtieron en centro de la facción.

Venion lo aprobaba, vender una hija inservible a cambio de poder le parecía como un trato fácil de hacer.

Pocos riesgos y muchas ganancias dirían algunos.

El que era realmente complicado era el primer príncipe. 

Alberu Crossman había pasado de ser uno de los favoritos a caer en desgracia a los ojos de su padre a convertirse en el heredero a pesar del disgusto de literalmente todos alrededor. Todo eso lo había logrado sin apoyo de las familias más poderosas o una fuente obvia de apoyo al menos.

Lo que significaba que el titiritero era alguien lo suficientemente poderoso como para ayudarlo, pero lo suficientemente rico e inteligente como para esconderse de todos y ser apartado de los peligros de la lucha de poder.

O que él no era una marioneta desde el principio.

Lo que dificulta llegar a él, y también dificulta el poder controlarlo de alguna forma. 

¿Pero él maldito también tuvo la misma idea?

Apretó los dientes mientras recordaba ese abrazo. Había sido una imagen digna de ser retratada por los mejores artistas (y seguramente lo sería).

El hombre había sido alto, su cabello rubio brillaba como oro debajo del sol y su cara demostraba alivio y alegría mientras sus brazos envolvían la espalda y hombros de la noble.

La mujer había sido deslumbrante en toda su belleza sangrante, como si fuera alguna especie de heroína sacada de libros. Había estado pálida y el rojo seguía manchando su ropa, pero había abrazado con comodidad y alegría al príncipe.

Para Venion era obvio lo que deseaba ese bastardo.

Como él, estaba detrás del apoyo monetario de los Henituse, además de eso, aunque entre los poderosos se consideraban débiles, entre los realmente débiles, los Henituse eran poderosos. Muchos de los nobles del noroeste podrían cambiarse de lado; todo bajo la instancia de los Henituse, tratando de que su hija fuera favorecida por el posible monarca.

Venion era una persona egoísta y cruel.

Por eso no podía permitir que su nuevo juguete fuera robado por él. Especialmente después del espectáculo que había puesto el día de hoy.

La imagen del gran escudo plateado que oscurecía su pequeña figura llenó su mente.

A Venion le gustaban las cosas hermosas, le gustaba rodearse de ellas y lentamente volverlas feas. Lo había hecho con objetos, personas e incluso un dragón. 

¿Cómo sería ver sangrar a una señorita rica, poderosa y hermosa? ¿Cómo sería el verla deshacerse poco a poco hasta perder su orgullo y fuego? 

Destruir la arrogancia de la joven, mostrándole que su escudo no servía de nada contra el.

Una sonrisa llena de codicia apareció en su rostro, Neo que había estado tratando de entender el estado de ánimo de Venion, se estremeció como si hubiera visto un fantasma y agacho la cabeza.

“Vamos al restaurante de la familia” ordenó al cochero e ignoró las despedidas e indirectas de acompañarlo.

Ver a su prometida sangrar le había abierto el apetito.

 


 

Alberu estaba bastante impresionado con la actuación del día de hoy. 

Por supuesto, los heridos y muertos, por pocos que fueran, pesaban en su mente. Pero no era como si fuera la primera o última vez que pasaría algo como eso. 

Lo único que podía hacer era prepararse para poder evitar que algo así sucediera de nuevo.

Eso era lo que diferenciaba a un líder de un monarca.

Observo a la noble delante de él, que miraba con admiración al cuero de su carruaje. No parecía ser indiferente de quien estaba sentado delante de ella, ella realmente lo era. 

Cale Henituse.

Hasta hace poco, el nombre era sinónimo de basura, una figura utilizada para demostrar que no debían ser los nobles. Él como muchos otros pensó que eso era absolutamente todo lo que podría ser. 

Pero la noble era bastante interesante, debería serlo para llamar la atención de no solo Venion Stan pero también la de su hermano.

(Se pregunto como ira este sorprendente triángulo romántico, ¿cual de los dos pretendientes ganaría? o, como decían sus informantes, ¿el conde resistiría esas dos presiones por el bienestar de su hija? ¿o caería como castillo de arena ante la primera ola?).

A Alberu le resultaba divertido pero tedioso todo el asunto. Lo menos que podían hacer era el de ayudar a evitar problemas a la corona, después de todos los dolores de cabeza que ocasionan con su novela romántica.

En una situación ideal, haría que Cale Henituse se convirtiera en una heroína utilizando su poder ancestral. Cosas como su pasado podían ser ignoradas; siempre que pudiera ser utilizada. Los inconvenientes como posibles matrimonios podían ser fácilmente superados, después de todo tenía el apoyo del rey en este asunto, y aún más sorprendente, el de los elfos oscuros.

El único inconveniente, pensó Alberu mientras observaba a la noble, con sus ojos miel viéndolo fijamente con indiferencia y sutil desprecio.

Es que parecía ser incontrolable. 




 

Pocos años después, Zed observó a su hijo pelear con una extraña arma contra monstruos que nunca imaginó, planear guerras con una joven pelirroja a su lado, sonreír a los diferentes líderes del continente como viejos amigos, ser alabado como el mejor rey y ser feliz con una extraña familia de personas que no compartían sangre entre ellos, pero aceptaban el título de familia y todo lo que traía con él.

Más de lo que él hizo. Estaba decidido a cambiar eso.

Su hijo creció antes de que Zed incluso pudiera pensar en volverse un buen padre, antes de que pudiera incluso imaginar que esa profecía no tenía nada que ver con su hijo Alberu.

Pero observó a la joven pelirroja sentada delante de él, sus ojos indiferentes de quien estaba delante de ella (¿Porque lo haría? el emperador y los otros reinos preferirían cortar su cabeza que incluso sugerir que ella se equivocó) y dudo de como iría esta reunión.

“Normalmente no soy de las personas que se meten en los asuntos de los demás” Cale Henituse bebio su té, y la familiaridad con la que la trataban las sirvientas hablaba de que era un visitante común en el palacio de su hijo.

Más que el, que bebió un té demasiado dulce para gustarle.

“¿Supongo que será esta una excepción?” pero Zed no fue rey durante muchos años por nada, su cara hablaba de indiferencia y su cuerpo expresaba su total tranquilidad.

La joven sonrió, “bravo, veo que Alberu Oppa no desarrolló su inteligencia de la nada…” una burla detrás de la tasa, “...solo que si la utilizo”

El anterior rey ignoró la obvia provocación. No tenía forma de responder, ni poder con el que suprimirla.

¿Que podía hacer un rey que fue obligado a renunciar al trono? Especialmente contra alguien como Cale Henituse. Su propio hijo lo tiraría a los perros que ella llamaba familia antes que enojar a su querida hermanita.

El sentimiento parecía ser mutuo, al menos.

“No tengo la costumbre de irme por las ramas, Zed Crossman” la noble habló, ojos miel mirando con desprecio abierto.

“Alberu Crossman se declaro mi Orabuni, mi Oppa” un dedo delicado jugó con los rizos rojos que rozaban sus hombros. “Desde ese día dejó de ser tu hijo y pasó a ser mi familia” los dientes blancos en esa sonrisa se veían más amenazantes que amigables.

“Renunciaste a él por algo tan tonto como la sangre, ese fue tu error. Ahora no tienes derecho o fuerza para irrumpir en la paz que el peleo para ganar”

Sintió una pata invisible haciendo presión en su pecho y un hilo de magia en su cuello; apenas podía respirar, pero nunca era demasiado.

“Alberu Crossman es solo tu emperador, uno al que me pides permiso para verlo”

Su orgullo estaba herido y sintió por primera vez la sensación de odiar a alguien. 

“No tienes derecho a hacer eso”

La sonrisa que creció le causó escalofríos.

“Pero si lo tengo, fue un regalo de Oppa por mi cumpleaños” Cale sacó una hoja y la dejó en la mesa entre ellos para que él la lea. Era un decreto real proclamando que Cale Henituse se convertiría en una representación de su poder con sus mismos derechos. Mientras que Alberu no estuviera presente, Cale Henituse sería la persona más poderosa de Roan.

“Si creo que cualquiera de tus hijos o tu son una amenaza de cualquier tipo para mi familia, los destruiré” la voz era suave  delicada, la seguridad de sus palabras hacían poco para evitar que sonara como si estuviera hablando del clima. 

“Utilizare a cada uno de ustedes como ejemplo, tus hijos serán prisioneros y tus hijas serán peones para un matrimonio político” por primera vez, dejo de sonreir, “tus concubinas y esposas que disfrutaban de atormentar a mi Oppa serán encerradas en torres donde nadie las verá nunca más y esperaran la muerte en exilio, serás enviado a un psiquiatra porque tienes delirios de que Alberu es peligroso y solo seras un anciano demente mas” el peso en su pecho desapareció pero Zed encontraba imposible respirar o hablar con la presión que creaba el demonio delante de él.

“No consideres esto una amenaza o una advertencia” la noble ni siquiera se detuvo a verlo mientras se levantaba y se alistaba para irse, “es tu nueva realidad desde hoy. Sal de este palacio y vive en una frontera en silencio para que olvide que existes”

Zed sudaba y trataba de respirar, su mano se apretaba contra su donde su corazón palpitaba como loco. Mientras trataba de recuperarse para poder correr a donde estaba su hijo y contarle del monstruo que era Cale Henituse…

Escucho la voz de su hijo.

“¿Te divertiste?” la voz divertida de su hijo sonó en el pasillo.

Un bufido y luego una voz tranquila le respondió. “Ni siquiera fue tan divertido, y no había galletas, Alberu” Cale Henituse sonaba indignada por este hecho

“Oppa”

“Alberu Oppa” repitió obedientemente.

Su hijo se rio, “compre nuevas galletas, puedes comerlas mientras revisas si quieres algo de los regalos diplomáticos de las otras naciones” habló apresuradamente, como si supiera cuál sería la respuesta de la otra persona, “al parecer hay un nuevo juego para niños que fue inventado hace poco, y como se esparció el rumor de que a On le gustaba la música, hay una cajita musical hecho para ella”

“... Vamos”

las dos personas desaparecieron, ninguno preocupado por la persona que lamentaba los errores causados por su ignorancia y prejuicio. 

 


 

"El matrimonio entre los Stan y los Henituse debe ser evitado, Alberu" el rey dijo, su mirada seguía pegada al informe que ya había leído. Las dos personas en la habitación sabían que no lo miraba como insulto.

Ambos fingieron no saberlo, la mezquindad de un rey no era algo para que la gente hablase.

"¿Es este un plan para ayudar al segundo príncipe, padre?" Alberu lo miró como si toda la situación no tuviera nada que ver con él, incluso cuando su padre le ordenaba darle la oportunidad de que su hermano le ganará.

Este era un juego cruel, pero Alberu era un experto en él, ya tenía varios planes de contingencia para evitar que ese matrimonio sucediera. No era buena idea darle a su hermano un poco más de poder, especialmente un recurso como era el dinero de los Henituse.

"Todos parecen olvidarlo, esto se debe a que los Henituse tienden a actuar como si fueran inofensivos" el rey le entregó un archivo. "Pero son protectores, y este reino ya tiene demasiado grandes poderes para que se unan más"

El archivo está lleno de la historia de la familia del conde, o mejor dicho, del final de sus enemigos durante toda su historia.

El último de ellos había sido una familia noble que había sido olvidada a pesar de que desapareció de la nada. 

El heredero había abofeteado a Cale Henituse de 14 años en un viaje donde pasó una noche por el condado, y había insinuado que había pasado tiempo con ella a solas… en su habitación. 

Su familia había caído en grandes deudas con negocios que fueron financiados en secreto por los Henituse, después de eso habían sido investigados por presunta venta de sustancias ilegales en el reino.

Todos habían sido condenados a la prisión para nobles, donde habían cometido suicidio.

La única razón por la que el rey sabía de esto, de todos los tratos y negocios hechos por los Henituse como una protección secreta… había sido porque ellos enviaron una carta al rey.

No pidiendo permiso, avisando de sus acciones.

"Los Stan pueden protegerse de ellos, pero no sin herir el Reino en su batalla por el poder" el rey observó por el rabillo del ojo a su hijo. Hubo más razones que solo el amor que tenía por su madre para que eligiera a Alberu como su favorito. Una de ellas, era lo increíblemente inteligente que era, algo que mostraba en este momento, tratando de ver cómo manipular la bomba de tiempo cuidadosamente guardada que eran los Henituse.

Era una lástima su sangre.

"Los dueños de Robbit son arrogantes por el poder que les trajo su matrimonio, pero al final no tienen el poder y la inteligencia requeridas para pelear con ellos"

Alberu parecía ser indiferente en el exterior, pero no sería su padre si no conociera algunos de sus hábitos, incluso si solo era porque los compartía con su concubina favorita muerta. 

El joven disfrazado movía su dedo contra la esquina de las hojas, un gesto nervioso escondido como un hábito de lectura.

"Aunque vaya en contra de mis deseos, a menos de que mueras a manos de la reina serás el que herede el trono. Yo me encargaré de que las hormonas de estos dos no causen que los Henituse decidan quemarse junto al reino"

El rey se levantó y por primera vez miró de frente a su hijo.

"Mantente alejado de ellos, es una orden Alberu"

Si el rey hubiera mirado atrás en su salida, hubiera visto el brillo de interés en los ojos de Alberu en el informe que él mismo le había dado.

Pero hasta el día en que su hijo utilizó la misma familia de la que le prohibió acercarse para obligarlo a darle el trono un año después, el rey nunca vio a Alberu como alguien digno de él.

("mientras me encargo de otras cosas puedes fingir que sigues teniendo el poder" fueron las palabras de Alberu, solo que esta vez era él quien estaba sentado sin mirar el orgullo herido de la persona enfrente de su escritorio).

Su error le dio a Alberu la oportunidad de conocer a su mejor aliada, y condenó a que él y sus hijos vieran como adornos en el palacio como se creaba la historia.

 

Chapter Text

 

Cale acarició a los niños que dormian en sus piernas, cerro los ojos por unos segundos, rezando por sus piernas y la poca sangre que les llegaba; ajusto la cola del dragon negro para que estuviera parelela a la linea que creaban sus piernas y volvio a cubrirlo con una colcha, sin arriesgarse a que los descubrieran en el palacio.

Había pasado varias horas calmando a los llorosos niños, para luego calmar al lloroso Hans, para luego calmar al extrañamente amenazante Deruth…

Había sido un día realmente agotador, y normalmente ya estaría durmiendo, si no fuera porque faltaba calmar a otra persona.

Choi Han estaba de pie al lado de su cama, sus hombros encorvados y su habitual energía ida. Había podido entrar a la habitación que la familia real le había dado sin mucho problemas mientras le informaba a todo el mundo que era el caballero de Cale.

“Dime” la pelirroja habló. Su tono era suave, con miedo de despertar a los niños que por fin se habían calmado.

Le hizo una seña a Choi Han y palmeo el colchón a su lado, Choi Han se negó repetidas veces, pero al mismo tiempo le era imposible negar del todo a Cale. Se sentó en el mueble como si fuera un niño regañado delante de la maestra más estricta del colegio. 

Cale dejó escapar un bufido divertido, pero espero pacientemente que Choi Han hablara.

“Ese mago apareció el lugar que me dijiste. Trate de matarlo, pero sus subordinados se apresuraron hacia mi” 

“Estoy segura que estaban listos para morir”

“... Si”

Cale observo por el rabillo del ojo la nube negra metafórica arriba de la cabeza de Choi Han. 

“¿Entonces ellos escaparon?”

“...Si” Choi Han jugó con los botones de su camisa, nervioso por la reacción de Cale. “Solo logre cortarle el brazo izquierdo”

Que buen protagonista , pensó Cale con asombro. Incluso cuando se equivoca, lo hace de forma grandiosa.

“Luego quemé el brazo en caso de que volviera por él para volver a unirlo. Ah, su ojo izquierdo también debería estar lesionado”

Cale observó al deprimido Choi Han, sin pensarlo, acarició la cabeza del hombre delante de ella como si fuera cualquiera de los niños (que, contando la verdadera edad de los dos, debería ser el caso contrario). 

Sin embargo, por alguna extraña razón, Choi Han parecía aún más triste a pesar del consuelo de Cale. 

“Lo hiciste bien, no te preocupes” 

Y muy bien, de hecho. Prácticamente había condenado a Redika cortándole el brazo; por lo menos debía de hacer que no los molestara durante un tiempo.

“... Se suponía que debía matarlo… realmente lo lamento” el espadachín agacho su cabeza pero no se apartó de la pequeña mano que parecía estar arreglando los enredos en su cabello.

A pesar de que la cara de Cale generalmente permanecía en un gesto indiferente, sus acciones eran amables y cálidas. Se sentía un poco como cuando su madre en Corea solía regañarlo cuando jugaba mucho tiempo en la nieve, sólo para recibirlo en casa con una manta y un ceño preocupado.

Realmente se sentía como el hogar.

Cale de repente metió un dulce en la boca de Choi Han. “Choi Han” la pelirroja miró seriamente a los ojos del otro. Choi Han trago saliva, nervioso de que haría que su señora se pusiera tan seria. “Hoy hiciste algo grandioso, gracias a tu trabajo duro, junto con el demás, pudieron salvar muchas vidas hoy.” Cale volvió a meter otro dulce en la boca de Choi Han. “Haz trabajado duro, puedes relajarte ahora”

Los ojos negros como carbon parpadearon repetidamente.

“¿He trabajado duro?” recibió un asentimiento de la pelirroja. “¿Puedo relajarme ahora?”

La mano que había estado en su cabeza empezó a empujarlo desde su hombro, con poca o ninguna fuerza detrás del movimiento. Por liviano que fuera él toque, su cuerpo de repente perdió fuerzas y se encontró apoyando su cabeza en las cómodas almohadas del palacio.

“Duerme un poco Choi Han, luego de eso comeremos todos” Cale le sonrió suavemente, las comisuras de sus labios apenas levantadas. A Choi Han le parecía que esa sonrisa representaba todo lo que estaba bien en el mundo: una taza de una bebida caliente cuando hace frío, un abrazo cuando estás triste, tu comida favorita después de un largo día…

Choi Han había permitido que sus ojos se cerraran y que su conciencia se calmara. En pocos segundos se encontraba dormido, su cuerpo acurrucado de lado y sus manos apretando y soltando el material de la cama. Después de pasar décadas dentro del bosque no estaba del todo acostumbrado a dormir en una cama.

Entonces Cale pasó el resto de la tarde dejando que las personas a su alrededor descansaran de todas las emociones del día, acarició tanto que sus manos se adormecen y calmó pesadillas con abrazos y murmullos Tarareo para llenar el silencio y disfruto del tiempo de paz con todos.

Recibió de esa forma al sacerdote enviado por la familia real, quien al principio se vio escandalizado hasta que vio los signos de agotamiento de los niños y del hombre que ahora reconocía como el que había tratado desesperadamente acercarse a ellos.

Era fácil olvidar que por maduros y calmados que pudieran actuar algunos jóvenes… muchas veces no tenían ni siquiera la mitad de su edad. 

Por lo que decidió no molestar a estas personas que se agotaron preocupandose por un ser querido y simplemente trabajo en silencio y se fue con una reverencia hacia el príncipe heredero.

El príncipe miró la escena de lo que a él le pareció dos niños durmiendo encima de Cale con un montón de almohadas alrededor. Un hombre dormía a un lado acurrucado como un niño, se había movido más cerca de Cale a su entrada, pero de resto pareció permanecer dormido.

“He dicho que actualmente estás descansando. Dije que te levantaste en la plaza a pesar de que era difícil para que pudieras ayudar a calmar las cosas como un verdadero noble” decidió ignorar la extraña imagen, solamente hablo en un tono de voz bajo para no despertar a los niños.

El hombre (el caballero de Cale Henituse, suministro su cerebro que recordaba todos los datos inútiles que había recolectado sobre la noble en la cama) se movió como si se estuviera despertando cuando empezó a hablar, pero se calmó con un suave murmullo en un extraño idioma de Cale.

“Desde que revelaste que posees un poder ancestral en la plaza, seguí el juego y dije que tienes un poder ancestral defensivo que no es muy fuerte. Eso es lo que querías, ¿verdad?”

Cale hizo un sonido pensativo mientras fingía que pensaba.

“Una joven noble que es débil pero dio un paso adelante por el reino. Es una buena historia” Continuo Alberu.

“Por supuesto” Después de todo, no era realmente fuerte;en esta ocasión, decir la verdad solo sería de ayuda.

“Para mañana, cualquier información sobre los rumores sobre usted y la situación actual le será entregada a través de su mayordomo. Asegúrate de echarle un vistazo”

Cale hizo un suave ruido con su garganta, de cierta forma ya había perdido el interés con la conversación. El príncipe heredero parecía indiferente de su comportamiento descortés. Su comportamiento era diferente al que tuvo con Choi Han en el libro, donde a él lo trataba con sonrisas calidad y amabilidad, con ella solo parecía existir la obligación de tratar con ella.

No es que realmente le molestara, después de todo, era lo que Cale deseaba.

No significaba que le gustara que la trataran de esa forma.

Por lo tanto, Cale abrazo a On que parecía estar despertando por todo el ruido y esperó en silencio que el príncipe se fuera.

“Por cierto…”

Cale levantó una ceja y lo miro, On con su nariz apretada en su cuello.

El príncipe la observaba con aire incierto, jugaba con uno de los anillos en su mano, haciéndolo rodar en su dedo. Cale espero con paciencia.

“... Eres humana ¿verdad?”

La pelirroja lo observó, la niña en sus brazos se levantó solo para poder mirar con incredulidad al príncipe. Alberu fue recibido por la misma cara de incredulidad de la noble y la gata en sus brazos.

La habitación se quedó en silencio, On miraba con confusión al hombre delante de ella y se preguntó si todos los nobles estaban destinados a ser tan raros. Observo a la pelirroja, quien parecía confundida y algo indignada.

“... Que recuerde soy humana”

Alberu vio que su mirada pasaba de ser incrédula a mirarlo como si fuera estupido. Disimulo su vergüenza con una pequeña tos.

“Por supuesto que eres humana” señaló a los dos, “tu y yo somos humanos”

Una pata se retrajo en sus piernas y la voz de un niño pequeño llenó su cabeza. “Está mintiendo, No es completamente humano”

Cale empezó a jugar con las manos de On, se debatió en silencio si le incomodaría a On y a Hong que les cortara las uñas en forma de gatos. Recordaba haber visto varios videos donde los dueños hacían eso a sus mascotas, por lo que tal vez era necesario por salud.

“Humana, el príncipe está mintiendo, aunque no se que es, definitivamente no es humano”

Cale recordo las patitas rosadas. ¿Era necesario hidratarlas o algún cuidado en especial? ¿En este mundo existía cuidado para los animales? ¿a On y Hong les molestaría?

“Humana, en toda mi vida nunca he visto a ningún ser como el”

Espera… ¿si se enferman a quien los lleva? ¿veterinaria o doctor? ¿depende de en qué forma los encuentre?

“Humana, ¿me estás escuchando? estoy diciendo que el príncipe no es totalmente humano”

¿Y al dragón? ¿dónde lo llevaría? 

¿Existían libros de fisiología sobre los dragones?

Cale no recordaba la mención de ningún otro dragón, por lo que tampoco era una opción.

¿Un mago entonces?

¿Eran siquiera capaces de enfermarse los dragones?

“Entiendo humana, no es que me estés ignorando cuando digo que el príncipe está mintiendo sobre ser humano, es que no puedes reaccionar con a tu lado”

¿Y los lobos? ¿había alguien entre ellos que sepa medicina? 

Lock debería de saber sobre eso, después de todo era el mayor de todos. Aunque también era un niño pequeño, por lo que Cale no confiaba demasiado a que le hubiera prestado atención a que pasaba a su alrededor cuando estaba enfermo o que pasaba cuando los demás estaban enfermos.

“Humana, ¿crees que sea parte de alguna raza mágica? ¡Por eso tiene la habilidad de disfrazar su cabello y ojos!”

Alberu observó como la pelirroja parecía mirar a la gata en sus manos con intensidad. Se preguntó qué estaría ocurriendo en su mente para que pareciera lista para salir corriendo. 

“Pensé que estaba equivocado en el salón de banquetes, pero hay algunos olores extraños a tu alrededor” interrumpió la competencia de miradas entre el humano y animal en la cama

Choi Han, quienes todos habían olvidado porque pensaban que seguía dormido, se sento en la cama de repente con un ceño fruncido

“Eso fue grosero” los ojos negros analizaron a la persona delante de el, enojado por las palabras facilmente malinterpretadas de Alberu.

“...¿Olor?” Cale parecía bastante sorprendida, apenas respondiendo al hombre que pensaba que estaba dormido. “Me acabo de duchar” le aseguro a los dos hombres.

“Cale-nim solo se baña con los mejores aceites, todos perfumados con aromas de flores” Choi Han seguía indignado. Se había despertado cuando entró el príncipe, pero había decidido fingir que estaba dormido para no interrumpir la conversación entre los dos. Sin embargo, fue obligado a salir de su engaño cuando escucho las palabras del príncipe

¿Cómo se atreve a decir que Cale-nim huele raro? ¡la condesa le había enseñado cuáles marcas eran adecuadas para la piel sensible y delicada de su señora! ¡lo habia aprendido en caso de que algún día él tuviera que comprar por Cale-nim!

¡Choi Han era un buen caballero para su señora! ¡ayudaría en todas las formas que pudiera a su señora! ¡especialmente de hombres groseros como el príncipe delante de él!

“Sus cremas son todas hechas especialmente para no irritar a Cale-nim, ¡todas y cada una hechas para mantener la belleza de Cale-nim sin lastimar su piel! ¡Cale-nim tiene piel de porcelana que ha sido cuidadosamente mantenida! ¡Jamás olería raro! ¡Su doncella se encarga de organizar su baño con cuidado junto con sus perfumes!”

“¡Nya!” On maulló con indignación. ¡Que principe tan tonto y grosero! No era nada como los cuentos de hadas. ¿Cómo se atreve a comentar sobre el olor de Cale-nim? ¡Qué grosero!

Además, ella misma solía bañarse junto a Cale y sabía que ella cuidaba mucho de su cuerpo. Los productos para el cabello habían hecho que su cabello brillaba como plata y el de su hermano como fuego (según las palabras de Diana con quien jugaba a peinarse), y sus cremas hicieron que ninguno de los dos tuviera ningún pedazo de piel reseca.

Alberu observó al humano y al gato mirarlo con furia y a la humana que parecía confundida. Retuvo un suspiro cuando se dio cuenta de su error.

No era educado que comentara sobre el aroma de una persona, menos el de una mujer con la que ni siquiera era cercano. Si hubiera una persona menos inocente en la habitación, sus palabras podrían haber sido usadas para arruinar su reputación y que quedara como el pervertido que atacó a la heroína del atentado de la plaza.

Hizo una pequeña reverencia. “Mis palabras han sobrepasado los límites, me disculpo sinceramente” dijo con sinceridad. Incluso si sus palabras fueron malinterpretadas, no era correcto que olvidara los modales.

Especialmente con los Henituse. Quienes ya tenían un registro de atacar a las personas que creían que podían sobrepasarse con Cale Henituse.

“Las acciones de la señorita Cale Henituse el día de hoy fueron grandiosas y heroicas, entonces, la señorita es merecedora de un premio. Por favor, dígame de cualquier deseo que tenga, yo mismo me encargare de conseguirlo como disculpa por mis palabras” 

Cale dejó escapar un ruido divertido, puso una mano en el brazo de Choi Han. “Choi Han, ¿podrías decirle a Hans que traiga té y dulces? lo suficiente para los niños y los dos” los ojos miel se encontraron con los negros. 

Aunque de mala gana, Choi Han asintió y se levantó, haciendo una reverencia a su señora y con una mirada amenazadora al príncipe; se retiró de la habitación, permitiendo que el príncipe creyera que nadie más los escuchaba.

“Su alteza” Cale se veía bastante relajada a pesar de todas las emociones que había pasado ese día. “¿Podría explicarme que tendré que hacer por usted primero?”

Para que pueda descansar después de todo esto. Fueron palabras no dichas.

Los Henituse eran seres realmente curiosos. Pensó Alberu.

Parecía que tenían la costumbre de esconderse de todos, sin importarles las manchas a la reputación o opiniones de los demás mientras que estuvieran a salvo.

La persona delante de mí, ¿De que es capaz? ¿Qué deseaba con su acto? Con casi una década de mala reputación y un poder ancestral desconocido hasta que fue absolutamente necesario. ¿Cómo se podía manejar a esta persona? ¿valía la pena el riesgo?

“Quiero que no les digas nada a los nobles” Alberu sonrió mientras analizaba los pros y los contra de las acciones aquí.

Dependiendo de cómo responda, sabré si vale la pena el riesgo de utilizarla.

“También quiero que elogie la corona de vez en cuando si se le pide”

“¿Incluyendo hablar sobre su naturaleza comprensiva, su alteza?”

Los dos empezaron a sonreír, un desconocido diría que era como si fueran un espejo del otro, sonriendo de la misma forma.

“¿Qué es lo que deseas? ¿Algo para tu familia? ¿Mi acuerdo de invertir en el plan de las facciones noroeste?¿O resolver la batalla por el poder en el noroeste?”

“Ninguno de esos me pertenece, alteza”

“... ¿No te pertenece?” 

“Por favor dámelo” Cale se señaló a sí misma.

Cale, aunque no se encontraba enojada, estaba cansada del día. Sus emociones habían subido y bajado como si fuera una montaña rusa, había tenido que consolar a tres niños y un espadachin, observar como estos dormían mientras ella tenía que seguir atenta de todo, soportar a este príncipe que parecía tratarla como si fuera un espécimen de estudio particularmente despreciable y encima de todo, un dragón que seguía haciendo hipótesis sobre el posible origen del príncipe heredero.

“Entonces, ¿qué es lo que quieres? ¿Un título superior? ¿una medalla? ¿Quieres tener tu propia facción en la capital?”

Kim Rok Soo había pasado bastante tiempo con sus Hyungs, ambos quienes eran apasionados de las películas y la música. Había pasado horas viendo clásicos del cine y a este punto sabía más canciones que la mayoría de los seres humanos.

Por eso, de repente sus labios se curvaron en una sonrisa de punta a punta, viéndose como si el sol hubiera bajado a su cara, su mano empezó a jugar con uno de los rizos de su cabello, y su voz de repente subió de tono como si en su cabeza no hubiera nada más que aire.

“Dinero” soltó una risita alegre. Observando con secreta satisfacción como el príncipe parecía confundido y la miraba como si estuviera loca.

“...¿Qué?”

“Su alteza” otra risita y la mano del príncipe se apretó. “Por favor dame dinero. No hay necesidad de una medalla o un título”

“Humana… ¿tu cabeza está bien?” el dragón preguntó. Cale lo ignoro, disfrutando de la incomodidad de la persona delante de ella.

La mano del príncipe se posó en su propia frente. Luego la bajó mientras le hacía una pregunta a Cale.

“¿Deseas comprar alcohol?”

Cale respondió sin dudar.

“Bueno” apretó sus propias manos contra sus mejillas y agrandó sus ojos dramáticamente. Alberu hizo una mueca y retrocedió lo que pudo en su asiento. “Alguien me dijo que olía extraño, por lo que deseo comprar muchos productos de belleza muy caros” otra risita y Alberu se estremeció. “También en mi viaje encontré un collar super bonito, pero padre dijo que era muy caro. Por lo que pienso comprarlo también con la recompensa. ¡Por lo que su alteza debe darme mucho dinero!” hizo un puchero y apenas pudo detenerse de reír cuando vio lo incómodo que estaba el otro.

“Mañana recibirás un informe, eche un vistazo y luego dígame cuánto quiere” Alberu se levantó y sin mirar a la linda pero aterrorizante noble mirándolo con ojos grandes. 

Cale volvió a soltar una risita, disfrutando de la tensa espalda de Alberu. “Hasta luego, su alteza” se aseguro de que su voz sonara como la de una niña, “que tenga un lindo día”

Observó como el príncipe huía de la habitación y apenas la puerta se cerró dejó escapar una risa, eran tan fáciles de asustar.

Ignoro la mirada de On y las preguntas del dragon negro, simplemente envolvio a los tres niños y a ella misma en una manta y decidio tomar una siesta.

Se la merecía después de lidiar con estas personas tan molestas.

 


 

“Señorita. Como hemos acordado le informaré una vez al mes. No sabia que estabas escondiendo tal poder, señorita Cale. Choi Han me contó sobre como se ve ese mago Lo recordaré. También le he informado a Beacrox al respecto, y acordó estar atento a cualquier inconveniente, por supuesto, incluyendo el comportamiento poco digno del príncipe. Cuidese y nos veremos pronto, señorita Cale.”

Cale releyó unas pocas veces la nota de Ron que le había entregado Hans, era curioso lo mucho que parecía preocuparse por algunas cosas.

Por unos pocos segundos, Cale pensó que esa era preocupación por ella; un pensamiento rápidamente olvidado. En el libro no había dudado de irse con la persona que lastimo a la original e incluso le dejó una cicatriz.

Probablemente era una forma sutil de burlarse de ella, solo que no lo había entendido.

Un suave toque en su puerta la distrajo. Hans espero su permiso antes de abrir la puerta.

“¡Cale!” sin ver al mayordomo en la puerta, Eric Wheelsman corrió hacia la pelirroja que bebía té en la terraza. “¿Cómo estás? ¿Estas heridas? trate de verte ayer pero me dijeron que tu condición era demasiado grave para visitas y yo…” 

El noble se acercó y dudó un poco con una de sus manos en el aire antes de bajarla, aunque podía ver que no estaba herida, parecía demasiado pálida; pero sus mejillas rosadas le hacían pensar que tal vez tuviera fiebre.

Cale vio el movimiento, estaba bastante curiosa por la expresión extraña en el rostro del otro, pero no hizo ningún comentario o acción como respuesta.

La expresión de Eric parecía ponerse cada vez peor, tenía bolsas oscuras debajo de sus ojos y su ropa tenía arrugas que indican un comportamiento nervioso.

“No tengo fuerzas en mi cuerpo” Normalmente lo calmaría, pero tenía un compromiso con la corona, por lo que interpreto su papel.

“... Cale” Eric la miró con ojos preocupados, se acercó un poco más y apoyó una rodilla en el suelo a su lado. Lentamente, asegurándose de que Cale viera su movimiento y tuviera suficiente tiempo de rechazarlo; sostuvo la mano más pequeña y pálida entre las suyas. 

“Mi estómago también se siente extraño” Cale agacho la cabeza para que nadie pudiera ver su cara.

Técnicamente no estaba mintiendo, después de todo, su piel era bastante pálida, y como no tomo algo de sol hoy o llevaba maquillaje, parecía algo enfermiza. Su estómago se sentía extraño porque comió demasiado y en el momento no le cabía nada más.

Eric observó esa pequeña mano que le había salvado la vida, mano que le pertenecía a lo que él sabía que era el amor de su vida y cerró los ojos y apoyó su frente en ella. “Me encargaré de todo, solo necesitas descansar” le aseguro a la pelirroja. Cale le respondió con una sonrisa animada y Eric sintió que el tenso nudo en su garganta desapareció por primera vez desde que el bombardero habló. “Dime si necesitas cualquier cosa” 

Eric admiro la forma en la que Cale le sonrió, como si estuviera encantada por sus simples palabras.

Eric, por primera vez, sintió lo que era el verdadero terror y al mismo tiempo sintió que encontró una nueva faceta en la pelirroja. 

Su corazón y mente se habían llenado de miedo al entender el peligro de las bombas, sus pensamientos enredados por el temor que Cale y él morirían, sus manos habían temblado por la necesidad de esconder a la otra persona con todo su cuerpo y sus piernas estaban tensas con la necesidad de empujar a todos los que fueran necesarios para que ellos dos salieran.

Había necesitado que Cale lo calmara, su mano no había tenido nada de fuerza, como si en vez de un apretón de hombros para calmarlo fuera una caricia de apoyo. Los ojos de su amada habían estado tranquilos, como si fueran lagos que no fueron tocados por nada. 

Luego había visto como dejaba su calma para mostrar un pequeño rastro de miedo y de resignación y entonces todo lo que supo fue sangre en piel y ropa pálida y que el terror podía comerse el estómago y hacerte olvidar cómo actuar como un ser humano normal.

“Ya le envié una carta a tu familia, me imagino que contactaron a un mago pero quería asegurarme por si acaso” Eric se levantó y se sentó en el asiento al lado del de Cale. Sus dedos jugaban con su palma, buscando un calor que se habia ido.

“De hecho, Hans contrató a un mago, ya incluso hable con ellos. Gracias por preocuparte” Cale le hizo una seña a Hans para que le sirviera el té a su invitado. “¿Cómo están todos? la señorita Amiru y el joven maestro Gilbert parecían bastantes pálidos la última vez que los vi”

Cale observo a los dos gatitos que dormían en un cojín en un punto donde les caía el sol. Habían pasado toda la madrugada y mañana jugando con los lobos, por lo que habían regresado bastante cansados. El dragón se había vuelto invisible y por el plato de galletas que desapareció sigilosamente, parecía estar comiendo debajo de la mesa.

“Están bastante preocupados por ti, los tres nos quedamos en mi casa acá en la capital, por lo que habíamos planeado venir juntos.” Eric agradeció el té y rechazó la oferta de azúcar o crema, conocía mejor que nadie la afición de Cale por los dulces. “Pero recibieron mensajes de parte de sus familias, por lo que primero contestaran y luego volverán”

“¿Tu familia no te ha contactado?” Cale se sorprendió, Eric era relativamente rico entre los nobles del noroeste, por lo que deberían de poder contratar un mago como los Henituse, incluso si era un gasto grande.

“Si, les respondere después” Eric observó a la distraída Cale y quiso suspirar cuando noto que no encontró extraño su comportamiento. “De todas formas, aparte de visitarte, creo que encontrarás interesante la nueva propuesta que la señorita Amiru mencionó” le entregó un documento, sonriendo con cariño a la forma en que Cale sutilmente levantó las cejas como emoción. Cale sonrió cuando leyó la primera palabra del documento. 

Naval.

 


 

“Lo siento, señorita Cale. Pero necesito a Choi Han y Lock.”

Rosalyn estaba nerviosa mientras hablaba con Cale. La otra peliroja la miraba de donde estaba limpiando las garras del dragon negro. 

Rosalyn se sentía bastante mal, la otra mujer acababa de sangrar como consecuencia de utilizar demasiado su poder ancestral. Le preocupaba dejarla sin su caballero y nuevo protegido, pero realmente no tenía otra opción ahora que su presencia en el palacio de Roan era un hecho conocido. Debía de ir para evitar que las personas que la intentaban matar pudieran ocultar la evidencia, y el apoyo de Choi Han y Lock sería útil para poder acabar con las fuerzas de la otra parte. 

Lock se movía inquieto junto a la puerta. Choi Han estaba a su lado, parecía bastante en conflicto; deseaba quedarse con Cale y protegerla, especialmente después de saber que tenía a alguien como el mago loco por la sangre detrás de ellas y que debía de quedarse un tiempo más en el palacio de ese irrespetuoso príncipe.

Cale siguio limpiando las garras del dragon negro, no parecia realmente afectada por las pañabras de Rosalyn. “¿Porqué se disculpa la señorita Rosalyn? La señorita nos ayudó cuando estábamos en problemas, por lo que también deberíamos de ayudarla.” el dragon negro hizo una mueca cuando Cale empezo a limpiar entre los dedos, pero se quedo en silencio cuando noto que no dolia. “La señorita es la querida Noona de Lock y preciada la amiga de Choi Han”

“... Gracias por decirlo de esa manera.”

Choi Han se acercó a Cale, aunque parecía aliviado por su permiso para ayudar a su amiga, también se veía incómodo con la idea de dejar a Cale sola.

“Cale-nim, mi deber es el protegerte” 

“Choi Han” Cale levantó la cabeza y miró con una sonrisa relajada a Choi Han. “No moriré, puedes ir sin preocuparte por mi”

Choi Han miro entre la calmada Cale y el arrogante dragón que estaba mirando su garra libre de suciedad.

“Entiendo. Me preocupa sin ninguna razón” Choi Han se acercó al dragón, ambos se miraron unos segundos antes de que ambos asintieron con firmeza. 

Cale, quien se había levantado para hablar con Lock, no notó esto. “Lock, me ocuparé de tus hermanos. Ve y regresa al territorio Henituse en tres meses”

“... ¿Disculpe?” 

Lock se veía sorprendido, miraba entre los tres adultos en la habitación como si no pudiera comprender del todo lo que Cale había dicho.

“¿Has olvidado que tenemos un trato?” la noble le entregó un mapa. “Este es el territorio Henituse, cuando acabes regresa al lugar que está marcado. Tus hermanos y yo te esperaremos allá, por lo que debes regresar.”

Lock miró el punto marcado con ojos brillantes. “.. Un lugar al que regresar.”

Rosalyn observó con cariño al emocionado Lock y a Cale que no se había dado cuenta de lo que causaron sus palabras y ya estaba regresando a la cama para tomar otra siesta.

Hans entró a la habitación para encontrar a Choi Han, Lock y los gatitos en un círculo como si estuvieran en una reunión importante. El grupo había levantado la cabeza para ver quien había entrado pero la habían bajado con la misma rapidez. Rosalyn estaba leyendo un libro sobre magia en un mueble, y a Cale, quien estaba mirando a todos con sueño.

Hans se acercó casi corriendo a la persona en la cama y susurró. “Corre el rumor de que su majestad quiere otorgarle una medalla, señorita” 

El silencio cayó en la habitación, todos giraron para observar a los dos. Cale miró con ojos horrorizados al mayordomo. 

“No…” fue un susurro horrorizado.

 

Chapter Text

 

Cale duró toda una semana en el palacio, por supuesto, supuestamente curándose.

Aunque pensó que pasaría días simplemente relajándose con los niños, sin tener que preocuparse ahora que ni Ron ni Choi Han estaban alrededor, uno ya habiéndose ido y el otro asegurándose de que todo estuviera listo para su partida. Sorprendentemente, resultó que simplemente cambió a tener a Camila y Diana todo el día con ella, aunque no eran desagradables; Hans dividía su tiempo entre los niños lobos, la mansión y el palacio, asegurándose de que todo estuviera en orden. 

Por lo que pasó los días comiendo, durmiendo y atendiendo a la ocasional visita. Jugaba con los niños en la terraza y cuando empezaban a estresarse por estar demasiado tiempo en un solo lugar, iban a jugar con los lobos. Diana se quedaba con ella incluso cuando Camila se iba para (en la humilde opinión de Cale) se iba para chismear con las sirvientas del palacio y probablemente llevarle todos los secretos a la condesa.

Pasó horas hablando con Diana, aprendió que era la hija adoptiva de dos granjeros, quienes la habían recogido de una cueva sin memoria cuando tenía 13 años, la habían vendido para proteger a sus hijos de sangre y mudarse al imperio tratando de evitar a los contrabandistas de esclavos cuando cumplio 15 años.

“No los culpo.” Confesó Diana mientras peinaba el pelo de Cale, tratando de recrear uno de los peinados que la modista le mostró cuando trajo la ropa de On y Hong. “Los llamó padres porque era más fácil, era complicado decirle a la gente que era una trabajadora más y no una hija ayudando  a sus padres”

Cale escuchó en silencio y simplemente dejó que la niña hablara. Simplemente aumentó su salario y leyó con ella esas novelas de romance que no cambiaban sin importar en qué mundo estuvieras. On, Hong y Diana encontraron divertido que todos se vistieran igual y utilizaron la mesada que les dio Cale para jugar comprando.

Cale y Camila estaban seguras de que las modistas de Puzzle City estaban a punto de abandonar la tienda y solo seguir el grupo que se convirtieron en sus mejores clientes. A Cale tampoco le molestaba, este cuerpo era hermoso y hacía que todo se viera bien, por lo que mientras fuera cómodo, realmente no le importaba que vestía.

Por eso, Cale salió del carruaje un día después, los niños habían escogido un vestido rosa pastel hasta las rodillas, mostraba sus hombros, una tela transparente del mismo color salió del escote para envolver su cuello con el mismo encaje. Su pelo rojo estaba suelto y llevaba una balaca de perlas como su única joyería.

“Ha pasado bastante tiempo desde que salíamos todos” el dragon negro dijo en su cabeza. El mismo llevaba un moño azul con una perla en el centro.

Cale estuvo de acuerdo, detras de ella, otro carruaje llevaba a una niña con el cabello de plata con su mismo vestido pero en blanco, una adolescente de cabello castaño con el mismo vestido en azul y un niño con cabello rojo que llevaba unos pantalones negros hasta la rodilla, camisa blanca y un moño rojo con una perla. Las tres personas en el carruaje sacaron sus cabezas para saludar mientras se dirigían a ver el evento desde uno de los restaurantes con buena vista.

Cale empezó a caminar hacia donde estaba el asiento. Rápidamente fue rodeada por la brigada de caballeros de la familia Henituse, todos los caballeros y soldados asegurándose de que estuviera justo en el centro para poder protegerla.

Cale estaba ocupada escuchando las divagaciones del dragón en su cabeza, cuando alguien dijo algo que le causó escalofríos.

“¡Oh, señorita Silver Light!”

Cale detuvo sus pasos por unos segundos antes de seguir caminando. Frunció levemente el ceño.

El vice capitán dejó escapar varias toses falsas, la miraba de reojo mientras sonreía. Se agacho para poder susurrarle.

“Señorita, supongo que se ha ganado el nombre de ‘Señorita Silver Light’. Las personas geniales como tu seguramente reciben apodos igualmente de increíbles”

Mierda. Cale se mordió la mejilla, consciente de las personas (y niño) a su alrededor. Por lo que puso una mano como si tratara de evitar que el sol le cayera en sus ojos para evitar que lo notaran su molestia.

Señorita esto o señorita aquello. Eran nombres ridículos e indeseados, terriblemente vergonzosos. Y sin embargo, sin la intervención del príncipe heredero hubieran sido mucho peor. Quería quejarse, pero no podía decir nada.

Miró sin expresión al vice capitán. “Entonces deberé beber y actuar como costumbre para que se detengan, ¿no?”

El vice capitán parecía incapaz de decir nada y se alejó de regreso al frente de la formación. Cale sonrió a su espalda, pero como si supiera, el vice capitán dijo algo que hizo que su sonrisa desapareciera.

“Creo que sería mejor si evita el alcohol, ya que la señorita aún se está recuperando.”

La noble se quejó en su mente, aunque era una mentira necesaria, aun le disgustaba enormemente el hecho de que se supiera que no estaba recuperada del todo. Se había creado el rumor de que había superado los límites del poder ancestral y de su cuerpo para poder proteger a la multitud.

Era tal el punto de que se había guardado el secreto de lo que realmente le había sucedido que incluso el personal de la familia no sabía que estaba recuperada. Incluso el conde desconocía que no estaba herida, el príncipe heredero había dicho que era para evitar que mostrara que estaba bien, ya que se conocía su sobreprotección hacia la mayor de sus hijas.

Cale se molestó un poco más cuando recordó cuántas veces tuvo que convencer al conde y a la condesa de que era totalmente innecesario el que vinieran. Habían llegado al punto que tuvieron que utilizar a Eric y Amiru para convencerlos, ambos nobles habían prometido proteger y vigilar a Cale mientras estuvieran en la capital. Después de eso, el príncipe heredero también necesito prometer vigilarla en el palacio para que el conde aceptara no ir.

Tan perdida en sus recuerdos como estaba que casi se pierde al caballero y soldado que custodiaban la puerta mirándola con ojos sorprendidos.

Ah, debieron de sorprenderse de que trajera tanta gente para cuidarme unos pocos metros. Cale ignoró la idea y se dirigió a ellos.

“¿Necesitas verificar mi identidad?”

El caballero negó con la cabeza ante la pregunta de Cale, aun mirándola con ojos asombrados. Abrió la puerta de forma respetuosa. Cale se despidió con un movimiento de la cabeza de la brigada de la cabeza y siguió al soldado que la guiaba.

“Señorita Cale-nim, por favor entre” 

“Muchas gracias. Sigan con el buen trabajo” Cale les sonrió con educación antes de volver a caminar con sus ojos fijos en su asiento.

“... ¡Nos esforzaremos señorita! ¡No hay nada por lo que deba preocuparse!” el caballero respondió casi en un grito y el soldado a su lado parecía a punto de llorar.

Cale giró levemente la cabeza. Lo que todos vieron fue la cara un poco confusa pero de todas formas sonriente de Cale.

“Estoy segura” Cale entonces giró y siguió su camino, inconsciente de la forma en que los dos hombres en la puerta parecían estar a dos segundos de desmayarse y la brigada (que era la misma que la había acompañado en el viaje) sonreía con orgullo a su espalda.

Su camino por la plaza paso en silencio incluso en su cabeza, el dragon negro miraba el rastro de destruccion que habian causado las bombas. De hecho la reunión era para poder honrar a los caídos y dar medallas a las personas por sus acciones durante el atentado. 

Cale pudo ver que los que reciben las medallas en su mayoría habían llegado, la segunda plataforma más alta (justo debajo de la de la familia real) estaba casi en su totalidad llena.

“Cale” una voz ahora familiar la llamó y Cale no pudo evitar girar con una sonrisa.

“Oppa, has llegado temprano” era inevitable que Cale se alegrará al verlo, durante toda la semana la visito casi a diario con dulces o libros, incluso los niños habían empezado a esperar su llegada por los postres con los que llegaría (Eric conocía que cuidaba dos niños, por lo que había empezadoa traerles regalos que encontraba por la calle y pensaba que les gustaría. Incluso había llegado a formar amistad con Diana).

Eric se rió un poco antes de ofrecerle su codo para guiarla hacia su asiento. “No llegue temprano, llegaste justo a tiempo. Empezaba a preocuparme”

“On y Hong no podían decidir que querían ponerse hoy” la pelirroja no noto la mirada del resto de nobles y de las personas en la segunda plataforma. “Fue necesario que Camila nos regañara para que On y Diana pudieran decidir cual de vestido querían” 

Cale saludo a Amiru y Gilbert mientras seguía hablando con Eric sobre las travesuras de la mañana. Todos los nobles continuaron viendo fijamente a la pelirroja que hablaba con tranquilidad, sin notar la profunda sorpresa de todos los presentes.

Todos, incluso si no querían aceptarlo, sabían que Cale Henituse era la persona que más merece una medalla, no era cuestión de si era mal visto que la aceptara o no; para todos, era la primera persona que debería ser reconocida.

Por eso nadie había creído cuando se crearon rumores que decían que había negado la medalla y se la había cedido a otra persona. Pero no solo había rechazado uno de los mayores honores posibles, sino que también se había obligado a asistir a la ceremonia para poder honrar las vidas que no pudo salvar, sin pensar en su propia condición.

Esto solo fue confirmado cuando el mejor amigo (y probable pretendiente) de la noble se había acercado para ayudarla a caminar hasta su asiento. Para todos fuera de la mesa que no podían oír lo que decía Cale, parecía que se obligaba a verse animada a pesar de su salud.

Amiru, quien seguía sorprendida a pesar de saber las noticia por parte de Eric, miraba a Cale que observaba el cielo. 

“Es un día hermoso. Probablemente porque estamos aquí para respetar a los caídos”

Con su cabello ondeando por el cabello y vestida de rosa, Cale se asemejaba a una imagen de un libro o un cuadro pintado con detalles nacido del cariño. Eric a su lado tenía la misma sonrisa enamorada que esa pelirroja siempre le sacaba. Amiru sonrió cuando pensó que por fin vio lo que su amigo siempre había visto.

“Probablemente sea por ti, señorita Cale”

La pelirroja la miró con confusión, sus ojos entrecerrados por el sol. Amiru simplemente siguió sonriendo. Cale encontró toda la interacción extraña, pero al mismo tiempo creyó que no veía bien por estar mirando en dirección al sol durante mucho tiempo.

Antes de que la conversación pudiera seguir, un noble se acercó hacia ellos de forma nerviosa, sus manos detrás de su espalda. “Disculpe…” su voz era casi del volumen de un susurro, su timidez parecía agravarse cuando la mirada de todos cayó en él.

Gilbert, quien en su mayoría se encontraba en silencio disfrutando de la conversación del grupo, fue el primero en responder. “¿Sucede algo?”

El noble empezó a jugar con algo en su espalda antes de que se acercara a Cale y le ofreciera algo.

“Llegué justo después de usted y vi… bueno, vi que el sol le parecía molestar, por lo que pedí que le compraran algo para evitar que la señorita estuviera incómoda.” El noble jugó con un paraguas en su mano, era algo pequeño y decorado con encaje blanco, por lo que parecía estar hecho para protegerse del sol y no de la lluvia.

Todos se quedaron en silencio, detrás de Cale el trío lo miró de forma amenazante, los ojos de Amiru lo miraron de arriba a abajo antes de levantar una ceja, claramente encontrando que Cale estaba fuera de su liga.

El noble parecía a punto de desmayarse, sin poder levantar la vista del paraguas en su mano y empezó a dudar de si había tomado la decisión correcta al acercarse a ellos. 

De repente, una mano enguantada en rosa tomó la sombrilla de sus manos, el noble pudo escuchar una voz cálida y dulce hablarle, por lo que levantó la cabeza sorprendido. “Gracias” Cale le sonrió con amabilidad, una pequeña en los labios rosas. La pelirroja abrió la sombrilla y todos pudieron notar la forma en la que se relajo un poco cuando la sombra la cubrió. “Tenía un poco de dolor de cabeza por el sol, pero se me olvido traer el mio” 

“Yo… yo… me alegro, señorita Cale” el noble dudo su palabras pero pareció animarse cuando su regalo fue bien recibido. Sin esperar nada más, el noble giro, tratando de escapar de las miradas de los nobles de la misma mesa.

Lo primero que vio cuando giro fue la mirada de odio de Venion Stan y su grupo. Palideciendo, el noble giró su cabeza en otra dirección contraria. Fue recibido por la mirada de disgusto del segundo príncipe y de diversión del príncipe heredero. El noble huyó a su mesa sin mirar a nadie a los ojos.

Cale quien ahora hacía girar entre sus manos la sombrilla y jugaba con las sombras creadas por este y de los pocos rayos de sol que pasaban entre el encaje; no noto nada y disfruto el hecho de recibir cosas gratis.

La pelirroja no estaba particularmente interesada en lo que tuviera que decir el rey, por lo que estaba un poco aburrida. Miraba de un lado para otro mientras ignoraba al rey (quien frunció el ceño cuando noto que la mente de la persona a quien mencionaba indirectamente no estaba en su discurso). Eric, quien noto este hecho, sacó de su bolsillo un paquete de galletas caseras.

Ambos comparten una sonrisa antes de que siguieran observando a las diferentes personas recibir medallas, Cale comiendo y escuchando los vitoreos. De esta forma los saluda otra persona justo cuando el rey anunció el fin de la ceremonia.

“Señorita Cale” Venion Stan se acerca hacia ellos, Cale giro para verlo mientras recogía otra galleta y la sujetaba entre sus labios, miraba con curiosidad cual galleta comería después y cuál debería apartar de forma sutil para el dragon.

“¿Qué pasa, joven maestro Venion?” ni siquiera sacó la galleta de su boca, sino que habló alrededor de ella. Era terriblemente grosero, pero Cale estaba demasiada cansada para jugar a ‘quien es mas hipocrita’ con Venion.

Eso y que todavía nadie le decía que era la carta de Venion.

“Escuche que rechazaste una medalla. ¿No te arrepentirás?” Venion frunció el ceño ante el comportamiento de Cale, pero decidió pasarlo. Cuando se casaran, se aseguraría de educarla para ser una buena esposa. Después de todo, demostró que era realmente útil y no solo una cara bonita.

Venion observó alrededor la cara de encanto que tenían la mayoría de estos tontos mientras miraban a su prometida. Creyó que por fin entendió porque los Henituse no se esforzaron en eliminar la reputación como basura de la pelirroja, solo era una muestra de amabilidad, de que no era el peor ser humano en esta tierra y de repente todos empezaron a verla como si fuera una especie de ídolo.

Conociendo el comportamiento sobreprotector del conde, probablemente alentó esto para alejar a los pretendientes de su hija. 

Estaba bien, podía utilizar el carisma de Cale para engañar a estos tontos. Incluso podría hacerles creer que fue él quien hizo que la basura se convirtiera en una noble adecuada.

Cale frunció levemente la nariz y terminó de comer la galleta. No era realmente por la pregunta de Venion, sino por palabras enojadas que decía el dragón en su mente.

“Quiero matarlo”

Cale le preocupaba que Venion fuera asesinado justo delante de ella, especialmente por que este era un vestido que había sido elegido por los Hong, por lo que no sería bueno que se ensucie.

Cale encontró todo el evento molesto cuando en este momento podría estar en camino a obtener otro poder ancestral. 

“¿De qué me arrepentiría?” Respondió a la pregunta del hombre delante de ella.

Y por una vez le estaba diciendo la verdad al otro. ¿Porque desearía ser registrada y atada por la familia real? Vigilada todo el tiempo con la excusa de darle dinero? (que, por cierto, era terriblemente grosero de su parte) ¿Tener las expectativas de todos todo el tiempo?

“Es suficiente con que hayamos logrado sobrevivir” Nadie que conocía o le importara estaba herido y ella se curó casi al instante. Para Cale Henituse y Kim Rok Soo era todo lo que importaba.

Cale ignoro el silencio alrededor y la mirada de las personas que probablemente la estaban juzgando y se levantó para poder ir al monumento conmemorativo. 

Sin que lo notara, los ojos de las personas en las tres plataformas estaban pegados a su espalda.

 


 

Cale soportó en silencio el abrazo de Choi Han, simplemente palmeó la espalda del otro mientras que su cara tenía una expresión estoica.

“Cale-nim, si crees que ves a ese mago bastardo y pervertido, por favor dile al dragón que lo mate de inmediato. Todo lo que tienes que decirle es que le explote la cabeza para que no sea un inutil como yo, que solo pude cortar un brazo”

Aunque amortiguadas por estar apoyándose en su hombre, las palabras de Choi Han eran terriblemente viciosas.

Cale volvió a palmear su espalda. “Ya te he dicho que no te digas inutil” 

Choi Han ignoró sus palabras y siguio diciendole que le debia decir al dragon negro para su proteccion.

“¡Definitivamente me haré más fuerte y regresaré! Así que asegúrate de escuchar a la señorita mientras no estoy. Piensen seriamente en lo que les dije a todos antes. Es para tu futuro. Todos necesitamos hacernos más fuertes ahora” Lock habló con sus 10 hermanos, todos asienten vigorosamente con la cabeza que Cale teio que se habían lastimado. 

Rosalyn estaba hablando con el dragon negro en el carruaje, probablemente entregandole algun libro que le haya pedido a Rosalyn. Ambos hablaban en susurros, por lo que incluso Cale, que estaba justo al lado de la ventana, no podía oír nada.

Cale entonces frunció un poco el ceño (sin admitir que estaba un poco celosa, hasta ahora el dragón no había pedido nada aparte de comida) y volvió a prestarle atención a las viciosas palabras de Choi Han.

“Cale-nim, tu tasa de supervivencia aumenta si destruyes algo de un  solo golpe y luego huyes. También-”

“Choi Han.” Lo interrumpió. “Estaré bien” 

El espadachín aún parecía inseguro, su mirada parecía decirle a Cale que dudaba de sus palabras, para la molestia de la pelirroja.

“He estado bien hasta ahora, unos pocos meses más no harán gran diferencia. Estaré esperando a que decidas regresar” La noble le prometió. Por supuesto, esperaba que no decidiera regresar, empezando su aventura con Rosalyn y Lock y regresando de vez en cuando para visitar a los lobos.

Choi Han suspiro, aun nervioso sabiendo que ni él (y aunque odiara admitirlo) ni Ron estarían cerca para proteger a Cale-nim. De todas formas, acepto el irse sabiendo que estaria protegida con los niños gatos y el dragon negro. Eran lo suficientemente fuertes para que estuviera seguro de que no dejarían que nada le pasara a Cale. Pero temía que su edad se convirtiera en un impedimento para proteger a Cale de sus decisiones apresuradas.

(Se preguntó cómo habría salvado al dragón sin él, o cómo habría logrado salvar a la gente de las bombas. Hubiera encontrado una forma, un plan elaborado pero brillante para salvarlos. De todas formas estaba agradecido de que él estuviera cerca para hacer sus planes más fáciles.)

Como hace poco tiempo, sostuvo la mano ajena entre la suyas y se inclinó para darle un suave beso, una despedida y un rezo para asegurarse que su inteligente pero tan tonta dama estuviera bien mientras él regresaba. Observó la cara inexpresiva de su dama y busco en sus ojos la seguridad de su promesa.

“Solo asegurate de no lastimarte, Cale-nim”

La noble lo miro, su expresión sin cambios antes de asentir. Choi Han encontro encantador la diferencia entre las acciones de Cale y su forma de expresarse. Su cara gritaba molestia, pero su mano no intentó retirarse de su agarre. 

“... Lo haré”

Como la condesa le había enseñado, cambió su agarre para ayudarla a subir al carruaje y realizó una última reverencia. Rosalyn, quien había sido varias veces la receptora de ese tipo de atención, sonrió con diversión por las acciones de los dos.

“Lock, Rosalyn” la noble habló desde la ventana del carruaje. “Tengan un buen viaje, si me necesitan ya saben donde encontrarme” Ambos sonrieron y asintieron ante sus palabras, acostumbrados a la forma esquiva de mostrar amor de la noble.

El trío espero a que todos se subieran a los carruajes. De pie cerca de donde los sirvientes de los Henituse esperaban para despedirse de la señorita. 

“¡Señorita. por favor regrese a casa sana y salva!”

“¡Fue un placer servirle, señorita!”

“¡Esperamos verla de nuevo en el futuro!”

Cale, quien tenía su regazo lleno de tres niños, observó sin entender cómo todos se despedían animados.

“¿Es una forma sutil de decirle que no vuelva? ¿Comportamiento pasivo agresivo? Cale dudo pero de todas formas se despidió de todos y cerró las cortinas del carruaje.

Los tres carruajes llenos de personas salieron, rodeados por los soldados y caballeros en sus caballos.

Cale se pregunto, si esto fuera un anime, ¿este seria el especial de día de playa?

Observando a los niños que jugaban, se preguntó si les gustaría el mar.

 


 

En caso de los gatos que tiendan a moverse con frecuencia, un cuidado especial en sus patas es innecesario, pues estas se limpiarán o cuidaran sin necesidad de intervención. Sin embargo, sigue siendo recomendable que se realicen chequeos frecuentes para asegurarse de que no haya heridas o enfermedades en ellas.

“¡Huele salado! ¿Es este el mar?” La voz del niño que se encontraba sentado en su hombro la distrajo de su lectura. Hong, quien había decidido observar la vista desde el hombro de Cale, preguntó emocionado cuando la primera vista del mar llegó.

Cale asintió y permitió que el niño emocionado corriera encima de ella, poco preocupada por su apariencia después de haber dormido la mayor parte del viaje.

El dragon negro aprovecho que su humana habia dejado de leer para entregarleun objeto redondo. 

“Es el maná condensado de la bomba.” Le dijo, sonriendo orgullo. “Podremos hacer una nueva bomba mágica ahora”

Cale se emocionó ante la noticia y acarició la cabeza del dragón, quien hinchó su pecho y sus alas aletearon ante la reacción de Cale. 

On, quien estaba mirando el paisaje, de repente saltó a los brazos de Cale y apuntó con su cola a algo en el mar con emoción.

“¡Cale! ¡Cale! ¿Qué es eso?” Cale entrecerró los ojos tratando de ver de lo que hablaba On.

En el mar, una manada de grandes ballenas lanzaban agua al aire mientras cruzaban el mar del noroeste. Cale resistió el impulso de cerrar  la cortina.

Los ojos brillantes de On impidieron que fingiera desconocer de lo que hablaba la normalmente madura niña, por lo que trato de sonreir.

“Parece que son ballenas” La niña abrió su boca con emoción y se transformó en su forma humana, buscando alrededor, sacó uno de los libros que Cale había comprado en el camino. Cale se dio cuenta que era el libro que había comprado para que los niños aprendieran sobre la vida marina.

Observó mientras los tres niños leen y hablan entre ellos de buscar algún animal u otro en específico. Decidió dejar que los niños se entretuvieran de esa forma mientras llegaban al punto de reunión con Amiru.

Los niños jugaron de esa forma hasta cuando pararon, se volvieron a transformar (o volver invisible) y salieron incluso antes que Cale del carruaje.

La pelirroja, que estaba acostumbrada a la energía de los tres, simplemente bajó para poder saludar a la señorita que estaba esperándola.

“Hola, señorita Cale”

La sonrisa de Amiru era singularmente tranquila mientras le daba la bienvenida a Cale y a su grupo.

Cale asintió y dejó que la guiaran a donde residiría. La vista era divertida, dos jóvenes nobles caminaban y hablaban entre ellas mientras una fila de niños y dos gatos las seguían como patitos a su madre.

La charla tranquila entre ellas fue interrumpida por un caballero que se encargó de informar en voz baja a Amiru.

“Mi señora, la persona que rescatamos ha recuperado el conocimiento”

¿Rescate? 

Esa palabra hizo que Cale pensara en una sola persona.

Por instinto, su cuerpo se tenso y frunció el ceño ante la idea de esa persona en particular. Amiru, quien notó el comportamiento de Cale, empezó a explicar.

“Estábamos inspeccionando la costa y las islas cercanas en busca de la nueva base naval cuando rescatamos a un naufrago. Parece que ha recuperado la conciencia” 

El mal presentimiento en el estómago de Cale empezó a empeorar. Tan sutilmente como pudo, empezó a ver a los niños que la perseguían y empezó a contarlos, tratando de eliminar el impulso de envolver sus brazos alrededor de On y hacer que todos se fueran.

Amiru, sin embargo, no se había dado cuenta, demasiado concentrada en el informe que otro caballero le había entregado. Sin embargo, siguió explicando.

“Estábamos debatiendo qué hacer cuando lo vimos inconsciente y arrastrado al remolino, pero recordé lo que hiciste en la plaza y decidí que teníamos que salvarlo”

Cale apretó hasta el punto de casi sangrar sus uñas en su palma. No es el, no debe de ser el, no puede ser el. Repitió en su mente.

“Porque la vida de una persona es preciosa, ¿verdad, señorita Cale?”

Si hubiera alguien que realmente conociera a Cale, como Ron o Choi Han o incluso Eric, habrían notado la forma en que sus ojos temblaban de miedo y su postura gritaba que estaba a la defensiva.

Pero estaba Amiru, quien apenas estaba conociendo, por lo que solo noto un largo silencio antes de que las palabras llegaran.

“... Por supuesto”

Esperando esa respuesta, Amiru observó a Cale con cariño. “Sabía que la señorita Cale respondería así.

La sonrisa en respuesta estaba algo vacía.

“Basado en su atuendo y físico, parecía ser alguien del Reino Whipper”

Los ojos de Cale se cerraron. Definitivamente era Toonka.

 


 

El dragon negro observo con curiosidad a su humana que seguia a la noble a donde dormirian mientras estuvieran en el territorio.

Su humana por alguna razón estaba extrañamente tensa, sus hombros demasiado arriba para estar relajados y sus ojos temblaban mientras miraba de un lado a otro, como si esperara que alguien llegara de sorpresa.

Lo más curioso era la forma en la que miraba a On, quien era la mayor de los niños. On, quien también había notado el aparente miedo de la humana, se había acercado hasta que la humana no necesitaba girar su cabeza para poder saber que la niña estaría cerca.

“Hey”

El dragón se acercó cuando la humana (por una vez en público) habló con él. “¿Que paso, humana?”

La humana miró en su dirección general unos segundos antes de que sus ojos recorrieran a todas las personas alrededor, quedándose unos segundos más en las niñas.

“Quédate a mi lado siempre que puedas-” El dragón quiso responder, pero algo en la voz de la humana lo hizo esperar en silencio. “Pero…,” una respiración profunda, “ninguno de ustedes puede quedarse solo, todos deben estar siempre en al menos grupo de 3” On empezó a mirar alrededor, tratando de encontrar que asustaba a la humana.

El dragón sin nombre también deseaba saber que asustaba a la humana de esa forma y deseo que el fuerte Choi Han o el aterrador Ron estuviera cerca, ambos sabrían qué hacer.

“... En todo caso, yo puedo resistir, si algo pasa, asegurate de que los demas esten bien antes de ayudarme”

El dragón frunció el ceño, pero era poderoso e inteligente a pesar de su edad y no peleo con la humana, sabía que aunque no quisiera mostrarlo, era buena; pero era débil, por eso tenía al aterrador Ron, al fuerte Choi Han y a el cerca.

“... Haré lo que desee…” Dijo, sin pensar en la expresión de su humana, “por lo que que nadie resultara herido mientras esté cerca. ¡Soy un poderoso dragón! ¡Puedo protegerte y a los demás con solo el poder de mi pata!” 

Se alejó de su humana, que por alguna razon decia cosas aterradoras y vigilo los alrededores. 

Después de todo, su humana era inteligente, si ella pensaba que había que tener cuidado, entonces había algo que podría ser peligroso.

 


 

Cale estaba sentada algo lejos del mar, una silla de playa había sido traída especialmente para que ella descansara por Hans y había algo de té frío dulce cerca de ella. 

Los 10 niños lobos, On y Hong corrían jugando en el mar. Sus movimientos provocaban grandes olas en el mar y el dragón tuvo que secarla más de una vez, afirmando que era demasiado débil para estar mojada durante demasiado tiempo.

Beacrox estaba cerca en algún lado, apareciendo de repente para recibir algo de mariscos que los niños recolectaban en sus juegos, y luego desaparecía como si nunca hubiera estado ahí para empezar.

Los ruidos de las risas hicieron que el peso de sus hombros se relajara y pudo descansar mientras los observaba.

Hong se acercó corriendo a ella, los ojos llorosos mientras se quejaba del agua del mar. Cale se río mientras hacía espacio para que el otro pelirrojo se acurruca un rato con ella, no sin antes envolverlo en una toalla, por supuesto.

Los niños se miraron entre ellos con ojos cómplices, felices de que la misión había tenido resultado.

No entendían la razón del miedo de Cale, ¡pero tenían una misión! ¡protegerían a Cale incluso de las sombras!

 

Chapter Text

 

El día que Kim Rok Soo lo conoció, ni siquiera notó que algo estaba mal con él.

Era apenas una niña, trabajando después de la escuela con el permiso de la matrona del orfanato. Había conseguido un celular barato con su primer salario y abrió una cuenta bancaria para poder ahorrar para la universidad y los gastos diarios.

Todavía no sabía que estudiaría en el futuro, pero tener la posibilidad de hacerlo le gustaba.

Estaba ocupada organizando los libros del café como solía hacer después del almuerzo, trabajaba para un par de ancianos agradables; era un trabajo agradable, atendía clientes y limpiaba cuando era necesario y sus jefes la dejaban estudiar cuando no había nadie.

“Hola” una voz la distrajo de sus deberes.

Era un hombre, si no se equivocaba debía de estar a los inicios de sus 20. Kim Rok Soo estaba más sorprendida por su apariencia que por que un cliente hablara con ella.

Su café era uno pequeño y en una zona residencial, en su mayoría sus clientes eran personas del barrio. No eran lo suficientemente famosos como para que vinieran personas a tomarse fotos; a pesar de los muchos intentos de la universitaria que vivía al lado y tomaba fotos casi diarias de las bebidas.

Por lo que un hombre desconocido que parecía estar destinado a un gimnasio más que a su pequeño café y que se acercara a ella era alarmante.

El anciano detrás de la barra estaba observándola con ojos vigilantes, esperando en silencio pero atento.

Kim Rok Soo sonrió con educación al cliente, acostumbrada a este punto de ser educada hasta con los más groseros y escucho que necesitaba.

Era demasiado joven para entender el brillo del hombre delante de ella mientras la veía, el anciano demasiado ciego para verlo.

Ambos hubieran hecho mucho para cambiar lo que sucedería, pero ninguno tenía ese poder.

 


 

Al día siguiente Cale intercambió saludos con un anciano pescador que sería quien los llevaría a la isla central.

“Solo confía en mí, los llevaré a esa isla sin problemas” el anciano que tenía toda su piel bronceada les dijo con una carcajada. Parecía acostumbrado e incluso feliz de arriesgarse a cruzar los remolinos.

Amiru asintió con la cabeza. “Es increíble, puedes llegar a cualquier parte del mar de Ubarr siempre que estés con él. Lamento no poder ir contigo aunque se supone que debo mostrarte los alrededores. Tengo trabajo que hacer”

“Está bien. Basta con que me hayas presentado a un pescador experto” 

Cale le aseguró mientras subía al barco, Beacrox y el vice capitán subieron detrás de ella. Cale sonrió, divertida por la cara de mareo del vice capitán. 

Por supuesto, su sonrisa se borró mientras su cuerpo se sacudía por las olas causadas por los diferentes remolinos. Sus manos se apretaron contra los barandales del bote con fuerza y espero a que llegaran a la isla.

“Hemos llegado. Fue más fácil de lo habitual” el pescador y su hijo se bajaron con sonrisas alegres, sin una sola gota de sudor en sus frentes.

Detrás de ellos, el vice capitán estaba agachado sospechosamente en un arbusto de la isla.

Cale observo como el vice capitán seguía vomitando y parecía débil en sus pies. Sin pensarlo, agarró el brazo de Beacrox, aferrándose a su manga como si fuera una niña. Beacrox ni siquiera parecía sorprendido, demasiado acostumbrado a esta misma acción en su infancia, simplemente esperaba su orden. Cale señaló preocupada al vice capitán que parecía a punto de morir por su mareo.

El chef suspiro pero se puso sus guantes y se acercó al vice capitán. Asustada por sus infames guantes de tortura, se alejó para poder ver la isla hecha de rocas. 

“Entonces miraré alrededor de la isla” 

El vice capitán se levantó de un salto, sin ver al dúo de padre e hijo mirándolo con sorpresa. “Señorita, yo también-” volvió a caer al suelo.

Cale chasqueo la lengua y se acercó para susurrarle al chef. “Ya que eres Beacrox, estoy segura de que puedes manejar todo” palmeo el hombro del hombre. “Mantén al vice capitán aquí”

Beacrox hizo una mueca, “¿...Estarás bien por tu cuenta?”

“¿Que podría ser peligroso por aquí? Además tengo mi escudo”

Beacrox lo pensó varios segundos, mirando entre el pálido vice capitán y la señorita, que parecía bastante sana a pesar de todo.

“Por favor, ten cuidado” Beacrox dudó un poco más antes de irse a ayudar al vice capitán. Cale sonrió a su espalda, el chef realmente había sido la persona ideal para este viaje; fuerte pero no decidido a protegerlo, incluso lo suficientemente leal para ayudar a un caballero de los Henituse, y lo mejor de todo, la perfecta niñera.

“Volveré pronto” se despidió sin mirar atrás, caminando rápidamente en dirección al bosque en todo el centro de la isla. Los dos hombres se despidieron detrás de ella, pero ambos estaban distraídos con el vómito.

Apenas estuvo lo suficientemente lejos, le susurro al dragón negro. “¿Qué opinas?”

“Como mencionaste, hay algo debajo de ese remolino frente a la isla. Es similar al poder de esa cueva de la última vez” 

El dragón voló delante de Cale, los ojos incluso más azules que el mar al lado de ellos miraban alrededor, como si pensara que alguien saltaría de repente de los árboles.

Cale, quien no se había dado cuenta, simplemente caminó alrededor, asegurándose de memorizar el terreno. “Debemos tener cuidado con el camino, puede ser peligroso por la noche.” El dragón asintió. “No hay nadie aquí, ¿verdad?”

El dragón negro giro y la miro con sorpresa. Negó con la cabeza tan rápidamente que Cale se preocupó si el cuello de un dragón podía romperse por movimientos bruscos.

“No hay nadie.” Aseguro. El silencio satisfecho duró solo unos pocos segundos. “Pero hay un cadáver”

Cale se congeló en sus pasos y empezó a fruncir el ceño mirando el cielo. “¿Qué?”

“Cuando mire hacia la isla antes, había tres cadáveres en el otro lado de la isla”

La noble dudo en seguir caminando. No había planeado nada relacionado con cadáveres, ni siquiera había considerado la necesidad de planear algo relacionado con cadáveres.

Retrocedió unos pasos hacia el barco. 

“Pero los cadáveres no eran cadáveres humanos”

¿Cuánta probabilidad hay de que eran solo cadáveres de peces? Un delfín o algo que por error había quedado varado en la playa.

Cale cubrió sus ojos con su mano. El dragón había dicho comida o animal si fuera algo así, y si tampoco era humano era porque existía algo que los diferenciaba a los humanos.

Existían muchas razas parecidas a los humanos sin serlo, pero no estaba segura de que si el dragón podría diferenciar algo así cuando estaban muertos. 

Al final, solo tenía una respuesta, una que disgustaba bastante a Cale.

“¿Eran raras sus manos y pies?”

El dragón asintió con la cabeza, miraba a Cale con ojos como estrellas, sorprendido por cómo Cale podía adivinar todo sin pistas.

“¡Así es! ¡Las manos y pies eran raros! ¡Como si fueran aletas!”

Ballenas y sirenas. Habían pocas cosas que estos dos grupos harían juntos y Cale se preocupó por esto, según el libro esto era algo que todavía no aparecería. 

Pero era una guerra con una historia más larga que las del reino humano. Solo que Choi Han no lo descubrió hasta varios meses después, cuando la lucha estaba alcanzando niveles que los humanos notaban.

Cale chasqueo la lengua y llamó al dragón.

“Eh, tu” 

“... No me llames así”

¿Entonces por fin había decidido su nombre? “Entonces, ¿Cómo debería llamarte?”

“Pronto lo sabrás”

¿Indecisión, tal vez? el dragón había pasado bastante tiempo estudiando el lenguaje humano y leyendo, tal vez había encontrado varios nombres que le gustaba y dudaba cuál elegir.

(Cuando no era Cale sino Kim Rok Soo, ella misma una niña indefensa que trataba de recordar todas las historias que conocía mientras pensaba en diferentes nombres.

Podrías perder todo, menos tu nombre.

Ella lo sabía.

Por eso había querido elegir algo que fuera más fuerte de lo que ella era, más asombroso de lo que ella era, más poderoso de lo que ella era.

“Aborta”

Más sabio de lo que ella era.

Un nombre que cada vez que lo pensaras siempre recordaras que eres invencible.

“Trata de de hacer algo nuevo y por una vez utiliza tu cerebro”

Un nombre que fuera como una oración a dioses que nunca escuchaban. Que resonará como un grito al cielo lleno de nubes indiferentes.

"No lo quiero"

Era todo lo que Rok Soo podía hacer, porque ella no era fuerte, poderosa o sabia. Solo la pequeña e inútil Rok Soo.)

“¿Estás seguro de que no hay nadie allí?” Cale salió de sus recuerdos, concentrándose en la presencia relajante que era el dragón.

“No hay presencia viva. Es lo mismo en el agua”

“Entonces abre el camino”

La noble decidió ver los cadáveres de sirena. Principalmente para verificar que no existiera ningún peligro y por curiosidad.

¿Qué? Antes de ser huérfana había sido la hija única de dos millennials, por supuesto que había sido mimada y tratada como una princesa. La Sirenita era un perfecto ejemplo de todo lo que no debes imitar…

Pero había sido la favorita de Kim Rok Soo.

Cale aseguro de que el dragón negro estuviera a pocos centímetros de ella, por lo que su escudo los protegería. Incluso si era un dragón, ella sentía que era mejor asegurarse de que un niño no hiciera cosas tontas como meterse una roca a la boca o algo así.

“Tienes que estar frente a mi”

Pero de todas formas, un dragón es un dragón, este ser no necesitaba de su ayuda, por lo que podía protegerla mientras que ella lo vigilaba, ¿no?

La pelirroja siguió caminando siguiendo la guía del dragón hasta donde estaban los cadáveres. Cale frunció el ceño ante la vista.

“...Tenía razón”

Considero bastante molesto las implicaciones de este último giro de eventos.

Las ballenas que vio nadando el primer día, las sirenas muertas, sus cuerpos en la tierra y la sorprendente quietud del ambiente.

Todo indicaba que la tribu de ballenas estaba cerca por al menos unos días.

Le dio una última mirada a los cuerpos y camino rápidamente a dónde Beacrox y el vicecapitan la estaban esperando.

"Vámonos, no hay nada que ver aquí"

Especialmente porque no hay forma de que se relacione con las ballenas.

Eso sería muy molesto.

 


 

Con un nuevo poder, un tatuaje de remolino en su tobillo, incómoda por el apretado traje de buceo, mojada y con algo de frío, observó a este hermoso ser que se arrastraba hacia ella.

Cale se preguntó porque todo lo que ella quería alejar de su vida parecía seguirla.

¿Choi Han? La seguía

¿Ron y Beacrox? La seguían 

¿El dragón? La seguía

Y ahora, al parecer, a esa lista se le sumaban las ballenas.

No gracias, sin embargo, Cale se maravillo por lo hermoso que esté ser se veía mientras estaba arrastrándose y muriendo.

El largo cabello azul rodeaba la figura, dándole el aire de una belleza trágica de una novela. Los ojos azules se veían incluso más brillantes gracias a las profundas bolsas oscuras debajo de sus ojos, y sus labios pálidos parecían estar extrañamente humectados para pertenecer a una persona moribunda.

"Salva… sálvame" su voz no era profunda ni melodiosa, pero seguía siendo agradable a sus oídos.

La mano pálida y de dedos largos trataba de alcanzar para lo que el parecía ser una figura de negro y rojo.

"Por favor..." Abandonó su orgullo y le suplicó a la que podría ser su última esperanza. Deseaba vivir, tenía tanto por lo que vivir.

Cale lo observó con su cara pálida y los labios rojos secándose contra su cara. En su cabeza, el dragón negro hablaba, pero no podía escucharlo bien, estaba demasiado distraída.

Pero no era por quién estaba delante de ella.

Recordó el personaje con el que más empatizo, sus palabras resonando tantas veces en su cabeza, incapaz de olvidarlas.

Recordó el sentimiento de camaradería que tuvo con un personaje.

Ese sentimiento hizo que sus pies se movieran, su cabeza llena del dolor ajeno y del propio.

Sus manos cuando tocan la cara del hombre delante de ella eran suaves, tan suaves como cuando consolaba a los niños que tenían temores que ningún niño debería tener.

Limpió la sangre que estaba en la herida de su cabeza, evitando que le entrara a los ojos. 

Se arrodilló a su lado y puso la cabeza del otro en su regazo.

"Duerme" susurró. En su mente se confundía a quien le hablaba. No sabía si era a el recuerdo de su pasado, a los niños que tomó bajo su cuidado o al hombre herido frente a ella.

Pasó sus dedos por su frente y los bajo a sus ojos, haciendo que se cierren con cuidado.

"Cuando despiertes todo estará bien" prometió.

Paseton dudó por unos segundos.

No podía ver la figura delante de él, solo podía sentir los dedos cálidos contra su piel fría y el roce de lo que parecía ser una cascada roja.

Pero no pudo evitar confiar, incluso con todo lo que su hermana había dicho de los humanos.

Por qué la voz parecía tan reconfortante como el hogar.

Dejó que le cerrarán los ojos y poco a poco perdió lo último de consciencia que le quedaba, arrullado por el mar a lo lejos y la persona que lo acunaba.

La próxima vez que abrió los ojos estaba en una bañera desconocida, una pelirroja sostenía un cuchillo y sonreía encima de él.

Casi se arrepiente de su decisión, hasta que siente la familiar sangre bajando por su piel hasta sus heridas y ve cómo el veneno parecía desvanecerse.

"Bebe esto" la voz de la cueva, que pertenecía a la pelirroja delante de él.

Con sus ojos un poco más claros, pudo ver quién era la persona que lo salvó.

Sentada en el borde de la bañera y envuelta en una bata de baño que se veía sorprendentemente cálida, una hermosa pelirroja le sonreía con calma mientras le entregaba el brazo de una sirena.

Paseton estaba confundido, realmente lo estaba.

Especialmente porque sintió que está persona delante de él parecía verlo como un niño. 

A menos de que los humanos hayan desarrollado productos para cuidar la piel milagrosos… él debía de ser mayor por unos años.

Pero no sintió miedo a pesar de lo extraño de la situación, por lo que bebió la sangre.

La pelirroja parecía satisfecha con eso, siguió echando sangre en su piel y dejó que el brazo se deshiciera en el agua cuando terminó.

"Probablemente eres una sirena, por lo que necesitas regresar al mar para terminar de curarte" la calma de Paseton se convirtió en enojo 

¿Esta humana lo salvó por que era una ballena? Las advertencias de su hermana rondaban su mente. 

Aunque no estaba del todo curado, debería ser lo suficientemente fuerte como para poder escapar de los humanos y regresar al mar.

"Descansa un poco antes de irte por tu cuenta" la mujer pensó algo unos segundos antes de seguir, "pero asegúrate de que nadie te vea, sería problemático si eso pasara"

"¿Cómo supiste que era una ballena?"

La pelirroja lo miró como si fuera obvio, "¿Qué más puede matar tres sirenas?"

"... Necesito volver a casa"

La mujer (quién probablemente era una noble por el espacio en el que estaba), parecía indiferente ante sus palabras.

"No necesito tu historia" se levantó de donde estaba sentada y cruzó sus brazos. "Dije que te salvaría y eso hice" se encogió de hombros ante su mirada. "Eres libre de irte ahora sí lo deseas"

Sin mirarlo, salió del baño a lo que debía de ser una habitación.

"Me iré a dormir, haz silencio al irte"

Su voz sonó desde afuera y repentinamente, Paseton quedó solo en una bañera llena de agua de mar.

Cale estaba acostada, las cortinas de tela delgada para dejar entrar el aire alrededor de la cama estaban cerradas y la única luz era una vela en una mesa al lado.

Sus manos estaban ocupadas jugando con las alas del dragón negro, quién hinchaba su pecho, satisfecho con la atención.

"No quiero perder más familiares"

Era una frase que había resonado en su pecho cuando la leyó por primera vez.

Cale se preguntó si en algún lugar su vida fue una historia, si alguien como ella había leído sobre la tragedia de otro y decidió cuidar de lo que Kim Rol Sol perdió.

Enterró su cara en las suaves escamas y trató de dormir a pesar del recuerdo que era imposible de olvidar.

 


 

Kim Rok Soo miro por encima de su libro al hombre que estaba leyendo en la mesa más cercana a la puerta.

Con esto haría dos semanas consecutivas de que este hombre venía, algunos días con ropa normal o vendría con ropa de gimnasio, pero como un reloj venía siempre 20 minutos después del inicio de su turno.

Rok Soo se preguntó si trabajaba o vivía cerca de la zona. 

El hombre siempre trataba de conversar con ella cuando se veían, preguntándole de su vida, su escuela o el trabajo, pero el anciano siempre estaba cerca, evitando que preguntara algo demasiado personal o que ella respondiera algo así.

(Eres inteligente, bonita y joven, en ese orden. Ten cuidado, porque el mundo ya no es tan seguro como en mi época y jamás lo fue para las mujeres solitarias. La anciana le decía cuando Kim Rok Soo la ayudaba en la cocina.)

A pesar de todo Rok Soo podía sentirse… ¿debilitándose?

No sabía si era la palabra correcta, tal vez bajando la guardia sería la mejor forma de explicarlo.

No podía negar que el otro hombre era bastante guapo, y que hace mucho tiempo nadie le había sonreído de la forma en la que el hacia o la miraba con tanta atención cuando hablaba como él lo hacía.

(Había estado tan sola, tanto tiempo. ¿Por qué no podía aceptar a alguien en su vida? ¿de que se protegía? ¿de su posible muerte? ¿de la indiferencia de su tío? Tantos años sola…y podía sentir que los escudos que puso querían caer por primera vez desde la muerte de sus padres.)

Cuando el otro se acercó a pagar por todo, se armó de valor.

“Kim Rok Soo” dijo sin mirarlo, haciendo como si estuviera concentrada en la caja registradora.

El hombre pareció sorprendido, antes de sonreír con emoción. Kim Rok Soo sintió como sus mejillas se sonrojaron por eso, pero fingió que era por el calor de la tarde.

“Dae-Hyun” el hombre- Dae Hyun se presentó, parecía dudar de si darle la mano o no, pero se conformó con tocarse el cuello con nerviosismo.

Que… encantador.

¿Siempre había sido tan lindo esos pequeños gestos? 

Kim Rok Soo ignoró los intentos del otro de seguir la conversación, simplemente despidiéndose del otro y volviendo a leer.

No pudo evitar observar la espalda del otro saliendo de la tienda.

 


 

No había ninguna ballena en su bañera al día siguiente.

Cale soltó un suspiro de alivio y se alistó junto con los niños. Diana se aplicaba cantidades enormes de crema humectante, aun enojada de que se quemó por su día en la playa.

Hong estaba feliz de tener mas familia con sus colores.

Cale estaba escuchando las palabras emocionadas de On, quien le contaba lo último que había aprendido de su libro mientras terminaba de peinarla cuando tocaron la puerta.

“¡Señorita Cale! Lamento haber venido tan temprano, ¡pero tengo noticias increíbles que quiero compartir!”

Amiru estaba sonriendo con emoción que casi no podía contener. A la pelirroja le gusto verla así, especialmente porque tenía una idea del porqué de su felicidad.

“¿Que paso?” A diferencia de Amiru, la expresión de Cale no tenía ni una sola emoción.

“¡El remolino frente a la isla central ha desaparecido! ¡De la noche a la mañana desapareció sin rastro!”

Cale observó la felicidad de la otra noble y esperó con paciencia. La noble estaba casi saltando frente a ella y detrás de ella se podía ver un grupo de personas que parecían igualmente felices.

La pelirroja que terminó de atar la trenza de On y le entregó su sombrero, se levantó de su asiento.

Fuera de su puerta, se encontraban Amiru, el pescador de ayer con su hijo, algunos caballeros y…

Cale se puso pálida cuando por fin vio bien al hombre que esperaba cerca del grupo y hasta ahora oculto de la vista.

Justo como en la novela, el pelo largo y castaño parecía más adecuado para un león que para un humano. Su altura eclipsaba fácilmente a todos en la habitación y a pesar de no parecer enojado o emocionado, su cara se veía aterradora.

Era como un depredador.

Los pasos de Cale titubearon y finalmente se detuvieron, podía escuchar una voz en el fondo mientras sus ojos parecían pegados en el ahora confundido Toonka.

Kim Rok Soo sabía que no había razón para que estos dos hombres fueran iguales en su cabeza.

Toonka y Daehyun no eran parecidos.

Donde uno siempre estaba sonriendo el otro era salvaje. Donde uno tenía cabello salvaje el otro tenía cabello perfectamente ordenado. Donde uno ocultaba quien era el otro lo dejaba ver todo el tiempo.

Pero la sensación volvía. Para sorpresa de todos, los hombros de la pelirroja temblaron y de repente se encogieron, como si de la nada un peso increíble se le hubieran puesto. Su piel, ya de por sí clara, parecía volverse tan blanca como la de un muerto. 

Antes de que nadie pudiera hacer nada, la pelirroja cayó en sus rodillas.

“No…” un sollozo se escuchó de la figura en el suelo, y los brazos delgados y débiles se envolvieron alrededor de su estómago.

“¿Cale?” atónita como estaba, Amiru olvidó sus modales, acercándose.

De la nada, un escudo plateado envolvió a Cale, ocultando la vista de todos.

“¡No!” El grito aterrorizado asustó a todos. De la nada, dos niños estaban entre la puerta y el escudo y una sensación opresiva llenó la habitación. 

“Fuera” la niña con el cabello plateado dijo amenazante, sus ojos dorados miraban fijamente la razón por la que su madre cayó al suelo. Sus colmillos se asomaron como amenaza cuando vio que en vez de asustarse, el hombre parecía cada vez más emocionado.

“Tu…” el hombre le sonrió a la niña. “¿Eres fuerte?”

“Largo…” el susurro llegó del escudo. Los caballeros, que se asustaron al no poder ver la amenaza, sostuvieron las espadas sin saber a quién debían apuntar.

“¡Dije largo!” Cale grito desde el escudo. Sin que pudieran verla, sus manos tocaban y golpeaban con desesperación el escudo que no dejaba que se acercara a sus hijos.

¡Estaba encerrada! ¡Otra vez!

¡No quería! ¡Ella era libre! ¡Ahora podía defenderlos!

¡No quería perder otro hijo de esta forma!

Cale estaba entrando en pánico, su mente confundía el escudo plateado con las paredes blancas de un hospital. Sentía que ya no era Cale Henituse, sino que volvía a ser la pequeña e inútil Kim Rok Soo quien estaba atada en una mesa recibiendo miradas de compasión de enfermeras que no hacían nada.

Su mente confundida, llamó a las únicas personas que sabía que protegerían a sus hijos.

“¡Oppa!” grito con tanta fuerza que su garganta se sintió sangrar. Observó a través del escudo la miradas asustadas de sus dos hijos y de Diana que trataban de proteger el escudo y acercarse a ella. “¡Oppa!” 

¿Dónde estaban? ¿Dónde estaba Lee Soo Hyuk? ¿Dónde estaba Choi Jun Soo?

¡Lo prometieron! ¡Habían jurado no permitir que nada de esto volviera a pasar! 

“¡Por favor!” rogo “¡Oppa! ¿¡Dónde estás!? ¡Lo prometiste!”

El peso de las miradas la hacía hundirse y sus extremidades parecían congeladas. Eran cadenas invisibles de su pasado.

Estaba atada en una mesa, rogando que la dejaran ir otra vez. Miraba al doctor con suplica, a las enfermeras que estaban sujetándola con correas de cuero e incluso a quien la puso ahí por ayuda.

Cale era incapaz de escuchar la confusión alrededor, de la manada de niños lobos que habían llegado corriendo y rodeaban el escudo. De los sirvientes y caballeros Henituse que inundaron a su alrededor.

No observó a Beacrox amenazando con matar a todos si no se iban ahora mismo, ni al dragón que trataba de comunicarse con ella en su mente, sin poder revelarse por sus órdenes y sin poder entrar al escudo sin lastimarla.

Solo podía recordar y odiarse a sí misma. Solo podía recordar la impotencia de no poder permanecer despierta y el sonido aterrador de una máquina encenderse y entender porqué estaba ahí y que le haría a ella.

Que le haría a su bebe.

“Cale…” un susurro tranquilo penetró los recuerdos. 

Kim Rok Soo se aferró a esa voz incluso si no podía entenderla, porque algo en ella hablaba de seguridad.

Las únicas personas que podían hacer eso eran sus Oppas.

¡Eran Lee Soo Hyuk y Choi Jun Soo! ¡Sus hijos estarán seguros!

(¿Hijos? ¿Desde cuando tenia mas de uno? Kim Rok Soo era una tonta que no pudo proteger uno solo, ¿Por qué dejarían que este cerca de más de uno?

Era indigna de tener un hijo de su cuerpo, por eso algún dios se había encargado de que no pudiera)

El escudo desapareció. Beacrox se acercó lentamente a la pelirroja que lo miraba sin verlo y esperó en silencio, los niños estaban quietos también, reconociendo que este no era el momento para que ellos ayudaran a Cale, por mucho que quisieran.

“¿Por qué está aquí?” la pelirroja le susurro, y Beacrox se preguntó a quien veía. “¿Por qué me persigue?”

Beacrox vio los ojos perdidos de su hermanita, el camino de lágrimas de sus mejillas y las manos contra su estómago que sangraban de las uñas contra su palma.

Beacrox nunca supo cuánto tiempo estuvo esperando, pero en algún momento el cuerpo sin fuerzas cayó hacia sus brazos. Abrazo a su inconsciente hermanita un poco más, sosteniendo con una mano su cara, limpiando una lágrima que seguía cayendo. 

En silencio, la puso en la cama suave, asegurándose de que estuviera correctamente arropada y que su cabeza estuviera en esa almohada que le gustaba especialmente, tanto que su padre la había empacado sin decir palabra, sabiendo que su señorita dormiría mejor de esta forma.

Arrodillado al lado de la cama, sostuvo una mano pequeña en la suya y empezó a limpiarlo sin notar que no se había puesto guantes.

“Avísale a todo el personal Henituse que empaque todo y esté preparado para partir en el momento que la señorita despierte” Beacrox habló con Hans sin verlo, demasiado ocupado envolviendo las manos de Cale, sin incluso notar que estas marcas ya habían sanado.

“¿Nos iremos sin la orden de la señorita Cale?” Hans no pudo evitar preguntar. Aunque estaba sorprendido, la idea de tomar tal decisión sin permiso de su amo no era algo que le gustara. Si entendía bien la mirada de los caballeros alrededor, era probable que sintieran lo mismo.

Beacrox primero terminó de limpiar a Cale antes de pararse y caminar al grupo formado por el sirviente y caballeros.

“Escucha bien, porque solo lo diré una vez” el chef casi susurro, pero la ira en sus palabras era fácilmente sentida. “Hasta que la señorita probó su valor ante sus ojos, solamente era una orden del conde para ti” Beacrox hablo entre dientes.

Beacrox sabia de que la ala de la señorita permanecía casi completamente sola si no fuera por su padre sirviéndola; esto solo había empeorado después de que el conde había decidido pasarse a otra ala para que su nueva esposa no durmiera en la misma cama con la que dormía con su primera esposa; por lo que mudo a toda su familia el día antes de la boda.

Por supuesto, se olvidó de su en ese entonces, única hija, demasiado emocionado por la próxima boda.

Los sirvientes notaron la indiferencia de su señor por su primera hija, y esa misma indiferencia fue ejercida por ellos. Como si tuvieran el derecho de ignorar cualquier cosa de la primogénita del conde. Su padre y él se encargaban de todo en lo referente a la señorita.

Por eso, no iba a dejar que alguien que ya se había probado indigno, se entrometiera. No cuando era por la seguridad de su hermana.

“Cale Henituse es una noble, nunca tuvo que probarse ante ustedes, y si fuera tan basura como ustedes piensan, sus cabezas estarían rodando por la forma en que la ignoraban y hablaban de ella en el pasado” miro a los caballeros avergonzados. Habían estado enojados de tener que servir a una basura, y por eso habían hablado entre ellos sobre ella; nunca notaron que alguien los había escuchado. “Parece que la amabilidad de los Henituse les ha hecho olvidar sus puestos y lugares” se burló de ellos.

“Mi padre es el principal encargado de la señorita, en ocasiones incluso sobre el conde. En este caso cuando el, no este seré yo. Deben de limitarse a obedecer órdenes y no tratar de fingir que les importaba la señorita antes de que ganara fama” se burló de ellos y les dio la espalda.

Tenía demasiado que hacer, consolar a más de una docena de niños que acaban de ver a su pseudo madre (o mamá simplemente) en un ataque de pánico, asegurarse de que su señorita no está herida físicamente más allá de sus manos y preguntar que carajas hizo que su hermanita se viera de esa forma.

Detrás de el, Hans se inclinó con respeto y sincero arrepentimiento, “como ordene”

 


 

Toonka estaba confundido. Demasiado.

Esto por supuesto, no era algo realmente nuevo pero tampoco usual. Normalmente, si le interesaba batallaba con eso, y si no, simplemente se deshacía de eso. Había pocas cosas que hacían que se sentaran a pensar y probablemente todas eran cosas dichas por Harol.

Pero esto merecía que pensara bien que estaba sucediendo.

¿Qué había en el que hacía que una noble reaccionara a tal punto? Especialmente porque parecía estar viendo a alguien que no estaba cerca, no a él en específico.

La extraña y agradable noble que lo había ayudado le había hablado de ella, de su escudo y valentía frente a bombas hechas de esa asquerosa magia.

¿Qué persona podía hacer que una noble que no inmutaba ante un terrorista pareciera aterrorizada por su sola presencia?

Aunque Toonka no le gustaba pensar mucho en los débiles, pero a Harol le gustaba ayudar a los esclavos o víctimas de los magos que encontraban, por eso, más de una vez había visto cómo diferentes personas reaccionan de esa misma forma. Generalmente, había ciertas cosas en común entre ellas.

A Toonka no le gustaba la implicación de lo que estaba pensando.

¿Una noble pasando por la situación que un esclavo tuvo que sufrir? 

A Toonka no le gustaba los nobles, creía que eran cosas desagradables, en su lista de odio sólo eran superadas por los magos y creía que el mundo sería mejor sin esos seres molestos y debiluchos que se creían poderosos.

Pero entendía el deseo de proteger a alguien del dolor, y que este deseo solía sentirse entre la familia también.

¿No era protegida por su familia? 

Toonka estaba muy, muy, muy confundido, y deseaba que Harol estuviera aquí, él era inteligente y podría entender que estaba pasando.

Pero Toonka era una persona que no se negaba sentimientos o deseos, y por una razón desconocida para él, quería entender a la noble, parecía ser realmente interesante y estaba rodeada de personas fuertes.

Pero primero necesitaba salir de la celda en la que lo encerraron.

 

Chapter Text

 

La primera vez que Kim Rok Soo pensó que algo estaba mal fueron meses después de que iniciara una relación con Daehyun.

De hecho, siendo un poco más madura, realmente tuvo que haber visto lo que estaba mal antes. Quiso sacudirse desde los hombros y gritarse.

Pero la Kim Rok Soo de 15 años estaba realmente sola y desesperada por ayuda que sabía que no encontraría. Y Daehyun había sido tan convincente, su mirada había sido tan sincera y le había hablado como si ambos fueran viejos amigos y Kim Rok Soo…

Solo tenía 15 años y estaba sola en un orfanato, luchando por una razón para vivir, una razón para querer vivir.

¿Era realmente malo dejar que Daehyun fuera la razón para que viviera?

(O tal vez se había llenado la cabeza de cuentos de hadas, demasiado metida en sus libros para entender que estaba mal con sus pensamientos. Había sido una niña pequeña con sueños de una niña pequeña.

Había sido tan joven y frágil, vivía sola en un momento donde alguien tendría que haberle hablado de lo que estaba mal. Kim Rok Soo solo quería las manos cálidas de su papá y los suaves consejos de su mamá.

Se conformaría con la amabilidad de un extraño.)

Fue la primera vez que Daehyun fue a recogerla para que salieran juntos en el orfanato. Normalmente, la recogería después de su trabajo y la invitaría a comer algo. Sus jefes lo habían desaprobado al inicio, pero ambos se habían calmado después de que hablaran con Daehyun.

(La anciana se le había acercado un día cuando estaban solas. ¿Estás segura? ¿Es apropiado? ¿No es demasiado mayor? ¿Estás lista para este tipo de relación? Había sido la primera vez y la última que habían discutido. Kim Rok Soo habia dichos cosas que había deseado tragar apenas salieron de su boca.

La pareja de ancianos se había distanciado de ella desde ese día. Estaban respetando sus decisiones y deseos.

No dolía menos.)

Kim Rok Soo había estado esperando en la puerta, tan feliz como podía estarlo esperando en el frío y con el regaño de la matrona que le advertía sobre el toque de queda. 

En ese momento había llegado Daehyun.

A Kim Rok Soo le había parecido como una escena de una novela o algo parecido. Se veía bastante guapo saludándola fuera de su auto, se había sorprendido por la matrona, pero también la había saludado con timidez. 

Que encantador. Había pensado.

No vio la mirada de extrañeza de la matrona, la forma en que los ojos habían cambiado cuando vio a lo que ella ingenuamente había creído el amor de su vida. 

“Niña.” Kim Rok Soo se sorprendió por la forma en que la matrona había bajado su voz, como si fuera una conversación secreta entre ellas. “¿Qué estás haciendo?”

La matrona había visto su cara y suspiró. 

“No importa, claramente no entiendes nada, niña” la matrona le lanzó una mueca de desprecio, girando para entrar sin verla. Un paso antes de desaparecer de su vista dudo. “Regresa antes del toque de queda. Te necesito para algo” su voz había sido tan fuerte que Daehyun respondió desde su carro.

“No se preocupe, la regresare antes de que se meta en problemas” había prometido el hombre.

(No lo hizo, Kim Rok Soo había llegado horas después del toque de queda. La matrona la había estado esperando, por una vez sin regaños, solo hizo un ruido de molestia cuando noto su cabello mojado. La había sentado en la cocina y le había dado un plato de sopa del almuerzo. Se había asegurado de que había comido antes de dejarla en la cocina sola.

Kim Rok Soo había mirado fijamente sus manos sin entender todo el tiempo. Ella había aceptado, ella había dado permiso, Daehyun se había comportado como un caballero todo el tiempo y aunque había estado incómoda al final no había sido tan malo…

¿Pero entonces porque se sentía tan vacía?)

 


 

Los rumores empezaron poco a poco.

Las opiniones de lo que realmente había sucedido estaban divididas. Algunos decían que era magia y otros que quería llamar la atención. 

Después de todo, las opiniones que previamente se habían hecho sobre la basura Henituse no eran algo que cambiará fácilmente, especialmente en personas que dudaban de su heroica hazaña o de la sinceridd detrás de ella.

Pero las palabras de un caballero, uno conocido en el territorio como alguien confiable, se regaron como pólvora en todo el reino. Fue citado y analizado, las personas ociosas e incluso las ocupadas miraron con duda todo lo que sabían de Cale Henituse y se preguntaron.

“Para romper a una persona a ese punto, ¿cuanto debes odiarla?” 

 


 

Hong estaba triste.

Antes de conocer a Cale, era un sentimiento normal para él y para su hermana. Había estado triste cuando murieron sus padres, había estado triste cuando fueron prisioneros, había estado triste cuando los otros gatos los humillaron, había estado triste cuando escaparon y se convirtieron en ratas callejeras que casi nunca tenían nada para comer.

Entonces. pensó mientras acariciaba el pelo tan rojo como el suyo de la noble que dormía. Que rápido olvidamos lo malo cuando solo estamos rodeados de felicidad.

Miró sus ropas, todas cuidadosamente seleccionadas por Cale y el, todas de materiales que las personas normalmente nunca verían. Eran sólo pijamas pero probablemente costaban más que todo el armario de una persona normal. 

Colgando de la puerta del armario, estaba lo que usaría apenas Cale despertara y decidiera si viajan o no. Era un traje simple y cómodo para que pudiera correr, lo único extravagante era la joya roja del tamaño de su puño que decorará su corbatín.

Sus manos habían perdido todos los callos que había ganado de luchar por su vida contra adultos y niños por igual; Cale había ordenado que los bañaran con jabones que humectaran y cuidaran su piel y que antes de ponerles la ropa le pusieran cremas para quitar años de vivir sin hogar de su piel. Todos los días, la pelirroja se arrodillaba frente a él y le aplica bloqueador, preocupada de que se quemara jugando en el jardín.

Su cabello le rozaba el cuello y las mejillas. Era suave y olía como miel. El mismo se había parado frente a varios sirvientes con diferentes tarros llenos de productos para cuidar el cabello y había elegido el que quisiera. Normalmente, correría a Cale para que lo peinara, por lo que estaba constantemente en trenzas y con cintas que sacaba de donde estaban las de ella.

Todo eran cosas con la que plebeyos y algunos nobles soñarian sin poder tener, cosas que una rata callejera ni siquiera alcanzaba a soñar. Era una vida llena de las mejores cosas, solo le preocupaba comer, jugar e impresionar a Cale con lo que había aprendido ese día. Como si fuera el hijo de una noble cuya única preocupación era qué hacer al día siguiente.

Hong renunciara a todo si eso ayudara a su mamá dormida.

Acarició con tristeza el ceño en la cara de Cale, como si todavía sufriera en sueños. Enterró su cara en el cuello de la noble, esperando que se riera y se quejara de que le hacía cosquillas con su cabello. 

La noble siguió durmiendo.

On, quien estaba sentada al borde la cama, suspiro cuando vio la escena que hacía su hermano menor con mamá.

Se preguntaba qué era peor, los gritos y sollozos llenos de desesperación o si lo era este silencio asfixiante. Era doloroso esperar a que Cale despertara, quería llorar y enterrarse en los brazos que siempre estaban dispuestos a envolverla. Deseaba que todo el día desapareciera, que nunca hubieran viajado a este lugar, que el abuelo Ron, Choi Han, la princesa y Lock estuvieran aquí y que todos simplemente estuvieran jugando como habían hecho antes de hoy.

La niña apretó en silencio sus manos, deseaba unirse a su hermano menor y abrazar a la mujer que los salvó (¿desde cuando se veía tan frágil?). Pero On era una hermana mayor y Cale confiaba en que ella cuidaría a los demás mientras no pudiera.  

Cerró los ojos aguados y cuando los volvió a abrir estaban secos, incluso si sus bordes seguían rojos.

Los ojos dorados se pasaron en el bulto en el estómago de la pelirroja inconsciente. Su hermanito menor se había escondido ahí, no había dicho una palabra desde entonces, no importaba cuánta comida le ofrecieran o cuantos abrazos quisieran darle. 

Todos sabían que no eran las personas que el dragón necesitaba. 

On quería ser fuerte, realmente quería serlo, tan fuerte que nadie de su familia se volviera a sentir triste. Quería ser tan grande y fuerte como los árboles de la casa de mamá en los que jugaban a trepar y ver los nidos de los pájaros. Tener los brazos tan largos que podría envolverlos a todos en sus brazos y protegerlos del mundo.

Ah, es justo como antes de que conociera a mamá.

Los ojos de On se llenaron de lágrimas y ocultó su cabeza entre sus rodillas y se ocultó del mundo. 

Quería a mamá. Mamá sabría que hacer para consolar a sus hermanitos y que hacer para que no sintiera este vacío en su estómago. Ella sonreiría y las sombras de la habitación se irían, le pediría a Beacrox algo de dulces para alegrarlos y haría que todos se sintieran mejor. 

Quería ver a Hong durmiendo en el regazo de mamá, la noble inconsciente del niño dormido, por lo que seguía leyendo y acariciando al niño en su forma de gato; siempre que lo notaba se reía y esperaría a que despertara por sí mismo.

Quería ver al dragón hablando con Cale, le gustaba aprender de ella sobre el mundo, por lo que verían juntos libros. Cale siempre era tan inteligente, no importaba sobre qué preguntaran, de alguna forma siempre respondería.

On quería cantar con ella, como cuando tenían pesadillas y no podían volver a dormir, por lo que mamá se sentaba con ellos entre sus brazos y secaba sus lágrimas. Mamá amaba su sueño pero era la última en dormirse esas noches.

On solo extrañaba a su mamá.

 


Amiru se cruzó de brazos en la puerta de la cocina, su ceño fruncido mientras trataba de intimidar al increíblemente alto chef. 

¿Por qué era tan alto?

“Tenemos que hablar” dijo. En otra ocasión, jamás se atrevería a hablar de esa forma con él por alguna razón muy querido (¡Oppa!) chef de Cale , a quien consideraba una preciada amiga. Pero tenía un hombre encarcelado y una amiga inconsciente y tendría que mandar las cartas a la familia de la noble y a los miembros de su nueva alianza.

Solo imaginar la reacción de Eric la hacía sudar por los nervios. 

El chef la miró con indiferencia, como si ella no fuera más que una decoración de la pared y la esquivó para salir de la cocina y continuar con sus labores. 

“¡Oye!” Amiru quería enojarse por el comportamiento grosero, pero era imposible hacerlo. “¡Necesitamos hablar!”

Este hombre había llegado de la nada cuando Cale había gritado. El mismo parecía a dos segundos de romperse entre más escuchaba los gritos de Cale desde el escudo, haciendo imposible que pudiera ayudarla. No había dudado en amenazar a una noble por Cale.

Amiru podía respetar eso.

“No” Beacrox estaba demasiado cansado y todavía tenía demasiado para hacer. Tenía que revisar que todos los niños estuvieran organizados y que Diana no estaba simplemente viéndolos sino que cuidándolos. Tenía que revisar que Hans realmente hubiera seguido sus órdenes y que todos estuvieran preparados para regresar en el momento que la señorita se levantara y tenía que tener comida preparada para todos para el almuerzo que era en menos de 1 hora.

“No señorita, no hay nada que debamos hablar usted y yo” Dijo un poco más respetuoso, su cansancio no era excusa para que avergonzara a la familia Henituse y mucho menos a la señorita. Hizo una corta reverencia y resistió el instinto de huir o atacar a la noble que seguía parándose frente a él.

“Por favor” la desesperación en la voz de la otra persona hizo que sus pasos se detuvieran. “Necesito saber” La noble lo miraba con algo parecido a la súplica y a la culpabilidad. Beacrox chasqueó con la boca pero finalmente se rindió.

Era mejor que mantuviera vigilada a la persona que era testigo del miedo de Cale.

Amiru, viendo que por fin había ganado algo de simpatía del otro, inmediatamente aprovechó la oportunidad.

“¿Quien?”

Beacrox finge no entender. “¿Quién, qué? señorita”

“No juegues conmigo” la ira de la noble era evidente. “¿Quién se atrevió a lastimarla? ¿Quien la hirió hasta el punto de tener un ataque de pánico”

Beacrox observó a la noble protectora y quiso reírse. Fue lamentable la vida de su señorita.

“No sabía, señorita, que ambas fueran tan amigas para que tenga derecho a saber algo tan importante”

Amiru retrocedió varios pasos, como si las palabras fueran golpes físicos. Resistió el impulso de gritarle al sirviente que le hablaba con una falta de respeto poco acostumbrada. “No creo que sea algo que un sirviente del condado deba decidir”

Beacrox le sonrió por primera vez desde que la vio, era una sonrisa amarga y contenía algo de simpatía. “Aunque el conde sea el que pague mi salario, no soy un sirviente del condado” Amiru parecía cada vez más confundida y ofendida, el chef era indiferente a las reacciones de la noble. “Soy un sirviente personal de Cale Henituse, donde ella vaya iré y a donde ella me ordene me quedaré. Incluso si el conde me ordenara algo, jamás tendría prioridad por encima de las órdenes de mi señorita. La difunta condesa se encargo d eso” 

Dio unos pasos acercándose a la noble, aprovechó su altura para intimidarla. Era algo infantil, pero también lo era la otra persona, por lo que decidió que valía la pena. “No eres amiga de Cale Henituse, la única persona que encaja en esa categoría es el joven maestro Eric Wheelsman y por lo tanto no tienes la confianza de la señorita”

Beacrox dejo que eso se asentara, dejó que sus palabras fueran analizadas una a una por la otra persona y espero en silencio.

Por supuesto, había más de lo que se veía en la superficie. Los noles del noroeste habían crecido juntos, incluido el molesto noble que ahora era aliado de los Stans. Por lo tanto, se esperaría que las únicas dos mujeres de esta alianza que constantemente se juntaba y tenía reuniones fueran mejores amigas.

Pero esta noble había sido una de las primeras en dejar a la señorita. Una buena persona como la señorita no la culparia a nadie por eso, la reputación era algo importante para una noble, especialmente si era hija unica y quería heredar y no uno de sus primos. Por supuesto, Beacrox no era una buena persona, era una leal, por lo que la culpaba.

De todos los nobles que antes adulaban a la señorita, de todos los que sus padres indicaron que estaban abiertos a una alianza más permanente , de todos esos mocosos arrogantes que cantaban sobre la belleza de su señorita, de todos los que se llamaban sus amigos y confidentes.

Solo uno se quedó.

Por eso, la pareja de padre e hijo estaban dispuestas a quedarse en silencio sobre las cartas que el otro había enviado, sobre las visitas en las noches cuando la señorita necesitaba alguien imparcial para escucharla y de los regalos que el otro enviaba.

Porque solo uno demostró que le importaba la señorita y no lo que ella podría darles.

“Si lo que le preocupa es que esa persona vuelva a lastimar a Cale Henituse, le aseguro que será imposible a menos que salga de su tumba.” La cual él y su padre lo colocaron. “Me retirare ahora” 

Dejó a la joven congelada en medio del pasillo. Beacrox dejo que esta fuera su lección y esperaba que ella aprendiera de sus errores de la niñez.

Después de todo, la señorita necesitaba más mujeres en su vida, no era sano que estuviera rodeada de tantos brutos. 

 


 

En otro reino, una mano enguantada apretó una carta. La ira de la persona era evidente. Los ojos negros que eran calmados e incluso algo indiferentes cuando no estaba Cale parecian a punto de quemar algo.

Rosalyn lo miraba con curiosidad y algo de miedo.

“Choi Han.” lo llamo. “¿Que paso?”

El joven, quien originalmente estaba emocionado por recibir una carta de los niños gatos, de repente se puso pálido y parecia a segundos de asesinar a alguien. Rosalyn tuvo que admitir que era intimidante, incluso si confiaba en que el otro no lastimaría a ninguno del grupo. 

Lock, que estaba mordisqueando un pedazo de carne que acababa de sacar de la fogata, parecía igual de curioso, aunque con algo de incertidumbre. La última carta de sus hermanos había sido un día antes de llegar al territorio Ubarr, y si contaba bien los días que se demoraba el viaje de la carta, esta tuvo que ser escrita dos o tres días después de llegar.

El espadachín se quedó en silencio antes de recoger las pocas cosas que había sacado. 

“Seguiremos caminando” Lock se sorprendió por el tono del hombre, si bien era algo frío cuando no estaba la señorita Cale, nunca pareció ser tan autoritario como ahora. “Tengo que volver lo más pronto posible, pero Cale-nim me ordenó de que ayudará a la princesa antes de regresar” 

Sus dientes estaban tan apretados que a la pelirroja le preocupó que se partieran por la fuerza. Aunque no entendía del todo que estaba sucediendo, se apresuró a empacar sus cosas junto con Lock para seguir caminando.

Solo existía una persona que haría que Choi Han se enojara tanto ante la idea de que esté en peligro. 

Rosalyn se consoló, si el espadachín todavía estaba aquí y no había rumores de la destrucción de un territorio, significaba que estaría bien hasta que regresaran.

No evitó que sus propios pasos se aceleraran con necesidad de revisar a su nueva amiga.

 


 

Lo primero que noto Cale era el suave sonido de sollozos.

Tal vez por todas las noches que había pasado consolando a los niños, pero su cuerpo se movió antes que su cerebro entendiera y sus brazos se envolvieron alrededor de su hija.

“¡Mamá!” On, grito apretada contra el cuello de Cale antes de que su suaves sollozos se volvieran gradualmente más fuertes. La pelirroja simplemente dejó que la niña llorara.

“¡Mamá!” otros dos gritos y unos suaves golpes a su lado la hicieron bajar la cabeza. Hong y el dragón estaban llorando también.

Aunque confundida de la razón por la que los tres estaban llorando al tiempo, abrió uno de sus brazos y dejó que los tres llorarán encima de ella. Pasó sus manos por sus cabezas, sus dedos deshaciendo los nudos que habían en sus cabellos y acariciando la nariz escamosa del dragón.

“¡Nunca más!” El dragón gritó de repente, sus ojos azules estaban rojizos por el llanto, por lo que parecía lamentable. “¡Nunca más me iré de tu lado! ¡Nunca más podrás dejarme fuera de tu escudo!”

“¡Nunca más nya!”

“¡Nunca estaremos separados de mamá nya!”

Las manos de Cale se congelaron. 

Los recuerdos fueron como una avalancha para ella. La mañana tranquila con los niños, la llegada de Amiru, el ver a Toonka y su reacción a él.

Cerró los ojos con vergüenza.

Que lamentable era, no solo molestando a todos con su inmadurez sino también asustando a los niños. Incluso llamó a sus Oppas como si volviera a ser la niña que había conocido Lee Soo Hyuk debajo de ese edificio. 

“Perdón por asustarlos” beso la cabeza del dragón, observando con una sonrisa triste como los ojos se volvían a llenar de lágrimas. “No volverá a suceder” 

Esa era una promesa que pensaba cumplir, no iba a dejar que sus errores y temores de hace muchos años lastimaran a sus hijos. 

Los niños lloraban mientras escuchaban las promesas de la persona que esperaron todo el día a que despertara. 

“Todo está bien ahora”

“No volveré a asustarlos”

“Nunca usare el escudo para alejarlos”

“Está bien llorar”

“No haré que vuelvan a llorar asi”

“Arreglaré todo”

Ninguno de los tres niños mencionaron que notaron que Cale nunca dijo que ella estaba bien. En secreto de la pelirroja, los tres compartieron miradas.

Por esta vez, solo esta vez, esta seria la unica vez.

Dejarían que alguien que entendiera todo la ayudara.

Los niños estaban cansados, habían pasado todo el día vigilando a Cale y esperando a que despertara, demasiado preocupados para comer bien a pesar de las insistencias de Beacrox. El primero en dormirse fue el dragón, su cabeza estaba apoyada contra la pierna de Cale y para el agotado niño sin su siesta diaria, las manos familiares eran como una canción de cuna.

Pocos minutos después, Hong se acurruco junto a su hermanito y se adormeció junto a él. La ventana estaba abierta y entraba el viento frío característico de las noches cerca del mar, Cale acomodo la cobija y dejó que ambos niños durmieran.

Entonces, con sus manos un poco más libres, observó a la niña que tenía su oreja pegada a su pecho.

“On” susurro. Los ojos dorados, rodeados de rojo la miraron y Cale sintió su corazón romperse un poco. “Amor, ¿qué pasa?”

On miró a su madre y pensó en cómo explicarse, cómo podía decir con solo palabras la forma en que su mundo se volvió a derrumbar cuando ella cayó, en cómo trató de ser fuerte por sus hermanos y fue incapaz de dejar de llorar.

Pensó en cómo explicar los sentimientos en su pecho, como decirle que eligió que su shampoo oliera a vainilla porque a la pelirroja le gustaba ese olor, en cómo se sentía tranquila dejando que ella los cuidara porque Cale jamas los lastimaria, como deseaba que los días donde su pequeña familia estaba junta.

Como podria ponerle palabras a su deseo de proteger a la persona que les dio un hogar, que desearía crecer y de repente ser más fuerte que el dolor de su pasado y que pudiera dejar que todos vivieran en su corazón donde ella los protegerá y como al mismo tiempo amaba ser tan pequeña y débil que la noble podía abrazarla y esconderla del mundo porque ella no necesitaba que On fuera fuerte.

Pero no sabia como decir todo. Por lo que escondió simplemente se consoló escuchando el corazón de la pelirroja.

“¿Puedes cantar algo, por favor?”

Puso su mano cálida en la espalda de la niña y asintió.

I could stay awake just to hear you breathing

Cale apoyó su mejilla en la cabeza de On, el cansancio seguía en su cuerpo como si fuera pegamento, y si era sincera quería estar durmiendo y comiendo algo en este momento. Pero al mismo tiempo, había pocas cosas que le eran tan relajantes como ver a los niños descansar.

Watch you smile while you are sleeping

While you're far away and dreaming

On quien escuchaba en silencio. La voz de Cale era calmada y para ella apenas era como un susurro. Su pecho subía y bajaba con el ritmo lento de la canción, el movimiento arrullaba a la niña soñolienta.  

I could spend my life in this sweet surrender

I could stay lost in this moment forever

Every moment spent with you is a moment I treasure

Cale colocó uno de los mechones sueltos de On detrás de la oreja de la niña. Observaba con cariño los ojos cansados pero que tercamente permanecían abiertos en su deseo de disfrutar el momento con la pelirroja. 

Don't want to close my eyes

I don't want to fall asleep

Cale sonreía con tristeza, recordando un pasado donde era su madre quien cantaba esto. Otra vida donde le había cantado esto a un estómago plano y esperaba abrazar a una personita como abrazaba a su hija.

'Cause I'd miss you baby

And I don't want to miss a thing

Había sido un deseo suyo, uno que había creado cuando había estado en su punto más bajo, cuanto las palabras de Daehyun la habían afectado y había dudado de ella. 

'Cause even when I dream of you

The sweetest dream will never do

Había sido tan joven e ingenua, y había temido no ser lo suficiente para nadie. Todavía seguía llorando por la muerte de sus jefes cuando la primera sospecha de embarazo le cruzó la cabeza.

I'd still miss you baby

And I don't want to miss a thing

¿Cómo podía ser madre tan joven?

¿Cómo podría proteger un bebe cuando ella no podía protegerse?

Lying close to you, feeling your heart beating

¿Qué clase de vida sería con padres como ellos? Un monstruo y una cobarde incapaz de alejarse de él.

Se imaginó todas las posibles reacciones de la otra persona. 

¿Estaría enojado?

¿Estaría sorprendido?

¿Estaría tan emocionado como ella de iniciar realmente una vida juntos?

Kim Rok Soo había estado tan dispuesta a darle otra oportunidad, de dejar que él volviera a su corazón y olvidar que esto pasó.

Que iniciaran una vida juntos como ella siempre soñó.

And I'm wondering what you're dreaming

Wondering if it's me you're seeing

En el medio de las noches cuando no podía dormir, se preguntaba si era todo lo que ellos necesitaban.

Se preguntó si ella era incapaz de ser suficiente para Daehyun, de hacerlo feliz, pero si eran una familia…

Tal vez si fueran tres, serían una familia.

Pero el temor siguió con ella, y lo ocultó hasta que no pudo.

Then I kiss your eyes

No era justo con el bebe. Pero ella había anhelado que era todo lo que necesitaba para solucionar todo.

And thank God we're together

Pero Daehyun no había reaccionado bien.

Sus ojos la habían asustado y lo había visto gritar por toda la habitación. Sus brazos habían ocultado la vida que llevaba en ella y había tratado de ser invisible a su ira.

Pero él se había ido sin decir nada y ella se había sentido culpable por el alivio que sintió por eso.

And I just want to stay with you in this moment forever

Forever and ever

Una vez más, confiaré una última vez en ti.

Pensó cuando estaba sentada esperando a que la llevara al hospital.

Por favor, no nos lastimes.

Había rogado cuando un mal presentimiento la llenó al ver la apariencia extraña del doctor que él había dicho que la atendería.

Confío en ti, por favor, estoy confiando en ti.

I don't want to close my eyes

I don't want to fall asleep

Pero Kim Rok Soo siempre había confiado demasiado fácil y amado con demasiada intensidad. 

Había luchado, arañado, gritado y rogado por su bebe. Había llorado que no estaba dispuesta, suplicado a la misma persona que la había llevado ahí que por favor la dejara ahí.

'Cause I'd miss you baby

Kim Rok Soo se había despertado y sintió el vacío dentro de ella.

No había reaccionado cuando las enfermeras la limpiaron y vistieron. No había reaccionado cuando el doctor le dijo a Daehyun que su útero estaba lastimado y que era poco probable que volviera a tener hijos ( la mirada del doctor era indiferente, pero incluso él había estado asqueado de la sonrisa del monstruo a su lado ).

And I don't want to miss a thing

'Cause even when I dream of you

¿Cómo sería su vida con su bebe?

¿Sería un niño o una niña?

¿Se vería como ella o como Daehyun?

Esperaba que se viera como sus abuelos.

The sweetest dream will never do

I'd still miss you baby

¿Sería tan encantador como Daehyun?

¿O sería como ella?

And I don't want to miss a thing

Kim Rok Soo deseaba escuchar risas y primeras palabras, deseaba despertar a media noche con llantos, preocuparse por si era demasiado tarde y porque todavía no regresaba, deseaba escuchar sobre maestros molestos y que juego nuevo existía, deseaba consolar corazones rotos y tratar de explicar las tareas que habían puesto, deseaba las fotografías de todos las etapas de su bebe, el poder decirle a su pareja de cosas vergonzosas que hizo como niño y poder presumir ante las otras mamás que su bebe era el mejor y más dulce de todos.

I don't want to miss one smile

And I don't want to miss one kiss

Nunca había podido ni siquiera enojarse bien con el asesino de su bebe. Lo había visto morir lentamente a su lado, aplastado por los escombros. Solo había quedado una herida sin sanar y una niña incapaz de defenderse y de escapar incluso de un cadáver.

Y ahi habia conocido a Lee Soo Hyuk

And I just want to be with you

Right here with you, just like this

And I just want to hold you close

Cale miró a la niña en sus brazos y a los dos que dormían a su lado. 

No llevaban su sangre, no había visto sus primeras palabras o sus primeros pasos. 

Ninguno se parecía a ella antes o ahora.

Pero su corazón se sentía tan grande y tan pequeño que no podía contener todo lo que esos tres pequeños niños habían traído a su vida.

I feel your heart so close to mine

And just stay here in this moment

For all the rest of time

Yeah, yeah, yeah, yeah, yeah

No eran un reemplazo.

Ninguno de ellos podría reemplazar a su hijo perdido.

Igual que nadie podría reemplazarlos a ellos.

Don't want to close my eyes

Don't want to fall asleep

Prometo cuidarlos, estar en todos los momentos importantes que tengan para compensar los que me perdí.

Prometo ser mas fuerte, nunca dejaré que nadie los lastime como me lastimaron.

'Cause I'd miss you baby

And I don't want to miss a thing

Cale estaria para todos los momentos que faltaban.

Escucharía la charla emocionada del dragón sobre lo que aprendió hoy en sus libros. Estudiaría mas y mas para siempre poder responder sus preguntas o encontrar alguien quien pudiera.

Vería a Hong disfrutar de jugar en el patio y se preocuparía si se caería. Estaría lista para consolarlo si estaba lastimado o escucharía que juego había inventado hoy.

Consolaría a On y le enseñaría que estaba bien, que ya no era la mayor, que podía confiar en ella porque Cale no la dejaría.

'Cause even when I dream of you (even when I dream)

The sweetest dream will never do

I'd still miss you baby

And I don't want to miss a thing

Los vería reir, llorar, amar y crecer.

Estaría en cada cumpleaños y en cada evento especial. 

Hablaría con Ron, Beacrox, Choi Han y los demás de todo lo que hicieron como niños y los vería avergonzarse por eso. 

I don't want to close my eyes

I don't want to fall asleep

Estos eran sus hijos.

No tenían su sangre, cara, ojos o incluso sonrisa.

Ninguno provenía de su cuerpo, nunca había sentido sus patadas o se había levantado a medianoche por sus movimientos.

Pero eran sus hijos en todas las formas que importaban.

'Cause I'd miss you baby

Los vería crecer y separarse de su lado y estaría tan triste.

Se preocuparía si estaban comiendo bien, si conocieron buenos amigos, si dormían bien y si eran felices cuando no estaba cerca para protegerlos.

Y estaría tan orgullosa, porque sus niños eran adultos tan fuertes, tan inteligentes y tan llenos de amor que nunca dudaron de su valor.

And I don't want to miss a thing

'Cause even when I dream of you

Acarició la cabeza de su hija que ya estaba dormida.

Con la suavidad que estaba decidida solo a los más delicados y apreciados tesoros, organizó a los niños a sus posiciones usuales para dormir.

The sweetest dream will never do

I'd still miss you baby

And I don't want to miss a thing

Tenían las orillas de sus ojos rojas de llorar, y probablemente estaban algo pálidos por no comer tanto como lo hacían normalmente.

Pero sus frentes estaban ahora libres de ceños fruncidos y sus respiraciones indicaban que estaban profundamente dormidos.

Don't want to close my eyes

I don't want to fall asleep, yeah

And I don't want to miss a thing

Cale sonrió y se inclinó para dejar pequeños besos en sus frentes, tan delicados como si fueran plumas.

Se aseguro de que todos estuvieran cómodos, con sus cabezas en sus almohadas favoritas y tapados con la cobija antes de levantarse y dirigirse a las personas que estaban esperando en el balcón.

 


 

Ron miró la carta que fue enviada por su hijo y sin pensar la destruyó.

La ira envolvió sus pensamientos y algo que solo pudo llamar odio llenó su corazón.

Cuánto deseaba poder despertar a un muerto y volverlo a enviar a su tumba. Tener la habilidad de ver el miedo en sus ojos otra vez y poder vengar a su señorita.

Cuánto deseaba viajar en el tiempo, detener el dolor de toda una vida y poder proteger a la niña que creció sosteniendo su mano.

Pero Ron era solo un sirviente sin esas habilidades.

Observó por última vez a ese maldito mago antes de atacar.

Era lo único que podía hacer para proteger a la señorita.

 


 

Paseton se movió nervioso en el balcón de la noble que lo había ayudado. Detrás de él, su hermana fruncia el ceño, algo molesta por la espera pero incapaz de decir nada por los rumores que habían escuchado cuando pasaban por el pueblo.

Según lo que había escuchado de las ventanas abiertas, la noble visitante, había tenido un ataque de pánico que la había dejado inconsciente durante todo el día. 

¿Que había sucedido apenas horas después de que él la dejara durmiendo?

¡La había visto antes de irse! ¡Había descansado sin preocupaciones! ¡Protegida por esos dos gatitos que no habían parpadeado hasta que se fue sin acercarse a ella!

(Por supuesto, no era que Paseton quisiera acercarse a ella… solo había deseado despedirse una vez más de su salvadora)

Y no había escuchado solo eso, sino que también había escuchado más sobre ella.

Sobre su pasado como basura (¿basura? Paseton no podía entender qué tipos de criterios tenían los humanos, ¿como una persona como su salvadora podía ser basura?).

Sobre sus esfuerzos para salvar a las personas de las bombas mágicas.

De los niños adoptados que la seguían.

Con cada cosa que escuchaban sobre ella sentía que su salvadora era mas y mas increible.

(Paseton oculto un sonrojo de su hermana. Su salvadora era ciertamente increíble… incluso si solamente la había visto con su bata de baño… ¡No es que viera algo inapropiado! era solamente que… tan mareado como estaba, realmente le había parecido bonita.)

Los dos hermanos podían escuchar el murmullo de voces que venía del cuarto, y si Paseton se paraba realmente, realmente cerca a la puerta, incluso podía escuchar el suave canto dentro y el…

Bueno, según la ceja casi saliendo de la cara de su hermana, no era realmente bueno para ocultar sus sentimientos.

Esperaron en silencio, Paseton fingiendo no ver la mirada de su hermana y Witira juzgando en silenció 

La puerta del balcón se abrió y una pelirroja los miró con los brazos cruzados.

“¿Saben que es bastante grosero visitar el cuarto de una dama a estas horas?” La pelirroja, Cale habían dicho que se llamaba, tenía los brazos cruzados y se veía impaciente. 

“¡Señorita!” Paseton casi grito, pero un ceño fruncido le recordó de los niños que debían de estar dormidos. “...Perdón”

La noble suspiro, “Esta bien” hizo un gesto con la mano, como si borrara todo lo que había sucedido. “Más que nada, estoy curiosa de que estan haciendo aqui”

Su hermana,que hasta ahora se había quedado en silencio,analizando a esta humana, decidió acercarse. “Asi que eres la persona que salvo a mi hermano”

Cale esperó en silencio, incomoda por la forma en que la ballena no dejaba de verla. Se preguntó si seria necesario despertar a el dragon negro para este encuentro. 

Witira, en cambio, estaba encontrando que la persona delante de ella era bastante agradable.

Incluso si descartabas la apariencia sobresaliente de la persona delante de ella, seguía dejando una impresión agradable, como si no tuviera algún deseo en particular además de regresar a descansar. Sentía que era una humana confiable, tan confiable como podía ser un humano al menos.

“Muchísimas gracias, no existen palabras para el favor que les hecho a mi familia” Witira se inclinó levemente, no lo suficiente para ser humilde, pero de todas formas mostrando su respeto.

La pequeña nariz de la pelirroja se frunció y se veía incómoda con las acciones de la otra mujer. “No hay necesidad de ser tan formal. Dije que lo ayudara y solo cumplí con mi palabra” esquivo los ojos de Witira y se fijó en el nervioso Paseton. “¿Estás mejor ahora?”

Paseton, quien miraba detrás de su hermana, sonrió, eran las mismas palabras que le había dicho cuando lo estaba ayudando. “Señorita, estoy completamente recuperado gracias a tu ayuda” 

“Me alegro” Cale habló secamente. Estaba bastante cansada y con hambre, por lo que encontraba todo el evento agotador. “No hay necesidad de agradecerme y tampoco iré a sus puertas a exigir una deuda en el futuro.Ya pueden irse” 

Antes de que cualquiera de los hermanos pudieran responder a algo, los pasos suaves de otra persona se acercaron al grupo. Un hombre con uniforme se acercó y se inclinó hacia ellos, sin decir una palabra, puso una manta alrededor de los hombres de Cale.

“Buenas noches, señorita” finalmente habló después de asegurarse de que la manta no se caería. “He preparado una comida ligera para que coma” 

“Gracias” la noble respondió antes de volver a dirigirse a los hermanos. “Lamento terminar nuestra conversación aquí, pero hay varios asuntos que tengo que resolver antes del amanecer” 

Paseton la miró con sorpresa, parecía dudar sobre si debía hablar o no. Witira le sonrió a Cale mientras ponía una mano en el hombro de su hermano.

“Lo entendemos y lamentamos interrumpir tu tiempo de descanso.” Paseton se derritió ante las palabras de su hermana, incapaz de pedir más tiempo con la noble después de que le recordaran que su salvadora se estaba recuperando.

La noble los despidió desde la baranda del balcón, sus manos se aferraban a la manta en sus hombros y esperó hasta que bajaran de un salto antes de girar y hablar con el sirviente a su lado.

Paseton giro para verla por última vez.

El cabello rojo estaba tenuemente iluminado por la luna, haciéndolo ver varias tonalidades más oscuras, como una cascada de rizos que llegaba hasta sus caderas. Los ojos miel estaban delineados por el rojo característico del cansancio y el cuerpo pequeño se veía frágil debajo de la manta a la que parecía aferrarse como una niña. 

Paseton se preguntó cuánto peso cargaba esta persona. 

Todo en ella gritaba sobre lujos, todo desde las uñas cortas pintadas de blanco a su camisón hecho con encaje que probablemente se desharía con un poco de fuerza. Paseton deseaba ayudarla tanto como ella lo había hecho, deseaba poder cargar parte de la responsabilidad que parecía hundir a su salvadora y devolver un poco de la amabilidad que había recibido.

Cale, como si se diera cuenta de su mirada, giró la cabeza para verlo parado en el jardín. Los labios rosas le sonrieron levemente y Paseton por fin entendió el sentimiento de ahogarse.

 

Chapter Text

 

El príncipe Robbit observó con ojos oscuros la carta que sus hombres que seguían los pasos de Cale Henituse le habían enviado. No solo se sorprendió por el hecho de que de repente estaba viajando con más de una docena de niños (todos no podrían ser de ella, ¿cierto? eran demasiados y ella era bastante joven… pero había un pelirrojo particularmente unido a ella, eso podría ser su futuro hijastro. Robbit quiso suspirar, después de todo la pelirroja seguía siendo una niña que fue engañada fácilmente. Mejor para el, seria mas fácil convencer al conde que constantemente rechazaba su propuesta si hablaba del bastardo que aceptaría como parte de la familia real y la solución a la pérdida de honor de la pelirroja si decía que era suyo), sino que también empezó a dudar del pasado de la noble.

Un hombre desconocido causaba tal reacción en ella, ¿Qué clase de memorias tenía para ocasionar eso?

Robbit dudo, mientras la familia de su esposa alentaba que convirtiera a Cale Henituse en su concubina; no significaba que aprobarían que tratará de protegerla o que fuera corriendo a su lado a la menor señal de tristeza.

Así que, de mala gana, quemó la carta en su mano y ordenó a sus hombres que se encargaran de la protección de su futura concubina y que investigara quién era el hombre que había tocado a su concubina antes que él.

Robbit suspiro y se sentó a beber vino.

Todo lo que tenía que hacer por amor.

 


 

Cale espero unos minutos en silencio, el pasillo estaba oscuro y si no fuera por las luces de las antorchas de los guardias estaría completamente oscuro.

Cuando las luces desaparecieron por completo al final del pasillo, Cale finalmente se acercó a la puerta de la celda. 

Toonka la miraba con curiosidad desde donde estaba parado esperando a que hiciera algo, Cale estaba agradecida por el comportamiento inesperado, todo este asunto hubiera sido más sencillo con la ayuda del dragón negro o con Beacrox. 

Si no fuera por…

Cale resistió el dolor de cabeza que le surgió ante la idea de tener que decirle a cualquiera de lo que estaba haciendo ahora.

Por eso había esperado hasta que todos estuvieran dormidos para ir a donde había escuchado del chef que estaba encerrado el bruto delante de ella.

Por eso, con las llaves robadas de un guardia dormido y esperando en silencio que nadie la notara, se paró frente a Toonka.

 


 

Toonka estaba realmente curioso.

Que interesante era este reino con sus remolinos y bosques, y que extraños eran sus nobles.

La pelirroja de la mañana, la misma que se había asustado al verlo y que había estado encerrada en su escudo sólo para evitarlo.

¿Qué razón tendría esta persona para venir a verlo?

Por lo que sabía, las personas débiles tendían a huir de lo que les daba miedo, nunca se acercaban demasiado a una persona como él, especialmente cuando no tenían una razón para hacerlo.

Pero la noble delante de él estaba consciente de lo fuerte que era, y se acercó a él voluntariamente.

Toonka habría podido irse, todos los que lo vigilaban eran débiles y tenía batallas contra los malditos magos y a Harol esperándolo.

Pero seguía curioso.

Y esa curiosidad había valido la pena.

Por lo que espero en silencio, calmando la sangre en sus venas que gritaba por una pelea que tendría si lastimaba a esta mujer delante de él, y trato de pensar bien las cosas justo como Harol le gritaba cada vez que no escuchaba sus planes.

“Hay un barco que se dirige al reino Whipper.” Una mano pequeña y temblorosa lanzó una bolsa, Toonka apartó sus ojos para ver las monedas de oro que salieron de la bolsa. “Eso debería de ser suficiente para comprar un boleto y llegar a Whipper sin problemas”

“Tan débil…” Toonka observó cómo sus palabras hicieron que la noble se tensara, sus ojos lo miraban con cautela y algo que no podía identificar. “¿Si eres tan débil porque te acercas a mi?” Casi quiso reírse de la mujer delante de él. Qué curioso, pensó con los brazos cruzados.

La noble delante de él lo miró sin parpadear. Tenía que levantar su cabeza para verlo, y la palidez de su cara era imposible de ocultar incluso en un pasillo oscuro.

“No te incumbe” La noble casi escupió las palabras, la agresión casi escrita en todo su cuerpo pero Toonka no sintió el deseo de atacar, no solo porque la persona frente a él era tan débil como un bebe para él.

Pero también porque reconoció lo que había en sus ojos aparte de la cautela.

Detrás de toda la ira y de todo ese enojo en sus palabras, Toonka vio.

Los hombros que casi cubrían su cuello, de la misma forma en que una mujer que sus hombres habían sacado del cuarto de un mago reaccionaba cuando estaba sola con un hombre. 

La forma en que vigilaba cada uno de sus movimientos, exactamente como los de los hombres que lo seguían por venganza de la violencia ejercida por los nobles.

El terror que ocultaba detrás de ira, como un animal salvaje que solo podía amenazar tratando de alejar a un depredador.

Toonka era un idiota, el lo sabia. Su cerebro era pequeño y solo estaba lleno del deseo de pelear, del odio a los magos y desde hace un tiempo con Harol. No tenía compasión por los débiles y sus acciones nunca pensaban en ellos. 

Si no eras fuerte no valías nada para él.

Pero Toonka no era completamente inhumano, su odio a los magos y  nobles venía de las acciones de estos. Por lo que, incluso si no los ayudaba, tampoco los atacara.

Estas personas tan débiles habían sobrevivido a cosas que incluso las personas fuertes podrían no aguantar.

¿Por qué una noble tendría todas las defensas que ellos?

Las personas débiles en el reino de Whipper tendían a correr de los fuertes, sin importar si era mago o no. Era un instinto nacido del miedo y de saber que podría pasarles. 

Las personas débiles en el reino de Whipper que no podían huir eran aplastadas hasta que perdían la voluntad de pelear o morían, para los bastardos no eran humanos, y en ocasiones ni siquiera eran seres vivos. 

Los objetos no merecían compasión después de todo.

Incluso Toonka, quien no tenía nada en su cerebro aparte de tres cosas, sabía que no estaba bien lastimar a alguien así de nuevo. No tenía consideración especial por ellos, porque siguen siendo débiles y no le interesaba las personas con las que no podía luchar.

(¿Era esto cierto? A Toonka le parecía que Harol era fuerte, no sabía cómo, ya que no era bueno con las peleas y ni siquiera era muy inteligente. Harol era promedio, pero a Toonka le parecía que era fuerte… como, era la pregunta que todavía no lograba contestar)

“¿Eres fuerte o no?” Le pregunto, Toonka estaba molesto con todo el pensamiento que estaba haciendo por culpa de esta noble. “Se que oli a alguien fuerte antes” Toonka recordó, estaba la noble y unos niños. “¿O eran esos niños contigo-?”

Antes de que pudiera continuar fue lanzado contra la pared por un fuerte viento. La noble que hasta ahora lo observaba con temor de repente parecía verlo con odio, sus manos apretando las barras de su reja. 

Casi mostrándole los dientes en ira, la noble habló. “Ni siquiera lo pienses”

La presión en su cuerpo aumentó, los vientos que lo rodeaban casi parecían como cuchillos, haciendo cortes en su piel.

“No los mires, no pienses en ellos o en acercarte a cualquiera de ellos”

La presión en su cuello aumentó lentamente.

“O te matare”

La voz era baja, pero hablaba como si fuera una promesa.

“Si no fuera porque es necesario que regreses a atacar a esos malditos magos, te mataría aquí mismo” la noble parecía enojada con la sola idea de que era necesario vivo.

Toonka en cambio, estaba sorprendido por las acciones y palabras de esta mujer.

“¿Cómo sabes todo eso?”  Preguntó, la presión lo lastimaba pero no le impedía hablar. Esto por supuesto, se debía a su cuerpo fuerte para un humano normal, si fuera alguien más estaría a segundos de la inconsciencia por la presión del viento.

La noble parecía respirar, y el enojo y miedo en su rostro desaparecieron para mostrar una indiferencia y calma forzadas.

“Eso no es algo que te importe, hay algo más importante” La noble retrocedió de donde había lanzado su cuerpo a las rejas. “¿Tienes alguna idea de destruir la torre mágica?”

A este punto, Toonka estaba demasiado sorprendido para incluso decir algo, la noble pareció encontrar la respuesta en su cara.

“Si planeas hacerlo, por favor no la destruyas demasiado”

“... Loca bastarda, ¿de qué mierda hablas?” Toonka no pudo evitar las palabras que dejaran su boca.

“Echa a todos los magos y destruye todo los instrumentos mágicos que quieras, no me interesa mientras que el edificio siga en pie para que pueda comprarlo”

Toonka la miró en silencio antes de dejar escapar una carcajada, estaba emocionado por las palabras de esta extraña mujer y el espíritu que mostraba.

No era fuerte, pero su alma era como la de las personas fuertes.

Una persona que no era fuerte, pero tenía la fuerza de una.

“¡Que divertido! ¡Eres una mujer loca pero graciosa!”

Toonka tomó una decisión, aunque no entendía esta noble, era una persona entretenida. 

¡Harol debía de conocer a alguien tan divertido!

“¡Como quieras! ¡No la destruiré tanto como quiero!” Toonka dejó de reír, pero la sonrisa en su rostro hablaba de que su emoción estaba al máximo. “¡En cambio, debes venir personalmente a comprarla! ¡A Harol le gusta la gente interesante! ¡Y eres interesante!”

La noble lo miró en silencio unos segundos antes de apartar la vista y dejar que los vientos se calmaran y lo dejaran separarse de la pared. 

“... Esta bien”

Toonka no noto nada extraño, por lo que continuó ignorando las extrañas emociones de la persona delante de él. “¡Está bien! ¡Ven a Whipper en dos meses! ¡Busca a Toonka! ¡Te mostraré un mundo diferente!”

“... Como digas”

Sin decir nada más, Cale tiró las llaves al lado de la bolsa de dinero y salió sin escuchar nada más de las locuras de Toonka.

Estaba terriblemente cansada, y quería volver a la cama con los niños, pero todavía le faltaba asegurarse que los remolinos estuvieran un año más.

 


 

Eric observó con conmoción la carta que la señorita Amiru le había enviado.

Solo el hecho de que estaba en público impidió que lanzara algo contra las paredes en ira.

¿Volvía a estar mal? ¿Los recuerdos de esa persona volvían a molestarla? ¿porque no le había dicho nada?

¿Se había perdido alguna llamada o carta? Pero cuando se despidieron en la capital no parecía estar mal aparte de las heridas causadas por utilizar demasiado su poder.

A Eric no le gustaba pensar en eso, pero desde hace un tiempo sintió que Cale y él se habían distanciado, la última carta que había enviado había quedado sin respuesta y Cale nunca volvió a llamarlo para hablar.

Había pensado, que era la conmoción del repentino interés de Venion Stan y que no había sabido cómo contarle sobre cómo el marqués Stan había enviado una propuesta de matrimonio.

Pero, recordó al pelinegro que había visto tratado de acercarse a la pelirroja el día del ataque en la plaza, recordaba el miedo que había visto en esa cara promedio (era guapo, muy guapo de hecho, pero Eric no estaba listo para admitirlo) y como solo Cale pudo hacer que se fuera. Recordaba verlo ir y venir constantemente de donde Cale había estado recuperándose. 

Además de eso el repentino interés de el príncipe Robbit y de Venion Stan. Ambos eran personas poderosas a las cuales sería complicado rechazar.

Y, como si fuera poco, el abrazo con el príncipe heredero. Eric había visto cómo era demasiado íntimo para ser solo un abrazo entre desconocidos que habían superado un evento traumático, parecía un abrazo entre amigos cercanos o… el de una relación más cercana.

¡No era que Eric no quisiera que más personas supieran de lo increíble que era Cale! Por supuesto que lo quería, sabía que Cale era una persona maravillosa que merecía todo lo bueno que el mundo pudiera ofrecerle, pero al mismo tiempo…

A Eric le gustaba cuando habían sido solo ellos dos, cuando podía decir sin ninguna duda de que era la persona más cercana a Cale Henituse.

Eric no sabía cuándo había empezado todo, desde cuando Cale había empezado a parecerle tan distante. 

Suspiro y se acercó al mago.

Incluso si Cale decidía que ya no era necesario en su vida, Eric quería quedarse, por lo que se aseguraría de que no fuera tan fácil olvidarse de él.

Eric estaba dispuesto a esperar a que Cale lo volviera a necesitar.

Había estado esperando varios años a Cale y que entendiera sus sentimientos que iban más allá de la amistad, podía esperar varios más.

Todo el tiempo que fuera necesario.

 


 

Al día siguiente, Cale estaba de pie en el balcón, observaba con cansancio a los hermanos ballena que la miraban con la piel perfecta y sin ojeras.

Ambos parecían que tuvieron una buena noche de sueño.

Cale resistió el impulso de fruncir el ceño y quejarse, incluso con el poder de la vitalidad del corazón, seguía anhelando dormir unas horas más, no ayudaba el estrés que estaba recorriendo su cuerpo desde ayer.

On, quien desde ayer estaba actuando más mimado de lo normal, envolvió su mano en la de ella y miraba con enojo a los hermanos. Sin que la noble lo notara, Hong y el dragón invisible entrecerraban los ojos al dúo de ballenas.

Witira y Paseton notaron esto y las obvias ojeras de cansancio de Cale y se sintieron culpables de volver  interrumpir el descanso obviamente necesario de Cale, pero no era como si pudieran evitar el visitarla mucho más.

“No era necesario que vinieran a verme”

“Vine a agradecerte de nuevo y a preguntar por cómo seguías” Witira hablo, trataba de sonreírle con amabilidad a los niños que se veían amenazados por la presencia de los hermanos.

La niña frunció el ceño aún más y le mostró sus colmillos extrañamente largos para un humano.

Parece que no funcionó.

“Como ya les he dicho, no hay nada que agradecer” Volvió a asegurar Cale, sentía que había dicho esa frase demasiadas veces estos dos días, al menos más que nunca antes lo había hecho. “Si me sigues agradeciendo parecerá falso”

“Entendido, muchas gracias”

¿Que acababa de decir? Cale quiso suspirar, pero decidió simplemente esperar a ver que necesitaban este par de hermanos.

“Disculpe, señorita Cale” Witira hablo, habiendo renunciado a su intento de agradar a los niños, decidió centrarse en el tema que la había traído aquí. “Estoy segura de que sabes sobre nuestro antiguo enemigo ya que curaste a Paseton. Las sirenas”

“He escuchado sobre eso”

“Mi hermano Paseton pudo descubrir el cómo las sirenas se han vuelto de repente mas fuertes”

“¿De qué hablas?” Cale gritaba en su mente, tratando de evitar escuchar la relevante, y sobre todo, molesta información que la futura reina le estaba diciendo.

Paseton explico, “la razón por la que las sirenas me perseguían era porque encontré la fuente de su repentino aumento de fuerza”

Cale observo a la ballena que hablaba con seriedad, aunque normalmente actuaba tímido, Cale estaba algo impresionada por la forma en que Paseton podía pasar de ser tímido a estar completamente tímido cuando el tema era importante. Cale por primera vez vio que el parecido entre ambos hermanos iba más allá de su apariencia hermosa.

“Escuchamos que la señorita pertenece a la familia Henituse”

Cale levantó una ceja y observó a ambos hermanos con sospecha, “...¿Y?”

Las ballenas intercambiaron miradas. La sospecha de Cale crecía entre más duraba el silencio. Después de lo que parecía una conversación a través de miradas y gestos con la cabeza, Witira volvió a mirar a Cale.

“Deseo. No, debo ir al el bosque de la oscuridad”

Cale respondió inconscientemente después de escuchar algo que nunca pensó escuchar.

“¿Nuestro territorio?”

Técnicamente, el territorio Henituse era el más grande debido a que habían asegurado que el bosque de la oscuridad no causara problemas durante generaciones, por supuesto, no era algo importante ya que no era terreno que se pudiera utilizar para vivir o para cultivar.

Pero siempre había sido una de las labores más importantes para la familia Henituse, ya que este era considerado uno de los cinco lugares más peligrosos del continente occidental.

Si fuera alguien más que estos dos hermanos, Cale hubiera rechazado sin dudar la petición y preguntado qué diablos necesitaba ahí y se hubiera asegurado que se mantuvieran alejados del territorio.

Pero eran estos dos, y ya había probado sus intenciones a través de sus acciones ahora y en el libro. 

Cale decidió darles el beneficio de la duda.

Tal vez viendo la alarma y sospecha de Cale, Paseton la miraba con suplica. “Te lo ruego. Incluso hemos preparado una gran compensación ¿Podemos ir contigo?”

On vio las miradas sinceras de estas dos personas y supo incluso sin ver a su mamá que ya había cedido. On suspiro y simplemente se acerco a donde estaban sus hermanos.

“Vamos a decirle a Beacrox que nos iremos pronto, nya” 

Cale miró con descontento a los niños que parecían resignados a que aceptara. Sin ver a nadie, se sentó en el sofá que estaba destinado a utilizarse en la hora del té en el balcón.

“Primero, explicame todo” 

 


 

“Hey, tu”

“No me llames tu”

“¿Entonces como debo de llamarte?’”

“Averigualo, humana”

“¿No deberías estar llamándome de otra forma?” Un suspiro fingido, “¿Dónde está ese lindo dragón que me llamaba mamá?”

“... Eres humana, una muy débil” 

Una mano recorre el puente de la nariz del dragón con cariño.

“Esta bien, te esperare”

 


 

Amiru sostenía las manos de Cale, la miraba con ojos sinceros, haciendo que la otra noble se sintiera incómoda.

“Lamento que tu estadía aquí se cortará de forma tan abrupta… incluso ese criminal se escapó”

Cale permitió que la sacudieran y abrazaran, esperando en silencio a que Amiru se calmara lo suficiente para terminar de despedirse.

“A los niños les gusta el mar, volveremos pronto” Cale le aseguró a la otra noble. La pelirroja sentía un poco de compasión por ella, no solo era una de las primeras veces que la dejaban lidiar completamente sola con un tema tan importante como la construcción de la base, sino que también tuvo que lidiar con una posible reacción del condado; pensando en eso, Cale no pudo ser totalmente indiferente con ella.

Por fin despidiéndose de ella, Hans aseguro no solo a los niños lobo que iban en sus propios carruajes sin problemas, sino que también tuvo que vigilar a los invitados (¿extrañamente hermosos? Hans había creído que estaba acostumbrado a las bellezas deslumbrantes con la señorita siendo cuidadosamente bañada en los lujos y mejores cuidados… pero estos hermanos no perdian contra ella, lo que era sorprendente cuando todo el condado se enorgullece de tener a la flor del reino). Por supuesto, estos invitados no lo molestaban más allá de lo sorprendente que era.

Sería un poco más calmado, concordaron todos, si el señor Ron estuviera aquí para decirles que hacer para controlar a la señorita que recogía personas y animales en todos los lugares que iba.

Primero los gatos, luego Choi Han, entonces Taylor Stan con la sacerdotisa Cage, después de eso los niños lobos, una princesa y ahora estos dos hermanos… Hacía que uno se preguntará si planeaba crear su propia aldea o algo parecido con la cantidad de personas que la seguían.

Cale, quien era indiferente a las miradas del mayordomo, simplemente subió al carruaje con los niños y esperó a que el viaje iniciara.

“ ¿Qué opinan de encontrar una casa?”

Los tres niños, que se estaban acomodando para disfrutar el viaje, se congelaron antes de girar a mirar a Cale con los ojos abiertos como platos.

“¿Casa?”

“¿Pero nosotros no…?”

Las alas del dragón revoloteaban, y al contrario de lo que Cale esperaba, no era de felicidad por tener la independencia característica de su especie. “¿Nos estas echando?”

Cale habló, incómoda con el extraño pensamiento de este niño. “Estaba pensando en algo como una villa”

Las alas del dragón pararon. “¿...Una villa?”

“Si, hablo de un lugar donde tu, On, Hong,  todos los niños lobos y yo podamos ir y divertirnos” 

Lo que, con estos niños adorables pero viciosos, significaba ir y cazar monstruos del bosque de la oscuridad. 

Los dos niños gatos se relajaron y pronto saltaron al regazo de Cale para relajarse del susto que las palabras de Cale les había dado.

“... Elegiré la ubicación de la villa”

El dragón se ocultó rodeando los hombros de Cale como una bufanda, haciendo imposible que la mujer viera su cara, sin embargo, Cale pudo oír su tono suave, como si cada palabra fuera planeada con cuidado.

“A cambio, elegirás mi nombre por mi. Te dare un mes para que lo pienses”

El dragón cerró sus ojos para tomar una siesta, indiferente de la posible reacción de Cale, contento con la calidez ahora familiar de su humana.

Con ese ambiente suave y familiar, viajaron durante dos días antes de llegar al territorio Henituse.

Cale, quien estaba leyendo hasta hace poco un libro con On en su regazo, quien tomaba una siesta en un rayo de sol particularmente cómodo, frunció el ceño.

La razón de esto por supuesto, era por lo que alcanzaba a escuchar el ruido de afuera.

“¡Señorita Cale-nim!”

“Oh”

“¡Ha regresado la señorita Cale-nim!”

Cale cerro la cortina para ocultar a su grupo de los ojos curiosos. Estaba más confundida e incómoda que enojada.

¿Se olvidaban que era basura?

¿La información de la capital había llegado tan rápido?

¿Era tan fácil que sus opiniones por una persona que detestaban cambiará?

Cale entrecerró sus ojos y se aseguró de poder ver a los niños. 

La hostilidad abierta era más confiable que una amabilidad sin sentido.

“¡Señorita Silver Light!”

Cale ignoro el orgullo del vicecapitan que cabalgaba a su lado, e ignoro con incluso más fuerza las palabras que murmuraban los diferentes caballeros y soldados. Cale solo se concentraría en llegar a la casa Henituse y terminar con todos los problemas que estaba encontrando.

Al llegar, la familia de Cale la estaba esperando para saludarla.

Cale se tenso cuando el conde corrió a su lado para poder moverla de un lado a otro para revisar posibles heridas. Vio a Beacrox dar un paso adelante para detenerlo, pero negó con la cabeza.

Aunque era molesto, Cale estaba acostumbrada a ser revisada bruscamente por heridas, y en la situación en la que había estado, no había forma de exigir ser tratada únicamente por una mujer, no cuando había emergencias constantes en todos lados y Kim Rok Soo había sido una de docenas de heridos.

Por lo que soporto las sacudidas con su cara en blanco hasta que el conde estuviera tranquilo.

“Parece que no tienes heridas graves” el conde sonrió aliviado, sintió que desde el ataque terrorista su corazón por fin pudo descansar al ver a su hija sana.

Por supuesto, se veía pálida y cansada, pero eran cosas que esperaba que se solucionaran con una buena noche de sueño. Estaría perfectamente a salvo ahora que estaba en el territorio, alejada de todas las cosas aterradoras y de esos brutos que seguían enviando cartas. 

Reconociendo la mirada enojada de su esposo, la condesa se acercó a donde estaban hablando. “Escuche que tienes mas personas contigo ahora” Con cuidado, miró a la larga hilera de niños que esperaban en silencio órdenes de Cale y a los hermanos ballena que la saludaron cuando notaron su mirada.

“Si, de alguna forma termine con ellos” Cale se encogió de hombros, completamente indiferente de qué podrían pensar de regresar con más del doble del grupo con el que salió.

Los ojos de la condesa se volvieron aún más frío después de eso. “... Escuche que todavía no han atrapado a los terroristas”

“Eso es lo que me han dicho”

“Bien. Supongo que eso servirá por ahora”

La pareja intercambió miradas, haciendo que uno se preguntara que podrían estar conversando sin palabras. Fingiendo no ver nada, Cale dejó que ellos siguieran hablando mientras se dirigía a su habitación con los hermanos y el dragón siguiéndola; Beacrox hizo una reverencia, llevando a los niños lobos y a los hermanos donde habían planeado antes.

Otras dos personas se acercaron a ella.

“Unnie, ¿Como te sientes-?”  

“Ah” Cale recordó y le hizo una seña a Hans. El mayordomo, que ya había estado preparado para esto, se acercó con dos paquetes. 

“Aquí tienen” Les entregó los paquetes. “Una pluma estilográfica para ti y una espada para ti”

La pelirroja esperó unos segundos, pero la cara de ambos niños estaban congeladas, Basen incluso parecía estar algo enfermo.

“¿Qué ocurre?” 

Basen y Lily intercambiaron miradas. Cale empezaba a cansarse de todas estas conversaciones silenciosas.

“¡Ah! perdón Unnie, estábamos seguros de que fue demasiado caótico, por lo que era normal que te olvidaras.”

“Todavia tenia que cumplir mi promesa”

Basen apretó entre sus manos la caja con la pluma estilográfica dentro y comenzó a hablar. “Estudiare muy duro. Trabajaré y ayudare en la administración y desarrollo del territorio”

Cale sonrió ante sus palabras, que buen heredero. “Bien” 

Lily se acercó para sujetar la manga de su camisa con una cara determinada. “Hermana”

“Lily”

“Seré lo suficientemente fuerte para liderar la brigada de caballeros y proteger nuestro territorio. Yo protegeré a todos, por lo que Unnie no debe de preocuparse.”

“Eso es bueno, te animare entonces”

Cale estaba especialmente feliz, con Basen en la administración y Lily con los caballeros, no había ningún lado para que Cale se preocupara. ¿No era esto la situación ideal para Cale? Satisfecha, acarició la cabeza de Lily y Basen.

“Ambos serán increíbles en el futuro”

On observo las caras sonrojadas pero emocionadas de los hermanos de Cale y la cara satisfecha de Cale. No supo por qué, pero presintió que habían varios malentendidos.  

Cale se despidió de sus hermanos y guió a los niños a su habitación; dejando que los gatos guiarán al dragón alrededor, para que luego los tres empezaran a rodar por la cama. 

“Nuestra casa es muy, muy, muy grande” el dragón dijo divertido donde estaba debajo de Hong. Los tres niños reían divertidos.

Cale no tuvo corazón para decirles que no era realmente su casa, en el momento que Basen o Lily se convirtieran en conde tendrían que irse para evitar posibles disputas familiares. Cale planeaba irse con los niños mucho antes de eso, de hecho, ya tenía una idea de donde estaría realmente su futura casa.

Cale los supervisó unos segundos para ver que no hubiera problemas, entonces miro la carta en su mano.

Beacrox se la había entregado poco antes de llegar al territorio, según sus palabras, era un informe de Ron.

Todavía estoy vivo. Todavía estás viva, ¿verdad, señorita?

No se preocupe, este viejo mayordomo se encargará de todo por usted.

El informe solo tenía esas dos líneas, ¿cómo podrían ser tan aterradoras esas pocas palabras? 

Lo único bueno aparte de la continua supervivencia de Ron era que le aseguraba que venía de él, nadie más era capaz de hacer que unas palabras fueran tan aterradoras. 

Claro, el sello y firma podrían hacer eso, pero no con la misma eficacia.

Unos golpes en la puerta la sacaron de su miedo. “Señorita, el mago dijo que está bien visitarlo en cualquier momento” Hans entró con bocadillos para los gatos y dulces.

“Entonces iré ahora. No necesito que me sigas” 

Cale dejó al mayordomo adorando a los niños, tranquila sabiendo que On estaria vigilando. Por lo que se fue con el dragón.

“¿Vamos a reunirnos con un mago? ¿por qué?”

Cale asintió a las palabras del dragón. Había estado segura de que la seguiría cuando escucho que vería a un mago, por lo que no se sorprendió demasiado por el peso de una cabeza encima de la de ella.

“Señorita, bienvenida de nuevo”

“Gracias”

“Hola, señorita”

“Hola”

“Escuche que hiciste algo grande. Eres increíble, señorita”

“No fue algo tan increíble”

Había muchas personas, tanto empleados como visitantes que venían a hablar con ella. Si fuera alguien con más sarcasmo, probablemente comentará sobre la preocupación a que desgastaran la palabra señorita.

Cale, quien vivía con cansancio como estado predeterminado, simplemente aceleró tratando de evitarlos. El dragon negro observo todo con interes, todavia apoyado en la cabeza de Cale con cuidado de no poner demasiado peso en ella.

Cada vez que alguien saludaba y hablaba bien de Cale, su sonrisa se hacía más grande y sus alas revoloteaban emocionadas.

“¿Señorita-nim?” el mago comentó sorprendido cuando entró después de tocar la puerta. 

“Es la primera vez que nos vemos. Encantada de conocerte”

“Es un honor conocerla”

El mago responsable de la comunicación de vídeo mágico del territorio. Aunque era un mago entre el nivel principiante e intermedio, era algo respetado por su posición en la que conocía constantemente a los señores del territorio y visitantes importantes.

“¿Podemos conectarnos ahora mismo?”

“Por supuesto. ¿Con quien deseas conectarte?”

El mago observó con curiosidad a la tranquila Cale quien estaba sentada frente al dispositivo, esperando a que terminara de alistar todo.

El territorio estaba lleno de esta persona, lo que no era algo extraño.

Por confuso que pudiera parecerle a alguien fuera de aquí, el territorio tenía un extraño sentido de orgullo por esta persona. Primero fue por lo talentosa que parecía ser antes de la muerte de la condesa y luego por lo hermosa que era y lo que esto podría traerle al territorio (en otras palabras, si el conde jugaba bien sus cartas, un esposo poderoso y rico que no los trataría mal).

El mago originalmente no era de este territorio, fue enviado por la academia ( una mediocre en el mejor de los casos) para que trabajara para conectar las llamadas y luego marcharse para no arriesgarse a ser acusado de espionaje. De todas formas, había sido originario del territorio Gyerre; quienes aunque no eran malos señores, tampoco serían conocidos por su amabilidad como los Henituse.

Se había sorprendido bastante cuando todo lo necesario para ser basura aquí era el beber y tirar botellas a delincuentes. Aunque no consideraba que fuera algo para aplaudir, tampoco pensaba que fuera necesario descartar a toda una persona como basura por eso. Además, tampoco era que no pagarán por todo lo que destruye y el conde reemplaza todo antes de que pudiera afectar las ganancias de los comerciantes, por lo que realmente le había confundido.

Las personas de este territorio eran mimados sin saberlo.

Las personas del territorio Stan y sus aliados corrían al menor indicio de un noble o una persona con dinero.

Las personas del territorio Gyerre temían las constantes desapariciones que los nobles ignoraban por vivir en su mundo de riqueza.

Incluso las personas del territorio Ubarr, quienes eran nobles conocidos por ser amables, ninguno pensaría en ir a la casa de un noble para quejarse de que sucedió algo. Ellos tenían personas especiales que se encargaban de eso.

Los Henituse también, pero permitían que las personas del territorio constantemente tocaran sus puertas y eran recibidos si tenían permiso de alguno de los empleados.

Y esto era lo peor del territorio, una persona sin nadie herido, que no había lastimado a su hermanastro o su madrastra o alguno de los sirvientes. Bebía pero realmente no lastimaba a nadie porque tenía un mayordomo encargado de cuidarla.

Por eso, encontraba curioso a quien querría contactar apenas regresará al territorio.

Cale, que desconocía los pensamientos del mago, dijo casualmente. “Al palacio”

“Ah, por supuesto, el palacio… ¿El palacio?”

“Si”

Ante el silencio del mago, Cale decidió explicarse un poco más.

“Conéctame con su alteza, el príncipe heredero”

Otra vez el silencio fue su respuesta. Cada vez más confundida, Cale preguntó. “¿Por qué? ¿No es posible? Si no lo es, ¿puedo dejar un mensaje de voz?”

“Ah, perdóneme, es posible”

Sintiendo que acababa de encontrar un secreto peligroso, el mago decidió en silencio que era mejor fingir que no sabía que la señorita tenía una relación cercana con el hermano menor de su pretendiente.

Sin decir nada más, le indico a la señorita como dejar un mensaje y se fue dejando que la señorita hablara en privacidad.

Cale, que miraba en silencio el dispositivo, dudo entre molestar un poco más al príncipe heredero o si dejarle un mensaje sin problemas.

Mientras que la idea de dejar mensajes importantes en el tono más infantil que conocía era divertida, el recuerdo de todo el dinero que le quitara era suficiente para evitar su comportamiento travieso (por ahora).

“Su alteza, habla Cale Henituse”

Si, claro y directo al punto.

“Planeo comprar la torre mágica del reino Whipper”

Tal vez demasiado al punto.

La imagen de la cara del príncipe ante el mensaje fue suficiente para quitarle el malhumor del comportamiento extraño de las personas antes.

“Lamentablemente, no podré comunicarme por video o por voz durante toda una semana. Estaré un poco ocupada, pero no te preocupes, será algo pequeño, puedes estar seguro de eso”

Sin decir nada más, envió el mensaje de voz y volvió a llamar al mago, quien simplemente miro la luz azul del dispositivo.

“Parece que el mensaje se dejó correctamente”

“Eso es bueno”

Al ver la cara feliz de Cale, decidió hablar.

“¿Parece que dejaste un mensaje bastante feliz?”

Cale se rió entre dientes ante la idea del príncipe heredero esperando una semana por ella. “Bueno, supongo que si”

“Depende de a quién le preguntes” El dragón miró con lástima el orbe de comunicación. “... Me siento mal por el príncipe heredero” 

Cale se rió de las palabras del dragón, ignorando por completo la mirada asustada del mago ante sus risitas felices.

 


 

“¿Quieres ir a Harris Village?”

“Si”

“¡No!”

Cale observo con sorpresa el conde, pero totalmente indiferente del caos causado dentro de la mente del conde. Al lado del conde, su asistente suspiro y resistió el impulso constante de renunciar.

Tosio con disimulo para llamar la atención de este problemático dúo de padre e hija. “Lo que el conde Deruth quiso decir” hablo con calma, indiferente de la mirada de diversión de la pelirroja y de alivio de su jefe. “Es que puede ser algo peligroso dado los recientes eventos y el hecho de que los terroristas no han sido capturados, especialmente aquel que estaba interesado en ti”

Con la boca en un pequeño círculo, Cale pareció entender el razonamiento. “Iré de todas formas”

El asistente volvió a suspirar cuando noto que la mente del conde parecía explotar. Estos dos eran realmente problemáticos.

Al principio, pensó que ser contratado por un conde tan amable había sido una bendición, un buen salario y un jefe que no ponía cargas en él. Sinceramente, pensó que lo más complicado sería lidiar con la primogénita, pero al final descubrió que era como un fantasma que solo se veía cuando estaba borracho.

El conde en cambio, parecía que no podía tener una reacción normal cuando se trataba de su hija. Si no era mirándola desde lejos como una especie de extraño acosador que le gustaba dar regalos costosos todos los meses, era un padre que no sabía cómo juntar oraciones para comunicarse de forma adecuada con su hija.

Al final, este fantasma en particular solo se volvió complicado de lidiar cuando decidió que enamorar a herederos y príncipes era su meta y hacer que su jefe parecía tener una alta inteligencia emocional era la mayor parte de su trabajo.

“... ¿Es porque estás preocupada por el joven llamado Choi Han?”

El asistente en silencio se acercó a la barra donde estaba el agua caliente. 

Este era su límite, no había forma de que pudiera solucionar esto.

Se iría y se haría un café y regresaría para ver que tendría que reemplazar de la ira de la señorita por la pregunta insensible de su padre.

Pero, al contrario de sus expectativas, Cale estaba calmada, como si simplemente estuvieran hablando del clima.

“Supongo que podrías llamarlo así” Parecía pensar en algo con detenimiento antes de continuar, “el equipo de investigación ya ha terminado con su trabajo, pero quiero verlo con mis propios ojos. Además, hay algo que deseo pedir”

“¿Necesitas más mesada?”

“No, es otra cosa”

El asistente observó desde detrás de su tasa como su jefe parecía animarse ante el pedido de su hija. Aunque recibía constantemente regalos, era la primera vez que le pedía otra cosa aparte de dinero. Curioso, el asistente observó la escena desde sus paredes imaginarias.

“Deseo que me des permiso para poder construir una villa en Harris Village y reconstruir el pueblo. Específicamente, deseo mudarme ahi”

La tasa en la mano del asistente cayó al suelo y se quebró, pero el conde parecía incapaz de oírlo. Los ojos cafés estaban fijos en su hija y antes de desmayarse.

Asistente e hija miraron al conde en el suelo.

“¿Eso es un si?”

El asistente soltó una risa histérica ante la pregunta inocente.

Le pagaban muy poco por esto.

 


 

“¿El conde realmente estuvo de acuerdo?” Beacrox preguntó con incredulidad. 

“Si”

“¿Y nos vamos con los mismos caballeros y no más?”

“Si”

“¿Sin decir nada sobre todos los niños e invitados con los que regresaste de la nada?”

“Si”

“¿Ni siquiera sobre los niños de la tribu gato?”

“Beacrox, estoy empezando a sospechar que no quieres que vaya a Harris Village”

El chef dudó unos momentos más antes de negar con la cabeza.

“Además” Cale le sonrió al hombre. “Tengo unos nuevos guardaespaldas”

Witira sonrió mientras levantaba su látigo y Paseton levantó con calma la espada. Ambos hermanos estaban emocionados de acercarse a descubrir el secreto de las sirenas.

Cale tocó el hombro del hombre, “relájate, será un viaje divertido, además…” miró con diversión detrás del chef, “sospecho que no pensaras mucho en mi”

Beacrox giró para observar a un grupo de niños perfectamente limpios y peinados mirándolo con una gran sonrisa.

Puso su cabeza entre sus manos y escondió la sonrisa que quiso escapar al ver a los niños. Estaba en negación y estaba contento estándolo.

“¿Está bien?” Paseton se acercó para poder susurrarle a Cale.

Cale hizo un movimiento despectivo con la mano.“Si, le gusta fingir que no tiene sentimientos”

 

Chapter Text

Deruth observó a Cale, su hija, su pequeña y adorable hija bailaba con una sonrisa.

Deruth en este momento no pudo pensar en una persona mas hermosa que ella, ni siquiera enamorarse por primera vez de su amada difunta esposa podía compararse con el sentimiento que ver a su hija le causaba.

Deruth juraba que el sol había bajado solamente para iluminar el cabello rojo de su hija, que las estrellas habían caído para iluminar sus ojos miel y que por su sonrisa estaba dispuesta a pelear una guerra eterna.

Cale dio un giro, y su vestido blanco giró alrededor de sus pies como los pétalos de una flor, y Deruth se alegró de tener siempre a los mejores diseñadores listos para la ropa de sus hijos. 

Cale se veía hermosa este día tan especial. 

(¿Por qué era especial?)

Un hombre vestido totalmente de negro, se acerco de repente a ella y la sostuvo en sus brazos y juntos bailaron alrededor del salón. 

Un sentimiento de pérdida lleno a Deruth, ¿Cuándo había sucedido esto? no se acordaba de aprobar ninguna de las propuestas de matrimonio…

¿Por qué estaba tan cerca de su hija?

Deruth decidió acercarse para preguntar qué estaba sucediendo antes de que una mano  familiar se pusiera en su hombro. Ron lo miró y sacudió su cabeza, aunque no se veía feliz, tampoco parecía particularmente disgustado; Deruth se pregunto porque, este hombre que siempre había vista a su hija como propia, que la protegía de todo…

¿Por qué aceptaba esto?

Y finalmente lo vio, la sonrisa de Cale estaba llena de felicidad y amor, sus ojos fijos en el hombre delante de ella que la miraba como si su princesa fuera la razón por la que respiraba todos los días y la rodeaba como si fuera el mayor tesoro.

Y Cale lo observaba como si el mundo estuviera concentrado en una sola persona.

Su bebe, su querida hija era feliz.

Y él no estaba incluido en esa felicidad.

El conde se levantó jadeando, delante de él la escena de ensueño desapareció, dejando ver su habitación y a su esposa dormida.

Con un respiro de alivio, apretó su cara entre sus manos y esperó a que su corazón palpitante se calmara.

En la mañana, decidió, volvería a rechazar las propuestas y le escribiría a Beacrox sobre los peligros de los hombres que se ven guapos e inocentes.

 


 

Cale, que se estaba bajando del carruaje en Harris Village, de repente se estremeció y miró con sospecha alrededor.

“¿Señorita?” Beacrox la observó confundido, tenía uno de los niños en sus hombros quien estaba bajando las cosas de encima del carruaje y lanzándolo a la larga fila de niños.

Cale, quien tenía dos gatitos en sus hombros y el peso de uno en su cabeza, decidió no burlarse de él. “No es nada” descarto el pensamiento, probablemente era el frío o tal vez hambre, de todas formas, comer nunca venía mal y los niños merecen un poco de pastel.

La noble observó la tierra quemada y los pocos restos de casas quemadas que quedaban antes de acercarse a el caballero que había estado a cargo de la investigación.

“Señorita” el caballero hizo una reverencia y espero en silencio a que la noble hablara, estaba bastante curioso de por qué razón una delicada y enferma señorita como ella viajaría a un pueblo destrozado.

Cale hizo una seña y Hans le entregó al caballero una carta con el símbolo del conde. “El conde ha decidido dejarme a cargo de esta aldea de ahora en adelante.” dejó que sus palabras y las de la carta se hundieran en la cabeza del ahora atónito hombre. “Pronto vendrá un arquitecto y un grupo de constructores, el conde ha decidido que este grupo se quedará aquí para supervisar la construcción”

Sin esperar respuesta, giró para mirar al vice capitán Hilsman. “¿Dónde están las tumbas?”

Todavía quedaba algo que hacer antes de que pudieran construir sin preocupaciones.

 


 

Paseton observo con curiosidad los alrededores, se sentía algo incómodo por la obvia presencia del fuego; eso combinado por el horror causado por la destrucción…

Hacía que deseara estar en el mar.

Con cautela, consciente de los ojos de ese extraño chef (¿o era niñera?) que lo seguían discretamente, se acercó a donde estaba la noble hablando con uno de los niños lobos.

“¿Sabes porque los traje aquí?” La noble estaba preguntando, sin embargo, el niño no fue capaz de contestar. “Mucho dinero está a punto de caer en mis manos”

“¿Disculpe?” El niño lobo se veía tan confundido como Paseton se sentía, pero ambos, quienes sin saberlo ya confiaban en la pelirroja, esperaron a ver dónde los llevaría esta conversación. 

“Planeo usar parte de ese dinero para reconstruir este pueblo.” Paseton recorrió otra vez el pueblo.

La tierra era negra y no se veía ninguna planta cerca, incluso la pared de piedra que conectaba con el bosque estaba quemada. 

¿Un pueblo? ¿Aquí?

Paseton estaba acostumbrado al hielo, a vivir en un paisaje azul y blanco donde el único color que verías serían animales o personas. 

Tal vez porque este paisaje era tan diferente a su hogar invernal, no entendía cómo crearías un pueblo en tierra negra.

¿Los niños lobos eran como las ballenas? ¿Son capaces de sobrevivir solo de carne?

Paseton lo dudaba.

Tal vez viendo la confusión del niño y del entrometido Paseton, Cale se rio y llevó a los dos al borde de la aldea y empezó a señalar diferentes lugares sin importarle el grupo de niños que empezaba a rodearla.

“De allí a allí haremos las casas donde vivirán los niños. Primero vivirán juntos, pero empezaremos desde ahora a construir para cuando deseen tener su propia privacidad”

“El arquitecto mencionó sobre tener varias ideas para un parque, por lo que podrán jugar ahí. Aunque conociéndolos, debería mejor pensar en un edificio donde entrenar incluso cuando llueve”

“Allí planeó colocar una fuente, estaba pensando colocar una estatua de un cuento que a ustedes les guste”

“Por allá pondré el edificio donde estará todo lo relacionado con medicina”

“Hable con un jardinero y un mago y acordaron venir a ayudarnos a recuperar la tierra, para poder en poco tiempo tener jardines”

“Estoy pensando en agregar una escuela, incluso si es solo un tutor que contrató para ustedes, al menos deben tener un lugar donde puedan aprender cómodamente.”

Poco a poco, ante los ojos del niño lobo y Paseton, un pequeño pueblo se empezaba a formar. Tal vez era por la cara de Cale, que por una vez se veía feliz sin ocultarlo, pero Paseton se maravillo por lo que pronto se empezará construir.

“Y allí.” Cale señaló la pared de piedra quemada y rodeada de caballeros que revisaban que ningún monstruo pudiera pasar. “Voy a construir una villa, por lo que todos viviremos aquí juntos”

“Vivir juntos…” el niño lobo, sus ojos se enrojecieron cuando entendió lo que quería decir Cale.

Paseton observó las mejillas sonrojadas y los ojos brillantes del niño lobo y no pudo evitar estar tan asombrado como él. Incluso si él tenía un lugar donde regresar, las palabras de Cale hacían que vivir en esa aldea pareciera como su sueño.

Cale se dio cuenta de los ojos húmedos de Maes, así que quitándose el guante, limpio con cuidado las lágrimas en la comisura de sus ojos.

“Si” su voz fue casi como un susurro, “esta será nuestra casa”

 


 

On encontró conmovedor y divertido todo el día.

Por supuesto, habían salido de madrugada para llegar a la aldea con los primeros rayos de sol, por lo que realmente no recordaba nada, ya que había salido en los brazos de Cale y dormido todo el viaje.

Luego, estaba el llegar a el pueblo negro. Era la primera vez en su vida que se encontraba con destrucción de ese tipo y en ese tamaño, el imaginarse que el amable Choi Han tuvo no solo que presenciarlo, si no también que hacer esas numerosas tumbas…

Hacía estremecer a la gatita.

Pero On no pasó mucho tiempo triste, había presenciado todos los planes que tenía Cale para su futuro hogar, por lo que la idea de la construcción la emocionaba. 

Quería formar pronto su hogar con sus hermanos y mamá.  

Por otra parte, a On le gustaba observar a la ballena que la noble había salvado. No solo porque era guapo (y lo era, bastante, On había tenido que parpadear varias veces para entender que no era un sueño y que la persona delante de ella era real). Pero también porque le gustaba ver el proceso de las personas al conocer a mamá.

“No volveré a dejar que Hans escoja mi ropa” Se quejó la pelirroja que por décima vez en la última hora desenredaba su vestido de una rama. 

Todos iban en camino al lago del que la pelirroja había hablado, pero mientras todos los demás habían utilizado pantalones, Cale iba con un vestido que tenía poco volumen, no lo suficiente para ser voluminoso,  pero sí para ser incómodo para caminar.  

Witira y Paseton caminaban detrás de ella, ambos miraban a los niños con incomodidad, preocupados por la seguridad de los niños y la noble, incluso si llevaban un dragón, no era imposible que algo sucediera. Ambos hermanos se sintieron culpables, habían hecho que esta herida madre soltera y sus tres hijos caminaran en uno de los lugares más peligrosos del continente.

Eso por supuesto, fue hasta que un monstruo que salió de la nada provocó que Cale se asustara y dejara salir un suspiro de sorpresa.

De repente, los niños que habían caminado y estaban saltando adorablemente a ambos lados de la noble se convirtieron en dos figuras borrosas para los ojos humanos, antes de lo que nadie podía pensar, el monstruo había desaparecido dejando solo niebla roja y un hueco lleno de fuego donde antes había estado, los niños seguían caminando y le preguntaban a la asustada Cale que comerían.

Sin que la pelirroja se diera cuenta, magia tiraba tierra al fuego para apagarlo. 

Los hermanos ballena se miraron, miraron a los niños, miraron al pequeño fuego que desaparecía y luego soltaron sus armas.

Claramente era innecesario.

 


 

Cale,

Mis otras cartas no han recibido respuesta, ¿Estas bien? ¿Algo sucedió? ¿Debo ir al condado? si lo dices iré, sabes que siempre iré a donde estés.

Hola, ¿Cómo has estado? Espero que bien a pesar de los rumores sobre lo que sucedió cuando visitabas a la señorita Amiru. Sabes que puedes escribirme si me necesitas. Siempre espero tus cartas con ansias tus respuestas .

Por mi parte, todo ha estado bien, mis padres y yo hemos estado ocupados ayudando a organizar lo que hablamos cuando estábamos en la capital. Pero no tanto como para no enviar recuerdos de los territorios que visite estas semanas, aunque principalmente es comida. Por suerte tienes a esos pequeños alborotadores contigo para ayudarte.

¿ Por qué no contestas mis cartas? no te presiono o creo que me debas algo… solo estoy preocupado, sé que algo ha cambiado pero no se que es. Extraño nuestra amistad... Te extraño a ti.

Por cierto, mi padre me preguntó si sabías si algo le sucedía a tu padre, al parecer le escribió una carta algo preocupante. Como no has dicho nada, confiaré que solo son exageraciones de ambos, sabes que son bastante dramáticos. El conde siempre ha sido un tonto .

De todas formas, tengo que seguir trabajando por lo que dejaré esta carta aquí. Espero que todo esté bien a tu lado y si alguna vez necesitas hablar con alguien aquí estoy.

Con cariño, Eric.

Eric miró por última vez la carta antes de suspirar y lanzarla a la pila de pergaminos llenos de tachones. Sin mirar al sirviente que recogía el desorden en un silencio que se sentía más pesado que las burlas, volvió a escribir, esta vez tratando de no dejar ningún tachón.

 


 

Cale aseguro la máscara en la cara del dragón negro por última vez antes de acercarse al lago.

“Todas las plantas aquí han crecido con el veneno y han mutado para poder sobrevivir. Aunque no todas son mortales, todas tienen algún tipo de veneno en ellas. Tengan cuidado y no dejen que ninguna planta toque su piel”

El grupo la escuchó atentamente, todos llevaban equipo de protección dado por Cale.

Paseton, quien recordó el veneno de las sirenas, se estremeció y aseguró que todo su equipo estuviera asegurado. Un borrón rojo lo distrajo.

“¿Hong?”

El gatito comía las plantas con una sonrisa en su cara. “¡Delicioso!” le dijo a la pelirroja que le acaricio su cabeza con aprobación

“Come lentamente, no hay prisa, siempre podemos volver”.

Paseton suspiro y se preguntó por qué se molestaba en preocuparse por esta familia que parecía disfrutar cosas que matarían humanos y ballenas débiles.

 

Chapter Text

 

El silencio era agobiante.

La oscuridad era peor.

Rok Soo llevaba tanto tiempo con ellos como única compañía que podía pensar que comparaciones encajaban y cuáles no.

Respiro.

Dentro.

Fuera.

Al principio pensó que era como una planta enredadera, que subía poco a poco hasta que te ahogabas. Pero no, estaba segura que ver crecer una planta sería mejor que el silencio y la absoluta nada.

Luego lo comparó con dormir. Pero no, dormir sería mejor que esto, mucho mejor.

Entonces lo comparó con los hospitales. El negro parecía ser agobiante como el blanco y el silencio le recordaba a la espera, teniendo miedo de decir algo y molestar a alguien.

Trato de pensar en otra, pero Kim Rok Soo no tenía tanta imaginación, lo comparaba con una clase aburrida, un turno lento en la cafetería, el lidiar con alguien molesto o el dar vueltas en la cama sin poder dormir. Por mucho que pensara nada venía a su cabeza. 

Respiro.

Dentro.

Fuera.

(No admitió tener una. La oscuridad que cubría su vista, el silencio penetrante y la impotencia absoluta. No admitió tenerla, por que solo le recordaría la perdida mas de lo que ya lo hacía, y estaba cansada de perder.)

Tocó su cara con cuidado, solo para saber si realmente tenía sus ojos abiertos o solo era su imaginación.

Si, estaban abiertos.

Con cuidado, e incluso si no podía ver nada, giró sus ojos abiertos (los volvió a comprobar, solo por si acaso) a donde había visto desaparecer el monstruo. 

Respiro.

Dentro.

Fuera.

Se preguntó cuán patética podía ser. Que tan lamentable era que sintió tristeza en su corazón. El monstruo le había arrebatado tantas cosas.

Su voluntad.

Su independencia.

Sus últimos años de adolescencia.

Su primer amor.

Sus sueños

Su primera vez.

Su bebé.

Y ahora le había arrebatado la oportunidad de olvidarlo y su confianza en ella misma.

¿Realmente podría apartarse de él? 

¿O solo fue obligada por su muerte?

¿Lo amaba todavía?

¿O por fin había crecido?

¿Algún día su memoria olvidaría lo malo y solo recordaría los buenos momentos?

¿Realmente lo odiaba o solo era mejor que extrañarlo? 

Kim Rok Soo había olvidado cómo era ser libre, él como era elegir algo sin pensar en alguien más, el comer sin horarios impuestos y moverse sin temer un movimiento de alguien.

El silencio y la oscuridad seguían rodeándola, y todavía no podía olvidar. 

Respiro, solo para poder oír algo y sentir que sus pulmones se movían. Seguía viva (pero su bebé no) y eso era lo importante (pero Daehyun no).

Dentro.

Fuera.

Seguía viva, a diferencia de tantas personas que afirmaban amarla. Seguía respirando y eso era lo que importaba.

Incluso si el silencio y la oscuridad oprimían todo a su alrededor, Kim Rok Soo era una sobreviviente (no quería serlo, no más, por favor no.)

Así que espero en silencio y en la oscuridad y trato de pensar en otras cosas.

Recordó las clases de secundaria y los documentales de animales que había visto.

Recordó recetas que conocía  y trato de imaginar las que no.

Recordó las películas que había visto y los libros que había leído.

Recordó el cómo hacer origami y los videos de violín que había visto por aburrición.

Recordó ese programa de supervivencia y los consejos que esperaba que fueran útiles en el futuro.

Recordó la calidez de sus padres, la amabilidad de sus jefes y la sonrisa de amor de Daehyun.

Recordó y recordó hasta que todo está en su cabeza con tanta claridad que nunca lo olvidaría.

Kim Rok Soo era una sobreviviente (estaba maldita a vivir y recordar, siempre lo estaría, seguiría viviendo y los demás se irían y ella quedaría sola en el silencio y en la oscuridad esperando a alguien para repetir el proceso. Por favor no, no quería hacer esto más, por favor no) y sobrevivirá porque eso es lo único que sabe hacer.

(¿Vería a su bebé si cerraba los ojos? ¿Sería capaz de tener esa familia con la que soñaba? Estaba dispuesta a soportar el silencio y la oscuridad un poco más si eso significaba ver a su familia de tres felices y juntos.)

Volvió a tocar sus ojos y se aseguró de que estuvieran abiertos incluso si no podía ver nada y no podía oír nada (por favor, por favor, por favor) porque no conocía nada más que sobrevivir.

 


 

Cale se despertó y suspiró. Enterró su cara entre sus rodillas y respiro hondo.

Dentro.

Fuera.

Repitió el proceso varias veces cuando finalmente se calmó. Revisó sus manos, sus uñas eran un poco más largas que sus dedos y estaban pintadas de una combinación de colores de cuando los niños jugaron con ellas mientras viajaban.

Los niños dormían uno encima del otro, las patas y colas de los gatos rodeaban el cuerpo del dragon, el mismo dragon negro dormia de espaldas con las patas arribas. Cale se rió entre dientes y volvió a acomodar la manta que se había caído mientras dormían.

Después de asegurarse que los niños estuvieran cómodos se envolvió con una manta que había empacado de sobra y salió de la carpa.

Afuera, se encontraba Paseton que miraba con confusión un libro en sus manos, de vez en cuando movía sus pies tratando de imitar algún tipo de movimiento que veía en el libro.

A Cale le pareció divertido ver a este apuesto hombre moverse con torpeza y sin notar su entorno. Esperó en silencio a que la ballena la notara, disfrutando en silencio de los torpes intentos del otro.

Paseton, que suspiro frustrado, recogió su largo cabello azul en una coleta alta y volvió a estudiar el libro con atención. O al menos lo intento, cuando la figura de la noble envuelta en una manta que lo miraba fijamente lo desconcentro.

“Hola” Cale sacó una mano de la manta para saludarlo antes de inmediatamente esconderla.

“¡Señorita-nim! ¡No la había notado!” el hombre realiza una rápida reverencia antes de mirar con vergüenza el suelo.

Había sido realmente tonto, ¿Cómo pudo dejarse atrapar con una apariencia tan vergonzosa? Se sentía cada vez menos como un príncipe y más como un comediante particularmente malo. Si fuera uno bueno al menos no se sentiría tan tonto.

Observó con discreción a la noble delante de él. El pelo rojo atado en una elegante trenza (ahora desordenada por las horas de sueño) y ojos que todavía se veían soñolientos. Los hombros pequeños estaban ocultos por una manta de la misma forma que antes. 

Tal vez eran las sombras causadas por el fuego, pero Paseton sintió que se veía cansada, incluso si la risa iluminaba sus ojos, parecía que necesitaba recostarse un rato más en la cama, como si la pesadez tirara de su cuerpo e impidiera que se levantara. 

“Parecías concentrado en tu libro.” La pelirroja se burló sutilmente del otro, ocultó una sonrisa detrás de la manta ante el sonrojo del hombre delante de ella. Estaba bien divertirse un poco ¿no?, era basura, y la basura podía pensar que es divertido molestar a un príncipe. “¿Que hacias?”

Aunque la voz de Paseton y ella eran baja, Cale podía sentir que la pesadez del silencio y oscuridad de sus sueños desaparecía

“Mi padre me compró un libro sobre los bailes de los humanos” Paseton se acercó y le mostró la página que leía con timidez. “No entiendo el placer de hacerlo, asi que queria intentarlo”

Cale miro los hombros encorvados que lo hacían ver más pequeño y entonces miro los pasos en el libro antes de ocultar otra sonrisa. Incluso ella estaba confundida a pesar de saber bailar. “¿Las ballenas no bailan? ¿O eres un caso especial?”

“Las ballenas no bailamos fuera del agua” Paseton confirmó con buena voluntad. “Y creo que la mayoría lo describirían como nadar mientras peleas con cariño” 

¿Pelear con cariño? Qué descripción tan curiosa. A Cale le parecía divertido. Leyó rápidamente las instrucciones antes de cerrar el libro.

“Muéstrame, te diré como hacerlo” 

Paseton sin saber como, se encontró tropezando y girando mientras trataba de seguir las indicaciones de la pelirroja. La noble, simplemente se reía mientras veía la torpeza contraria a todo lo que significaba ser una ballena que cada vez se sonrojaba más, hasta que incluso sus orejas eran de un llamativo rojo.

Decidiendo que ya era suficiente, se acercó a Paseton y sujetó su mano con la de ella. “Sigue mi ejemplo.” Ordenó y con su acostumbrada elegancia guió al hombre a que bailara con ella.

Paseton miro los calmados ojos que hasta hace poco habían estado rojos y no pudo evitar la sensación de asombro en su corazón. 

  


 

Lee So Hyuk movió una piedra mientras buscaba sobrevivientes, una dulce señora mayor había señalado ese edificio y le había dicho que había escuchado llanto. 

Cuando empezó a ver destellos de cabello corto negro decidió que valía la pena el riesgo.

“Hola, ¿estás bien?” le sonrió con amabilidad a la niña sentada delante de él.

Estaba bastante sorprendido. Por supuesto, no era por la apariencia de la niña delante de él. 

Tenía un adorable corte hasta los hombros y un flequillo, y se podía ver que había sido bien cuidado incluso si estaba sucio por los días que pasó atrapada. Tenia la piel blanca que estaba llena de polvo y sus ojos negros resaltaban aun mas por eso.

O tal vez era por los vacíos que estaban.

La niña lo observó con ojos vacíos y no respondió, después de unos segundos giró para mirar algo. Curioso, Lee Soo Hyuk miró que la tenía tan concentrada.

El cuerpo de un hombre sucio y lleno de sangre, donde debería estar su cabeza había una gran losa de concreto.

Oh. Pensó.

“Hey” susurro, como cuando saludabas a un gato lastimado en la calle. Como si fuera tan delicado como cristal y como polvo al viento. “¿Quieres algo de comer?”

La niña lo miro, tal vez era la ilusión de Lee Soo Hyuk pero sus ojos eran un poco más brillantes. Bien, al menos ya parecía verlo.

“¿... ¿Qué hora es?” la voz sonó rasposa y pudo notar que llevaba mucho tiempo sin utilizarla o sin beber agua. 

No sabía porqué era tan importante, pero todavía tenía el reloj de cuando empezó el apocalipsis, por lo que no vio nada de malo en simplemente seguirle el juego.

“Son las 11 de la mañana… no estoy seguro pero debe ser jueves.”

La niña parpadeo entre su mano que tenía comida y el cuerpo antes de negar.

“No puedo”

¿No puede? ¿Después de estar todo estos días encerrada sin comida ni agua? ¿Estaba lastimada en el estómago?

¿Pero que tenía que ver la hora con eso?

“¿Por qué no?” 

“Dijo que solo puedo comer a ciertas horas, o no puedo comer” las uñas extrañamente cortas pero bien mantenidas le llamaron la atención. Se veía doloroso, la uña no era la mitad del tamaño para cubrir su dedo, parecía apenas media 2 centímetros. “¿...Me volverás a preguntar en unas horas?” un pequeño sonrojo cubrió sus mejillas.

Oh. 

Lee Soo Hyuk estaba familiarizado con esto, era común en las actrices y actores el tener dietas estrictas. Especialmente si las obligaban.

Observó de reojo el cadáver.

Se deslizó con cuidado en el espacio, se aseguró de hacerlo lentamente y sabiendo como su tamaño podía ser intimidante dobló sus hombros tratando de no verse tan grande.

Míralo , tan indefenso como un conejo. Así era él.

“Por supuesto, cuando quieras.” Le sonrió, como si tuviera todo el tiempo del mundo y no en peligro de quedar enterrado entre escombros, le mostró sus manos vacías. “Pero primero, ¿Qué te parece si salimos de aquí?” después de unos segundos la chica asintió. “Muy bien. ¿Puedes caminar sola o necesitas ayuda?” la niña señaló con timidez su pie enterrado en escombros.

Era tan pequeña, no parecía medir lo suficiente para llegar a  su hombro, y sin embargo ¿Cuánto tuvo que sufrir entre ese hombre y el fin del mundo?

“Parece que duele mucho.” Espero a que asintiera antes de sonreírle con tanta inocencia como pudo con la ira comiendo su estómago. “¿Esta bien si te llevo cargada hasta allí?”

La chica dudo, miraba entre él y donde debería estar el cuerpo. Lee Soo Hyuk esperó con paciencia, concentrado en tratar de verse tan indefenso como podía. 

La chica dudó pero finalmente puso una de sus manos más pequeñas en la de él.

Lee Soo Hyuk sintió como si acabara de ganar la lotería, como la sensación de incredulidad cuando un pájaro o una mariposa se posan en ti.

 


 

Witira observó en silencio a las dos personas que bailaban al lado del fuego. La princesa admitió que era una linda imagen. 

Una pareja bailaba en el bosque con solo una fogata y las estrellas para iluminarlos. El hombro miraba a la mujer en sus brazos con una sonrisa suave. La pelirroja en cambio, miraba sus manos unidas con calma, ignorante de la mirada del otro mientras bailaba con elegancia.

Witira recordó que su hermano era popular y por fin pudo ver el porqué. Con el cabello recogido y con los ojos brillantes, su hermanito parecía estar en calma como nunca antes lo había visto, como si todo estuviera bien en el mundo mientras tropezaba con los pies de la noble quien le enseñaba con calma los pasos, guiando suavemente al príncipe. 

Witira frunció el ceño… ¿Ese tropiezo… ¿fue a propósito?

La princesa suspiró antes de mirar a la humana. Ella también parecía contenta mientras enseñaba a Paseton bailar, solo que parecía estar a punto de dormir. Witira no tuvo impedimentos en decir que era hermosa, encantadora en la delicadeza que le traía el cansancio, con su trenza casi deshecha y su camisón amarrillo, parecía cómoda. 

Witira pudo ver más que solo eso. Pudo ver la suavidad del agarre de su hermano, como si la persona en sus brazos fuera frágil como el cristal y como estaba asombrado por los leves giros que la noble hacía como parte del vals que estaba bailando (ella, a diferencia de su hermano, si había entendido el libro, principalmente porque había visto a su padre y a la madre de Paseton bailar antes).

Paseton siempre había sido un romántico incluso si nadie más que ella lo había notado, lo pudo ver por la forma en que fingió tropezar para seguir manteniendo la atención de Cale Henituse en él.

Fingió no notar nada mientras cantaba desde la carpa que compartía con su hermano. 

 


 

There you see her

Las dos personas se sobresaltaron, mirando con confusión la carpa y escuchando a Witira cantar.

Paseton parpadeo confundido antes de abrir los ojos con sorpresa y sonrojarse.

Cale inclinó la cabeza con confusión antes de encogerse de hombros y seguir enseñándole a Paseton. Después de todo, no se podía desperdiciar el canto de una princesa.

Sitting there across the way

She don't got a lot to say

But there's something about her

Cale ignoró la letra, simplemente siguió moviéndose, no pensó que había nada extraño, después de todo, casi todas las canciones para este tipo de danzas son románticas, por lo que probablemente fue la única en que la ballena pudo pensar. 

Que buena hermana, tan involucrada con la educación de su hermano.

And you don't know why

But you're dying to try

You wanna kiss the girl

Paseton se sonrojo aun mas y miro con ira la carpa donde estaba su hermana, ¿no podía al menos escoger otra canción? ¿una que no pareciera que le estaba ordenando que besara a su salvadora?

Yes, you want her

Noona, pensó con sufrimiento y miró con cautela la cara de Cale.

La noble parecía en calma, como si la repentina música romántica no afectara nada.

Look at her, you know you do

Possible she wants you too

Si solo fuera cierto, quiso suspirar, ¿pero qué probabilidades había?

Él era un príncipe que no tenía posibilidad o deseo de ser rey, el más débil de su raza y su primer encuentro había sido el de su debilidad

Su salvadora era una noble del mundo humano, una heroína reconocida por su rey. Era la persona más amable, inteligente y hermosa que había visto en toda su vida. Paseton sentía que alguien había pensado con amor en todos los detalles para crearla.

There is one way to ask her

It don't take a word

Not a single word

Go on and kiss the girl

Paseton empezaba a creer que no sonreía con frecuencia porque sus ojos decían todo por ella. Se iluminaban con su felicidad, se veían traviesos cuando tenía un plan y derramaban amor cada vez que miraba a los niños que eran sus hijos.

Sing with me now

Sha-la-la-la-la-la

My oh my

Look like the boy too shy

Ain't gonna kiss the girl

Quería inclinarse, quería acercarse y poder ver que sus avances eran aceptados y correspondidos. Que la felicidad que su sola presencia le traía no era algo.

Quería que esta persona no solo lo viera como la persona que salvó ese día en la cueva, sino que también pensara en él como alguien confiable.

Sha-la-la-la-la-la

Ain't that sad?

Ain't it a shame?

Cale Henituse para Paseton era como la obra maestra de un escultor, la favorita, la más amada dentro de una colección sin equivocaciones. 

No era perfecta, cometía errores, sus sonrisas eran escasas, fruncía el ceño seguido y si no estaban sus sirvientes alrededor parecía olvidar que era una noble y se comportaba como si no hubiera nadie alrededor.

Pero todo en ella parecía brillar con intensidad, como si fuera la intensidad de la vida lo que hacía que destacara más que cualquier joya.

No era perfecta, pero fue creada con tanto amor que incluso si lo fuera no cambiaría nada.

Too bad, he gonna miss the girl

Now's your moment

Por eso Paseton tragó saliva e ignoró las palabras de su hermana. 

Porque Paseton se negaba a ser el que apagara el fuego que era Cale Henituse, la respetaba demasiado para eso.

¿Cómo la tocaría sin su permiso?

¿Cómo haría algo que ella no le hubiera dicho que quería?

Floating in a blue lagoon

Boy, you better do it soon

No time will be better

Observó el leve sonrojo en sus mejillas, que era lo único que demostraba que estaba feliz.

La giró con cuidado, como si el aire pudiera lastimarla y admiro como una persona parecía ser la luna mientras vestía los colores del sol.

She don't say a word

And she won't say a word

Until you kiss the girl

Fue tan rápido, su corazón desde el primer minuto en que la vio no tuvo oportunidad. 

Siempre había estado predispuesto al amor, a entregar todo por una persona, por lo que no le había sorprendido el hecho de enamorarse en cuestión de semanas.

De hecho, ¿cómo no lo haría?

Sha-la-la-la-la-la

Don't be scared

You got the mood prepared

Go on and kiss the girl

¿Cómo no hacerlo cuando la había visto sonreír en secreto a los niños que iban a mostrarle que habían encontrado en el camino del viaje?

¿Como no hacerlo cuando el dragon negro le habia contado la historia de su rescate?

¿Cuando los gatos y los lobos le contaban de su amabilidad sin aparente límite?

¿Cuando la había visto fruncir el ceño a las bebidas agrias y alegrarse por un dulce ofrecido?

¿Cuando había visto que dormía la siesta siempre que podía pero despertaba a tiempo para peinar a los niños después de sus juegos?

Sha-la-la-la-la-la

Don't stop now

Don't try to hide it how

You want to kiss the girl

¿Cómo no hacerlo cuando la había visto cansada pero indiferente mientras escuchaba a las personas alrededor? 

¿Cómo no hacerlo cuando había visto su felicidad ante leer un libro?

¿Cómo no hacerlo cuando había visto el brillo travieso en sus ojos cuando hablaba de dinero?

¿Cómo no hacerlo cuando esta persona que ama el dinero estaba dispuesta a bañar a las personas a su alrededor en el?

¿Cómo no hacerlo si cada conversación con ella parecía ser la mejor parte de su día?

Sha-la-la-la-la-la

Float along

And listen to the song

The song say kiss the girl

¿Cómo no hacerlo cuando sus manos parecían encajar tan bien y el mundo se quedaba en silencio cuanto estaba en sus brazos?

¿Cómo no hacerlo cuando sus ojos eran imanes para los de Paseton?

¿Cómo no hacerlo si cada parte de su cuerpo le gritaba que la abrazara y no la soltara? ¿Que la mantuviera a su lado y viera si sus labios eran tan suaves como se veían? 

Sha-la-la-la-la-la

The music play

Do what the music say

You got to kiss the girl

Por esto y tantas cosas más, Paseton simplemente volvió a colocar su mano en su espalda y dejó que ella liderará el baile.

¿Cómo se atrevería a lastimar a alguien que adoraba de la forma en que la adoraba?

You've got to kiss the girl

Oh, don't you wanna kiss the girl

You've gotta kiss the girl

Go on and kiss the girl

No, Paseton podía esperar.

Esperaría que ella confiara en él, y en el futuro trataría de cortejarla.

Por ahora, estaba feliz viendo como se acostumbraba a su presencia y dejaba que poco a poco entrara a su vida.

Lentamente sus cuerpos dejaron de girar, simplemente se quedaron balanceando en un mismo punto a una música imaginaria. 

Entonces Cale levantó la mirada, tenía ojeras y su cabello estaba en todas direcciones, había una mancha del postre que había comido antes de acostarse en su pijama.

“Es fácil, ¿no?” Le sonrió con suavidad, como si no fuera diferente el bailar a encontrarse por casualidad. “Es algo rapido de aprender luego de dar el primer paso”

Paseton correspondió su sonrisa con sentimientos atorados en su garganta que no podía decir pero que eran casi visibles en sus ojos.

Es algo realmente fácil, señorita-nim. Pensó Paseton. Tan fácil que sentía que era un poco inadecuado para la fuerza detrás de todo 

“Realmente fácil” Halago fácilmente. “Eres una excelente maestra” 

 

Chapter Text

 

Cale bebió en silencio su taza de té, disfrutando de volver al lujo que traía ser la hija de un rico conde. 

Ser basura y ser rica era la mejor combinación.

Escudo.

Salud.

Carisma.

Cale estaba bastante feliz, si esto fuera un juego de celular en Corea, sería un jugador promedio que sobreviviría a los jefes finales antes de que vinieran los grandes a acabar con ellos. 

Su tranquila euforia fue interrumpida por un Hans apresurado.

“¡Señorita-nim! ¡Su alteza, el príncipe heredero, ha dejado un mensaje! ¿Qué está pasando? ¿Son cercanos?”

Hans la miraba con ojos abiertos y casi suplicantes, por supuesto, esto era por él pequeño caos apenas controlado por la condesa que había en la mansión.

Y esto era comprensible, sabían que tan enamorado está el joven maestro Eric y con los rumores de Venion Stan y el segundo príncipe…. 

Y si le agregamos ahora al príncipe heredero…

Más de una persona tuvo que preguntarse qué clase de brujería hacía Cale Henituse para que los hombres parecieran caer como moscas la primera vez que decidió salir de su territorio.

Y pensar que creían que la única opción de la señorita sería el joven maestro Eric Wheelsman.

La culpable del ataque al corazón del conde (¡Su preciosa hija! ¡Su bebe!) y del secretario (¿¡De donde salieron las antorchas!? ¡No! ¡No podemos hacer una rebelión! ¡Eso es traición!), se encogió de hombros, indiferente. 

“Nada.” Respondió como si en alguna parte de la mansión no hubiera un grupo de doctores midiendo la presión del conde. “Algo que es mutuamente beneficioso”

Hans casi se desmaya donde estaba de pie. Se pasó una mano por su cara y decidió que los únicos que estaban preparados para lidiar con ella eran Ron y Beacrox y que los pequeños sirvientes como él debían de buscar otras personas para aferrarse y ganar el favor.

Era demasiado trabajo, su pobre alma no sobreviviría para cuando alcanzara la posición de Ron.

“Choi Han envió un mensaje, regresará pronto del Reino Breck.” 

La mano que llevaba una taza de té se detuvo cerca de su boca y se congeló.

“¡Oh! Lock también regresará. Ah, la señorita Rosalyn dijo que espera verla sana y salva cuando regrese con ellos dos”

Lentamente, Cale dejó la taza de té en el plato y miro las pequeñas galletas con formas de animales que había pedido para los niños que estaban aprendiendo el idioma del continente norte pudieran practicar los animales.

¿Ya? ¿Tan pronto?

¿Ya destruyeron a los enemigos en el Reino de Breck?

¿Qué hicieron que no necesitaron ni la mitad de tiempo que en el libro?

Cale se puso pálida, como si dejara de ser porcelana y se convirtiera en papel.

Que grupo tan aterrador.

¿Por qué tenían que regresar?

“Eso está bien, preparen lo que necesiten para su estadía” Solucionaría eso después. “¿Cuando dijo el príncipe heredero que lo contactara?“ Fingió calma mientras masticaba con ira una pequeña galleta de chocolate con forma de perro.

“Inmediatamente.”

“Ya veo” Cale hizo un ruido pensativo antes de asentir. “Bueno, hay algo que puede esperar y algo que no puede esperar” 

Hans asintió y se acercó a la puerta.

“Le diré al mago que haremos una llamada”

“¿De qué hablas?” Cale lo miro como si fuera tonto. “Se me acabó el te, trae más, podemos hacer la llamada después”

Hans se tropezó a medio paso antes de simplemente suspirar y correr hacia Beacrox. Que los expertos se encarguen.

“¡Oh! Ya casi es hora de que los niños regresen de jugar trae la merienda también”

Hans se derrumbó en el piso y reevaluó su vida y las decisiones que lo habían llevado a este punto.

 


 

Al día siguiente Cale se aseguro de que su falda se viera especialmente esponjosa mientras que una cara empezaba a aparecer en el orbe de comunicación.

“¡Oh! ¡Es el príncipe heredero!” Cale se tapó la boca con sus manos y soltó una risita. El dragón negro, que se ocultaba debajo de la mesa la miro como si estuviera enferma. Cale lo ignoro cuidadosamente, estaba demasiado ocupada burlándose de alguien. “¡No lo puedo creer! ¡Realmente contestó!” Aplaudió como si fuera una niña recibiendo un dulce.

Observó con satisfacción el tic en la ceja del hombre.

Alberu esperó en silencio a que terminara, cuando vio que estaba sentada en silencio abrió la boca. Cale que justo estaba esperando eso, volvió a hablar.

“¡Príncipe! ¿No es increíble todo lo que puede hacer la magia?” Fingió no notar la forma en que el rubio rechinaba los dientes. “Dos personas tan separadas por la distancia y estamos hablando como si estuviéramos en la misma habitación ¡Me tienta a invitarte a este pastel que papá me compró ayer!”

Señaló al pastel que estaba descuidadamente cubierto con oro comestible. Cale estaba consciente y divertida de lo molesta que era. Ese era el punto.

“¡Oh! ¿Tal vez en la capital no lo conocen? Es un pastel muy famoso porque está cubierto con oro, al principio pensé que era imposible que  se pudiera comer oro, pero realmente se puede ¡Y es delicioso! debería pedir que le lleven un poco al palacio eso ayudara con ese temperamento tan feo que tiene…”

“Suficiente” El príncipe heredero suspiro después de estremecerse, sostuvo en su mano una caja y la miraba como si dudara de su existencia.

Decidiendo que era suficiente por ahora, espero con calma a que el príncipe se calmara. Alberu, satisfecho porque decidió dejar de jugar, habló.

“Que lio hicieron tus amigos en el Reino Breck”

Cale, que se había entrenado para olvidar el caos que no quería pagar, apoyó su mejilla en una mano y parpadeo sus grandes ojos.

No lo admitas y no te cobran, no lo admitas y no te cobran, no lo admitas y…  Recorría su mente como si fueran carteles luminosos dignos de Las Vegas.

“Ah, tomó el silencio como que sabes que sucedió”

Cale siguió en silencio, con la personalidad del príncipe las cosas se darían incluso si no hiciera nada. Mientras no le cobren, todo saldrá bien.

“La princesa Rosalyn es increíble, las decisiones que toma son respaldadas por la destrucción de un Gran Duque”

El corazón de la pelirroja hizo un salto mortal en su pecho. Parpadeo un poco más, fingiendo sorpresa, sin dejar que Alberu obtuviera nada de sus reacciones. 

Había vaciado muchas billeteras jugando poker, incluyendo la de sus Oppas. Esto era un juego fácil comparado con conseguir la última barra de chocolate de Choi Jun Soo.

“También renunció a su trono” Cale solo sonrió, como si la noticia no tuviera nada que ver con ella.

“Oh, sí eso es lo que ella quería, eso está bien. Me alegro por ella”

Con eso debería estar comenzar el camino de Rosalyn como maga. Cale estaba bastante feliz por ella, era algo que por el libro sabía que había deseado por bastante tiempo. A Cale le encantaba ese tipo de personalidad como la de Amiru y Rosalyn. La libertad de decisión de una basura sin ser basura.

“Oh, pero según escuche, estaba acompañada por dos personas muy fuertes.”

Los ojos de Alberu prácticamente la apuñalaban. Cale vio que a su lado había jugo preparado por Hans y tomó un sorbo. Sentía que esta era una buena forma de evitar momentos incómodos.

“¿No son sus subordinados?”

¿Choi Han y Lock? ¿Subordinados? ¿Especialmente de ella? 

Por una vez, Cale fue totalmente sincera hablando con Alberu, sin bromas o travesuras.

“No, no tengo subordinados”

Alberu frunció el ceño y se recostó en el sofá.

“Estoy seguro de que no, al parecer no serias Cale Henituse si no tuvieras un truco más”

Cale no estuvo de acuerdo, y se sintió tentada a colgar la llamada, pero el simplemente recuerdo de la placa dada por el príncipe fue suficiente para que ignorara todo.

“¿Por qué quieres la Torre Mágica?” El príncipe estaba cansado de jugar con Cale, por lo que dejó de fingir y habló directo al punto, su mano recorría la caja a su lado y dudó antes de esperar la respuesta de Cale.

“Su alteza.” Cale decidió devolver la intención de Alberu, principalmente por el dragón que la miraba como si no la conociera y pensara en enviarla al doctor más cercano. “Hay ocasiones, donde siento que tu y yo somos realmente similares.”

El príncipe heredero hizo una mueca de disgusto. 

“Que pensamiento tan horrible”

“Esa es tu parte, yo soy maravillosa” Hizo un gesto descuidado, sin importarle la mirada del príncipe. “Ambos sabemos que el Reino Roan es un reino sin nada”

El silencio llenó la habitación. Si alguien, cualquier otra persona, probablemente se desmayaría, ¿quien le dice a un príncipe que su reino es uno vacío? incluso los enemigos dejaban ese tipo de palabras para los dramáticos enfrentamientos finales, no una supuesta charla amigable.

Pero al contrario de todas las expectativas, el príncipe Alberu sonrió. Al igual que como Cale esperaba. 

¿Cómo eran esos términos de pesca? Ah, sí. Cale había dejado caer el cebo y Alberu era el pez que felizmente cayó en su trampa.

“¿No confías demasiado en mí? Podría ir al rey con tus palabras y encerrarte por herejía contra la corona”

“Por la sonrisa de su alteza, veo que compartiremos castigo, ¿las celdas son bonitas?”

“Lo son, después de todo es un palacio, ¿no?”

Alberu le siguió el juego a Cale Henituse. Después de todo, un reino sin fuerza ofensiva o defensiva fuerte, sin logros académicos importantes durante los últimos siglos y sin relevancia mundial fuera de ser particularmente terco y mantenerse ahí, sin molestar a nadie o hacer apariciones. Como un cuadro que nadie quería pero nadie llevaba a la basura. 

Mediocre, una palabra que como príncipe, Alberu absolutamente despreciaba. 

El hombre sonrió cuando vio que los pensamientos de la mujer frente a él y los suyos eran iguales. 

¿Qué si no tenían nada especial? Solo tenían que robarlos.

Especialmente porque había una presa perfecta y casi lista para ser recogida, el Reino Whipper.

“Para mí habrá una torre mágica” Cale sonrió, como si en su cabeza solo hubieran pensamientos felices e inocentes. “Y el príncipe le dará hogar a unos pobres y abandonados magos.”

Alberu se cubrió los ojos y se rio. 

Cale espero a que terminara, algo divertida por la diferencia entre el encantador príncipe que conoció en la capital y este joven adulto que se ríe sin preocupaciones frente a ella.

Cale se preguntó si alguien le creería que el príncipe Alberu arruga la nariz cuando reía.

“Te daré lo que necesites”

“Muchas gracias su alteza, como siempre, da los mejores regalos.”

Una mirada que Cale no pudo entender cruzó la cara de Alberu. Alarmada, Cale levantó una ceja, esperando.

“¿Me pregunto qué pensaría mi hermano si viera esto? Sería problemático, seguro” el príncipe recorrió con sus dedos la caja que sostenía al principio. La pelirroja lo observó, era una caja ridículamente cara, hecha de cuero y adornada con joyas rojas y blancas.

“¿Su… hermano?” Un mal presentimiento llenó el estómago de Cale, entrecerró los ojos. “¿Por qué sería eso relevante, su alteza?”

La mirada llena de conflicto del hombre en el orbe la hizo sentir incómoda, y de repente tuvo la necesidad de acabar con la llamada y vivir en feliz ignorancia.

“Bueno, está tan seguro de que aceptaras su propuesta que mandó a construir una mansión en la capital para ti, incluso tuve que evitar que enviaré esto como primer regalo.”

El silencio volvió a llenar la sala. La cara de Cale pasó de verse inocente a verse tan indiferente como podía, haciendo que Alberu fuera incapaz de analizar sus reacciones. Pero no era necesario, la confusión era tan clara que bien podía tenerlo escrito en la frente.

“¿Propuesta? ¿Regalos?” Cale soltó una risa seca y forzada mientras trataba de fingir que no entendía qué estaba sucediendo. “No entiendo a su alteza, ya que no conozco a ninguno de sus hermanos, no se de ninguna propuesta o porque me envía regalos.”

Ahora fue el turno de Alberu de verse confundido.

“¿No sabes sobre…?” Abrió la boca sorprendido. “Supongo que de algunos rumores eran ciertos”

Cale sonrió de forma forzada. “¿Rumores? Alteza, siento que hay algo que sería bueno que me dijera.”

El príncipe le sonrió de forma falsa. “Te diré si me dices porque quieres una torre mágica y cuando piensas ir.”

“Porque no tengo una, y en un mes. No se preocupe, regresare con todas las cosas buenas. ¿Cuales rumores?”

El príncipe apoyó su barbilla en sus manos cruzadas y sonrió, sintiendo un placer sádico por el próximo dolor de cabeza de la causante de su nuevo dolor de cabeza. Enserio, ¿Qué tan distraída debes de ser para no notar que dos hombres poderosos están pidiendo tu mano?

“Por supuesto, hablo del hecho que mi hermano, el príncipe Robbit, desea que seas mi cuñada-”

Antes de que pudiera decir nada más, el orbe frente a él se apagó. 

Alberu parpadeó con sorpresa, ¿se atrevió a…?

Bueno, ahora sabía con certeza de que Cale Henituse no sería su cuñada.

Sería terrible ser obligado a convivir con ella tan seguido.

 


 

Un leve toque en la puerta distrajo a Deruth y al secretario de donde estaban quemando las nuevas cartas.

Claramente, la persona que tocaba no tenía paciencia para esperar a que abrieran la puerta o permiso para entrar.

Cale Henituse estaba delante de ellos, su cara era indiferente. 

“Padre, hay algo urgente que necesito preguntarle.”

El secretario se preguntó si era su imaginación la ira que contenía esas palabras dichas con suavidad.

“¡Por supuesto, hija! ¿Hay algo que necesites?” Su jefe, quien al parecer no había notado nada malo, simplemente sonrió y asintió, esperando ansiosamente la respuesta de la única pelirroja en la casa Henituse.

“Ah, debe ser una tontería molestarlo con esto a padre, solamente que alguien me comente un rumor y vengo a discutirlo con usted.” La primogénita descartó la importancia de lo que ella quería hablar, pero el secretario pudo notar la vena que palpitaba con tensión e ira y sabiamente se escondió detrás de los muebles de la oficina. “Después de todo, no es posible que el príncipe Robbit, quien ya está casado y con rumores de que está esperando un hijo, haya escrito pidiendo mi mano”

El conde se pone pálido y se queda en silencio. El secretario se cubre la cabeza con un cojín y espera que la señorita no lance nada importante en su ira.

“No es posible, ¿cierto?” Se ríe. "No solo porque es realeza, sino porque me estaría pidiendo no ser su esposa, sino que sea su concubina.”

El silencio volvió a ser su respuesta.

“¿Quien le enviaría a la primogénita de un conde conocido como neutral una carta pidiendo que sea su concubina? Especialmente una con mi reputación, es imposible”

Esta vez no fue el silencio sino una carta que el conde le mostró. Cale la recibió en silencio.

Saludos, Conde Henituse.  

Debe de haber algún problema con el sistema de correo del condado, ya que mis cartas siguen sin recibir contestación. Sin embargo, mi sincero amor y aprecio por su hija es lo suficiente para que escriba carta tras carta hasta que acepte mi propuesta.

Otra vez, insisto en que recapacite y me conceda el privilegio de tener a Cale Henituse como mi única concubina amada. Aunque lamentablemente estoy casado y no puedo darle ese honor, prometo que no permitiré que sufra, ya que la protegerá de todo, incluyendo mi esposa y a mis suegros.

No solo sería el mayor honor para su hija, Cale Henituse, ser mi concubina incluso con su infame reputación, sino que también aceptaré nombrar como mi hijo y primogénito al niño ilegítimo que la acompaña a todas partes. Por supuesto, también será altamente recompensado con el título de duque cuando sea rey y montañas de oro se le otorgaran como…

Cale rompió en pedazos la carta y tiró los pedazos que quedaban al fuego, observando con satisfacción cómo se quedaban.

“Si vuelve a enviar una carta…” Respiro y habló sin mirar a nadie. “Avísame” 

Deruth asintió y permitió que saliera sin decir nada más.

El secretario sólo pudo agradecer que no se lanzaron objetos.

Cale desde ese momento decidió vigilar con cuidado al príncipe.

Llegado a ser el caso, si la familia real no podía ponerle una correa a este perro callejero, ella lo haría por ellos.

Por supuesto, no era un favor, por lo que tendría que cobrarles. 

Ya que tenía que trabajar, podría aprovechar y encargarse del asunto en el Reino Whipper y La Jungla.

 


 

Choi Han caminó tan lento como pudo, y debido a que el miedo era lo que hacía que se moviera, corría a una velocidad que a la mayoria de sirvientes con las que se cruzo en su camino le parecía que era un borrón negro.

Choi Han lo lamentaba un poco, incluso si estas personas nunca habían sido realmente amigables con el (como invitado de Cale-nim al parecer era sospechoso hasta que se demostrara la contrario), todavía eran personas que trabajaban para la familia de Cale-nim y merecían un poco más del respeto que normalmente le daba a personas que desconfiaban de él.

Pero sinceramente, era imposible para él bajar la velocidad, y sinceramente, ¿Qué importaba que se asustarán cuando Cale-nim al parecer había sufrido mientras estaba lejos de ella?

No, Choi Han no podía esperar. 

Era como pedir que la historia se repitiera.

Por lo que corría hasta que vio la mansión y cuando la vio no se preocupó por los modales y escaló hasta la terraza de Cale-nim, que como siempre a esta hora estaba abierta para que los niños pudieran merendar afuera.

Un salto digno de las olimpiadas después, y Choi Han estaba viendo la cara de sorpresa de dos niños gatos y un dragón, que tenían las caras llenas de pastel.

“Hola” On fue la primera en salir de su sorpresa y simplemente lo saludo, como si fuera algo normal de presenciar.

“¡Choi Han!” Hong grito como saludo, alegre de ver a la persona que había llegado a ver como el amigo cercano de su mamá.

“Es bueno, últimamente he estado aburrido.” El dragón simplemente siguió comiendo después de honrar al humano con una mirada orgullosa.

El coreano le sonrió, acercándose para poder acariciar los cabellos cuidadosamente peinados de los niños (probablemente por Cale, conociendo lo mimados que eran estos niños) y la cabeza escamosa del dragón negro. 

Los saludo antes de tocar la puerta que conectaba con la habitación. “Cale-nim, he regresado.” Espero por unos momentos antes de volver a tocar. Normalmente, al no recibir respuesta, se iría para no incomodar a la pelirroja, consciente de lo mucho que amaba la noble su privacidad y su tiempo personal. 

En esta ocasión Cale-nim deberá perdonar su comportamiento, pero una carta ya arrugada de las muchas veces que lo había leído parecía ser mil veces más pesada de lo que realmente era y había hecho que Lock y a Rosalyn caminaron sin nada más que el descanso necesario para poder asegurarse de que todo estuviera bien.

Movió la cortina y se asomo con cuidado, sin embargo, la cama de Cale-nim, quien usualmente tomaba su siesta de la tarde ahí, estaba vacía de su dueña. 

Una breve mirada le mostró dónde estaba.

Acostada y acurrucada en un sofá, con el cabello rojo extendido en numerosos cojines que habían sido comprados con ese único propósito y con una manta hundida debajo de la barbilla.

Choi Han se permitió un segundo donde admiro a Cale-nim. 

Si él era un hábil (de los mejores, de hecho) espadachín, Cale-nim tenía el talento de parecer digna de un drama de personas exageradamente bellas todo el tiempo, realmente era una arma letal cuando estabas acostumbrado a bestias o personas normales y luego estabas de repente con una modelo.

Le divirtió el pensamiento de cómo reaccionarían las personas en Corea a alguien como ella.

Probablemente se volvería famosa incluso sin intentarlo. 

Se agachó y con respeto revisó rápidamente a Cale. Comprobó que no había heridas  y que su sueño era pacifio antes de suspirar aliviado.

“He regresado, Cale-nim.” Susurró y dejó frente a ella una caja antes de salir donde estaban los niños, dispuesto a esperar una explicación de Cale, pero no había razón para no tratar de escuchar información de los niños.

Segundos después de que saliera, Cale abrió los ojos y miró con curiosidad la caja delante de ella.

Se sentía nerviosa, recordando la caja con una tiara llena de diamantes y rubíes que le había enviado el príncipe Alberu en nombre de su hermano y que ahora estaba en el fondo de su armario… en el ático.

Estiró su mano y abrió la caja.

Una simple pulsera de metal, con una piedra verde redonda en el medio. Podía notar que era barata  probablemente hecha a mano.

Había otras tres más pequeñas con una piedra negra, una roja y una plateada.

Cale suspiro pero aprecio el regalo de Choi Han, quien seguramente había traído esto debido a los comentarios de los niños de regalos.

Poniéndose la manilla que contrataba con las joyas que tenía puesto, admiro en silencio la diferencia entre ellas

Tenía puesta una pulsera hecha de diamantes en una hilera de flores y sin embargo la simple piedra verde (que Cale reconoció de verla alrededor del camino en su viaje) se veía más encantadora para ella.

Suspiro y guardo con cuidado las otras pulseras y se volvió a dormir.

Estaba cansada de los hombres, incluso si eran diferentes formas de cansancio.

 


 

“¡Cale-nim!” Choi Han se apresuró a la noble sentada en el sofá que parpadeaba el sueño de sus ojos de su siesta de 6 horas.

“Hola Choi Han” Saludo la noble sin mirar la suavidad y cariño que parpadeaban en los ojos del hombre.

“He regresado, Cale-nim” Se acercó a la noble y tomó su mano como la condesa le había enseñado.

Un beso en el dorso de su mano como muestra de devoción y presionar su frente con su mano como muestra de su compromiso a su juramento.

Se alegró cuando vio que la manilla que había hecho en el camino como distracción ya estaba en la muñeca de Cale. Le quedaba algo grande pero no parecía que fuera a caerse pronto.

La noble tarareo con indiferencia y simplemente descansó en el sofá sin preocuparse del estado de su cabello o si había saliva en su cara.

“Cale-nim” Choi Han no era de las personas que se andaban con rodeos, prefiere solucionar lo más pronto que podía sus problemas y no dejar que nublaran sus pensamientos. Y la carta que había sido enviada por Beacrox era algo que había hecho que quisiera abandonar a Rosalyn y Lock para llegar a su lado como su caballero. “¿Qué sucedió cuando estuvieron en el territorio Ubarr?”

Los ojos de Cale parpadearon y el sueño se evaporó por impasibilidad. Su mano que seguía en la del hombro se contrajo en un puño antes de que se obligara a relajarse. 

Cale lo miró, los ojos sinceros y puros del espadachín, la forma en que su mano la sostenía con delicadeza y no impedia que se retirara cuando quisiera, las ojeras de sus ojos y la leve palidez que debía de venir de obligarse a correr.

Contuvo el impulso de suspirar, con un apretón reconfortante en su mano permitió que el hombre viera un poco más de lo que le permitiría en otra situación.

Dejó que viera la pesadez de sus extremidades y que viera la leve ira que tenía desde el momento que leyó la carta. Pero también la tranquilidad que había ante este nuevo perro que había llegado y su seguridad de que podía lidiar con todo.

“Solo recuerdos, nada de qué preocuparse”. Aseguró. “En todo caso, no hay nada que se pueda cambiar ni nada por lo que molestarse, puedes calmarte.”

Choi Han frunció el ceño pero se relajó aún más cuando vio que realmente no había nada que la lastimara, parecía que era como el cansancio de cuando veía a los niños jugar en los árboles viendo quién podía saltar más lejos.

Nada que realmente afectara su salud.

“Me alegro, Cale-nim”. Sonrisa encantadora e hizo una reverencia antes de retirarse de la habitación. Cerró la puerta aun manteniendo su sonrisa.

Apenas se cerró la puerta la sonrisa cayó y sin notar las miradas asustadas de los sirvientes camino donde sabía que estaría el chef.

Pateó la puerta de la cocina que era exclusiva del chef personal de Cale y se lanzó a atacar a Beacrox.

Pronto el sonido de la espada y los cuchillos chocando los unos contra los otros inundó la habitación y ambos hombres pelearon.

Ambos sabían que el otro no había hecho nada realmente mal, o al menos nada para lo que lucharan. Simplemente aprovecharon para liberar la tensión que tenían en uno y el otro.

¿Qué importaba incluso si se lastimaban? No era como si les importara nada más que tal vez Cale se entristecerá por el otro.

Pasaron minutos, que se convirtieron en horas donde ambos pelean sin parar. 

Choi Han y Beacrox desviaba

Beacrox trataría de apuñalarlo y Choi Han lo esquivaba.

Sin que ninguno de los dos tuviera que decir algo, gruñen y se dejan de atacar, conscientes del desorden de la cocina y cómo eso podría retrasar la cena de Cale y los niños. Se enojaron con la idea y de mala gana organizaron todo.

Beacrox siguió tratando de apuñalar a Choi Han, pero esta vez solo porque pondría cosas donde no debía.

“¿Qué quieres saber?” Beacrox rompió el silencio.

Ninguno de los dos se miró, ambos concentrados en su tarea, pero conscientes del otro.

“De ti nada” Gruño Choi Han, miro entre sus manos los cubiertos que se habían caído y por lo tanto necesitaban limpieza, incluso si el suelo de la cocina estaba más limpio que la mayoría de las mesas de las casas. “Esperare a que Cal-nim decida contármelo” Estrego con ira un cubierto que brillaba por lo pulido que estaba.

Beacrox, que ahora estaba cortando un filete, lo miro de reojo.

“Eso podría ser nunca”

“... Esta bien de todas formas, simplemente que tengo que asegurarme que nada malo vuelva a suceder”

Movió un poco la cabeza y el cuchillo de mantequilla rozó su mejilla y se clavó en la pared.

“No te apruebo bestia, pero no eres la peor de todas las que hay merodeando alrededor”

Choi Han sonrió, con esa misma sonrisa que le daba a todos lo que acababa de conocer y tenía que ser amable.

“No necesito que me apruebes, porque Cale-nim ya lo hizo”

Beacrox estuvo tentado a enviar otro cuchillo hasta que recordó el desperdicio absoluto que era en este tipo. Condimento la carne con enojo.

“¡Oh! ¡Es bueno que ambos estén aquí!” Hans entró sin notar la tensión en el ambiente. “Pronto volveremos a viajar, por lo que debemos empacar otra vez.” Prácticamente saltaba en el camino a donde estaba el té de limón favorito de la señorita y empezó a prepararlo. “Pronto iremos a el pueblo Harris” Comentó sin notar la tensión de las dos de los otros dos hombres. “¡Tan emocionante! Después de todas las remodelaciones que la señorita ha planeado para los niños será un pueblo encantador”

Choi Han se giró para verlo, y probablemente sintiendo la amenaza del espadachín, habló como consolándolo. “No te preocupes, el cementerio planeado por la señorita será hermoso y respetuoso. Todo lleno de flores, árboles y tumbas con los nombres de todos los que aparecen en el último censo que hicimos, y si falta uno puedes decirnos para que estén todos en el mismo lugar.”

“... ¿Cementerio?” Choi Han estaba completamente rígido por la sorpresa.

“Si, fue lo primero que mencionó la señorita apenas bajó del carruaje, quería que antes de reconstruir todas las personas en el pueblo tuvieran un lugar adecuado y pidió que un arquitecto diseñara y vigilará la construcción para que todo saliera a la perfección.” Continuó hablando, ahora totalmente nervioso e incapaz de parar. “Incluso le mencionó a los gatos que quería que fueras la primera persona en llevar a Lock a conocer su nuevo hogar”

“... Eso es bueno”

 Choi Han regresó a lavar los cubiertos y sonrió en secreto

 


 

“Fue… muy extraño, realmente extraño, y desgarrador de presenciar” Un soldado le susurro al caballero de la señorita, era un informe que había estado preparando desde que noto que el joven espadachín querría conocer todos los detalles del infame encuentro entre el extraño del Reino Whipper y Cale Henituse.

Desde el momento que se enteró que el grupo había llegado había buscado la oportunidad de encontrarse y hablar con ellos antes que nadie más.

“Realmente lo fue, casi ni podía creer que era la señorita que lloraba de esa forma, como si todo lo que era apreciado por ella hubiera sido arrancado” Otro soldado, que había captado lo que quería hacer el primero continuó.

Oye, que avanzar su carrera como soldado era difícil en estado de paz, acercarse al favorecido caballero (evidenciado por la sutil riqueza de su ropa y el cuero firme pero cómodo de sus botas)y los amigos de la favorecida primogénita del conde. No es que recibieran poco o equipos de segunda… pero esas botas se veían muy cómodas.

“Cuando pudimos llegar estaba rodeada llorando dentro de su escudo rodeada de niños que le gruñían al hombre” Uno de los soldados habló con grandes gestos. “No fue hasta que llegue el hijo de Ron, Beacrox, que logró calmarse”

“Y el hombre fue encarcelado”

“Pero escapó en medio de la noche”

“Y ahora nadie conoce la razón detrás del ataque de la señorita y todos temen preguntar”

“El duque lo prohibió, amenazó con enviarnos al ejército de los Stans si abrimos la boca”

“Y nadie quiere ser parte del ejército de esa familia, o tienes mucho éxito o mueres rápidamente.”

Rosalyn, que escuchaba, pensó con cuidado todo antes de preguntar.

“¿Cuál era su nombre?”

“Bob” El segundo soldado fue el primero en contestar.

El trío se miró por unos segundos, con el nombre y la descripción general pegada en su cabeza. 

Si ese tal Bob volvía a aparecer, esta vez estarían preparados.

 

Chapter Text

 

Cale miró al grupo de niños lobos, con mejillas regordetas cubiertas con vendajes que corrían alrededor del patio que daba a su balcón.  Estaba confundida del porque estaban aquí incluso si tenían un pueblo en proceso de construcción solo para ellos (Cale de hecho, había pasado horas discutiendo los pros y los contra de ciertos de materiales seguros pero resistentes, por lo que realmente esperaba que les gustara), pero no tenía la voluntad de hacerlos regresar cuando el viaje era largo y habían regresado tan felices..

Era más problema mandarlos de regreso en comparación a dejar que Beacrox y Hans los cuidaran, además tendrían a Camila y Diana como ayuda.

Distraída como estaba, casi no escucho cuando tocaron la puerta de la terraza. 

“Señorita Cale.” Diana estaba en la puerta, tenía un vestido blanco que estaba medio segura de que era uno de los que había creado en la capital con la ropa de On y Hong.

Extraño, estaba segura que eran los que habían elegido para los viajes.

Cale estaba recostada en el sofá, un libro abierto en su mano, pero cualquiera podía ver que estaba mirando a los niños que jugaban. La noble simplemente asintió y volvió a leer, dejando que se sentara donde quisiera.

Diana, que ahora estaba acostumbrada a este tipo de tratamiento, sonrió y se sentó a su lado. Pareció dudar unos segundos, abriendo y cerrando la boca como si no supiera cómo empezar.

“Señorita Cale” Diana jugó con  sus dedos. Cale la miró por encima de su libro, esperando. “Estoy muy agradecida con todo lo que ha hecho por mí hasta ahora.”

Qué manera tan aterradora de iniciar una conversación. Pensó Cale, dejó su libro en sus piernas y mirándola fijamente.

“Me encanta estar con todos, incluso los sirvientes son amables conmigo, sin que tengan que serlo”  Diana continuo, también miro a los niños que jugaban.

En los hermanos gatos que estaban en un árbol, mirando con ojos astutos a los niños que los buscaban.

Los lobos que prácticamente levantaban rocas y pedazos de tierra buscando.

En el dragón negro que creaba mas rocas con su magia y esperando a que se dieran cuenta.

En Cale que probablemente había gastado más en un día en ella que sus supuestos padres en todo sus años juntos.

“Sé que no es correcto irme sin pagar. ¡Solo necesito algo de tiempo! ¡Lo pagaré todo!” Casi grito y sujetó la mano de la pelirroja, tratando de mostrar su sinceridad. “Solo que… quiero irme, hay algo que quiero hacer, ahora que tengo la oportunidad”

“No” Cale la interrumpió antes de que pudiera decir más. 

Diana inclinó la cabeza en silencio, pero aceptó la orden de Cale. ¿Cómo podría decirle que no a la persona que la salvó de un destino que ella creía peor que la muerte? Comida, ropa, libertad, seguridad.

Todo eso se lo había dado Cale, era imposible decirle que no entonces.

“Como di-” Cale la interrumpió antes de que más ideas raras se pudieran formar.

“No es necesario que me pagues, no lo hice por eso, lo hice por que lo deseaba, no me debes nada por mis caprichos.” Hizo un gesto indiferente, como si no fuera nada. “Otro capricho es que no quiero preocuparme por ti después, te daré dinero y veré si hay algún caballero o soldado que desee acompañarte” Diana abrió la boca, pero Cale la ignoró mientras se levantaba para organizar todo. “Si quieres mi permiso para irte, esas son mis únicas condiciones, por supuesto, no es que lo necesites, puedes irte sin eso. Pero espero que sigas mis caprichos.”

Diana solo pudo mirar con admiración mientras veía a la noble irse sin esperar su respuesta. 

Como se esperaba de la señorita Cale.

 


 

Cale le dejó el mensaje a Hans para que solucionara todo lo necesario para que Diana viajará con seguridad, ordenando que lo hiciera para que fuera cómodo pero no lujosa, para no atraer bandidos cuando no tuviera a los soldados para protegerla.

Suspiro en su camino al comedor. 

Incluso una hija rica como ella estaba sufriendo con todas estas nuevas personas y proyectos.

Por supuesto, todo se solucionaría pronto gracias a la amabilidad del príncipe heredero. 

Se sentó en la mesa, y cuando vio que toda la familia estaba alrededor decidió que era un buen momento para informarles a todos sobre su próximo viaje, sin necesidad de que la persiguieran durante sus siestas por respuestas, ya que estarían juntos.

“Visitaré el Reino Whipper pronto” 

Cale estaba contenta con su explicación. Clara y directa al punto, sin confusiones.

Lily, que había agarrado su cuchara, parecía contradecir ese pensamiento dada la forma en que había dejado caer la cuchara al suelo.

“Mi maestro dijo-” Miro sin entender su plato y murmuraba, como si fueran sus pensamientos y no algo destinado a que los demás escucharan “-Que el Reino Whipper da mucho miedo en este momento y la gente muere todo los días. Los nobles tienen que esconderse e incluso es difícil comer comida deliciosa. ¡Ni siquiera puedes dormir en paz! ¡Eso es lo que dijo mi maestro!” Abrió los ojos como si tuviera miedo.

Para alguien como Lily, la idea de no tener comida deliciosa y una buena cama era aterradora, acostumbrada a los lujos sin fin que daba el condado.

“No tienes permitido hacer eso.” El conde Deruth interrumpió a Lily. Fruncía el ceño, obviamente enojado a la confusión de Cale.

¿No había el príncipe heredero ya aclarado todos este tema con el conde? 

“Padre, es una orden de su alteza, el príncipe heredero”

“No importa”

El ceño en su cara era tan severo que era extraño de solo verlo para Cale, que estaba acostumbrada a su amabilidad. Basen a su lado estaba rígido y también se veía enojado.

“No creo que esto sea una decisión inteligente, Noona.” Hablo cuando noto la mirada de Cale. “Como dijo Lily, los nobles apenas pueden comer bien y no pueden dormir en paz. Noona, esas son tus dos cosas favoritas.”

Bueno, cuando lo ponían de esa forma, era realmente difícil negarlo.

Algo asustada por estas reacciones inesperadas, miró a la única persona que estaba calmada. La condesa Violan seguía comiendo, de vez en cuando miraba a las demás personas en la familia, pero además de eso, parecía no tener ninguna otra opinión.

“¿Es esta tu propia decisión? ¿Sin presión o persuasión de la realeza?”

“Si. Quiero ir.”

“Cale”

“¿Si?”

Violan paró de comer y miró fijamente a la única pelirroja en el comedor. 

“¿Conoces los peligros? ¿el hambre, la violencia y los horrores que tendrás que ver?”

“Si”

Por supuesto, esto no era nada por lo que temer, ya que tendría a Choi Han, el dragón negro, Rosalyn, Lock y Beacrox. Además, tendría a Hilsman y los 10 niños lobos con ella. 

Si alguien más lo viera, pensaría que iba a la guerra.

Violan parecía pensar varios segundos antes de asentir.

“Cale, solo tienes que recordar. Siempre estoy preocupada por ti, mi hija. Todos siempre nos preocupamos por ti. Sin embargo.” La mirada seria cambió a una amenazadora. “No nos importa el reino en absoluto.”

“Ejem, esposa, necesitamos un reino seguro para nuestra familia esté segura”

Violan ignoro su tos falsa.

“Si esta es tu propia decisión y estás segura de lo que podría suceder respóndeme, ¿esta es tu propia decisión?”

Cale no dudó y respondió de inmediato.

“Soy una tortuga dorada.” Repitió las palabras del conde.

Protegemos cualquier cosa y todo con nuestro caparazón. Sin embargo, lo más importante es protegernos.

“Como una tortuga, mi seguridad es una prioridad. Soy una Henituse después de todo.”

La familia alrededor de la mesa respiro y todos la miraron con sorpresa. El conde sonrió con ojos algo llorosos.

“Por supuesto, eres una Henituse después de todo.” Violan apretó la mano de su esposa y Basen  Lily se miraron emocionados.

Cale no noto la repentina celebración de la familia y empezó a comer, sin preocuparse por la forma en que todos parecían felices sin razón.

Beacrox había preparado Bistec, delicioso.

Sin que lo notaran, los condes compartieron una mirada, ambos conscientes de la investigación sobre el príncipe heredero que tendrían que hacer.

Después de terminar de comer, Cale se levantó de la mesa y salió después de una breve despedida al comedor en general. Detrás de ella, una persona corría, algo extraño ya que iba en contra de la etiqueta de los nobles.

“¿Basen? ¿Lily?” Que extraño, incluso si ella como hermana mayor era basura, sus hermanos nunca habían roto la etiqueta, al menos cerca de ella.

“Noona, ¿debes ir?” Basen se acercó a ella y le preguntó. Lily se aferró a su manga y la miró con ojos suplicantes, pidiéndole que no se fuera.

“Si.” Por supuesto, era necesario para preparar su futura vida como una holgazana millonaria, destinada a comer y dormir sin preocupaciones. “Ambos no necesitan preocuparse por eso, Deberían de concentrarse en sus estudios y capacitaciones. Puedo irme tranquila ya que ustedes dos están aquí para cuidar todo.”

Con Basen siendo el futuro conde y con Lily como su oficial al mando del ejército, estaría feliz y tranquila sabiendo que ellos dos se apoyarían el uno al otro y no se enfrentarían como en una novela de ricos.

Con delicadeza, se separó de ellos y se fue a preparar las cosas.

“Traeré regalos del Reino Whipper”

Se fue, ignorante de la mirada entre los dos hermanos y de la decisión que ellos dos tomaron.

 


 

“Juró volver y pagaré todo lo que has hecho por mi” Diana apretó entre sus manos el bolso llenos de todo lo que podía pensar que podría necesitar.

Detrás de ella, un caballero esperaba con calma, el largo pelo café atado en una cola alta. Ella también sostenía una bolsa, aunque considerablemente más grande que la Diana.

La pelirroja espero con calma con los brazos cruzados.

“No necesitas pagarme, simplemente vuelve y si necesitas algo envía una carta” Después de decir eso, la noble se alejó, probablemente regresando a su cuarto para observar el paisaje.

Sin darse cuenta, dejó atrás a una adolescente decidida a regresar y pagar sus deudas. Monetarias o no.

“Solo espera, señorita” Prometió en voz baja “Volveré pronto con él y podremos seguir viviendo todos juntos”

 


 

Cale se paró delante del barco, miraba con envidia los pantalones elegantes que Amiru estaba utilizando y volvía a ver su vestido sencillo, pero de todas formas un vestido.

“Señorita Cale.” La pelirroja levantó la mirada de los pantalones (por una vez, quería que regresara Ron, los pantalones de su talla eran algo que se utilizaba tan poco que no había encontrado de su talla y la modistas no habían podido tenerlos listos antes del viaje, especialmente porque tenían órdenes previas).

“Señorita Amiru”

Amiru observó a Cale, notando la piel brillante y las mejillas rosadas. Todo indicaba que estaba bien de salud física y mental.

Bueno, ella siempre lo había parecido, pero luego tuvo un ataque de pánico. 

Teniendo la opción, Amiru le gustaría preguntarle, acercarse y tratar de entender a esta persona que siempre parecía tan lejana de ella. Tenía que ser algo realmente serio, para que Eric rechazara la sola mención de decirle.

Para ella, que había pensado que eran mejores amigos, saber que Eric tenía algo así como una doble vida era sorprendente.

Detrás de Cale había un grupo de personas, resaltando entre todos ellos estaba el grosero chef de la otra vez.

Estaba mirándola con ojos amenazantes. Amiru oculto una mueca.

“Señorita Cale, espero volver a verla pronto, sana y salva, sin lastimarse en esta ocasión.”

“Espero lo mismo”

La pelirroja se veía tranquila, como si fuera un paseo por el jardín y no un viaje a un reino en guerra.

Viendo a esta mimada y hermosa noble, Amiru resistió el impulso de decir algo que pudiera causarle problemas. El príncipe Alberu era inteligente, no pondría en riesgo a la pelirroja… al menos eso esperaba.

“No entiendo porque su alteza te enviara a ese peligroso lugar cuando acabas de terminar tu recuperación. Sin embargo, llego a entender porque su alteza confía en ti.”

Cale Henituse había demostrado una y otra vez ser más de lo que parecía, salvando a las personas sin pensar y demostrando que era una persona sinceramente altruista.

“¿De verdad? No estoy segura. No parece confiar mucho en mí.”

E inconsciente de su encanto, de verdad ¿Cómo había confundido a esta persona con alguien inútil o con malas intenciones? Parecía que prefería estar en su casa con una bebida caliente a socializar o atacar a alguien. 

Le daba ganas a Amiru de protegerla.

“¡Por supuesto! Señorita Cale, si sirve para algo, confío en ti”

La pelirroja miró a un lado con timidez, aunque su cara era indiferente su vergüenza era delatada por el pequeño sonrojo en sus mejillas.

“Muchas gracias, señorita Amiru”

Detrás de la pelirroja, el chef, Beacrox, la miró con ojos entrecerrados, Amiru, que ahora estaba al lado de Cale y no al frente de ella, se permitió girar y devolver la mirada amenazadora.

“Voy a irme ahora, señorita Amiru” la voz de la otra mujer la distrajo de la competencia de miradas. Amiru giro con una sonrisa nerviosa.

“Por supuesto, hasta luego señorita Cale, que tenga un viaje y regreso seguro.”

La imagen de Cale, sonriendo con suavidad como despedida mientras empujaba su pelo hacia un delicado hombro con un océano tranquilo como fondo le pareció encantadora.

Cale subió la rampa del barco y rápidamente estaba acompañada por un hombre de cabello negro, una mujer con cabello rojo y un adolescente realmente alto. Dos gatos que temblaban le fueron entregados a sus brazos, haciendo que los abrazara y susurrara lo que Amiru sospechaba que eran palabras de consuelo.

“Sigo sin confiar en ti” El chef, Beacrox, se acerco y hablo.

Como una respuesta natural, entrecerró sus ojos, tratándose de verse tan peligrosa como él.

“Que bueno que no es tu opinión la que importa”

Insultado, el hombro frunció aún más el ceño, mirándola como si no supiera cómo debería de reaccionar ante esta persona. 

Apretó los dientes y a regañadientes perdió la competencia de miradas para acercarse al barco.

“Ten un buen viaje” de mala gana, Amiru se despidió.

El chef la miró de reojo y caminó sin decir nada.

“Que grosero” Refunfuño Amiru antes de girar a donde estaban los caballeros esperándola.

“¿Quién es él?” Un caballero, que antes de servirla había sido uno de los mejores amigos de su madre, le preguntó.

“El chef de la señorita Cale” se quejo, “son como hermanos, por lo que debes respetarlo si no quieres ofenderla”

El viejo caballero tarareo, miró otra vez al barco donde pudo ver al joven hombre rodeado de niños, con uno en sus brazos (que había llegado escalando, juzgando al de su espalda). Notando su mirada, el hombre apartó sus ojos de donde había estado viéndolos irse.

“Creo, señorita” se rio entre dientes, sin importarle la mirada de confusión de la noble, “que su deseo de ser como hermanas con la señorita Henituse es más probable de lo que creo”

Ignorando las preguntas confundidas de la niña que había ayudado a criar, el caballero disfruto la idea de tener un nuevo chisme para compartir en la hora del té con su vieja amiga. 

 


 

Era tarde en la noche, Cale estaba de pie en la cubierta levemente iluminada por múltiples orbes mágicos.

Miraba fijamente el cielo.

Estaba lleno de estrellas y la luna llena parecía increíblemente brillante en la oscuridad y contra la negrura del paisaje.

Si miraba abajo seria incapaz de distinguir nada, el mar completamente negro y solo sabia que estaba en el porque lo podía oír.

Era escalofriante, había pocas que Cale odiara como la oscuridad total. Los orbes apenas le brindaban consuelo.

Sin embargo, Cale podía admitir que las estrellas eran hermosas.

Las miro y trato de conectarlas, ¿serían las mismas constelaciones que en Corea? ¿tendrían también historias detrás de ellas? ¿en algún momento Kim Rok Soo y Cale Henituse miraron el mismo cielo sin saberlo? ¿Su mundo original y este nuevo mundo estaban conectados por cosas tan lejanas?

Se apoyó contra la barandilla, miraba con engañosa calma el océano.

“Humana” La voz del dragón negro la saco de sus pensamientos. Se había revelado y estaba precariamente sentado en la barandilla, si no supiera que puede volar, Cale se preocuparía, cómo era, simplemente acarició las escamas de la cabeza.

Le divertía que contra el fondo del océano en la noche el dragón desaparecía sino fueran por sus ojos azules.

“¿Qué?”

“Me preguntaba…” El dragón dudo, su pequeña cara tenía una mueca como si tuviera demasiado que decir y no tenía las palabras correctas. “¿Estás pensando en un nombre al azar?”

“¿De qué estás hablando?”

Sus palabras solo parecían preocupar al dragón.

“Pareces ser alguien que elegiría un nombre como Dragún o una variación de la palabra negro”

“Ah, ¿tu nombre?”

Cale puso una cara seria, mirando al preocupado dragón de cuatro años como si su vida dependiera de la respuesta del niño.

“¿No te gustan esos nombres?” El dragón negro nunca había visto a Cale tan seria. Abrió los ojos con pánico y respondió con urgencia.

“¡No! ¡Estoy bien con cualquier nombre! ¡Cualquier cosa estará bien siempre que me des un nombre! !¡No te preocupes!”

Cale sonrió y sostuvo al dragón negro, guio con cuidado su cara a su cuello y se permitió pensar en otra vida.

Era algo increíble, ya que pensaba que nunca tendría esta oportunidad.

Incluso en Corea, donde había tantos huérfanos y madres que perdieron a sus hijos y que se unieron para llenar ese vacío.

Incluso cuando le había dicho que eso la ayudaría a sanar, no fue capaz de ver a ninguno de la forma en que veía a estos niños que llegaron a su vida de la nada.

Ninguno de esos niños eran sus hijos, y ninguno podía llenar ese hueco que pensó que sería eterno.

Estos tres niños se habían acercado a ella y se habían robado su corazón.

Le habían dado la oportunidad de ser mamá, ninguno de los tres era su bebe perdido y no llenan ese hueco que dejó.

Pero eran sus hijos, sus hijos que no tenían su sangre pero sin saberlo un día tenían su sonrisa.

Por eso había pasado mucho tiempo pensando en un nombre.

¿Cómo podía no hacerlo? Era su oportunidad de hacerlo, pocas personas sabían como ella la importancia de un nombre, por eso había pasado horas mirando su cara y pensando en algo que le quedara.

Un nombre que le diera fuerzas cuando Cale no estuviera.

Que llevara sus deseos para su futuro.

Que dijera en pocas palabras lo que para Cale representaba el niño en sus brazos.

“Me alegro” Le susurro, observando con cariño las alas que revoloteaban con nervios. “Raon, On y Hong se habrían puestos tristes si hubieran escuchado lo que dijiste”

El dragón en sus brazos, Raon, se tenso y salió volando para poder mirarla a la cara.

“...Humana, ¿Qué acabas de decir?”

“Tu nombre es Raon” 

Raon, que en coreano puro significaba alegre.

Una palabra que hablaba de la felicidad que le deseaba a su hijo y que él mismo le había dado.

“Y tu apellido es Miru”

Miru, coreano puro para dragón.

Dragón alegre, había pocas cosas que representaran tan bien a su hijo como esas dos palabras.

Valía la pena la posible sospecha de Choi Han para darle ese nombre a Raon.

Cale le sonreía con amor, era la sonrisa y mirada que daba cuando pensaba que nadie la veía (los niños siempre veían, siempre la devolvieron).

“Se me ocurrió ese nombre con la esperanza de que seas feliz y que vivas una buena vida”

“... ¿Qué significa?”

Cale tocó con un dedo la nariz respingona de Raon.

“Tu” Eran palabras que no existían en este mundo antes de Raon, solo significaba una cosa en este mundo y probablemente seguirá siendo así en el futuro. “Son palabras para ti, son y serán solo tuyas”

“... ¿Solo para mí?”  El dragón murmuró antes de apartar la mano de Cale y envolverse alrededor de su cuello como la bufanda más tierna en dos mundos. “Supongo que lo usare, ya que has pensado tanto en él.”

“Mm, gracias Raon”

La sonrisa de niño le hacía cosquillas.

“Soy el gran y poderoso Raon Miru”

“Si, Raon”

“Exacto. Soy Raon”

Ambos miraron el cielo, recordando la noche cuando se conocieron, una noche igual a este cuando lo habían sacado de la cueva. Era un momento que nunca olvidaría.

Igual que este.

“Gracias, mamá”

“... ¿Qué?” 

“Humana, ¿Cómo es que no puedes entender a la primera?”

“Aigo, ¿Por qué no lo dices una vez más para esta débil humana?”

Cale tocó la cabeza de Raon, quien escapó de ella volando a su alrededor.

“No. ¡Realmente, de verdad, absolutamente no lo haré! ¡Humana débil! ¡Eres tan débil que tienes que entrar antes de que te resfríes!”

Cale asintió con seriedad, conteniendo su sonrisa cuando vio como Raon movía la cola de un lado a otro como On y Hong.

“Creo que será difícil volver a entrar” Sorprendido por el cambio de humor de Raon, Cale siguió su mirada,

El agua oscura se partió mientras una gran existencia se mostraba lentamente. 

Era una ballena.

“¡Cale-nim!” Pasos rápidos se escucharon desde los cuartos antes de que Choi Han apareciera a toda velocidad. Examinaba con sospecha la ballena que se asomaba, tenía una mano en su espada mientras estaba de pie en frente de Cale. Se giró para preguntarle algo a la noble.

Se sorprendió de ver una pelirroja mirándolo con molestia y que le hacía señas de que se fuera. Raon se burló de Choi Han.

“No son enemigos”

“¿Qué?”

Cale se asomo desde el hombro del cachorro protector frente a ella.

Pudo ver a las tres ballenas que miraban el barco antes de saltar y transformarse en humanos en la cubierta del barco.

“Le presento mis saludos al Rey Ballena” Saludo a la más grande de los tres, la ballena jorobada, el Rey Ballena.

 


 

El Rey Ballena, Shickler, miraba a Cale que sonreía con educación.

Compartió una mirada con su hija, que asintió con la cabeza. 

Así que esta era no solo la mujer que salvó a su hijo, sino que también era la persona que había dejado a su hijo suspirando y mirando la lejanía con añoranza. Con eso en mente, no solo vio a una posible aliada, sino que también la juzgaba como posible nuera.

Aunque estaba sorprendida por su apariencia, no parecía increíblemente atraída por ninguno de ellos, ni los miraba con codicia o lujuria. Un punto a su favor.

Y juzgando por el barco y con tantos años siendo rey en los océanos conocía miles de barcos que se diferenciaban entre sí. Este, por mucho, parecía uno de los más lujosos que había visto, al punto que seguramente rivalizaba con la realeza.

Al menos, si Paseton decidía vivir en la tierra, su pareja no se aprovecharía económicamente de él y se apoyarían el uno al otro.

Eso era bueno, incluso si ya tenía un fondo preparado para su hijo, era mejor que tuviera más gente lista para apoyarlo.

“Ha pasado bastante tiempo desde que vine al Océano del Sur” Hablo. El hombre al lado, probablemente su caballero, lo miraba con sospecha pero parecía aceptar que eran aliados, al parecer en sintonía con los sentimientos de la pelirroja.

¿Debería de preocuparse por este joven? Parecía ser cercano y protector, como un caballero.

Pero también parece encariñado, probablemente más de lo que cualquier caballero debería de ser. 

Lo juzgaría viéndolos.

“El sur es mucho más cálido, ¿no?”

¿Oh? Shickler pudo ver lo que hablaba Witira, aunque era débil,  al mismo tiempo era fuerte. La noble frente a él era consciente de que era la persona más débil en la cubierta y que su caballero sería incapaz de protegerla si los tres atacaban al tiempo, y sin embargo se veía y actuaba con confianza.

“El sur está bien.” Comentó. “Gracias por salvar a mi hijo. Vine con mi hija porque deseaba agradecerte personalmente.”

Curioso, ante la mención de Paseton, se veía tranquila, de hecho, era indiferente. 

Al parecer, si su hijo deseaba perseguir a esta dama, tendría un largo camino por recorrer. Bueno, si solo una cara bonita y un baile en los bosques era suficiente para enamorarla no seria digna de su hijo.

La pelirroja, Cale Henituse, sonrió con gentileza mientras extendía su mano.

“No hay nada que agradecer, fue solo lo que natural de hacer” Sacudió su mano con firmeza. “Ya que ambos somos personas ocupadas, ¿Qué le parece si vamos directo al grano?”

Como rey, Shickler pensó que esta joven era buena para uno de sus súbditos. Adinerada, educada, lo suficiente amable para salvar la vida de un desconocido e inteligente.

Como padre, Shickler pensó que su hijo tendría mucha competencia, ¿todos estos rasgos junto con el hecho de que era hermosa, con confianza sin ser arrogante y noble? pero estaba seguro de que estaría bien.

¿Cuántas razas pueden competir contra las ballenas?

Antes de que pudiera decir nada (ayudar a su hijo), una presión amenazante a su lado le hizo suspirar. Era su culpa por no advertirle al mocoso que se comportara.

Al parecer había olvidado sus modales desde la última golpiza. 

Sujeto con fuerza el hombro de Archie, con la suficiente fuerza para partir el hueso de un humano… o cualquiera que fuera más débil que una ballena.

“Archie” 

Frente a ellos, el hombre puso una mano en su espada y prácticamente le gruñía, mostrándole los dientes. Cale Henituse suspiro y puso su mano en el hombro del espadachín.

“Choi Han”

Cale Henituse miraba con preocupación oculta (pero evidente para él, no vivías tantos años sin saber uno o dos trucos) al caballero. El hombre, Choi Han, reaccionó a su preocupación, encorvándose para que no tuviera que levantar mucho su mano y con todo su cuerpo delante de ella tan sutilmente como pudo.

“Cale-nim…” Fueron sus únicas palabras, se mordía el labio, dudando de que podía decir. Probablemente no quería asustarla con la ira de una ballena.

La noble parecía escuchar algo que nadie más podía en esas dos palabras, ya que su mirada cayó en dónde estaba Archie, quien seguía mirándola con ojos feroces. Se alejo del hombre de cabello negro pero se puso rugida.

Miró con urgencia a Archie, enojado por el comportamiento de Archie y con temor de que este mocoso hiciera que la mujer se negara a verlos otra vez.

Otra presión, incluso más aterradora que la de Archie hizo que se tragara sus palabras.

“Padre, la señorita Cale es extraña. Fue solo un instante, pero se sintió como si fuera realmente grande.”

Ah, por fin entendió las palabras de su hija.

“¿Cale-nim?”

Pero la joven permaneció indiferente a las palabras de su caballero, solo miraba a Archie como si pudiera saber todos sus secretos con un vistazo, y lo había encontrado deficiente de estar en su presencia.

“¿Quien te crees que eres?” Aunque su voz podría pasar por un susurro, todos lo escucharon como si hubiera gritado. “¿Que te atreves a mirarme así?” Debajo de la mano del Rey Ballena, el cuerpo de Archie se hundió, como lo hacía cada vez que su rey se enojaba con él. 

La noble noto eso, por lo que las esquinas de sus labios se elevaron levemente. Una sonrisa mucho más fría que con la que los había recibido.

“Si ni siquiera puedes responder esa pregunta” Se burló. “Entonces no te dejes atrapar mirándome así otra vez”

Paseton. Pensó Shickler mientras continuaba la conversación. Parece que tienes mucho qué hacer si deseas cortejar a esta mujer frente a mi.

 


 

Pocos días después, llegaron a unos de los puertos del Reino Whipper.

“¡Señorita-nim!” Justo como estaba planeado, Billos estaba ahí para saludarlos y con el suficiente entusiasmo para saltar ágilmente al barco. 

Cale lo esperó pacientemente mientras caminaba como una caricatura hacia ella. Secretamente divertida por la imagen que hacía, pero no lo suficiente para decir nada. Era gracioso, de la misma forma en que ver a Choi Han tropezar alrededor de ella era gracioso.

Rosalyn, quien tenía un garrote en su mano, dejó de mirar alrededor para mirarla, consciente de lo que pensaba.

“¿Estás listo para pescar?” Fue lo que dijo en vez de un saludo. Billos, quien la esperaba con emoción por esa misma razón, sonrió como si apenas pudiera sostener la energía en su cuerpo.

“Por supuesto, señorita-nim”

Cale palmeo el hombro de Billos.

“La caza de tesoros es divertida. Tienes que trabajar duro si quieres uno, ¿no?” Ordenó sutilmente. Billos que estaba preparado para eso desde que supo el plan de Cale, respondió con entusiasmo.

“Tan duro como necesite trabajar, jeje”

Cale por supuesto, conocía la razón de su entusiasmo, después de todo, sus palabras habían sido las causantes de este.

Dispositivos mágicos.

Algo que es costoso de arrendar e incluso más de comprar. ¿Cuánto ganarías solo por venderlo? ¿Especialmente si no te costo nada conseguirlo?

Por eso Billos se fue corriendo a seguir trabajando, consciente de que unas pocas semanas de trabajo lo dejarían siendo inmensamente rico.

Con eso listo, solo tenía que asegurarse de una última cosa antes de bajar del barco.

“Señorita Rosalyn.” Habló sin mirar a la persona a su lado. “¿Puedo confiar en que ha tomado las medidas necesarias para protegerse en el Reino Whipper”

La anterior princesa golpeó su mano libre con el garrote. Y Cale supo que no había nada de qué preocuparse.

“Por supuesto, Señorita Cale, después de todo, conozco varios estilos marciales y si es de madera, todo sirve como bate”

“Eres muy sabia.” Cale no pudo ocultar su genuina admiración por ella y levantó un pulgar en su dirección.

Ambas estaban conscientes de porqué este sitio era importante para la anterior princesa. No solo por el hecho de que su sueño era ser maestra de la torre mágica y que por lo tanto la torre mágica fue algo que ansío conocer por muchos años.

Sino por el hecho de que Cale esperaba que pudiera ver los errores que estos magos hicieron. No pensaba que ella se convertiría en nada como los magos de la torre. 

Pero Cale se había equivocado antes y no planeaba dejar este tipo de cosas a la suerte.

Por lo que se acercó a ella y la guio abajo, dejando que viera el estado de los que una vez habían sido esclavos de la torre.

Un hombre sin brazos caminaba, en su cuello estaba atado una sábana donde al parecer cargaba madera.

Dos niños, de rasgos completamente diferentes, se tomaban las manos mientras jugaban. Uno guiaba al otro porque era ciego.

Una mujer sostenía en un brazo a un niño pequeño. En su cara había una cicatriz que cruzaba desde su frente hasta su barbilla, pero sonreía con cariño a lo que sea que estuviera diciendo la persona entre sus brazos. 

Una niña con coletas caminaba hábilmente con muletas, la falda hasta la rodilla mostraba la pérdida de una pierna.

Un anciano charlaba con alegría mientras empujaba la silla de ruedas crudamente hecha de una mujer que miraba al vacío, al parecer sin escuchar nada de lo que el anciano decía. Pero no soltaba un trozo de tela que tenía entre sus manos.

Una niña guiaba a lo que parecía ser su hermano menor de la mano, miraba con desconfianza a cualquiera que se acercara demasiado a ellos, por lo que los otros se alejaban de ella en consecuencia. Su hermano sonreía como pidiendo disculpas, pero la poca tela de su camisa dejaba ver la cicatriz de una cuerda quemando profundamente la piel. La niña tenía las mismas marcas en su brazos y piernas.

Dos hombres adultos, probablemente gemelos, caminaban mientras hablaban, tal vez incluso peleando entre sí, pero incapaz de separarse de donde sus manos y brazos estaban permanentemente unidos al otro, la falta de cicatriz mostraba que era un problema de nacimiento o se hizo con magia.

El paisaje no ayudaba, incluso si estas personas estaban animadas por ser libres, el olor a edificios quemados y la destrucción penetraban la nariz y los ojos de las personas. No había ningún animal vivo alrededor y lo único que había eran peces pequeños y algo podridos que se repartían entre las personas alrededor.

Vio la palidez de la cara de Rosalyn, la impotencia en la de Choi Han y la tristeza en la de Lock.

Cale se alegró de que ordenó que Beacrox y los niños se bajarán en la playa y no en el puerto en sí. Estaba segura de que el chef era lo  suficientemente inteligente para saber qué sucedía aquí y porque los niños no debían de ver esto.

La desesperación, locura, sed de sangre abundaba en el aire de estas personas que no podían pelear. Cale no deseaba que los niños bajo su cuidado conocieran esta realidad tan pronto, por lo que dejó que los niños, incluso el dragón, viajará un poco más, hasta que no tuvieran que ver esto y tener miedo del mundo.

Si el mundo entraba en guerra, era inevitable que vieran esto, pero Cale haría todo lo posible para que nunca llegará al punto que estaba viendo, especialmente si sus tercos hijos deseaban pelear.

Por ahora, lo mejor que podía hacer Cale era ayudar a acabar con esta guerra lo más rápido posible y darles la oportunidad a los líderes de vivir mejor, ya que eso haría que las personas a su alrededor también vivan mejor.

Incluso si quería ayudar, lo mejor que podía hacer es darles las herramientas para que sobrevivan y mejoren por ellos mismos, no darles otra persona para depender. 

Ya habían sido atados lo suficiente, era hora de que vivan sin necesitar de nadie o que alguien decidiera por ellos.

 


 

Días después, Cale salió del carruaje con el escudo del Gremio de Comerciantes Flynn. Detrás de ella había 3 carruajes más.

“Señorita-nim, esto es lo más cercano que podemos llegar a la torre mágica en carruaje”

Cale sostuvo su sombrero con una mano y entrecerró los ojos, viendo la torre a la distancia. 

Sostuvo una mano contra su boca, impresionada y confundida al mismo tiempo.

“Así que realmente cumplió con su promesa de no destruirla mucho” Así que Toonka cumplió con su promesa. No sabia que podía contenerse.

“Es una hermosa Torre Mágica” Billos sostuvo una sombrilla que los protegía a ambos del sol y miraba a la torre aturdido. Cale sacó algo envuelto en un pañuelo de su bolsillo y le mostró una esquina

Billos, que hasta ahora se había olvidado que se suponía que estaba actuando como un fiel sirviente de Cale, recordó la razón por la que había seguido las órdenes de la señorita hasta una guerra civil.

“Señorita-nim, realmente la respeto mucho” 

Cale sonrió mientras empezaba a caminar, confiada en que la seguirán.

“Vamos, es hora de ir de compras con la billetera de la realeza”

Hans, que en ese momento estaba siendo casi obligado (por el conde y su devoción eterna a los gatos) a seguir a Cale en sus locuras, fingió el no escuchar el aterrador comentario de la señorita a la que servía y se concentró en los alrededores.

Solo que eso no lo hizo sentir mejor, las personas alrededor se veían como guerreros; hombres y mujeres musculosos y armados pero llenos de sangre que incluso estaban cortando cadáveres.

Detrás de ellos algunas cabezas rodaban o estaban amontonadas en estacas.

El olor de la sangre y la carne podrida llenaba su nariz y lo obligaba a parpadear las lágrimas y el calor de una hoguera que se mantenía alta para quemar montones de magos le hizo querer vomitar.

“Puedes regresar y descansar si es demasiado” La señorita Cale comentó.

Giro para ver que él era el único que realmente reaccionaba, los niños lobos (quienes habían discutido varios días con Cale, prometiendo estar bien e incluso escapando y viendo mas de lo que deberían y cansando Cale hasta que permitió que la siguieran) estaban tranquilos, como si la carnicería alrededor fuera algo común para ellos.

Hans había olvidado, que estos niños no eran niños humanos por mucho que lo parecieran.

Eran niños cuyos instintos los llamaban a pelear.

“Hans,” La señorita Cale, quien se paraba debajo de la sombra creada por un paraguas, lo miraba con ojos incluso más firmes que muchos de los guerreros alrededor. “Esto es un campo de batalla”

El peso de sus palabras hundió el poco ánimo que le quedaba, la frialdad de sus ojos chocaba con su apariencia delicada y le asustaba.

La señorita que conocía había sido cuidadosamente protegida por Ron y Beacrox desde la muerte de la primera condesa, mantenida como una preciosa perla que aunque era dura nunca debía de conocer el lado horrendo de la vida.

Pero ahora se comportaba como si el horror delante de ella fuera parte de su vida diaria.

Cale ignoró la confusión del mayordomo y observó con indiferencia las tiendas, los guerreros, comerciantes y demás personas que se movían alrededor del campamento. Le recordaba a su época como Kim Rok Soo y los múltiples trabajos que tuvo que hacer.

Un recuerdo desagradable de esa vida, le hizo desear poder sentarse y leer, preferiblemente con las voces de los niños cerca de ella. 

Se sacudió ese pensamiento y observó a las personas a su alrededor.

Muchos miraban con desconfianza al grupo, principalmente a la espada de Choi Han y a Cale. 

Era comprensible, estas personas acababan de pelear con lo que eran representantes de la nobleza. El venir y ser tratada con obvia servidumbre hacia ella probablemente no parecía una decisión inteligente para la mayoría.

Cale ocultó una sonrisa mientras mostraban su identificación y los dejaban llegar a la base de la torre. Cualquiera que no supiera todos sus planes lo pensarían.

Porque vendría ella a este lugar, ¿si no era para conseguir los mayores beneficios y tesoros? Se acercaría, y usaría su apariencia para hacer que estas personas pensaran que era una presa fácil.

¿Qué importaba el desprecio de unas pocas personas, frente a suficiente oro para sus futuros planes y más? 

Cale ahora era una mamá, no podía dejar que su billetera fuera otra cosa que gorda.

“Nos encontraremos con alguien conocido como Toonka. Es algo salvaje, no deben dejarse provocar por é” 

Choi Han, quien hasta ahora había estado callado por la impotencia y miraba alrededor como si estuviera en conflicto, se animó.

Detrás de Cale y Billos que la seguía con la sombrilla, Choi Han, Rosalyn y Lock compartieron una mirada.

“¿Quién es esta persona llamada Toonka?”

“Ah, debe ser más fácil reconocerlo por su alias Bob”

Choi Han apretó el mango de su espada al punto que temió destruirla por su ira.

¿Bob? ¿Iban a encontrarse en este momento con Bob? ¿La misma persona que había causado un ataque de pánico a Cale? ¿Quién con su sola presencia la dejó inconsciente?

¿El recordatorio de que había fallado en sus deberes?

“Así que es el” Las palabras salieron de sus dientes apretados. Si Cale hubiera girado para ver a su caballero (no reconocido por ella, pero si por todos los demás), hubiera notado el absoluto odio y la promesa de violencia en esos ojos.

Sus instintos le dijeron que no girara, por lo que siguió mirando al frente, temerosa de la posibilidad de que la vista de la cara del espadachín la aterrorizara.

“Recuerda que no debes pelear con él, necesitamos estar en buenos términos con él para terminar con todos los asuntos en el reino” Dijo, más como un recordatorio para ella y no para Choi Han.

Pero Choi Han se relajo y asintió incluso si no era visto.

“No caeré ante sus provocaciones, Cale-nim” 

Cale no noto que la promesa de no pelear fue cuidadosamente evitada.

 


 

Toonka estaba emocionado.

Harold, por supuesto, estaba nervioso por eso.

Era difícil no estarlo, por mucho que amara al gran y bruto bárbaro con el que estaba en una relación (que, sinceramente, con la mente de Toonka bien podría ser un matrimonio, el solo hecho de que el tuviera el 10% de su mente consumida por la batalla era un honor), no significaba que era ciego a los defectos de Toonka.

El hecho de que este sádico amante de la batalla estaba emocionado sin una pelea alrededor, y sin un enemigo a la vista. 

Por lo que sabía, otra persona había sido la causante de esto.

Cale Henituse, una joven noble con igual fama e infamia en su nombre.

Un día, Toonka había desaparecido después de una batalla, dejándolo preocupado y estresado mientras ocultaba la desaparición de su líder. 

Había regresado pocos días después, mirándolo con ojos brillantes.

Conocí a alguien interesante. Habían sido sus palabras. Normalmente, eso sería lo único que necesitaría escuchar para entender que era una persona fuerte. Toonka, quien al parecer recibía bastante placer de su confusión, continuó hablando mientras lo abrazaba.

Lastima que sea tan débil, ¡Pero aun así es muy divertida!

Una historia que sacó de un juego de 20 preguntas, probablemente llena de huecos y que finalizó con una promesa de volverse a ver, lo dejó confundido mientras acariciaba la cabeza de su novio en su hombro.

Suspiro y decidió que valía la pena gastar parte de su dinero en investigar a esta persona que tenía a su torpe novio encantado.

(Realmente, si no supiera que era casi imposible meterle algo más que la batalla en el cerebro de Toonka, se habría preocupado, pero era difícil ponerse celoso cuando tu novio todavía no se acordaba el nombre de la mitad de sus principales guerreros pero nunca había olvidado la forma en que Harold prefería sus huevos).

Lo que encontró, fue ciertamente… interesante.

Cale Henituse, la infame primogénita de un conde rico, una persona que bebía todo el tiempo, atacaba todo el tiempo y en general era un dolor de cabeza.

Pero también fue la heroína de un atentado terrorista en la capital del Reino Roan.

Y si el retrato (algo fácil de conseguir en ese reino, ya que su rumoreada belleza había sido usada más de una vez para una obra) era alguna indicación, era tan bella que se sentía como un personaje de una historia y no un ser humano normal.

Por eso y mas, cuando su novio se levantó de donde dormitaba descansando de su euforia de la batalla, sonrisa de oreja a oreja en su cara y con esa mirada en su cara.

Supo que había alguien nuevo para pelear.

Toonka corrió hasta la carpa donde se solían reunir con los comerciantes y entró.

Durante todo el intercambio, Toonka y Cale Henituse no intercambiaron miradas.

Toonka demasiado concentrado en el futuro duelo y Cale Henituse…

¿Estaba demasiado ocupada tratando de verse fuerte?

No existía otra forma de explicarlo, ojos firmes pero llorosos, una postura perfecta pero sus manos frente a ella, cara indiferente pero una gota de sudor bajaba por la mejilla demasiado sonrojada.

Entonces recordó que Toonka había dicho que después de verlo había decidido dormir durante el día. Había creído que se refería a que se ocultó de él porque la intimidó…

Pero Harold había pasado años enteros liberando a personas de la torre mágica y de los nobles. Había aprendido varias cosas en esos años.

Reconoció la forma en que miraba a Toonka y nunca dejaba que se apartara de su rango de visión.

“¿Quieres pelear?” 

Y por supuesto, su impulsivo novio decidió que lo que él quería hacer era pelear con su (adinerado) invitado.

Cale Henituse se levantó y dejó una mano en el codo de su caballero.

“Toonka.” Saludo simplemente, a su lado, Toonka se tenso y Harold hizo lo mismo.

Nada había cambiado realmente, pero ahora… se sentía como si estuviera en presencia de alguien fuerte.

“Choi Han”

Incluso el caballero dudó de responder, tan afectado por la presencia como ellos.

“...Si, Cale-nim”

“Puedes luchar si quieres”

El pelinegro se inclinó levemente y asintió.

“Definitivamente ganaré, Cale-nim”

Harold suspiró y dejó que su cara chocara contra su palma. A su lado, Toonka se reía como el maniático que era.

 


 

Peter (quien de hecho se llamaba Peter a pesar de que su nombre gritaba que era falso, gracias mamá y papá), animaba como todos a su alrededor ante la violencia alrededor.

Por dentro, temblaba por la terrible misión que le había otorgado el príncipe imperial y deseo que por una vez lo enviaran a lugares lindos y pacíficos.

En el campo de lucha delante de el, un adolescente con el cabello negro golpeaba con su puño la cara del aterrador Toonka, la otra mano envuelta en su ropa para asegurarse que no escaparía.

A su alrededor, todos observaban con entusiasmo la franca masacre de su comandante. Deseando poder taparse los ojos, tuvo que observar con los ojos bien abiertos para no causar sospechas.

Incluso cuando el puño del adolescente golpeaba la cara del bárbaro.

O cuando lo pateaba con tanta fuerza que volaba de un lado a otro dejando solo la hilera constante de sangre como rastro.

O cuando lo levantaba con una mano y lo lanzaba al suelo con tanta fuerza que volaban piedras alrededor.

Todo mientras sonreía inocentemente, como si no fuera una batalla sino un paseo por el parque.

Peter estaba acostumbrado a la lucha, como un espía del príncipe imperial, pero el ritual de los guerreros seguía siendo algo que le daba ganas de vomitar.

El adolescente de arriba siguió batallando, sin darle la oportunidad de hablar al comandante que se reía entre jadeos de dolor. 

Y pensar, que todo había iniciado por un simple intercambio de palabras.

“¿Porque te preocupas por lo que piense la debilucha?” Había preguntado Toonka, sonreía con emoción al adolescente que simplemente lo miraba, sin inmutarse por sus palabras.

“¿...Que acabas de decir?” O tal vez no tan indiferente, si la ira de su tono decía algo. Todos se miraron entre sí, después de años de luchar, tenían un instinto a la hora de luchar.

Todo decía que ninguno ahí podía vencer a la persona frente a ellos.

“¡Dije-!” Continuó Toonka, sin notar el cambio que los inquietaba a todos. “¡-porqué importa lo que piense la debilucha! ¡Son los que primero mueren en el campo de batalla! ¡Son inútiles! ¡Estoy seguro que lo sabes!”

El adolescente había sonreído con inocencia y había lanzado su espada a un lado, seguro de su capacidad de ganar sin su arma.

Y era cierto.

Toonka no había tenido ninguna oportunidad, se había reído antes de lanzarse al espadachín, solo para ser enviado de regreso con un puño del pelinegro.

El sonido de la carne golpeando carne llenó la arena que ahora estaba en silencio.

El cuerpo de Toonka volvió a formar un cráter en el suelo debajo de él.

La velocidad de los golpes del adolescente impedía que vieran bien, pero no importaba porque el polvo llenaba el aire.

La monotonía de los golpes fue rota por un pequeño estornudo.

Peter no pudo evitar girar a ver quien estornudaba de tal forma, sin estar acostumbrado a la delicadeza de todo.

Sentada en la primera fila y en todo el centro, una joven noble se tapaba la nariz con un pañuelo que le había pasado un joven terriblemente alto.

La pelirroja le agradeció en silencio, y continuó viendo la pelea.

Sentada en un juego de mesa extrañamente delicado (estaba seguro que no era de ninguno de ellos, ¿Quién tenía tanto dinero para desperdiciar en cojines en sillas? la mayoría ni siquiera tenía sillas), un sirviente sostenía una sombrilla para cubrirla del sol.

Entrecerró los ojos miel por el sol y un hombre rechoncho le ofreció un sombrero de ala ancha.

En total, la imagen de una hermosa y mimada joven noble.

El adolescente pareció sobresaltarse por el sonido y miro con preocupación a la noble, quien se tapaba la nariz y entrecerraba los ojos algo llorosos, pero parecía estar bien.

De repente, se levanto y como si no fuera mas pesado que el papel, levanto a Toonka del suelo y lo lanzo al otro lado de la arena.

Con un sonido poderoso, el suelo cedió y creo un cráter alrededor del desmayado Toonka. Pero el pelinegro se levanto como si no fuera nada y se acerco preocupado a la noble. Se arrodillo y acerco sus manos a ella, pero al parecer sus manos estaban muy sucias, porque al verlas las restregó contra su ropa.

La noble lo espero con paciencia, y dejo que las manos algo rojas acunaran su cara y la levantaran, para que el adolescente pudiera verla bien.

Hablaron un poco entre ellos, antes de que se levantaran.

Peter supo de inmediato que esto era algo que debía de reportar al príncipe imperial, incluso si solo era por el hecho de que era interesante.

 


Fue una masacre sangrienta. Toonka, quien puede y ha luchado contra los mejores magos de la Torre parecía ser incapaz de siquiera atacar a ese espadachín.

Además de eso, la razón de la lucha no es solo por la insistencia del bárbaro conocido como Toonka. El espadachín parecía casi devoto a una noble. 

Lo suficiente para acompañarla a una zona de guerra para que jugara.

No se los motivó por las que están aquí, ya que su séquito vigila y no permite que nadie sin autorización se acerque; sin embargo, sospecho que son comerciantes debido a su cercanía al comerciando Billos Flynn

La lucha fue grabada en el orbe mágico que he adjuntado, junto con las apariencias del espadachín y la noble.

Respetuosamente.

Peter W.

Adin leyó la carta, incluso si normalmente no se molestaría con los reportes de sus sirvientes, su secretario parecía insistente a que revisara esto.

Si el hombre se arriesgaba a que le cortaran la cabeza debería ser interesante. 

Y ciertamente lo fue.

Cale Henituse y su caballero no oficial, Choi Han.

Los dos habían causado un poco de revuelo cuando había detenido el plan de Arm en la plaza del Reino de Roan, lo suficiente para que hubiera un recuerdo pasajero de ellos en su mente.

Miro el orbe en su mano, la imagen de la noble estaba congelada en tiempo, su rostro indiferente mirando a un punto lejano. Su fiel caballero estaba a su lado y sonreía mientras seguía la mirada de la noble.

Adin sonrió, y recorrió con un dedo la cara de la pelirroja.

Parece que las cosas se estaban poniendo cada vez más interesantes.