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Strip-Steve

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- No quiero ni una de las dos opciones - respondió luego de unos segundos de silencio mientras caminaban hacia el ascensor. Estaba determinado en su decisión de dejar ir a Steve para que estuviera con quien realmente quería - No tienes responsabilidad alguna conmigo, ni gratitud por tu madre o el empleo, ni por la relación que hemos tenido, no hay nada por lo cual tengas que forzarte a estar conmigo... no soy el tipo de persona que necesita obligar a alguien a estar a mi lado - ese era el momento, no había otro - quiero que terminemos esto... definitivamente creo que llegamos al punto final de la aventura, y prefiero terminar antes de que se vuelva más difícil hacerlo - solo estaba escupiendo un discurso que se había aprendido en esos días, sin tomar muy en cuenta que de hecho Steve había ido a buscarlo.

- No quiero y no voy a dejar que termines conmigo - camino tras el moreno, ambos ignorando a la pelirroja que estaba a medio desvestir en el escritorio - Nos vamos a casa y terminemos con todo esto - dijo frunciendo el ceño al tiempo que lo atraía contra el- no vamos a terminar, Tony.

- Porque no me dejas hacer esto por ti... - protestó con ese tono evidentemente alcoholizado en la voz y el olor a whisky impregnando su aliento - la única vez en mi vida que no estoy siendo egoísta... Peggy es perfecta para ti, yo lo sé, tu lo sabes, Bucky lo sabe... apuesto que Sarah también debe pensarlo, el maldito mundo los ve y debe notar lo hermosamente bien que se ven juntos... ella es la persona para ti, no yo, nunca he sido yo... nunca voy a ser yo, eres demasiado para mi, siempre lo he sabido y estaba aprovechándome de mi suerte. - Steve lo tomó de las mejillas y lo calló con un beso.

- Estoy aquí Tony. Podría estar en casa aún besándome con Peggy, pero no, estoy aquí contigo, es lo que elijo - volvió a besarlo - te elijo a ti, siempre fue así... pero soy un estúpido que no se daba cuenta. ¿Me perdonas?

- Vamos a casa - terminó por decir frotándose un poco la frente en un gesto que delataba lo ansioso que se sentía con todo eso - necesito estar menos ebrio para todo esto...

- Vamos en moto, el aire fresco ayudará - sin mediar palabra lo tomo con facilidad y lo cargó en su hombro.

- ¿Acaso soy un cargamento? - preguntó riendo levemente, pero sin moverse más de lo necesario, lo último que quería era terminar vomitando la espalda de Steve.

- Mi pequeño cargamento - se restregó a él mientras caminaba. Al llegar al estacionamiento le puso su casco a Tony y lo obligó a aferrarse con fuerza y condujo rápido a casa, tenían que arreglar todo ese caos.

No supo cómo logró sobrevivir al paseo en moto hasta su casa, normalmente luego de casi una botella de whisky tendría que haber estado durmiendo pero habían llegado y para bien o para mal, estaba mucho más sobrio, suficientemente sobrio para poder hablar, y para terminar de espabilar, Steve le sirvió una taza de café cargado y se sentó frente a él.

- Bese a Peggy, un beso de verdad... no como los que me ha estado robando y yo haciéndome el caballero educado la apartaba, fue un beso caliente y húmedo, con ella sobre mi... restregándose y no sentí nada - dijo mirándolo a los ojos - ya no queda nada del amor que le tenía a mi primera novia, y he sido un estupido por que deje la nostalgia de mi relación con ella se interpusiera en nuestra relación.

Solo lo escucho sin saber muy bien qué decirle, o qué pensar al respecto, procesando sus palabras entre sorbos de café.

- No dormiste con ella entonces... - no era una pregunta, podía ver en sus ojos que la culpa no llegaba a eso - no fue muy diferente a como me viste con Pepper, ¿No?

- Creo que un poco menos - frunció el ceño - pero entiendo lo que pasó con Potts, prácticamente te lance a sus brazos... de verdad lo siento, otra vez te demuestro que soy un niño aún.

- Debo admitir que tampoco estaba sintiendo nada... - probablemente siquiera iba a recordarlo mucho más a la mañana siguiente - de haber estado menos ebrio, seguramente no habría ocurrido nada de eso, Pepper sabe manipular muy bien mi vulnerabilidad después de tantos años acompañandome.

- Peggy también hace eso - soltó una sonrisita - creo... que admiro mucho a Margaret, y que siempre la voy a querer. Yo era un mocoso escuálido y ella la chica más linda de la escuela y mayor, fue ella quien me robó mi primer beso, aún cuando era en niño más bajito y debilucho ella se fijó en mí y era tan valiente siempre, creo que por eso estaba tan encandilado - jugaba nervioso con sus manos, esperando que Tony entendiera y lo perdonara - por todas esas cosas que significó en mi pasado, pero eso ya no tiene cabida en mi futuro.

- No entiendo... - respondió apoyando la frente en la mesa - realmente creo que es mucho mejor para ti que yo... ¿Qué ves tan bueno en mi para renunciar a ella y quedarte conmigo?, Soy un desastre...

- Todos somos un desastre de vez en cuando - le dio un beso en la mejilla - y eres perfecto para mi, perfecto para consentir y besar. ¿Cómo te convenzo de que es así?

- Dame tiempo - respondió terminando por atraerlo para abrazarse a su pecho, refugiándose levemente en el - y dile a Bucky que es un idiota, también tendrá que ganarse mi perdón.

- Lo golpee en la nariz y lo golpeare nuevamente solo para que tú lo presencies - tomo su mano - vamos a la cama, la cabeza te tiene que estar matando.

- No aún, mañana será otra historia - respondió con una pequeña sonrisa de culpa - pero antes... - lo atrajo para un beso profundo, de esos que buscaban hacerle flaquear las rodillas y perder el aire, intentando limpiar de la boca de ambos el sabor de las respectivas chicas con las cuales se habían enredado tontamente.

Soltó un gemidito tan solo ese beso que le aceleró la respiración y lo hizo sonrojar como a un chiquillo y terminó escondiéndose en su cuello para ocultar lo mucho que ese hombre afectaba todo su cuerpo.

- Ahora si podemos ir a dormir - respondió frotando su espalda cariñosamente, dispuesto a recuperar ese tiempo de tensión con los mayores mimos posibles, hacerse a la idea de que Steve realmente lo había elegido.

Le encantaba cuando tomaba su rol de hombre maduro y lo consentía de ese modo, se dejó querer esa noche y se acurrucó en el pecho del moreno como pocas veces, cediendo el control totalmente.

- Steve... - estaban ya bien acurrucados, con Steve envolviéndolo completamente con su enorme cuerpo mientras él lo tenía acurrucado como podía - te amo... realmente lo hago, nunca había querido tanto a alguien, no quiero alejarme nunca de ti... jamás.

- Yo tampoco quiero alejarme de ti, siquiera deje que terminaras conmigo - se escondió más en su cuello - tenía miedo que realmente quisieras terminar, que te hubiera lastimado demasiado y ya me odiaras.

- No podría odiarte... - respondió apretándolo más contra él - en el futuro... tenemos que pelear, quizá si hubiéramos tenido una pelea de verdad y no algo pasivo agresivo, todo habría terminado antes...

- Sí, incluso de mucho antes de que llegara Peggy. Me molesta mucho Pepper, debí ser más caprichoso con tu atención... por eso cuando Margaret estaba aquí y tú estabas celoso me gustaba... así me sentía cuando te veía con Pepper - confesó.

- Quizá sería prudente dejar de trabajar con ella - se había resistido a la idea por todo el apoyo que Pepper era, la confianza sobre todo en una empresa como la suya, pero no podía seguir siendo cruel con ella, y con Steve.

- No podría pedirte eso, se lo buena que es en su trabajo y que también es alguien importante. La diferencia entre ellas es que Peggy entendió, tu pelirroja no - dijo frunciendo el ceño.

- No es mía - respondió frunciendo también el ceño - hablaré con ella seriamente, no se que puede ser más serio que haber cancelado un matrimonio, pero lo haré otra vez.

- Ahora tiene que estar con las esperanzas por las nubes al sentir tus perfectas manos bajo su falsa - dijo a modo de regaño

- Mis manos solo son tuyas - aseguró metiéndolas por el borde de la cinturilla de su pantalón de dormir y apretando su trasero - Tienes mucho mejor trasero que ella, no podría preferirla nunca... por esto y por muchas otras razones.

- No mientas, tiene lindo trasero y de los 4 en este lío, tú eres el que tiene mejor trasero - mordió su cuello - ya, no me sigas distrayendo y duerme - respingo un poco el trasero para que las manos de Tony quedarán perfectas en sus nalgas.

- No estoy distrayéndote - río dándole un golpecito - Pero la próxima vez... yo voy a follarte a ti, creo que es hora de eso, he respetado mucho tiempo tu honra.

- Está bien - dijo bajito, tenía que admitir que hace bastante tenía la curiosidad y el deseo de que Tony lo follara - ahora si que duérmete, mañana tendrás jaqueca y una conversación con Virginia.

- Lo que solo me dará más jaqueca - respondió suspirando y aunque mantuvo la mano sobre él perfecto trasero de Steve, apretando incluso para atraerlo más hacia su cuerpo, durmiendo así toda la noche.

Ahora que tenía todo claro se sentía perfecto y por mucho que quiso despertar temprano para preparar el desayuno estaba tan cómodo en los brazos de su amante que despertó sobre la hora y ambos terminaron corriendo al trabajo.

Agarraron algo de desayuno en el camino y finalmente llegó a su oficina, cuando lo hizo, por supuesto que Pepper estaba esperándolo con una sonrisa inquieta, como sin saber si debía estar feliz o preocupada por la situación.

- Deberías sentarte... tenemos que tener una importante conversación hoy - señaló la silla frente a él - creo que es hora de que te explique algunas cosas.

- ¡Dios! ¿Tony, te convenció? Después de que seguramente se follo a su ex, cuando tú estabas apunto de hacer lo mismo, ¿Que clase de amor es ese?, ¡Explícame! - grito harta de la situación y de tener por primera vez un verdadero rival.

- Steve no hizo nada con Peggy, lo sabría... y confío en él - nunca pensó decir esas palabras sobre otra persona que no fuera de hecho ella - pero así es la situación, estoy con el, Steve me eligió a mí, y yo lo elijo a él... el fue a quien conocí antes de nuestro matrimonio, él fue la persona que hizo tambalear todo, creo que es justo que lo sepas y dejes de albergar esperanzas, yo dejaré de dartelas también - Pepper se sintió humillada y destrozada

- Quiero reducir al mínimo mis interacciones contigo, al menos por ahora... debería renunciar, pero he trabajado mucho en esta empresa para desmoronarla por líos amorosos - dijo finalmente - y me tomaré vacaciones pagadas cuanto terminemos este proyecto.

- El tiempo que necesites - asintió alivio de esas palabras, él mismo creía que era lo que ambos necesitaban, iba siendo tiempo de poner un límite, al menos mientras el corazón de Pepper se sanaba y conocía a alguien mas que le hiciera romper el capricho con el - puedes mandarme las planificaciones de eventos por correo, y yo prometo no hacer nada imprudente para evitar que tengas que estar todo el tiempo tras de mí para que cumpla las obligaciones.

- Algo bueno salió de todo este drama - bufo, aún no creía que su relación con ese rubio fuera a funcionar, pero ya se había cansado de estar arrastrándose por Tony.

- Puede retirarse, señorita Potts - era hora de poner distancia incluso formal entre ellos. Debía admitir que si quitaba el pequeño grito de Pepper al comienzo, la discusión había resultado mejor de lo que esperaba.

Steve tenía que conversa con alguien así que durante la hora de almuerzo se junto con Bucky para decirle todo lo que había pasado.

- Amo a Tony, es lo que puedo concluir de todo este caos... y a Peggy la quiero, pero solo eso.

- Supongo que entonces ya no es perfecta para ti - respondió frotándose levemente la nariz que aún le dolía por el golpe que su amigo le había dado - no niego que me decepciona un poco, era como volver a esa época tan divertida, pero siempre es más importante que seas feliz... si el te hace feliz, definitivamente es la persona para ti, y estoy bien con eso.

- Te voy a volver a golpear solo para que Tony tenga el placer de verlo - le advirtió - pero no será tan fuerte - sonrió - espero que Peggy encuentre a alguien genial, porque se lo merece, además ahora está más guapa aún - comentó con picardía.

- ¿No puedo solo disculparme con el? - preguntó con un suspiro lastimero - le diré que nunca más volveré a meterme entre ustedes, de ni una forma... no quiero otro golpe.

- No lo sé, él decidirá... yo sigo los deseos de mi Sugar Daddy - bromeó.

Por otro lado Peggy aprovechando que Steve estaría almorzando fue la torre Stark y pidió hablar con Tony, el hombre se merecía una disculpa y una declaración de tregua.

- No se si estar sorprendido, preocupado o ambos - siempre se sentía alerta alrededor de ella y un poco juzgado también, quizá era su tono británico tan controlado y tan diferente a su acento tan americano.

- Vengo en son de paz, la guerra ya acabó - dijo con una sonrisa triste - necesitaba disculparme por querer entrometerme en su relación - se sentó frente a Tony - ¿Pero acaso me culpas por querer intentarlo? Hubieras hecho lo mismo estando en mi lugar.

- Pero yo habría ganado - respondió con esa arrogancia que le salía tan fácil en la voz - espera... de hecho lo hice - estaba ahora tan feliz y orgulloso de haber podido conservar a Steve, que no podía evitar fanfarronear un poco - fuiste una digna rival, de no haber llegado Steve anoche, habiendo o no dormido contigo, probablemente habríamos terminado sin vuelta atrás.

- Steve... es un buen hombre, noble y leal, te pido que lo cuides como yo no pude - pidió sonriendo aunque con los ojos llorosos - y que sepas que no me alejare de él, lo quiero demasiado para perderlo otra vez - se encogió de hombros - pero no trataré nada y seré la primera en apoyarlos de ahora en adelante... lo haces feliz y él al parecer logra lo mismo en ti. Hace mucho que no hay rumores de romances en tu vida, supongo que mi rubio está haciendo algo bien.

- Mi rubio - le corrigió con un pequeño gruñidito - no hay rumores porque he sido muy cuidadoso de que puedan verme con quien sea e inventar algo que lo afecte, no quiero que termine hasta las rodillas del lodo que es esta vida pública, quiero cuidarlo de todo eso, no quiero rumores, estoy harto de ellos, solo quiero estar bien con el.

Peggy también gruñó ante la corrección, siempre sintió una relación tan íntima con Steve que le costaba ceder.

- Es tu novio y es mi amigo, creo que puede ser nuestro - no quería ceder tan fácil.

- Tony Stark no comparte - respondió cruzándose de brazos aunque su semblante era un poco más relajado ante el jugueteo de poder - puedo concedertelo en lo que te haces a la idea de que ya no es tuyo.

- Siempre será mi amigo y siempre seré su primer beso - y todas las primeras veces de Steve - así que no me rendiré tan fácil, no pienso cederlo a totalidad, al menos no aún... no veo un anillo en su dedo.

- Eso es cosa de tiempo - respondió frunciendo nuevamente el ceño - y aún hay una primera vez que estoy seguro no tienes y será mía prontamente - Peggy era agradable, siempre se lo había parecido y por eso lo había preocupado en primera instancia.

- ¡Dios! ¡Demasiada información Stark! - se cubrió el rostro con las manos para ocultar lo sonrojada que estaba al imaginarse a Steve con Tony - cuida la reputación de mi Steve - dijo para molestarlo - por cierto - le dejó una dona en la mesa - Steve mencionó que estas eran tus favoritas, espero que ahora podamos llevarnos verdaderamente bien.

- Nunca tuve problemas contigo - admitió con una sonrisa más sincera esta vez - de hecho creo que eres bastante genial, si no te gustara Steve serías perfecta. Creo que ahora que las cosas están claras, todo irá bien entre ambos.

- Genial, pero me apartaré un poco. Sanare un poco mi corazón y les dejaré espacio para que se reconcilien - se levantó y le dejó un beso en la mejilla - un día de estos podemos almorzar tú y yo, necesito conocer a quien se robó el corazón de mi Steve.

- Suena bien, me gustará saber historias de cuando Steve era un pequeño niño escuálido - respondió sonriendo ante la idea.

- Nos vemos, Stark - se retiró y fue a casa a llorar sus penas para luego levantarse y seguir con su vida, aceptando que Steve no estaría en ella de la forma en que habría deseado.

Volver a la normalidad no fue tan fácil como había pensado que sería, principalmente porque quería todo el tiempo estar con él y era imposible, en especial porque Steve era malditamente responsable con su trabajo y naturalmente no iba a dejar lo que hacía por cada capricho de Tony, lo que solo lo volvía más caprichoso.

Parte de eso claro que era miedo y preocupación, miedo a que Peggy volviera a aparecer o que alguien más pudiera llamar la atención de Steve, miedo a no poder tener el control y saber que nada malo les pasaría juntos, que seguirían amándose por siempre, claro que no podía tener esas certezas, solo podía esperar lo mejor y que cuando despertara, por el resto de los días de su vida a quien vería sería Steve durmiendo profundo a su lado, o como ese día, entrando con el desayuno para despertarlo con pequeños besos y mimos que lo hacían sentir más amado que nunca antes en su vida.

Cariños!