Actions

Work Header

Strip-Steve

Chapter Text

Era su despedida de soltero, Rhodey lo había organizado todo, y a decir verdad no tenía mucha fe en eso, sospechaba que sería una celebración por demás triste y aburrida, aunque su fe se restituyó un poco al saber que Clint también había puesto algo de él en todo eso, al final estaba teniendo una fiesta como correspondía, en un cuarto de hotel lujoso, con una piscina temperada y mucho alcohol para suplir el que seguramente no habría ni una chica ahí para realmente despedirlo de su soltería antes intercambiar argollas con Pepper... su dulce y perfecta Pepper, a la que aún no estaba del todo seguro porque se había propuesto, pero que lo hacía feliz, y simplemente había seguido adelante con eso.

- ¿Estás listo para tu pequeño baile? - preguntó finalmente Clint que tenía una enorme sonrisa, como de alguien que está haciendo una travesura que sería recordada por décadas.

- ¿Realmente me trajeron una bailarina? - preguntó con el brillo ilusionado en los ojos... solo quería disfrutar del show, no iba a hacer nada indebido, como irse a un cuarto privado con ella o algo así.

- Yo ayude a organizar esto, claro que hay baile para Tony - rió Clint y esposo al castaño a su silla, no dejaría que escapara de eso.

Las luces se apagaron y solo una luz tenue iluminaba al ingeniero mientras que las potentes y sensuales notas de AC/DC inundaban el lugar y una figura se iba acercando al moreno.

Al menos sus amigos sabían sus gustos musicales, pensó, mientras movía nerviosamente un pie al ritmo de la música, intentando ver entre la oscuridad a la figura que se acercaba, y sintió que la boca se le secaba insospechadamente al ver a un... sujeto, el que parecía un absurdamente guapo sujeto vestido con lo que suponía era un traje de gala militar, moviendo sus estrechas caderas al ritmo de la música. Nunca había pensado que tenía un fetiche con los uniformes hasta ese momento.

- Supongo que eres tú el que está apunto de casarse - la voz grave del rubio sonó clara por sobre la música al susurrar a su oído antes de sentarse horcajadas sobre él - ¿Estás seguro que es lo que quieres? - ronroneo. Steve estaba acostumbrado a ese juego, por lo general lo contrataban mujeres para sus despedidas de solteras, pero también hombres para jugarle una broma al novio, en esos momentos se volvía más coqueto, de todos modos por eso pagaban, por asustar al pobre hombre esposado a su silla - Estoy seguro que un hombre como tú podría corromper mi disciplina militar - se quitó el sombrero y lo puso al moreno mientras seguía moviéndose al ritmo de la música.

- Estoy empezando a dudar - respondió removiéndose en la silla, intentando ver mejor el rostro del rubio, quería confirmar que era tan atractivo como suponía - Eres mi tipo, me encantan las rubias de ojos claros... - agregó sintiéndose extrañamente caliente con el roce contra ese otro hombre.

Quizás el sujeto era el típico hombre que trataba de aparentar calma, pero si las cosas escalaban un poco más se acobardaban. Sonrió encantadoramente y se levantó sin apartarse del todo, dejando el rostro del moreno cerca de su entrepierna mientras comenzaba a desvestirse. Tony optó por lo que su instinto le decía, y se inclinó un poco hacia atrás en su silla, sonriendo de medio lado y dejándoles ver a todos que su intento de broma no estaba siendo como esperaban, incluso se atrevió a estirar hacia él e intentó restregarse contra él. Al parecer el futuro novio no era tan heterosexual, porque no estaba nada incómodo y lo estaba disfrutando a más no poder.

- Imagino que harías sin tus manos esposadas, pareces a punto de querer saltar sobre mi - se alejo para jugar con sus ansias mientras se abría la camisa de un solo movimiento y la arrojaba al moreno.

- Ten por seguro beloved... ya estaría sobre ti, y no podrías resistirte - respondió sin perder detalle de su cuerpo perfecto.

Tony no se consideraba bisexual, había tenido pequeños encuentros mezcla de curiosidad y ebriedad con algunos hombres, pero el deseo nunca había ido más allá de eso, era primera vez que quería genuinamente lamer y besar a un hombre hasta enloquecerlo, y enloquecer el mismo.

- Lástima que hoy estés amarrado y mañana sea tu matrimonio - se rió juguetón mientras se quitaba el cinturón para luego lamerlo mientras bailaba lentamente.

Definitivamente era una lástima... porque en ese momento, en el peor momento, Tony estaba replanteándose absolutamente todo lo que pasaría mañana, como si algo dentro de él le dijera que era un gran error él casarse al día siguiente... e impulsivo como era Tony, ya había decidido al menos, posponer todo.

Steve siguió bailando y desnudándose para el festejado hasta quedar en unos bóxers cortos con partes que se traslucían coquetamente. Siguió la coreografía y terminó bailando sobre el moreno, derramando una copa de espumante sobre el pecho del castaño que solo estaba cubierto de una camisa blanca.

- Buena suerte mañana guapo - le guiño un ojo y besó su mejilla antes de levantarse.

- Espera, espera - recién en ese momento y cuando la música comenzaba a menguar fue que se movió inquieto en su silla, esperando llamar la atención del rubio - ¿Cuál es tu nombre? - necesitaba saber como se llamaba el sujeto que estaba haciendo tambalear todo lo que había logrado armar como una vida estable.

- No puedo decírtelo, es un secreto - tenían prohibido eso, en más de una ocasión algunos de sus compañeros le contaron historias de algún loco obsesivo siguiendo a alguien del club y habian prohibido tajantemente revelar información personal.

Luego de eso se escabulló hábilmente entre la gente, recogiendo rápidamente sus cosas y cambiándose a su ropa normal para salir cuando estuvo a solas; aún tenía que esperar a ese tal Clint que le había prometido pagar en efectivo.

Dio un pequeño gruñido molesto, pero no insistió. Tenía sus formas para darle un nombre a ese hombre, y los recursos también, así que solo se quedó en su silla, sexualmente frustrado y emocionalmente desbaratado, porque sabía que si un streeper atractivo podía hacerlo dudar así de fácil, entonces no era la persona correcta para Pepper, al menos no aun.

Solo cuando el bailarín se hubo retirado fue que lo liberaron, viéndolo todos con cara de que había enloquecido, pues no solo habían visto su actitud con el, también habían oído su pregunta, y las únicas oportunidades en que Tony preguntaba el nombre de alguien, era por genuino interés o ganas de coquetear, siendo Rhodes quien se interpuso frente a su amigo cuando intentaba escabullirse de la fiesta para ir tras el bailarín.

- Tony, no.

- Tony si - respondió intentando librarse de él - tengo que hablar con el... - repitió mirando a Clint - Barton... tu puedes ayudarme.

- Es más tengo que ir a pagarle al chico - sonrió pegándole en el brazo - le diré si puede venir a pasar el rato -Rhodes lo miró indignado y Clint solo corrió a buscar al guapo chico que había logrado poner así a él gran Tony Stark.

Tony se quedó dentro como un león enjaulado, caminando de un lado a otro, esperando ver aparecer a Clint con su bailarín.

- Ey... Capitán América - Clint se acercó a él con la sonrisa traviesa en el rostro - has dejado a mi amigo totalmente prendado de ti... tengo una oferta.

- No doy esa clase de servicio - dijo rápidamente el rubio - solo bailes y compañía, creí haberlo mencionado cuando hablamos.

- No pretendo que hagas nada más - aseguró Clint - solo toma una copa con él, creo que puedes ayudarlo más de lo que él mismo piensa - Tony no quería casarse, sabía que no quería hacerlo y era su oportunidad de prevenir de un gran sufrimiento a Tony y Pepper.

- Eso no estaba contemplado en el precio que te di por mis servicio - si tenía que trabajar además como escort debía cobrar más.

- Te pagaré el doble, ¿Eso está bien para ti? - preguntó sonriendo de medio lado - ¿Tienes idea de quién es el sujeto al que le bailabas? el dinero no es un problema.

- Está bien - no estaba en posición de rechazar ese dinero - solo compañía, si tu amigo intenta algo me voy, ¿Está bien?

- Está bien - asintió levemente - su nombre es Tony - agregó guiandolo de regreso a la fiesta, donde el rostro de Stark se iluminó al ver a Clint volver con su sorpresivo enamoramiento de esa noche, luciendo igual de perfecto solo con jeans, una camiseta y un poleron deportivo.

- Ey - saludó con una sonrisa coqueta a Tony Stark - lamentó no estar mejor vestido para tu fiesta - habló casualmente - espero que no te moleste.

- No hay problema - respondió estirando la mano para saludar al increíble sujeto que estaba logrando todo lo contrario a despedir su soltería, más bien estaba logrando que dudara aún más de casarse solo con respirar su mismo aire - ¿Aún me negarás tu nombre? al menos un alias, alguna manera de llamarte...

- Steve - sonrió - pero solo puedo decirte eso, sino mi dueño me castigará - bromeó.

- Puedo comprarte para que no tengas problemas con tu dueño - respondió con sencillez, como hacía con todo lo que quería - será difícil charlar si no puedes decirme nada de ti, pero vamos a intentarlo...

- Puedes hablarme de ti, ¿Por qué estás coqueteándome si mañana serás un hombre felizmente casado? - se sentó a su lado, mirándolo como si nada más importara.

- No estoy seguro - admitió sirviéndole una copa de whisky con hielo, sin siquiera preguntar, solo quería tener su atención y satisfacción - nunca antes había tenido este tipo de... interés en otro hombre, tampoco había conocido a uno que se viera como tu, quizá si lo hubiera hecho sería diferente; en cualquier caso... no lo sé, algo se removió dentro de mí después de verte, algo que se parece mucho a la duda.

Aquello le caló hondo, no quería arruinar la boda de ese hombre por algo que jamás sucedería

- Quizás sea solo el espectáculo, me han dicho que es bueno... tal vez eso te atrajo - aún así se movía coqueto, le estaban pagando por eso - piensa en la linda mujer que te esperará vestida de blanco mañana y te olvidarás de lo mucho que te gustó mi baile.

- No solo me gusto tu baile - respondió removiendo un poco su vaso - poca gente me parece interesante. La mitad del tiempo cuando hablo con alguien siquiera recuerdo su nombre, mucho menos su cara o lo que está diciendo... pero hay algo diferente en ti - explicó pensativo, pero dándose cuenta luego que estaba revelando demasiado - o quizá sea que tienes mejor culo que Pepper, y necesito una apropiada despedida de soltero - agregó viéndolo un poco más intenso, como esperando que entendiera de qué estaba hablando.

- Me temo que tendrás que quedarte con las ganas, no soy esa clase de chico... - dijo dándole un empujoncito y bebiendo de su trago - pero puedo jugar contigo esta noche, tienes toda mi atención solo para ti.

- No entiendo bien - admitió viéndolo extrañado - ¿Cómo puedo jugar contigo, si no eres esa clase de chico? - de todas formas nunca había tenido que pagar por sexo, no lo haría esa noche.

- Puedo atenderte toda la noche, conversar y coquetear, sin terminar en la cama o con tu lengua dentro de mi boca - dijo directamente y para demostrar su punto deslizó su mano por su pecho aún húmedo - deberías cambiarte la camisa, no quieres enfermarte - hablo mirándolo a los ojos - ¿Quieres que te acompañe y te ayude?

- Creo que no podrías resistirte a mi si me ves siquiera sin un poco de ropa - bromeó para disimular lo mucho que su leve toque le provocaba. Ese juego iba a terminar terriblemente, ya lo presentía; y lo mejor que pudo hacer fue rellenar nuevamente su copa - vamos, de todas formas tienes razón, aunque solo sea para tener tu compañía, no necesito ayuda.

- Ven, deja que te consienta - Tiró de él para que se levantara - ¿Donde está el cuarto? - Esos enormes y lujosos cuartos de hotel siempre lo confundían.

- Por allá - señaló el camino por un pequeño pasillo que separaba la sala donde estaban celebrando de la enorme y lujosa habitación donde pretendía pasar la noche, de preferencia con ese sujeto sobre el - ¿Te gustan los hombres, o solo no discriminas a la hora de trabajar? - lo mejor era intentar aprender un poco de él.

- Tuve mi periodo de experimentar, pero prefiero las chicas - confesó - nunca paso más allá de un par de besos con algún compañero - estuvo apunto de decir del ejército, pero se contuvo - siempre te he visto en televisión y me he preguntado si realmente disfrutas de esa sobreexposición - se movió por el cuarto buscando un cambio de ropa el moreno eligiendo una camiseta casual - así no me sentiré que desentonó a tu lado.

- Está bien, usaré lo que quieras - respondió quitándose el mismo la prenda sucia para descartarla descuidadamente en el suelo mientras caminaba al baño para poder limpiarse un poco con una toalla húmeda. En ese momento agradecía la insistencia de Happy por ejercitarse, de otra forma habría estado humillado con tan poca ropa junto a él - disfruto mucho mi vida como es, es la única que he conocido, no se vivir si no es sobreexpuesto, así que no sabría decir si es que prefiero otra cosa.

- Pero... ¿No sientes que tienes que fingir todo el tiempo? - preguntó caminando hacia él y haciendo que levantara los brazos como un niño para poner la camiseta y deslizar sus manos por su pecho para estirar la prenda por su cuerpo y coquetear.

- Yo no finjo nada - respondió dejándose hacer, deseando acercarse más a él, pero controlando el impulso - el millonario, playboy y alocado... es exactamente quien soy, probablemente incluso peor.

- No lo se... no dudo que seas todo lo encantador que pareces en la tv, pero creo que hay mucho más - se encogió de hombros y acomodo el cabello del más bajo que había quedado alborotado después de ponerle la camiseta.

- Sal conmigo y podrás saberlo - respondió guiñandole brevemente - una cita por supuesto, en toda regla... una linda cena, una copa, esas cosas... supongo que ha pasado un tiempo desde que no tienes una cita real.

- Olvidas que mañana te casas - le dio un golpecito en la frente.

- No voy a casarme - ya lo había decidido - así que podemos tener una cita.

- Oye, esa es una decisión muy radical y tomada solo porque te gustó un striper - lo miro fijamente - ¿O realmente no estás seguro?

- Contrario a lo que todos piensan, se bien lo que hago - respondió con sencillez - es una decisión importante, y exactamente por eso estoy seguro... si mi compromiso fuera tan sólido como creía, no me hubiera puesto así solo porque me gusto un striper, ¿No crees?

- Realmente eres un genio - sonrió - ¿Que te gustó de mi? Estoy seguro que has visto a hombres mucho más guapos.

- Lo soy - sonrió orgulloso de sí mismo - aun no te conozco como para poder decir que me gusta de ti realmente, es más bien un presentimiento - respondió pensativo - y no, creo que eres el hombre más atractivo que he conocido nunca.

La forma en que Tony lo miró, tan sinceramente lo hizo sonrojar y fijarse por primera vez en sus enormes ojos, eran bellísimos.

- Me alegra saber que el que nuestros caminos se cruzarán aclarará algo en tu vida - miro hacia otro lado - puede que encuentres a tu verdadero amor después.

- Puede ser - asintió levemente con la cabeza, pero sin dejar de mirarlo solo a el - aunque mas bien creo que estoy dandole a ella la oportunidad de encontrarlo.

- Es una oportunidad para ambos - sonrió - Eres un buen hombre, estoy seguro que todo saldrá bien.

- ¿Saldrás conmigo entonces? - insistió volviendo a vestir su sonrisa coqueta.

- No puedo... soy esclavo de mi trabajo y de las reglas que hay. No puedo salir con clientes - dijo pretendiendo estar triste - ademas, te dije que no me atraen los hombres...

- Soy un hombre muy especial - respondió simplemente - vivir para el trabajo es muy malo, te lo digo yo que lo he hecho siempre - veía la convicción en él, así que tendría que hacer mayores esfuerzos si quería siquiera un café - deberías aceptar la opción de conocer a alguien... especial.

- Si tanto deseas salir conmigo tienes que buscarme, encontrarme fuera del trabajo... así sabré que realmente te interesa - seguramente no era inteligente desafiarlo, pero era lo único que se le ocurría para que dejara de insistir en esa cita.

- Bien, eso puede ser más fácil de hecho - respondió sonriendo animado con la idea - vamos afuera, aun quiero terminar todo el whisky que mis queridos amigos trajeron para mi, y necesito alcohol suficiente para decirle a mi novia que no nos casaremos.

- Creo que sin alcohol es mejor, si te escucha ebrio quizás cree que es un delirio de borracho - Tomó la mano de Tony para arrastrarlo a la fiesta y el resto de la noche se dedicó a atenderle.

Cuando estaba a punto de amanecer, Steve aviso que su tiempo ahí se había acabado y sin mucha ceremonia de marcho, dejando a Tony extrañamente inquieto, y con suficiente sobriedad para escabullirse de Rhodey y conducir rápidamente a casa de Pepper. Seguramente iba a odiarlo, no querría seguir trabajando con él y definitivamente todos le dirían que le habían advertido de eso, pero estaba seguro que eso era lo que debía hacer.

 Seguramente iba a odiarlo, no querría seguir trabajando con él y definitivamente todos le dirían que le habían advertido de eso, pero estaba seguro que eso era lo que debía hacer

Cariños!

Última tanda de Stony! Debo decir que esta historia es una de las que más me gusta, publicadas y no, de todo nuestro repertorio Stony.

Me alegra llegar al final de este fandom, y cuando termine de subir las otras historias, comenzaré con la que habíamos estado publicando cuando todo se derrumbó~

Nos vemos en el capítulo 7!