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Twisted Wonderland | La Marca de Mickey

Chapter Text

Cuando abrió los ojos, Yuu se encontró con una imagen muy distinta y tenebrosa de Riddle que le impidió mantener un respingo: el joven estaba levitando del suelo y llevaba puesto un harapiento vestido, rojo y negro como el de la Reina de Corazones, si bien tenía un estilo mucho más oscuro y tenebroso. La pequeña corona dorada de su cabeza se había convertido en una formada por filigranas metálicas de color negro. Sus brazos estaban cubiertos de tinta como si de húmedos guantes se tratara, su piel se había tornado blanca como el mármol y sus grandes ojos grises adquirieron el mismo color rojo de su pelo, de los cuales el derecho emanaba una luminosa llama roja y estaba adornado con una redecilla negra que sobresalía de su frente.

Todo su ser emanaba un aura muy oscuro y peligroso.

Se le encogió el corazón con horror y contuvo la respiración.
─¿¡Qué le pasa!? ─preguntó finalmente─. ¿¡Por qué se ha transformado!?

Riddle lanzó una malévola carcajada en la que su voz sonaba doble, como si un oscuro eco resonara en cada sílaba que pronunciaba.

¡No necesito idiotas que me desobedezcan en mi mundo! ─exclamó iracundo con aquella voz─. ¡Yo soy la ley absoluta de este mundo! ¡¡No aceptaré ninguna respuesta que no sea "¡Sí, mi señor Riddle! ¡Cortaré la cabeza a todo aquel que me desobedezca! ¡¡JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA!!

Mientras se reía malévolamente, una extraña figura se formó detrás de él. Era una enorme monstruosidad con una forma muy similar al de la Reina de Corazones, con la diferencia de que el vestido estaba harapiento y remendado con unos hilos mal cosidos sobre la parte superior y de que estaba blandiendo un rosal gigante como arma. Lo que más le llamó la atención a Yuu era la cabeza de aquel monstruo: un enorme frasco de cristal tapado con una gran corona dorada y lleno de tinta que rezumaba de una enorme grieta. Con eso, se acordó inmediatamente del monstruo de la Cueva de los Enanos.

Cuando terminó de aparecer, Riddle se inclinó hacia delante. Aquella postura y el brazo libre del monstruo detrás de él lo hacía parecer una marioneta controlada.

─Ah, ¿cómo pude dejar que pasara esto? ─se lamentó Crowley─. ¡Un estudiante ha entrado en Overblot delante de mí!

─¿Qué es eso de Overblot? ─preguntó un atemorizado Grim─. ¡Míralo, ese tipo se ha vuelto completamente malvado!

─El Overblot es el estado que los magos deben evitar a toda costa ─explicó Crowley, tratando de mantener la calma─. Ahora mismo, ha sido envuelto por tanta energía negativa que ha perdido el control sobre sus emociones y su magia.

─¡No lo entiendo! ─exclamó Grim.

─¡Yo tampoco! ─exclamó Deuce, fijando la mirada sobre el monstruo detrás de Riddle.

─Oh, ¡venga ya! ─exclamó Cater con frustración─. En pocas palabras: ¡ha caído en un modo berseker malvado!

─Si esto continúa, ¡la vida de Riddle estará en peligro! ─añadió Trey.

─¡¿SU VIDA?! ─exclamó Grim.

Fue agarrado inesperadamente en brazos de Yuu mientras el joven aprovechaba cada segundo para reaccionar y acercarse a Ace y Deuce.

─Chicos, ¡mirad la cosa detrás de Riddle! ─señaló el joven de pelo negro─. Es exacto al monstruo que nos encontramos en la cueva, ¿creéis que sería posible derrotarlo como antes? ─preguntó con determinación.

Sin decir palabra, los cuatro intecambiaron una mirada entre ellos y asintieron.

─Ahora mismo, la máxima prioridad es la seguridad de los demás estudiantes. ¡Debo ayudar en evacuar a todos! ─insistió Crowley─. ¡El joven Rosehearts debe volver en sus sentidos antes de que su magia lo consuma! Que él pierda la vida en una situación como esta... pero peor que eso ─no se fijó que dos jóvenes sacaban sus plumas mágicas y un monstruo saltaba de los brazos de otro─. En cualquier caso, vosotros reunid al personal y al resto de líderes de dormitorio para combatir esta situación ─comandó a Trey y Cater, sin fijarse en que los demás no estaban ahí con ellos.

─¡¡TOMA ESTO!! ─escuchó gritar a Ace.

El director, Trey y Cater reaccionaron al grito y observaron con sorpresa el cambio en la situación.

─¡¡VEN AQUÍ, CALDERO!! ─gritó Deuce, levantando su pluma mágica por encima de la cabeza para invocar un enorme caldero que pilló a Riddle por sorpresa.

Grim creó un mar de llamas alrededor del cuerpo del monstruo para intentar inmovilizarlo.

─¡A la cabeza, chicos! ─exclamó Yuu─. ¡Debe de ser el mismo punto débil que antes!

Insolentes ─masculló Riddle, ofendido─. ¿Qué os creéis que hacéis?

─¡Ch-, ch-, ch-... Chicos, esperad! ─tartamudeó Cater, sintiendo miedo por ellos─. ¡¿Qué estáis haciendo?!

─¡Salvarle la vida! ─respondió Yuu.

─¡Ese tipo estará en peligro si sigue así! ─añadió Grim con determinación.

─Yo no quiero que él acabe de esa forma ─dijo Deuce─. Además...

─¡Aún no lo he escuchado decir "Estuvo mal lo que hice, lo siento"! ─continuó Ace.

Al verlos llenos de seguridad y coraje para salvar a Riddle, Trey se armó de valor.

─Chicos... ─murmuró con una mirada llena de decisión y se acercó a ellos─. ¡Entiendo! ¡Puedo sustituir la magia de Riddle por la mía durante un corto periodo de tiempo! ¡Apuntad a él cuando eso ocurra! Director, evacúe a los demás.

─¡Esperad un momento, chicos! ─exclamó Crowley con severidad─. ¡Esto es demasiado peligroso!

─¡El director tiene razón! ─insistió Cater─. Trey, ¿qué estás haciendo? ¡Es imposible que puedas derrotar a Riddle!

─¡Hemos tratado con esto antes! ─respondió Yuu─. ¡Podemos volver a hacerlo, estoy más que seguro de ello!

─¡Es verdad, hemos ganado antes! ─profirió Ace─. ¡Sería patético seguir perdiendo contra alguien que sabes que puedes derrotar!

─No mola nada, ¿sabéis? ─insistió Grim.

─Esta es la única forma que se me ocurre para hacerlo volver en sí ─respondió Deuce, mientras se sujetaba la muñeca con la que sostenía la pluma mágica.

─Es verdad, y yo aún no puedo perderlo ─dijo Trey─. ¡Aún tengo muchas cosas que decirle...!

─¡No perdamos más el tiempo! ¡Combinemos nuestras fuerzas para detener a Riddle! ─animó Yuu.

Al ver que incluso el único chico sin magia en aquel lugar estaba enfrentándose al peligro con valor, Cater no pudo aguantar un grito de frustración:

─¡Ah, maldita sea! De acuerdo, veo que no hay más remedio ─dijo mientras sacaba su pluma mágica y se apresuraba a colocarse junto a ellos.

Crowley también suspiró con frustración ante la tozudez de sus alumnos. A pesar de su profunda preocupación de dejarlos solos en una situación peligrosa, sabía que no iban a cambiar de idea tan fácilmente. Eran alumnos del Night Raven College, después de todo.

─¡Oh, hay que ver! Volveré en cuanto haya llevado a los demás a un lugar seguro, ¡así que permaneced a salvo hasta entonces, por favor!

─¡Confíe en nosotros, director! Sabemos lo que hacemos ─aseguró Yuu.

Harto de la conversación, Riddle se acercó unos centímetros hacia ellos levitando en el aire y el monstruo apagó las llamas con golpes de su rosal gigante, demostrando una gran potencia.

Todos vosotros tenéis agallas para enfrentaros a mí... ¡Os cortaré la cabeza! ─gritó Riddle antes de levantar un brazo en un ademán de lanzar un hechizo.

─El cuerpo de Riddle no aguantará mucho más ─les recordó Trey─. Si no lo detenemos él... ─no tuvo valor para terminar la frase, pero si la velocidad para apuntar su pluma mágica hacia Riddle─. ¡Doodle Suit!

Un reflejo blanco iluminó el lugar y tanto Riddle como el monstruo sacudieron sus brazos con frustración.

¡Otra vez...! ─gruñó─. ¡Te estás volviendo a interponer en mi camino, Trey!

─¡Genial! Ahora Riddle no podrá sellar nuestra magia con su collar ─indicó Grim.

─Pero el efecto no durará mucho, ¡aún tenemos ese problema! ─recordó Cater.

─Y el monstruo aún puede golpearnos con ese rosal gigante ─avisó Yuu.

─Exacto ─afirmó Trey─. Atacadle mientras su magia está débil.

La cara de Riddle enrojeció y chilló furioso antes de mover los brazos para comandar a la figura gigante atacar con un fuerte golpe impregnado con magia de fuego.

Todos pudieron apartarse a tiempo.

─¿Alguna idea, prefecto? ─preguntó Deuce de forma apremiante antes de lanzar un ataque de fuego.

─¿Recordáis la estrategia que usamos con el primer monstruo que intentasteis repetir en el duelo? ─preguntó Yuu─. ¡Tratemos de hacerlo cuando encontremos la oportunidad!

─¡Claro, el caldero de Deuce golpeará bien la cabeza! ─exclamó Grim.

─Mientras tanto usad ataques de agua para repeler los suyos de fuego. ¡Trey, Cater! ─los llamó Yuu─. ¿Sabéis algún tipo de magia que pueda golpear bien?

─¿Sirve la magia de hielo? ─preguntó Trey.

─¡Sí, sobre todo con sus ataques de fuego! ─respondió Yuu─. Lanzadle todos los ataques que podáis, sobre todo a la cabeza, que es su punto débil. Hay que romper el cristal.

─¿Cómo sabes eso? ─le preguntó Cater.

─¡No hay tiempo para explicarlo! ¡Cuidado! ─gritó antes de señalar a Riddle a punto de golpear hacia ellos.

¿Qué estáis maquinando? ─demandó saber Riddle─. ¡Aquí no puede pasar nada sin que yo lo sepa!

Trey sintió la fuerza de su Magia Única desvanecerse.

─¡El efecto va a desaparecer dentro de poco! ─avisó mientras lanzaba un ataque de hielo en forma de afilados carámbanos que alcanzaron la cabeza.

Riddle se estremeció como si hubiera sentido el golpe.

─¡Cater, tu Magia Única! ─le recordó Yuu─. Si intenta atacarte, úsala para confundirlo.

─¡Ok! ─exclamó Cater.

¡Como si fuera a caer en un truco tan simple! ─exclamó Riddle─. ¡Off With Your Head!

Movió los brazos en dirección a Cater, pero él actuó rápido:

¡Split Card!

Un grupo de clones lo rodeó y se mezcló entre ellos, de forma que el clon alcanzado desapareció en el acto. Los demás Cater se dispersaron para confundirlo.

¿¡Dónde estás, Cater!? ─siseó furioso sin darse cuenta de que el verdadero Cater se había colocado detrás de él para atacar con magia de planta, golpeando en la espalda del monstruo.

─¡Chicos, es la oportunidad! ─exclamó Yuu─. Haced el tornado de fuego. ¡Aléjate un poco, Cater!

─¡Entendido, vamos Grim! ─apuró Ace─. ¡Gran Vendaval!

Al momento en que él liberó una fuerte corriente de aire con su pluma mágica, Grim la combinó con una gruesa bocanada de fuego para formar su famosa estrategia.

Trey y Cater, que había hecho desaparecer sus clones para mantener fuerzas, observaron asombrados la escena.

Riddle tampoco se esperaba el ataque.

¿¡Qué es eso!?

─¡Es mi turno! ¡Ven aquí, caldero! ─invocó Deuce.

Un enorme caldero cayó sobre la cabeza del monstruo. Riddle chilló horrorizado, pero eso no impidió a Deuce lanzarle otros dos calderos más.

Observaron victoriosos como aparecieron más grietas en el cristal y la más grande se había vuelto más larga y más tinta goteaba de ella.

─¡Ha funcionado! ─exclamó Cater.

─¡Seguid así! ─animó Trey─. ¡Doodle Suit!

Un destello blanco volvió a iluminarse.

¡No importa lo mucho que bloquees mi magia, Trey! ¡Os voy a cortar las cabezas a todos! ¡¡Que os corten la cabeza!! ─gritó Riddle.

─¡Deja ya de decir eso antes de que digas por error que te corten A TI la cabeza! ─le espetó Yuu, harto de oírlo decir aquello.

Se pudo apartar a tiempo antes de que Riddle lo golpeara dos veces seguidas con golpes llenos de magia de agua, combinados con una estocada.

¡¿Cómo te atreves a hablarme de esa manera, persona sin magia?! Además estás dando órdenes en mi lugar, ¡no lo perdonaré!

─¡No lo provoques demasiado, Yuu! ─lo regañó Grim.

─¡Toma esto! ─gritó Deuce antes de lanzar un ataque de planta a la cabeza de cristal, aprovechando la nueva distracción de Riddle.

Cater volvió a usar su Magia Única para crear cuatro clones que emplearon magia de planta y de fuego. Riddle volvió a mover los brazos con velocidad para atacarlos con más golpes.

─¿Acaso la magia de este tipo no tiene límites? ─preguntó Ace con frustración.

─¡Riddle, escúchanos! ─le pidió Yuu─. ¡Tienes que recuperar la razón antes de que te pongas peor!

─¡Tengo mucho que decirte, Riddle! ─continuó Trey─. Vuelve con nosotros, ¡por favor!

Pero él se negó a hacerles caso.

¡¡Soy el único que siempre tiene la razón!! ─vociferó colérico─. Si no lo fuera, ¡¡entonces todo por lo que he trabajado tanto sería en vano!!

─Riddle... ─Trey murmuró con afflicción, sin darse cuenta de que estaba perdiendo el agarre de Doodle Suit.

─¡Trey, cóncentrate! ─le recordó Cater con tesón mientras lanzaba un ataque de hielo a su lado─. Si bajas la guardia, ¡será nuestro fin!

Trey recuperó la compostura y se irguió.

─¡Perdón! ─exclamó antes de imitar a Cater con su magia.

Grim probó a usar algo distinto y lanzó desde su colgante mágico una gran bola de oscuridad que alcanzó el cuello del monstruo.

─¡Mira, Yuu! He lanzado un tipo de magia distinto ─exclamó emocionado.

─¡Muy bien! ─lo felicitó su humano─. Sigue así. Mirad, ¡ya queda menos! ─animó Yuu al ver que el monstruo parecía más débil y la tinta rebosaba de otras grietas─. ¡Deuce, tus calderos!

─Enseguida. ¡Ven aquí, caldero!

Con aquel fuerte golpe, la expresión de cansancio de Riddle se hizo mucho más notoria. Pero él no parecía querer rendirse.

¡Ni hablar...! ─exclamó entre jadeos─. ¡Nadie es más fuerte que yo! Yo soy la ley. ¡¡Yo soy el monarca absoluto!! ¡Os voy a decapitar a todos y cada uno de vosotros!

Estuvo a punto de golpear a Cater de lleno con un ataque triple, pero Deuce logró tirar de su brazo en el momento justo para apartarlo del peligro.

─¿Te encuentras bien, Diamond? ─le preguntó.

─¡Sí, muchas gracias, Deucey! ¡Split Card!

─¡Eh! ¿Qué tal si lo atacamos todos a la vez para rematarlo? ─sugirió Grim mientras el monstruo intentaba atacar al azar a Ace y a los nuevos clones de Cater.

─Ahora mismo es muy arriesgado ─dijo Trey─. El efecto de Doodle Suit va a volver a desvanecerse, yo necesitaría tiempo para volver a crearlo.

─¡Eh, no me parece mala idea! ─dijo Ace─. ¡Al cristal le queda menos por romperse!

─¡Es verdad, sería el último golpe! ─dijo Deuce.

Cater no parecía tan convencido.
─¿Estáis seguros de esto? ─preguntó─. ¡No es momento de cometer riesgos!

─¡Cater tiene razón! ─lo apoyó Yuu─. Esperemos a que Trey vuelva a activar su Magia Única para dar el golpe final. ¡No lo olvidéis: cuidado con su collar!

En ese mismo momento, Riddle volvió a sentir su magia fluir con fuerza en su cuerpo. Su cara se volvió roja de la ira por enésima vez.
─¡Veo que no vas a parar, Trey. ¡Entonces te cortaré la cabeza a ti primero! ¡Off With Your─!

─¡Eh, enano rojo! ─lo interrumpió Ace─. ¡Solo quiero decirte que eres el peor líder de toda la historia!

Riddle se giró peligrosamente hacia él.
Repite eso... ─lo desafío con una furia retenida.

─¿¡Ace, qué haces!? ─preguntaron Cater y Deuce al mismo tiempo.

Ace les levantó el pulgar rápidamente para indicar que todo iba bien, volvió a ver a Riddle y colocó las manos sobre las caderas.
─¡He dicho que eres el peor líder de la historia! ¡¡¡Creído, estúpido, tiránico, infantil, quejica y ruidoso!!!

¡¡¡¡OOOOFFF WITH YOUR HEAD!!!!

Además de usar su Magia Única en él, pensaba controlar el monstruo al mismo tiempo para intentar acabar con él, pero...

¡¡¡Doodle Suit!!!

Con el nuevo destello blanco, Riddle se paró de repente al ver su fuerza limitada una vez más.
¿Me han distraído otra vez? ─preguntó incrédulo.

─¡Ahora! ─indicó Yuu.

Los cuatro jóvenes magos y Grim unieron sus fuerzas en un ataque combinado que dio poco tiempo a Riddle de reaccionar.

La fuerte magia alcanzó la cabeza y, finalmente, el cristal se resquebrajó en varios pedazos y la tinta se esparció por el suelo.

A medida que el monstruo se desvancecía, la forma de Riddle fue perdiendo su fuerza y su energía negativa.

Yo... ¿Yo estaba equivocado? ─pareció admitir en su derrota─. No. Eso no puede ser, ¿verdad? Madre...

Empezó a descender al suelo y su aspecto regresó gradualmente a su estado original. Su vestido rojo y negro se tornó nuevamente en su uniforme de dormitorio blanco.

Yuu se apresuró en correr hacia él y sostenerlo por debajo de los hombros antes de que cayese al suelo.
─Eh, ¿puedes oírme? ─le preguntó al fijarse en que mantenía los ojos cerrados y no reaccionaba─. ¡Está inconsciente! ─avisó a los demás.

Trató de agarrarlo para llevarlo a una zona más clara. Trey se acercó a él.
─Deja que te ayude ─insistió mientras sujetaba con cuidado el lado derecho de Riddle. Su pequeña corona dorada perdió agarre y cayó al suelo.

Juntos lo tumbaron suavemente sobre la verde hierba y ambos se arrodillaron a cada uno de sus lados.

─¡Riddle, abre los ojos! ─le pidió Trey.

Grim se acercó corriendo con sus cuatro patas.
─¿Se va a poner bien? ─preguntó.

Ace, Cater y Deuce se también se acercaron, pero mantuvieron una distancia segura para dejarle espacio a Riddle, Yuu hizo lo mismo separándose un poco.

─¡Tiene que ponerse bien! ─insistió Trey─. Solo está agotado.

Entonces Yuu comenzó a sentir un leve mareo y todo se volvió oscuro...

Al volver a abrir los ojos, se encontró en un lugar completamente distinto: una gran sala de lo que parecía ser una casa ostentosa, estaba iluminada por grandes ventanas y había una gran mesa elegante con muchas sillas. Al principio pensó que se trataba de un comedor, pero se fijó mejor en dos grandes estanterías llenas de libros y observó que el armario al otro lado de la sala estaba lleno de más, por lo que pensó que el lugar debería ser un estudio o una biblioteca.

─¿Acaso estoy soñando otra vez? ─se preguntó.

Se fijó en la ropa que llevaba puesta para ver si tenía algo distinto, como el vestido azul, pero seguía llevando el uniforme escolar.

Escuchó movimiento procedente de una de las sillas y se acercó con cautela.

─¿Riddle? ─preguntó sorprendido al reconocer rápidamente al niño sentado.

Sin duda alguna se trataba de Riddle, quien a pesar de su apariencia infantil mantenía los mismos grandes ojos grises y el pelo rojo con dos mechones de pelo que formaban un corazón. Estaba vestido con una elegante camisa atada con una cinta en el cuello y unos pantalones cortos sujetadas con tirantes. Parecía nervioso por algo y mantenía la mirada fija en un plato con cubiertos delante de él.

─¿Hola? ─lo llamó, pero el niño no parecía siquiera haberse percatado de su presencia.

Estaba pensando en lo mono que era de pequeño cuando entró otra persona en la sala y Riddle se sentó derecho rápidamente. Era una mujer elegante y bien vestida, su pelo recogido en un moño era del mismo color que el de Riddle y compartía con él unos mechones de pelo similares en forma de corazón. Yuu dedujo que debía tratarse de su madre, la cual tampoco parecía haberlo visto. Sintió una mala sensación al verla y recordó que Trey le había dicho que era muy estricta.

─Feliz octavo cumpleaños, Riddle ─dijo alegremente antes de colocar delante de él una tarta de aspecto sencillo.

─¿Entonces estos son recuerdos? ─preguntó Yuu en voz alta al darse cuenta de la situación.

La madre continuó hablando.
─Este año, tu tarta de cumpleaños es una sin azúcar y con mucha lecitina hecha con harina de soja y nueces.

─¿Qué? ─preguntó Yuu sin disimular su desconcierto ante lo que acababa de oír─. ¿¡Qué clase de tarta es esa para el cumple de un niño!?

Lo entendería si una persona fuese diabética o celíaca, pero no parecía ser el caso de Riddle, ya que Trey había dicho que le gustaban mucho las tartaletas que él hacía.

El niño miró a su madre con una sonrisa tímida.

─Muchas gracias, mamá. P-pero, sabes, yo... Aunque fuese por una sola vez, me gustaría una tartaleta con muchas fresas...

La madre reaccionó como si hubiera escuchado algo escandaloso.
─Oh, ¡cómo puedes decir eso! Postres con mucho azúcar como ese son prácticamente veneno para el cuerpo, un simple trozo excedería tu límite de carbohidratos diario. Vamos, hoy tenemos atún salteado con docosahexaenoico y ácido eicosapentaenoico ─Yuu sintió su cabeza explotar por aquellas palabras tan complicadas que no recordaba haber oído antes─. Ah, pero el consumo de calorías recomendado para un niño de ocho años es... ─calculó mentalmente la cantidad─. Menos de 600 calorías por comida, así que no comas más de 100 gramos. ¿Lo entiendes?

Yuu se indignó, entendía que alguien se preocupara por la alimentación de su hijo, pero lo que estaba haciendo la madre con aquellos rebuscados detalles le pareció pasarse de la raya. No solo no le permitía comer algo dulce ni por su cumpleaños, sino que le limitaba incluso la sencilla tarta que ella misma le había dado.

─¡Dele un respiro, señora! Que solo tiene ocho años ─espetó, sabiendo que no iba a ser escuchado.

Sin embargo, se le rompió el corazón al ver la desilusionada carita de Riddle.

─Sí, mamá... ─respondió suavemente el niño.

De repente las imágenes desaparecieron y Yuu se encontró con Riddle, con su edad actual y vestido con su uniforme de líder de dormitorio. Estaba situado a unos pocos metros alejado de él y su figura estaba coloreada en blanco y negro.

─¿¡Riddle!? ─exclamó Yuu al verlo─. ¿Qué está pasando? ¿Te encuentras bien?

Pero Riddle no pareció escucharlo, estaba mirando al infinito.

─Durante mucho tiempo, lo que más deseaba era una tartaleta con fresas. Como aquellas que se mostraban en los escaparates de las tiendas de la ciudad ─dijo sin mover los labios, por lo que era de suponer que lo que se escuchaba eran sus pensamientos─, tartas que parecían joyas.

Riddle desapareció y volvió a aparecer el escenario anterior, esta vez el pequeño Riddle y su madre estaban sentados delante de la mesa, con papeles y una cantidad excesiva de libros apilados.

─¡Un momento! ─exclamó Yuu─. ¡Esto es demasiado personal! ¿Acaso está bien que yo vea esto? ─preguntó mirando a su alrededor, esperando que alguien o algo dijera algo.

Nada cambió. La madre de Riddle cerró el libro que estaba leyendo y se puso de pie.

─Eso es todo por hoy de tus lecciones de mágia clásica ─anunció─. Tienes hasta mañana para leer 50 páginas sobre filosofía lingüística y repasar lo que acabas de aprender hoy. Ahora te daré una hora para estudiar tu próxima lección de pociones.

─Sí, madre ─respondió Riddle.

Yuu tragó saliva por aquella insana cantidad de trabajo exigida a un niño de su edad.

─Mamá tiene que ocuparse de algo ahora, así que te veré en una hora.

El joven pelinegro le dirigió una mala mirada al verla salir. El lugar desapareció y volvió a ver a Riddle.

─Cada momento estaba repleto de lecciones con todas las disciplinas posibles ─volvió a sonar voz─. El tiempo de estudio se extendía hasta que era capaz de hacerlo.

─A ti te pasaba algo similar, ¿verdad, Takahiro? ─pensó Yuu para sus adentros.

─Pero para mí ─continuó Riddle─, eso era "normal".

Claro, si alguien estaba acostumbrado a algo tan complicado sería algo simple y común para esa persona...

Regresó la escena del estudio, Riddle estaba estudiando él solo. Unos golpes sonaron en el cristal de una de las ventanas, haciéndolo levantar la vista del libro.

─¿Quién está llamando a la ventana? ─preguntó sorprendido antes de bajarse de la silla.

La llamada continuó sonando hasta que Riddle abrió la ventana, Yuu se apresuró en acercarse a mirar y esbozó involuntariamente una sonrisa al reconocer a los dos niños que estaban fuera, los cuales parecían tener nueve años.

─¿Trey? ─preguntó al ver el niño de pelo verde oscuro. No llevaba gafas, pero sus ojos dorados seguían mostrando el mismo brillo amable.

─¡Oh, ha venido! ─dijo entusiasmado Trey.

El otro niño, con un alborotado pelo lila y unas grandes orejas de gato saltó alegremente.

─¡Eh, eh! ¡Ven a jugar con no~ so~ tros~! ─exclamó con una voz cantarina.

─¿Quiénes sois? ─preguntó Riddle.

─¡Yo soy Che'nya! ─se presentó el niño-gato─. Y este es Trey. Ven a jugar croquet.

Riddle se puso nervioso.

─Eh... No puedo. Es mi hora de auto-estudio, tengo que seguir estudiando.

Pero eso no hizo cambiar de idea a los otros niños.

─Auto-estudio significa que tú decides lo que quieres estudiar ─respondió Che'nya─. Mi abuelito dice que jugar también es una forma de estudiar, miau.

─¿No puedes parar y jugar por un rato? ─le preguntó Trey afectuosamente.

El pequeño pelirrojo echó una mirada hacia atrás para asegurarse de que su madre no estuviera cerca.

─...So-solo por un rato ─tartamudeó.

─¿Cómo te llamas? ─le preguntó Trey mientras le ofrecía una mano para ayudarlo a salir por la ventana.

Riddle le cogió la mano con timidez.

─Riddle. Riddle Rosehearts.

Después de ver las dos escenas anteriores, Yuu se alegró de haber visto finalmente una escena adorable. Observó a Che'nya aplaudir emocionado cuando Riddle posó los pies sobre la hierba del exterior.

─Por eso nos ayudaste antes ─comentó antes de que las imágenes desaparecieran─. Tú también eres su amigo.

Riddle apareció nuevamente, con la diferencia de que estaba sonriendo. Era la primera vez que Yuu lo veía sonreír.

─Jugar con Trey y Che'nya era muy divertido, aprendí muchas cosas que no sabía y jugué a juegos que nunca había visto antes. Los dos me enseñaron mucho. Desde ese día, durante mi tiempo de autoestudio salía de casa sin que mi madre se enterara.

El escenario cambió nuevamente a la calle de una ciudad, los tres niños caminaban juntos.

─¿¡Eh!? ¿Nunca has comido una tartaleta de fresa, Riddle? ─preguntó sorprendido el pequeño Che'nya.

Riddle negó con la cabeza.
─No. Madre dice que es prácticamente veneno para el cuerpo, así que no puedo.

Bueno, por supuesto que es malo cuando comes demasiadas... ─comentó Trey─. Pero, ¿sabes? Yo vivo en una pastelería. Vamos allí a comer un poco ─propuso.

Riddle no parecía muy seguro de ello.
─¿Eh? Pero...

─No pasará nada por un trozo ─lo calmó Trey.

─Ahora mismo podría comerme una tartaleta entera, miau ─dijo Che'nya, fantasioso.

─Qué monos eran... ─murmuró Yuu con ternura.

Con eso, Riddle describió como fue comer por primera vez lo que se convertiría en su comida favorita:
─Una tarta roja sobre un plato blanco, para mí brillaba más que cualquier otra gema. El primer bocado fue lo más bueno y dulce que hasta entonces había probado ─se rio alegremente de solo pensar en el recuerdo─. Saboreé cada trozo hasta perderme por completo ─entonces volvió a ponerse serio─. Aquel día perdí la noción del tiempo.

Volvió al estudio de la casa de Riddle y Yuu soltó un jadeo de preocupación: la madre de Riddle estaba mirando a su hijo con enfado y el pequeño mantenía la mirada en el suelo con los ojos llenos de lágrimas.

─¡¿Cómo has podido?! ─preguntó la señora Rosehearts con cabreo─. No solo te has saltado tu hora de estudio, ¡¿sino también te comiste algo con azúcar?! Fueron esos niños los que te tentaron a hacerlo, ¿verdad? No te permitiré jugar con ellos nunca más.

Riddle se horrorizó al escuchar aquello y la miró.
─¡Lo siento, madre! ¡Prometo no volver a hacerlo, perdóname! ─le imploró.

─¡Silencio! ─le demandó ella, sin intención de mostrar piedad alguna─. ¡El único que tiene la culpa aquí eres tú por romper las reglas!

Yuu abrió los ojos como platos al reconocer las mismas palabras que había dicho Riddle en la fiesta y en el duelo.

La madre le dio la espalda y se alejó caminando a paso rápido, dejando solo al destrozado Riddle. Aunque solo se tratara de una sombra del pasado, Yuu se apartó de su camino para evitar ser tocado por ella.

─Ah, sabía que no debería haberle dejado tiempo para sí mismo ─murmuró para sí misma─. Tengo que educarlo y entrenarlo más para que sea alguien perfecto.

Trey había dicho que ella era muy estricta, pero Yuu no se imaginaba que el ambiente en el que había crecido Riddle fuera así de tóxico. Era consciente de que los padres debían poner normas para regular el comportamiento de sus hijos, pero aquellas formas eran tiránicas y controladoras, sin siquiera considerar cómo debía de sentirse su propio hijo.

─Eres como ella... ─murmuró con repulsión.

Pero no se molestó en sentir odio innecesario por aquella persona y se centró nuevamente en Riddle, cuya figura infantil se tornó en la actual.

─Si rompía las reglas, los momentos que tenía para divertirme serían prohibidos por completo ─dijo la voz de Riddle─. Por eso tenía que obedecer todas las normas de mi madre. En mi ciudad, madre era muy conocida y respetada, por eso ella siempre tenía razón ─su mirada se ensombreció─. Pero... dime, mamá: ¿por qué? ¿Por qué siento este peso en mi pecho? ─apretó los ojos con frustración y su voz se fue quebrando a medida que hablaba─. Quiero comer muchas tartas aunque sea solo por mi cumpleaños, quiero jugar fuera y hacer muchos más amigos. Dime, mamá: ¿qué regla debo seguir para que este dolor desaparezca?

Yuu se secó las lágrimas que se asomaron en sus ojos tras oír aquel desesperado monólogo.
─Riddle... ─murmuró al verlo en aquel estado.

Aún no se había olvidado de la batalla contra su Overblot ni de las cosas que él había hecho antes, pero lo único que quiso hacer en aquel momento era dejar de quedarse mirando sin hacer nada.

Se acercó a Riddle a paso tranquilo. A medida que la distancia entre ellos disminuía, la figura en blanco y negro de Riddle fue adquiriendo su color de forma gradual.

Cuando recuperó por completo el color, Riddle frunció el ceño al notar la presencia de otra persona y jadeó con sorpresa al ver a Yuu. Él también se sobresaltó y se detuvo en seco.

─Oh, ahora puedes verme... ─comentó desconcertado.

─Pero ¿cómo...? ─el joven pelirrojo miró a su alrededor como si acabara de darse cuenta de aquel espacio grisáceo─. ¿Qué lugar es este? ¿Qué hacemos aquí?

Yuu se encogió de hombros y negó con la cabeza.
─Estoy tan sorprendido como tú ─contestó─. Yo tampoco sé cómo he llegado aquí, pero al parecer llevamos aquí un buen rato.

Como si Riddle hubiera recordado algo, se miró alarmado las manos.
─Entré en Overblot, ¿verdad? ¿¡Qué pasó!? ¿Hice daño a alguien?

Yuu volvió a negar con la cabeza.
─No. Ace, los demás y yo lo dimos todo para salvarte. Después caíste inconsciente y todas esas imágenes de tu vida aparecieron, ¿lo recuerdas? También pude escuchar tu voz.

Antes de que Riddle dijera algo más, terminó de acercarse a él y lo sujetó suavemente por los hombros para envolverlo en un cálido y compasivo abrazo, sorprendiéndolo en el acto.

─¿Por qué haces esto? ─preguntó─. Después de todo lo que he hecho...

El joven solo aumentó la fuerza de su abrazo.
─No pienses en eso ahora. Nadie se merece pasar por todo lo que has vivido... Déjame por lo menos hacer esto por ti.

Con brazos temblorosos, Riddle le devolvió cohibido el abrazo.

─Tranquilo, ahora estás bien ─le aseguró Yuu.

─¡¡Riddle!! ─resonó desde lejos la desesperada voz de Trey.

Tras unos segundos de consuelo y entendimiento sin palabras, se separaron al ver que el ambiente gris que los rodeaba se iba tornando negro poco a poco.

Riddle miró a su alrededor con preocupación, pero Yuu sonrió con calma al reconocer la situación.

─Parece que alguien te está esperando ─le dijo mientras lo cogía de la mano para darle ánimos─. No te preocupes, creo que vamos a despertar.

Ambos miraron la oscuridad levantarse suavemente sobre ellos como si fuera a transportarlos a otro lugar.

Ninguno de los dos se dio cuenta que una silenciosa sombra con silueta femenina, vestida con lo que parecía ser una túnica, los había estado observando en silencio hasta desaparecer al mezclarse con la oscuridad que la envolvía...