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Cazando el amor

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"Feliz cumpleaños Gaviota kun"

Era la felicitación muy animada de Floyd cuando el reloj marcaba las doce en esa noche en que apenas iniciaba el dos de diciembre, Rook contagiado de su alegría sonreía mientras era consentido en besos y abrazos efusivos de su amoroso joven esposo.

—Gracias mon amour, ya es un cumpleaños muy feliz con solo tenerte a mi lado. Estoy agradecido a la vida de que a mis recién cumplidos diecinueve años sea merecedor de tanta dicha.

Junto con unas lágrimas de emoción el rubio susurraba a su oído cuando se aferraba a su cuerpo en un abrazo, era tan hermosamente abrumador este sentimiento que no podía evitar conmoverse. 

—Rook siempre tienes que llorar.

—Soy un alma sensible, no es mi culpa.

—Eh... Pero mientras sean lágrimas de felicidad llora lo que quieras... ¿Si~?

—Oui, mon amour.

Ambos siguieron cariñosos en la cama mientras la noche los acogía cálidamente entre las sábanas, Floyd con ese mismo entusiasmo de repente se levantó para buscar algo bajo la cama, acercándose de nuevo con una gran sonrisa le entregaba un pequeño paquete en las manos.

—Bueno abre mi regalo, espero que te guste.

—Oh Floyd incluso si es una piedra de la calle que recogiste para mi, la amaré.

—Que tonto... Pero lo tendré en cuenta si alguna vez no tengo dinero para darte un regalo. Aja...

El rubio sin dejar de sonreír abría su regalo, Floyd igual de emocionado miraba atento como su gaviota quitaba el papel colorido que envolvía el paquete.

—Ohh Floyd kun... Es un álbum de nosotros. ¿Verdad? ¡Lo amo!

Con la mirada iluminada veía como la portada de ese álbum tenía el nombre de los dos en letras que resaltaban, detalle que le removia el corazón de alegría. De inmediato al abrirlo notó una foto de ambos, una de las tantas que se habían tomado en el transcurso de su relación amorosa.

—Mira, mira... Esta es de esa tarde en la playa cuando me pediste ser tu novio. ¿Te acuerdas?

—Nunca lo olvidaría es uno de mis momentos favoritos contigo. Merci mon amour! ¡Me encanta!

Los dos sentados en la cama continuaron viendo sus fotos en medio de una amena charla en la que recordaban aquellos hermosos momentos juntos, ni siquiera parecía  importarles estar despiertos en esa madrugada.

—Ya no hay más... —Se lamentaba Rook al no ver más fotos de ellos.

—Je pero hay más páginas que llenar, todavía tenemos muchas fotos que tomarnos, oye pensé que también deberíamos hacer un álbum solo de nuestro Alevín chan.

—¿Solo uno?

—Tienes razón serán muchos porque nuestro hijo será hermoso.

—Tan hermoso como tú.

—Gaviota kun... Espero que Alevín chan herede tu sonrisa porque amo esa sonrisa. —Susurraba embelesado sobre sus labios mientras sonreían mutuamente.

—Oh Floyd kun... Tú sabes como sonrojarme.

—Si~~ Lo sé. Ahora... ¿Estás listo para recibir tu otro regalo?

—Oh la la...

Dejando el álbum a un lado los dos dedicándose una mirada y sonrisa traviesa se escabullían bajo las sabanas, a pesar de no ser como las entregas impetuosas de antes no restaba lo significativo que era amarse fisicamente solo que lo hacían con más cuidado, el placer de sentirse uno al otro era por ahora suficiente.

Unas horas después, en la mañana, Rook comía el desayuno que Floyd le había preparado, otro galante detalle suyo para celebrar este día especial. El más joven malhumorado terminaba de ponerse su uniforme mientras miraba a su gaviota sonriente comer en la cama.

—Oye Gaviota kun quiero quedarme contigo hoy... No quiero ir a clases.

—Tienes una prueba importante así que no puedes faltar además tengo planes.

—Ahh prefieres tu tonto club de Octavinovios que a mi.

—No digas eso, no es cierto. Sabes bien lo mucho que me costó convencer a Idia kun para que se reuniera con nosotros hoy. No te resientas mi lindo Floyd kun después del almuerzo seré todo tuyo y pasaremos la tarde juntos hasta la noche que sea mi fiesta.

—¿Lo prometes?

—Oui, mon amour... Ahora despidete de mi y de Alevín chan. Se te hace tarde.

—Ya voy una hora tarde.

—Más tarde... —Con una sonrisa le decía dejando la charola a un lado se acercaba para darle animos en un abrazo— Te amo Floyd, eres un maravilloso esposo.

—Solo dices eso porque no quieres que me vaya molesto contigo.

—¿Estás molesto conmigo?

—No empieces a llorar. —Notando su puchero y mirada llorosa tan cerca de su cara solo sonreía por lo tonto de su gesto— No estoy molesto.

Dándole besos en sus mejillas infladas jugaban cariñosamente a su vez que acariciaba su vientre para sentir al pequeño que crecía dentro suyo.

—Gaviota kun ya me voy... Pórtate bien... No corras, ni levantes nada pesado, toma agua y cualquier malestar o dolor que sientas me llamas ¿Si?

—Oui monsieur Hunt... Como usted ordene.

—Gaviota tonta, nos vemos en el almuerzo.

Con un beso en los labios se despedían para volver a verse en unas pocas horas, Rook al quedarse solo empezó a arreglar su habitación que ahora era su hogar, cambiando su pijama vestía su ropa formal que usaba como uniforme para su trabajo en la escuela. Minutos después al salir se encontraba con un animado Trey en el pasillo, quien deseándole un feliz cumpleaños le daba un pequeño obsequio que gustoso el rubio agradeció sinceramente.

Ambos saliendo de Octavinelle se dirigían al jardín botánico de la escuela donde ayudarían a recolectar plantas para una clase del profesor Crewel por la tarde.

—No te fuerces mucho Rook, solo ayudame a limpiarlas yo las recojo.

—Todos son muy amables al cuidarme pero no me hará daño agacharme a recoger unas hojas. No estoy tan débil.

—Más vale prevenir además Floyd me pidió que te cuidara con esa cara de psicópata que tiene. Por tu bien y por el mío debo cuidarte.

—Aww Floyd kun es tan lindo, aunque creo que se preocupa demasiado ¿No crees?

—Supongo que es lo normal, está muy enamorado de ti y ama mucho a ese bebé. Tú en su lugar estarías igual ¿O no?

—Creo que si. —Secándose unas pequeñas lágrimas sonreía— Nunca pensé que alguien me amaría de tal forma.

—Oh Rook, las hormonas te tienen más susceptible de lo normal. Mejor cambiemos de tema, ya van a ser las diez debemos darnos prisa para regresar a tu habitación, Idia llegará pronto sino nos ve seguramente se irá.

El rubio asintiendo con su cabeza con prisa guardaba las hojas recolectadas en una caja de cristal, una vez terminado su trabajo pasaron por el laboratorio de la escuela para dar ese encargo al profesor Crewel.

—Vaya Rook eres bastante popular, mira los pequeños regalos que te han dado los chicos.

Decía Trey ayudando a llevar los pequeños paquetes que Rook junto a felicitaciones de cumpleaños había recibido mientras caminaba por la escuela minutos antes.

—Debe ser por Alevin chan, todos lo quieren, mi pequeño no nace todavía y ya es todo un encanto.

Comentaba orgulloso mientras iban de regreso a Octavinelle, una vez que el rubio entró a su habitación se llevó una gran sorpresa y no era para menos una gran pantalla estaba en la pared frente a la cama.

—¡Rook san feliz cumpleaños! Este es un pequeño regalo de mi parte y de mi hermano. —Hablaba Ortho con emoción acercándose al cumpleañero  lo abrazaba.

—Muchas gracias a los dos... Ahora podré ver mucho mejor las películas de Vil y de Neige kun.

—Tiene alta definición nunca antes vista, es uno de mis nuevos modelos creados ni siquiera está en el mercado todavía.

—Oh Idia kun eres un genio, merci.

—De nada, Azul san me dijo que sería una buena idea darles esto porque así podrán estar en la cama haciendo otras cosas menos agitadas.

—Azul y tú son una pareja perversa mira como hiciste sonrojar a Rook... —Decía Trey mirando a su amigo que sonreía al verse descubierto de esa manera aunque para nadie era un secreto su apasionada intimidad.

—No entiendo de que hablan... —Con un gesto dudoso murmuraba Ortho al oír su conversación— Supongo que van a empezar su reunión de Octavinovios entonces voy a dar una vuelta en la escuela para saludar a los chicos y al profesor Trein.

—Diviértete Ortho kun, ven con nosotros cuando sea la hora del almuerzo estaremos todos juntos.

—¡Gracias Rook san, cuide a mi hermano por favor, ha estado un poco deprimido!

Decía animado el pequeño Shroud antes de salir, no le molestaba que lo hicieran a un lado al contrario le alegraba mucho que su querido y tímido hermano empezara a tener amigos reales, porque aunque se hizo de rogar para asistir a esta reunión parecía sentirse a gusto con ellos. Una vez que se quedaron los tres solos mientras comían bocadillos hablaban de diferentes temas especialmente de sus parejas, el cual era el objetivo del club.

Cuando estaban muy entretenidos hablando unos golpes en la puerta los interrumpió, al abrirla un fantasma los saludaba y entregaba un paquete al cumpleañero.

—Un regalo ¿De quién es? ¿De Vil? —Cuestionaba curioso Trey.

—No lo creo, Vil dijo que vendría a la fiesta de esta noche y me daría mi regalo personalmente.

Lleno de curiosidad el rubio abría ansioso el paquete en el que solo estaba su nombre y dirección de la escuela. Al abrirlo esbozó una sonrisa notando un gran libro, junto a este se veía una pequeña nota que sin dudarlo dio lectura mientras lo hacia su gesto se tornaba algo incómodo.

—Quién es para que hagas esa cara. —Decía Trey quitando la nota de su mano empezó a leerla en voz alta para molestarlo.

"Gaviota hermosa, feliz cumpleaños.

Este libro de cuentos marinos es el mismo que yo le leía a Floyd cuando era pequeño, creo que es oportuno dártelo para que desde ahora puedas leérselo a mi nieto o nieta que crece dentro de ti, quien seguramente tendrá la belleza combinada de mi hijo y la tuya. Espero poder visitarlos pronto, sabes que es difícil hacerlo por el momento.

Que muchos años más te sean concedidos bella gaviota... Es el deseo más sincero de tu querido suegro."

—Basta Trey kun... Es vergonzoso.

—Lo dice cuando terminó de leerla. —Con ironía murmuró Idia casi para si mismo— Rook san ¿Usted le gusta a su suegro? ¿Eso es correcto?

—Los Leech son raros... —Respondía burlón Trey al notar como Rook por la insinuación se sonrojaba más y no parecía querer hablar— Pero muy al contrario su suegra quiere matarlo.

—¿Ah si? ¿Cuándo pasó eso? —Curioso Idia cuestionaba, ansioso por saber el chisme. 

—Azul ¿No te contó?

—No... Está molesto conmigo así que  me dijo hace una semana "Si no quieres vivir conmigo entonces no te contaré ningún chisme de la escuela es más no voy a hablarte" Y desde entonces no nos hablamos.

—Pobre Idia... Bueno espero que podamos ayudar en su reconciliación después de todo fue el objetivo de esta reunión urgente ¿No? —Decía Trey en un suspiro.

—Solo diré que Azul san no puede obligarme a vivir con él —Murmuró Idia con molestia— Pero ya no quiero hablar más de eso, diganme sobre el señor Leech.

—A Idia le gusta el chisme —Trey con una sonrisa decía.

—Señor Trey solo me entretiene el sufrimiento ajeno.

—Bueno hace unos días, Floyd por teléfono le dijo a sus padres que iban a ser abuelos, obviamente fue toda una sorpresa para ellos y no fue la mejor forma de darles la noticia. Jade me contó que su madre se puso como loca que incluso quería venir a ver Rook para estrangularlo y se alteró más cuando le contó que se habían casado antes.

Trey contaba ante el gesto sorprendido de Idia y los ojos llorosos de Rook que se sentía mal por estos imconvenientes provocados en la familia de su esposo, aunque también debía admitir que este tuvo parte de culpa porque ambos habían acordado decírselo con calma unas semanas después y él en un impulso solo llamó de repente para contarles la novedad. 

—El caso es que el padre de Floyd no se lo tomó a mal es más parece feliz con la noticia pero no puede verlos porque su esposa amenazó con matarlo si venía a visitarlos y siendo la madre de esos dos no dudo que cumpliría su amenaza. Así que el señor Leech ahora está tratando de convencerla de que Rook no arruinó la vida de su adorado e inocente hijo.

—Yo no le arruiné la vida ¿Verdad?

—No Rook ya hemos hablado de esto, ustedes solo tomaron sus decisiones anticipadas además estoy seguro de que la señora Leech adorará a su nieto cuando nazca, solo deben tener paciencia.

—O tal vez esperará que nazca para después matar a Rook san y quedarse con el niño. —Decía Idia con una sonrisa maliciosa.

—¡Idia kun... Que cosas tan feas dices!

Rook con dramatismo le regañaba por esa idea tan perversa, aunque no se lo tomaba en serio porque sabía como era el extraño sentido del humor del más tímido entre los tres. Así en medio de su charla amena sin darse cuenta llegó la hora del almuerzo donde todas las parejas se reunieron en Mostro Lounge.

—¡Floyd kun te extrañé mucho!

—Gaviota kun ¿Te portaste bien?

—Siempre me porto bien si quieres pregúntale a Alevin chan.

Muy cariñosa la pareja de esposos se saludaba, los demás los observaban mientras pensaban que a ellos les funcionaba bien el ser empalagosos algo que les era dificil de imitar.

—Oye Azul ya no estés enojado con calamar luciérnaga... —Le hablaba Floyd abrazando al rubio— No puedes obligarlo que venga a vivir a la escuela, no seas caprichoso.

—¡Cállate! No es asunto tuyo.

—Bueno lo intenté. —Con una tonta sonrisa murmuraba al ser callado por un gruñón Azul— Vamos a comer, muero de hambre.

En una de las mesas del restaurante todos se sentaron a comer pero la tensión de la pareja peleada era evidente, a pesar de que Rook muy animado trataba de iniciar una charla que incitara la reconciliación todo parecía ser en vano porque Azul e Idia parecían no querer ceder a sus posturas, esta situación provocó que el embarazado empezara a sollozar.

—¿Qué pasa Gaviota kun? ¿Te duele algo?

—¡Ahh estoy fallando en mi labor de cazador del amor!

—Oigan ustedes dos ya hicieron llorar a mi gaviota. ¡Reconciliense de una vez!

Era la orden de Floyd que secaba con una servilleta las lágrimas de su esposo, la pareja en mención enfocó su molestia en ellos por entrometidos.  

—¡Ustedes no se metan! —Gritaba Azul— ¡Yo no me meto en sus cosas!

—Azul cálmate... Ellos no tienen una mala intención. —Decía Trey tratando de calmar la situación— Solo queremos ayudar. Idia di algo...

—Yo...

—Ja, ¿Cómo si fuera a decir algo? —Azul con ironía hablaba mirando de reojo a su novio que sonrojado jugaba con sus manos.

—Azul san no le hable así a mi hermano. Él lo quiere mucho pero no quiere volver a vivir en la escuela, si usted lo amara de verdad entendería lo que siente.

—Ortho san... —Susurró Azul con la mirada llorosa— Tal vez tiene razón, no lo amo.

Todos se quedaron sorprendidos ante su aclaración aunque era evidente que no lo decía en serio, solo parecían palabras dichas por el momento de tensión.

—Señor Azul... —Le llamó Idia en un murmullo, todos estaban expectantes  a la situación, era como ser parte de una telenovela— Solo no quiero vivir en la escuela porque no me gusta pero usted si...

—Aww que lindo —Decía emocionado Rook en un murmullo.

—Aún cuando arreglé una habitación para que fuera su espacio de trabajo lo rechazó, ni siquiera iba a cobrar los arreglos y el alquiler.

—Si y yo pidiendo una ampliación de mi habitación que no me da. —Refunfuñaba resentido Floyd.

—Tú no quieres pagar...

—Estoy reuniendo para nuestra casita cerca de la playa cuando salgamos de aquí.

—Bueno, bueno no es momento de que ustedes discutan sino ellos —Advertía con una sonrisa incómoda Trey entre Floyd y Azul que empezarían a pelearse— Será mejor irnos para que ustedes dos hablen y resuelvan su asunto, sé que Idia no hablará si estamos aquí de espectadores.

Todos salieron del salón principal de Mostro Lounge pero como les ganaba la curiosidad se quedaron en silencio escuchando tras la puerta.

—Idia san ¿No me ama? ¿No le gusta estar conmigo? —Con un tono coqueto le decía acercándose acariciaba su rostro con uno de sus dedos sino podía convencerlo a la mala sería de esta forma, sabía bien que su tímido pero lujurioso novio no rechazaría sus insinuaciones.

—Ya... Ya dije que si, lo que no me gusta es la escuela.

—Bien sé que esto es dificil para mi querido Idia san entonces estoy dispuesto a ceder un poco. Quédese cinco días conmigo a la semana.

—¿Cinco días? Mejor tres. Los viernes y fines de semana.

—Umm ¿Cuatro? Desde el jueves es que los fines de semana son ocupados para mi, no tendremos mucho tiempo juntos.

—Tres...

—Cuatro, y un día me dejaré hacer lo que usted quiera —Sonrojado Azul decía mientras se restregaba a su delgado cuerpo que se estremecía, Idia empezaba a dudar se le notaba, odiaba perder un juego pero la propuesta de su novio manipulador era muy tentadora.

—¿Se pondría los disfraces que yo quiera?

—S-si... Supongo que si... Lo que usted quiera pero solo una petición por semana.

—Está bien que sean cuatro días.

—Deberíamos hacer un contrato de esto.

—Ehh Señor Azul ¿No confía en mi palabra?

Más animados los dos hablaban, parecía que la reconciliación estaba a un beso de escasos centimetros para concretarse. Azul abrazándolo por el cuello lo miraba fijamente con su mirada llorosa.

—Confío toda mi vida en usted... Idia san no es capricho mío tenerlo cerca es solo que lo necesito conmigo, quiero despertar a su lado por las mañanas, obligarlo a comer bien, hablar con usted sobre cualquier cosa y me responda con un irónico comentario, quiero abrazarlo cuando está jugando sus tontos juegos en linea que no entiendo... Quiero ser recibido por sus besos, abrazos y una sonrisa cuando regrese cansado del trabajo, en conclusión lo necesito a mi lado. Lo... Lo amo... Aunque sea un bicho raro, es mi bicho raro. 

—Azul san... Yo... —Murmuró nervioso Idia ante tal declaración de amor estaba tan enrojecido su rostro que parecía que hasta su cabello azul pronto se encendería en fuego, escondiéndose con prisa tras uno de los asientos hacia que su tableta flotara frente a Azul para hablar a través de ella, táctica usual cuando no podía expresarse directamente con alguien— También lo amo mi señor Azul, amo todo de usted, usted me hace sentir amado y es raro sentirme así. No sé que más decir... Lo lamento, estoy sintiendo muchas cosas ahora pero no puedo decirlo en palabras, no se enoje conmigo.

Un silencio se percibió de repente, Idia al no ver la reacción de su novio por estar escondido suponía que se había enojado al no escuchar una respuesta. Resignado a seguirse disculpando pretendía asomarse pero antes de hacerlo solo sintió como alguien se le lanzaba encima obligándolo a recostarse en el suelo.

—No diga más... Demuéstreme lo mucho que me extrañó esta semana.

Susurró Azul con una sonrisa perversa sentado sobre su cuerpo se restregaba sutil, insinuando claramente lo que quería, el otro no dudó en atraerlo a su rostro para besarlo con firmeza, pronto se veía como la ropa volaba detrás de ese asiento.

—Ehh es suficiente de curiosear...

Decía Trey sonrojado a todos mientras se alejaba de la puerta esperando que los demás siguieran su ejemplo.

—Oigan... Mi hermano y Azul san ¿Están peleando? ¿Por qué se escuchan esos ruidos?

—Oh querido Ortho kun, solo están peleando por quien ama más al otro en un juego de seducción. Vamos, no debes oír esto probemos la televisión que me trajeron ¿Quieren ver una película? —Hablaba Rook con una sonrisa, tal vez no hizo nada relevante para reconciliar a la pareja pero se sentía satisfecho por este arreglo, era un logro para los Octavinovios.

—Umm... ¡Si... Vamos...!

—Si yo también quiero ver, vamos Trey san... —Animado Jade decía tomando la mano de su novio se dirigían a la habitación de la pareja.

Esa tarde entre amigos pasaron viendo películas aunque no eran los planes que Floyd tenía, no se enojó tampoco porque era feliz viendo muy animado a Rook con sus películas en alta definición, abrazado a su lado entre ratos dormía, comía bocadillos y veía esa pantalla. Por la noche cuando era la fiesta de cumpleaños muchos estudiantes asistieron para celebrar, Azul de mucho mejor humor distinto al de los últimos días era un animado anfitrión.

—¡Oh Vil... Pensé que no vendrías! —Era el llamado de un emocionado Rook al ver a su querido amigo aparecer en la fiesta.

—Es que se me hizo un poco tarde esperando a alguien.

—¿Viniste con alguien? ¿Dónde está?

—Hola Rook san—Era el saludo de un feliz joven de cabello negro que  aparecía detrás de Vil con una enorme sonrisa.

—¡Neige kun! ¡Neige kun vino a mi fiesta! ¡Soy tan feliz!

—Ehh ni conmigo te emocionaste tanto. —Murmuraba malhumorado Vil.

—Ah Vil es que es una sorpresa.

—Espero no importunar apareciendo de repente, Vi kun dijo que vendría a una fiesta hoy y cuando supe de quien era quise venir a saludarte. Por cierto conozco su situación y solo quiero decir que un milagro es un milagro sin importar como se sucedió. ¡Felicidades por su bebé! Supongo que tengo un pequeño fan en camino ¿Verdad?

—Neige kun eres tan lindo... Merci... Claro que si, Alevin chan será el fan 00000002 extensión 1.

—¿Alevin chan?

—Hola Neige kun... —Saludaba Floyd apareciendo, abrazándose cariñoso a su feliz esposo— Je, así se llama nuestro bebé por ahora ¿Te gusta?

—Es lindo... Floyd san... Felicidades también por su bebé además por el éxito que ha tenido con los catálogos vendidos, me dijeron que usted es uno de los modelos que más atención ha captado por parte del público, no dudan en ofrecerle más trabajo a futuro.

—Oh si... Es que mi Floyd kun es un chico tan atractivo. Su belleza es digna de ser admirada.

—Je... Ya Gaviota kun no es para tanto.

—Eres hermoso mon amour... ¿Qué quieres que diga? Estoy muy orgulloso de ti.

—Ah Neige estos dos van a empezar con su empalagoso romance, vamos a beber algo.

Sugería Vil alejándose de la pareja, Neige lo seguía mientras los miraba de reojo con una sonrisa pero enseguida fue abrumado por los demás chicos que querían saludarlo y tomarse una foto con él. La fiesta estuvo en su apogeo por unos minutos más hasta que la hora permitida para la reunión se acercaba, haciendo que los invitados empezaran a retirarse.  

—Fue una buena fiesta, gracias por invitarme Rook. —Se despedía Vil de su amigo— Te dejé todas las indicaciones de tu nueva rutina de belleza junto a los productos que te regalé, no por estar embarazado vas a descuidarte. Ese bebé merece un papá lindo no una patata fea, hablando de patatas... ¿Dónde se metió Neige? Le dije que ya nos ibamos y para colmo todavía debo dejarlo en su escuela, es tarde.

—Oye Vil... Entre nosotros como amigos... Ustedes están saliendo ¿Verdad?

—No, no tengo interés en eso del amor ahora, estoy ocupado con un par de proyectos de películas y una serie además de la linea de maquillaje que estoy por lanzar al mercado. No tengo tiempo para esas cosas.

—Pero Neige vino contigo tal vez él si tenga interés en ti, por eso te acompañó esta noche. No deberías descartar esta bella posibilidad siempre se puede hacer un tiempo para el amor.

—Ahh Rook tan cursi como siempre, la verdad si me pareció extraño que Neige insistiera tanto en acompañarme pero bueno es un niño tan raro a veces o tal vez sea porque quería verte porque le gustas...

—Vil no digas eso, Floyd kun te podría oir y se pondría celoso, ya de por si anda raro porque su padre me envió una galante nota.

—Vaya Rook tienes encanto para los Leech, lo único que falta es que Jade también se enamore de ti.

—Non, non, non... Jade kun es como mi hermano... Que cosas dices Vil... Por cierto hace rato no veo a mi Floyd kun ¿Dónde estará?

—Debe estar estrangulando a alguien, esa patata maleante.

—Que malo eres con mi dulce esposo, él ya está cambiando un poco su carácter impulsivo. Ya no anda estrangulando a nadie a menos que le den un motivo verdadero.

—Si tú lo dices... Bueno vamos a buscarlos. ¿Qué te parece? 

Mientras los amigos hablaban y emprendían su busqueda, en el salón vip de Mostro Lounge se veía a Floyd junto a Neige en el interior de este.

—¡Que bonito lugar, me gusta el diseño! Lo propondré para alguna sesión de fotos en el futuro o cuando quiera venir con mis amigos a celebrar algo.

—Jeje eso le gustaría mucho a Azul, tu le darías buen dinero. —Con una sonrisa Floyd le hablaba— Oye, oye ¿Por qué cierras la puerta con seguro?

—Quiero ver como se ve este lugar a media luz.

—Ehh si... Pero no era necesario que pusieras seguro.

—Floyd san... —Se escuchaba decir a Neige mientras se acercaba al otro que confundido lo miraba— Usted me gusta mucho.

—¿Yo?

—Si, desde esa vez que nos conocimos no he dejado de pensarlo. Rook san es muy afortunado.

—Si no fuera porque Rook te admira tanto te estrangularía ahora mismo.

—Su belleza y actitud salvaje es fascinante, ese trato que es tan diferente a lo que me dan todos me parece realmente encantador.

—Ehh... ¿Acaso todos los chicos sonrientes son masoquistas?

Murmuró con mala cara Floyd cuando pretendía alejarse, entonces solo sintió como una fuerza mágica no le permitía moverse, abriendo los ojos con sorpresa sentía como esos labios ajenos estaban sobre los suyos en un inesperado beso, una traición forzada pero dolorosa porque a si mismo se había prometido que nunca probaría los labios de nadie más, porque los de su gaviota eran los únicos que amaba besar. Soltando unas lágrimas que reflejaban su frustración y enojo quería soltarse para apretar el cuello de este chico que atrevidamente lo besaba contra su voluntad.

Fue entonces que escuchó una voz conocida al otro lado llamarle al otro lado de la puerta, aunque no era responsable de este incidente no podía evitar sentirse culpable e infiel aumentando así su impotencia al no poder moverse. ¿Cómo le contaría esto a su gaviota amada sin lastimarlo?

 

(。・ω・。)(。・ω・。)(。・ω・。)(。・ω・。)(。・ω・。)

MUCHAS GRACIAS POR ESTAR ATENT@S A ESTA HISTORIA, LAMENTO LA DEMORA EN ACTUALIZAR ESPERO HACERLO MÁS SEGUIDO. ❤