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Cazando el amor

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"Rook no se siente bien, regresa a tu habitación ahora"

Era el mensaje que Floyd leía en su celular en medio de su clase, sin pensarlo dos veces se levantó de su asiento, su maestro y compañeros veían como salía corriendo mientras angustiado murmuraba "Gaviota kun" sin parar. Su corazón se aceleraba a cada paso rápido que daba, de nuevo le invadía este miedo agobiante e incertidumbre experimentado hace solo un par de días.

Cuánto odiaba sentirse de esta manera aun así no se arrepentía de lo mucho que amaba a su loco esposo con esa sonrisa que adoraba tanto y a este amor se sumaba ahora ese muy pequeño alevín que crecía en su interior. Los dos eran su razón de vivir ahora y pensar en perderlos le agobiaba, sentía casi flotar al correr a la vez que maldecía enojado porque la escuela nunca se le había hecho tan grande.

—¡¡¡Gaviota kun!!! —Gritaba agitado al entrar finalmente a su habitación acercándose a la cama notaba como Rook recostado sonreía a pesar de su semblante palidecido y sus gestos de dolor— ¿Qué pasó?

—No llores, mon amour... Trey kun me dio algo para el dolor y ya se me está pasando. —Susurró a su oído al abrazarlo, le conmovía tanto su preocupación que empezó a llorar también.

—Pero ¿Están bien...? No se va a salir Alevin chan ¿Verdad?

—Non, non... Debe crecer todavía para que salga a vernos...

Jade y Trey de pie a unos pasos eran ignorados por la pareja como casi siempre al estar juntos, veían como los dos sollozantes entre si se abrazaban, en otras circunstancias se burlarían por la cursi escena pero con la seria situación actual solo los miraban con preocupación.

—Floyd no lo abraces fuerte, está delicado ahora.

—Tortuga Marina kun ¿Qué sucede?

—Parece que la falta de las pastillas empiezan a hacer efecto, pensé que tendríamos unos días más hasta hacer un suplemento similar.

—Ehh... ¿Qué quieres decir?

—Floyd kun estaremos bien... —Dijo el rubio interrumpiendo esa charla que le llenaba de pesar, ya que con su mente científica entendía bien la situación sin embargo esbozando una dulce sonrisa trataba de calmar la ansiedad de su amado que lo abrazaba sin hacer fuerza.

—No soy un niño al que tengan que proteger de lo que en realidad sucede, podré entenderlo y ayudar.

—Yo sé que lo entenderías pero no quiero que te preocupes. —Rook aclaraba sin dejar de acariciar sus manos que sostenían las suyas ahora.

—Me preocupo más al no saber. Diganme.

Muy seriamente Floyd les pedía, su hermano en silencio veía con cierto orgullo la actitud de su hermano, quién diría que el amor cambiaría a alguien de esta manera, era su pensamiento mientras lo veía asumir de forma natural el rol de un hombre responsable. La mirada de Trey rodó hacia su amigo como esperando su consentemiento para aclarar este asunto, el rubio resignado solo asintió con la cabeza, él mismo podría explicarlo pero sentía que las palabras se le quedarían atrapadas en la garganta y no saldrían porque cada una de ellas parecían atarlo a un destino incierto y doloroso.

—Siendo así, lo explicaré... Durante el embarazo un bebé crece dentro del útero pero sabemos que este órgano es femenino ¿No? Y Rook ciertamente no lo tiene por ser hombre. Entonces creemos que las pastillas tuvieron una gran carga de componentes que ayudaron a formar un órgano similar para que el bebé crezca. Así que al no seguirlas tomando para fortalecer esa "bolsita" donde su alevín crece suponemos que...

—¿Qué? Sufrirá un aborto o algo así.

—Se podría decir... Este órgano ahora es fragil, podría romperse y el bebé no sobreviviría sin esa protección. Creo que el dolor es señal de esta vulnerabilidad.

—Lo siento Floyd kun... —Decía en voz baja Rook sin dejar de llorar una vez que su amigo terminó de explicar la dura situación.

—¿Por qué te disculpas? No es culpa tuya... —Tratando de calmarlo lo abrazaba— Es culpa mía... Te lo metí muy fuerte en la mañana, debí controlarme ahora quizas rompí la bolsita de Alevín chan.

—Floyd kun no fue eso. No llegaste tan profundo.

—¿En serio? Yo creo que si.

—No tanto...

—Ustedes, solo pensando en eso... No debe descartarse que ese ajetreo haya afectado al bebé, por eso le dije a Rook ayer que unos días de abstinencia era lo mejor hasta tener las pastillas pero no...

La pareja regañada por un sonrojado Trey se miraba entre si, ahora se sentían culpables porque ambos se dejaron llevar en la mañana, era una culpa compartida.

—Pero... —En un bostezo el rubio balbuceaba sintiendo como sus ojos llorosos se cerraban y su cuerpo perdía fuerza.

—Gaviota kun... ¿Qué...?

—Es la medicina para el dolor que produce sueño, no quiero dormir dejándote preocupado. No quiero dormir...

—Rook sabes que dormir es lo mejor ahora, debes relajarte y despierto no lo harás, es por el bien del bebé y el tuyo. —Le aclaraba Trey— No te preocupes por Floyd, ya dijo que no es un niño podrá resistir esto ¿Verdad?

—Si... Duerme Gaviota kun... Yo te cuidaré.

—Oh mon amour... Lamento preocuparte tanto... Cuando despierte quiero verte a mi lado y quiero un dulce beso tuyo para despertar bien.

—Como un príncipe despertando a su princesa. Eh~~

—Oh la la... Oui... Así mismo... Mi dulce principe —Balbuceaba mientras se quedaba dormido— Te amo tanto...

—Y yo a ti... Rook...

Floyd susurró viendo como su esposo se quedaba dormido con una linda sonrisa, no podía creer que aún en una situación así sus labios siguieran sonriendo. No pudo evitar rozar sus labios a los suyos, amar a alguien era tan bello pero tan complicado a la vez, pensaba al acomodarlo en la cama.

—¿Cuánto tiempo dormirá Gaviota kun? —Era la pregunta de Floyd cuando se levantaba de la cama.

—Umm... Tal vez un par de horas. —Respondió dudoso Trey pues no estaba seguro si esa medicina podría calmar su dolor por ese tiempo.

—Bien... Volveré antes de que despierte.

—Floyd ¿A dónde vas? —Cuestionó su hermano con duda viendo como este buscaba otra ropa para cambiar su uniforme.

—No puedo quedarme sin hacer nada.

—No me digas que...

—Je... Si... No puedes detenerme pero si puedes acompañarme.

—¿De qué hablan ustedes? —Trey decía al escuchar la conversación de los gemelos

El fuerte vínculo entre ellos hacian de sus conversaciones de este tipo confusas para quienes los oían, ese aire de complicidad junto a frases sin terminar que el otro entendía bien,  era como si se leyeran la mente mutuamente, era su peculiar lenguaje de gemelos.

—Voy a vestirme entonces, Floyd no te vayas sin mi...

—Jade ¿A dónde vas?

Trey le preguntaba confundido viendo como salía de la habitación con prisa cuando pretendía seguirlo fue detenido por Azul en la puerta.

—¿A donde va Jade con tanta prisa y en ropa interior? —Con una sonrisita el líder de Octavinelle cuestionaba notando también como Trey estaba con poca ropa, este apenas dándose cuenta de su casi desnudez se sonrojaba.

—Va a ponerse ropa para salir no sé a donde. —Respondió avergonzado.

—Ahh los gemelos se van... Ya me imagino dónde. Floyd ¿Estás seguro de hacerlo? No es peligroso.

—No tengo opción, Tortuga marina kun dice que todavía no tienen esas pastillas entonces hasta que las hagan debo conseguir algunas. ¿No?

—Ahh... ¿¡Vas a la farmacéutica!? —Exclamó con sorpresa Trey, Floyd en respuesta solo esbozó una sonrisa— Pero es peligroso...

—¿Cuánto tardarán en hacer algo similar a esas pastillas? 

Azul y Trey se miraron entre si a la duda de Floyd, ciertamente estaban trabajando en ello pero era muy difícil dar una fecha para crear una medicina solo a base de los restos de esas pastillas que estaban en los análisis de sangre de Rook, sabían que al tener una muestra directa les facilitaría la investigación aunque no quisieran admitirlo Floyd tenía algo de razón.

—Pero Floyd... —Susurraron con un tono de preocupación al unísono.

—No se preocupen... Primero hablaré  tranquilo con ellos sino entienden por las buenas entonces... —El gesto de Floyd se volvió sombrio de repente mientras terminaba de vestirse— Gaviota kun y Alevín chan son mi amada familia ahora, no quiero perderlos, nunca me perdonaría si algo les llegara a pasar sin que yo no hubiera hecho mi parte. Por favor cuidenlos hasta que regrese, volveré.

—Floyd ya estoy listo, vamos...

Advertía decidido Jade terminando de arreglarse al entrar de nuevo a la habitación.

—Esperen... —Les llamó Azul— Lleven un refuerzo, fue muy útil la última vez ¿No? Esperen un minuto lo traeré.

Los jóvenes vieron como Azul salía con prisa, aprovechando ese par de minutos Trey se acercó a su novio que con una sonrisa lo miraba.

—Jade... Quiero acompañarlos pero debo cuidar a Rook por si despierta y necesita más medicina además seguiremos estudiando esas formulas para tener ese suplemento lo más pronto posible.

—Trey san, no tiene que justificarse, sé que si pudiera vendría conmigo. ¿Verdad?

—Si... Solo ten cuidado.

—Prometo volver pronto después de todo dejamos un asunto pendiente.

Dijo Jade con un fingido gesto de timidez pero su mirada reflejaba una pícara complicidad, Trey entendía su insinuación ya que minutos antes Rook los había interrumpido en uno de sus placenteros encuentros. Con un beso en los labios se despedían pero al notar la mirada fija de Floyd en ellos se apartaron enseguida, no les gustaba que vieran sus expresiones afectuosas.

—¡Hermanos Leech, iré con ustedes!

Era la aguda voz de Ortho que entraba animado a la habitación, Azul e Idia aparecían también tras suyo.

—¿En serio Clione chan?

—Si Floyd san... Me encantan las misiones así, son más divertidas que las virtuales. ¿Verdad hermano?

—Digamos que si... Pero yo prefiero las virtuales —Idia respondía timidamente con un gesto cansino— Yo estaré pendientes de ustedes a través de Ortho como la vez pasada.

—Gracias Calamar luciérnaga senpai...  Ya sé porque Azul te quiere tanto.

—¡Floyd cállate!

—Je...~~~ Azul te adora, cuando estamos juntos no deja de hablar de ti.
A veces me cansa y me dan ganas de estrangularlo pero después recuerdo que yo también hablaba mucho de mi gaviota al principio y dejo que siga hablando... Así es cuando uno recien empieza y está muy enamorado ¿No?

—¡Lo dices como si ya tuvieras mucha experiencia no llevan ni medio año juntos! Y ya cállate se te está pegando lo parlanchin de tu gaviota.

Todos notaron como el gesto de Floyd se cambió a uno deprimente de repente, en un suspiro acercándose a un dormido Rook se despedía "No despiertes hasta que yo esté a tu lado, vuelvo pronto" susurró rozando tiernamente la punta de su nariz a la suya, de inmediato acercó su rostro a su vientre donde estaba su bebé.

—Alevin chan eres tan inquieto como tus padres ¿No? Sé que no te debe gustar estar en una bolsita encerrado, yo tampoco lo estaría, entiendo que quieras salir de ahí pero no te irá bien si lo haces, nadar en tripas no debe ser bueno aunque sean las de gaviota kun. Por favor quédate quieto y cuida a papá, a él le duele mucho y no me gusta verlo sufrir.

Era la sincera petición que hacia a su pequeño, sabía que quizás no le entendía ni tenía sentido hablarle pero le hacia feliz comunicarse con el pequeño fruto de su amor, antes de levantarse daba un beso sobre ese firme abdomen.

—Aww Floyd eres tan lindo como papá... —Comentaba Azul con el afán de fastidiarlo aunque realmente fue conmovedor oírlo hablar tan tierno, solo que lo disimulaba con burla.

—Ya no molestes Azul... Jade vámonos de una vez.

—Oigan si la situación se pone peligrosa solo regresen.

Era la advertencia de Trey al verlos salir, no podía evitar sentirse un poco preocupado pero cuando empezó a dudar si era buena idea dejarlos ir, ellos ya habían desaparecido. Los tres llegaron a la ciudad con ayuda del espejo mágico que el director les compartió como antes. Floyd sin dudarlo se encaminaba hacia la farmacéutica a unas calles, los otros lo seguían.

—Usted... De nuevo... —Dijo el guardia en la puerta frunciendo el ceño mientras se prestaba a llamar refuerzos.

—Oiga amigo, hoy estoy tranquilo solo vengo a hablar con la supervisora. ¿Puede comunicarme con ella por favor?

Pedía amablemente Floyd, el hombre miraba su sonrisa de niño travieso, parecía no tener una mala intención así que no sabía que hacer.

—Solo manténgase alejado voy a preguntar, aunque dudo que quieran recibirlo con todo el alboroto que ocasionó antes.

—Es un asunto importante, no quiero pelear hoy... Lo juro.

El guardia notando su gesto sincero se alejaba para preguntar por su teléfono. Floyd por unos segundos estuvo atento a su respuesta hasta que este se le acercó nuevamente.

—Señor, dicen que solo lo atenderán si viene con su "esposo".

—Ehh... Claro que no lo traeré ¿Quieren que lo traiga para que lo secuestren de nuevo? ¿Están locos?

—Floyd cálmate.

—Pero Jade... ¿Cómo pueden ser tan descarados? Mi "esposo" ahora está mal por su culpa, ellos lo obligaron a hacer un tratamiento que está poniendo en riesgo su vida y la de nuestro bebé... Yo...

Sus ojos se llenaron de lágrimas que reflejaban su frustración y enojo, a pesar del daño hecho era él quien estaba dispuesto a rogar solo por tener esa medicina que salvaría la vida de su bebé.

—Lo siento mucho señor... Yo solo soy un empleado que sigue órdenes y le aconsejo que se retire antes que los altos mandos llamen a la policia, podrían acusarlo por lo sucedido antes. No se arriesgue, debe volver para ver a su esposo e hijo. ¿No?

Hablaba en confidencia este guardia de alguna forma se sentía mal por el joven frente suyo que lloraba de impotencia, Floyd sin decir nada solo se alejaba.

—¿Y ahora que hacemos Floyd san? —Le cuestionó Ortho flotando a su lado.

—No lo sé...

En un murmullo molesto respondió no quería elegir el mal camino para conseguir a la fuerza esas pastillas, al parecer no tenía más opción. Entonces sus pensamientos fueron interrumpidos por el timbre de su teléfono que sonaba, al notar un número desconocido pretendía no responder, simplemente no estaba de humor sin embargo intuyó que podía ser importante así que contestó.

"Señor Leech, dentro de una hora en la cafetería a tres calles de la farmacéutica, le conviene estar ahí"

Fue el mensaje que escuchaba de una voz aguda al otro lado del teléfono, llamada que fue cortada al instante sin darle tiempo de responder. No tenía nada que perder en acudir a esta misteriosa cita, su hermano al saber de esta posibilidad dijo que quizas debían esperar antes de emprender un camino violento. Su intuición les alertaba que este encuentro les favorecía así que sin pretender hacer más, solo decidieron  esperar.

—Una hora... ¿Qué hacemos mientras tanto? —Se quejaba Floyd con desgano— Ya sé... Hay un centro comercial a unas calles aprovechando que estamos aquí quiero comprar algo.

Muy animado sugería caminando, un notable cambio de humor como los usuales que tenía, tal como dijo llegaron al centro comercial que estaba cerca, sin dudarlo entraron.

—Floyd ¿Qué vas a comprar?

—¿Qué crees? —Cuestionó con emoción frente a una tienda.

—Aww que lindo una tienda de bebés. ¿Floyd san le va a comprar algo a Alevín chan?  

—Así es Ortho chan, quiero darle su primer regalo. ¿Me ayudas a elegir?

—¡¡¡Siii!!!

Jade oía la conversación entre los dos, no sabía si era buena idea que su hermano se ilusionara de esta manera, obviamente deseaba que su sobrino naciera pero en la situación riesgosa en que estaba su pequeña existencia tal vez esto no ocurriría. ¿No sería más doloroso si empezaba a crear este tipo de recuerdos? ¿Ser realista le hacía parecer malvado? Lo único de lo que tenía certeza era que amaba a su hermano y quería evitarle un sufrimiento mayor.

—¿Estás seguro Floyd?

—Ya lo sé Jade, es probable que Alevín chan muera dentro de Gaviota kun pero también es probable que siga creciendo y nazca bien... —Con la mirada llorosa Floyd decía— Quiero comprarle algo aunque tal vez sea su regalo de despedida... No lo sé.

—Ah Floyd, no llores... Alevín chan es un Leech, por lo tanto es fuerte y estará bien. —Acercándose lo abrazaba al verlo afligido— ¿Te acuerdas de aquella vez cuando ese pez gigante casi nos come?

—Si, apenas nos mordió la cola, ese día creí que moriríamos. 

—Pero sobrevivimos ¿No? Y muchas veces nos salvamos, así es mi pequeño sobrino saldrá bien de esto. Entremos yo también le compraré un regalo.

Los gemelos con mejor ánimo entraban a la tienda junto a Ortho que los acompañaba después de una hora se los veía correr en dirección a la mencionada cafetería, se habían atrasado un poco. Al llegar Floyd pidió a los que le acompañaban que se quedaran afuera para que vigilaran, al entrar se sorprendió al ver a la mujer que lo esperaba en una de las mesas.

—¿Usted? —Con recelo Floyd cuestionó a la ex supervisora de Rook, ella quien había sido la responsable de jugar con el cuerpo de su esposo, ganas de estrangularla no le faltaban mientras se le acercaba.

—Por favor siéntese no tengo mucho tiempo. El señor Hunt no se encuentra bien ¿Verdad?

—Claro que no está bien... ¿Me citó aquí para jactarse de su hazaña?

—No... Estoy preocupada, el señor Hunt es un buen chico, siempre tan amable y sonriente... No fue nada  personal en contra suya no lo hice porque lo odiara más bien él es alguien bastante destacable entre la gente común y junto a usted... Eran una combinación perfecta.

—No me halaga nada, estoy molesto. Pensó en todo eso cuando jugó con su cuerpo y no piense que no quiero a mi bebé pero no era la manera de traerlo al mundo, arriesgando sus vidas así... No... Si tal vez nos hubiera preguntado lo hubiéramos aceptado para hacerlo después, no lo sé, somos unos locos después de todo.

—Yo lamento todo, nunca fue mi intención lastimarlos, al principio creí que no era buena idea pero después me cegué por la vanagloria futura que este proyecto prometía conforme avanzaba.

—Sus disculpas no salvaran a mi bebé.

—Lo sé pero esto si.

Floyd hizo un gesto dudoso al oírla a la vez que veía como una pequeña caja de cartón le era entregada ¿Acaso esto era lo que había estado esperando?

—Floyd kun...

Susurraba Rook abriendo lentamente los ojos sentía la calidez de su amado en un abrazo mientras veía su boca abierta babear, parecía disfrutar de su siesta apartando su mirada de tan bello semblante dormido miró hacia la ventana dándose cuenta de como empezaba a anochecer ¿Cuánto había dormido? Acercándose a sus labios los besaba dulcemente de manera firme.

—Ahh Gaviota kun... Soy la princesa.

—Oui... —Decía divertido sobre sus labios— Se supone que tú me levantarías.

—Estaba cansado y me dormí.

—¿Sabes? Estaba soñando algo muy lindo...

—¿Si? ¿Qué soñaste? Me gustan tus sueños porque casi siempre estoy yo en ellos.

—Soñé con Alevín chan de unos cinco años, era tan hermoso porque se parecía mucho a ti, tan bello que mi embelesamiento me dejó sin palabras.

—Si el mini Floyd te hizo callar si se parece a mi.

—Y cuando tu apareciste a su lado para jugar yo era tan feliz que lloraba al verlos juntos, tanta belleza que mi corazón saltaba del pecho.

—Siempre estás llorando hasta en tus sueños. —Cariñoso dijo en un susurro abrazándolo— ¿Cómo te sientes? ¿Te duele?

—No mucho. Floyd... Eres lo mejor que he tenido en mi vida. ¿Podrás perdonarme si algo le pasa a Alevín chan?

—¿Qué clase de pregunta es esa? ¿Eres una gaviota idiota o qué? No voy a perdonarte nada porque nada le pasará a ese inquieto Alevin chan. —Con una gran sonrisa Floyd le hablaba sacando algo de su bolsillo se lo mostraba— Mira, mira...

—Floyd kun... No debiste.

Sollozando murmuraba al ver como Floyd le enseñaba unos pequeños zapatos deportivos, confundido entre lágrimas no sabía si este detalle era tierno o cruel.

—¿Por qué no? Alevin chan sea niño o niña le enseñaré uno o varios deportes desde pequeño... Oh... ¿Tú crees que nacerá con cola de sirena? Bueno no importa le diré a Azul que haga una pócima para que tenga piernas.

—¡¡¡Basta Floyd!!!

—¿Por qué me gritas? —Resentido con un puchero le preguntaba— Porque mejor no miras dentro de los zapatitos... Así tal vez se te quita ese feo malhumor.

Bufaba Floyd sin quitar su puchero, Rook aún más confundido con su actitud lo miraba fijamente, notando como insistía que mirara dentro de los zapatitos, lo hizo. Metiendo la mano sintió unas pastillas conocidas dentro.

—No me digas que...

—Si, tu genial esposo las consiguió para ti... Tortuga marina kun y el profesor Crewel ya las analizaron dijeron que son las mismas que tomabas. Anda toma una... Debes seguir tu tratamiento.

Muy sonriente el más joven decía a la vez que se sentaba para pasarle el vaso con agua, parecía que ya estaba preparado. Rook la tomó enseguida, si su esposo se la daba no tenía que dudarlo, Floyd le contó su pequeña travesía en la ciudad cuando él dormía, esa mujer le dio una caja con pastillas para algunas semanas junto con la formula de ellas, lo que significaba el fin de su proyecto al compartir tal información pero al parecer le llenaba la satisfacción de hacer lo correcto aunque un poco tarde.

—No debiste arriesgarte, y si ahora raptaban o lastimaban a mi Floyd kun ¿Ah? Fue muy peligroso, no debiste aprovecharte de que dormía para escaparte.

—Ehh ¿Por qué me regañas? ¿No estoy bien? ¿No tenemos las pastillas para que Alevín chan crezca bien?

—Si pero... —Lanzándose encima suyo se aferraba a su cuerpo en un abrazo mientras sollozaba— Pero si te lastimaban o hacían algo peor.

—Ahh Gaviota kun... Estoy bien, los tres estamos bien ahora es lo que importa. ¿No?

Ambos juntaron sus labios en un beso de profundo amor y devoción, sentimientos que eran mutuos confirmando así que ninguno ahora podría imaginar la vida sin el otro, Floyd apartándose un poco fijaba su mirada malhumorada en el bello rostro de Rook que confundido lo miraba también.

—Gaviota kun... Nunca había sentido este tipo de angustia... ¿Por qué me haces esto? —Con la mirada llorosa le reprochaba— ¿Amar siempre es así? Tan abrumador pero hermoso, es un extraño dolor necesario que te hace sentir vivo, es muy confuso.

—Oh mon amour... ¡¿Me amas tanto?! Que linda sonó esa declaracion, yo no lo hubiera expresado mejor. Te amo... ¡Te amé desde ese primer día juntos, te amaré para siempre!

—¡Ahh... No te emociones tanto, debes guardar reposo, quitate de encima!

—Solo quiero abrazarte y besarte. Nada más.

—¡Ya se me estan pegando tus mañas cursis, me voy a estrangular yo mismo por decir esas cosas!

Ambos jugaban en la cama en medio de los besos efusivos del rubio, los que con fingida mala gana Floyd trataba de evitar.

—¡¿Qué dijimos del sexo?!

Advertía en voz alta Trey entre molesto y avergonzado al entrar en la habitación viéndolos muy cariñosos besándose en la cama. Los demás entraban detrás suyo con una risita traviesa.

—Eh... Solo estábamos jugando... ¿Y por qué todos entran sin permiso a nuestra habitación? ¡¿No saben tocar la puerta?!

—Tranquilo Floyd, vinimos a probar la máquina que Idia san hizo, dice que ahora si funciona. —Aclaraba orgulloso Azul con una sonrisa al referirse a su novio.

—Ehh... Bueno siendo así... Quiero saber si Alevín chan está bien. ¡Ven a probarla Calamar luciérnaga senpai!

Con emoción Floyd decía levantando la camiseta de Rook, quien sonrojado se dejaba hacer lo que quisiera por su amado. Idia sin decir nada solo se acercaba con su aparato que todo el día pasó armando y desarmando.

—Se percibe un pequeño latido en esta parte, aquí está. Funciona finalmente, soy un genio... —La voz murmurada de Idia advertía un par de minutos después de encontrarlo, la mirada de Floyd y Rook se iluminaron al oír ese latido tenue que provenía cerca de su ombligo.

—Mi sobrino es lindo... Ahora que tenemos la fórmula de las pastillas podrán hacer más ¿Verdad? —Decía sonriente Jade— Creo que también se me antojó tener un alevín.

—Ohh si Jade tiene uno, no me voy a quedar atrás yo también quiero un pequeño pulpo bebé de cabello azul.

Ambos sonrojados dirigieron las miradas a sus novios respectivamente, quienes aterrados palidecieron notando sus sonrisas perversas.

—Oh la la! Me alegrará mucho tener compañeros de embarazo pero deben prepararse para las náuseas, creo que es lo más horrible.

—Oye Rook no los alientes... No es gracioso casi me da un infarto. —Le regañaba nervioso Trey.

—¡Si hermano... Quiero un sobrinito!

—¡¡¡Shhh... Ortho!!! ¡Claro que no, soy muy joven tengo mucho por vivir!

—Idia san un bebé no te matará.

Azul decía viéndolo mal, obviamente solo estaban jugando porque formar una familia ahora era un disparate, no estaban tan locos como Floyd y Rook, quienes reían divertidos por la escena tan extraña, abrazándose de nuevo oían embelesados el latir de ese pequeño ser que su amor había formado y ahora crecería para alegrar sus vidas.

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Muchas gracias por seguir esta historia me alegra que sea de su agrado ❤