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Debieron tener cuidado, pero es que había sido inevitable. Habían mantenido oculto lo suyo por bastante tiempo, de igual forma estando en el mismo grupo, los toques y el coqueteo ocasional era bastante común. Incluso en vivo, Jisung solía coquetear de juego con los demás chicos.

Tomó su teléfono con la intención de revisar los mensajes, pero una mano le hizo bajarlo.

—Deja eso —murmuró Minho, a su lado en la cama—. Solo te va a poner peor.

Jisung no entiendía como es que él estaba tan tranquilo. No comprendía cómo no veía lo malo del asunto cuando no hace mucho, por el mismo problema, por no ser discretos, quien le tocó peor fue a él.

—¿Cómo estás tan tranquilo? —le preguntó mirándolo de reojo. Minho estaba mirando al fondo de la cama que estaba arriba, solo suspiró.

—No lo estoy. Pero preocuparte de más, va a ser peor —Se acomodó de lado, observándolo. Jisung nunca se cansaba de ver las bonitas facciones del rostro de Minho. Recordó la primera vez que lo vio, fue cuando se dió cuenta que definitivamente le gustaban los chicos también.

O sea, ya había tenido una sospecha con respecto a Hyunjin, pero lo había asumido a su mente abierta que no le evitaba aceptar la belleza de otros chicos.

Pero con Minho había sido diferente...

Había sido como un flechazo instantáneo cuando el bailarín había cruzado aquella puerta. Su corazón había latido a mil y la lengua le pesó en la boca.

Por primera vez, Jisung se había quedado totalmente sin palabras.

La mano acariciando su cintura y la nariz acariciando su mejilla, lo hizo salir de su ensoñación.

—Creeme que estoy aterrado —dijo Minho—. Pero… Se resolverá.

Chan lo resolverá .

Jisung se sentía muy mal por dejarle la carga de esto a Chan que ya tenía demasiado sobre sus hombros. Todo por su jodido descuido.

Es que no pudieron preverlo, no pudieron imaginar que el famoso dispatch los iba a seguir. Aunque debieron imaginarlo, desde que la prohibición de citas del grupo había acabado, y teniendo en cuenta lo mucho que habían llamado la atención últimamente estaban en la mira de cualquier momento tener un escándalo de citas.

Changbin una vez había sido seguido cuando había salido de compras con su hermana, creyendo que podría ser alguna novia escondida. A Chan lo intentaron juntar con Sana cuando salieron a tomar un café. Estaban siendo seguidos a todos lados.

Pero es que era algo diferente. Solo dos chicos del mismo grupo saliendo, sin embargo, Jisung se reprendió, sabiendo que nunca debió darle aquel beso aunque creyeran que habían estado solos.

Pero era inevitable. Amaba tanto a Minho que no demostrar su afecto le dolía demasiado.

No era la primera vez que había pasado. No era la primera vez que había besado a Minho en el peor momento posible.

Jisung estaba tan lleno de malas decisiones hasta el cuello.

.

La primera vez que cometieron un error, aún no sabían que se gustaban. O, al menos, no lo habían hablado.

Jisung coqueteaba con todos, pero era a modo de juego, así que Minho no sospechaba de que en verdad le gustaba al rapero hasta ese momento.

Fue en el primer two kids room que hicieron juntos. Las preguntas que Jisung le había estado lanzando lo ponían nervioso. Hacían que su corazón latiera con fuerza y quisiera salir.

Para Minho, darse cuenta que le gustaban los chicos no había sido fácil, pero lo había descubierto desde que había entrado a la adolescencia.

Jisung no fue como un flechazo instantáneo. Al comienzo fue incluso hasta un poco molesto, pero fue escalando en su corazón de una forma impresionante que Minho no podía cerrar los ojos sin poder ver aquella sonrisa tan brillante en su mente.

Jisung entró a su corazón sin permiso y a una increíble velocidad. No le costó darse cuenta que estaba enamorado.

Así que el simple hecho de que se le acercara tanto lo ponía supremamente nervioso. Podía sentir su garganta seca y su corazón latiendo a toda velocidad.

—Mírame —Escuchó a Jisung reír y luego sus manos agarrando sus mejillas.

Minho iba a morir.

Iba a morir en serio porque Jisung no podía hacerle esto.

No podía simplemente acercarse tanto y luego tomarle las mejillas entre sus manos.

Menos, con cámaras en todos lados.

No supo quién fue el que avanzó. Solo que no hubo marcha atrás.

Fue solo un roce de labios, no duró ni cinco segundos antes de que el staff explotara y cortara la escena.

—¡Fue un error! —se excusó Jisung— Creí que iba a girar el rostro.

—Me tomó por sorpresa —se excusó Minho—. Siempre jugamos a besarnos, solo no evadí bien en este momento.

Nadie mencionó que obviamente se había sentido la tensión en el aire.

El director quedó en cortar aquella escena, pero quedaría siempre en la mente de ambos como el comienzo de todo.

.

Fue en la noche que salieron juntos al balcón y decidieron hablarlo.

—En verdad sí quería besarte —murmuró Jisung mirando a la carretera. Minho retorció sus manos, nervioso.

—Jum… —fue lo primero que salió de su boca. Estaba perdido, sin palabras que decir. Él también había deseado besarlo.

—Me gustas mucho, Minho Hyung —su corazón se aceleró, sentía que se le iba la respiración. Abrió la boca para respirar.

—Yo… yo también quería besarte —respondió. Miró al chico a su lado que lo miraba con grandes ojos oscuros.

Minho podía quedarse todo el día admirando cada centímetro del rostro de Jisung. Desde aquellos ojos redondos y oscuros, hasta el tierno lunar que adornaba su mejilla. Hasta su piel, algunos tonos más oscuros que el suyo que era deslumbrante de ver sin nada de maquillaje.

—También me gustas.

Debió haber sido la revelación de sentimientos más incómoda del mundo. Pero aún así, ambos soltaron risitas tontas y se tomaron de las manos.

Esa vez, frente al balcón bajo las estrellas, se dieron el que ellos llamarían en verdad su primer beso.

.

La empresa no se había pronunciado, y eso era lo que más nerviosos los tenía. Minho había evitado que entrara a internet, estaba seguro que miles de artículos, algunos verdaderos y otros transgiversando todo, estarían publicados.

Pero todos, con un titular en común.

«Han y Lee Know de Stray Kids, fueron vistos besándose confirmando una relación. ¿Estos serían los primeros idols LGBT? ¿Cómo reaccionarán los fans y los locales?»

Respuesta que Jisung más tenía en mente: Nada bien.

Tal vez, conociendo cómo eran sus fans internacionales, y como de famosa era su pareja con Minho, debieron haber buenas reacciones. Pero Jisung sabía que no tardarían, si es que no habían ya, fans e internautas nacionales pidiendo que los sacaran del grupo por tener algo prohibido.

—Chicos. Chan llegó con la cena —La voz de Hyunjin, que entraba a la habitación, los sacó de sus pensamientos. Los chicos habían decidido dejarlos solos porque sabían que lo necesitaban. Porque sabían que no debían abrumarlos y estresarlos, ya tenían suficiente con los medios.

Habían estado abrazados en la cama de Minho. Éste tenía su cabeza sobre su pecho y su brazo rodeando su cintura, ya se había quedado dormido.

Jisung miró a Hyunjin, en su rostro había una mirada triste.

—Lo levanto y vamos —respondió señalando al chico durmiente en brazos—. Gracias por avisar —Hyunjin asintió y salió de la habitación.

Jisung suspiró. Hyunjin era de los que más los había apoyado, había sido el primero en descubrir su relación y Jisung había estado tan aterrado de que su amigo lo rechazara.

Ahora tenía ese mismo terror con el resto de sus miembros.

.

Se besaban mucho.

Encontraban consuelo en los labios del otro cada vez que estaban solos, desprovistos de los otros miembros y de cámaras. Encontraban siempre algún lugar solitario, y se sumergían en el placer que le daba los labios y las caricias del otro.

Solo una vez se arriesgaron tanto, y fue fatal.

La cortina de la cama de Minho proporcionaba buena privacidad. Y no era la primera vez que algún miembro se acurrucaba con Minho en aquel lugar por el sentido de tener privacidad por un momento en una casa llena de gente. De

Félix estaba bastante acostumbrado a acurrucarse con Minho y ver videos en Youtube hasta cansarse.

Jisung también lo había hecho, juntando besos pequeños y cortos, mientras se acurrucaba en el cuerpo de su novio.

Solo que esa vez, se arriesgaron a más.

Fue a mediados de los ensayos para el comeback de Yellow Wood. Habían estado estresados y cansados, y solo habían comenzado a besarse.

Sin embargo, los besos eran más fuertes y apasionados de lo normal. Sus manos estaban enredadas, su cuerpo debajo del de Minho. Hacía calor, pero aún así, había una ternura inmensa entre ellos. Unas caricias suaves en la cintura de Minho y una mano acariciando la pierna de Jisung.

Fue la sensación del roce lo que los hizo jadear. No era una sensación nueva, claro estaba, pero era algo de lo que nunca habían hablado.

Ya tenían 21 y 19 años, ya eran adultos, pero aún así no se había puesto en la mesa la palabra sexo.

Y menos podían hacerlo ahora, no con los miembros en el salón.

Siguieron besándose, porque de eso siempre se habló incluso sin palabras.

Estuvieron tan sumergidos en sus besos, que no escucharon los pasos que se acercaban a la habitación, o cuando la puerta se abrió, sino cuando la voz de Hyunjin surgió abriendo la cortina de imprevisto.

—Minho Hyung, tengo unos pasos nuevos para… —la voz de Hyunjin se detuvo. Minho y Jisung no se habían alcanzado a separar y los encontró besándose. Jisung miró con temor a su amigo, Hyunjin tenía los ojos abiertos de par en par, sorprendido.

Luego, solo volvió a cerrar la cortina y salió de la habitación.

—Mierda —murmuró Jisung. Minho suspiró y se apartó dejando que Jisung saliera de debajo de él en busca de Hyunjin.

Jisung debía admitirlo, estaba aterrado.

Sabía que Félix y Chan hablaban normal de este tema, dada su crianza en Australia que era muy diferente. Pero Hyunjin había nacido y criado en Corea, con toda la cultura de aquí. Y no solo eso, también era católico. Y Jisung sabía muy bien que pensaba su religión ante los gays y bisexuales.

Félix, Seungmin y Jeongin estaban gritando frente a la televisión mientras jugaban, así que estaba seguro que no escucharían nada. Chan y Changbin estaban en el estudio.

Se encontró a Hyunjin en la cocina, bebiendo un vaso de agua. Entró y se quedó frente a él. No sabía cómo comenzar. 

Hyunjin tampoco decía nada. Jisung no quería ni mirarlo creyendo que vería repulsión en su mejor amigo.

—Sobre Minho Hyung y yo… —comenzó, suspiró al no encontrar qué decir. Se sentía muy nervioso, su corazón latía muy rápido.

—Hannie y yo estamos juntos —dijo Minho entrando a la cocina. Jisung se puso nervioso y miró a la salita. Los otros tres chicos seguían gritando distraídos.

—Me di cuenta, claramente —contestó Hyunjin y luego suspiró—. Miren, no quiero que crean que soy homofóbico o algo. Solo me sorprendió mucho, es todo. ¿O qué? ¿Querían que me quedara viendo cómo seguían besándose?

—Hubiera sido un buen espectáculo —sonrió Minho, provocando que Hyunjin soltara una risa.

—¡Que asco, Minho Hyung! —exclamó Hyunjin. Jisung soltó una risita, sintiendo total alivio ante la situación—. A decir verdad, me hubiera gustado enterarme de otra forma. No sé, qué hubieran tenido la confianza de decírmelo —sin duda, eso iba dirigido a Jisung.

—Lo siento —dijo Jisung—. Es difícil.

—Lo entiendo. Así que ¿Ambos son gays? —Minho negó con la cabeza.

—Yo lo soy. Hannie es bisexual —Hyunjin asintió. Pasó su mano por entre su pelo castaño con un suspiro.

—Solo… tengan cuidado ¿Sí? Confío en que todos en el grupo somos de mente abierta para esto. Pero no todos fuera de aquí van a aceptarlo.

Ambos asintieron.

Pero siguieron cometiendo errores.

.

Cuando llegaron al comedor, los chicos los miraron. En vez de rostros con repulsión, los chicos les dieron rostros llenos de lástima, le hubiera gustado que ellos se enteraran de otra forma.

Chan tenía bolsas debajo de los ojos y los labios apretados. Jisung lo conocía, estaba molesto, decepcionado tal vez. Habían fallado a su palabra y le habían colocado más peso sobre sus hombros.

Todo lo que ellos hicieran, caía sobre los hombros de Chan. Una penalización a alguno de los miembros, era otro ladrillo sobre la espalda de Chan. Y esto, sin duda, llevaría a algo.

Era la primera vez que estaban silenciosos a comer, algo que Jisung no lo soportaba.

—No queríamos que se enteraran de esta forma —suspiró Minho rompiendo el silencio. Los chicos lo miraron, Chan aún comía en silencio—. Chan Hyung, sé que dijimos que no…

—Eso no importa ahora ¿Sí? —dijo Chan, sus manos viajaron para frotar sus dientes. La mano de Félix le acarició la espalda. Miró al resto de los  chicos—. ¿Alguno tiene algo que decir sobre esto? ¿Se sienten incómodos?

—Yo ya lo sabía —dijo Hyunjin—. Desde el 2019.

—Yo también lo sabía —dijo Seungmin, algo que a Jisung le sorprendió, su sorpresa, así como los demás, se mostró mucho ya que Seungmin se encogió un poco—. Minho Hyung me lo dijo una vez mientras esperábamos para Dekira.

Aunque en las cámaras intentaran mantener la apariencia de su concepto de pareja divorciada, Minho y Seungmin eran bastante unidos incluso antes del debut.

—A mí no me molesta —dijo Jeongin brindándoles una sonrisa—. Uno de mis amigos salió del closet la última vez que fui a casa, entiendo que puedan estar asustados ante la reacción de los demás —Félix soltó a Chan y se levantó para abordar a Jisung y luego a Minho en un abrazo.

—Por supuesto que no me molesta. Estoy feliz por ambos.

Chan y Changbin no dijeron nada, ambos ya sabían de esto desde el incidente antes de las promociones de God's menu. Y habían demostrado bastante apoyo a ambos. Así que decidieron callarlo mientras los otros chicos, los que sabían que faltaban por saberlo, hablaban.

—Al menos con esto —continuó Jeongin señalando a Jisung con los palillos—. Ya puedes dejar de fingir suplicar besos con los demás —Jisung soltó una risa.

—¡Eso jamás! Siempre voy a querer sus besos. Vivo de besos.

—Bueno —interrumpió Chan—. Lo hecho, hecho está. Ahora tenemos un gran problema sobre nosotros.

Los chicos lo miraron, el corazón de Jisung latió al máximo.

—Los gerentes de la división los llaman a los dos, y a Chan, mañana temprano —dijo Changbin—. Al parecer llevarán esto a lo legal.

—¿Qué? —exclamaron todos. Las manos de Jisung sudaron.

—¿Cómo que van a llevarlo a lo legal? —preguntó Minho. La voz le temblaba—. No pueden…

—Al parecer, sí —respondió Chan—. Tenemos que contratar un abogado.

—¿Un abogado? —cuestionó Hyunjin—. Cuando pasó lo mío… —no le gustaba hablar mucho de ese tema, había sido una época oscura para él, para todos—. Usaron los abogados, pero eran los de la división.

—Sí, pero eso era porque era un asunto externo —respondió Chan—. A diferencia de esto, que es interno. Tenemos que contratarlo, y pagarlo nosotros.

—Hannie y yo no dejaremos que ustedes paguen por nosotros. Buscaré en un buffet por internet y…

—Tarde —interrumpió Changbin—. Me comuniqué con mi padre y va a tomar el caso, está leyendo la copia de mi contrato en casa. Los esperará mañana en la empresa —les sonrió—. No sé preocupen, chicos. Van a salir de esta.

Jisung sentía que su corazón se iba a salir. Sabía que los chicos eran buenas personas, el miedo inicial de que no los apoyaran había desaparecido.

Stray Kids era una familia, todas las adversidades que habían pasado solo los hacían más unidos.

Sintió la mano de Minho en su espalda y no se había dado cuenta que prácticamente había dejado de respirar. Respiró profundamente, los ojos se le llenaron de lágrimas, por fin liberando todo lo que había tenido guardado en el día.

Enterró su rostro entre sus manos, tratando de respirar despacio, entre el nerviosismo de lo que pasaría al día siguiente, y el alivio porque los chicos, sus amigos, su familia estaban ahí para ellos.

Cómo siempre lo habían estado.

.

Jisung había tenido algunas complicaciones en la coreografía de God's menu. Tendía a confundir algunos pasos con los de Easy, pero en algún punto se volvía divertido.

La ventaja, era que Minho se encargaba de ayudarlo en lo que faltaba. Minho era paciente con él, Félix y Hyunjin podrían ayudarlo, sí, pero llegaba un punto en que abordaba la paciencia de los otros dos chicos que, agotados como nunca, lo dejaban a su suerte.

Jisung no los culpaba, él quería exclusivamente a Minho de entrenador.

—Changbin y yo estaremos haciendo algunos arreglos más de la canción —le dijo Chan. Habían decidido cambiar de la nada la canción principal y ahora estaban contra el tiempo—. Intenta tomarte enserio esto.

—Lo haré, lo haré —dijo Jisung. Los dos productores salieron de la sala de prácticas directo al estudio.

Al final, se quedaron solos los dos y comenzaron a practicar.

En un momento, se cansaron de hacerlo, aburridos y decidieron sentarse en el sofá a beber el agua de sus botellas.

—¡Ah! Estoy agotado —exclamó Jisung apoyándose en el hombro de su novio. Minho solo murmuró, su mano acarició el cabello tinturado de negro.

—Sí. Espero que hayas podido aprender más los pasos —murmuró cerrando los ojos y respirando. Había algo fantástico en ver a Minho después de bailar. Verlo bailar era verlo en su estado natural, pero después, cuando el sudor le perlaba la piel y la respiración se le agitaba, le cortaba la respiración.

—Min… —susurró Jisung, como si alguien pudiera escucharlo. Nadie estaba presente, pero siempre que estaban juntos, había una intimidad tan increíble que sentía que incluso susurrando, podían escucharse.

Minho lo miró, había tanto amor en su mirada que que abrumaba el corazón. Minho entendió lo que Jisung decía sin palabras y acercó su rostro para besarlo.

Era un beso suave y dulce. La mano de Minho viajó a la mejilla de Jisung para acariciarla mientras sus bocas danzaban una bella melodía, podían quedarse ahí todo el tiempo.

.

Chan había llegado tarde esa noche y no estaba de buen humor. Se había dirigido instantáneamente a su cuarto tirando la puerta en el proceso. Changbin entró detrás de él, miró hacía los chicos, fijó sus ojos en Jisung y le hizo una señal de ir con él a la cocina.

Jisung supuso que la molestia de Chan tenía que ver algo con la nueva canción. Cuando Chan se frustraba porque algo no le salía como quería, era mejor no molestarlo.

—¿Pasó algo? —preguntó Jisung cuando entró a la cocina detrás de Changbin, el otro chico se apoyó en el muro de la cocina.

—Regañaron a Chan —contestó. Jisung enarcó una ceja extrañado.

—¿Por qué? ¿Alguna pista indebida ? No lo regañaron con Gone Days, dudo que haya hecho algo peor

—No. Fue por tu culpa.

—¿Mi culpa? ¿Yo que hice? Estaba ensayando con Minho Hyung.

—¿Solo ensayando, Jisung? ¿O también besándose? —se creó un nudo en la garganta de Jisung. ¿Cómo Changbin sabía…?

—¿Cómo…?

—Fue la manera perfecta de estrenar las cámaras ¿Sabes? Encontrando dos chicos que deberían estar practicando, besándose —Maldición. Normalmente no había cámaras en el salón de entrenamiento. Y ahora…

—Changbin Hyung, yo…

—¿En qué estaban pensando? —Jisung tembló, sintió como si las palabras le taladraban el cerebro. Normalmente Changbin no se portaba mucho como el mayor, menos con él, siendo que siempre le dijo que lo veía como alguien de la misma edad. Pero ahora… tenía una actitud demasiado seria que pocas veces le había visto, y que cuando lo hacía, era porque era un tema muy serio. Y lo era—. Estábamos con unas pistas cuando uno de los del staff entró al estudio y nos mostró el video. Ni supimos qué decir —se pasó las manos por la cara—. ¿Sabes qué fue lo peor? Que tuvimos que quedarnos callados mientras decían barbaridades de ustedes porque ya la habían cagado como para decir algo. Estábamos de manos atadas que no podíamos ni defenderlos.

Jisung se sentía temblar, quería llorar.

—Lo siento… yo… nosotros…

—No importa ya ¿Sí? Estamos muy cerca del comeback y les dieron una penalización. Así que mañana los veremos en el estudio —Y se fue, también directo a su habitación.

Jisung no lo culpaba de hablarle así, estaban llenos de tensión y estrés, y cuando Changbin se molestaba de verdad, era mejor no molestarlo.

Sin embargo, su corazón latió rápido y sus ojos se llenaron de lágrimas al saber que él había sido la causa por la cual sus dos amigos tuvieron un mal momento.

.

—Todo es un desastre —gruñó Minho pasándose las manos por la cara, mientras se recostaba en el espaldar del auto. Jisung, desde su lado, solo miraba las cabezas de Chan y Changbin que estaban en los asientos de adelante. Ambos usaban auriculares y estaban concentrados en su teléfono.

Como para no escucharlos.

Se habían levantado y no les habían dicho nada. Habían desayunado en silencio, luego habían bajado y subido al auto.

Obviamente, el resto de los chicos había notado la tensión en el ambiente, pero lo habían asumido a alguna discusión de 3RACHA.

Jisung no negaría que 3RACHA había tenido discusiones antes. Una vez, se habían dejado de hablar durante un día entero solo porque no estaban de acuerdo con un ritmo. Luego habían hecho las paces rápidamente.

Pero esto era un problema diferente.

En la empresa, todos actuaron como si no supieran nada, Jisung ya se había hecho miles de escenarios en la cabeza donde les decían miles de cosas horribles.

En cuanto el estudio estuvo cerrado, Jisung y Minho se dirigieron al sofá mientras que Chan y Changbin se sentaban en las sillas.

Los miraron, y enseguida Chan suspiró.

—Chicos…

—¿Estamos en problemas? —preguntó Minho. Jisung le había dicho todo entre lágrimas el día anterior, encerrados en el baño.

—¿Qué crees, Minho? —dijo Chan con voz amarga—. Miren, que ustedes tengan algo no nos molesta, para nada. El problema es la forma en que nos enteramos, además que lo hicieran aquí. Saben que no todo el mundo es tolerante ¿Y si alguien hubiese entrado? ¿No se les ocurrió pensarlo?

Ambos se quedaron callados.

—Me obligaron a darles una penalización —dijo Chan—. Saben lo que odio eso.

Su voz sonaba… triste. Jisung esperó lo peor, que los iban a sacar del grupo o algo.

—¿Qué harás? —preguntó Minho. Jisung siempre admiraba lo tranquilo que se veía incluso en situaciones como estas.

—Estamos grabando god's menu, así que me obligaron a quitarle las líneas y el tiempo en pantalla en el vídeo a Minho.

—¿Por qué solo a él? —exclamó Jisung—. Fue culpa de ambos.

—Porque es el mayor —respondió Changbin, se escuchaba más tranquilo que la noche anterior—. Según el staff, es quien debía demostrar pudor y madurez ante esa situación.

—Pero…

—Está bien —respondió Minho. Jisung podía ver la vena latente en su cuello—. Yo tomaré la responsabilidad.

—No…

—Odiamos tener que hacer esto, Min —dijo Chan. Sus ojos se veían tristes.

—Lo sé, Channie. No hay problema. Fue nuestro error. No fue culpa suya.

Los otros chicos suspiraron.

—Solo prometanme, que al menos en público serán más discretos. El público no es tan tolerante como lo somos nosotros.

—Lo prometemos —dijeron ambos al tiempo.

Y terminó siendo una mentira.

.

Jisung no había tomado su teléfono el día anterior. Minho no lo había dejado, así que ahora no le sorprendía ver llamadas perdidas de su hermano mayor.

No sabía cómo habrían reaccionado sus padres ante la noticia, Jisung quiso explicarles mejor. Cómo iban en camino ya a la empresa, y aún faltaba para llegar, le devolvió la llamada a su hermano.

—Ji. Dios, por fin contestas —contestó el chico. La voz de su hermano denotaba alivio.

—Hyung… —saludó Jisung.

—Mira, Ji. Vimos las noticias… Te apoyo, en verdad — Jisung sintió alivio. El apoyo de su hermano era una de las cosas que más necesitaba en esos momentos. Él, claro y sus padres.

—¿Cómo reaccionaron mamá y papá? —preguntó. Solo necesitaba saber eso.

—Oh bueno… lloraron al comienzo. Hay que entenderlos ¿Sabes? Esto no es fácil para ellos — hubo una pausa—. Discutieron un poco, se culparon. Hay que entenderlos, vienen de otra generación. Ahora hay más apoyo y concientización a la comunidad en el país. Y los jóvenes tenemos más conciencia del tema.

—¿No quieren saber nada de mí o…? —la voz le temblaba.

¡No! Tranquilízate, Sung. Solo están un poco shockeados con la noticia. Ellos te aman, estoy seguro que van a apoyarte. Solo tienes que darles un tiempo — Jisung lo sabía. Le hubiera gustado decirles a ellos, a todos en verdad, sobre su bisexualidad de una forma más tranquila y personal.

—Entiendo —suspiró. Levantó la vista para notar que ya estaban llegando a la empresa—. Hyung, hablamos después, estoy llegando a la empresa.

Bien, Ji. Saluda a los chicos de mi parte — y colgó. Jisung suspiró,y se sobresaltó un poco cuando sintió la mano de Minho entrelazarse con la suya.

—¿Qué te dijeron? —preguntó. Jisung suspiró.

—Mi hermano lo tomó bien, mis padres no tanto.

—Me imagino…

—¿Tus padres dijeron algo? —preguntó. Aunque Minho ya había salido del closet con sus padres cuando tenía 15, le daba curiosidad saber si habían dicho algo de, al menos, su relación.

—Están preocupados por las reacciones —respondió el chico acariciando la mano de Jisung con su pulgar. Así se tranquilizaba, Jisung lo notaba.

La ventaja de ir en auto, es que entraban por el estacionamiento. Porque la parte principal de la empresa estaba llena de periodistas y Jisung comenzó a sentir que algo se le atoraba en la garganta.

—No se preocupen —les dijo Chan que había estado en la primera silla. Los evadiremos.

Lo hicieron. Los cristales oscuros de la camioneta evitaba que vieran que eran ellos los que iban ahí. Bien podrían ser Twice o Itzy, así que no les prestaron nada de atención cuando la camioneta pasó frente a ellos con la intención de dirigirse al estacionamiento detrás de la empresa.

—Llegamos, chicos —les dijo Chan abriendo la puerta cuando el auto estacionó—. Vamos que saldremos de esta. El papá de Changbin nos espera en el último piso.

Jisung estaba agradecido de que fuese alguien que ellos conocieran quién los iba a defender. Los padres de todos eran cariñosos con el resto, cuando se decía que Stray Kids era una familia, eso incluía a las verdaderas familias de los miembros, sus padres que siempre mandaban dulces y comidas, o que brindaban una cama cuando alguno se fuese a dormir.

Minho le había dicho a Changbin que luego de que se resolviera, él y Jisung iban a pagarle por el trabajo a su padre. Changbin había dicho que su padre se había negado a recibir dinero, debido a que no le importaba defender a los chicos pero ellos habían insistido. 

El padre de Changbin, se levantó y les brindó una sonrisa cuando los vio 

—Niños… —podían tener más de veinte años, que para todos los padres, ellos seguían siendo niños.

—Muchas gracias por esto, señor —dijo Minho inclinándose en agradecimiento. Jisung lo siguió.

—En verdad, agradecemos que nos ayude —el hombre soltó una risa.

—Por nada, chicos. Deberíamos entrar —Les hizo una señal— He estado leyendo su caso y no tienen de qué preocuparse, esto será breve. ¿Trajeron las copias de sus contratos? —ellos asintieron y se la entregaron. El hombre había estado leyendo la de Changbin, pero era mejor tener la de ellos a la mano.

En cuanto abrieron la puerta, Jisung pudo sentir la tensión en el ambiente.

El gerente de la división 1 estaba sentado en una gran mesa con otro hombre de traje a su lado. El abogado de la división.

El gerente enarcó una ceja cuando los vio entrar con el abogado detras de ellos.

—Sí pudieron conseguir un abogado —dijo.

—Sí, señor —respondió Chan—. En cuanto usted nos dijo que iba a llevar a esto a lo legal, sabía que teníamos que encontrar uno.

—Mucho gusto —saludó el hombre inclinándose.

—Si saben que ustedes lo pagarán ¿no? A diferencia del caso de Hyunjin, esto es algo interno.

—Lo sabemos, señor —respondió Minho. El gerente les hizo una señal para que se sentaran en las sillas frente a ellos.

—Bien. Los he reunido aquí, debido al reciente escándalo que han causado. Nada más y nada menos que la confirmación de la relación entre Han Jisung y Lee Minho ¿Es cierto esto?

—Sí, señor —respondió Jisung.

—Bien —asintió el gerente—. Esto es algo considerado una penalización. ¿Correcto?

—¿De qué forma sería una penalización? —preguntó el abogado.

—El contrato…

—El contrato especifica que la prohibición de citas era hasta los tres años del debut —dijo sacando las copias y extendiéndolas. El abogado del gerente las tomó para leerlas, a pesar de que justamente él y su equipo eran las que lo habían hecho—. Esa fecha, se cumplió el 25 de marzo del 2021, el año pasado. Es la única indicación sobre parejas que hay en el contrato. Éste, nunca establece que, luego de la fecha, los jóvenes no puedan estar juntos públicamente, debido que en ningún artículo prohíbe las relaciones homosexuales y/o del mismo grupo y las leyes del país son muy claras con respecto a esto. Lo único que no es legal sería el matrimonio y chicos —los miró— ¿Ustedes van a casarse? —ellos se negaron— ¿Van a adoptar? —también se negaron—. Aquí no hay nada que sea ilegal, y menos algo que constituya a un incumplimiento del contrato.

El gerente miró a su abogado. El hombre miró a su jefe.

—Tiene razón. No hay artículos que muestren algún incumplimiento.

—Igual es algo inmoral…

—La moral es algo altamente personal —respondió Minho. Jisung sabía que aunque su rostro mostrara seriedad, la mano que sostenía debajo de la mesa, sudaba.

—No puede hacer nada en contra de los muchachos o del grupo, ya que ellos cumplen con todo lo que el contrato dicta y atraen muchas ganancias a la empresa. Así que sería muy contraproducente que los penalice debido a que, incluso, su apoyo internacional es mayor que el nacional. Por si lo que le preocupa es el público.

El gerente tenía el ceño fruncido. Jisung temía que se le ocurriera algo.

—Salgan de aquí. Solo… intenten no hacer cosas en público —el abogado del gerente le entregó los contratos. Se levantaron, se inclinaron en despedida y salieron.

—Les dije que sería breve —comentó el padre de Changbin. Jisung sentía que podía respirar por fin.

.

De camino a casa, Chan mantenía el ceño fruncido. Jisung sabía que significaba, sabía que iba a pasar ahora. Puede que no pudieran hacer nada legalmente, pero les iba a costar bastante. Estaban seguros que comenzarían a recibir malos tratos por parte de una división que los trataba descuentemente.

Ya lo imaginaba: Menos presupuesto, menos libertad, pocos comebacks. Igual ni les hacían promoción, pero no importaba.

Suspiró. Chan lo miró y le brindó una sonrisa.

—Pedí pollo —les dijo—. Tenemos que celebrar.

Jisung agradeció lo mucho que su líder hizo para animarlos.

.

Jisung no se atrevió a aparecerse en las redes por una semana, más que todo por temor, pero los chicos le dijeron que los fans hicieron un hashtag en apoyo. Incluso, algunos fans nacionales estuvieron apoyando.

El odio estaba presente, de eso no había duda. Jisung sabía que algunos lados iban a censurarlos, pero Chan le había quitado importancia, diciendo que le importaba lo que ya tenían, a los fans que actualmente estaban apoyándolos.

Los fans permanentes eran los que siempre iban a apoyarlos en las buenas y las malas.

Sin embargo, la noticia de su relación solo fue el inicio de algo.

Ellos fueron solo la llama. Luego fue la bomba.

No pasaron ni dos semanas cuando hubo otra noticia de una Idol de otro grupo saliendo del closet.

Luego otro.

Luego otro.

Ellos, sin querer, habían sido la inspiración para otros que habían mantenido oculta su orientación por temor.

Ahora… todo estaba bien.